lunes, 1 de febrero de 2010

Barack Obama y la mirada de Dostoievski

Marta Maurás - Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)

Un logro indiscutible del primer año de Barack Obama es haber adoptado las medidas precisas para que la economía de Estados Unidos escapara del abismo.

No ha sido fácil, porque esas medidas no resultaron de inmediato en más empleos, y la clase media resiente que con su dinero se beneficiaron grandes bancos y compañías financieras.

Hay una sensación de metas incumplidas por el exceso de expectativas además. Aún así, su administración ha desatado procesos únicos, y abierto debates que han puesto a EEUU en otra relación con el mundo para cooperar y resolver con el diálogo.

Después de la derrota electoral en el Estado de Massachussets por el cargo senatorial, Barack Obama tratará de evitar la pérdida de ventajas electorales.

El programa de reforma al sistema de la salud parece ser la víctima más cercana. Su formato original ya no está, pero el persistente presidente intentará obtener un mínimo aceptable de medidas para que la reforma se materialice.

La interrupción de este proceso, sería perder una oportunidad histórica de corregir una injusticia mayor del actual sistema que deja a 49 millones de personas sin ninguna cobertura de salud, bajo costos estratosféricos de los servicios y los medicamentos.

Si se pudiera comparar, aparece como la reforma constitucional de Ricardo Lagos, una idea que había encontrado su momento pero que hubo que morigerar, convirtiéndose en un ejercicio virtuoso de ver la parte del vaso con agua en vez de abrumarse con la parte vacía.
En el programa de la reforma a la salud -un acto emblemático en la administración- el problema reside en la falta de unidad histórica del partido demócrata en torno a mensajes claves de reformas estructurales en algunas instancias decisivas.

Sucedió con Bill Clinton, Jimmy Carter, a diferencia de la unidad férrea de los republicanos detrás del presidente, con algunos períodos de excepción.

La agenda republicana ha sido generalmente simple y clara con el electorado. Consiste en reducir impuestos, en que el gobierno intervenga lo menos posible, y en una política exterior audaz para que EEUU sea la potencia mayor.

Es así como el elector republicano responde lealmente a los requerimientos de su partido.

En Massachusets, que ya había llevado a cabo su reforma de salud en la misma dirección que la propuesta por la actual administración demócrata, el candidato republicano al Senado ganó porque sostuvo que ¡no tenían porqué ellos pagar la reforma de los demás!

Los problemas políticos que enfrenta Obama, haciendo la salvedad del contexto, son como los que enfrentó la Concertación durante sus 20 años.

La similitud no es coincidencia.

Son los problemas de las “terceras vías”, o la social democracia moderna, frente a un clima muy conservador hacia el planteamiento de reformas a la matriz capitalista disfrazada de neo-liberal, y que la tercera vía apenas puede rasguñar tímidamente.

Independiente de las épocas, el conservadurismo expresado en la simple receta republicana, tiende a prevalecer porque las reformas al meollo del sistema capitalista aparecen como amenazas a los bolsillos de la gente.

Es así que la reforma de la salud, que sólo haría mella en los grandes intereses financieros de las aseguradoras y las farmacéuticas, termina enredándose en la maraña política del partido demócrata, arriesgando el capital político del Presidente Obama.
Hay que preguntarse: ¿Por qué la salud es una fábrica de rentabilidad de compañías y no una fábrica de bienestar social con un margen de rentabilidad para sustentarse?

¿Por qué la educación no es fábrica de conocimientos y formación social productiva, en vez de ser concebida primero como una industria que genere rentabilidad?
No todo puede reducirse al banco y al mercado. Hay algo que se llama bienestar colectivo. El estado no puede ser sólo un fiscalizador o una fábrica de poder. Debe asumir otra vez el rol de garante del bienestar para el cual 25 años de ajuste estructural a las economías no ha funcionado.

Es lo que está tratando de hacer Barack Obama con la salud, y por lo cual la derecha republicana ha llegado al extremo de llamarlo “bolchevique”.
El ajuste de los 80 fracasó y de paso también el sistema político que lo sustentó. Después de 25 años el mundo sufrió una regresión hasta explotar en las burbujas financieras. Cuando se habla de modernizar, pocos se atreven a reformular el ajuste.

Reducir a Obama a la categoría de bolchevique es la política reducida a coordenadas muy básicas, es como un regreso a la época zarista. Los “modernos” de ahora actúan como los zaristas, que son representados por imperios económicos inmunes al clamor popular.

Esperemos que en su segundo mensaje a la Unión, Obama y la social democracia hayan encontrado esa mirada de Dostoievski.

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¿Punto de inflexión política? ¿Evo o Piñera?

Julio C. Gambina (especial para ARGENPRESS.info)

En varias conversaciones sostenidas en los últimos días me reiteraron una constante: con el resultado electoral de segunda vuelta en Chile hay un punto de inflexión en la tendencia política que se presentaba en la última década en América Latina y el Caribe. Confieso que no bastaba mi alusión al fenómeno simultáneo dado por la asunción en el gobierno de Bolivia, del dúo Evo Morales y Álvaro García Linera por un segundo periodo.

No deja de ser un interrogante saber porqué pesa más en algunas reflexiones la impronta que asumirá el millonario pinochetista Piñera en el gobierno del país trasandino, que la renovación con aires de radicalización que impondrán los vecinos del altiplano, ahora que definen su rumbo por el “socialismo comunitario”. En todo caso me pregunto que pesará más en el debate político e ideológico regional, en el clima de época, si el capitalismo exacerbado del derechista chileno, o la opción socialista del gobierno popular boliviano.

Pero volvamos al argumento inicial y que me inquieta. Si hay punto de inflexión es que la tendencia se modifica. ¿Hay o habrá cambio de rumbo? ¿Hay o habrá restauración conservadora? Para responder los interrogantes hay que trasladarse en el tiempo y pensar en periodos más largos, precisamente el que determina el origen de las políticas hegemónicas de las últimas cuatro décadas. Es en Chile con el golpe genocida de 1973 que se hace manifiesta la gigantesca ofensiva del capital sobre el trabajo, la sociedad y la naturaleza. Es un proceso potenciado con la caída del este de Europa y la obstaculización en la subjetividad popular para pensar en la posibilidad socialista. El mundo se hizo capitalista por excelencia, al punto de habilitar teorizaciones como las del “fin de la historia”.

La resistencia a la iniciativa política del capital (neoliberalismo) construyó la expectativa latinoamericana del primer decenio del Siglo XXI y habilitó hace apenas un lustro la reivindicación del socialismo como propuesta de solución para los problemas de los pueblos. Primero en Venezuela se habló de “socialismo del siglo XXI” y ahora en Bolivia de “socialismo comunitario”. Convengamos que ello se explica en buena medida por el medio siglo de la experiencia socialista en Cuba. El caso es que los tres países protagonizan junto a otros cuatro (Nicaragua, Honduras (1), Dominica y Ecuador) una interesante y desafiante experiencia de integración, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA. Son estos los protagonistas destacados de la Cumbre de Copenhague que no reclamaron un lugar en el productivismo capitalista, sino que identificaron como responsable de la crisis climática al capitalismo. Más allá de los adjetivos (“del siglo XXI” ó “comunitario”) con que se califiquen los rumbos sociales definidos, el socialismo vuelve a la agenda de la región y del mundo de la mano de los que hacen el ALBA.

Si la realidad es la crisis de la economía mundial y la respuesta que explica la recuperación económica de los principales países capitalistas (EEUU anuncia un crecimiento del 5,7% para el IV trimestre de 2009) se sustenta en 10% de desempleados estadounidenses y cifras alarmantes de desempleo, empobrecimiento y hambre en todo el planeta, nos queda claro que la salida capitalista de la crisis se sustenta en mayor explotación de la fuerza de trabajo mundial. Alguien sostendrá que no es novedad. Es verdad, la explotación es la sempiterna forma de funcionamiento del régimen del capital, tal como lo explicó Carlos Marx en 1857/58 en sus estudios previos a la publicación de su máxima obra: El Capital en 1867. Lo novedoso no resulta del reconocimiento de la plusvalía en el 2010, sino la expresión, por ahora minoritaria, de experiencias sociopolíticas que se pronuncian por una salida anticapitalista y por el socialismo.

Contraofensiva del capital

Quiero enfatizar que la inflexión fue el golpe pinochetista, pues la tendencia de aquellos tiempos era favorable a la necesaria construcción de otro sistema internacional de relaciones sociales. El mundo era bipolar y con contradicciones se manifestaba una fortísima acumulación de poder popular con el imaginario socialista, las luchas de los trabajadores y los pueblos que estaban en las movilizaciones de los 60´ y 70´, en el triunfo del pueblo vietnamita y en la caída de la tasa de ganancia del capital ante el gigantesco nivel de resistencia y organización de los trabajadores en los países capitalistas de todo el mundo. Desde ese punto de apoyo y amparado en el terrorismo de Estado, la tendencia global mutó hacia las políticas reaccionarias hegemónicas de los 90´, donde las ideas de la “escuela de Chicago” se impusieron. Solo para incorporar un matiz local, recordemos a los “Chicagos boys” de estas tierras, entre los que se destacó por los noventa un joven que llegaría a titular del BCRA y que hoy motiva múltiples análisis de coyuntura política: Hernán Martín Pérez Redrado.

¿Hay cambio de tendencia ahora? Sí, lo hay y deviene de la acumulación de poder popular, que reivindicadora del No (al ALCA, a la deuda externa, a la militarización, entre otros) supo construir alternativas políticas que desafiaron la hegemonía discursiva del neoliberalismo en Latinoamérica y el Caribe. Hay quienes solo se quedaron en la crítica a las políticas hegemónicas en los 90´ y otros fueron más allá. Algunos se animan a criticar al capitalismo, incluso a desandar ataduras al sistema mundial, sus instituciones y convenciones subjetivas de que es lo que se puede hacer. Ecuador llevó adelante una auditoría de la deuda externa que le permitió desconocer parcialmente obligaciones con acreedores que demandaban privilegio de cobro por sobre las necesidades sociales internas. El gobierno de Bolivia nacionalizó los hidrocarburos y se retiró del CIADI, instrumento del Banco Mundial para defender los intereses de los capitales transnacionales. Hemos mencionado ya la integración en el ALBA, y adicionemos la innovación propositiva de una “nueva arquitectura financiera internacional” que se abona con la creación del Banco del ALBA y el SUCRE con pretensión de moneda regional, pero incluye también el demorado Banco del Sur y otras iniciativas de articulación económica regional.

