jueves, 4 de febrero de 2010

Colombia: “Decreto de emergencia social, atenta contra la medicina. Agresión y muerte contra indígenas y negros, alarma en el país”

Apolinar Díaz – Callejas (especial para ARGENPRESS.info)

Un fuerte conflicto social ha desatado el gobierno de Uribe Vélez a lo largo y ancho del país. Aprovechando el estado de emergencia social al que ha llegado el país, el presidente Álvaro Uribe Vélez ha dictado una serie de decretos de emergencia social, con los cuales pretendía subsanar la crisis del sector salud.

El presidente de la Academia Nacional de Medicina, Gustavo Malagón, ha declarado que esos decretos “representan un atentado contra la medicina y la profesión, agresión que nunca se había registrado ni en esta ni en ninguna otra democracia”.

Dejó claro el médico Malagón que la Academia Nacional de Medicina ha manifestado en diferentes ocasiones su protesta frente a las medidas, “por lo que representa una creciente desprofesionalización de la medicina, que se encuentra amparada en un sistema de aseguramiento que es de carácter eminentemente comercial”. Los decretos expedidos significan la abolición del componente más importante: “La autonomía del profesional de la salud”. Igualmente destaca que: “las guías o estándares no pueden ser camisa de fuerza que obliguen al médico a pasar por encima del juicio racional para determinar qué es lo mejor para el paciente”. “Igualmente la Academia de Medicina no puede ser motivo de sanciones y que estas representan una afrenta que la profesión médica no puede aceptar”.

La Asociación Colombiana de Sociedades Científicas (ACSC) manifestó su rechazo urgente a los decretos emitidos en el marco de la emergencia social, a través de un comunicado expedido el domingo. El presidente de la ACSC, Javier Pérez, expresó que “los decretos atentan contra el pleno ejercicio del derecho fundamental a la salud de todos los colombianos, vulnerando su autonomía del ejercicio de los profesionales de la salud, y ponen en peligro la seguridad y la calidad de la atención médica”.

A su vez, la directora de ACOPER, Luz Victoria Salazar, una de las asociaciones para pacientes de alto costo, expresó que la declaratoria de emergencia y los decretos “pasaron de ser una esperanza para la vida de los pacientes que depende o puede llegar a depender de un procedimiento o medicamento no POS, un atentado dirigido desde el Estado contra sus ciudadanos.

El pronunciamiento de la doctora Salazar fue hecho en un comunicado, en el que expresó su indignación ante la medida que evalúa los Estados Financieros de los pacientes que requieren servicios no POS. Según la directora, esta medida cuestiona las necesidades del paciente y el principio de equidad que tienen todas las personas de ser atendidas.

Este conflicto en el sector médico colombiano muestra la política agresiva y autoritaria del gobierno del presidente Uribe Vélez que atropella las reglas médicas establecidas en Colombia en garantía de un buen servicio médico para los pacientes.

La profundidad del conflicto creado por el presiente Uribe Vélez en los hechos que estamos denunciando, muestran la agresión gubernamental misma contra la práctica de la medicina en Colombia, como un nuevo agravante de la ola de crímenes que se cometen diariamente en todo el territorio nacional, contra la población común y corriente, grupos indígenas y raciales, jóvenes y niños escolares de familias indígenas y muchos otros casos, que por censura de la propia prensa nacional no son divulgados para poner al descubierto la profundidad de la crisis a que está llegando el régimen dictatorial colombiano del presidente Uribe Vélez.

Al pie de las anteriores informaciones, el periódico El Universal, de febrero 2 de los corrientes, denunció según confesó y aceptó el propio presidente Uribe Vélez, “el bombardeo de un avión de la Fuerza Aérea sobre territorio indígena de la comunidad Embera Katío en el resguardo Urada Jiguamiandó en Alto de Guayabal, Chocó, y en la cual resultaron heridos 6 personas, entre los que se encuentran dos menores de edad, un bebé de 6 meses y otro de 20 días de nacido”. El presidente reconoció que aún no ha sido notificado de esa acción pero dijo que las Fuerzas Aéreas Armadas Colombianas son muy cuidadosas. El común de la gente se pregunta: ¿y los heridos y demás víctimas de la violencia oficial qué?

Contrariamente a lo dicho por el presidente, lo que se ha venido registrando en Colombia es una creciente expansión de los asesinatos de indígenas y otros grupos raciales por las fuerzas armadas colombianas en las zonas de población indígenas y otras comunidades de origen africano junto a los de colombianos comunes y corrientes. El susto y el temor a las agresiones armadas de las fuerzas gubernamentales, ha venido llenando de terror el territorio nacional donde habitan esas poblaciones. Es parte esencial del estado de pavor, represión y miedo en que viven esas organizaciones raciales, sin poder obtener garantías serias y reales a sus vidas. La represión a las poblaciones indígenas y a los grupos étnicos que llegaron de África, está ocupando cada vez más páginas en la estrechez y pequeñeces y limitación de la gran prensa colombiana sobre esos sucesos, para ocultarlos.

Foto: Colombia – Álvaro Uribe Vélez. / Autor: César Carrión - SP

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La revolución y el empoderamiento de las mayorías

Homar Garcés (especial para ARGENPRESS.info)

Para los reformistas, la revolución socialista siempre consistirá en el monopolio creciente de cargos gubernamentales o de elección popular, de manera que puedan ejercer un control absoluto en todos los poderes públicos.

Todo esto pudiera justificarse, oponiendo a la hegemonía de las clases dominantes la necesidad de la hegemonía revolucionaria, pero no cuando estos mismos poderes públicos siguen vigentes, sin ninguna transformación interna significativa que coadyuve, en algún sentido, a hacer asequible el poder popular, desde abajo, mediante la participación directa del pueblo. En consecuencia, el discurso revolucionario debe compaginarse con la exigencia estratégica de producir el cambio estructural del Estado burgués, puesto que sus reglas y burocracia responden a unos intereses de clase y de modelo de sociedad capitalista totalmente opuestos a dicho poder popular y, más aún, a la alternativa revolucionaria del socialismo, por lo que mal podría confiar en que todo se reduce a una política populista, transparente y eficiente, sin fijarse un logro mayor como lo es la transformación radical de la sociedad.

Por eso, es un deber fundamental de todo revolucionario contribuir a la debida formación teórica de los sectores populares, permitiéndose a sí mismo y a los demás establecer debates que esclarezcan los objetivos estratégicos que debe fijarse la revolución socialista para producir e implementar el poder popular, a fin de sustituir, finalmente, bajo los parámetros del socialismo, al Estado burgués imperante. La meta, entonces, es propiciar las condiciones objetivas y subjetivas que faciliten la conformación de un autogobierno por parte de los diversos sectores populares que, en una primera etapa, lo ejercerían por medio de las Comunas, como expresión primaria multidimensional de ese Estado socialista y popular -inédito- que se estaría construyendo desde abajo hacia arriba, alterándose substancialmente las relaciones de poder tradicionales entre gobernantes y gobernados.

Esto tendrían que fomentarlo los diferentes movimientos de base, al margen -incluso- del activismo electoral clásico en el cual se desenvuelven también los partidos políticos que se identifican con la revolución y el socialismo; de una manera activa y constante, disputándole espacios al orden establecido, de manera que la conciencia, la organización y la movilización del pueblo generen una correlación de fuerzas favorable que limite y erradique la hegemonía de las clases dominantes. Con ello se evitaría el remozamiento de las prácticas clientelares y representativos que han sido, principalmente, la piedra de tranca que impide que se exprese en toda su plenitud creadora y re-creadora ese poder popular-comunal del cual se habla. Ello implica, por supuesto, asumir una posición política enfrentada al poder constituido porque no se estaría entonces ante ningún proceso revolucionario, a pesar del discurso repetido en torno a la revolución, dejándose todo igual, como siempre, quedando el pueblo en las mismas, o peores, condiciones que antes.

De ahí que el empoderamiento político, económico y social de las mayorías populares debe trascender, forzosamente, cualquier atisbo reformista de quienes controlen el Estado, incluso, en nombre de la revolución socialista. Esto debe originar paralelamente experiencias posibles, enmarcadas todas en la creación de una cultura alejada de los paradigmas dominantes, en las que la disolución del Estado, del capitalismo y de los rangos sociales, políticos y económicos no sea ya un punto de partida sino la derivación de la nueva organización social que se fundaría bajo el socialismo.

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Venezuela: 2009, El gobierno va hacia la derecha y la clase obrera, como los petroleros, lo combate. 2010, ¡¡Demos un paso a la izquierda!!

Ricardo Galíndez (EL TOPO OBRERO)

Documento presentado por Ricardo Galíndez a la Dirección Ampliada del equipo de El Topo Obrero. Discutido los días sábado 23 y domingo 24 en un Pleno de militantes y aprobado sus ejes centrales por unanimidad, más las respectivas modificaciones hechas por aportes de varios camaradas.

Lo primero que debemos destacar es que el año 2009 ha sido el más conflictivo de todos los que ha vivido la etapa que lidera el presidente Chávez desde el 1998. El movimiento obrero en particular, que asumió el rol de vanguardia de la lucha social en el país ese año, que tuvo su momento culminante durante la discusión del contrato colectivo y la conflictividad que culminó con la destitución del Ministro del Trabajo José Ramón Rivero y la nacionalización de la empresa SIDOR, se vio afianzado en el año 2009. Conflictos importantes como la lucha de los trabajadores de la Mitsubishi, portuarios de Puerto Cabello, Ferrominera del Orinoco y trabajadores de la CVG, Alcasa, Venalum, trabajadores y estudiantes de la ULA; Trabajadores de IOSA e INFERCA en Barquisimeto; del sector alimentos: Bananera y Lácteos Yaracuy Lácteos Yaracuy en Yaracuy, Procesadora de sardinas FEXTUN ubicada en Cumaná estado Sucre y los petroleros a nivel nacional marcaron la pauta de centenares de conflictos en toda la geografía nacional y en todos los sectores laborales del sector público y privado.

Durante el 2009 continuó el desarrollo de los enfrentamientos entre la clase obrera y los patronos con un incremento del 40% en el número de manifestaciones de protesta con respecto al 2008, según datos de las organizaciones de derechos humanos PROVEA Y Espacio Público, pudiendo decirse que ha sido el año del bautizo del movimiento obrero en su lucha contra el patrón gobierno. Este crecimiento de las luchas es el inicio de un mayor número de confrontaciones y de mayor amplitud en todos los sectores y en toda la geografía nacional.

Con toda y la importancia de este desarrollo, debemos tener claro que estas luchas parten de una base caracterizada por ser luchas atomizadas, aisladas y de corta duración. Se han desarrollado algunas tomas de empresas y marchas, pero todavía se está en una primera fase, que puede ser superada en el presente año, por la agresividad con que amenaza la inflación y otros problemas que incluso puedan trascender lo reivindicativo. En buena medida las debilidades aquí señaladas son fundamentalmente debido a las características de la dirección político sindical de las mismas y que en general es poco lo que hemos avanzado en su superación y que en el presente año 2010 puede convertirse en un gran obstáculo a la hora de responder positivamente al plan anticrisis que ha diseñado y comenzado a ejecutar el gobierno bolivariano.

