miércoles, 13 de enero de 2010

¿Será que los golpistas quieren erradicar físicamente a la comunidad LGTB en Honduras?

Dick Emanuelsson

Entrevista a José Zambrano, director de APUVIMEH, la Asociación Para Una Vida Mejor de Personas Infectadas por el VIH en Honduras.

Escuche toda la entrevista (mp3), 57 minutos, 6,6

“Estamos viviendo en zozobra. Acá tenemos que escondernos por amarnos por que estamos condenamos por eso”, dice José Zambrano, director de APUVIMEH, la Asociación Para Una Vida Mejor de Personas Infectadas por el VIH en Honduras.

Desde el Golpe de Estado el 28 de junio de 2009 han sido asesinados 19 hondureños de la comunidad LGTB, lesbianas, gays, personas trans y bisexuales. Varias de esas personas, como Walter Trochez, asesinado bestialmente el 14 de diciembre de 2009, eran miembros activos del Frente Nacional de la Resistencia Popular y dieron sus vidas para reivindicar los derechos humanos y la restitución del orden constitucional. Pero también vieron la lucha como un paso necesario de romper con viejos esquemas, mentalidad, prejuicios e intolerancia contra un grupo
como el de LGTB cuyos miembros viven muchas veces bajo una fuerte opresión, ocultos y con un temor de ser el próximo objeto militar.

Cuando entramos a la sede de APUVIMEH nos observa un hombre fornido, un poco barba y con ojos como sondeando. Cuando salimos dos horas después el hombre todavía esta haciendo nada. Nos observa y mira hacia la casi inapercibida entrada que tiene dos seguros y comunicación al segundo piso de la oficina de APUVIMEH. Por un citófono se comunica y los compañeros
observan a través el vidrio blindado y con una sola mirada desde adentro quien es que quiere visitar la sede de un grupo que solon existe para ayudar otros seres humanos con la fatal y mortal enfermedad que es el VIH.

LAS FUERZAS OSCURAS, FASCISTAS y más reaccionarias de la nación centroamericana creen, que con erradicar físicamente un ser humano que no sea heterosexual, pueden “depurar la sociedad y el mismo hondureño”, como dicen. También creen, que matar un gay ganará simpatía en la población hondureña. “Pero se equivoca”, nos comenta representantes por la Resistencia cuando los preguntamos sobre la ola de asesinatos contra la comunidad LGTB en Honduras.

“El pueblo hondureño y sobre todo la Resistencia ha madurado mucho y ve que estos compañeros han estado hombro a hombro en la lucha. Usar la homofobia y matar un compañero ya no es un arma para manipular el pueblo hondureño o intentar de dividir la Resistencia. Son compañeros en la misma lucha”.

La primera dama, Xiomara Castro de Zelaya, dirigía también varios proyectos a favor a la comunidad hondureña que es afectada por el virus. Cuando le llegó el aviso sobre el asesinato de Walter Trochez escribió, desde el cautiverio en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, las siguientes líneas que ilustran que el amor y el dolor que siente la compañera de vida del presidente Zelaya pero que también es el mismo espíritu y sentimientos de la gran mayoría del pueblo hondureño:

“CON GRAN PESAR HEMOS CONOCIDO LA NOTICIA del asesinato de WALTER TROCHEZ, amigo entrañable y compañero en la lucha por la dignidad y los derechos humanos de las
personas que viven con VIH - Sida. WALTER también ha sido un activo militante de la Resistencia contra el Golpe de Estado del 28 de junio, denunciando las reiteradas violaciones a los derechos humanos y abogando por el reestablecimiento del orden constitucional y el estado de derecho en nuestro país.

Nuestras organizaciones y todo el movimiento de la resistencia, rinden tributo al Compañero TROCHEZ, reiterando que ¨AQUI NADIE SE RINDE ...", que estaremos junto a la Resistencia por hoy y por siempre como un homenaje a él y a todos los que como él, han dado su vida por los cambios que este país demanda históricamente y nos han legado un ejemplo de vida digna.

Nuestra sentida condolencia, ratificando que hombres y mujeres como él vivirán como ejemplo a seguir para los que luchamos por alcanzar y construir en HONDURAS una patria soberana y libre.
Gloria eterna al compañero WALTER TROCHEZ.
Xiomara Castro de Zelaya

Los siguientes siete enlaces a YouTube constituye la entrevista completa en video que hicimos ese lunes 11 de enero de 2010 en el centro de Tegucigalpa, y la dedicamos a los compañeros como Walter Trochez, que a pesar de había sido torturado y maltratado por los militares y policías cuando fue detenido la primera vez en el mes de julio en las acciones de la Resistencia, posteriormente secuestrado y casi asesinado en principio de noviembre para finalmente, el 29 de noviembre, ser detenido, torturado y asesinado por varias balas en la espalda por un escuadrón de la muerte, no se rendía sino puso el pecho y mostró, que los llamados “culeros” realmente son tan valientes como los más convencidos que la humanidad es capaz de mover montañas si tienen la convicción. Y no hay duda que Walter la tenía.

Y en sus pasos caminan los amigos que dejó Walter, y a pesar que José Zambrano, director de APUVIMEH, dice que “Yo estoy temeroso por mi vida, nunca habíamos perdido un amigo y compañero en esta manera que pasó con Walter y el compañero Fabio Zamora”, dice que no va a dejar a trabajar y luchar por cambiar un país y por dar la mano a miles de hondureños que como él, ha tomado la decisión de seguir la lucha por el derecho que esta por encima todos los derechos; el derecho a la vida, por que la vida vale la pena a vivir.

1. La lucha por la supervivencia desde el golpe de estado, el 28 de junio de 2009

2. El asesinato de Walter Trochez que sacudió Honduras

El 2008 participó Walter Trochez, miembro activo en APUVIMEH, en una conferencia en Brasil bajo el titulo: “Estrategias frente a fundamentalismos religiosos”. Al mismo tiempo estaba cocinando uno de esos actores “fundamentalistas”, Opus Dei, los preparativos del golpe de estado en Honduras. De esa conferencia en Brasil se declararon los asistentes, que venían de toda America Latina y el Caribe, su total rechazo al golpe de estado y el asesinato de Walter que era un activista que llegó a trabajar junto a la primera dama de Honduras, Xiomara Castro de Zelaya, en proyectos en defensa a los infectados(as) de VIH en Honduras.

3. Amenazados de ser aniquilados

“Si hemos perdido amigos o personas allegadas a que nuestras instituciones amenazadas prácticamente de desaparecer, creo que te llame a reflexionar y a pedir ese apoyo o esa ayuda de los organismos internacionales como por ejemplo de la Amnistía Internacional o de gobiernos donde la comunidad homosexual, lesbia y gay esta organizada a pedirles ese apoyo hacía nosotros”.


4. La guerra de la vicecanciller de facto, Marta Lorena Castro, en contra la ciencia y ¿como se hace un niño/niña?

La Opus Dei y la vicecanciller de facto, Marta Lorena Castro inició en el Congreso Nacional una sistemática campaña, respaldada por El Heraldo y otros medios ligados al régimen de facto, en contra el guía de educación sexual y reproducción el 2008. El guía, respaldado por UNESCO de la ONU y la estatal sueca ASDI, no era dirigido hacia los alumnos sino un guía para los profesores. Su posición no extraña, dice José Zambrano:
“Es lo que Opus Dei piensa a través de esta persona. No puede haber una educación sexual si nosotros no decimos realmente, no solamente lo biológico sino también lo humano y vemos esto o queremos ocultar o negar la existencia de una comunidad tan grande como es la comunidad homosexual hondureña. Creo que estos acontecimientos lo que hace más bien es abonar ayudar la epidemia del VIH de que más personas se infecten.

5. Gran parte de la población hondureña infectada por el VIH/SIDA

Los medicamentos para los enfermos de VIH/SIDA y la crisis del sector salud, consecuencia del golpe de estado el 28 de junio 2009, esta afectando especialmente a la comunidad hondureña contagiada por VIH.
”Nuestro trabajo a través de RENACER, que es un grupo de autoapoyo donde nosotros damos apertura para que los chicos puedan aprender a vivir con el VIH, pero también para que ellos puedan proteger de la reinfección, también para que ellos no puedan infectar a otra persona”.

6. La constitución de Ecuador como ejemplo para otros países latinoamericanos

En la nueva constitución en Ecuador, la comunidad LGTB han adelantado sus posiciones en contraste a otros países latinoamericanos en donde las cúpulas de la iglesia católica en alianza con la extrema derecha intentan de frenar el motor de la historia y del desarrollo humano.

7. “Yo estoy temeroso por mi vida”

Dice José Zambrano que vive con la enfermedad VIH desde muchos años. Pero su temor es no es aquella enfermedad sino las secuelas del Golpe de Estado el 28 de junio de 2009 donde asesinan a sus compañeros y amigos. Desde esa fecha han sido asesinados 19 hondureños de la comunidad LGTB, lesbianas, gays, personas trans y bisexuales. Varias de esas personas, como Walter Trochez, asesinado bestialmente el 29 de noviembre de 2009. Soñaban y dieron su vida por el derecho de trabajo y vivienda y el derecho de amar y ser amado.
http://www.youtube.com/watch?v=yTzez3bTIv4

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La revolución no es un simple cambio de gobierno

Homar Garcés (especial para ARGENPRESS.info)

Las desviaciones, corrupciones y fracasos de muchas de las experiencias revolucionarias que han tenido lugar en el devenir humano tienen su origen común más en la mentalidad deformada o alienada por los valores burgueses de quienes las dirigen que en la inviabilidad de los principios y cambios revolucionarios que se pretenden implantar.

Esto siempre le ha servido de provecho a quienes se ubican en el bando del reformismo, asumiendo como inevitable la fatalidad que le resta méritos a la capacidad creadora de los sectores populares para convertirse en actores sociales de primer rango de un proceso revolucionario signado por el socialismo, lo que les proporciona la excusa para que todo se mantenga igual en esencia, aunque se modifique la nomenclatura y el discurso político, puesto que el socialismo sería una meta a largo plazo, difícil y, prácticamente, imposible de alcanzar. Para ejemplo de ello, citan las experiencias emblemáticas de la URSS , China, Cuba o Vietnam, las cuales, pese al tiempo transcurrido, todavía se mantienen en la transición hacia el socialismo, incluso con elementos económicos pertenecientes al capitalismo, ignorando adrede el contexto histórico en que las mismas se han desarrollado.

