jueves, 23 de diciembre de 2010

República Dominicana: ¿crecimiento sin desarrollo?

Elsy Fors Garzon (PL)

Cifras oficiales afirman que la economía dominicana creció este año por encima del promedio proyectado para América Latina, pero el 80 por ciento de la población dice que le fue peor.

La macroeconomía tiene esos contrastes, que 7.8 por ciento puede ser una alta tasa de crecimiento y sin embargo, por la desigual distribución de la renta y la baja inversión en programas sociales, los que sienten la mejoría son los inversionistas extranjeros, los acreedores, el sector privado y la estructura de gobierno, pero no los asalariados.

En los últimos seis años el índice de pobreza bajó el 10 por ciento, para situarse actualmente en el 33.2 por ciento, pero la inversión en educación y salud pública ha sido insuficiente, hasta el punto de ser considerada República Dominicana entre los países de más bajo nivel de América Latina en esos indicadores.

Y como lo demuestra la aplicación del modelo neoliberal, junto con el crecimiento económico aumenta la deuda social.

En un documento publicado en el portal del Banco Central dominicano se señala que todas las actividades económicas que conforman el Producto Interno Bruto registran tasas positivas, impulsando un crecimiento que ha repercutido favorablemente en el nivel de empleo, con la creación de 160 mil nuevos puestos de trabajo en 2010.

Sin embargo, con el bajo nivel de calificación promedio de los trabajadores en el país, la mayoría del empleo creado no es el de más alta productividad ni ha logrado reducir significativamente la tasa de desocupación, que es del 14 por ciento.

El índice de precios al consumidor o tasa de inflación no puede decirse que es alta, entre 5 y 6 por ciento, pero unido a los bajos salarios se ha deteriorado el poder adquisitivo del peso, que sigue el destino del dólar estadounidense.

El sector energético es uno de los que más recursos exige y es de los más ineficientes, con alzas en sus tarifas que no se justifican con el mal servicio que prestan, afectando zonas residenciales y pequeñas y medianas empresas con largas interrupciones de la electricidad.

Las exportaciones han crecido en 18.6 por ciento hasta mil 27.5 millones de dólares, pero todavía compuestas en su mayoría por materias primas y agrícolas de bajo valor añadido, mientras las importaciones aumentan este año 20.2 por ciento sobre todo en la factura petrolera.

El propio Banco Central reconoce que lograr que el crecimiento económico tenga un efecto de derrame redistributivo hacia los sectores más desposeídos de la población, es tarea de las políticas sociales.

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