El gobierno

El gobierno del presidente Chávez argumentaba a mediados del año 2007 que estábamos blindados ante los efectos de la crisis económica mundial. A finales de ese año lanzó un llamado a “apretarse el cinturón”, a evitar “los gastos superfluos”. Había querido negar los efectos de la crisis del capitalismo internacional pero se vio enfrentado a los mismos y a la disyuntiva de radicalizar sus medidas económicas y políticas, ¿Qué camino tomar?¿Dar un salto cualitativo anticapitalista ó defender la estructura económica capitalista semicolonial?. En febrero de 2009 decidió tomar partido por la segunda alternativa con un paquete anticrisis de corte capitalista. Un primer momento decisivo de clara definición político-económica.

Este primer gran momento del paquete contuvo medidas como el aumento del IVA en 3 puntos (33%), reducción inicial del presupuesto nacional del 14% y el anuncio de un endeudamiento con la banca privada en 15.000 millones de dólares, paquete que caracterizamos, inmediatamente posterior a su anuncio, como las primeras de uno más completo que incluía el aumento en los servicios públicos, la devaluación del Bolívar y el aumento de la gasolina. Al día de hoy solo falta el aumento general de los servicios (agua, luz, aseo) y el de la gasolina, señalando que servicios como el aseo domiciliario ha sido aumentado en algunas ciudades por las respectivas alcaldías. La segunda parte de ese paquete se da con el anuncio de la devaluación del Bolívar a dos bandas oficiales: 2,60 y 4,30 y una tercera que pretende bajar a 5,00 Bs el dólar, cuando a la fecha se encuentra a 6.05 y donde deja correr que está estudiando el aumento de servicios como el del agua y la electricidad bajo la excusa de empujar al ahorro en su consumo, cuando lo cierto es que tan solo necesita continuar tapando los huecos surgidos en las arcas del estado que siguen deficitarias a raíz de la crisis capitalista internacional que hizo entrar en barrena los precios petroleros y del hueco negro que ha significado mantener una política económica dentro de los marcos de “un estado burgués, burocrático, con una voracidad creciente e insaciable por recursos económicos”.

El año nos permitió visualizar en una segunda oportunidad y sin ninguna distorsión la posición del gobierno frente a una situación de definición frente al capitalismo. Esta fue durante la crisis bancaria de noviembre de 2009, cuando el gobierno mostró su determinación de defender el sistema capitalista en su conjunto y del capital financiero en particular. Apenas iniciada la crisis, en la cual estaban vinculados banqueros boliburgueses, y banqueros de la vieja burguesía junto a altos miembros del gobierno, este usó todos los recursos en sus manos para salvar a la gran banca nacional y multinacional, comprometiendo 40 millones de Bs.F del Estado en el procedimiento. La incautación de bienes, no cubre ni una parte sustancial de los dineros invertidos y donde el gobierno solo aprovechó el momento para propagandizarse como mejor guardián de los intereses del capitalismo, disfrazándolos en los intereses de los ahorristas, señalando con fuerza la comparación con lo sucedido durante la crisis financiera del los ´90 y no para crear un área económica financiera bajo control obrero y social, que hubiese sido un golpe noble al capitalismo, representado por el capital especulativo y un paso importantísimo hacia la democratización de la gestión económica del país.

Pero el gobierno no solo ha profundizado su giro hacia la derecha, en clara defensa del capitalismo en lo económico sino que frente a la radicalización social, se ha plantado frente a la clase obrera y el pueblo con actitudes autoritarias, antisindicales, caso discusión del contrato colectivo del Metro de Caracas, de los profesores de educación media, empleados públicos, Mitsubishi y petroleros donde el ejecutivo ha aplicado tácticas dilatorias y argucias legales en la discusión de los contratos colectivos apoyado en algunos casos por otros poderes del estado como el CNE, a través de la figura de mora electoral figura que ha impedido la discusión de un gran número de contratos donde el Estado es patrón; de amenazas a la clase y apoyo a sus ministros: contra los trabajadores de Guayana en general, a quienes amenazó con la policía política y dando apoyo abierto a su ministro Rodolfo Sanz el cual tiene un alto rechazo en la zona; represivas de corte policial militar: CVG, Ferrominera, Molvenca, Supermercados Éxito, mineros en el estado Bolívar, y el más emblemático de Mitsubishi, donde incluso la clase obrera pagó con la sangre de dos trabajadores su rebelión contra la multinacional; represión a los pueblos originarios en el cuerpo de los Yucpas; represión de movilizaciones populares: movilización populares en el estado Mérida. Mención aparte lo merece la criminalización sistemática de la protesta obrera y social que mantiene en la cárcel o en juicios a unos 130 trabajadores y dos caciques indígenas, cuyo objetivo es intimidar y desarticular al pueblo en general que se moviliza por sus derechos.

Aparte de la intensificación de la criminalización de la protesta obrera y popular, otros tres hechos resaltan este año a nivel de los trabajadores y el tratamiento dado por el gobierno. El primero es la actitud anti obrera y pro patronal del gobierno frente al conflicto de los trabajadores de Mitsubishi. Levantamiento de una huelga bajo amenaza, despido de los 11 directivos clasistas para debilitar a los trabajadores y su lucha; La posición abierta de la empresa PDVSA y del gobierno en las elecciones de la FUTPV a fin de alcanzar imponer una junta y directiva y de allí la firma de un contrato colectivo a la medida de los planes de reducción de los costos laborales y tercero, el cuasi cierre técnico de las empresas SIDOR, ALCASA y VENALUM afectando los ingresos salariales de los trabajadores pero dejando intactos los de la gerencia de estas empresas y de la CVG y del MIBAN.

El gobierno de Chávez por objetivos de domesticar al capital, al lado de las políticas antiobreras señaladas, dicta medidas de expropiación – compra de la cadena comercializadora franco colombiana Éxito, en donde publicita que forma parte contra la especulación y el castigo a la violación de los derechos de los trabajadores, que junto a otros accionares como la expropiación de empresas en Guayana; del Café, de Sardinas, etc. y el llamado a desarrollar las APC para combatir la especulación, busca mantener aún su liderazgo sobre la globalidad de los trabajadores, aún cuando da alimento a sectores de la oposición burguesa a mantener la política del gobierno.

Aparte del beneficio del decreto de inamovilidad, por segundo año consecutivo, el gobierno, además de mantener la política salarial de corte neoliberal de empujar el promedio salarial a la baja aumentando solo el salario mínimo (10 + 15%), este se hace por debajo del índice inflacionario, en momentos que los beneficios de las Misiones se ha reducido y que los entes públicos están recortando el empleo precario sin aumentar el fijo, que ha impedido ocultar la realidad de un aumento del desempleo de 7,5 a 8%.

La burguesía

La actitud de la oposición burguesa fue durante el año cada vez menos beligerante contra el gobierno. Las críticas contra algunas medidas del gobierno no pasan de observaciones y esto no es debido solamente por la incapacidad de movilizar su base social, sino porque por un lado la crisis del capitalismo le ha restado fuerza a su planteamiento económico y a que el gobierno ha ido suavizando su discurso “socialista” y asumido medidas cada vez más claramente capitalistas, (paquete anticrisis de febrero, intervención bancaria en noviembre y devaluación de la moneda en enero del 2010).

Un primer y fuerte síntoma de la postura de la Burguesía en su conjunto frente al gobierno la dieron FEDECAMARAS y la Asociación Bancaria, las cuales declararon de manera pública y hasta enfrentando de hecho a algunos dirigentes de la oposición política, su respaldo a la manera como el gobierno “solucionó” la crisis bancaria con la intervención de 8 entidades financieras, con la utilización de recursos del Estado, producto de la explotación a la clase obrera, para evitar una extensión de la crisis a los grandes bancos.

Aunque no corresponde a hechos acaecidos el año 2009, por su importancia y repercusiones para el año 2010, tenemos que mencionar la devaluación del Bolívar en el llamado “viernes rojo” del gobierno, que es una macro devaluación que va desde el 21% para el dólar de 2,60, hasta el 100% para el dólar petrolero de 4,30, con un promedio de un 61%. Esta devaluación muestra como el gobierno se decide por una medida económica que afecta de manera drástica la capacidad de adquisición de todos los trabajadores manuales e intelectuales de la ciudad y el campo, incluso golpeando a los pequeños propietarios de la ciudad y del campo y a la pequeña burguesía de profesionales asalariados. La afectación por la devaluación se puede sentir desde los primeros días y se profundizará en las próximas semanas y meses, cuando el gobierno no pueda seguir manejando, la remarcación de los precios como la responsable de la creciente inflación. Como punto de referencia histórico para entender la dinámica a futuro de esta medida la tenemos la espiral inflacionaria que se desató bajo el gobierno de Lusinchi y el incremento de la corrupción (enriquecimiento de sectores de la burocracia en conjunto con sectores burgueses afines al gobierno a través de mecanismos no “ortodoxos” de apropiación de la plusvalía generada por la clase obrera) cuando se estableció la doble banda de 7,50 y 14,50 Bs el dólar y el famoso RECADI. La devaluación a dos (tres) bandas va a empujar los precios hacia la banda del valor del dólar más alto. Es la dinámica del capital y en Venezuela ya hemos vivido la experiencia.

Uno de los planteamientos que el gobierno señala, para diferenciarse de las devaluaciones hechas por los gobiernos adecos y copeyanos, es que se ha establecido un fondo para ayudar a los empresarios a mejorar su capacidad de producción para el mercado interno y para la exportación. Mayor claridad de la posición de clase del gobierno imposible: Le saca al pueblo trabajador parte de su salario alcanzado en duras discusiones de las contrataciones colectivas ó en los aumentos por decreto, mediante la devaluación y por otra anuncia que parte de ese dinero se lo va a regalar a los empresarios para que estos aumenten sus ganancias haciendo que la clase obrera produzca más por menos salarios.
En esta oportunidad ya no es solo la burguesía “roja rojita” la que salió a apoyar al gobierno como cuando la crisis bancaria, sino que aparte de FEDECAMARAS que lo hizo sin ninguna observación de fondo y sí pidiendo que se continuase en el mismo camino con otras medidas, el demonizado Fondo Monetario Internacional entró en escena, declarando su apoyo a la medida, así como agencias de riesgo internacional que han elevado la calidad de la deuda gubernamental, como una muestra de la alegría que ha causado en los capitales internacionales la medida devaluacionista. Chávez logra unificar a toda la burguesía nacional e internacional, o por lo menos a los sectores fundamentales de esta en torno a su política.

Estas declaraciones de FEDECAMARAS y de otros organismos empresariales nacionales e imperialistas, tienen otro efecto y es que dejan un poco descolgada a la oposición, que no haya piso firme para denunciar al gobierno como contrario a los intereses del capital y que de consolidarse este nuevo cuadro, le restaría gran fuerza a la oposición política al gobierno.