La expectativa mundial que genera la región latinoamericana y caribeña está sustentada en la movilización y resistencia a las políticas regresivas y reaccionarias de salida capitalista a la crisis de los años 70´ (década perdida en los 80´ y medio perdida en los 90´ según la CEPAL). Entre las campañas sociopolíticas de movilización popular, los cónclaves globales tipo FSM desde 2001 y los nuevos gobiernos emergentes contra el neoliberalismo se gestaron las esperanzas de cambio más allá del propio continente. América Latina y el Caribe se transformaron en laboratorio de estudios para el pensamiento crítico y el movimiento popular mundial. Claro que la tendencia fue a la igualación de las experiencias, sin percibir que en un proceso de una década, Venezuela pasó de una concepción de “tercera vía” (2) (1999 a 2004) a sostener su “socialismo del Siglo XXI” (desde diciembre del 2004); y Bolivia que esbozó una propuesta de “capitalismo andino” al comienzo del primer gobierno, propone actualmente el “socialismo comunitario”. Ecuador y Bolivia incluyen novedades jurídicas importantes en sus renovados regímenes constitucionales, donde la categoría del “buen vivir” sorprende, cuando menos, a los intelectuales neoclásicos de la corriente principal (el mainstream) hegemónica. En otros casos, el discurso no fue más allá de la crítica al neoliberalismo, para sostener la perspectiva capitalista. La importante quita de la deuda pública argentina en el canje de 2005 se esteriliza en la actual reapertura del canje, el pago anticipado al FMI en 2006, la voluntad negociadora con la espuria deuda reclamada por el Club de París, mayoritariamente contraída en tiempos de la dictadura genocida de 1976-83. Brasil asume con China, India y otros el camino del desarrollo capitalista del sur, tal como se evidenció en la Cumbre de Copenhague, reclamando un lugar en la división internacional capitalista del trabajo. ¿Y Chile? Bastaría leer el reciente artículo de Atilio Boron (3) argumentado que en lugar de votar la copia se optó por el original, pero más aún los importantes estudios económicos de los intelectuales chilenos Graciela Galarce y Orlando Caputo que vienen denunciando hace más de una década sobre la funcionalidad capitalista de los gobiernos de la concertación. (4)

Crítica al capitalismo y propuesta socialista

La inflexión empezó con la visible acción colectiva de los pueblos que construyen, con limitaciones enormes, la práctica del “otro mundo posible”. ¿Es una realidad irreversible? La caída del socialismo real nos enseña que no existe irreversibilidad, que la lucha de clases existe más allá de la voluntad y que vencer la ofensiva capitalista lanzada en la crisis de los 70´ requiere mucho más que voluntad o discurso de transformación social. Para ello se necesita potenciar sujetos conscientes que luchen por dar una salida anticapitalista a la crisis de la economía mundial en nuestro tiempo. En esta definición radican los límites de proyectos políticos que al no proponerse la superación del capitalismo, condenan sus intentos transformadores (en el caso que los hubiera) a la lógica del régimen del capital en tiempo de transnacionalización. En todos los países de la región en que se generó expectativa de cambios progresistas se discutió y discute como asegurar una herencia política transformadora en el plano institucional. Fueron los temores de discontinuidad de gobierno en Uruguay, desmentidos con el reciente triunfo del Frente Amplio, y es parte del debate actual en Brasil. Fue hipótesis verificada en Chile. ¿Qué pasará en Argentina? Se trata de un escenario agravado con la contraofensiva militarista puesta de manifiesto con la reinstalación de la IV Flota; las leyes de seguridad nacional; el golpe en Honduras y sus amañadas elecciones; la potenciación de la presencia estadounidense en Colombia con las nuevas bases militares; el grosero desembarque de 10.000 marines en Haití, adicionando fuerza armada a la ocupación incrementada en estas horas de las tropas de Naciones Unidas. Toda una respuesta del poder global al desafío de una perspectiva emancipadora en la región latinoamericana y caribeña.

En síntesis, no hay inflexión hacia la derecha en la región con el triunfo de Piñera, aunque si es obvio que triunfó en los comicios el proyecto explícito de la derecha política chilena. Es bueno interrogarse y profundizar en las causas que motivaron ese resultado e incluso en el carácter de los gobiernos de la concertación. Salvando distancias, pero en situación parecida, en 2007 nos opusimos al simplismo de considerar que la ciudad de Buenos Aires se había derechizado con el voto a Mauricio Macri para el gobierno local. El voto había sido de protesta ante los límites de los gobiernos “centristas” (si así se puede considerar a las administraciones de De la Rúa e Ibarra) que le precedieron, y si, se orientaron hacia un proyecto de derecha con pretensión de representación nacional. No hubo restauración conservadora en la ciudad por la resistencia a todos los intentos por hacer avanzar un proyecto de derecha. A causa de ello es que a dos años del aquel pronunciamiento electoral se reabre la potencia de un proyecto de izquierda en la ciudad, en el que aportamos para que se alimente con organización popular de sujetos conscientes para una política que parta de reconocer que no hay solución para los pueblos en el marco del capitalismo. Ello no supone pensar en construcciones de “socialismo mágico”, de la noche a la mañana. Como dice Álvaro García Linera, la perspectiva puede llevar años ó siglos. Pero lo que no puede hacerse es escamotear la perspectiva anticapitalista y por el socialismo. Es una cuestión más allá de la disputa institucional y se asocia al poder popular.

La inflexión viene por la reinstalación de la crítica al capitalismo y la formulación del objetivo socialista. No es un rumbo irreversible y menos mayoritario, pero es una realidad. Por eso, y en el debate coyuntural de la Argentina argumentamos contra la “autonomía” del BCRA y el pago de la deuda, con reservas o con fondos fiscales. La deuda no debe pagarse ante la enorme deuda con los empobrecidos. La lista de acreedores de una deuda social interna es tan inmensa que no se puede proponer cancelar antes las deudas con otros acreedores. En todo caso es un debate en el que debiera participar el conjunto de la sociedad. ¿Qué deuda se debe cancelar antes? Hace tiempo se demostró que los llamados deudores somos los acreedores, que es hora de poner fin a la transferencia de riqueza e ingresos desde los pueblos al capital más concentrado del capitalismo transnacionalizado.

Es cierto que en Argentina y probablemente en la mayoría de los países de la región se encuentre silenciado el debate por el socialismo. Pero insistamos en que si no existen quienes lo promuevan y luchen por su materialización, nunca se logrará. Si pretendemos transformar la realidad de un capitalismo en crisis, lo primero es pensar en cómo se construye una salida anticapitalista, ya que los que piensan la continuidad capitalista ejercen el poder en todas sus dimensiones. Hablamos de inflexión para una salida popular porque la novedad al final de la primera década del Siglo XXI es la crisis del capitalismo y la existencia, por ahora minoritaria, de un proyecto socialista.

Julio C. Gambina es Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP.

Notas:
1) Incorporada en tiempos de Manuel Zelaya.
2) Concepción elaborada por Anthony Giddens, sociólogo británico, asesor de Tony Blair en el gobierno inglés y que sostenía un camino entre el conservadurismo de Thatcher y Reagan y la tradición socialdemócrata europea.
3) Chile: el original y la copia. En: http://www.atilioboron.com/
4) Publicados en Libros de Clacso. Pueden consultarse en http://www.clacso.org.ar/

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Chile: ¿La Democracia Cristiana se está derechizando?

Alberto Maldonado (especial para ARGENPRESS.info)

La gran prensa “sipiana” (de la SIP) proclamó a los cuatro vientos que la derecha chilena “regresaba” al poder con el triunfo electoral del multimillonario pinochetista Sebastián Piñera. Y nosotros preguntamos: ¿es que la ultraderecha chilena estuvo algún momento fuera de Chile? Porque para regresar, hay que irse primero. Y la Concertación nunca fue en Chile una alternativa de izquierda.

A la distancia (entre Chile y Ecuador) uno siempre puede tener percepciones equivocadas ya que una cosa es vivir una situación; y otra, muy distinta, que le cuenten. Pero de toda la parafernalia que produjo en nuestra prensa sipiana el estrecho triunfo del multimillonario pinochetista, no he leído un solo artículo que diga o asegure o afirme que Chile, en los últimos 20 años de Concertación, haya estado ni siquiera en un centro izquierdismo.
Verdad es que a raíz de las derrotas plebiscitarias del feroz tirano y su equipo de asesinos, Chile regresó a una especie de limbo jurídico de manera que por lo menos dejaron de producirse las desapariciones forzadas, las liquidaciones políticas a mansalva, la impunidad más absoluta para los genocidas; y el medio millón de chilenos, que tuvo que escoger el exilio para salvar sus vidas y las de sus familias, pudo retornar a la patria, poco a poco, con cautela.
En 20 años de “democracia y libertad” como suelen proclamar los enemigos precisamente de la democracia y la libertad, Chile ha logrado retornar a una cierta normalidad, si aceptamos que es “normal” que un país tenga un sistema económico, político y social inequitativo, con un pequeño sector de gentes que “están muy bien” (el sector oligárquico burocrático) frente a un gran sector que acusa grandes carencias, desempleo (Chile en el 2009 acusó un 12 por ciento de desempleo) inseguridad social, bajísimos salarios y etcétera; esos índices que en nuestros países identifican al neoliberalismo salvaje.
Pero, lo que resulta cínico es que la gran prensa sipiana asegure que “la derecha retornaba al poder en reemplazo de una izquierda que supuestamente “ha sido derrotada” Como que los 20 años de Concertación hubiesen sido un continuismo de Salvador Allende, ese si un socialista de izquierda que prefirió inmolarse en La Moneda, antes que rendirse a los bestiales militares golpistas Y nada más insensato que aquello.
Por la composición y las actitudes de poder, la Concertación, ideológicamente, podría ubicarse en una tímida social democracia cuando no en una calculadora democracia cristiana. Lo de social democracia, por la presencia de lo que había quedado del socialismo de Allende; pero temeroso y cauto socialismo, más interesado en no despertar a ese gorilismo salvaje que se tomó el poder durante 17 años y que asesinó y persiguió al que era y al que no era. Tan siquiera pudo lograr la anulación del decreto de la “obediencia debida”, mejor dicho, de la impunidad total de los represores. Por lo menos en Argentina, lograron romper ese inicuo cerco y llevar a los tribunales de justicia a algunos de los feroces represores gorilas, que fueron más bestiales que los chilenos, aunque un poco menos ladrones.
De los 20 años de gobierno de los partidos de la Concertación, socialistas y democristianos se dividieron el poder mitad, mitad. Excepto la señora Bachelet, que en el último período trató de hacer algo por lo menos populista (de ahí su alto grado de aceptación) los 16 años restantes fueron para Chile una confirmación del más crudo e inhumano neoliberalismo. Inclusive, para no alertar a la jauría de los leones que duerme a pierna suelta su banquete dictatorial en los cuarteles, tuvo que aceptar y someterse a la constitución que fue elaborada por los genocidas y hasta al mismísimo Pinochet como senador vitalicio. ¿Podría alguien, sin sonrojarse, afirmar que esas dos décadas fueron de un poder izquierdista?
En Argentina, la gorilocracia que se apoderó del poder político ha sido enjuiciada y está en situación de arresto domiciliario. Contra su capitán, el general “Flaco” Videla, a quien por poco no le elevan a los altares en vida asegurando que había salvado a la nación del comunismo y del terrorismo, desde Alemania, un juez de lo penal acaba de dictar orden de prisión por el asesinato de un súbdito alemán. Pero, ¿en Chile….?
Quizá valga la pena recordar que el único susto del General y su consorte lo pasaron en Londres pero en jaula de oro y eso también porque un juez español (el famoso Juez Garzón) pidió que lo detuvieran para una extradición a España a fin de que responda por crímenes y desapariciones en Chile. El susto duró cerca de un año, hasta que precisamente el Presidente Frei hijo (si mal no recuerdo) fue quien batalló a brazo partido por lograr que Pinochet sea reenviado a Chile. Y así fue. Todo el mundo recuerda que el generalito llegó en silla de ruedas y en avión expresamente contratado por el Ejército chileno a Santiago; y tan pronto como pisó suelo patrio, se levantó muy presto y ágil para abrazar a su sucesor en el mando del gorilismo de ese país. Solo entonces el mundo se enteró que aquello de que estaba gravemente enfermo fue una solemne farsa, montada para lograr su inmunidad.
De vuelta al motivo de este comentario, los ecuatorianos en cambio recordamos frescos los dos gobiernos que la democracia cristiana, bajo la denominación de democracia popular, ha tenido este sector político que, dicho sea de paso, nunca fue popular que digamos. Ninguno de los dos gobiernos estuvo cerca de una posición de avanzada, de signo izquierdista, ni siquiera social demócrata.
Oswaldo Hurtado Larrea, el líder histórico de la democracia cristiana ecuatoriana, cierto es que pintaba y presumía de ciertas posiciones izquierdistas (el libro Dos Mundos Superpuestos lo escribió cuando presumía de un sociólogo objetivo y claro) pero fue porque tenía como su principal adversario a los social cristianos, con el Ing. León Febres Cordero a la cabeza. Y el ingeniero representaba en los años 70 y 80 una posición ultrista, muy cercana al fundamentalismo. Años después, el propio doctor Hurtado habría de presidir un congreso de la democracia popular que no solo se cambio de nombre (volvió a ser democracia cristiana) sino que en sus nuevos estatutos ratificaron su posición de neoconservadores (los nuevos conservadores) a quienes los críticos y humoristas de siempre calificaron como “los conservadores reencauchados”
Pero ¿qué hizo el doctor Hurtado como gobierno de centro izquierda? Nada, absolutamente nada. Al contrario, a título de tradicionalista, quiso parar la historia y volver al pasado reciente. Y, como referente de a quién servía, el Dr. Hurtado, casi al finalizar su mandato (1981-1984) que lo heredó de Jaime Roldos, un joven político de tendencia social demócrata que murió en un hasta hoy día obscuro accidente aviatorio (mayo 24/1981) decretó lo que se conoce en el Ecuador como “sucretización” de la deuda externa privada. El sucre (el signo monetario nacional) caía en picada frente al dólar y los empresarios locales (especialmente importadores) se veían cada vez en mayores dificultades para pagar sus créditos en dólares USA Al doctor Hurtado y su equipo de gobierno demócrata cristiano no les ocurrió mejor manera de “salvarles de la quiebra” que fijándoles un precio fijo, en sucres, por cada dólar que les vendía el Estado. De esta manera, mientras en el mercado de valores el dólar se cotizaba en 100, 150 sucres, los comerciantes tenían asegurado un dólar a 50 sucres (los valores anotados no son los registrados por el Banco Central) La “sucretización” perjudicó grandemente a todos los ecuatorianos ya que el “sucesor” (Febres Cordero) no solo que consolidó “el acierto” sino que les dio más plazo para que los “pobrecitos empresarios” puedan pagar sus deudas y beneficiarse de la medida.
Un segundo mandato constitucional de la democracia cristiana se produjo en 1998, cuando Jamil Mahuad, a quien le presentaba como un líder joven, culto y honesto, logró derrotar al multimillonario Álvaro Noboa, por escaso margen de votos (muchos hablaron, sin demostrarlo, que se había cometido un fraude electoral) Para no alargar el cuento, Mahuad fue el Presidente de la quiebra bancaria de 1999 (que tantos males le ha arrojado al país, hasta hoy, primera década del 2010) y de la dolarización de la economía nacional (enero 9/2000) Mahuad fue echado del poder por una insurrección popular 15 días después; y desde esa fecha, vive en Estados Unidos, dictando clases y conferencias en Harvard.
¿Puede alguien sostener, sin sonrojarse, que esos dos episodios tuvieron por lo menos un brochazo de izquierdismo? De ninguna manera, como de ninguna manera puede decirse que la izquierda chilena estuvo durante los 20 años de mandato de la Concertación. Por ello –me hacía notar un amigo de esos que andan “fijándose en todo”- cuando los partidos de esa coalición escogieron como candidato al expresidente Frei lo hicieron a propósito: PARA PERDER ya que ese señor, con su rostro tan duro y de pocos amigos, “seguramente no entusiasma ni en casa” Y el mismo amigo, después de ver el video en el que aparecía Frei y su esposa felicitando al ganador y su cónyuge, dejó caer otro comentario que puede resultar muy perspicaz: “Pero si Frei parecía más contento de la derrota que Piñera del triunfo”.
Por lo tanto, el regocijo de la prensa sipiana continental por este apretado triunfo de la derecha frente a la derecha timorata, no puede adjudicarse a un “equívoco” ingenuo o fortuito. Lo que la prensa sipiana celebraba era que ¡al fin! desde Chile (el país “ejemplo” del neoliberalismo más “avanzado”) habría una voz “firme y consecuente” con los gobiernos retrógrados (Colombia, en primer lugar, Panamá, Perú, México; y ahora, Honduras, con el Lobo ese) que vienen tratando de soplar en contra de los vientos esos si democráticos y populares que luchan por imponer un nuevo sistema económico, político y social.
Sin ser adivinos, podemos anticipar que Piñera y sus pinochetistas estarán en primera línea tratando de contener que en Chile vuelva a circular el hombre y la mujer libres y soberanos, que Allende quiso edificar.