El empoderamiento político, económico y social de las mayorías populares debe trascender, forzosamente, cualquier atisbo reformista de quienes controlen el Estado en nombre de la revolución socialista. Esto pasa por comprender a cabalidad que no se trata nada más de un cambio de gobierno y del monopolio de todas sus instancias, sino de producir un cambio profundo y definitivo en calidad histórica y social nacional, lo cual debe alcanzarse mediante una revolución social que supere y elimine las estructuras burocráticas y políticas creadas por las elites dominantes del pasado. Sin esto en perspectiva, la revolución socialista seria una utopía irrealizable, mas no un proceso histórico construido sin tardanza desde abajo por el pueblo, así se crea contar con un gobierno y una dirigencia aparentemente comprometidos con ello. Es imprescindible que se cuestione y se ponga en crisis permanente al poder político y al Estado, algo que haría factible experimentar y edificar nuevos escenarios convivenciales que prefiguren, de una u otra forma, la nueva sociedad y el nuevo mundo en que se aspira vivir y que emergerían como corolario de la revolución socialista de nuevo tipo que se estaría impulsando desde ya.

Por lo tanto, el reformismo es, fundamentalmente, conservador y jamás estará dispuesto a avanzar más allá de lo que cree conveniente, a menos que la movilización y la organización del pueblo le obliguen. De ahí la importancia estratégica de ir delineando y afirmando un poder popular alternativo, pluriforme, ubicuo, constante, divergente y esencialmente contrario y distinto al poder hegemónico del Estado y de aquellos agentes políticos, sociales, espirituales, culturales, militares y económicos que lo sostienen y son sus seculares beneficiarios; impidiendo, simultáneamente, la reproducción de la lógica capitalista, ya que se permitiría la incubación en este poder popular de aquellos elementos que, justamente, lo abortarían y lo destruirían sin remisión alguna. De otra manera, se repetiría el círculo vicioso donde oportunistas y demagogos de raíces reformistas harían su agosto, aprovechándose de las expectativas y de las necesidades populares insatisfechas, cosa que debiera estimular en la gente revolucionaria y progresista mayores acciones para instaurar, finalmente, el socialismo revolucionario.

Autor foto: PSUV

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Elección presidencial en Chile. La precisión y el juicio (Parte I)

Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)

Juicio y precisión fueron dos fantasmas que rondaron durante el debate presidencial del lunes 11, que antecedió a la segunda vuelta que se desarrolla este domingo 17 de enero.

Los contendores, Eduardo Frei representando a la coalición de centro izquierda, Concertación, que actualmente gobierna, y Sebastián Piñera, que representa una coalición de la derecha y el neoconservadurismo criollo, se prestaron para un festín de preguntas de un conjunto de periodistas más preocupados de su propia imagen, que del producto del debate.

Agresivos, y a veces a más no poder, el panel de periodistas perdió la ocasión, por la forma en que encararon sus preguntas – una competencia entre ellos de cual pregunta era más punzante y más desacreditador del candidato- de centrar el tema en dos temas fundamentales en la administración del estado: Precisión y Juicio.

Como la estrategia del grupo de los 7, los 20, y los 70, las tres asociaciones de países que más gravitación ejerce en las políticas económicas en el mundo ya es conocida: el capitalismo en crisis no está para reformas sustanciales, el desafío para administrar el estado consiste en una gestión que no haga la situación más crítica.

Y, la gestión, bajo las condiciones críticas de un capitalismo cuyo equipo rector rechaza cualquier modificación sustantiva a su matriz en pos de un bien más común, tiene un ABC simplificado: precisión en la información y en el análisis, y uso del juicio, o del “buen juicio”, dependiendo del objetivo.

Por cierto, la precisión y el juicio son condiciones más que virtudes, porque están sometidas a los vaivenes de la circunstancia política y los objetivos que ésta plantea.

Es decir, la gestión del capitalismo continuará en la dimensión que menos altere el status quo. Es por ello que precisión y juicio cobran más relevancia.

De alguna forma, el presidente Barack Obama, al hablar de la falla sistémica que permitió el intento fallido de hacer estallar un avión el 25 de diciembre apuntó a los temas de la precisión y el juicio, como una filosofía general en la gestión de asuntos de estado.

En su discurso del 5 de enero señaló que “El margen de error es finísimo, y la consecuencia de la falla puede ser catastrófica”.

El sociólogo Roberto Zuban lo plantea así: “De haber estallado el avión, la popularidad de Barack Obama se habría despeñado a menos del 25 %”. Una doble catástrofe

El margen del error posible y el significado de su impacto varían según la actividad.

De cualquier forma la precisión de la información y del análisis, así como el uso del juicio, continúan siendo clave, y por cierto en administrar estados.

Al trabajar en países con emergencias y conflictos, como Bangladesh, India, Sudán, Irak, Mozambique, y Guinea Bissau entre otros, estuve expuesto a experiencias donde precisión y juicio representaban ese ABC metodológico. Fallas y aciertos me hicieron ver que sin ello no se podía.

Sin embargo mucho antes, con el golpe de estado en Chile de 1973, me quedó girando la falta de precisión y juicio en el sistema de persecución de la dictadura militar.

Se sabía que muchos datos provenían de civiles. Indagué entrevistando a un centenar de exiliados chilenos y llegué a la conclusión de que los militares no fueron precisos y carecieron de juicio.

Victor Jara es el ejemplo más emblemático, y así muchas otras víctimas.

Los militares también usaron un juicio deplorable con el bombardeo aéreo a La Moneda.

No está claro si fue una decisión chilena, u obedeció a una indicación foránea para aplicar la estrategia del “shock and awe”, (conmoción e intimidación) al bombardear La Moneda, para causar pánico y sentar el mensaje.

Es una técnica popular en los cuarteles republicanos de EEUU que tenían dominio absoluto en los momentos del golpe, y se aplicó en Irak 2003.

Se trata de comunicar superioridad militar con un shock de efecto psicológico. Sun Tzú, un filósofo chino del siglo V a.C. ya concebía causar al enemigo shock y sumisión.

Ese pasado de imprecisión se reitera en democracia con la derecha chilena en otros planos.

La bancada de parlamentarios de la alianza (y de la Concertación) es corresponsable en haber permitido el proceso de gestación del sistema de transporte llamado TRANSANTIAGO, que ha sido el centro de la crítica de la derecha hacia la concertación. La corresponsabilidad quedó demostrada por la comisión parlamentaria investigadora.

Están las deficiencias en los sistemas de educación y salud, de las cuáles también ambas bancadas son corresponsables de gestar un proceso de planificación conjunta de más de 10 años.

Sin embargo, en ambas situaciones la alianza se desliga de la gestación de errores, como si el trabajo parlamentario estuviera escindido. Esto es un problema de precisión y de juicio.

Entra Mario Vargas Llosa a escena apoyando públicamente al candidato de la derecha Sebastián Piñera.

Es como conmoción e intimidación en las letras, pero es en la guerra política.

El además de (gran) escritor, es político y fue candidato a la presidencia.

El que hable públicamente a favor de un candidato en una elección presidencial chilena, demuestra la apertura democrática de la concertación en una permisibilidad puesta en el límite.

Lo que no tiene excusa, es que Piñera y su comando, no consideren grave que Vargas Llosa haya apoyado apasionadamente la invasión a Irak.

Es el temor que me causa un gobierno de Piñera, o de la derecha de este momento.

Que no repare en estos “detalles”, es preocupante.

Debido a la dispersión de contenidos provocada por el entrampamiento de los candidatos en la mercadotecnia política, no se sabe en verdad por qué asuntos votará el elector.

Lo que sí preocupa a mucha gente decidida a no votar por Piñera, es el tipo de personajes comprometidos directamente en su campaña.

Una legión importante de ellos, mientras pertenecían al ámbito donde el uso de la precisión y del juicio eran indispensables, no los aplicaron provocando un daño voluminoso e innecesario durante la dictadura militar.

Con Piñera y su equipo los temas de la precisión y del juicio son una gran interrogante, y es una interrogante también cuanta gente está consciente de ella.

Foto: Chile, Elecciones, Segunda Vuelta - Sebastián Piñera y Eduardo Frei

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Paraguay: Hambrismo siglo XXI

José Antonio Vera (especial para ARGENPRESS.info)

El Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), desde la madrugada de este martes 12, logró imponer un espectacular cobro de impuesto insurreccional, en tres importantes sitios del país, forzando la entrega gratuita de miles de kilos de carne entre una parte del millón y medio de hambrientos que existen, según fuentes del propio Gobierno.

Al EPP, nebulosa presencia en la política nacional desde hace un lustro, cuyos objetivos nunca han sido difundidos, pese a los beneficios de una intensa cobertura de prensa, se le adjudica varios secuestros de magnates rurales, pero ésta es la primera vez que incursiona en un operativo buscando la simpatía de la población.

La distribución de carne, interpretada como chantaje, resulta de una negociación del EPP con la familia Zavala, estancieros del norte del país, cuyo responsable del sector ganadero, de nombre Fidel, fue secuestrado hace tres meses.

Presunción general es que el acuerdo concluyó a espaldas del gabinete de Lugo y, en particular, contra la postura de su Ministro del Interior, el democristiano Rafael Filizzola, cuya fracasada política represiva se inspira en los métodos que aplica Uribe en Colombia.

El poderoso General Douglas Frases, Jefe del Comando Sur y Comandante de las siete bases estadounidenses apostadas Colombia, en su reciente visita a Paraguay, dijo que este secuestro es la ocasión para trabajar juntos “en la limpieza de terroristas”, ocurrencia que confirma la intención de aterrizar para quedar.

El resultado inmediato son los desalojos de humildes familias, algunos por deuda a usureros, quema de rancheríos, detenciones arbitrarias y la represión a cargo de policías y militares formados en la genocida escuela estronista.

Miembro del Plan Cóndor, desde fines de la década del 60 hasta mediados del 80, hace apenas un cuarto de siglo, el General Alfredo Strossner (1954/89), aplicó en Paraguay la Doctrina de la Seguridad Nacional, que ahora Estados Unidos llama de Seguridad Democrática, en lenguaje que pretende más aceptable para profundizar su perversidad.

La respuesta del Gobierno de Lugo a los reclamos populares, inimaginable un año y medio atrás cuando el exObispo encabezó la promesa de cambio, está apuntalada por el Fiscal General de la República, Candia Amarilla, quien sostiene que los insurrectos “son campesinos de día y guerrilleros de noche”.

Otros apoyos son ofrecidos por el grueso de la plana mayor de los dos partidos más viejos, el Colorado y el Liberal, derrotado el primero en las elecciones nacionales del 2008, después de 60 años de manejar el país como hacienda propia, mientras que el segundo, más vergonzante aún, es la principal fuerza electoral de la alianza gobernante.

El Vicepresidente Federico Franco, es uno de los personajes destacados de la derecha ultraliberal, quien no pierde oportunidad de ofrecerse a los sectores más retardatarios para reemplazar a Lugo, en un maridaje perverso con la cúspide de la Asociación Rural y la mayor parte del corporativismo empresarial.