En el seno del pueblo, la reacción ha sido de total contrariedad. Todos los explotados y oprimidos saben por experiencia que la devaluación de la moneda significa una desmejora en su capacidad de compra. En las primeras de cambio, la clase obrera y sectores populares no han dado una respuesta de rechazo a la devaluación, a excepción de sectores sindicales como CCURA, y a nivel político la USI, y Opción Obrera.

Los trabajadores y sus luchas

El importante aumento de las luchas obreras y populares se ve reflejado en el informe anual de PROVEA. Las mismas aumentaron en un 40% con respecto al año pasado. No vivimos una lucha de las dimensiones de SIDOR que marcó el año 2008, pero si conflictos importantes como los de la Mitsubishi, Ferrominera, trabajadores del aluminio en Guayana (CARBONORCA, BAUXILUM, VENALUM Y ALCASA), Obreros y estudiantes de la ULA, trabajadores de una decena de empresas en la zona Chivacoa–Nirgua del estado Yaracuy; Trabajadores eléctricos a nivel nacional, del Metro de Caracas, petroleros, mineros del estado Bolívar y Transportistas de las empresas básicas, un tímido despertar de la lucha estudiantil en la escuela de Sociología de la UCV, Universitarios en Guayana y la ULA; obreros de REMAVENCA Cumaná, IOSA e Inferca en Barquisimeto, Trabajadores de las clínicas populares, trabajadores Informales en Catia y El Cementerio en Caracas; En Mérida el jueves 1º de octubre, los habitantes de El Ejido, El Vigía y en la propia capital Mérida realizaron un cacerolazo y cornetazo masivo como protesta por los constantes apagones que se vienen suscitando en este estado; trabajadores de la Gobernación del Estado Bolívar y Aragua y de la Alcaldía Metropolitana realizaron protestas. Así mismo minorías étnicas han iniciado un proceso de respuestas ante los incumplimientos del gobierno a la demarcación de tierras como los Yukpas en la Goajira.

Hasta aquí una muestra de algunas de las centenares de luchas desarrolladas a lo largo y ancho del país de variados sectores explotados y oprimidos del país del sector público y privado, donde la clase obrera fue la más dinámica, la determinante que le afianza como vanguardia del proceso social revolucionario que se vive en nuestro país desde hace más de una década y que luego de años de reorganización de sus organizaciones sindicales, profundizan su proceso de concientización con luchas cada vez más fuertes y que como una de sus características importante es que a pesar del peso de Chávez en el conjunto del movimiento de trabajadores, están entrando en una etapa de enfrentamientos cada vez más abiertos con el patrón gobierno. Una característica importante en esta confrontación, es que el aumento del descontento y de las luchas no ha llevado a un crecimiento de la influencia de las direcciones de la oposición burguesa al gobierno de Chávez.

El PSUV

De las organizaciones políticas la más significativa es sin duda el PSUV. El aparato organizativo montado desde el gobierno en sustitución de MVR, no ha resultado nada mejor a su antecesor. A su interior predominan los grupos nacionales y regionales no programáticos, vinculados a uno u otro dirigente nacional y regional que se mueven por sus intereses particulares. El Congreso Ideológico mostró este carácter burocrático, aunque militantes con total o cierto grado de autonomía de estos agrupamientos internos, lograron salir electos, pero teniendo menos peso que cuando el Congreso Fundacional. A la hora de la toma de decisiones sobre el programa del partido, así como pasó cuando la elección de las autoridades nacionales, es el propio Chávez y su entorno el que decidió.

En el llamado I Congreso Ideológico que se desarrolló el año 2009, la disputa por las delegaciones fue todo un concierto afinado de las diversas corrientes burocráticas que se han venido incubando de manera rápida al interior del partido. En esta oportunidad el peso de las direcciones se hizo sentir con mucha más fuerza que cuando el Congreso Fundacional. Los listados de votantes fueron filtrados por una Comisión nombrada a dedo que al final fue quién decidió desde arriba bajo criterios antidemocráticos. El debate sobre el carácter del partido de hecho lo decidió el propio Chávez en su discurso de apertura donde asentó el carácter policlasista de este.

Todas estas situaciones están generando un movimiento inicial de distanciamiento o ruptura por la izquierda de militantes que ó se plantean pasar en el mejor de los casos la apertura de la discusión de la construcción de espacios organizativos al margen del PSUV y otros a la reserva.

La “crisis” del PSUV que está en sus comienzos se desarrolla en paralelo y sintonía con la crisis económica y social del país y donde la desmistificación del liderazgo de Chávez corre a la par. La parte más significativa se refleja en el desgranamiento de los militantes más comprometidos con la lucha social deseosos de una real alternativa anticapitalista, no burocrática, más que en la conformación de una corriente programática a su interior. No estamos afirmando de que estamos en presencia de una desbandada de la militancia y el acabose del partido como aparato burocrático clientelar y electoral, sino del inicio de una dinámica que ha de continuar en los próximos meses con posibilidad de aceleramiento en la medida que las masas entren en combate contra los efectos de la crisis capitalista y las medidas del gobierno. En la medida que el gobierno golpee más el poder adquisitivo de los salarios, que golpee los empleos, asuma posiciones cada vez más represivas y antidemocráticas, que muestre sus contradicciones entre el discurso antiimperialista y su política real y de que las organizaciones revolucionarias nos postulemos como dirección política concreta de esas luchas, de ese creciente descontento social, se hace factible la conformación de importantes corrientes de izquierda al interior del PSUV, pero sobre todo, polos revolucionarios al exterior del mismo y que ambas tendencias corran paralelas por un período hacia la posible conformación de una Dirección Política Revolucionaria de Masas de carácter marxista. La segunda tendencia empieza a manifestarse con fuerza en sectores como los petroleros, donde el 30% de los trabajadores votaron por una corriente que el propio gobierno ha catalogado como antichavista y contrarrevolucionaria y esto que solo estamos al comienzo de la crisis.

Una cosa hay que tenerla clara y es que la militancia del PSUV y los chavistas en general están profundizando la búsqueda de salidas a la crisis y no están dispuestos a sacrificarse en la hoguera de un bolivarianismo abstracto y más aún burocrático y al servicio del capital. Esto lo vemos no solo en el resultado de las elecciones petroleras, sino en Guayana, en Aragua, en el oriente, en Yaracuy donde las luchas se multiplican parándole cada vez menos a los discursos que las identifican con los “escuálidos”. Se multiplican generando direcciones sindicales y políticas que si bien no se declaran anti gobierno, tampoco se apegan a los dictados de este. También al exterior del PSUV, militantes y agrupaciones están desarrollando una dinámica de acercamientos que puede generar núcleos de dirección revolucionaria y hacia los cuales hay que tender puentes de fraternidad política.

Plantearse una política de Frente Único es vital en esta etapa, ubicando que si bien las masas no se amarran al gobierno y que van en una dinámica de mayores enfrentamientos con este, apenas están dando los primeros pasos, sobre todo a nivel sindical, reivindicativo en general, por lo que el método tiene que ser más al llamado a la unidad en la lucha, al emplazamiento fraternal a todas las organizaciones y dirigentes a asumir el papel de defensa de los derechos y reivindicaciones obreras y populares, a mantener una posición de clara independencia política de clase cada vez que el gobierno se aleje más de sus propias propuestas políticas y sociales nacionalistas, antiimperialistas y defendiendo políticas capitalistas. Trotsky lo esboza muy bien en “La lucha contra el Fascismo en Alemania” y más concretamente en “carta a un obrero socialdemócrata” que forma parte de tan extraordinaria obra educativa.

Las organizaciones políticas y reivindicativas de la clase

El aumento en la lucha social se debió fundamentalmente a la presión de las propias masas en respuesta ante problemas reivindicativos y de respuesta a amenazas del gobierno. Petroleros, empresas básicas de Guayana, trabajadores eléctricos son un ejemplo. También se dieron como respuesta al accionar de los empresarios al negarle a responder positivamente a exigencias contractuales o reivindicativas de la clase: trabajadores de la zona de Nirgua en Yaracuy, Mitsubishi, Remavenca, Cumaná etc.

Las direcciones sindicales agrupadas en la UNT o en la UST se caracterizaron en general por ser incapaces de articular campañas de solidaridad con los diferentes conflictos, en contribuir a fortalecer aquellos donde la clase se vio forzada a salir al combate, asumiendo cuando mucho un accionar de solidaridad propagandística y hasta en este campo muy débil. Ante los conflictos más importantes corrientes como Marea Socialista, la FSBT, CTR, el PCV en diferentes grados mantuvieron una actitud casi contemplativa, sino fue la de colocarse al lado del patrón gobierno.

Al final de año y como una consecuencia de la división existente en las filas de la UNT, un sector de esta convocó un Congreso que tuvo más las características de un encuentro, donde aparte de marginar de la convocatoria a una corriente tan importante como CCURA, a pesar de los graves problemas que gravitaban sobre la clase y del accionar del gobierno que mostraban el giro a la derecha y antiobrero, los participantes no fueron capaces de sacar ni una declaración desde el punto de vista de clase, sobre el método capitalista de salvación de la Banca, o ante el despido de los dirigentes de la Mitsubishi.

Lo más importante que lograron los dirigentes de Marea Socialista, CTR, PCV y otros que se reunieron fue convocar para principios del año 2010 a una reunión para discutir la convocatoria de un nuevo Congreso donde se elegirían las autoridades de la UNT, la cual resultó en una competencia entre ellos sin que se sepa a qué conclusiones llegaron.

Perspectivas económicas y sociales

La crisis económica del capitalismo internacional ha entrado en una etapa de una recuperación parcial e inestable en algunos países que han salido de la recesión sin que ello signifique que la penuria para las masas haya terminado, siendo el aumento del desempleo la principal junto con la desvalorización salarial.

Producto de las billonarias sumas en dólares que gobiernos de los EEUU, Europa, Japón, China y otros han usado para salvar al sistema bancario internacional, dinero que está siendo usado para continuar con la especulación financiera, las bolsas de valores han logrado una recuperación de la economía especulativa, pero que muestra sus debilidades como cuando la amenaza de cesación de pago de su deuda de Dubai. La economía real, a excepción de la China, no muestra signos importantes de recuperación.

Los capitalistas han recomenzado su loca carrera especulativa en las bolsas de valores que se refleja en el aumento de los precios de algunas materias primas como el petróleo, nuestro principal producto de exportación, sin que ello permita prever que la producción y los precios lleguen a los niveles que adquirieron en el año 2008 y más cuando sombras de la explosión de una nueva crisis se hacen presentes.

La crisis recesiva en la que se vio sumida la economía nacional en el año 2009, con un decrecimiento global del 2,8%, un crecimiento del desempleo al 8% y una inflación del 25%, todo según cifras del Banco Central de Venezuela que son poco creíbles, es prácticamente imposible que se revierta para el año 2.010. Todo nos indica que la crisis se va seguir reflejando durante el año 2.010 con signo de recesión con inflación y una merma considerable del pode adquisitivo de los salarios, así como el aumento del desempleo.