Alberto Maldonado es periodista ecuatoriano.

Foto: Chile, Elecciones - La presidenta de la República, Michelle Bachelet, visitó al presidente electo, Sebastián Piñera. Comuna de Las Condes. / Autor: José Manuel de la Maza - Presidencia Chile

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De dioses, religiones e iglesias

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

Si tomamos whisky con agua, nos emborrachamos; vodka con agua, también; y otro tanto ocurre con el cognac con agua, o el ron con agua. Conclusión: el agua emborracha.

Con esa misma lógica, entonces, podríamos decir que si los cristianos tienen dios, los judíos tienen dios, los musulmanes tienen dios, si los bosquimanos, los mayas, los hindúes y los japoneses tienen dios, conclusión obligada: dios existe.

Pero el problema que queremos tocar es mucho más que una inconsistencia semántica, una falacia argumental: dios ¿existe? He aquí una de las preguntas que más papel y tinta han hecho circular en la historia de la humanidad. Lo cierto, lo constatable empíricamente es que, si algo existe, son las religiones y las iglesias. Eso nos consta; lo otro es su presupuesto básico. Sólo si existen deidades puede haber una actitud de adoración y una institución que resguarda esa creencia. Como en tantas construcciones humanas, importa más el edificio que sus cimientos.

Discutir en términos teológicos sobre la existencia o no existencia de dios es lo más alejado de la intención de este escrito. De hecho esa discusión ya se ha encarado en innumerables ocasiones y con el más estricto rigor; poco aportaría, por tanto, volver sobre lo mismo. Por otro lado, dar argumentos convincentes afirmando o negando su existencia nos lleva a discusiones bizantinas. Pero podemos abordar el problema en forma elíptica: si existe o no…. sólo dios lo sabrá (si se digna existir), mas resulta interesante ver que en toda cultura hay alguna idea al respecto. Y eso mismo nos puede comenzar a dar alguna clave.

En una investigación realizada en una universidad argentina (país de tradición católica) se preguntó a los 150 integrantes de un grupo de muestra cómo representaban a dios. El 92 % de los encuestados lo refirió como un anciano varón, incluso de larga barba. Pero un tutsi africano o un sioux norteamericano no darían esa respuesta (y también tienen dioses, y no son atrasados ni estúpidos, aunque nuestro racismo occidental así nos los pueda presentar).

Valga citar en relación a esa pregunta lo que decía el anarquista ruso Bakunin a fines del siglo XIX: "El ser humano creó a Dios y luego se arrodilló frente a él. Quien sabe si también se inclinará en breve frente a la máquina, frente al ". Es decir: la idea, la representación que cada colectivo tiene de dios varía mucho, infinitamente: Zeus, Alá, el dios Kosi de las selvas congoleñas, el Odín nórdico, Jehová, Buda, el dios perro Upuaut del antiguo Egipto, la serpiente emplumada Quetzalcóatl, el dios hindú del trueno y del relámpago Indra, el dios taoista Yuan Sih T'ein Tsun…. La lista puede extenderse casi hasta el infinito, y es más que pertinente la acotación de Bakunin (¿qué nuevas representaciones habrá?: ¿la tarjeta de crédito?, ¿el automóvil?, ¿la computadora? En Argentina se fundó recientemente la religión "maradoniana". Diego Armando Maradona, además de futbolista y ahora director técnico, ¿es también un dios entonces?)

Esta babel de dioses nos alerta sobre lo difícil de explicar quién (o quiénes) es (o son). Hasta ahora, desde que se conoce que hay civilización humana, hay adoración de algo sobrehumano: desde el hilozoísmo más ancestral hasta los dioses monoteístas modernos, desde el panteísmo hasta los códigos de ética más severos. Es quizá huero preguntar si existen todas estas "figuras". Obviamente las ideas/representaciones de lo sobrenatural han divergido muchísimo en las distintas culturas por lo que, como mínimo, podríamos decir que no existe un solo dios. Lo que es palmario es que los seres humanos (finitos, mortales, que nos angustiamos, que padecemos la cotidianeidad del hambre, del miedo, del frío, del enamoramiento y la gastritis), en todo tiempo y lugar –al menos hasta ahora– hemos necesitado de estas ideaciones que nos ayudan en el día a día.

"Hace tiempo se creía que fenómenos como la vida, la inteligencia o el pensamiento, por ejemplo, sólo podían explicarse por una intervención sobrenatural. Pero la ciencia ha demostrado que no existen los milagros, y que los fenómenos naturales pueden ser explicados por leyes físicas." (…) "La naturaleza es fría e impersonal. En ese sentido, creo que la física nos da una explicación más satisfactoria del mundo que la religión, porque las leyes de esta última son tan rígidas que si las cambiamos apenas un poquito, obtenemos respuestas incongruentes", decía Steven Weimberg, Premio Nobel de Física 1979. Dicho en otros términos: en el mundo conceptual moderno no hay lugar para el milagro, para el misterio. Hasta ahora, en milenios de proceso civilizatorio, los seres humanos nos hemos encontrado que hay muchas cosas inexplicables (que angustian, que atemorizan); y a falta de un pensamiento matemático-racional el misterio, lo sobrenatural, lo mágico, los dioses –y también los demonios– ocuparon el lugar del que hoy los desplazan los conceptos que forja la ciencia.

Discutir si las cosas arrojadas al aire caen al piso por obra de la voluntad divina o por la ley de la gravitación universal nos puede llevar a un laberinto; pero no hay duda que para la vida práctica la segunda explicación es más útil. Los vehículos que pueden remontar vuelo (los aviones y helicópteros, los transbordadores espaciales, las estaciones orbitales) fueron posibles a partir de Newton, yendo más allá de Jehová, de Quetzalcóatl o de Indra. De igual manera: ¿qué explica –y permite actuar en consecuencia– más y mejor respecto, por ejemplo, a la compulsión adictiva de un drogadicto, o un deliro psicótico: la idea de un castigo divino o su historia personal a partir de la clave del inconsciente?

Y aquí se plantea un nuevo interrogante: si bien es cierto que la ciencia moderna –occidental–, producto de un proyecto antropocéntrico y racional, abre la posibilidad de un mayor y más confortable conocimiento y manejo del mundo, ¿por qué la idea de dios (o dioses, y en general el pensamiento mágico) permanece tan arraigada? Es ahí donde entran a jugar las otras dos dimensiones que apuntábamos en el título del trabajo: las religiones y las iglesias.

La presencia de lo sobrenatural se materializa a través de su institucionalización en la forma de religión (que es un cuerpo orgánico, sistematizado, con una lógica interna); y a su vez esta termina por consolidarse en una institución (en general jerárquica, cerrada, con una fuerte presencia social) que se conoce con el nombre de iglesia. Salvando las diferencias de presentación, en todas las culturas aparecen estos dispositivos. Hasta incluso podría decirse que la creencia, en su sentido más estricto, es algo de orden privado, personal: se cree, se tiene una relación espiritual, se vivencia un dios (o varios) tanto como se puede creer en cualquier ámbito de lo sobrenatural, de lo místico, de lo inexplicable (las brujas, los duendes o los visitantes extraterrestres). Eso vale para la vida cotidiana, es individual. Otra cosa son las religiones y las instituciones religiosas.

Queda fuera de discusión si los seres humanos podemos prescindir de la esfera mágica, sobrenatural: también los científicos de la NASA pueden ser supersticiosos, usar amuletos y rezar para que no fallen sus misiones (además de usar super computadoras, por supuesto). La incertidumbre, la angustia de cada individuo de la especie humana, sus miedos y sus aspiraciones, eso es lo que define a un ser humano justamente como tal, diferenciándolo de un animal o de un robot. Y esa esfera seguirá estando ahí, más allá de los conceptos matematizables con que la podamos manejar. Ante lo inexplicable, ahí seguirá estando el pensamiento mágico.

Las religiones, ya como doctrina, y sus órganos sociales de poder: las iglesias, juegan otro papel en la dinámica humana. Las religiones unen, ligan (eso significa etimológicamente el término, proveniente del verbo latino religare). Las religiones dan homogeneidad a un colectivo, a una masa, por lo que entra a tallar ahí, entonces, la lógica del poder. Las iglesias –cualquier iglesia– se constituyen como organizaciones de poder social; la separación del Estado y de la Iglesia es una noción moderna. En la historia hemos asistido mucho más (y todavía seguimos asistiendo) a sociedades teocráticas, donde la religión es la fuente de poder misma. "Las religiones no son más que un conjunto de supersticiones útiles para mantener bajo control a los pueblos ignorantes", decía nada menos que un religioso, el italiano Giordano Bruno (religioso sui generis, por cierto, cuya honestidad intelectual le condenó a la pira de la Inquisición). Lo que queremos destacar es que un religioso crítico podía ver con claridad lo que en verdad significa la institución religiosa: un dispositivo de poder, de control social en definitiva. Es eso lo que le permitirá a un librepensador como Voltaire decir que "la religión existe desde que el primer hipócrita encontró al primer imbécil". Es decir: hay una compleja construcción de poderío social en el hecho religioso en tanto institución, en tanto relación entre los humanos de a pie, donde lo común es esa mezcla de "hipócritas" e "imbéciles", entre otras especies de nuestra variada fauna humana.