La imposición del EPP, de entregar carne a una parte de los más marginados, fue aceptada por la familia Zavala, angustiada desde hace tres meses por el secuestro de Fidel, de 47 años, en un operativo algo misterioso, pues la víctima es conocida por una conducta de respeto y generosidad con su personal y el vecindario más empobrecido.

Esa actitud es de excepción entre los grandes propietarios rurales, para quienes la miseria no existe y es sólo un cuento de “los comunistas y chavistas”, contra quienes “hay que formar comandos para matarlos”, según propuso un latifundista de apellido Avilés, de nacionalidad chilena e ideología nazi, con buen eco entre sus pares de “riñón cubierto”.

Desde la medianoche, el barrio la Chacarita, pleno centro de la capital paraguaya, frente al suntuoso Palacio Legislativo, y uno de los sitios más míseros de Asunción, es escenario de la formación de una interminable fila de hambrientos.

Espectáculo similar, que muestra la televisión, se registra en dos sitios alejados, en el árido y canicular Chaco, donde campesinos e indígenas están recibiendo la carne de 30 animales cedidos por la familia del secuestrado. Los agradecimientos son innumerables y Dios se destaca.

Miles de rostros surcados por la miseria, cansados, desesperanzados, miradas tristes, llenas de resentimiento y de desconfianza, odio y miedo, hasta con muecas burlonas que salen de bocas destentadas, muestran los estragos del hambre, el alcohol y la drogadicción.

El secuestro del estanciero ha sensibilizado a la opinión pública, simpatizante con la familia Zavala que, en breves y muy discretas apariciones, se declara conciente de que una miseria inmensa gana espacio en todo el país.

Gran parte del empresariado nacional está movilizado y ha inundando las ciudades con pasacalles y grandes carteles fijados en los frentes de sus establecimientos y lujosos domicilios particulares, con las inscripciones “Todos somos Fidel” y “Liberen a Fidel”.

En medio de los tres meses de esta operación del EPP, han sido asesinados en Paraguay, por diversos motivos, más de cien personas, otras cien murieron en medio de las juergas de navidad y fin de año, otro tanto en accidentes de moto, y es incuantificable el número de vidas que se han perdido por la miseria extrema que sufre un tercio de los seis millones 300 mil paraguayos, con un millón emigrado.

El abogado Diego Zavala, hermano del secuestrado, principal portavoz de la familia y, presumiblemente el primer contacto, directo o indirecto, con los secuestradores, pide infructuosamente al Gobierno que retire las tropas policiales y militares desplegadas por los operativos Triángulo y Sombra, en la región nortina, donde operaría el EPP.

El Ministro Filizzola convocó a una conferencia de prensa que redujo a la simple emisión de un comunicado, retirándose con expresión de mucha preocupación y con una altanería que puede significar impotencia y fracaso.

Si el Gobierno aceptara replegarse, sería una derrota política a los ojos de la opinión pública, dando pie a una avalancha de acusaciones de debilidad por parte de una oposición hambrienta de argumentos, en particular la que duerme con el propio Lugo.

A la vez, ello representaría la primera victoria popular del EPP, hasta ahora un desconocido en el pensamiento general de la población.

El Gobierno, que no camina, que después de año y medio de asumir no anda, nadando en la improvisación, impotencia y corrupción, está paralizado y lo que tiene para apoyarse es el filo de una navaja, sobre el que pende la vida de un hombre decente.

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Frente a la crisis política actual: Investigar la deuda. Enfrentar a la derecha

Claudio Katz - Jorge Marchini - Eduardo Lucita

Otro conflicto de imprevisibles consecuencias ha estallado entre el gobierno y la oposición de derecha.

La iniciativa gubernamental de constituir un fondo especial con una porción de las reservas para garantizar el pago de la deuda externa desató este conflicto. La derecha rechaza este fondo y exige hacer frente a los pagos con las partidas del presupuesto sin tocar las reservas. La diferencia entre ambos bandos son los mecanismos para cumplir con las exigencias de los acreedores.

Pero bajo esta discusión subyace una coincidencia plena: pagar una deuda fraudulenta que ya ha sido pagada varias veces. Este acuerdo ya se manifestó cuando hace pocos meses los legisladores del gobierno y la oposición votaron por unanimidad la derogación de la “ley cerrojo”, que bloqueaba la reapertura del canje con los bonistas que quedaron afuera de ese arreglo. Ninguno de ellos se indignó en ese momento con la “violación de la seguridad jurídica” implícita en la anulación de una disposición que se presentó varias veces como inmodificable.

Unos y otros aceptaron concretar este nuevo ofrecimiento de canje sin reparar que aumenta la deuda (en 7000 millones de dólares) y que incrementará el pago de interés (en 500 millones). La operación incluye, además, elevados pagos de comisión a los bancos intermediarios (Citi, Barclays, Deustche), que además han hecho un gran negocio con la suba del precio de los bonos.

La derecha y el gobierno se enfrentan ahora por la modalidad de pago de una deuda que absorbe el dinero requerido para incrementar los salarios, mejorar las jubilaciones, poner fin al deterioro de los hospitales públicos, asegurar el inicio de clases satisfaciendo las demandas de los docentes u otorgar los fondos que exigen los desocupados que cortan las rutas.

Durante casi tres décadas los legisladores de ambas bancadas han cajoneado todas las investigaciones de este desfalco. Incluso miraron para otro lado cuando la investigación de Olmos y el fallo del juez Ballesteros declaró la inconstitucionalidad de la deuda. A través de las sucesivas renegociaciones y canjes de títulos buscaron borrar las huellas para sepultar el origen de ese negociado. De estas operaciones participaron todos los ex funcionarios del Banco Central, que actualmente protagonizan el debate y estimulan el conflicto, sea a favor de la oposición o del gobierno (González Fraga, Prat Gay, Blejer, Redrado) y que anteriormente sirvieron fielmente a los gobiernos de Menem, la Alianza, Duhalde y los Kirchner. Todos instrumentaron variantes de la misma política de pago de la fraudulenta deuda.

Hay en todo este conflicto una gran hipocresía.

Hipocresía derechista: ajuste con argumentos republicanos

El titular del Banco Central, Martín Redrado, atizó el conflicto al negarse a concretar el Fondo del Bicentenario por 6.569 millones de dólares. Su argumento principal: “cuidar las reservas que son de los argentinos y no del gobierno”, y ha logrado concitar el apoyo incondicional de todo el arco opositor y de los políticos y funcionarios que dilapidaron varias veces esas reservas durante administraciones anteriores.

La derecha considera inadmisible utilizar esos recursos para el pago de la deuda, pero no objetaron el mismo uso para abonarle por adelantado al FMI en el 2005. En ese momento el gobierno canceló toda la deuda con ese organismo, con el mismo mecanismo de decretos de necesidad y urgencia (DNU) y por un monto muy superior, 9.900 millones de dólares ( un 50% más que ahora). Tampoco objetaron el DNU del 2008 que habilitaba el pago, nunca concretado hasta ahora, al Club de París. A muchos cínicos les cuesta explicar porqué hoy rechazan lo que ellos mismos aprobaran una y otra vez.

El segundo argumento es mucho más siniestro: “la autonomía del Banco Central”. Afirman que el gobierno ha violado la Carta Orgánica de “una entidad independiente”, que no está “sujeta al despotismo del Ejecutivo”. Lo que en realidad defienden es el manejo de esa entidad por los banqueros. Postulan que el Banco Central sea autónomo para que los financistas mantengan un control indisputado del mismo. Como sabemos la principal función de esa falaz independencia ha sido justamente asegurar que las reservas internacionales operen como garantía de pago a los acreedores externos. Con esa finalidad los neoliberales introdujeron desde los años ‘70 atribuciones que convierten al BCRA en una institución con poderes y facultades superiores a cualquier otro organismo del Estado.

Las tonterías que pusieron a circular en estos días para justificar esta suerte de virreinato vuelven a la primera plana, nuevamente se reclama que el Banco Central “debe cuidar la moneda” y “proteger el dinero del país” por medio de un grupo de “expertos ajenos a las presiones políticas”. Estos mitos simplemente ocultan que los encargados de cumplir una misión tan noble son el puñado de banqueros que maneja la deuda pública, los mismos que provocaron el colapso y las confiscaciones que sufrió Argentina.

La oposición de derecha simplemente promueve volver a los viejos ajustes de los años ‘90. Como hay un evidente deterioro de la solvencia fiscal ahora buscan recortar el gasto social. Por supuesto que no lo enuncian en estos términos, pero es la misma cantinela que han usado una y otra vez para imponer políticas de austeridad. Su verdadero propósito es volver al FMI y sortear así la crisis fiscal, sometiéndose a los controles y auditorias del organismo internacional.

Hipocresía progresista: desendeudarse para volver a la deuda

Las justificaciones del gobierno para pagar la deuda con reservas son simétricas a las de la oposición de derecha. Afirman que utilizando estos recursos “se liberan fondos excedentes para mantener el gasto productivo y social”. Pero si la intención es utilizar esas partidas presupuestarias que quedarían liberadas es porque ya han definido que la primera prioridad es el giro de fondos a los acreedores. Se da por sentado la legitimidad del pago y la sacralización de su prioridad frente a cualquier otro objetivo económico, luego se considera lógico destinar el sobrante al gasto interno.

Con este razonamiento, que naturaliza el reembolso de un desfalco como dato inamovible, los funcionarios repiten los mensajes de la ortodoxia neoliberal que tanto objetan desde la tribuna. Afirman que “pagar con reservas permite enviar mensajes de seriedad y solvencia a los acreedores” y retoman así los viejos códigos de los ‘90 con posturas que convocan a “hacer los deberes” y “seducir a los financistas del exterior”. Los economistas oficiales utilizan todos los argumentos corrientes del mercado para justificar el uso de las reservas. Hablan de lograr un “retorno al mercado privado de crédito”, olvidando todos los cuestionamientos a ese endeudamiento y explican cómo se “abaratan las tasas”, sin explicar cuál es el beneficio para el país de refinanciar el pago de un pasivo que ya ha sido reembolsado varias veces. Esta actitud demuestra cuánta hipocresía subyace en las disputas verbales con la oposición.

A los hombres del gobierno les toca ahora el rol de objetores de la independencia del Banco Central. No explican porqué sostuvieron durante tantos años esa autonomía, bloqueando incluso los tres proyectos de reforma del sistema financiero que recortaban ese atributo. Ahora remarcan que “el Banco Central debe ajustarse a la política económica”, pero sin aclarar que el centro de esa orientación es la recomposición de las relaciones con el capital financiero.

Por esta razón, la principal asociación de los banqueros del país (ADEBA) tomó partido rápidamente a favor del Ejecutivo en su conflicto con Redrado, y el principal candidato a remplazarlo es nada menos que Mario Blejer, otra gran figura de los ‘90 y la ortodoxia neoliberal, que acredita en su haber dos décadas de trabajo en la crema de las finanzas internacionales. Que esta política se desenvuelva creando un Fondo denominado “Bicentenario” ilustra hasta dónde ha llegado el doble discurso oficial. Un emblema de la independencia nacional es utilizado para recomponer las relaciones con los acreedores foráneos.