El mismo gobierno, más allá de los discursos optimistas de la fortaleza de la economía y de poder seguir “bajando” la inflación, se ha visto obligado a devaluar la moneda manejando el criterio de dos bandas, una a 2,60 y una segunda a 4.50, pero admitiendo, lo que hasta ahora no quería hacer, la existencia del dólar permuta o tercera banda, el cual mantiene un valor de entre 5,80 y 6,05 BsF. a pesar de la venta de Bonos de la deuda pública. Se calcula que para bajar de manera sensible este valor, a 5BsF que ha planteado como meta, el gobierno deberá quemar unos 50 millones de dólares diarios, que es una verdadera sangría para las finanzas del Estado. Bajo estas condiciones, Alí Rodríguez Araque ha tenido que admitir que la devaluación va a incidir en unos 5 puntos la inflación del año 2010.

Que el gobierno mantenga su estimación de una inflación por debajo del 27% para el año 2010, no nos debe extrañar. Durante meses en el año 2008 sostuvo que nuestra economía estaba blindada ante la crisis del capitalismo internacional. Durante años sostuvo que no iba a devaluar el Bs. Tan solo el año pasado gastó miles de millones de dólares tratando de bajar el precio del dólar paralelo, el cual decía que no existía y que quien anunciase su valor pues sencillamente podía ser penado por la ley y ahora es el propio gobierno quien por radio y televisión anuncia su existencia y el combate que va a librar para bajar su cotización a por lo menos 5Bs.F.

Los anuncios del gobierno de que se va a convertir en importador distribuidor y comercializador de ciertos productos de línea blanca y de automóviles, que va a vender a la tercera parte del precio al cual se expenden actualmente, de lograrse, tan solo va a sembrar nuevas distorsiones en el mercado capitalista que se pueden reflejar en mayor desinversión por parte de empresarios privados en las áreas donde el Estado le compita.

La incidencia de esta competencia dependiendo de la magnitud puede ayudar a crear un índice inflacionario “aceptable” para el gobierno, pero que no impedirá la pauperización de nuevas capas de la población que no van a acceder a esos bienes comercializados por el gobierno y si al mercado “normal” donde los precios seguirán su rumbo ascendente, aparte de que por la manera burocrática como se pretende hacer funcionar el mecanismo comercializador muy pronto veremos aparecer nuevos focos de corrupción que distorsionarán todo lo positivo que llevan las intenciones comercializadoras y donde el anuncio de la “nacionalización” de la cadena de hipermercados Éxito y el Sambil de Caracas, pareciera formar parte del mecanismo pensado por el gobierno para vender los productos que haya decidido comercializar, fortalecerá el clima de desconfianza existente en sectores burgueses.

El gobierno ha anunciado que la devaluación puesta en marcha va a terminar con los dólares baratos para los “especuladores” (léase empresarios y burócratas metidos a los negocios), lo cual desde ya pronosticamos su fracaso, pues la sola existencia de dos bandas para el precio del dólar, va a generar que una franja de empresarios bien ubicados con el gobierno, van a conseguir esos dólares de 2,60 y venderán los productos al precio de dólar 4,30 y eso si no se le presenta la oportunidad de hacerlo al precio del dólar permuta que es bastante más alto, pero partiendo, hacia arriba, de los precios actuales. Las primeras ventas de bonos en dólares que se compran en bolívares por parte del BCV por un monto de 140 millones de dólares levantó la crítica de que prácticamente los mismos se colocaron a dedo, es decir a los grupos económicos (bancos e inversionistas financieros) más cercanos al gobierno.

Por otro lado, los “beneficios” que el gobierno espera de la devaluación como es una baja de la inflación mediante la baja del precio del dólar permuta, obvia el hecho de que los empresarios ya han mostrado sus garras remarcando los precios, o sencillamente colocando nuevos precios a la mercancía que entra nueva a la empresa. Así vemos que productos agrícolas como las caraotas, eléctricos, de construcción (cemento y cabilla) han aumentado entre un 20 a un 100%.

Los anuncios de los beneficios que sobre la competitividad de los productos hechos en Venezuela tendrá la devaluación practicada obvia que los trabajadores al sentir los golpes de una inflación creciente de manera violenta, pues responderán con exigencias de aumentos de salarios que de alcanzarse, anularán buena parte de los objetivos que el gobierno buscó con la devaluación, esto aparte de que por un lado se ahorra costos de producción y obtiene más bolívares por dólar petrolero, pero otro tendrá que sacar más por los bienes que se van a importar.

Pero es que la búsqueda de reactivar la economía al punto de poder competir con los productos importados, realmente es una ilusión en cuanto a la generalidad de los productos, entre otras razones porque en Venezuela los costos para los empresarios no están determinados solo por los salarios sino también por productos importados y por otro lado, reactivar las miles de empresas que han sido cerradas no es un problema de unos pocos meses y de simples deseos y por otro lado, en Venezuela no existe el parque industrial requerido para sustituir un volumen importante de importaciones, digamos siquiera en un 50%.

El que el gobierno vaya a manejar una mayor cantidad de bolívares producto de la devaluación del Bolívar, no significa que tenga igual o mayor capacidad de resolver los problemas de la población que durante el año 2008. El gobierno seguirá menor margen de maniobra para satisfacer las demandas obreras y populares porque el presupuesto real, seguirá siendo menor que el año 2009. Chávez verá como las Misiones continuarán deteriorándose empujando con fuerza el desarrollo del descontento y hasta de movilizaciones en este sector, aparte de problemas en los servicios que generan descontento en el conjunto de la población.
Si ya la situación social se venía calentando ante los problemas irresueltos, por la desmejora de beneficios sociales como las Misiones, por la violación de las contrataciones colectivas y por las aspiraciones de mejoría de las condiciones de vida y trabajo, se puede predecir que el aceleramiento de la inflación y el aumento del desempleo formal, producto de la devaluación y extensión de la recesión económica van a servir de acicate del descontento y la protesta obrera y popular, aún a pesar de las campañas distraccionistas que implemente el gobierno sobre las amenazas de la contrarrevolución o de los infiltrados y del propio proceso electoral, donde desde hace unas semanas el propio Chávez anda en campaña hacia la nueva victoria que necesita obtener. Mención aparte de la problemática social que se va a agudizar en el presente año tiene que ver con el servicio eléctrico y del agua, que por problemas de falta de planificación e inversiones adecuadas se han deteriorado al punto de que los apagones y racionamientos se están convirtiendo en cosa de rutina lo que ha provocado protestas en varias ciudades del país, problemática que tiende a agravarse y cuya permanencia tiende a traspasar el presente 2.010.

Dentro de este contexto, las propuestas reivindicativas del movimiento obrero y del movimiento popular seguirán tomando fuerza como elemento de demanda central de los mismos, sobre todo las de carácter salarial, a la que se le sumarán por eficientes servicios de agua y luz. La defensa de las conquistas sociales será otro elemento que incentivará nuevas luchas y donde los militantes revolucionarios tenemos que aportar nuestra presencia política para acrecentar nuestra influencia en desmedro de los sectores de la derecha burguesa o de los burócratas que le hacen el juego; Las luchas por la autonomía e independencia del movimiento sindical seguirán siendo tarea principalísima del movimiento obrero clasista y revolucionario por lo que estará a la orden del día puesto que el gobierno, ante su búsqueda de alianza con sectores burgueses nacionales y multinacionales, tendrá que profundizar su búsqueda de contener al movimiento obrero, de desviar y desorganizar sus luchas y para ello poner a las organizaciones sindicales a su servicio. De igual manera se hará cada vez más evidente la necesidad de desarrollar luchas unitarias en defensa, rescate del derecho a huelga y contra la criminalización de la protesta obrera y popular, tareas todas estas que se combinarán en el espacio y tiempo y donde los sectores marxistas revolucionarios tendremos la oportunidad de probar nuestros programas y métodos para contribuir al fortalecimiento de las filas proletarias y la conducción de dichas luchas por la senda de la revolución socialista.

En el presente año con el aumento de las luchas, la debilidad de la organización sindical deberá ser enfrentada con el desarrollo de una política de solidaridad activa que permita fortalecer y extender el campo de lucha y evitar así el aislamiento y asfixia de las mismas. Una política de solidaridad desarrollada con una concepción también organizativa de la clase y la vanguardia revolucionaria, se puede convertir en un poderoso instrumento para la conquista de victorias y de crecimiento o fortalecimiento de una corriente político sindical revolucionaria de real implante nacional.

Guayana

Pero los problemas sociales para el gobierno no comienzan ni terminan por problemas de inflación y estancamiento económico. Uno de los problemas más agudos que ha de vivirse, está en pleno desarrollo en Guayana. Aparte de los serios problemas que se venían viviendo en la zona con el deterioro de la capacidad productiva de empresas emblemáticas como SIDOR, ALCASA, VENALUM, FERROMINERA CARBONORCA, más otras como MATESI, han entrado en una nueva etapa de su crisis al entrar en los planes gubernamentales de reducción de la producción para ahorrar unos 300 millones de gigavatios.

Alrededor de las empresas de la CVG se mueve la gran mayoría de las empresas de Guayana y su parálisis casi total las va a afectar ya sea por la vía de la falta de materias primas o por la vía de verse obligadas a importar con todo el problema de costos y de tiempos de entrega. No son solo los trabajadores de SIDOR, ALCASA y VENALUM los que ven en peligro sus puestos de trabajo más allá de las promesas del gobierno sino toda la clase obrera industrial de Guayana.

La reducción de la producción de SIDOR, ALCASA Y VENALUM con el apagado de hornos y el cierre de celdas aún pasado el problema de la reducción del consumo de electricidad no finaliza el problema que crea esta situación para los planes de producción nacional y de reactivación económica previstos por el gobierno pues la reactivación de estas empresas lleva meses y un alto costo en bolívares que va a afectar todos los planes previstos.

Pero para el proletariado de Guayana, el problema va más allá de la reducción de los salarios y la inestabilidad en el trabajo. Como ya expresamos en una entrevista a los camaradas de la ISO a finales del año pasado, el gobierno ya se venía preparando para reducir los beneficios contractuales en empresas como SIDOR a la que ahora se añaden ALCASA Y VENALUM, bajo la excusa de la crisis y del sacrificio que ha hecho el gobierno para no despedir a miles de trabajadores. Es decir, el problema es el del desarrollo de todo un plan global para disminuir las conquistas contractuales alcanzadas por el conjunto de los obreros de las empresas básicas y de EDELCA y ello pasa por domesticar al conjunto del movimiento sindical.