En Occidente, lugar de nacimiento de la ciencia moderna, la iglesia católica ha perdido mucho del poder que la acompañó por quince siglos. Hoy día, desde el surgimiento de la ciencia y el capitalismo y cada vez con mayor fuerza, los nuevos dioses (el dinero, el consumismo, la tecnología) van quitándole protagonismo a Deus Pater. Si bien la Santa Sede no salió de escena, sin dudas no está en crecimiento. La reforma protestante dividió las aguas en Europa, el Vaticano ya no pone y quita monarcas como en el medioevo y sus decisiones no tienen el mismo peso que los nuevos centros de poder: las empresas multinacionales, las bolsas de valores, el Pentágono. Hoy por hoy –fenómeno que podemos encontrar no sólo en Occidente además– ante un enfermo grave se pueden prender velas para invocar las fuerzas celestiales, pero al mismo tiempo se consulta al médico y se le suministran medicamentos químicos. ¿En qué cree más la gente? Seguramente en las dos cosas.

Dada la variedad tan profunda de experiencias culturales de la humanidad, no podríamos generalizar y decir que en todos lados sucede lo mismo, más allá de la preconizada globalización planetaria que nos inunda. Pero es cierto que hay tendencias: la ciencia moderna llegó para quedarse, y ha transformado la vida en un proceso sin retorno. Si bien nada hace pensar que el fenómeno místico esté por terminarse –quizá nunca se extinga, más allá del avance tecnológico, porque nunca se extinguirá la fascinación por el misterio, por lo desconocido– las religiones y las iglesias no marcan el ritmo del desarrollo mundial. De todos modos en los últimos años del siglo XX asistimos a un renacer de los fundamentalismos religiosos. ¿Retornan los dioses?

Si tal como dijimos las iglesias representan la estructura terrenal, la institucionalización de la esfera espiritual de los humanos, el fenómeno de su fortalecimiento como organizaciones mundanas en estas pasadas décadas nos abre preguntas no tanto teológicas sino, en todo caso, políticas y sociales. Donde vemos con mayor claridad este despertar es en el Islam y en las nuevas iglesias neoprotestantes, especialmente difundidas en Latinoamérica. Religiones e iglesias que, en su versión fundamentalista, terminan despreocupándose de lo terrenal poniendo el acento en un más allá concebido como paraíso.

Todo hace pensar que se manipula ahí la vena religiosa: ante la pobreza, el agobio, la exclusión histórica de grandes masas populares, la religión cumple el papel de bálsamo. ¿No habrá en estos fundamentalismos agendas políticas de los centros de poder que buscan ese compromiso total de feligreses y su olvido de los problemas terrenales? ¿No es un poco llamativo que en un mundo de avances científico-técnicos se incentiven conductas sociales fanáticas, sectarias, antitolerantes, que van en contra de los derechos humanos tenidos por universales y como pasos de mejoramiento en la humanidad? ¿No era el ecumenismo un avance en el espíritu intereclesial hacia la segunda mitad del pasado siglo, en búsqueda del respeto hacia toda creencia, en nuestra casa común el planeta Tierra?

¿Han querido los dioses esta intolerancia y este fanatismo, o hay poderes muy terrenales –con abultadas cuentas bancarias y usuarios de la más moderna tecnología, con bombas inteligentes y armas nucleares– que se favorecen de este fundamentalismo espiritual? Por otro lado, si dios (o los dioses) existen: ¿podrían estar de acuerdo con guerras en su nombre?

Esta última pregunta nos retrotrae a la primera: ¿dios existe? En nombre de los dioses –cualquiera sea– se han cometido las peores crueldades a lo largo de la historia: guerras, saqueos, sacrificios humanos, torturas, las Cruzadas, la conquista de América. Si dios (o los dioses) no fueran, como dijo Bakunin, "una creación humana", ¿por qué no se ponen de acuerdo y nos ahorran tantos, pero tantos, tantísimos sufrimientos a los mortales?

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Argentina: “Luciano Arruga estaría desaparecido” o la curiosa prolijidad de los medios

DOCSUR

Luciano Arruga desapareció el 31 de enero de 2009 y lo vieron por última vez en un destacamento policial en Matanza.

Que los llamados “medios masivos de comunicación” son empresas capitalistas y el contenido de su programación pone en el centro los problemas, las preguntas y los miedos de algunas clases sociales y no de todas es una realidad pocas veces puesta sobre la mesa.
Semejante afirmación da por tierra con la estrategia de difundir repetidamente que los medios hablan “por la gente” y no por un sector. En eso, empresas de comunicación y gobierno/estado se parecen aunque tanto peleen. Ambos se arrogan la representatividad de todos. Solo en determinadas épocas, cuando sus intereses se ven tocados, ellos mismos pierden la elegancia y muestran su verdadero rostro. Esta es una de esas épocas.
Los medios dicen, de Luciano y de otros, “habría desaparecido”, “hay que chequear la veracidad de la información” o que “no es primicia y por eso no lo podemos publicar”. Es la tibieza que no tienen cuando afirman: “Aumento la inseguridad”, “1 crimen cada 4 minutos” o “La crisis causo dos nuevas muertes, los piqueteros se mataron entre ellos”. Nunca escucharemos, ni en el canal, la radio o el diario comercial mas progresista “la policía mata y tortura todos los días en sus comisarías”. En cambio, la duda sobre las victimas. Una vez más. Como cuando se decía de los asesinados por la dictadura “no están ni muertos, ni vivos”. El mismo cinismo.
A pesar de la insistencia de la familia de Luciano y de diversas organizaciones que hoy luchan por su aparición, el caso fue ignorado largo tiempo por las empresas de comunicación. La misma prensa que ha exaltado hasta el paroxismo las “personas comunes” (de clase media, sirva la aclaración) víctimas de robos y homicidios, hizo en este caso un silencio fatídico. La desaparición de Luciano ocurrió a pocos días y a pocos metros de otros dos casos cubiertos hasta el hartazgo: el asesinato del florista de Susana Giménez, y el del preparador físico de Guillermo Coppola. El “acontecimiento-social” Axel Blumberg desencadenó una serie de masivas movilizaciones “espontáneas” y un posterior endurecimiento del código penal. El acontecimiento Capristo (aquel “trabajador-común-y-corriente-salvajemente-asesinado”, repetían fieles los movileros) derivó en una fuerte presión por bajar la edad de imputabilidad de los menores.
Con Luciano fue al revés, la movilización y el trabajo de los familiares y los militantes de derechos humanos, termino quebrando el silencio. El 3 de agosto de 2009 en el programa "Caiga Quien Caiga" CQC emitido por el Canal Telefé de Buenos Aires, un grupo de estudiantes quiso mostrar lo que no estaba dicho, poniendo en evidencia que una voz no estaba en la mesa de todos. “Luciano Arruga está desaparecido por la Bonaerense hace seis meses”. Para no tener que hablar del tema, una de las conductoras del ciclo se detuvo en el método, “no es la forma”.Es un razonamiento que muchas veces hemos escuchado desde el activismo o la militancia cuando, luego de que nuestros reclamos sean ignorados sistemáticamente, las organizaciones definimos alguna medida de fuerza. “No es la forma”. Pero nadie dice cual es la forma. Finalmente CQC termino haciendo una nota sobre el caso Arruga, que nunca hubiera existido sin la “irrupción irrespetuosa” de aquella noche de agosto de 2009.
La desaparición de Luciano no es una incógnita, es una certeza. Pero ante los ojos de millones de televidentes los medios masivos de comunicación ocultan. No ocultan solo mintiendo u omitiendo, sino eligiendo. Poniendo en el centro de la escena una campaña derechista y reaccionaria que no tiene otro objetivo que militarizar los barrios, bajar la edad de imputabilidad, perseguir a los jóvenes, a los rebeldes, estigmatizarlos, separarlos del resto de la sociedad, de la “gente normal”. Preparar el terreno. Probar. Intentar a ver que pasa. Esa es la estrategia hoy. De pronto: la solución mágica: personajes como Eduardo Duhalde aparecen pidiendo más poder para las fuerzas represivas para “cuidarnos” (léase: contener toda la bronca que crece desde abajo en un país donde aún teniendo el privilegio de un trabajo el dinero no alcanza y cada vez son más lo que menos tienen).
Miles de minutos de aire para De Narváez (padrino del destacamento vinculado a la desaparición de Luciano), o para el falso ingeniero Blumberg. Ni siquiera 30 segundos de aire para los jóvenes pobres. Para decir que la policía los busca para hacer el trabajo sucio. Y que cuando se niegan, los castigan. Esa es la historia de Luciano Arruga. No la del chorrito que robaba celulares y se enfrento a una policía “que nos cuida a todos”.
En el capitalismo, aquello que llamamos “actualidad” es un objeto fabricado, un producto que se vende y las empresas de comunicación son la industria encargada de producirla. Los medios producen realidad social como experiencia colectiva. “La gente” siente que vivió lo que escucho y vio. Allí radica su letal impacto. Y aunque con mas grietas que antes, estos medios, estos monopolios, mal que nos pese, aun conservan una fuerte legitimidad para objetivar (contar como verdad) un punto de vista, una “versión” afín a los sectores que representan. Esa legitimidad hacia estas y otras “instituciones” del sistema no se da, como quieren creer muchos sectores progresistas, solo entre las capas medias. También esta muchas veces en el propio pueblo, que piensa y vive con cabeza ajena, preocupado por los robos o la inseguridad cuando no tiene nada para que le roben. Hablando despectivamente de personas de su propio barrio o generando nuevos campos de exclusión entre pobres (los inmigrantes de países limítrofes, por ejemplo).
Así, sabiendo con que contamos, la pelea es por hacer asomar nuevas subjetividades que se opongan a las que pretende imponer el sistema. Esa es la lucha que debe convocar a medios alternativos, periodistas militantes, colectivos de comunicación popular… todos los productores de “otros sentidos”. Es una lucha que no se puede dar imitando al noticiero televisivo, o al diario de tirada nacional. Es una disputa por los contenidos pero también un intento de subvertir las formas, los métodos, las estructuras de decisión, las formas de participación, los lenguajes, la formación de los comunicadores, promoviendo el cruce de experiencias, derrumbando los muros entre los “oficios”, invitando a que los grupos y comunidades se cuenten a si mismos, y que dejen de delegar en “profesionales”, por mas revolucionarios que estos sean, la tarea de construir su propia historia. Desde nuestras trincheras, convocamos a todos a esta tarea, vital y estratégica para el tiempo histórico que nos toca vivir.

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El pueblo debe saber sobre la deuda externa argentina

Miguel Julio Rodríguez Villafañe (LA ARENA)

Ha sido una constante en la Argentina, que todo lo referente a la deuda externa, esté rodeado de secretos, manipulación del lenguaje y desinformación. El tema de fondo no se toca, pero sí se enseñó y enseña, didácticamente por todos los medios, que siempre se deben "honrar las deudas externas", sin cuestionar, si son legítimas u odiosas. Por lo tanto, como a dioses que se honran, se nos prepara para no exigir derechos y responsabilidades a los acreedores, sino sólo a rendir cuenta de los deberes que se hicieron e implorar perdones por lo no cumplido.

Aún más, nunca se habla de los "acreedores externos" como "prestamistas externos", lo que implica asumirnos, en todo momento, como "deudores", antes de analizar si realmente se debe lo que se nos reclama. Esto último es fundamental dirimirlo, ya que, en muchos casos, se pretenden pagos de supuestas deudas de origen ilegítimo, usurario y producto de diversas situaciones en las que, incluso, los llamados acreedores serían realmente deudores, porque lo que se busca cobrar, ya se ha pagado más de una vez.

Para colmo, muchos personeros de los intereses financieros y diversos medios de difusión pretenden convencernos de que no hay nada mejor que seguir pagando la deuda externa, sin cuestionar las ilegitimidades que hubiera, porque gracias a ello, lograremos que se nos preste más dinero. Incluso el pago que se hace de la misma se lo denomina en el presupuesto "servicios de la deuda", como si en sí mismo, el dinero que se abona se corresponde a un servicio que se nos presta.