Toda la lógica de utilizar reservas para el pago de la deuda está inspirada en el inicio de un nuevo ciclo de endeudamiento. La deuda pública situada en 128.000 millones de dólares luego del canje se incrementó a 145.700 millones en la actualidad. Los vencimientos de los servicios de la deuda (capital e intereses) de los próximos años son muy condicionantes por lo que el gobierno busca sortearlos con prórrogas y canjes. Por esta razón la política de desendeudamiento ya quedó en el pasado y ahora se discute cómo volver a tomar deuda.
A los banqueros les interesa prestar y cobrar. Por eso tratan de atenuar el conflicto actual, promoviendo algún arreglo “para que los mercados no se inquieten”, quieren el menor ruido posible para que los negocios funcionen.

Ofensiva política de la reacción conservadora

Aunque las clases dominantes quieren tranquilidad la crisis en curso puede descontrolarse e incentivar hasta la ingobernabilidad las disputas entre el Ejecutivo y el Legislativo, con el poder Judicial tironeado entre los dos poderes. El trasfondo de la disputa actual es básicamente política, no hay divergencias importantes en la gestión financiera y tampoco choques irreductibles en lo económico. Lo que convierte cualquier episodio menor en un gran descalabro es la gran tensión política que separa gobierno y oposición desde el conflicto del campo.

En esta disputa hay un claro objetivo de la derecha; avanzar sobre medidas de los últimos años que incluyen algún logro social o avance democrático. Busca una reversión reaccionaria especialmente en cuatro áreas: la ley de medios, la nacionalización de las AFJP, los juicios contra genocidas de la dictadura y la política de relaciones con los gobiernos de Venezuela, Ecuador y Bolivia.

La reacción conservadora abomina de estos tibios cambios y busca sepultarlos. En esta campaña es activamente acompañada por los grandes medios de comunicación que pretenden perpetuar su impunidad para manipular la información y por toda la elite conservadora que ve la oportunidad para enterrar con represión el legado de protestas sociales que dejó la rebelión del 2001.

Esta acción sintoniza con la contraofensiva imperial que en la región se expresa en el golpe en Honduras y la instalación de nuevas bases en Colombia, la ofensiva contra Lugo en Paraguay y el avance neopinochetista en Chile, y las siempre renovadas presiones sobre Bolivia, Venezuela y Cuba.

Como en el resto del continente la derecha disfraza aquí sus objetivos con campañas institucionalistas y se presentan como custodios de la legalidad. Por el momento sólo busca el desgaste del gobierno para que llegue rengueando a los comicios, mientras disputan entre ellos quién asumirá el liderazgo del sector. Pero la crisis puede desmadrarse y aunque el reiterado tanteo de un juicio político a la Presidente es por ahora sólo conspirativo, tampoco es una pura fantasía. Si en algún momento desconocen abiertamente alguna medida del gobierno con llamados a cacerolazos la tentativa puede hacerse realidad.

Mientras tanto el gobierno sigue a los tumbos, respondiendo con la misma ceguera que exhibe desde el año pasado. A pesar de la reconstitución de la autoridad estatal, del sostenido crecimiento económico y las buenas previsiones macroeconómicas para el 2010, el kirchnerismo no ha podido mantener el consenso social que logró en el período 2003-2007. Se desgastó al confrontar con la derecha desde las arcaicas estructuras del Justicialismo y con el apoyo de la desprestigiada burocracia sindical cegetista.

No sólo rehuye cualquier sostén popular genuino y encubre a las patotas. Sostiene también a los barones del conurbano e impone una reforma política proscriptiva hacia la izquierda. Hostiliza además a los movimientos sociales (cooperativas sin punteros), se niega a conceder la libertad sindical (subtes-CTA) e incluso ha reprimido las luchas más consecuentes de los trabajadores (Kraft-Terrabussi).

No es posible a priori conocer cómo concluirá el conflicto pero muchos hablan ya de una resolución 126. Hacen referencia así a la ineludible comparación con la confrontación con el campo. Sin embargo es necesario marcar algunas diferencias entre aquella crisis y la actual.

En el plano económico, las retenciones expresaban la captura por el Estado de renta extraordinaria y tenían un carácter indiscutiblemente positivo y progresivo, más allá de su utilización y alcance. Ahora no se discute nada progresivo, sino la forma y el origen de los recursos para pagar la deuda.

En el plano político hay similitudes con la conformación de un bloque opositor con liderazgo de la derecha, pero en el plano social hay una gran incógnita: ¿Podrá la oposición de derecha incentivar nuevamente una movilización conservadora de la clase media? En los últimos meses no han podido reproducirlo y si no recuperan las calles seguramente perderán la pulseada.

Otro camino para superar la crisis

Para quiénes no ubicamos en el arco genuinamente progresista y de izquierda la experiencia de lo ocurrido durante del conflicto con el campo es decisiva para no volver a repetir en esta coyuntura los errores de un emblocamiento con la derecha. Esa política es francamente suicida. Si se repite sepultará a todas las corrientes que aspiran a lograr la superación del kirchnerismo por izquierda, como contrapartida dejará abierta una involución a derecha, por el desprestigio del gobierno actual.

Por el contrario se trata de sacar la discusión del círculo vicioso e interesado en que la han colocado. De señalar otro camino para superar progresivamente esta crisis, que ya varias corrientes políticas y personalidades han planteado, a nuestro entender en forma acertada: Organizar una campaña para colocar el debate de la deuda y el sistema financiero en el centro de la agenda.

Pero esta campaña perdería todo sentido si se acepta la distorsión que imponen los medios de comunicación o si se hace causa común con la derecha en las críticas al gobierno. No sólo importa lo que se dice, sino también cómo y dónde se lo enuncia. La mayoría popular ha quedado convertida en una audiencia que recepta mensajes televisivos y es nefasto que la izquierda aparezca formando parte de una indiscriminada oposición, se pierden los matices, que no son menores, y se hace el juego a la reacción conservadora.

La derecha debe ser objeto de nuestra crítica en cualquier intervención, para que no queden dudas sobre dónde está ubicada la izquierda. Por esta razón es otro error presentar denuncias penales contra el gobierno en pleno clima de judicialización derechista del conflicto, nadie percibe los pormenores diferenciados de esa denuncia en este clima. Mucho peor es repetir directamente los argumentos de los reaccionarios sobre la institucionalidad o la autonomía del Banco Central. Hay que poner el centro en el cuestionamiento de la deuda, pero no hacer comparsa a los reaccionarios. Es totalmente absurdo discutir la cuestión de las reservas como un tema técnico-financiero con abstracción del clima que ha creado la oposición. La batalla contra la derecha no requiere necesariamente de apoyo o consideración hacia el gobierno.

Para la izquierda lo esencial es actuar en forma independiente con una política propia, que es vital para romper con la trampa de reyertas que protagonizan la oposición con el gobierno y que impiden madurar un planteo alternativo.

En este sentido:

Es un verdadero despropósito que mientras se habla de custodiar las reservas se mantengan intactos todos los mecanismos que periódicamente facilitan la fuga de capitales (40.000 millones de dólares desde el inicio de la crisis internacional): el Control de Cambios es la única medida efectiva que puede contener este drenaje de riqueza, solo producida por los trabajadores y de la que otros se apropian y fugan.

Carece de sentido discutir acerca de las atribuciones del Banco Central si no se lo hace en el marco de la discusión de una Reforma Financiera Integral, que apunte a forjar un sistema financiero asentado en la control estatal de los depósitos y plenamente nacionalizado.
Poner la Deuda a Debate requiere la suspensión inmediata de las negociaciones con los bonistas que no ingresaron al canje y con el Club de París.

Resulta indispensable poner en marcha inmediatamente la Auditoría Ciudadana de la Deuda. Es una salida política a la crisis actual, es la forma de retomar la investigación ya realizada de los fraudes y someter todas las operaciones posteriores a una rigurosa verificación de su legalidad y legitimidad. En los casos que correspondan estas medidas deben ser acompañadas por la suspensión de pagos.

Desarmar los perversos mecanismos de la deuda externa es también parte esencial del combate contra la derecha. Para nosotros la disyuntiva vuelve a ser: los acreedores o los trabajadores y el pueblo. Y en esto no puede haber dudas.

Claudio Katz - Jorge Marchini - Eduardo Lucita son Integrantes del colectivo EDI-Economistas de Izquierda.

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¿Honrar la deuda?

Eduardo Barcesat (COPENOA)

Si hay una frase poco feliz, en el caso argentino, es esta de «honrar la deuda», porque pareciera que debiésemos estar agradecidos de no poder hacer otra cosa que introducir ajustes continuos, llevar al pueblo a la desesperación, generando una situación de genocidio económico y político, en función de atender los intereses expoliadores del capital financiero. Francamente ridículo. La frase que, inversamente, proponemos, es la de «examinar y revisar la deuda».

Es tiempo de concluir si somos realmente deudores de los países centrales y de los polos financieros internacionales. Hay que salir, también, de las formulaciones esquemáticas y antitéticas de «honrar la deuda» o «no pagar la deuda».

Concretamente, proponemos que el Gobierno Nacional encomiende, v.g. a la Federación Argentina de Colegios de Abogados, o a la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, el diseño de una acción judicial por la que se someta a revisión, ante un tribunal internacional, competente, independiente e idóneo, el contralor de validez de la llamada deuda externa argentina. En principio, proponemos que ese tribunal sea la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

Esquemáticamente, el contralor de validez de un acto jurídico –como lo es toda contratación de un empréstito público-, comporta el examen de hallarse satisfechos tres requisitos, a saber: a) competencia del órgano que dispuso contratar el empréstito; b) procedimiento adecuado conforme el orden jurídico de aplicación; c) razonabilidad del contenido del acto jurídico.

En la terminología de nuestra Corte Suprema de Justicia de la Nación, a los dos primeros requisitos se los denomina control de legalidad, y al tercero, control de razonabilidad. En todos los casos se trata del examen de validez de los actos jurídicos; esto es, de su existencia, de su imperatividad o carácter coercible. Y bien, preguntamos: ¿Cuál es el órgano competente y el procedimiento adecuado para un acto jurídico que refiere a la contratación de empréstitos por la Nación Argentina? La respuesta se encuentra, desde luego, en la Constitución Nacional, y es: el Congreso de la Nación y a través de una ley o resolución que corporice la expresión de voluntad del Poder Legislativo.