Aparte del plan inicial expresado en el “Plan Guayana” con el desarrollo colateral de las milicias y los batallones del PSUV, como elementos de distorsión y amedrentamiento, el gobierno ya debe armado las nuevas ideas para cumplir su plan que anunció cuando el propio presidente Chávez desde Guayana que los responsables de la crisis de las empresas básicas eran los trabajadores por los privilegios que gozaban con los contratos colectivos y que era necesario acabar con los mismos. El gobierno que acaba de arrancarle a los trabajadores del Metro, eléctricos y ahora a los petroleros conquistas importantes bajando con ello los costos de producción, no desaprovechará la oportunidad para alcanzar un nuevo logro sino una victoria clara.

La situación de Guayana en particular requiere que los sectores revolucionarios intensifiquemos esfuerzos por propagandizar un programa anticrisis para toda la zona, que defienda los intereses del proletariado, el de mayor concentración y el de mayor combatividad de los últimos dos años de nuestro país.

- Se trata de levantar propuestas de que se eliminen los privilegios de la burocracia de la CVG y el MIBAN.

- De que las mesas de trabajo que se han constituido, se transformen en verdaderos comités que desarrollen el Control Obrero de todos los planes de contingencia que haya que aplicar hasta la plena normalización de las empresas. Hoy es más que evidente que el único sector que ha sido sacrificado son los trabajadores y es a los trabajadores a quienes se les está pidiendo que aporten sus conocimientos para sacar las empresas en mejores condiciones de cómo estaban cuando estalló la crisis energética. El desarrollo del Control Obrero tiene que pasar porque estos determinen el monto a pagar por sueldos y salarios de toda la gerencia de la CVG y el MIBAN, para empezar.

- Es necesario que las Mesas o Comités de Trabajadores entiendan que el verdadero Control Obrero y no una cogestión de características de “calidad total” que solo sirve para aumentar la explotación de la mano de obra asalariada, solo podrá ser posible si se le arranca en lucha contra la misma burocracia de la CVG y el MIBAN.

- Que para poder desarrollar un plan de recuperación de la empresa de Guayana que sirva a la clase trabajadora y a un proceso revolucionario socialista, es necesario que esas Mesas o Comités de ¨Trabajadores se constituyan en un solo Comité o Mesa de Trabajadores de todas las Empresas Básicas que coordine todos los planes que los trabajadores aprueben.

- Pero el problema de SIDOR, VENALUM y ALCASA, no es solo de estas empresas sino de todos los trabajadores de Guayana. Es necesario que se impulsen Comités Obreros en todas las empresas que discutan un plan para desarrollar de manera urgente el control obrero a todos los niveles de todas las empresas. Estos comités, al igual que los de las empresas básicas, que funcionarán en cada departamento de las empresas se coordinarán mediante direcciones compuestas por delegados elegidos democráticamente y revocables en el momento que las bases que los eligieron así lo decidan y en esta coordinación estudiarán la situación y elaborarán los planes de contingencia necesarios para que la crisis no sea recargada sobre los hombros de ningún sector de los trabajadores.

Guayana será centro de las próximas y más importantes batallas por la independencia y autonomía de la clase obrera y sus organizaciones, pero además en defensa de las condiciones de trabajo y niveles salariales y otras reivindicaciones contractuales de nuestro país. Las batallas que se han de librar serán duras y donde las corrientes clasistas y combativas se batirán contra las corrientes burguesas y pequeñoburguesas de carácter reformista que arropadas con un lenguaje patriotero Bolivariano o marxistoide, tratarán de maniatar a la clase para que la patronal golpee lo más duro que pueda, tal y como lo hizo con los trabajadores petroleros, electricistas, y otros.

Hoy, en otras condiciones la clase tiene que desarrollar su capacidad de combate clasista y revolucionario capaz de enfrentar y derrotar cualquier política que pretenda desmejorar sus condiciones de trabajo y salariales. En esta oportunidad el reto de la clase es mucho mayor que cuando los sidoristas derrotaron a Techint, entre otras cosas porque los elementos de la crisis económica pesan en la conciencia y crean un ambiente menos favorable que en aquella oportunidad, pero su superación no es imposible y ello depende de la constitución de una dirección sindical clasista y revolucionaria. La clase tendrá que hacer gigantescos esfuerzos para vencer y seguir avanzando ya no solo por sus intereses reivindicativos, sino para derrotar un plan anticrisis concreto que se les está aplicando y a sus ejecutores como es la burocracia de la CVG, MIBAN y a los sindicaleros que le hacen el juego.

Los sectores revolucionarios y los marxistas en particular tenemos entonces una tarea en esta oportunidad donde las batallas pueden tener una envergadura mayor y a escala nacional que cuando Techint. El reto está planteado. Es en todas estas batallas que se anuncian, donde se forjará la Dirección Política Revolucionaria de los Trabajadores y el Pueblo. Tenemos con que cumplir y vamos a hacerlo camaradas.

Desde la CSR - El Topo Obrero estamos claros que tenemos un deber que cumplir. Unas tareas que ejecutar para contribuir a la victoria de la clase tal y como hicimos durante la discusión del último contrato colectivo de SIDOR al impulsar el Comité de Conflicto. Desarrollar un Frente Único de Organizaciones Clasistas y Revolucionarias es un paso adelante a favor de la clase. El reto está planteado y hay que asumirlo.

Perspectivas generales

Sin discusión, los próximos meses serán escenario del crecimiento del descontento y de la multiplicación de las luchas en las filas del movimiento obrero y popular. Este descontento se verá alimentado por la creciente inflación, desmejora de los niveles de vida, condiciones de trabajo y de estudio; por los problemas irresueltos en las comunidades, de la violación de derechos democráticos y criminalización de la protesta social, las posturas del gobierno de defensa cada vez más clara del capitalismo más allá del discurso socialista que desarrolle y por los problemas de la crisis de los servicios públicos como el agua y la energía eléctrica.

Las oportunidades de fortalecer las tendencias clasistas, combativas y revolucionarias en el seno del movimiento obrero florecerán. Por primera vez en décadas la oportunidad de fortalecer la construcción de una Alternativa de Dirección Política Marxista Revolucionaria a nivel Nacional es un hecho real. La misma se ha de expresar con más fuerza en algunos sectores como alternativa real de masas. A nivel Nacional, esta posibilidad se ve limitada por el todavía gran peso del “chavismo”, la experiencia política de las masas y nuestra propias debilidades político organizativas, por lo que a este nivel la posibilidad es la de crear núcleos que se fortalezcan en lo organizativo y en lo político. Núcleos necesarios que se pongan a la cabeza de ese descontento y esas luchas crecientes. El proceso electoral que se ha de desarrollar es una buena oportunidad de participar con una política que traspase lo reivindicativo y que ponga en el escenario nacional, para la discusión de la vanguardia social revolucionaria, la que se identifica con el chavismo y la que no, y que permita entonces acrecentar las fuerzas de los revolucionarios, para a su vez multiplicar nuestras intervenciones en la lucha social.

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Venezuela y el cambio en América Latina

Ángel Guerra Cabrera (especial para ARGENPRESS.info)

A once años de gobierno de Hugo Chávez la revolución Bolivariana cuenta con un saldo muy positivo. No obstante sus brillantes conquista sociales, tal vez el hecho más importante en su haber sea la influencia que ha ejercido en el gran cambio político experimentado por América Latina, la única región del mundo donde se ha establecido un frente de gobiernos y fuerzas populares que se oponen al neoliberalismo y abogan por la independencia, la soberanía, la justicia social, la democracia participativa y la integración solidaria de sus naciones.

Sin ese vuelco político continental que tanto ha impulsado, entrelazado y apoyado sin reservas Venezuela, me atrevería a afirmar que la revolución Bolivariana -y acaso la Cubana- difícilmente habrían podido atravesar solas el desierto ideológico, político y moral dejado por el derrumbe del socialismo real y la implantación de las políticas neoliberales. Cuando se escriba la historia de esta época en América Latina será indispensable valorar cuanto aportó a ella la creativa interacción surgida del compañerismo y la amistad entre Fidel Castro y Hugo Chávez.

Hablemos ahora sintéticamente de los logros del gobierno bolivariano. La aguda visión de Chávez sobre la importancia geopolítica del petróleo se manifestó en la revitalización de la moribunda OPEP bajo su liderazgo, que se tradujo en el aumento del precio desde 7 dólares el barril a los 70 actuales. Ello sentó las bases para romper con la subordinación colonial del petróleo venezolano a los intereses del imperio establecida por los gobiernos neoliberales. Quedó completado cuando la derrota del golpe de Estado y de la huelga petrolera retornó al Estado las palancas fundamentales de decisión sobre la industria. Esto permitió a Chávez convertir al petróleo en un poderoso instrumento de redistribución de riqueza, de verdadero desarrollo económico, de integración latinoamericana y de una política exterior independiente que diversificó sus relaciones políticas y económicas en el mundo. Fue así que pudo disponerse de los fondos para las Misiones Sociales, cuyo efecto ha sido muy benéfico en la elevación de la calidad de vida y de la conciencia política de los mayoritarios segmentos excluidos hasta 1998. Las misiones consiguieron sacar de la pobreza y la miseria a millones, liquidar el analfabetismo, hacer que creciera la matrícula escolar un 24 por ciento, incluyendo cientos de miles de adultos egresados de sexto grado, secundaria, bachillerato y carreras profesionales. Las Misiones Barrio Adentro I y II han revolucionado los servicios de salud que ahora están al alcance de todos gratuitamente y cuentan con cientos de centros de excelencia, como los de diagnóstico integral. La misión Mercal ha distribuido millones de toneladas de alimentos a precios subvencionados. Más de 4 millones de escolares reciben alimentos gratuitamente. Venezuela ha pasado a ser un país de desarrollo humano alto, 7 puntos por encima de 1998, según datos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. Son avances sociales inimaginables antes de la revolución Bolivariana pero el propio Chávez no está conforme con ellos pues con los recursos energéticos de Venezuela no debería existir pobreza. Por eso insiste en la necesidad de avanzar hacia el socialismo radicalizando la revolución. De modo que ganar dos terceras partes de la Asamblea Nacional en septiembre es una cuestión de vida o muerte para el Partido Socialista Unido de Venezuela ya que ello asegura la radicalización de las conquistas sociales e impide que la contrarrevolución desmantele las leyes revolucionarias como ha alertado Chávez. Lograrlo exige un gran trabajo político pues aunque Chávez sea por mucho el líder más popular de Venezuela, esto no se traslada automáticamente a los candidatos del chavismo, a quienes los electores pueden pasar la cuenta por innumerables rémoras políticas con que carga la revolución a sus espaldas, sobre todo porque el poder popular no ha logrado aún suplantar al Estado burgués.

Pero la contrarrevolución prefiere la violencia a las elecciones -que teme perder- como se ha visto a lo largo de estos once años. Ello se inserta en el marco de la ofensiva de Estados Unidos contra las fuerzas revolucionarias y progresistas de América Latina, que tuvo jalones importantes con las bases en Colombia, el golpe en Honduras y la virtual ocupación militar de Haití pero cuyo objetivo principal es destruir la revolución Bolivariana.