Coincidencias

Lamentablemente, en general, con esta lógica, coinciden el oficialismo y gran parte de la oposición en Argentina. El oficialismo ha sostenido que la deuda externa se tiene que pagar como está, porque entienden que ya pasó el momento de impugnarla y la oposición mayoritaria, se queja, particularmente, de lo poco prolijo del desplazamiento del presidente del Banco Central Martín Redrado, pero no se exige, especialmente, que se analice la deuda externa que se quiere pagar con el dinero que se destinará de las reservas monetarias para el llamado "Fondo del Bicentenario para el Desendeudamiento y la Estabilidad".

Asimismo, no se hace conocer a la ciudadanía que existen diversas causas penales pendientes, en las que la justicia federal argentina está investigando deudas externas contraídas irregularmente, tanto por el último gobierno militar de facto como en el proceso democrático posterior. En dichas causas hay personas imputadas y procesadas penalmente y abundante prueba de graves delitos e irregularidades cometidas, con motivo de distintas operaciones de canje de deuda. Tales son, por ejemplo, los procesos en los que se investiga cómo se asumió el Plan Brady de 1992, el Megacanje de 2001, entre otros. Hay que recordar también que, con motivo de la denuncia de Alejandro Olmos, el juez Nacional en lo Criminal Jorge Ballestero determinó, en junio de 2000, que existieron más de 477 ilícitos en la configuración de la deuda externa argentina, sólo en el período 1976 a 1983. O sea, se sigue tratando de pagar y refinanciar deudas, en las que ya la justicia ha encontrado sobrados elementos para tenerlas por irregulares e ilegítimas. Lo que deja en claro que no se puede afectar fondos del Banco Central y de ningún otro tipo, para abonar supuestas acreencias, que la justicia penal investiga y pueden ser declaradas ilícitas.

A su vez, no se llevan adelante las negociaciones con la debida intervención del Congreso de la Nación. Es el momento en que los diputados y senadores nacionales reasuman, integralmente, la facultad y responsabilidad legal, de "arreglar el pago de la deuda externa" y la contratación de empréstitos, como lo manda la Constitución Nacional, (incisos 4 y 7 del artículo 75). Y, en un acto de buena fe soberana, se tiene que llevar adelante una auditoría integral sobre la deuda pública externa. Esto permitirá saber lo que realmente se debe, a quién se debe, por qué se debe y lo que ya se ha pagado. A su vez, ayudará a impugnar los montos que tengan un origen odioso o ilegítimo y demandar las responsabilidades que de ello surjan. Es el derecho a la verdad histórica y a la justicia que merecemos.

Mientras tanto, además, hay que urgir que se definan, a la brevedad, las diversas causas judiciales no resueltas, sobre la forma como se ha ido conformando la deuda externa en Argentina, se condene a los responsables a pagar los resarcimientos pertinentes y se les apliquen las condenas penales que correspondan, antes que todo prescriba.

Estos son los temas fundamentales sobre los que, a doscientos años del primer grito patrio, nuevamente "el pueblo quiere saber".

Miguel Julio Rodríguez Villafañe es profesor y abogado especialista en derecho constitucional y de la información.

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La Argentina del siglo XXI: Con las manos vacías

Elena Luz González Bazán (especial para ARGENPRESS.info)

Se puede volver de muchos lugares, menos del ridículo y la desvergüenza.

Si todo lo que sucede no fuera realidad, se podría pensar que conforma el escenario de otro macondo, o quizás de algún cuento fantástico de Horacio Quiroga, o remontándonos más atrás, Rosaura a la Diez de Marco Denevi.

Pero no, todo esto es producto de la situación política que debemos vivir y afrontar, pero no con resignación, sino oponiéndonos firmes.

Un gobierno preocupado por los efectos afrodisíacos de los cerdos, los consejos para comer más pollo, despreocupado por lo que le pasa al pueblo, que utiliza un discurso vulgar donde da vía libre al todo vale. Un empresario aliado aprovecha esa situación, hace caso omiso de las conciliaciones obligatorias, es porque goza de impunidad, la que le otorga este gobierno ramplón. Abusa y procede en forma fascista encerrando a los trabajadores en el local de su editorial, es tanto el desparpajo que incurre en la obscenidad de lucirse en ropa interior delante de los empleados.

Uno debe reflexionar, estos son los “cuadros dirigentes” de una Argentina en ruinas, las máximas autoridades nacionales no dudan en los agravios, insultos y vulgaridades, los empresarios que desoyen al Ministerio de Trabajo, caen sin ningún tipo de escala en la absurda vulgaridad personal.

Esta es la Argentina mediocre y grosera, sin escalas, ni puntos y comas para arrimar a la “vergüenza ajena” como dice el dicho popular.

En este contexto, los trabajadores deben soportar este tipo de empresarios y como un hilo conductor, este tipo de funcionarios. Los del Ministerio de Trabajo porque deben seguir de vacaciones, y en el caso de la máxima investidura, porque aconseja nimiedades para ver si puede subir algún punto en las encuestas.

Otro dicho popular dice: “estamos en el horno”.

Los trabajadores de Colihue, en la defensa de su fuente de trabajo, de sus salarios, de su representación gremial, con los aciertos y los errores han conformado una actitud, en estos meses, digna.

Durante más de dos meses soportaron la injusticia y en diciembre apelaron a la publicidad callejera, a los volantes y a intentar que los medios de prensa masivos le dieran un espacio, así fueron ganando terreno, logrando una primera conciliación, luego otra y otra más. Donde ellos como trabajadores estuvieron dispuestos a seguir las indicaciones legales, quienes transgredieron todo sin punto y coma fueron justamente los empresarios, en este caso Narvaja, máximo responsable de la editorial, de las librerías Antígona y de otros negocios empresariales.

Encerrado en calzoncillos y luciendo su osamenta por el local, convivió con los trabajadores apostados dentro del mismo tratando de evitar el largo proceso que puede ser la desazón de la desocupación y sus consecuencias más que nefastas.

Luego de una larga lucha y cuando los trabajadores, 7 de los 12 despedidos se instalaron para resistir el despido, a pesar, lo debemos reiterar, de la conciliación obligatoria que vuelve a fojas cero los despidos, situación no respetada por Aurelio Narvaja, estos, junto a su delegado Marcelo Catenacio decidieron dejar la ocupación, se fueron con las manos vacías, podían haber quedado adentro como les aconsejaron otros y aguantar la embestida policial, pero ellos se fueron, con la cabeza baja y con las manos vacías. Si no existe otra situación de cambio, y el Ministerio de Trabajo sale de su modorra, estos trabajadores, en total 12, se suman a la desazón y la incertidumbre de la desocupación.

“Nos vamos sin nada, nos equivocamos, Narvaja es un tipo con mucho poder y contactos”: Marcelo Catenacio, delegado de Colihue.

Narvaja no escatimó diatribas e insultos hacia los trabajadores de Colihue: “… son una banda de lúmpenes, con la fantasía de hacer una cooperativa con esta empresa”.

Esta es la Argentina del siglo XXI, la de los cerdos, los calzoncillos, la baratura, las peleas entre oficialismo y oposición, las diatribas y con cientos de conflictos obreros:
Por salarios
Contra la desocupación
Por mejores condiciones de trabajo
Por más fuentes de trabajo genuinas
Contra el clientelismo político
Por una organización gremial democrática
Contra las burocracias y los grandes negocios de los dirigentes “obreros”.

Son dos Argentinas, lo que sucede que una, la mediocre, espantapájaros que se ha instalado en las ciudades, sigue teniendo más prensa, más notoriedad y más vergüenza que se suma o más desvergüenzas.

La otra, intenta y sale a la luz, defendiéndose de las increíbles injusticias de esta Argentina camino al Bicentenario.

FUENTES: diario La Nación y fuentes propias

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Los invencibles y los ratones

Carlos del Frade (APE)

La bandera de la provincia de Santa Fe fue inventada por Estanislao López en 1822. El símbolo es un par de chuzas de los pueblos originarios apuntando hacia abajo y por encima de ellas una gran lanza de punta dorada, triunfante, viril, enhiesta, conquistadora y señalando el cielo de la victoria. López era terrateniente y gobernó durante veinte años el naciente estado. Todavía los sobrevivientes mocovíes y tobas guardan relatos orales de las incursiones del invencible sobre sus comunidades de niñas y niños, abuelas y abuelos, a la vera del Paraná o los riachos que desembocan en sus aguas.

En 1933, en plena década infame, aquel símbolo impuesto fue tomado como síntesis del escudo provincial y desde entonces pueden verse, bandera y escudo, en todas las reparticiones públicas del segundo estado argentino.

La masacre de los pueblos originarios no llegó sola. Los invencibles se reciclaron y depredaron los montes y bosques nativos en casi un noventa por ciento, de acuerdo a los censos del Instituto Forestal de la Nación.

La lanza de los invencibles dibujó, entonces, un nuevo mapa en la provincia y alrededores de la ciudad capital.

Las chuzas de los vencidos parecen reflejar la permanente imposición sobre mayorías de desesperados que, a pesar de los cambios políticos, siguen sufriendo la derrota de los empobrecedores y saqueadores de los patrimonios materiales y naturales del lugar.

Las abundantes lluvias de fines de 2009 y principios de 2010 trajeron a la memoria la ferocidad de las aguas del Salado de 1993 que por efecto de la corrupción se comieron la tercera parte de la ciudad capital.

Los primeros castigados, como siempre, eran los descendientes por herencia social, fueron los más empobrecidos.

Los invencibles le echaron la culpa al agua, a la naturaleza.

No fue así. Trescientos metros del anillo protector de la zona oeste de la ciudad no fueron completados por intereses sectoriales aunque el estado santafesino había pagado 25 millones de dólares al empresario Gualtieri como si lo hubiera terminado. Todavía hoy se pueden ver las decenas y decenas de cruces que recuerdan las víctimas de la inundación de la corrupción en la plaza de Mayo santafesina.

Ahora, en este año en donde deberían celebrarse los doscientos años del sueño colectivo inconcluso de mayo de 1810, los que hablan de la igualdad sentada en el trono de la vida cotidiana, la culpa es de los ratones, el calor y, como siempre, del agua.

En plena ciudad capital, Santa Fe de la Vera Cruz, se confirmaron seis casos de leptospirosis. El actual ministro de Salud, Miguel Angel Cappiello, repitió que son consecuencias de la falta de higiene y aguas contaminadas.

Que la culpa la tiene el maldito ratón que transmite el virus y no las causas sociales que desde mucho tiempo repite el drama de las chuzas vencidas siempre vigentes en la bandera y el escudo santafesinos.

En Santa Fe, como suele repetirse en otros lugares de la geografía argentina, los más castigados son los marcados por el sistema desde el fondo mismo de la historia impuesta por las minorías, por los invencibles.

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Raices del indianismo boliviano

Andrés Soliz Rada (especial para ARGENPRESS.info)
En medio de la sumisión a la moda intelectual francesa de sus compatriotas, Franz Tamayo escribió, en 1910, su imperecedera “Creación de la Pedagogía Nacional”, convertida en el primer hito del indianismo. En el pone el dedo en la llaga con estas palabras: “¿Qué hace el indio por el Estado? Todo. ¿Qué hace el Estado por el indio?.

¡Nada! El indio se basta… vive por si… es constructor de su casa, labrador de su campo, tejedor de su estofa y cortador de su propio traje… es el único que en medio de esta chacota universal que llamamos república toma a lo serio la tarea humana por excelencia: producir”. Como contrapartida, “el blanco es diputado, ministro, juez, poeta, profesor, cura, intelectual… es decir ¡parásito!”. De aquí concluye que Bolivia es “el incomprensible Estado de una nación que vive de algo y de alguien y que, a la vez, pone empeño sensible en destruir ese algo y ese alguien”.