El segundo paso es preguntarse: ¿Cuántos de los actos de contratación de empréstitos han sido celebrados por el órgano competente y mediante el procedimiento adecuado? Es difícil realizar una respuesta totalizadora, pero creemos estar en lo cierto si afirmamos que muy pocos actos de la deuda externa argentina han sido concertados con intervención del Congreso de la Nación. Inversamente, la mayoría de los actos que conforman la deuda externa argentina han sido realizados por usurpantes –asaltantes- del poder político, o por funcionarios inferiores dependientes del Poder Ejecutivo Nacional.

La sola insatisfacción de estos dos requisitos sustantivos de la validez de los actos jurídicos, signa, en nuestro criterio, la nulidad absoluta e insanable de los actos de contratación de la deuda. Esta calificación de nulidad absoluta e insanable tiene suficiente sustento en la doctrina constitucional incorporada tras la Reforma del año 1994 en el nuevo art. 36 de la Ley de Leyes. Conforme esa doctrina no sólo es insanablemente nulo el acto usurpativo de desplazamiento de la Constitución y de los poderes establecidos conforme ella, sino todos los actos subsecuentes incurridos por el usurpante del poder político.

Se dirá –suerte de teoría BAGLINI- que si los gobiernos constitucionales han convalidado dichos actos realizados por los usurpantes, más allá de la torpeza institucional de así haber procedido, tal convalidación sanea la incompetencia del órgano y la inadecuación del procedimiento seguido para concertar el acto jurídico. Esto es, que si las leyes de presupuesto de la Nación contenían pagos de intereses y servicios de la deuda pública, la aprobación de las mismas configura el saneamiento del acto viciado.

En nuestro criterio, la teoría BAGLINI padece de un insoportable error epistemológico, cual es el de entender que aquello que es nulo de nulidad absoluta e insanable, puede ser saneado por la autoridad competente. Sería lo mismo que sostener que un arresto de un habitante de la Nación Argentina, con invocación del estado de sitio, incurrido por un usurpante del poder, pueda considerarse convalidado si, al iniciarse la transición democrática, no se persigue, penal y patrimonialmente, al autor responsable de la privación de libertad. La privación de libertad incurrida por un usurpante es insanablemente nula.

También es insanablemente nula la contratación de empréstitos externos realizada por un usurpante. Porque una autoridad extranjera, nación, banco o entidad monetaria, no está sometida al poder y a la fuerza que despliega el usurpante. Contrata, por tanto, con un ladrón –ladrón del poder político -, a conciencia de su condición delincuencial. Debe asumir las consecuencias de su complicidad y connivio con el ladrón político. De modo que los dos primeros requisitos de la validez de los actos jurídicos están signados por la falta de competencia del órgano e inviabilidad de los procedimientos seguidos para la producción del contrato. Bastaría con el control de legalidad para tumbar, seguramente, la mayor parte de la deuda externa argentina.

Veamos el tercer requisito: el de la razonabilidad de los contratos. Aquí coexisten elementos normativos y de examen macro económico. Entre los elementos normativos que deberá ponderar el tribunal internacional, obran los compromisos contenidos en el Preámbulo constitucional, en su art. 75, inc. 19 –nueva cláusula del progreso, que incorpora la noción de desarrollo humano y social-, y los tratados internacionales de derechos humanos incorporados con jerarquía de cláusula constitucional (art. 75, inc. 22, C.N.), entre los que debe destacarse la formulación del punto 2.2 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que sostiene que ningún pueblo puede ser privado de aquello que es indispensable para su subsistencia. A estos elementos de nuestro derecho interno deben sumarse los pronunciamientos, declaraciones y tratados internacionales que refieren a la independencia económica y al derecho al desarrollo de los pueblos.

En el examen macro económico debe investigarse, tal como lo ha hecho JOHN KENNETH GALBRAITH, cuánto remesan, por año, los países del Tercer Mundo hacia los países centrales, bajo la forma de pago de royalties, licencias, transferencia de tecnología, know how , y cuánto reciben, en igual período bajo la forma de empréstitos externos. La proporción, según este renombrado economista, es que por cada dólar que se recibe bajo la forma de empréstito, el país subdesarrollado remesa, en el mismo año, de dos a tres dólares, por la dependencia tecnológica. En sencillo, que hemos pagado, y más de una vez, nuestra deuda externa.

El mismo autor, en su examen sobre el panorama de la economía del Siglo XX, expresa su asombro por el distinto trato brindado, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, a los países vencidos, respecto del que se aplica a los países deudores. No sólo que no se les cobraron las cuantiosas indemnizaciones por los daños de guerra, sino que se invirtieron sumas ingentes para reconstruír las economías de Alemania, Italia y Japón. ¿Porqué a los países del Tercer Mundo, que han provisto de recursos y riquezas a los países ricos y desarrollados, se les aplica una política mucho más dura que a los que desataron la devastación mundial?

Mientras un gobierno, francamente estupidizado y que se acredita como mera clase gerenciadora de los intereses del gran capital financiero, nos sumerge, cotidianamente, en condiciones insoportables de calidad de vida, excluyendo y marginando de la vida digna a un número creciente de nuestros compatriotas, una verdadera epopeya libertaria nos aguarda. Se trata de nuestra segunda independencia. Esta batalla no se libra con las armas, sino apropiando el herramental jurídico. Su norte está definido en los preámbulos de los Pactos Internacionales incorporados por la Reforma Constitucional (año 1994) «...seres humanos libres respecto del temor y de la miseria...»

Eduardo Barcesat es Profesor Universitario, Facultad de Derecho, UBA.

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El pantano argentino. El irresistible desarrollo de la crisis de gobernabilidad

Jorge Beinstein

El nuevo año comenzó mal en Argentina, el conflicto causado por el desplazamiento del presidente del Banco Central, Martín Redrado, disparó una grave crisis institucional donde se enfrentan dos bandos que van endureciendo sus posiciones. Por un lado una oposición de derecha cada vez mas radicalizada ahora con mayoría en el poder legislativo encabezada por el vicepresidente de la República y que se extiende hacia los núcleos más reaccionarios del poder judicial y de las fuerzas de seguridad (públicas y privadas).