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El ferrocarril es una cuestión nacional. Camino al Bicentenario sin ferrocarriles: Ejemplo latinoamericano (Parte II)

Juan Carlos Cena (especial para ARGENPRESS.info)

Ferrocarriles uruguayos. "Vamos a tener un ferrocarril que ande a 40 kilómetros por hora. Ahora no llega a andar ni a 20 y con peligro de descarrilar. Pero vamos a dar un primer salto y después, dentro de tres años, tal vez podamos lograr que ande a 60 kilómetros por hora", señaló Mujica.

Esta narración la elaboré allá por 1988, a nuestro regreso de Uruguay, viajamos de la Seccional Organismo Central de APDFA, donde era Secretario General, a solidarizarnos con nuestros compañeros ferroviarios uruguayos, trabajo que se tituló: Las enseñanzas uruguayas. La pregunta sería ¿Por qué la repito? Porque es una enseñanza, que tiene que ver con la terquedad de las utopías. Así de sencillo.

Cuando llegamos, los compañeros Toledo, presidente de la Unión Ferroviaria Uruguaya, y Walter Caulia, secretario general, nos informaron de todo. No nos sentíamos extraños ante tanta tibieza, nada ceremonial.

Aquí, en la hermana orilla, los compañeros de todos los gremios y los partidos políticos populares movilizaban al pueblo; allí, en Argentina era una toma y daca por debajo de la mesa: la conciliación era la esencia de todas las cosas. Que todo se puede negociar. Presiono y negocio; pero cada vez presiono menos, y negocio más.

La globalización del desguace ferroviario tenía que ver con la crisis de la industria automotor, en el mundo capitalista, que la descargaba sobre los países dependientes. Clausurar los ferrocarriles era la condición necesaria para que se instale la industria del transporte automotor.
El sindicato ferroviario uruguayo era todo movimiento, como un tren. Vecinos, compañeros de otros gremios, pobladores más pobladores se apiñaban afuera a medida que la hora de la manifestación se acercaba. La solidaridad hecha provisión, especies y elementos de primeros auxilios. Lo más importante era la presencia de los pobladores, de la ciudadanía toda, se agolpaba frente al sindicato ferroviarios trayendo su solidaridad con todo su cuerpo.

Los ferroviarios estaban rodeados, apretados, era un entorno con voces, alientos y paquetes.

La marcha se inició en los Talleres Peñarol pasadas las 8,30 horas, desplazándose hasta la Estación Central. A medida que marchaban se acoplaban como ramilletes distintas delegaciones de pueblos y sindicatos.

Salimos a su encuentro. Cruzamos algunas calles solitarias, desoladas. Ni un alma, ni perro husmeando basura. Nada. Todo se esfumó mucho antes de la hora del paro. A lo lejos, la música y el rumor de que algo, más allá, se aproximaba, como un sordo trueno vivaz, no marcial. Vimos la columna principal al doblar la esquina. Tenía la forma de un animal ondulante, vivo, que serpenteaba y en ese movimiento cambiaba, mutaba, y tomaba otras formas. Su cabeza no era feroz, era tronadora, musical. Conjuntos candomberos batían sus instrumentos de percusión y ese ritmo contagioso marcaba el andar y el flamear de los carteles de los otros gremios. Ningún partido político llevó las de ellos. Respeto, mucho respeto. Nada de clientelismo.

Todo era color, música. Una alegría difícil de describir, contagiosa. Era la alegría de la lucha y de la naciente terquedad que asomaba, todo un empecinamiento popular. Encolumnados por propia voluntad vecinos, barriadas, pueblos, trabajadores, y repito, la ausencia de los carteles de los partidos políticos.

De repente apareció la cabeza principal de la marcha. Sobria, encadenados por los codos. Compactos y cantando. Banderas del PIT-CNT, de los ferroviarios; el color de nuevo, los redoblantes percusionados en una cadencia incitadora, a mover la osamenta...los redoblantes no marciales.

Nos fuimos arrimando despacio. Nos acercábamos más. El compañero Toledo, presidente de la Unión Ferroviaria uruguaya, nos tomó del el brazo y encaró a la cabeza de la manifestación. Ésta se detuvo. Los compañeros de seguridad se abrieron, nos cedieron el paso. Nosotros petrificados. Se soltaron los codos, como cerrojos que se abren y nos ofrecen integrar la cabeza de esa bestia llena de ojos que nos mira -sabe que somos del otro lado, argentinos-, y al abrir la inmensa fauces nos engancharon con los codos, nos atraparon, nos hicieron de ellos, nos engulleron. Nos expropiaron la nacionalidad, nos hicieron uruguayos. ¡Tremendo honor! ¿Las emociones? No, ya las tenía cuando los vi asomarse, ésta era otra cosa, no sé, al día de hoy como describirlas. Al Flaco, mi compañero lo veía de rabo de ojo a un costado, lo llevaban levitando, amarrado, duro, lleno de emoción, él también. Pero digo yo, como no te vas emocionar ¡qué joder!

Ya encolumnados anunciaron nuestra presencia: ferroviarios argentinos encabezan la marcha. Los vivas, los aplausos por la presencia solidaria. ¡Qué corcoveo! Se nos desataban sin riendas las emociones, respiro como un asmático, éramos una piltrafa. Nosotros los valientes ferroviarios, los más machos, nos llevaban, no caminábamos. Lo miré a mi compañero, era como mirarme. Estaba más alto y con su rostro indescriptible ¿estaré igual? Las quijadas y el cuello duro, tenso, creía que me resquebrajaba.

Ese día, Montevideo, después del mediodía se silenció. Sólo la serpenteante la columna de la manifestación que se movía, y por todo su cuerpo desprendía un vaho caliente. Como una inmensa lampalagua musical se desplazaba invadiendo los silencios montevideanos. Avanzaba, avanzaba, cubría su recorrido y se engrosaba engullendo cada vez más pueblo. Todos, en ese mediodía caliente, deseaban ser engullidos. La marcha era una anaconda gigante, mágica, sagrada; había nacido de las entrañas de los pobladores.

Luego de marchar un buen trecho, llegamos. Por pedido de los compañeros del PIT-CNT nos invitaron a subir al palco central. Frente a 200.000 yorugas, nuevamente, anunciaron que ferroviarios argentinos portando solidaridades estaban ahí ¡Pa’ morirse hermano, pa’l desmaye maestro! El cuero no aguantaba tanto estire, de nuevo sobarlo para que se rellene de emociones, vivencias, es que hay un límite. Todo un empache. Un empache machazo, que ni la curandera más mejor en asuntos de tiraditas de cuero. Nunca, ni la más embrujada me pudo sacar este empacho...

Dije, como más de 200.000 compañeros venidos de todas partes del país. La familia de los ferroviarios, gente de los pueblos; que si se aplicaba el Plan serían fantasmas. Se movilizaron en camiones, viejos ómnibus, catraminas añosas, cafeteras que eran una reliquia, cualquier medio, la cuestión era la presencia, estar. Se debía ese día, estar. Así estuvieron más de 200.000 uruguayos tenaces.

Iban a comenzar los discursos, se demoraban, seguían llegando delegaciones de poblaciones como Pan de Azúcar, Juan Lacaze. Rivera, Soriano, Mercedes, y en toda la consigna principal: Por el país y su gente, salvemos al ferrocarril.

Avanzaban y avanzaban los pobladores con sus botijas y sus cansancios, no desfallecían; alegres y preocupados a la vez.

Fervorosos discursos comenzaron a pronunciarse a favor del ferrocarril. Las referencias al pensamiento artiguista estaba en cada exposición: ‘No venderé el rico patrimonio de los orientales al vil precio de la necesidad’.

Pedro Toledo, presidente de los ferroviarios dijo: ‘Quieren transformar a nuestros pueblos en pueblos fantasmas. Denunciamos desde esta tribuna las mentiras del presidente Sanguinetti. Esas mentiras han sido refutadas por las claras ventajas que ofrece el ferrocarril’.

La figura de Pedro, de baja estatura, se agrandaba en cada palabra, párrafo, en cada andanada de verdades que aplastaban las mentiras batidas a todo parche por todos los medios cómplices. Seguía el Pedro: ‘La mayoría de nuestros pueblos surgieron junto a las estaciones y es el único medio de transporte que permite conectarlos. Hoy, por irresponsabilidad del gobierno se amplió la zona de incomunicación entre ellos. La crecida de bañados, cañadas, arroyos produjo la separación entre ellos, y sin el ferrocarril, esto no tiene solución inmediata’.

Nos invitaron hacer uso de la palabra. Lo miré a mi compañero. Se negó a puro gestos, estaba mudo. Me dejó solo, quedé desguarnecido. Me dieron el micrófono, lo tomé y miré que miles de ojos me miraban, yo callado. Estaba pétreo. Arranque con formalidades, y dije cosas que ya no me acuerdo, sólo se que nos vivaban a los ferroviarios argentinos. Entregue el micrófono, estaba endurecido.

En los discursos se mencionaba el mismo modo de nacer de los pueblos, a la vera de las estaciones, y hoy, lo por venir, la misma desintegración territorial por el levantamiento de ramales en la época de militares. Un calco, aquí y allá.

Luego Daniel Martínez en nombre de la central obrera PIT- CNT, que manifiesta entre otras cosas: ‘Se nos acusaba hace tres años cuando denunciamos un plan elaborado por los centros de poder económico y financiero internacional, destinados a destruir nuestro patrimonio nacional, a entregar, mejor dicho, a regalar todo lo que el Uruguay y su pueblo como nación fue construyendo a lo largo de la historia. Fuimos acusados de alarmistas, de querer detener el progreso del país....cada frase que nos tocaba cerca, una de esas fue más que cerca:...incluso muchos trabajadores no creyeron que se fuera a privatizar o eliminar industrias.

Dura piña al mentón. Las palabras del compañero Martínez nos incluía; más que un discurso uruguayo era rioplatense, contenía a ambas orillas...a ellos no les importa, total, los que sufren el cierre de los servicios de AFE (Ferrocarriles) son gente del pueblo, son trabajadores, son pequeños y medianos productores. No hay ningún apellido ilustre que sufra.

¡Qué desprecio por nuestra gente!
¡Qué desprecio por nuestro pueblo!
¡Qué desprecio a todo lo uruguayo!’

Prosigue el compañero Martínez denunciando, demostrando didácticamente como si fuera un maestro, dando pautas, sin gritar pero con voz firme, proponiendo a toda la concurrencia medidas de resistencia y solución al problema.

Terminó el acto pasado el medio día. Ese día comenzó la terquedad militante de los uruguayos para recuperar los ferrocarriles, los hicieron retroceder, resistieron, se reordenaron y volvieron a avanzar en forma empecinada hasta los anuncios del Pepe Mujica, el nuevo presidente elegido por esa obcecación.

