martes, 16 de febrero de 2010

Entrevista a Mario Rossi, de Uruguay: “El socialismo ha demostrado que se puede producir y consumir sin que el objetivo sea la ganancia”

Marcelo Colussi - Rodrigo Vélez – GUEVARIANDO, especial para ARGENPRESS.info

La presente entrevista hace parte de una ambiciosa indagación que hemos comenzado recientemente por parte del “Equipo de Investigación y Entrevistas” –conformado, en principio, por Marcelo Colussi / Rodrigo Vélez-Guevariando, y al que pertenecen otros investigadores que también harán su aporte próximamente– y de la que también hacen parte las entrevistas a Alba Estela Maldonado (Comandante Lola), de Guatemala, y Abel Bo, de Argentina, oportunamente difundidas en la red. La idea en juego es poder conversar sobre diversas cuestiones de interés para la izquierda latinoamericana, centrándonos en principio en un balance crítico de los movimientos armados, de los cuales todos los entrevistados/as formaron parte en el pasado reciente.

Con esta investigación queremos saldar una deuda que existe con las nuevas generaciones que no han podido conocer la otra historia de nuestro continente y han estado sometidas a una sola verdad: la verdad oficial que le han impuesto las elites en el poder y el capitalismo en tanto sistema, que después de desatar todo su terrorismo de clase explotadora en forma sangrienta, lo ejercen ahora en el plano teórico, falseando y ocultando la opción revolucionaria. Es por esta razón que hemos querido conversar con todos estos compañeros que en alguno momento tomaron las armas en nombre de sus convicciones, teniendo una visión más completa sobre nuestra propia historia y, ¿por qué no decirlo?, sobre los pasos futuros que los pueblos en lucha están dando todos los días en pos de la revolución y el socialismo. Porque, preciso es recordarlo una vez más: ¡la historia no ha terminado! “Podrán cortar todas las flores, pero no detendrán las primavera”.

Si bien nuestra investigación tiene que ver con el desarrollo, la lucha y las perspectivas de los movimientos políticos-militares en América Latina, no es menos cierto que a medida que vamos avanzando en una serie de entrevistas vamos descubriendo una visión distinta de la izquierda revolucionaria y comprobando el reduccionismo al que la misma ha estado sometida desde distintos sectores. Es por esa razón que nuestras preguntas se irán desarrollando con temas históricos que pueden ser de interés, y naturalmente con temas políticos de actualidad, que pueden aportar al debate y a una mejor comprensión de las perspectivas revolucionarias en nuestro continente.

En esta ocasión entrevistamos a Mario Rossi, líder histórico del Movimiento Revolucionario Oriental, del Uruguay. Él, que fuera miembro activo en la lucha revolucionaria armada en su país natal y preso político durante 15 años, nos deja una serie de reflexiones sumamente importantes que vale la pena retomar.

La idea de llegada de todo este esfuerzo es contar con un valioso material compuesto por numerosas entrevistas (las que ya presentamos junto a varias más que están en camino, con miembros de las distintas fuerzas político-militares que se desarrollaron en Latinoamérica en los pasados años), las que nos permitirán sistematizar esas experiencias y proponer algunas líneas teóricas de interpretación de los nuevos y futuros escenarios. Todo esta iniciativa la iremos difundiendo por la red en páginas como la presente, y eventualmente, de ser posible, como libro impreso. Estamos desde ya absolutamente anuentes a recibir todo comentario, crítica o aporte que abone la discusión.
Pregunta: Nos interesa conocer cómo se fue gestando el avance de las posiciones revolucionarias en el Uruguay en términos históricos, de tal forma que podamos contextualizar cuáles fueron los hechos políticos e históricos que permitieron un rompimiento con el reformismo y el surgimiento de organizaciones revolucionarias. ¿Cuáles fueron los hechos más importantes para que esto pasara?

Mario Rossi: Un hecho fundamental que sacude a la izquierda en el continente es el triunfo de la Revolución Cubana en 1959, y nuestro país no es ajeno a esta situación. También en 1959, tras 90 años de gobierno del Partido Colorado, accede al gobierno el Partido Nacional que introduce al Uruguay en el FMI. La Reforma Cambiaria y Monetaria y se firman, por endeudamiento, las Cartas de Intención lesivas a la soberanía con medidas económico- financieras antipopulares. Nace una nueva izquierda que se desprende del proceso de acumulación de los partidos de clase tradicionales (Partido Socialista y Partido Comunista) a través de los Frentes Populares, un sector al margen y otros integrándolos, pero con una estrategia independiente. Se profundiza la lucha de clases en todos los aspectos. Las medidas fondomonetaristas provocan una variada respuesta de lucha popular. En 1962 se forjan dos frentes populares: la Unión Popular, liderada por el Partido Socialista, y el Frente de Izquierda de Liberación, encabezada por el Partido Comunista. Ambas coaliciones coinciden con un programa de liberación nacional y social (moratoria de la deuda externa, nacionalización de la banca y el comercio exterior, reforma agraria con expropiación del latifundio, nacionalización de la industria frigorífica, etc.). La concepción de los Frentes Populares consideraba la revolución en dos etapas: una primera democrática burguesa con desarrollo de las fuerzas productivas en alianza con la burguesía progresista, y una segunda etapa ya desarrollada la clase trabajadora liderando un proceso al socialismo. Frente a esta concepción se levantaban las etapas ininterrumpidas de liberación nacional y social, en base de un salto revolucionario, (correlación en la lucha de clases mundial a favor de las propuestas revolucionarias –revoluciones rusa, china, vietnamita, cubana, descomposición del proceso colonial, Argelia, nacionalización canal de Suez, guerrillas de liberación en toda África contra los colonialismos europeos, etc.– donde el proceso cubano era emulación y no copia mecanicista. En 1962 comienzan los antecedentes del Coordinador de varios grupos que en 1964 dará origen al Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros.
Ese año se unifica el movimiento obrero tras la fundación de la Convención Nacional de Trabajadores, con todas las tendencias (anarquistas, comunistas, socialistas, trotskistas, castristas, etc.) y en 1965 se efectúa el Congreso del Pueblo (miles de asambleas de base) que dará las bases programáticas para todo el movimiento popular. Raúl Sendic cofunda con los cañeros de Artigas el sindicato rural Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas (UTAA).
Nuestro Movimiento Revolucionario Oriental, nacido en 1961, de un desprendimiento del Partido Nacional; por su política fondomonetarista y pro imperialista cofunda el Frente de Izquierda de Liberación en 1962 y se integra por otro lado al Plan estratégico del CHE, con profundos lazos con la Revolución Cubana, considerando que todos los métodos de lucha son válidos, teniendo a la violencia organizada de las masas como la estrategia fundamental y donde todos los demás frentes de lucha son secundarios y deben acumular para el fundamental.
Pregunta: Después de este proceso que ustedes señalan, ¿cuáles fueron las organizaciones que fueron surgiendo y de dónde se nutrieron en forma principal?