Se trata de una fuerza heterogénea, casi caótica, sin grandes proyectos visibles impulsada por los grandes medios de comunicación que operan como una suerte de “partido mediático” extremista, su base social es un agrupamiento muy belicoso de clases medias y altas. En el otro bando encontramos a la presidenta Cristina Kirchner resistiendo desde el Poder Ejecutivo con sus aliados parlamentarios, sindicales y “sociales”, su perfil político es el de un centrismo desarrollista muy contradictorio oscilando entre las capas populares más pobres a las que no se atreve a movilizar con medidas económicas y sociales radicales y los grandes grupos empresarios y otros factores de poder que busca en vano recuperar para recomponer el sistema de gobernabilidad vigente durante la presidencia de Néstor Kirchner.
A este abanico de fuerzas locales es necesario incorporar la intervención de los Estados Unidos que a partir de la llegada de Barak Obama a la Casa Blanca se muestra cada vez más activa en los asuntos internos de Argentina. Esto debe ser integrado al contexto más amplio de la estrategia imperial de reconquista de América Latina marcada por hechos notorios como el reciente golpe de estado en Honduras, el despliegue de la Cuarta Flota, las bases militares en Colombia y otras actividades menos visibles pero no menos efectivas como la reactivación de su aparato de inteligencia en la región (CIA, DEA, etc.) y la consiguiente expansión de operaciones conspirativas con políticos, militares, empresarios, grupos mafiosos, medios de comunicación, etc.
La ola reaccionaria
Como es sabido la crisis se desató cuando el presidente del Banco Central decidió no acatar un decreto llamado de “necesidad y urgencia”, con fuerza de ley, que le ordenaba poner una parte de las reservas a la disposición de un fondo publico destinado al pago de deuda externa. De ese modo Redrado (apoyándose en la “autonomía” del Banco impuesta en los años 1990 por el Fondo Monetario Internacional, FMI) desafiaba la legalidad y asumía como propia la reivindicación del conjunto de la derecha: no pagar deuda externa con reservas sino con ingresos fiscales obligando así al gobierno a reducir el gasto público lo que seguramente impactaría de manera negativa sobre el Producto Bruto Interno, el nivel de empleo y seguramente sobre los salarios.
En una primera aproximación, la crisis aparece como una disputa sobre política económica entre neoliberales partidarios del ajuste fiscal y keynesianos partidarios de la expansión del consumo interno, sin embargo la magnitud de la tormenta política en curso obliga a ir más allá del debate económico, no existe proporción entre el volumen de intereses financieros afectados y la extrema virulencia del enfrentamiento. Tampoco se trata de un problema causado por la necesidad de pagar deuda externa ante una situación financiera difícil, por el contrario, el Estado tiene un importante superávit fiscal y la deuda externa representa actualmente cerca del 40 % del Producto Bruto Interno contra un 80 % en 2003 cuando Néstor Kirchner asumió la Presidencia de la República.
Para empezar a entender lo que esta ocurriendo es necesario remontarnos al primer semestre del 2008 cuando estalló el conflicto entre el gobierno y la burguesía rural, en ese caso también la confrontación apareció bajo el aspecto económico: el gobierno intentó establecer impuestos móviles a las exportaciones agrarias, cuyos precios internacionales, en ese momento, subían vertiginosamente, los grandes grupos del agrobusiness se opusieron, aunque estaban ganando mucho dinero pretendían ganar mucho más acaparando la totalidad de esos beneficios extraordinarios. Para sorpresa, tanto del gobierno como de los propias elites agrarias, su protesta fue inmediatamente respaldada por la casi totalidad de los empresarios rurales, incluso por sectores que por su área de especialización o ubicación regional no tenían intereses materiales concretos en el tema, y rápidamente los cortes de ruta, magnificados por los medios de comunicación, arrastraron la adhesión de las clases altas y medias urbanas, estructurándose, de esa manera, una marea social reaccionaria cuya magnitud no tenía precedentes en la historia argentina de los últimos cincuenta años. Para encontrar algo parecido sería necesario remontarnos a 1955 cuando una masiva convergencia conservadora de clases medias apoyó el golpe de militar oligárquico.
La movilización derechista de 2008 estuvo plagada de brotes neofascistas, alusiones racistas a las clases bajas, insultos al “gobierno montonero” (es decir supuestamente controlado por ex guerrilleros marxistas reciclados), etc. Esa ola reaccionaria se prolongó en las elecciones legislativas de 2009 donde la derecha obtuvo la victoria (y la mayoría en el Parlamento), antes y después de ese evento estuvo permanentemente alimentada por los medios de comunicación concentrados. Actualmente es difícil diagnosticar si mantiene o no su nivel de masividad, el conflicto se desarrolla por ahora sin presencias multitudinarias, la gran mayoría de la población observa la situación como a una pelea por arriba entre grupos de poder.
Si evaluamos la trayectoria en los dos últimos años de la confrontación entre una derecha, cada vez más audaz y agresiva, y un gobierno, crecientemente acorralado, no es difícil imaginar un escenario próximo de “golpe de estado”, no siguiendo los viejos esquemas de las intervenciones militares directas, ni siquiera pensando en una réplica del caso hondureño (golpe militar con fachada civil) sino más bien en un abanico de alternativas novedosas donde se combinarían factores tales como la manipulación de mecanismos judiciales, el empleo arrollador del arma mediática, la utilización de instrumentos parlamentarios, la movilización de sectores sociales reaccionarios (cuya amplitud es una incógnita fuerte) incluyendo acciones violentas de grupos civiles dirigidos desde estructuras de seguridad policiales o militares. En este último caso, deberíamos tomar en consideración las posibles intervenciones del aparato de inteligencia norteamericano que dispone actualmente de un importante know how en materia de golpes civiles, como las llamadas revoluciones coloridas o blandas, algunas exitosas como la “naranja” en Ucrania (2004), la que derrocó a Milosevic (Yugoslavia 2000), la de “las rosas” (Georgia 2003), la de “los tulipanes” (Kirguistán 2005), la “del cedro” (Líbano 2005) y otras fracasadas como la “revolución blanca” (Bielorrusia 2006), la “verde” (Irán 2009) o la “revolución twitter” (Moldavia 2009).
En todas esas “revoluciones”, orquestadas por el aparato de inteligencia de los Estados Unidos, las convergencias entre grupos civiles y medios de comunicación golpearon contra gobiernos considerados “indeseables” por el Imperio, tuvieron éxito ante estados sumergidos en crisis profundas, fracasaron cuando las estructuras estatales pudieron resistir y/o cuando las mayorías populares les hicieron frente.
Las raíces
¿Cuales son las raíces de esa avalancha derechista?, no puede ser atribuida al descontento de las elites empresarias y de las clases superiores ante drásticas redistribuciones de ingresos en favor de los pobres o a medidas económicas izquierdizantes o estatistas que afecten de manera decisiva los negocios de los grupos dominantes. Por el contrario, la bonanza económica que marcó a los gobiernos de los Kirchner significó grandes beneficios para toda clase de grupos capitalistas: financieros, industriales exportadores o volcados al mercado interno, empresas grandes o pequeñas, etc. Argentina experimentó altas tasas de crecimiento del PBI y enormes superávits fiscales impulsados por exportaciones en vertiginosos ascenso. Y aunque la desocupación se redujo la estructura de distribución del Ingreso Nacional heredada de la era neoliberal no varió de manera significativa. La gobernabilidad política permitió la preservación del sistema que tambaleaba hacia 2001-2002, las estatizaciones decididas durante la presidencia de Cristina Kirchner fueron en realidad medidas destinadas a preservar el funcionamiento del sistema más que a modificarlo, la estatización de la seguridad social privada, por ejemplo, fue precipitada por la crisis financiera global y el agotamiento de una estructura de saqueo de fondos previsionales, la estatización de Aerolíneas Argentinas significó tomar posesión de una empresa totalmente liquidada a punto de desaparecer.
Si alguna presión existe a nivel de las clases altas es hacia una mayor concentración de ingresos y ello debido a su propia dinámica gobernada por el parasitismo financiero global-local que opera como una suerte de núcleo estratégico, central de sus negocios. En ese sentido la resistencia del gobierno a esa tendencia en aras de la gobernabilidad aparece ante dichas elites como un “intervencionismo insoportable”.
Otro factor decisivo es la creciente agresividad de los Estados Unidos acosado por la crisis, sabiendo que el tiempo juega en su contra, que la decadencia de la unipolaridad imperial les puede hacer perder por completo sus tradicionales posiciones de poder en América Latina. En realidad eso ya está empezando a ocurrir a partir del proceso de integración regional, de un Brasil autonomizándose cada vez mas de los Estados Unidos, de la persistencia de la Venezuela chavista, la consolidación de Evo Morales en Bolivia, etc. La Casa Blanca está embarcada en una loca carrera contra el tiempo, extiende las operaciones militares en Asia y Africa heredadas de la era Bush, apadrina el golpe militar en Honduras y otras intervenciones en América Latina. La caída o degradación integral del gobierno kirchnerista sería para los norteamericanos una muy buena noticia, debilitaría a Brasil, reduciría el espacio político de Venezuela, Ecuador y Bolivia.
Pero existe un fenómeno de primera importancia que probablemente los Kirchner ignoraron y que buena parte de la izquierda y el progresismo subestimaron: el cambio de naturaleza de la burguesía local, cuyos grupos dominantes han pasado a constituir una verdadera lumpen burguesía donde se interconectan redes que vinculan negocios financieros, industriales, agrarios y comerciales con negocios ilegales de todo tipo (prostitución, tráfico de drogas y armas, etc.), empresas de seguridad privada, mafias policiales y judiciales, elites políticas y grandes grupos mediáticos. Es la más importante de las herencias dejadas por la dictadura, consolidada y expandida durante la era Menem.
La política de derechos humanos del gobierno no afectó solo a grupos de viejos militares criminales aislados e ideológicamente derrotados, al golpear a estos grupos estaba desatando una dinámica que dañaba a una de las componentes esenciales de la (lumpen) burguesía argentina realmente existente. Cuando empezamos a desentrañar la trama de grupos mediáticos como “Clarín” o no mediáticos como el grupo Macri aparecen las vinculaciones con negocios provenientes de la última dictadura, personajes clave de las mafias policiales, etc. En esos círculos dominantes la marea creciente de procesos judiciales contra ex represores pudo ser vista, tal vez en su comienzo hacia mediados de la década pasada, como una concesión necesaria al clima izquierdizante heredado de los acontecimientos de 2001-2002 y que mantenida dentro de límites modestos no afectaría la buena marcha de sus negocios. Pero esa marea creció y creció hasta transformarse en una presión insoportable para esas elites.
Finalmente es necesario constatar que así como se desarrolló ese proceso de humanización cultural democratizante también se desarrolló, protagonizado por los grandes medios de comunicación, un contra proceso de carácter autoritario, de criminalización de los pobres, de condena al progresismo que pone a los derechos humanos por encima de todo. En cierto sentido, se trató de una suerte de reivindicación indirecta de la última dictadura realizada por los grandes medios de comunicación, centrada en la necesidad de emplear métodos expeditivos ante la llamada “inseguridad”, la delincuencia social, los desordenes callejeros. La misma encontró un espacio favorable en una porción importante de la población perteneciente a las clases medias y altas muchos de cuyos miembros no se atreven a defender a la vieja y desprestigiada dictadura militar pero que han encontrado un nuevo discurso neofascista que les permite levantar la cabeza.
Esta gente se movilizó en el 2008 en apoyo de la burguesía rural y contra el gobierno “izquierdista”, estuvo a la vanguardia de la victoria electoral de Mauricio Macri en la ciudad de Buenos Aires y de los políticos de derecha en las elecciones parlamentarias de 2009.
¿Jugando con fuego?
La crisis actual puede llegar a tener serias repercusiones económicas, es lo que esperan muchos de los dirigentes políticos de derecha que sueñan con apoderarse del gobierno en medio del caos y/o de la pasividad popular. La parálisis del Banco Central o su transformación en una trinchera opositora podría desordenar por completo al sistema monetario, degradar al conjunto de la economía lo que sumado a un Tsunami mediático convertiría al gobierno en una presa fácil.
En teoría, existe la posibilidad de que el gobierno acorralado por la derecha busque desesperadamente ampliar su base popular multiplicando medidas de redistribución de ingresos hacia las clases bajas, estatizaciones, etc. La derecha cree cada vez menos en esa posibilidad lo que la hace más audaz, más segura de su impunidad, considera que los Kirchner están demasiado aferrado al “país burgués”, por razones psicológicas, ideológicas y por los intereses que representan y que por sus cabezas no asoma ni siquiera débilmente esa alternativa de ruptura. Una sucesión de hechos concretos parecen darle la razón, después de todo Martín Redrado, fue designado como presidente del Banco Central por Néstor Kirchner y confirmado luego por Cristina Kirchner, ahora ellos “descubren” que es un neoliberal reaccionario mientras buscan reemplazarlo por algún otro neoliberal o buen amigo de los intereses financieros.
También existe la posibilidad de que el caos buscado por la derecha o las medidas económicas que ésta seguramente tomará si conquista el gobierno desaten una gigantesca ola de protestas sociales haciendo estallar la gobernabilidad y reinstalando a escala ampliada al fantasma popular de 2001-2002. Pero esa derecha considera cada vez menos probable la concreción de dicha amenaza, está cada vez más convencida de que los medios de comunicación combinados con un sistema de represión puntual, no ostentoso pero enérgico pueden controlar a las clase bajas. Es muy probable que esas elites degradadas, lanzadas en una cruzada irracional, estén atravesando una serie crisis de percepción.

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La derecha en el centro

Alfredo Grande (APE)

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“la culpa la tiene el chancho; y el que le da de comer,
es su cómplice”
(aforismo implicado)

Suspenderán la comida de 3 millones de chicos por la deuda
Los proveedores de los comedores escolares bonaerenses decidieron no entregar las viandas a partir del 1º de marzo próximo, según informó a través de un comunicado la Asociación de Prestadores de Servicios de Comedores Escolares de la Provincia.
Además, anunciaron que más de un millón de chicos que asisten a los colegios que mantienen actividades en verano ya se ven afectados por la falta de distribución de comida. El motivo de la medida es la deuda que tiene el gobierno provincial, que estimaron en unos 400 millones de pesos por los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre. La decisión de los proveedores de comedores escolares afecta a unos 10 mil establecimientos educativos, según estimaron desde la asociación que los núcleo” Al no poder cobrar la deuda que mantiene el gobierno provincial desde septiembre hace imposible la compra de alimentos para distribuir una comida nutritiva entre los casi 3 millones de chicos que concurren a las escuelas públicas y que en muchos casos es el único plato de comida del día”, aclararon desde la entidad.
El presidente de la asociación, Hector Acevedo, dijo que “seguiremos en la lucha para que los pibes tengan su plato de comida y para que las autoridades aumenten de 2 a 5 pesos el plato de comida en la Provincia, que en Capital Federal tiene un valor de 7,80”.
(Diario Hoy - La Plata - 07-01-10)