El sol montevideano caía como una plomada. El sol calentaba la calentura de la gente. La inmensa lampalagua se disgregaba ordenadamente. Todo estaba previsto. Por delegación se agrupaban y eran guiados a distintos lugares para darles de comer, refrescar a niños, madres, habitantes de los pueblo, reponer fuerzas. Nos invitaron a comer. Los dirigentes nacionales debían servir a los que vinieron del interior. Aceptamos, con el compañero Toledo nos encaminamos al Taller Peñarol. Con mi compañero nos planteamos que queríamos ser uno más de ellos. Nos aceptaron gustosos. A laburar de pinches de cocina. Me dieron una inmensa mortadela, debía cortarla en daditos. Castigo de preso. Le di al corte charlando, escuchando la música semiclandestina de la época de los ¨milicos uruguayos¨, de nuevo Zitarroza, Viglietti, Falta y Resto. Nos explicaban sus vidas y sus cantos. Decía, laburamos como presos; ni que hablar de lo que nos reímos. Eso sí, la cerveza era buena, el tinto regular para abajo, pero como uno no es delicado ni despreciativo, tragamos como una grieta. Se dio de comer a los pobladores. Nosotros apenas. La pasión por el chamuyo pudo más; desde el fútbol hasta la sublimación.

Empezaba a caer la tarde. La gente se fue despidiendo. Bajo la sombra de los árboles mateamos hasta que nos separamos con dificultad. Fue un día de esos que valen años.

Nos esperaban los compañeros del PIT-CNT como última actividad, luego recorrer Montevideo. Al final recalamos en un viejo Bar.

Con el compañero aún no cambiábamos impresiones; los dos teníamos ganas de contarnos, pero el proceso rumiante no terminaba. Es qué todo así, de golpe, en un día, no era cuestión.

¿Qué nos dejaban estas enseñanzas uruguayas? Desde el punto de vista emocional nos sacudieron. Pero lo otro: las palabras, las palabras de los discursos; la convocatoria de los dirigentes, el comportamiento masivo del pueblo como contestación a esa convocatoria: todo el cuerpo social uruguayo se movilizaba como un inmenso animal enardecido. El pueblo no aislaba a los ferroviarios, es que los ferroviarios nunca se aislaron.

Recién montados en el ómnibus al regresar llegó el intercambio de impresiones.

Después, mucho tiempo después y siempre, nos acordábamos de ese día montevideano. Ese vendaval anunciado, nauseabundo, finalmente cruzó por las tierras charrúas, atravesó el Río de La Plata al poco tiempo. No se lo pudo detener, las defensas no alcanzaron. No habíamos cavado ni una mísera trinchera.

Dos cosas quedaron prendidas de esos tiempos y retumban aún las palabras del compañero Toledo: los pueblos fantasmas y el desprecio por sus habitantes, dos cuestiones asociadas. Ese día, lo repito, se echó a andar la terquedad de la esperanza, el empecinamiento se hizo carne y voz, nunca se detuvo. Los sectarismos, la intolerancia, la discriminación fueron expulsados, costó trabajo, pero se logró.

Siempre hablamos entre los ferroviarios argentinos de las enseñanzas uruguayas, del Uruguay premonitorio. No lo debemos olvidar. Las esperanzas se cristalizan si se lucha.

Ver también:

Foto: Uruguay - El presidente electo José "Pepe" Mujica con los trabajadores del riel.

Juan Carlos Cena es miembro fundador del Mo.Na.Re.FA (Movimiento Nacional por la Recuperación de los Ferrocarriles Argentinos).

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Avances en tecnologías reproductivas, vacíos legales y clases sociales

Ester Kandel - Kattya Pérez (especial para ARGENPRESS.info)

Lo nuevo y lo viejo sobre la función materna.

Es posible afirmar que durante estos cien años, el campo de las tecnologías ha sido particularmente dinámico, lo atinente a la reproducción humana no es una excepción. Hacia la década de 1910 esta función, regida por patrones religiosos y naturalistas justificaba de uno y otro lado las limitaciones y derechos de las mujeres por su condición materna. Condición que se tenía además como central en relación con el porvenir del estado-nación, según se lee, por ejemplo, en la presentación a la conferencia financiera panamericana por parte del delegado norteamericano acerca de la legislación del trabajo. (1)

“La protección de las mujeres y la determinación de sus horas de trabajo es un asunto que evidentemente debe importar al estado, pues la mujeres son las madres de los futuros ciudadanos, y en su salud y fuerza debe confiar el estado para perpetuarse”.

O en el alegato de Juana María Begino en el Centro Socialista Femenino al proponer como la cuestión de la mujer (2) “todo lo relacionado con el papel que ha de desempeñar en la sociedad actual y los medios de que ha de valerse para que sea un miembro útil a esa misma sociedad en la plena posesión de sus deberes y derechos”.

La condición de esposa, madre o hermana, capaces de dar amor por naturaleza, era la fuente de valoración por excelencia, a pesar de lo cual y fuera de ello, éramos consideradas seres peligrosos e indómitos. Algo de lo que persiste en la misoginia masculina y social, y que emerge con fuerza en momentos de crisis.

Las mujeres, en el mismo rango que la infancia, la locura y hasta más cerca de la animalidad seríamos seres necesitados de la redención que ofrecían las instituciones de dominación, entre ellas la iglesia, como denuncia Begino, “Fue quizás, agobiada por el peso de su esclavitud doliente que, al aparecer el cristianismo evocador entonces de una redención dichosa para los desgraciados, se adhirió a él la mujer de todo corazón. Pero el cristianismo sigue amarrándola al carro triunfal del egoísmo varonil, a tal punto, que ya no es ni siquiera considerada como un ser pensante, sino como un ser dañino y peligroso para el hombre, razón demás para que este termine por someterla a su dominio absoluto, amparando este vasallaje por medio de ritos y ceremonias, de conceptos, códigos y leyes, que al dar apariencias de costumbres sanas a la fundación de la familia, disimulan, en cambio, la más abominable servidumbre de un sexo hacia el otro”.

De ese modo la familia con la herencia de los valores medievales se adecuaba a las exigencias de libertad del nuevo orden de clases, de la división del trabajo y de los atributos subjetivos necesarios. La explotación de una clase por otra, a imagen y semejanza de los recursos de la naturaleza, correlacionaba con la opresión de un sexo situado como inferior, por otro investido y alimentado para la superioridad, que también la libre competitividad del mercado exigía. La familia y sus funciones constituyeron de ese modo la estructura nuclear para la reproducción humana y del modelo social.

De aquí que el cuestionamiento de los pilares de una sociedad injusta no pudiera pasar por alto el presupuesto de la inferioridad de la mujer instalado en el sentido común, la vida institucional, pero también en el campo científico. Es particularmente ilustrativa la perspectiva que desarrolla Alicia Moreau (3) precisamente en este campo, a la luz de los avances que ofrecía la investigación frente al imperio de la razón dogmática. Se define así por el método experimental, y al hacerlo plantea por un lado, la comprensión de los efectos por sus causas, y por otro la validez histórico social frente al determinismo natural u orgánico: “Con este criterio no sólo comprobaremos los hechos, sino que, y esto es para mí el punto capital, investigaremos su génesis; si la causa es susceptible de variar o desaparecer, el efecto se modificará o dejará de ser; si por el contrario la causa es orgánica, si es consecuencia a su vez de la vida misma, si depende de la cuestión ordenatriz y profunda del individuo, el efecto tiene pocas posibilidades de variar”.

Sus extensos y detallados argumentos tendrán también en cuenta a la maternidad pero esta no será exclusiva, poniendo de relieve en sus demostraciones el ángulo de lo social general y de clase. De ese modo discutirá la supuesta inferioridad de la mujer en los tres aspectos que la sustentaban, la sensibilidad, la inteligencia y la voluntad.

El supuesto de inferior sensibilidad en la mujeres era correlato de una mayor expresividad de emociones, incluso irritabilidad, entre los considerandos la autora alega “ello debe lógicamente atribuirse a un ´self´ contralor más extendido, a un mayor poder de inhibición…Este dominio sobre sí mismo le viene [a los hombres]a mi modo de ver de su contacto más frecuente, más continuo con sus semejantes y de la necesidad creada por ese factor social de disimular o reprimir sus manifestaciones; lo que puede igualmente comprobarse en las mujeres a quienes las necesidades de la lucha por la vida han colocado en condiciones parecidas a las del hombre”.

También la expectativa de vida cruza diferencialmente a hombres y mujeres para quienes la mortalidad mayor se produce entre 25 y 50 años, período que condensa los riesgos posibles pasado el cuál disminuyen, no así los pesares, las penas y los dolores ante los cuales destaca las distintas oportunidades para el olvido. “El factor social educación es el que obra aquí con toda energía, suprime, comprime o deprime las aptitudes femeninas colocándolas en condiciones de evidente inferioridad” Y agrega el componente de clase social:

“Es este factor tan poderoso que por su distinta forma da resultados por completo diversos. La mujer de las clases superiores frívola y superficial, sin otra cultura que un barniz más o menos hábil, sin otra preocupación que la de su ´toilette´ o sus deberes mundanos que no cría ni educa a sus hijos abandonándolos ni bien nacidos en manos extranjeras, no puede compararse con la mujer de pueblo, que la existencia dura hace más seria, que comparte la pesada responsabilidad de la vida de la familia, obligada a trabajos rudos, a una incesante actividad”.

Al rebatir la idea de que en la mujer la voluntad se ejerce como capricho hallamos nuevamente entre varios ejes, la siguiente distinción: “Si tomamos como sujeto de observación la del alto rango social a quien la fortuna ha sonreído…encontraremos esa voluntad rudimentaria, primitiva….Pero la mujer que ha debido vencer obstáculos, que ha debido encontrarse frente a frente con las dificultades numerosos de la vida activa, tiene la voluntad fuerte, la decisión, la iniciativa, la perseverancia del hombre sometido a la mismas influencias.” Cita como ejemplo el caso prototípico de una mujer viuda con tres hijos y sin oficio que debió trabajar de planchadora y así solventar la educación de los hijos, y se –nos- pregunta “¿No tuvo ella la voluntad más enérgica, más segura, equivalente a cualquier hombre que realice la empresa más larga y difícil” Y continúa, “En otro orden de ideas. No necesitaré recordad las dificultades que encontraron las primeras mujeres que osaron entrar en las universidades. La burla o el desprecio de los más, la burla de los estudiantes protegidos por el número, la hostilidad más o menos abierta de los profesores debía acobardarlas, hacerlas retroceder; sin embargo han persistido, su número ha ido aumentando, y dada la mayor cultura ambiente gozan ahora de una suficiente tranquilidad”.

Por último, sin detenernos en los contraargumentos de orden orgánico y biológico como el tamaño y desarrollo del cerebro, leemos lo siguiente: “Y bien: si dada la educación, la influencia del medio social, el enorme peso de la tradición, la mujer hubiese dado genios y talentos como el hombre, esto probaría una inmensa superioridad que por otra parte no existe, pues para llegar a un nivel igual, la mujer debe vencer obstáculos que el hombre no conoce”.

El pasado de la mujer es un pasado de ignorancia, de depresión y sujeción, y jamás en nombre de los errores pasados, no por completo desgraciadamente, puede fijarse el límite del porvenir”.