El segundo gran hito del indianismo lo encarna Jorge Ovando con su libro: “Sobre el problema nacional y colonial de Bolivia” (1961). Ovando, respaldado en el investigador francés, Alcide d´Orbigny, afirma que en el país existe una nación, además de 33 nacionalidades y grupos étnicos. D´Orbigny (dice Baptista) estudió con simpatía y comprensión desconocidas para la época (1830-1833) a todos los grupos étnicos en Bolivia con los que convivió… tratándolos como seres humanos con dignidad. Es un auténtico precursor del moderno concepto de “Otredad”. La actual Constitución tiene en Ovando un antecedente insoslayable.
Con Fausto Reinaga (tercer hito), el indianismo es convocado a la toma del poder. Estas sus palabras: “UNIDAD, UNIDAD, UNIDAD es el mandato cósmico para el indio. Indios: aymaras, keswas, kambas, chapakos, chiriguanos, etc. Unámonos. Unidos dejaremos del ser pongos (sirvientes); seremos hombres libres… la unidad india descansa en la voluntad granítica de la conquista del Poder por el indio… nuestra divisa política es PODER O MUERTE… LA UNIDAD, UNIDAD INDIA ES PODER INDIO” (Tesis India, mayo 1971. Las mayúsculas son de FR). En la centuria pasada, el indianismo confrontó sus posiciones con el pensamiento nacional, que postula la construcción del Estado, la industrialización del país, la defensa de las fronteras, de los recursos humanos y naturales y de la soberanía frente al imperialismo y las oligarquías vecinas. Sus figuras más connotadas son Carlos Montenegro, Augusto Céspedes, Ñuflo Chávez Ortiz, Sergio Almaraz, Marcelo Quiroga, José Ortiz Mercado y René Zavaleta.
El histórico debate, que correspondía a la maduración del pensamiento político interno, se desequilibró desde finales del Siglo XX, con la ingerencia de USAID, de la Unión Europea, de cofradías religiosas, del Banco Mundial, de transnacionales y de sus cientos de ONG (cuarto hito). La OIT se apropió del indianismo, pese a que anteriormente había planteado la integración de los pueblos indígenas a sus respectivos países. Cambió de posición al advertir que, al fomentar las reivindicaciones étnicas a ultranza, el poder mundial lograría atomizar a Estados nacionales in constituidos. Así se bloqueó la construcción conceptual de lo indo mestizo, que busca articular lo mejor del indianismo y del pensamiento nacional.
Este cuarto hito debe ser neutralizado mediante la fiscalización de sus recursos económicos, ya que, al disponer de ilimitados desembolsos, ha debilitado el debate ideológico, a través de contratación de “expertos” foráneos, organización de eventos en hoteles 5 estrellas y viáticos en dólares Esa intromisión ha alejado el anhelo de una patria para todos, ha incentivado el racismo y el regionalismo y ha mezclado la política con una actividad rentada. Si se considera que, una vez más, existe importante participación de ONG en el gabinete de Evo Morales se concluirá en la urgencia de conocer el origen y destino de sus inagotables financiamientos.
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Venezuela: 2010 y sus desafíos

Martín Guédez (especial para ARGENPRESS.info)

Del Funcionario al servidor público, del partido para ganar elecciones al partido de cuadros.

2010 es un año cargado de desafíos y resoluciones revolucionarias trascendentales. El Imperialismo restaurador viene a por lo suyo y no dará tregua. El objetivo de extirpar la Revolución Bolivariana y con ella todos los procesos libertarios que a su influjo recorren hoy su otrora tranquilo “patio trasero” está hoy claramente descubierto y en pleno desarrollo. La mejor –acaso la única- forma de derrotar a un enemigo consiste en descubrir su estrategia. En el cumplimiento de sus planes el imperialismo no descarta nada para lograr su objetivo. Desde la utilización de los mecanismos que le ofrece el marco jurídico burgués que aún persiste, hasta la salida siempre presente del golpe de estado en sus diversas versiones.

La Revolución Bolivariana enfrenta un enemigo poderoso, sagaz e inteligente, pero sobre todo, un enemigo sin escrúpulos, amoral y asesino. El ejemplo cubano –que para algo tienen que servir los ejemplos- es un libro abierto. Sólo un pueblo movilizado, consciente, decidido y con clara percepción del plano en el cual se produce este enfrentamiento puede detenerlo y vencerlo. Esta movilización popular debe alcanzarse aún en medio del hándicap que significa la presencia de un aparato burocrático estatal que, en lo fundamental, sigue siendo el mismo que sirvió de instrumento de opresión a los gobiernos burgueses a lo largo de nuestra historia republicana. La Revolución tiene que alcanzar un grado de eficiencia y calidad tal en la prestación de sus servicios a la sociedad como gobierno que desarme toda posibilidad de ataque de la derecha. Una revisión a fondo de todo el funcionariado estatal es imprescindible. Servidores públicos y no funcionarios debe ser un objetivo radical del gobierno revolucionario. El paso del objetivo propuesto por la dirección revolucionaria a su realización en forma excelente debe ser el más corto posible. Para ello se debe implementar un sistema de medición y contraloría en la ejecución de tareas absolutamente inflexible. Desde gobernadores, alcaldes, diputados, concejales, gerentes de institutos autónomos, hasta el servidor público que atiende directamente a las personas en sus necesidades cotidianas, tienen que demostrar solicitud, buen trato y eficiencia o ser removidos.

Por otro lado urge la tarea de dotar a la Revolución de un partido capaz de ser el corazón eficiente del motor revolucionario como instrumento imprescindible para alcanzar la ansiada eficacia con precisión quirúrgica. La necesidad impuesta por el sistema “democrático” burgués de disponer de un partido para ganar elecciones no puede soslayar la necesidad de tener también un partido de cuadros bien formados, ideológicamente claros y sólidos, comprometidos hasta la vida misma con los valores socialistas que deben transmitir y comunicar desde la ciencia y el ejemplo. Esto implica una definición doctrinaria precisa, clara y contundente, una definición doctrinaria que sirva de azimut a todos y marque con claridad el rumbo. En este sentido, el sistema de medios públicos debe jugar un papel de primera línea a fin de alcanzar los fines de dar a conocer, educar y formar en los valores socialistas al punto de generar en nuestro pueblo verdadera conciencia revolucionaria. De la mano de esta intensa campaña con todos los medios al alcance de la Revolución, el trabajo insustituible de inserción y contacto cara a cara, calle a calle, fábrica a fábrica, barrio a barrio, corazón a corazón y piel a piel. Nos dará la victoria.

En el aspecto doctrinario hemos de sacudirnos de toda vacilación. La presencia de propuestas reconciliadoras y ambiguas es engañosa y sólo conduce al reformismo capitalista. Una sociedad socialista nunca se alcanzará en convivencia con el cáncer de la explotación del hombre por el hombre, característica fundamental del capitalismo. Son modos totalmente excluyentes de concebir al ser humano, a la vida, a la naturaleza y al mundo. Cualquier forma de coexistencia táctica con formas de economía capitalista tiene que ser exactamente eso: una coexistencia táctica destinada a su superación a favor de una sociedad, unas relaciones humanas y una economía socialista. De modo que admitir el sentido táctico de una coexistencia no puede asumirse como la aceptación de una forma de explotación económica radicalmente rechazable, no por alguna forma de integrismo doctrinario sino porque el capitalismo y sus antivalores son el camino al infierno y el fin de la especie humana por más caretas “humanistas” que se ponga.

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La cruel historia de los niños huérfanos de Haití

Raymundo Gómez Navia (AIN, especial para ARGENPRESS.info)
Cierta reacción internacional a la tragedia de Haití ha devenido en un problema no solo humano, sino ético y político.

Personas sin escrúpulos descubrieron en la actual situación de ese país, una oportunidad para imitar lo ocurrido en otras regiones del mundo sin un terremoto: el tráfico humano. En la frontera con Dominicana acaban de detener a varios norteamericanos en esa inhumana acción.

La captura ilegal, transacción monetaria, donación por los progenitores y otras causales de miles infantes en países asiáticos, africanos, árabes y hasta latinoamericanos, se manifiesta ahora en Haití bajo el manto de adopción de los niños huérfanos del sismo.

Pero la infancia, adolescencia y juventud haitianas han vivido huérfanas desde que prácticamente los padres de la Patria tuvieron la audacia de derrocar al mejor ejército francés de Napoleón Bonaparte, declarar la abolición de la esclavitud y su independencia.

Han vivido huérfanas desde que las naciones coloniales aplicaron a la naciente República de Haití un férreo bloqueo militar, diplomático y financiero, para ahogar todo intento de ese país de salir a flote.

Muchos niños haitianos son huérfanos, también, por la carencia de oportunidades de desarrollo económico, social y humano, sin puestos de trabajo para sus padres en una industria casi inexistente, o en una agricultura deteriorada, ante tierras deforestadas y semidesérticas.

Orfandad latente y que por siglos revistió, incluso, una nueva forma de esclavitud.

Familias campesinas, ante el hambre y la miseria padecidas en un medio rural deforestado, se vieron obligadas a aplicar la entrega de sus vástagos a personas pudientes en las ciudades para que, aún niños y adolescentes, trabajaran como empleados domésticos y en otras funciones, mientras eran alimentados y alojados en las residencias de sus nuevos tutores, y no recibían pago monetario alguno.

Miles de los actuales haitianos vivieron y viven estas experiencias de semiesclavitud.

Huérfanos los niños, los adolescentes, los jóvenes y hasta los adultos haitianos, porque contra su país, a lo largo de su existencia como nación, las principales potencias internacionales se han encargado de que no salgan del ostracismo en el cual están inmersos.

Ora los han invadido militarmente con el pretexto de que son violentos, ora los han mantenido en un saco sin fondo con una deuda impagable por los siglos de los siglos.

También les ofrecieron dádivas financieras para obligarlos a hacer lo que se les ordena, los amenazan con quitárselas si no obedecen y estimulan en el seno de su sociedad el latrocinio, el robo y la corrupción, mientras ahogan los intentos de funcionarios públicos que se atreven a actuar limpiamente.

Las metrópolis de ayer y de hoy tampoco estimulan la creación de miles y miles de puestos de trabajo, ni en la ciudad ni en el campo, para que la insuficiente y desordenada formación de sus fuerzas calificadas se mantenga en el país y no emigre hacia las naciones industrializadas.

Los niños huérfanos de Haití requieren que a su país se le ayude con un programa integral de desarrollo económico y social, incluida la creación de instituciones para acogerlos, educarlos y formarlos como futuros ciudadanos, y no tengan que contemplar en la lejanía cómo sus coterráneos continúan siendo como hasta ahora.

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Porfirio Lobo, presidente de Honduras elegido en comicion viciados: La santificación del Lobo

Narciso Isa Conde (TRIBUNA POPULAR)

Leonel Fernández, actuando por cuenta propia y por cuenta de Obama, pactó con el nuevo presidente ilegal e ilegitimo de Honduras, modificó su línea frente al golpe de estado y a su actual continuidad y sirvió de canal para imponerle "elegantemente" al presidente Zelaya un exilio forzado, al tiempo de presentarse como un inofensivo conciliador.

Masacran al pueblo durante seis meses, para con el Lobo "legitimado" como continuador del golpe de Estado y de la hegemonía de EEUU, proponer la "reconciliación".

No importa asesinar, torturar, ametrallar, secuestrar opositores, aplastar la crítica, cerrar emisoras y periódicos, arremeter contra las organizaciones sociales, cercar embajadas incomodas; deportar y cercar al presidente, militarizar el país, llenar los hospitales de heridos y convertir la nación intervenida en una gran cárcel.

Nada de eso importa si se mantenía la fecha de las elecciones, si las llenaron de terror, si prepararon bien el fraude contra la enorme abstención, si daban garantías de que el Lobo las ganarías y Obama y Leonel la santificarían.

El sofisma sirve para engañar y el León dominicano es un sofista. Esta vez ha querido arreglarlo todo separando absurdamente el golpe fascista y el estado de terror de esas elecciones amañadas y del propio Lobo que sacó provecho e hizo causa común con esa ignominia.

Esto estaba planeado desde Washington y en ese orden fue útil la ambivalencia de Obama y la simulación del LeónŠ hasta garantizar el relevo de Goriletti por Lobo.

Ese paso fue consumado al tiempo que estructurada una trilogía funesta (Honduras militarmente controlada, Colombia plagada de bases militares gringas y empleando agresivamente su régimen narco-para-terrorista y Haití militarmente intervenido y ocupado en escala mayor a nombre de la "ayuda humanitaria").

En esos tres casos "made in usa" el León ha estado donde Obama lo vea y aprecie. Y eso -y la corrupción que parece acompañar el paso de la ayuda internacional a Haití- podrían explicar las nuevas reservas de Chávez y del Alba frente al gobierno dominicano, incluido el anuncio de no comprar el 49 por ciento de la refinería dominicana de petróleo después de acordado.