El horizonte cultural se ha conmovido. Nuevas e inesperadas mutaciones se han producido. Algunos ejemplos, que anticipan más y más profundos. “Mano a mano hemos redrado”; “si redré por este mundo la vergüenza de haber sido y el redror de ya no ser”; “y redrados del mundo responden, al gran pueblo argentino, redrú”; “redra, redra, tan maravillosa, como blanca redra, como redra hermosa”; “el gran redrón, mama, el gran redrón, cambia de colores según la ocasión”. Manteniendo la ley de entidades financieras de la dictadura genocida, que como bien se dijo, fue un plan criminal para imponer un modelo económico de saqueo. Sin embargo, la legalidad del saqueo no fue modificada, más allá que su memoria ha sido interpelada. Si tomamos al “golden boy” (aunque sería mas justo llamarlo “golem boy”) como el surgente glamoroso de los 90, tenerlo hace 6 años como dictador central de un banco, parece una muestra palpable y visible de algo más que un error de gestión. Con Redrado en el Central y Scioli en Provincia, los 90 siguen como el sr Valdemar, ese extraño caso que Edgar Allan Poe describiera. Hipnotizado un segundo antes de morir, se mantenía más allá de la vida pero mas acá de la muerte. Y Redrado es la golden face visible de que la maquinaria del despojo no sigue intacta, pero tampoco ha sido desmantelada. Como psicoanalista que soy, la pregunta que haré, sin ser del millón, al menos amerita algunos euros. “¿Y si Redrado hubiera dicho?: ¡Sí, Transfiero!”. Por razones que seguramente como los designios de dios son inescrutables, no lo hizo, pero sabemos que la lógica de los marrones 90 es oportunista y con la misma ética de un buitre hambriento. En tanto la res pública es claramente una res privada, a partir del divorcio contradictorio y no mediable entre lo estatal y lo público, lo reactivo (algo así como la inmediatez condensada) tiene más peso que el cambio planificado. En otros términos: después de más de 25 años de democracia, todavía no sabemos si es boxeo o es catch. La banda de los super malos (la hormiguita viajera del pami, el tranversal que dio el mal paso, la pitonisa del desastre, el torito que no le canta a la luna) aparecen en una dudosa maquinaria con piezas de un ford fairlaine y de una licuadora rizmar economatic. Antes que sea tarde: son máquinas locas, armadas de improviso, con el único fin de dinamitar a la banda de los pingüinos que llegaron del sur y si es posible, ocupar la Punta Tombo Rosada. Dime quien se opone y te diré quien eres. Si el valor del enemigo acrecienta tu victoria (cita nada intelectual pues pertenece al magistral Nippur de Lagash publicado en la maravilla literaria “El Tony”) en estos tiempos el poco valor de los enemigos ni siquiera permiten asegurar cuando es victoria, frente mas, frente menos, y cuando es derrota por poquito. Pero hay algo que todos compartimos: la agenda político mediática tiene tema para rato. Más allá de la desaparición de Luciano Arruga, castigado por no querer robar. O sea: torturado por resistirse a ser pibe chorro, los Pomar que inauguraron el rastrillaje imposible, lo cual prueba que hay una institución que hace lo que no debe y no hace lo que debe. Pero sigue. Mas allá de las formaciones reactivas de un ministro de seguridad, siguen y siguen. Están entre nosotros. Tienen control territorial, poder económico que no depende de ningún Central, y sobre todo, poder de policía y monopolio de la fuerza pública. Lo que define un Estado. ¿No es hora de pensar que, por ejemplo, el Estado Provincial denominado Provincia de Buenos Aires está incluido en otro Estado mas fuerte, mas consistente, denominado La Bonaerense?. Pero ni el pobrecito Luciano, ni los Pomar, ni los pibes masacrados en cromagnon, pueden disputarle protagonismo mediático al “rompe tujes” entre “el Central” y “la Patria”. Pienso que al menos, deberíamos tratar que ese debate, como los protagonizados por Lisandro de la Torre, sean en el Congreso. Incluso con “este” Congreso. De lo contrario, se perdió por poquito, pero se puede terminar perdiendo por goleada. Pensemos que entre las elecciones anticipadas y el receso estival de las sesiones (otro despropósito republicano nunca modificado) lo que se eligió a mediados de año solo tendrá realidad efectiva en marzo. Ese vacío se llena con tropezones y algunas caídas. Al fascismo se lo enfrenta en su propia madriguera, y no puede haber mas “liberales buenos” que están con la gobernabilidad, y “liberales malos” que son destituyentes. Los menemistas conversos son por los menos tan peligrosos como los liberales del verso. ¿Cómo enfrentar a la derecha, cuando la derecha está infiltrada en las dos veredas, en la calle, incluso en los cordones y en las rotondas de la democracia? No es simple, no es claro. Pero al menos, es mejor intentar cortar por lo sano que seguir cosiendo por lo enfermo. Una nueva ley de entidades financieras, reformar la carta orgánica del central, no parecen ser tareas menores, dado los resultados a la vista. Ahora bien: si la ley de partidos políticos consagra el bipartidismo, habrá muchas más penas y demasiados olvidos. No se tratará entonces, del centro derecha. Con dos partidos mayoritarios, la derecha estará en el centro. Porque la derecha destituyente es el hambre. Entonces, el que le da de comer será cómplice del chancho liberal.

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Cuando Hebe de Bonafini se pronunciaba sobre la deuda externa

El jueves 22 de agosto de 2002, Hebe de Bonafini exhortaba (1):

“Compañeros y amigos, participantes del Foro, en este día tan especial, en este jueves que siempre es de lujo. Cada jueves es mejor que el otro. Desde hace 25 años, a las tres y media la marcha y a las cuatro el discurso. Esta cosa tan impresionante en la que estamos amparadas, avaladas, empujadas y protegidas por nuestros queridos 30.000, que nacen en cada uno que lucha y que pelea.

La memoria fértil, la que reproduzca y produzca, no la de la muerte, no la de los muertos y los cadáveres, no la de los torturados, no la de la Plaza vacía, no la de la reparación económica, sino aquella memoria que reivindique su lucha, que nos haga ver y hacer lo que ellos hacían, lo que nos haga hacer lo que ellos querían. Las Madres nos hicimos revolucionarias, radicalizadas, y en esta lucha por el socialismo, esa lucha que nos enseñaron ellos, dejaremos hasta el último suspiro. Mientras tengamos un solo suspiro lucharemos por el no pago de la deuda externa y el socialismo que amamos y defendemos y que queremos.

La palabra revolución, esa palabra tan dulce. Revolucionario es sólo el que ama con profundidad. Nadie que no ame ni ame la vida del otro se puede hacer revolucionario. Por eso esta Plaza de hoy, llena de hombres y mujeres que quieren otro mundo, otro país, otra vida, no el hambre, no la miseria.

¡No hay que luchar contra el hambre, hay que luchar para no pagar la deuda, que es la única manera que vamos a encontrar para que no haya hambre!

¡No paguemos la deuda! ¡Caguémonos en el Fondo Monetario, en esos hijos de mil puta que dicen que hay que pagar un poco! ¡No hay que pagar la deuda! Esa es la única forma de conseguir que en este país no haya hambre.

Gracias a los compañeros del Foro que vinieron. A nosotras no nos invitaron, pero estamos aquí, en esta Plaza que es el mejor foro, que desde hace 25 años venimos realizando con ustedes, con nuestros hijos y nosotras, las Madres”.

Nota:

Foto: Argentina, Derechos Humanos - Hebe de Bonafini, Madres de Plaza de Mayo

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Carlos V

(...) una deuda cada vez mayor, debida a préstamos otorgados al rey por banqueros genoveses y alemanes a través de las Cortes y el Consejo Real. Este endeudamiento, se sospechaba, era simulado; se pensaba que su cifra había sido pactada por ambos participantes: los banqueros genoveses, por un lado, y Carlos V, por el otro, y que juntos se repartían el dinero.

La plata debía emplearse para la compra de trigo; pero sólo una ínfima cantidad se había destinado para tal finalidad. De resultas de esa delictiva confabulación, el pueblo tenía que pagar enormes tributos por la totalidad del empréstito, y se veía cada vez con más deuda, crueles impuestos… y menos pan. El dinero en cuestión iba a parar a las faltriqueras reales y a las arcas de los banqueros. No hubiera convenido la devolución del capital, pues el verdadero negocio consistía en el acrecentamiento de la deuda; de tal modo los prestamistas cobraban intereses cada vez mayores de esas engañosas obligaciones; con el agravante de que, cada tanto, se otorgaba más plata para el trigo y para poder cumplir con el pago de los intereses, dinero este que se repartía de la misma forma, lo cual, al aumentar la deuda, incrementaba también estos porcentajes, y constituía así un círculo vicioso. Cabría agregar que cada nuevo empréstito era anunciado con bombos y platillos, como una feliz noticia para el pueblo, atribuida a la exitosa gestión del Consejo Real y a la generosa voluntad, desde luego, de los banqueros. De éstos habían participado: la banca Vivaldi de Génova y los Wesler de Alemania y los Fuggers; estos últimos ya le habían prestado a Carlos grandes sumas, para que triunfase en su elección imperial. Esta deuda externa se mantuvo durante todo el gobierno de Carlos V y, en el momento de la coronación de su hijo Felipe, alcanzaba los 60.000.000 de escudos.

El fragmento ha sido tomado de la pág. 5 de mi libro “El fulgor del alfabeto ibérico”; novela histórica, en la España de Carlos V.

Alejandro Sicardi es Médico - escritor

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Megaminería: Menemismo y Kirchnerismo

Fernando «Pino» Solanas (COPENOA)

Los hombres públicos y los referentes políticos estamos obligados a la búsqueda de diálogo y consenso y no pueden ser reemplazados con descalificaciones o falsedades. La única verdad es la realidad, reiteraba Juan Perón. Cuando se quieren ocultar graves hechos contra los intereses del país o los trabajadores o se adulteran datos o informes de impacto ambiental, se rompe la comunicación, y las fronteras entre lo lícito y lo delictivo comienzan a borrarse.

Las denuncias contra la megaminería y la Barrick Gold expuestas en mi película Oro Impuro, desató la ira del gobernador de San Juan, José Luis Gioja, que quiso entorpecer sus estrenos y me retó a un debate televisivo al que faltó dos veces. Envió a su hermano -el senador César Gioja- que negó con desenfado mis denuncias sobre la devastación ambiental y el saqueo que produce la megaminería y que fueron hechas por ciudadanos afectados y demostradas por el Fiscal Federal de Tucumán y Catamarca, Dr. Gustavo Gómez.

La campaña lanzada quería demostrar que estoy contra la minería y que siendo diputado había votado las leyes mineras que ellos impulsaron. Las normas principales se votaron antes de que ingresara a la Cámara el 10/12/93, como la Ley de Inversiones Mineras (24.196/93) que fijó el marco de las otras. La única que recibió mi apoyo por desconocer lo que ocultaba, fue el proyecto de Protección Ambiental Minera (24.585/95) en la Comisión de Recursos Naturales. Nadie imaginaba los estragos que produciría la megaminería porque no había comenzado a operar en el país. Me opuse luego y no la voté en el recinto cuando se convirtió en ley.

