jueves, 23 de diciembre de 2010

Endeudamiento estudiantil, la deuda silenciosa en Estados Unidos

PL

Los costos de la educación universitaria en Estados Unidos son hoy tan altos que familias y estudiantes se ven forzados a pedir cada vez más préstamos, y tras la graduación quedan inmensamente endeudados.

"Los estadounidenses están hoy más empeñados por los préstamos estudiantiles que contrajeron que por sus tarjetas de créditos, una deuda que se acerca rápidamente al millón de millones de dólares, y sin un fin a la vista", advirtió la NBC en un análisis noticioso sobre este problema.

Y de ella poco se habla, señaló.

El precio de la enseñanza superior -agregó la cadena televisiva- crece más rápido que el costo de los cuidados médicos y tres veces más veloz que los precios al consumidor en general, "y es tan solo el comienzo de lo que vale la matrícula".

Al mismo tiempo se convierte en una carga onerosa para las familias que comienzan a contraer los adeudos desde la enseñanza preuniversitaria, indicó el reportaje que describe las vivencias de varias de ellas.

Dos tercios de los universitarios en Estados Unidos se gradúan con una considerable deuda; para la graduación del 2009, por ejemplo, el endeudamiento promedio fue de 24 mil dólares per cápita.

Al sumársele otros débitos de postgrado más los préstamos contraídos por los padres, la suma asciende hasta 80 mil dólares, calculó el Proyecto sobre Deuda Estudiantil, una organización no lucrativa citada por la NBC.

Al concluir el 2010, ese adeudo es de casi 880 mil millones de dólares, y esos números crecen a razón de dos mil 800 dólares por segundo, según los estimados.

Y para una cifra creciente de graduados, sin embargo, este mecanismo "no le está funcionando, especialmente en una economía donde los trabajos mejor pagados están escaseando", indicó la NBC.

La mora por los préstamos a estudiantes -la mayoría los otorga el gobierno- se ha duplicado en los últimos cinco años, y actualmente la tasa promedio de incumplimiento en los pagos es de casi un cuarto de millón cada año, informó el departamento de Educación.

Ese índice de impago es del 7 por ciento, comparado con el 8.8 por ciento por las tarjetas de crédito y de 9.1 por ciento por las hipotecas sobre las casas.

"Los colegios se quedan con el dinero, los estudiantes con las deudas y pierde el contribuyente", advirtió el senador Tom Harkin, demócrata por Iowa, quien preside el Comité de Educación del Senado.

Existe gran similitud entre lo que está pasando con la deuda estudiantil y la crisis de las viviendas, agregó el legislador.

Para Alan Collinge, cuya lucha por saldar su endeudamiento escolar lo llevó a crear el sitio StudentLoanJustice.org, la crisis de la deuda estudiantil es potencialmente peor que la de las hipotecas.

A diferencia de otras formas de deuda, la estudiantil no tiene protección y poca posibilidad de refinanciamiento, alertó Collinge, en reseña a la NBC.

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