Y es que la simulación se le agota al León por más que el digno y sacrificado presidente Zelaya haya sido usado como "hoja de parra", empujado a sobrevivir en un exilio forzado al descartar quedarse en Honduras y afrontar la cárcel.

La máscara del León está maltrecha.

El abrazo al Lobo y la campaña para reconocer su "victoria" en tanto supuesto factor de la "reconciliación y de la recuperación democrática", solo terminará siendo aplaudida por acólitos y tontos.

El León se ha evidenciado como señero colaborador del contra-ataque de Washington a la alborada continental, la cual tiende a debilitarse con la victoria de la ultra-derecha chilena, con la conspiración golpista en Paraguay y el auge de la derecha argentina, si pronto no se desarrollen luchas que contrarresten la contraofensiva imperial. Obama y él son cáscaras de un mismo palo y con formas muy parecidas.

Ojala que nuestra América advierta a tiempo sus esencias camaleónicas.

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Honduras: Reportando la Resistencia al golpe de Estado

TORTILLA CON SAL (especial para ARGENPRESS.info)

Entrevista con Dick Emanuelsson y Mirian Huezo.
Dick Emanuelsson y Mirian Huezo son reporteros independientes. Su trabajo aparece en muchas publicaciones internacionales. Viven en Tegucigalpa y desde el 28 de junio del año pasado han estado reportando sobre la crisis provocada por el golpe militar en contra del Presidente Manuel Zelaya.

