martes, 7 de diciembre de 2010

Los controladores, la maquinación y el PP

Jaime Richart (especial para ARGENPRESS.info)

Con independencia de las suposiciones, conjeturas, indicios o pruebas que periodísticamente se hagan al respecto, es impensable que un colectivo con esa alta responsabilidad abandone sus puestos de trabajo masivamente si no tiene a un instigador moral detrás que le dice: "no os preocupéis, estamos con vosotros, media España que nos vota os apoya, adelante". Estoy convencido moralmente de que ese colectivo compuesto por 2000 personas ha actuado así, insensata y canallescamente, inducidas o arrastradas por miembros del PP que no necesitan dar la cara.

No es posible que "trabajadores" que ganan de media 350.000 euros actúen de esa manera, como es impensable que “todos” los médicos de un hospital abandonen éste repentinamente por los motivos que fuera, sin haber enloquecido. Los controladores no son unos trabajadores “normales”, que puedan equipararse a un maquinista de tren o a un transportista por carretera. Los controladores son un colectivo privilegiado, con unas retribuciones imposibles en un sistema económico medianamente equilibrado, que tienen en sus manos una responsabilidad de la que depende la confianza de millones de personas en el mundo. Abusar de esa confianza es lo que obligó al presidente yanqui Reagan a poner de patitas en la calle fulminantemente, en 1981, a 11.345. En este país políticamente infame, se imita de “América” todo, menos lo positivo de ella…

Y como el PP es una facción que ya sabemos cómo se las gasta; con unos dirigentes que carecen de escrúpulos, que meten tanquilamente por la puerta de atrás al país en guerras de depredación, que rehúyen toda responsabilidad para encasquetárselas a los demás, tras esa decisión brutal del colectivo de los controladores no puede haber otro autor intelectual que esa facción política española por antonomasia, incapaz de otra cosa que no sea conspirar y maquinar.

Esta revuelta, este paro o esta sedición de los controladores están orquestados por el artefacto político de ese partido. Esa facción mitad facción política mitad monipodio que no se contenta con robar, con mentir, con unirse a los crímenes del imperio, con desprestigiar al país y a su gobierno y los gobiernos autónomos que no son de su cuerda es el peor enemigo de este país. De norte a sur, de este a oeste, los chacales del PP merodean sus oportunidades y trabajan sin descanso para conseguir réditos sin aportar jamás nada constructivo e inteligente. Los controladores tienen la máxima responsabilidad, pero, a mi juicio, el PP, sin correr ningún riesgo porque todo esto que digo es difícil o más bien imposible de probar, ha sido el inductor de este atroz desaguisado.

No son los viajeros que van de vacaciones los que nos preocupan. Entre los que viajan, hay miles de personas que van y vienen a recibir un tratamiento médico, o a resolver problemas dramáticos como tantos que ocurren en la vida, que de pronto se ven imposibilitados por la insensatez de individuos e individuas que ganan al año lo que los trabajadores “normales” no ganan en toda su vida. Hay que ser un miserable para dejarse arrastrar, a ese precio, por la codicia o la comodidad…

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