Al comienzo de los años 90, los hermanos Gioja eran militantes del proyecto Menem y operaban para el desembarco de la Barrick Gold en el país, mientras yo denunciaba al presidente como jefe de una banda que estaba rematando el patrimonio e YPF. Me persiguieron con juicios y amenazas y me dieron seis tiros en las piernas. Se vivía el festín de las privatizaciones: “el país está de rodillas”, justificaba R. Dromi; “robo para la Corona”, advertía J. L. Manzano; y decían que por los despachos del Congreso se distribuían millones de dólares. El proyecto minero era financiado por el Banco Mundial como en otros 70 países con reservas metalíferas. Al diputado J. L. Gioja, que votaba las leyes del modelo, se lo colocó en la Presidencia de la Comisión de Minería para impulsar el paquete de leyes que proponían las corporaciones. César Gioja fue la cabeza de “Santa Gema Bentonita”, la empresa familiar creada para abastecer a Barrick.

Lo importante es entender que hoy continúa el modelo devastador iniciado por Menem, Ángel Maza –ex Secretario de Minería- y J. L. Gioja, apoyado desde Santa Cruz y hasta hoy por Néstor y Cristina Kirchner y Julio De Vido, provincia donde desarrollaron varios mega-yacimientos auríferos como Cerro Vanguardia. En la Reforma Constitucional del 94, los Kirchner canjearon la reelección de Menem por la provincialización del subsuelo. Nada más antinacional porque significaba la segmentación del país y la entrega de los recursos a las corporaciones; una medida semejante a la exigida a Evo Morales por los gobernadores secesionistas. El proyecto presidencial de los Kirchner se ganó el beneplácito de las petroleras y mineras y la amistad de los Gioja y Peter Munk, jefe de la Barrick. Quizás por eso, desde el 2003 hasta hoy el Secretario de Minería sea el sanjuanino-bonaerense Jorge Mayoral, defensor de Barrick.

El paquete de leyes mineras otorga a las corporaciones ventajas exclusivas que no gozan otras ramas del empresariado: están exentas de casi todos los impuestos y la ley 25.161/99 impulsada por J.L.Gioja redujo las regalías provinciales del 3% al 1,5%, al permitir a las mineras deducir los costos operativos: molienda, refinación, transporte y seguro hasta puerto de destino. Sin control público y a simple declaración jurada, exportan sumas millonarias pagando solo por oro, plata y cobre y llevándose gratis 60 metales, como molibdeno, uranio, cadmio, renio. La Alumbrera produce al año 700.000 onzas de oro y 190.000 tn de cobre que a valores de hoy, son más de u$s 2.000 millones; el complejo Veladero-Pascua Lama, de Barrick en San Juan, rendirá el doble. La minería es el único sector productivo que exporta sin obligación de ingresar al país ni un dólar de sus ventas (decreto Nº 417/ 03, de N. Kirchner, A. Fernández y R. Lavagna); sus exportaciones reciben reintegros que van del 2,5% al 12% (resolución SMN 130/93). Este método es más eficaz que el colonialismo de Potosí: les pagamos para que se lleven todo.

Lo que no pueden responder los Kirchner y los Gioja es: ¿por qué con tanta riqueza las provincias mineras y petroleras siguen en la pobreza y con déficits fiscales? La respuesta es el fracaso de su devastador modelo productivo: se van para siempre millonarios recursos estratégicos no renovables, dejándonos miseria y un daño ambiental que costará inmensas inversiones combatirlo. ¿Deberíamos seguir con la megaminería si las rentas quedaran en el país? De ninguna manera: no se trata de una cuestión económica sino de la defensa de la naturaleza y la vida. Los ambientalistas lo resumen en una simple frase: el agua vale más que el oro.

A diez años del gobierno Menem, sus leyes mineras siguen vigentes, así como el Acuerdo Minero Argentino Chileno (29/12/97) que cede a las corporaciones un tercer territorio a lo largo de la cordillera de los Andes con soberanía, aduana y aeropuertos propios. Allí están las mayores reservas de agua potable del continente, los glaciares, amenazados por la megaminería. El veto de la Presidenta a la Ley de Protección de los Glaciares -impulsado por los Gioja- y la puesta en marcha del complejo Pascua-Lama, son un ejemplo de la vergonzosa sumisión del gobierno a la Barrick Corporation. La histórica movilización de las poblaciones y asambleas de siete provincias logró que sus legislaturas prohibieran la minería a cielo abierto con cianuro y sustancias tóxicas y comenzó a fundar en el país una conciencia ambientalista. El dominio impune de Barrick, Alumbrera, y las complicidades de los Gioja, Beder Herrera y Brizuela del Morral, inició su cuenta regresiva.

Tengamos grandeza y aunemos esfuerzos para superar el modelo de contaminación, despojo y engaño que nos dejan los Menem y los Kirchner. El país necesita un debate franco y responsable que priorice el interés de la Nación y el bienestar del pueblo al de las transnacionales y los bancos. Unámonos para honrar al Bicentenario con actos sinceros de reparación histórica: prohibamos la minería a cielo abierto con sustancias tóxicas; modifiquemos las leyes mineras y exijamos la denuncia del Acuerdo Minero Argentino-Chileno; avancemos hacia la recuperación de los recursos y bienes comunes de los argentinos. Como diría San Martín: “la patria manda”.

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Trabajo y ciudadanía

Carlos Slepoy (ACTA)

¿Por qué un ciudadano español puede trabajar sin mayores restricciones en Argentina y uno argentino sólo puede hacerlo excepcionalmente en España y tras salvar múltiples escollos?

¿Por qué un nacional de este país, aunque no tenga residencia legal y cualquiera sea el tiempo que lleve en Argentina, puede andar libremente por sus calles y a un argentino sin residencia legal se lo puede encerrar en un Centro de Internamiento de Extranjeros, con carácter previo a su expulsión, si permanece en España durante más de tres meses?

¿Por qué a un español sólo se le requiere su pasaporte para entrar y permanecer en nuestro país y un ciudadano argentino debe acreditar para entrar en España que cuenta para permanecer temporalmente en su territorio con elevadas sumas de dinero, una reserva paga de hotel o una carta de invitación –costosa y sometida a múltiples requisitos y autorizaciones previas– por parte de un español o residente legal y un pasaje de ida y vuelta, entre otros condicionamientos? ¿Por qué ningún español es retenido en los aeropuertos y retornado a su país y muchos argentinos son devueltos al nuestro –más de mil el año pasado–, en muchos casos aun cumpliendo con esos requisitos? Porque Argentina cumple los tratados existentes entre ambos países y España no.

Pacta sunt servanda es una expresión latina que significa que lo pactado obliga, debe ser cumplido. Es de uso común en el lenguaje jurídico y, con este nombre, fue incorporada al artículo 26 de la Convención Internacional sobre el Derecho de los Tratados promulgada el 23 de mayo de 1969 que expresa: “Pacta sunt servanda. Todo tratado en vigor obliga a las partes y debe ser cumplido por ellas de buena fe”.

La mayor parte de los países del mundo, entre ellos España y Argentina, han adherido a esta Convención y se han comprometido por consiguiente a respetar el principio que enuncia su artículo 26. Desde el primer tratado entre uno y otro país en materia migratoria (Tratado de Reconocimiento Paz y Amistad, del 21 de septiembre de 1863) hasta el último en que se alude a esta materia (Tratado General de Cooperación y Amistad, del 3 de junio de 1988), todos ellos en vigor, cuatro son los principios convencionales que han regido las relaciones entre ambos países y beneficiado a sus ciudadanos: nación más favorecida, libre emigración, derechos preexistentes y reciprocidad, tanto a efectos de residencia y trabajo como de estancia temporal. A esta última situación se refiere el acuerdo de supresión de visados firmado entre ambos Estados el 12 de octubre de 1965 que garantiza a los nacionales de uno de ellos la entrada en el territorio del otro con la sola presentación de pasaporte y la libre estancia durante un período de tres meses.

Todos los esfuerzos y protestas de las asociaciones argentinas para que estos derechos fueran puestos en práctica por parte de España han sido baldíos. Tampoco el gobierno argentino, con sus tímidos reclamos, ha logrado nada al respecto. No alcanza con que de tanto en tanto, y cuando la cuestión obtiene publicidad, exprese su preocupación al gobierno español y éste manifieste, pero no cumpla, su intención de contemplar los derechos que asisten a los ciudadanos argentinos. Es necesaria la adopción de medidas que obliguen al cumplimiento de lo pactado: desde diversas presiones diplomáticas y exigencia de las responsabilidades que conlleva el incumplimiento de tratados internacionales hasta la imposición del mismo trato a los españoles para residir, trabajar, entrar y permanecer en Argentina que reciben los argentinos en España. El principio de reciprocidad está explícitamente contemplado en cada uno de los acuerdos que en materia migratoria se han firmado entre ambos países. Sólo prescinden de su aplicación los
Estados sometidos a relaciones de vasallaje, de las que se supone que Argentina se liberó de España hace ya doscientos años.

Como la cuestión afecta a muchos otros países latinoamericanos que tienen suscriptos con España tratados similares –y tienen las mismas e ineficaces reacciones que el gobierno argentino– podría llegarse a un acuerdo, al menos con algunos de ellos, para adoptarlas en conjunto. Si así fuere, no los proclamados lazos de amistad que bien quedan en los discursos o el siglo y medio en que fueron fundamentalmente los nacionales españoles, quienes se beneficiaron de los tratados bilaterales, sino los diversificados intereses de empresas españolas y la conveniencia de miles de ciudadanos españoles que viven, trabajan y visitan nuestros países puede llegar a sensibilizar a las autoridades españolas.

P.D.: El presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, en reunión organizada el pasado 9 de diciembre por la Cámara Española de Comercio, con presencia del embajador español en Argentina y representantes de las múltiples empresas españolas con intereses en nuestro país, aventó su preocupación acerca del cumplimiento de sus contratos señalando que el respeto a los mismos es elemento basal de los Estados de Derecho. Recibió un cerrado aplauso cuando dijo que España y Argentina tienen en común “mucho más que economía”. Efectivamente, mucho más. Por ejemplo los tratados sobre migración que España ignora y vulnera siendo contratos entre ambos Estados que establecen derechos recíprocos para los ciudadanos de una y otra nación. Sería bueno que Lorenzetti instruyera a nuestras autoridades para que les expliquen a las españolas que también hay que honrar, cumpliéndolos, estos pactos. Si éstas así lo entienden, el Estado de Derecho lo agradecería.

P.D.2: Todo lo hasta aquí dicho, sin perjuicio del derecho que cabe a cualquier inmigrante en cualquier país, o que debería caber si se cumpliera la Declaración Universal de Derechos Humanos. En su artículo 13.1 establece que “Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado”. Aunque tal derecho sólo vaya a ser posible en el mundo a que aspiramos, no en el que tenemos.

Carlos Slepoy es Abogado querellante en España en los juicios a los responsables del terrorismo de Estado en la Argentina.

Trabajo en colaboración con Matías Ezequiel Garrido, Miembros de la Casa Argentina de Madrid.

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