En esta entrevista hablan sobre sus experiencias cubriendo las actividades del Frente Nacional de Resistencia y las secuelas de la constante y brutal represión del régimen golpista durante los últimos siete meses. También hablan de los riesgos que implica este trabajo comparando los acontecimientos en Honduras desde junio del año pasado con la situación en Colombia donde grupos paramilitares se encargan de eliminar la oposición popular al régimen de Álvaro Uribe.
* * *
Tortilla con sal: Dick y Mirian, me imagino que Ustedes han pasado muchas experiencias duras y hasta traumáticos. Pero quizás podríamos empezar por su impresión del impacto del golpe sobre la sociedad hondureña en general.
Dick Emanuelsson: Bueno, Toni, siempre es un placer estar contigo en esta parte tan hermosa de Nicaragua y poder compartir un poco sobre nuestras experiencias.
Es verdad que el impacto del golpe de estado militar del 28 de junio del 2009 ha sido realmente imborrable en la historia de Honduras. Los mismos hondureños dicen que no ha habido una lucha tan tenaz - quizá desde la época del colonialismo en la lucha contra los españoles colonialistas - como esta lucha de siete meses para resistir y para tumbar y combatir ese golpe de estado.
En este sentido ha dejado muchas experiencias y sobre todo ha despertado a un pueblo que, más que todo, estaba dormido, pero es un pueblo que ahora ha demostrado una capacidad de organización tremenda, y que ha adquirido durante estos meses realmente una conciencia política y social que yo sinceramente no pensé que tendría este pueblo. Y en tan corto tiempo.
El golpe no ha sido derrotado, pero los golpistas y los arquitectos del golpe en el Pentágono y los otros arquitectos de la derecha latinoamericana e internacional - entre ellos se encuentra José María Aznar - hicieron un cálculo muy malo porque lo que tienen hoy en día es un pueblo realmente en marcha todos los días en una u otra forma en la resistencia. Y por eso este golpe, aunque no ha sido derrotado, tampoco triunfó. Ellos solo ganaron una batalla, no ganaron la guerra, como dice el viejo dicho.
En ese sentido yo soy muy optimista por el pueblo hondureño. Están formando un movimiento político amplio. Antes era el Frente Nacional de Resistencia Contra el Golpe de Estado ahora está convertido en el Frente Nacional de Resistencia Popular. Es decir ahí aglutina a muchos actores de esta resistencia.
Como decía la dirigente indígena y popular Betha Cáceres hace poco - este golpe de estado cambió toda la forma de vida del pueblo hondureño y de todos nosotros que estamos allá.
Este Frente Nacional de Resistencia tiene una diversidad tremenda. Por eso es muy fuerte porque es amplio. Y es muy consciente de lo que quiere en este momento. La primera tarea por supuesto es seguir luchando y resistiendo y combatir los efectos y las consecuencias del golpe de estado. Y la tarea práctica y concreta política es la lucha por una Asamblea Constituyente que pueda sacar en raíces los elementos que facilitó y posibilitó el golpe de estado del 28 de junio.
TCS: Mirian, Usted es Hondureña y ha sido muy activa en el movimiento de mujeres en Honduras en los años anteriores en su trabajo en el campo de la educación popular y otras actividades. Para Usted como reportera cubriendo las secuelas del golpe ¿Usted ve algún despertar en las mujeres hondureñas o en el movimiento de la mujer en Honduras? ¿Es diferente ahora?
Mirian Huezo: Yo digo que sí. Es que realmente desde el primer día del golpe hubo una represión fuerte. Porque los golpistas montaron el golpe por la cuestión de la cuarta urna - que fue para que el pueblo decidiera si querría una cuarta urna en el momento de las elecciones presidenciales.
En los días antes del golpe se dio la suspensión de las urnas. Eso fue importante porque cuando se decidió decomisar todas las urnas para la dicha cuarta urna - que al final nunca se dio porque el mismo 28 de junio dieron el golpe de estado - entonces ahí realmente se comenzó a ver la unión de la gente y la indignación y el coraje. Porque era algo tan sencillo, una pregunta, la oportunidad para que el pueblo se expresara, la libertad de decir "púchica, algún día las cosas en Honduras pueden cambiar." Entonces eso fue un precedente.
Y cuatro días más tarde se dio el golpe de estado. Ahí la gente se levantó con mucha más indignación y se comenzó a dar cuenta de que la lucha comenzaba y que esa lucha solo se ganaba en las calles.
Desde el principio, y a pesar de la represión de la policía, las mujeres siempre han sido la parte más fuerte de la resistencia además de que siempre son más, tantas jóvenes como mujeres adultas y de muchas diferentes organizaciones que aglutina el movimiento.
Pero ahí podemos ver, como decía mi compañero Dick, la diversidad que tiene la resistencia y la capacidad de protestar de una manera pacífica a pesar de la represión tan fuerte que han recibido de parte de la policía preventiva y por parte del ejército de Honduras.
Entonces se ve que es una lucha consecuente y que cada vez entre más represión la gente pierde el miedo. Porque uno como reportero piensa, mañana - porque la lucha se ha mantenido, constantemente, a diario - mañana no va a haber tanta gente por la cachimbeada que le dieron a toda la gente ayer y por los gases que eran terribles.
Y ellos utilizan todo tipo de gases sin ninguna supervisión de ninguna entidad de las Naciones Unidas ni de nadie para saber qué tipo de gases están utilizando. Pero sin embargo, el siguiente día hay más gente.
Y es una diversidad increíble. Van padres con sus hijos, mujeres embarazadas, vendedores, grupos de artistas, homosexuales, lesbianas. Bueno una diversidad increíble.
Es impresionante que cuando uno se acerque para preguntarle a la gente por qué está ahí no tienen miedo de responder y dicen "no, yo no estoy aquí porque me paguen, yo estoy aquí porque yo creo que Honduras puede ser un país diferente."
Y es que, aunque la lucha empieza, aunque apenas comenzamos a organizarnos - porque dicen que los hondureños siempre hemos sido personas que nos hemos quedado calladas, que no hacemos nada, que no somos violentas - pero la realidad es que no nos gustan las injusticias que hicieron con un presidente que realmente ha generado una gran simpatía. Como dicen los cartalones - "Mel, el único líder" - porque fue Mel que se encargó de abrirle los ojos al pueblo hondureño y de demostrarle quién realmente tiene el poder en ese país - la oligarquía que realmente no quieren nada de bueno para el pueblo. Y es el pueblo el que lucha y el que mantiene el país. Y es al pueblo que ellos explotan.
TcS: ¿Hasta qué punto creen Ustedes que las estructuras de la vida política en Honduras han cambiado para siempre?
DE: Es difícil predecir, o decir a tal grado ha cambiado. Pero sí ha dejado, como tu dices, secuelas muy profundas en la sociedad hondureño. Honduras no va a volver a ser igual a como fue antes del 28 de junio. Eso es obvio para todos.
Pero también depende de la correlación de fuerzas - de si el Frente Nacional de Resistencia Popular puede convertirse en una verdadera alternativa de poder, de gobierno. Entonces allí, sí, todo va a cambiar. Esperamos que sí.
Pero es una tarea del pueblo hondureño. Como periodista, como reportero, nuestra tarea es cubrir, es tratar de transmitir tanto lo que sucede políticamente orgánicamente, y además transmitir el olor, el sabor, los sentimientos, la pena, la alegría, la felicidad de un pueblo que está en lucha.
Y toda esa lucha tiene diferentes formas. Lo que no se ha visto en las múltiples formas de lucha en Honduras es la lucha armada. Porque la resistencia desde el primer día ha dicho - este es una lucha pacífica. Y la sigue siendo aunque han sido asesinado, según las organismos de derechos humanos, ya más de 150 hondureños directamente relacionados con la lucha de la resistencia. Más de 4,000 han sido detenidos. Centenares han sido torturados en los cárceles o en las comisarías.
Sin duda, Honduras no es igual que antes del 28 de junio. Y en ese sentido seguramente habrá cambios.
El nuevo Presidente Porfirio "Pepe" Lobo ha dicho que van a haber diferentes cambios. Pero, bien, es un típico hombre de derecha que hoy en día habla tanto de paz y amor y de reconciliación entre la familia hondureña. Pero es el mismo lenguaje de la ultra derecha en Chile que ya ganó la presidencia. Es el mismo lenguaje de Uribe. Es el mismo lenguaje de Martinelli en Panamá. El mismo hablar del continente Europeo.
En mi propio país - Suecia - donde el partido de derecha, que tanto odio de clase tiene para la clase obrera, el movimiento popular, el pueblo en general, ha dicho que en las elecciones del 2005 que ellos eran el partido obrero. Ellos llenaron un vacío político como algunos derechistas en América Latina han hecho. En el caso de Pepe Lobo - el movimiento popular hondureño no le cree en nada.
Para Pepe Lobo fue muy fácil ganar las elecciones a raíz de que el candidato oficial del Partido Liberal al cual pertenecía, o pertenece el Presidente Zelaya, ese candidato, Elvin Santos, fue cómplice del golpe de estado. Él nunca condenó el golpe. Al contrario, hizo su juego al igual que Pepe Lobo.
De esa forma ellos avalaron el golpe de estado y entonces la base liberal decía que Santos era un traidor y una gran parte de liberales no fue a votar en las elecciones de noviembre pasado que fueron arregladas y organizadas bajo las bayonetas del ejército y las fuerzas militares. Entonces fue fácil para Pepe Lobo ganar esas elecciones, elecciones que son la extensión del golpe de estado del pasado 28 de junio.
TcS: Mirian, ¿Usted puede hablar un poco sobre sus experiencias como reportera durante los últimos meses? Yo sé que estaba bastante afectada por los gases lagrimógenas. ¿Puede darnos una idea de como fue para Usted y para la mayoría de la gente que eran víctimas de ese tipo de represión en las manifestaciones diarias que se dieron en el período después de junio?
MH: Pues, para mí como reportera fue algo que me impresionó mucho. Me impresionó mucho por el nivel de abuso y de represión hacía los medios de comunicación que tenía la policía y el ejército simplemente por el hecho de estar transmitiendo las cosas que realmente estaban pasando en Honduras. La represión de ellos hacía los medios de comunicación estaba bastante fuerte.
Incluso COFADEH [el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras] levantó creo que eran 25 denuncias sobre casos de periodistas internacionales que habían sido reprimidos e instigados por parte de la policía por haber cubierto lo que estaba pasando. Porque a nivel de los medios nacionales no estaban transmitiendo nada.
Entonces eso era como un odio precisamente hacía los medios de comunicación tanto a los que transmitíamos lo que estaba pasando como a la gente que brindaba entrevistas acerca de lo que estaba sucediendo y sobre como ellos se sentían. Era un odio hacía los que seguían de lleno los eventos incluso bajo los gases lagrimógenos, bajo el sol, el agua, bajo los toletos muchas veces, bajo el riesgo de que te quiebren la cámara. E incluso diciéndote cosas indignantes, sobre todo como mujer.
Por ejemplo, una vez que estábamos cubriendo la marcha de Los Blancos nos hostigaron de una manera ...
TcS: Los Blancos son los que apoyan a los golpistas, ¿verdad?
MH: Sí, los que apoyan a los golpistas, precisamente. Entonces nosotros cubrimos la marcha para tener las dos panoramas, la de la resistencia y la de la gente que apoyaba al golpe. Y ahí nos tomaron los nombres y comenzaron a seguirnos. A seguirnos pero descaradamente. Y llamaron todavía a las emisoras nacionales para decir que nosotros estábamos allí y que éramos periodistas de la Resistencia.
Y además de eso cuando nosotros íbamos saliendo había un cargo de energía negativa terrible ahí. Yo me sentí acosada. En determinado momento cuando nosotros íbamos a cruzar la valla del ejército venían unos tipos detrás de nosotros. Y uno dijo "¿ya viste esa perra que va ahí?" Se refería a mí. "Qué anda haciendo acá? A esa puta la vamos a matar." Cosas así. Yo me sentí horrible.
Y entonces yo pregunté a una señora en un momento - "Bueno, ¿y es prohibido cubrir las marchas de Ustedes? ¿Es prohibido que periodistas de medios internacionales cubramos lo que está pasando?"
"No," me dijo, "Ustedes pueden hacer todas las entrevistas que Ustedes quieran."
"Pero no parece," le dije, "porque el señor ahí en frente de Usted nos está denunciando."
Era una señora de mucho lujo, de ropa carísima, con su sombrero. Parecía que andaba en la playa. Totalmente rosadita. Todo un contraste de lo que es realmente el pueblo hondureño.
TcS: ¿Ustedes creen que es posible hacer un trabajo independiente en Honduras, o que uno termina por fuerza alineándose con un lado o con el otro?
DE: Bueno. Hay que decir, como principio, que no hay un solo periodista en el mundo que sea neutral. Él que dice que es neutral es un hipócrita.
Yo, claro, en toda mi vida nunca he escondido el hecho de que yo tengo mis ideas de izquierda. Yo soy de la clase obrera sueca. Mi papá fue obrero toda la vida. Era comunista. Yo fui también miembro del partido comunista. Desde el año 90 no pertenezco a ningún partido. Pero, claro, yo tengo todos mis principios porque soy un producto de la misma clase obrera.
Fui obrero metalúrgico muchos años. Tenía una formación político-sindical. Viví una lucha en colectivo. Sabía que significa la unidad como factor elemental para tener una victoria, un éxito para el colectivo.
En ese sentido nunca hemos ocultado de que nosotros sí somos de una u otra forma partícipes de ese gran movimiento, no solo en Honduras, sino en toda América Latina donde hay un proceso político sumamente interesante donde los pueblos realmente se levantan y por supuesto, a veces se encuentran con derrotas, pero son derrotas temporales como en el caso hondureño.
Pero nosotros no tomamos parte de nuestro trabajo como tal. Como decía el Che - los revolucionarios no tenemos miedo de la verdad. Y nosotros no tenemos miedo de la realidad de lo que pasa en Honduras. Aunque a veces es muy dolorosa para mucha gente, sobre todo para los víctimas. Ya hay tantas familias que tienen sus casos de tragedias de los asesinatos, los torturados, los encarcelados, etcetera. Pero son derrotas temporales como te decía, son transitorias para poder llegar más allá.
En ese sentido nosotros, como decía Mirian, fuimos a cubrir la marcha de Los Blancos. Y cuando estábamos entrevistando a un ex gobernador, una mujer, del departamento de Francisco Morazán, entonces inmediatamente allí al lado vienen unos tipos y miran nuestros credenciales que dice prensa internacional, dice nuestros nombres, correo electrónico, número de teléfono y los medios que representamos.
Entonces, inmediatamente agarra el celular y llama quién sabe a donde. Pero me imagino que fue a los organismos de seguridad para chequear los nombres nuestros en su base de datos.
Este trabajo tiene sus riesgos, pero hay que hacerlo porque los grandes medios de comunicación no se encuentran en las marchas de la Resistencia. No se encontraron ningunos medios grandes cubriendo la situación en una colonia pobre donde hubo toque de queda durante 38 horas y donde el ejército y la policía entraron disparando en forma indiscriminada a la población civil desarmada, matando e hiriendo mucha gente.
Entonces a los comunicadores sociales que realmente defendemos los principios, la ética de un periodismo objetivo, ahí nos toca estar. Este trabajo tiene sus riesgos, pero hay que hacerlo porque los grandes medios de comunicación no se encuentran en las marchas de la Resistencia. No se encontraron ningunos medios grandes cubriendo la situación en una colonia pobre donde hubo toque de queda durante 38 horas y donde el ejército y la policía entraron disparando en forma indiscriminada a la población civil desarmada, matando e hiriendo mucha gente.
Entonces a los comunicadores sociales que realmente defendemos los principios, la ética de un periodismo objetivo, ahí nos toca estar.
TcS: Han habido muchas amenazas e incluso han habido asesinatos de periodistas que han intentado cubrir la verdad de la situación en Honduras. Usted, Mirian, ¿cómo ve la situación de los periodistas que verdaderamente quieren reportar lo que está pasando y no lo que conviene a los redactores de los medios corporativos? Si alguien verdaderamente está haciendo un trabajo independiente, ¿qué tan graves, o qué tan serios son los riesgos?
MH: Pues los riesgos son bastantes. Y para asumir esos riesgos hay que estar bien conscientes sobre el papel que debe cumplir un medio independiente. Sobre todo si va a hablar contrario a las cosas que les son agradables a los golpistas.
Pero sin embargo, hay muchos que sí dicen esas cosas, por ejemplo la Radio Globo, donde trabajan periodistas que realmente se han comprometido a transmitir lo que el pueblo quiere decir. Son la válvula de escape para este pueblo en resistencia que ha sufrido mucho y que seguirá sufriendo porque la represión sigue, y no solo es en las calles.
TcS: Entonces eso implica que para periodistas como los de Radio Progreso, Cholosat Sur, Radio Globo, El Libertador, la gente de Común Noticias que tiene su sitio web Honduras Laboral, toda esa gente, y Ustedes por supuesto, como individuos, ¿todo esa gente está corriendo bastante peligro por querer reportar la verdad?
MH: Se puede decir que sí.
TcS: En su caso Dick, Usted tiene bastante experiencia de la situación en Colombia, ¿es posible hacer una comparación entre lo que Usted vivió ahí como periodista y lo que está viviendo ahora en Honduras?
DE: Sí, definitivamente. La modalidad de la guerra sucia que comenzó con el golpe de Estado es casi idéntica, aunque por supuesto en menor escala en Honduras que en Colombia - los escuadrones de la muerte, los grupos de sicarios, los diferentes grupos paramilitares que surgieron en Honduras después del golpe de estado y que han estado cometiendo barbaridades - degollan sus víctimas, se encuentra cadáveres sin cabezas, o se encuentra la cabeza pero no el cadáver.
El periodista César Silva, que ha estado cubriendo las actividades de la resistencia, y quien incluso ha sido víctima en varias manifestaciones populares. Él fue secuestrado, bajado de un taxi, llevado en una camioneta blanca sin placas con vidrios oscuros, con gente encapuchada. Fue torturado durante 24 horas.
Sabían de sus diferentes fotos que incluso, fotos de ... no me acuerdo el nombre del muchacho que fue asesinado el 23 de diciembre. Entraron a su cuarto y fue, prácticamente ahorcado por sus autores. Hay muchos casos de ese tipo.
Soltaron a ese Silva ... pero es que sabían de carpetas con fotos y todo que él había sacado.
Es una modalidad muy parecida a la que aparece en Colombia. Y no es para nada que el Vice-Presidente de Colombia, Francisco Santos, estuvo recientemente en Honduras. Hay una ofensiva de parte del régimen de Uribe de intensificar toda su guerra en el exterior contra todos los exiliados colombianos que viven en el exterior y que no aceptan ese terrorismo de estado que ejerce el régimen de Uribe contra su propio pueblo.
No me cabe ninguna duda que han pasado muchos datos sobre toda la gente que vive en Honduras que no está contenta con el régimen de Uribe, e incluso de los periodistas internacionales que viven en Honduras o en otros países también. Seguramente Francisco Santos estaba entregando varios expedientes que poseen la inteligencia militar colombiana y los organismos de seguridad colombiana a las autoridades hondureños.
A mí no me cabe absolutamente ninguna duda sobre eso porque ellos están muy contentos hoy de que hay una red de gobierno de extrema derecha desde Honduras hasta Patagonia, hasta Chile - en Honduras, en Panamá, en Colombia, en el Perú y en Chile. Con la excepción de Ecuador, casi toda la costa pacífica está bajo el liderazgo de Uribe con una corriente de extrema derecha latinoamericana.
Y ¿al servicio de quién? Pues, nosotros que tenemos algo de experiencia de la historia de este continente sabemos perfectamente bien que el Pentágono y la CIA de una u otra forma están trabajando como los arquitectos políticos para contrarrestar ese movimiento de los pueblos, ese proceso político que comenzó hace diez años con la victoria de Hugo Chávez Frias en Venezuela.
Esa victoria ha significado la creación del campo del ALBA, los países del ALBA que están totalmente independiente del amo del norte. Ha significando la creación de UNASUR, MERCOSUR. Es decir América Latina tratando de caminar con sus propias patas. La región está creando sus propios bancos - Banco del Sur, Banco del ALBA - y tantos diferentes proyectos políticos, sociales y económicos, que por supuesto al imperio norteamericano no le caen nada bien.
TcS: ¿Ustedes dos piensan que el golpe de estado en Honduras va a quedar como un logro más de ese intento de recuperar la influencia de los Estados Unidos y sus aliados en América Latina? O ¿piensan que al final el pueblo hondureños podría lograr revertir los efectos del golpe?
DE: Yo creo que sí. Tarde o temprano el pueblo hondureño va a lograr revertir el golpe. Aunque es bastante complicado porque el enemigo es poderosísimo. Acuérdese que en Honduras está la base de aviación más importante de Estados Unidos en América Latina y el Caribe, la base Palmerola.
El Presidente Zelaya dijo "muchas gracias por su tiempo acá pero empaque sus maletas y Adiós." Eso lo dijo después del terrible accidente que ocurrió con un avión del aerolínea Taca en el aeropuerto Toncontín de Tegucigalpa - el séptimo aeropuerto más peligroso del mundo. Entonces esa decisión de Zelaya, claro, no cayó nada bien.
John Negroponte, que era el embajador estadounidense en Honduras en los años '80s cuando se militarizó toda la sociedad hondureña. En esa época las fuerzas militares aumentaron su presupuesto anual desde como US$7 millones a US$77 millones en un lapso de solamente tres años que fue el lapso de tiempo cuando Negroponte estuvo allá.
Negroponte llegó a Honduras una semana después de que Zelaya había tomado esa decisión de decirles a los gringos que se fueran de la base Palmerola, creo que fue en mayo del 2008. Y después llegó otra vez una semana antes del golpe de Estado en contra de Zelaya, y también una semana después.
Así que para nosotros no hay ninguna duda de que los gringos están detrás del golpe de Estado. Para el pueblo hondureño es una cosa totalmente obvia. Incluso por el juego sucio, el juego doble, que ha estado jugando la administración de Obama y Hillary Clinton desde el primer día del golpe de estado. Y no solo desde el primer día sino desde las semanas antes cuando toda esa gente incluyendo el Embajador Hugo Llorens en Tegucigalpa se reunió como cuatro o cinco veces con los meros golpistas antes del golpe de estado. Es obvio.
Y además el avión que sacó al Presidente Zelaya del país no salió hacía el sur de Tegucigalpa. No salió hacía Costa Rica. Se fue hacía el norte, se fue 80 kilómetros al norte de Tegucigalpa a la base Palmerola. Allí aterrizó y allí estuvo. No sé cuánto tiempo pero unos 15 o 20 minutos seguramente para recibir los órdenes de dónde iban. Entonces de allí salió el avión hacía Costa Rica, que quiere decir al sur.
TcS: Bueno, muchísimas gracias Dick y Mirian y espero que se cuidan en el futuro. Mi respeto para los dos. Gracias por su tiempo.

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