Se trata así de abrir desde la ciencia misma el campo de posibilidades en que las mujeres puedan desenvolverse incluyendo entre otras actividades la educación científica que la beneficie de “una de las más hermosas conquistas de los tiempos modernos: la libertad de disponer de su vida como lo crea mejor”.

Vale remarcar de este posicionamiento que el valor de la maternidad en las mujeres no reside en un esencialismo biologisista sino en el ejercicio de una práctica social.

Pero si para entonces la libertad requería de al menos la conquista de derechos sociales que posibilitaran un nuevo reparto de actividades en el trabajo y las funciones parentales, el cambio de las condiciones científico-técnico-tecnológicos ha propiciado ciertas condiciones de autonomía en el plano de la autonomía reproductiva que no obstante siguen obedeciendo a las desiguales posibilidades materiales e ideológicas según la clase, y también etnia.

La función materna se inscribe en un modelo de familia imperante, llamada nuclear en la que el padre es fundamentalmente el proveedor y la madre ocupa las tareas de crianza. Desde ya que los cambios operados en las últimas décadas, como las madres solteras y/o abandonadas que crían a los/as hijos/as solas, algunas beneficiadas por planes sociales, como el Plan Familia, la convivencia de parejas, la incorporación al mercado de trabajo, cumpliendo doble jornada laboral y la violencia doméstica, que llega a extremos de perder la vida, catalogadas por la crónica policial como crímenes pasionales, altera el concepto enunciado.

Las investigaciones (4) sobre fertilidad en las mujeres refieren a la disminución de la misma después de los 30 años. Se recomienda, a partir de los 28 años, congelar óvulos y tener una oportunidad de concebir en el futuro con los propios, a un costo aproximado de $7000.

La postergación de la maternidad, aunque se alega que es para preservar la inserción laboral y preservar la fuente de trabajo, creemos que también incidió el cuestionamiento que se viene realizando, desde la década de 1970, por los movimientos feministas, de las relaciones familiares, naturalizando la división de roles complementarios.

Según Mónica Tarducci, (5) “las pensadoras feministas analizaron la relación entre trabajo doméstico y capitalismo, denunciando la explotación del trabajo reproductivo y doméstico de las mujeres, argumentando acerca de la doble explotación de la que eran objeto como reproductoras de la fuerza de trabajo dentro de la familia y como asalariadas en el mercado laboral”.

Este cuestionamiento coexiste con un reconocimiento de los sentimientos contradictorios que se producen con la maternidad, por un lado como fuente de placer y realización personal así como una carga que a veces se torna insoportable y muchas veces con los dos vivencias a cuesta.

Coincidimos con la autora citada que “los discursos pro-natalistas de hospitales, justicia, iglesias y medios de comunicación que sacralizan la maternidad y estigmatizan a quienes no quieren serlo, o no se comportan como “debe ser una madre”, contrastan notablemente con la falta de apoyo a las mujeres que son madres y no cuentan con las mínimas condiciones para ejercer su difícil tarea dignamente”.

Este fenómeno observado desde principios del siglo XX, como lo hemos expuesto en el análisis del debate parlamentario sobre el proyecto de ley de Trabajo de mujeres y menores (6), refleja la continuidad entre las políticas liberales y neoliberales sobre la función materna. Pero ha de agregarse el fuerte impacto de la mercantilización que se viene operando en todo el campo de las nuevas tecnologías reproductivas, que se mantiene en las anteriores para la interrupción del embarazo, y abarca aun más el rejuvenecimiento y modelaje del cuerpo.

Eclipsando el concepto de la maternidad como práctica y las estrategias legítimas de adopción, la acción de las nuevas tecnologías de reproducción que asisten a las mujeres que padecen infertilidad se desarrolla en el mercado reproductivo, sin legislación, con dos supuestos: el de “la protección de un modelo familiar y el estatus jurídico del (pre) embrión” (7). El autor observa una coincidencia entre esta estrategia de la corporación médica y del Estado para no avanzar en la discusión pendiente sobre la despenalización del aborto.

Los proyectos de legalización del aborto son permanentemente rechazados por gobiernos y parlamentarios/as sujetos a las presiones de iglesias y la anuencia de las corporaciones médicas mientras rige con fuerza la otra ley, la ley del mercado.

Notas:
1) La Vanguardia, 14 de abril de 1916. La necesidad de obtener una legislación protectora uniforme en bien del trabajo y de las clases trabajadoras.
2) La Vanguardia, 13 de marzo de 1916. La mujer y el socialismo.
3) La Vanguardia, 10 de marzo de 1916. La inferioridad de la mujer.
4) Clarín, 28 de enero de 2010. Investigación de dos Universidades Escocesas.
5) Mónica Tarducci –organizadora. Maternidades en el siglo XXI. Editorial Espacio, 2008.
6) Kandel, Ester. Ley de trabajo de mujeres y menores –Un siglo de su sanción – la doble opresión: reconocimiento tácito. Dunken, 2008.
7) Garay, Ricardo. El destino de ser madres: la ideología de la maternidad como soporte discursivo de las nuevas tecnologías reproductivas en Maternidades del siglo XXI.

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La batalla que se libra hoy en Kraft- Terrabusi y el temor a la pandemia...

Edgardo Moyano (Ce.Pro.D.H.)

Luego de la heroica lucha del 2009 de los trabajadores de Kraft contra el brutal ataque de la empresa, que implicó el despido de 162 trabajadores por haber reclamado medidas de higiene frente a la pandemia de la Gripe A, hoy se libra una nueva batalla de la que en gran medida depende el curso del nuevo movimiento obrero argentino.

Es ya sabido que de fondo la empresa intentó sacarse de encima a un activismo obrero que desde el 2004 venía abriéndose paso en la fábrica, reclamando por mejores condiciones de trabajo frente a la prepotencia patronal y que en el 2008 puso en pie el Cuerpo de Delegados por Sector, organizándose desde abajo para enfrentar a la poderosa transnacional estadounidense. Así, la mejor medida de la empresa frente a la “pandemia” fueron los despidos del nuevo activismo obrero

A mas de 5 meses del inicio de esta gesta histórica del proletariado industrial, la mas importante de los últimos 30 años, donde se expresaron claramente dos tendencias políticas con diferentes métodos y estrategias para llevar adelante la pelea, la Nueva Comisión Interna que mantuvo una política independiente, no solo de esta empresa y el sindicato burocrático de Rodolfo Daer, sino también del conjunto de las patronales, del gobierno de los Kirschner y de la embajada norteamericana, se planteó el enorme desafío de reorganizar las fuerzas al interior de la fábrica para encarar con firmeza la lucha por la reincorporación de los trabajadores despedidos que aún continúan peleando y por los derechos de los trabajadores.

Valiéndose de las brechas abiertas desde el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación sobre libertad sindical, la Comisión Interna convocó a elección de delegados de sector. En todos los turnos y sectores de la fábrica los trabajadores vienen votando a sus delegados, donde ya se han elegido a más de 23.

Así el mayor intento de Kraft, de terminar con la tendencia a la autoorganización obrera y el “estado asambleario”, en palabras de Julián de Diego asesor de la empresa, sufrió un duro golpe después de la enorme lucha del 2009.

La empresa hizo público su desconocimiento de los nuevos delegados de sector y con la colaboración de Daer y sus maniobras burocráticas, pretenden en vano terminar con el surgimiento de los nuevos delegados de base en la fábrica, algo tan difícil como tapar el sol la con las manos.

La pelea por la reorganización de base de las/os obreros de Terrabusi, que junto a los trabajadores del Subte pusieron en el centro de la escena nacional las banderas de la democracia obrera y la organización “libre y democrática” de los trabajadores, es un faro y una referencia para miles de trabajadores que sufren en carne propia las cadenas de la dictadura patronal en las fábricas, empresas y establecimientos laborales.

El conocido “sindicalismo de base” que se viene gestando desde abajo como una verdadera pandemia, es lo que desvela a los asesores patronales como Julián de Diego, Funes de Rioja y compañía, que reclaman una especie de “seguridad jurídica gremial” frente al desarrollo de esta tendencia.

Pero ¿porque las patronales necesitan tal seguridad jurídica?, ¿que relación tiene la seguridad jurídica que reclaman, con la libertar y necesidad de los trabajadores de organizarse desde las bases?

He aquí la preocupación de un empresariado en última instancia temeroso de que se desaten las cadenas de la lucha “democrática” de los trabajadores por desarrollar sus organizaciones de base como mejor respondan a sus intereses y los prepare para enfrentar a las patronales.

En las fábricas, establecimientos laborales, empresas de servicios, etc, reina lo que desde el Centro de Profesionales por los Derechos Humanos consideramos dictadura patronal. Es sabido que el derecho constitucional a la libertad de expresión prácticamente no existe, quien emita sus opiniones gremiales o políticas, ni hablar de reclamos, se gana seguramente la represalia patronal, la sanción, persecución y hasta el despido. El conocido derecho de reunión también constitucional no encuentra lugar en las relaciones laborales, es lo que, unos días antes del conflicto por la Gripe A en Terrabusi, De diego calificó de “estado asambleario” que debía terminar para recobrar la cadena de mando del capital.

Las cadenas de la explotación capitalista necesitan ajustarse con la supresión de derechos civiles y políticos al interior de las relaciones laborales y durante las jornadas de trabajo. Cualquier intento de ejercitar derechos de organización mínimos para los intereses de los obreros merece la intensa mirada patronal y las consecuencias de rigor. Esto es lo que explica que en el 80 por ciento de los establecimientos laborales no existan delegados de base y lo que explica en última instancia el “gran” debate sobre libertad sindical y el modelo sindical argentino abierto con los fallos de la Corte Suprema.

El caos, la incertidumbre, que gritan las Cámaras Patronales y sus voceros frente al derecho a la “organización libre y democrática” de los trabajadores, demuestra que regimentar mediante leyes, decretos y resoluciones las organizaciones gremiales de los trabajadores es una “Cuestión de Estado” y un derecho que se arrogan las patronales por el solo hecho de ser las “propietarias” de los lugares de trabajo y los medios de producción, por mantener su “señorío” incuestionable sobre las vidas de los obreros durante la jornada laboral. Esto es lo que reclaman cuando exigen que se modifique la ley de Asociaciones Sindicales para cerrar las brechas abiertas que favorecen el surgimiento de los nuevos delegados

El camino de reorganización que han iniciado los trabajadores de Kraft representa la fortaleza de un “sindicalismo de base” que protagoniza las luchas en común con los estudiantes y desocupados, y constituye el faro que decenas de miles de trabajadores necesitan encontrar, y al cual las patronales pretenden apagar.

El despotismo patronal le teme a este fantasma del “sindicalismo de base” en desarrollo mas que a cualquier pandemia en gestación.

Edgardo Moyano es abogado de la Comisión Gremial Interna de Kraft-Terrabusi, integrante del Ce.Pro.D.H.

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