Mario Rossi: Las organizaciones revolucionarias que asumieron la lucha armada en la década del 60 y 70 fueron fundamentalmente tres: el MLN-Tupamaros, el MRO- FAR"O" y la OPR "33”. La lucha armada no define solamente la condición de revolucionarios; por ejemplo, nace el Partido Comunista Revolucionario, de influencia maoísta, tras la escisión sino-soviética. Partidos trotskistas, que se planteaban la insurrección y en el desarrollo de la lucha, el MLN va sufriendo desprendimientos (Frente Revolucionario de Trabajadores y Movimiento "22 de diciembre").
El MLN se nutre de integrantes del partido Nacional (Mujica), de militantes del Partido Socialista (Sendic, Manera, Marenales, Amodio Pérez, etc.) del MRO (Eleuterio Fernández Huidobro) del Partido Comunista (Rosencof y Rodríguez Belletti).
El MRO-FAR"O" se nutre en su mayoría de militantes del Partido Nacional, jóvenes de la UJC del Partido Comunista, militantes socialistas.
La OPR “33” se nutre en su mayoría de trabajadores y estudiantes de influencia anarquista. Disponen de un aparato de masas: la Resistencia Obrera Estudiantil (ROE)

Pregunta: Resulta interesante conocer, con la perspectiva del tiempo transcurrido, acerca de las principales definiciones teóricas de las distintas organizaciones. ¿Cuáles eran las corrientes teóricas de las organizaciones revolucionarias, sus definiciones ideológicas y su principal marco de referencia?

Mario Rossi: En el MLN–T, por la importante vertiente de los socialistas, influye el marxismo, pero no el leninismo, y por el crecimiento en las filas nacionalistas influye el nacionalismo revolucionario. Un marco de referencia es la Revolución Cubana.
El MRO- FAR“O” nace con un profundo nacionalismo revolucionario y gira rápidamente hacia el marxismo–leninismo, por influencia del guevarismo, de la revolución cubana, y el acuerdo del FIDEL con el PCU (reformista), nos liga a la clase trabajadora y la teoría marxista leninista. La declaración de la OLAS en 1967 en unos de sus puntos establece: los procesos revolucionarios serán guiados por el marxismo-leninismo. El marco de referencia era la Revolución Cubana.
La OPR “33” nace de la Federación Anarquista Uruguaya (FAU) El marco de referencia era la internacional anarquista, algo influye la revolución cubana, pero haciendo críticas al foco.

Pregunta: ¿Cómo incide la revolución cubana en los planteamientos de la izquierda revolucionaria en esos momentos?

Mario Rossi: La influencia es fundamental, principalmente para el MRO, desde un punto de vista estratégico, al estar integrado al Plan del CHE. Cuba era la base de apoyo estratégico para el MLN y MRO, aunque los tupamaros desarrollaran la lucha guerrillera urbana, en contradicción con las decisiones de la Organización latinoamericana de solidaridad (OLAS) en 1967, que declaró la guerrilla rural como el método fundamental de la construcción de los Ejércitos de Liberación.

Pregunta: Después del surgimiento de organizaciones revolucionarias, algunas de las cuales se reivindican marxistas y leninistas, ¿nos podrías señalar los que a tu juicio fueron los principales aportes al desarrollo teórico y práctico del movimiento revolucionario uruguayo hacia el resto del continente y aún más allá?

Mario Rossi: Se puede considerar un aporte la combinación de todos los métodos de lucha, sin poner la lucha electoral parlamentaria como eje de acumulación y considerar que el proyecto político–militar siempre se basa en una organización clandestina con el método de la violencia organizada como fundamental y todos los demás son secundarios.
Pregunta: La pregunta anterior tiene un matiz muy importante porque muchas veces, cuando se habla del aporte uruguayo, se habla casi en exclusiva del desarrollo operativo alcanzado por las organizaciones que desarrollaron la lucha armada y muy poca gente resalta los aportes políticos y teóricos. ¿Es cierto que los uruguayos fueron muy poca tinta y mucha acción como aseguraba una canción de la época del 60?

Mario Rossi: El MLN-T, como fuerza revolucionaria protagónica, consideraba que “los hechos unen y las palabras separan”, “no hay más enseñanzas teóricas que las que emergen de revoluciones hechas”, etc. Existía una izquierda revolucionaria en la cual estábamos incluidos, que al adoptar el marxismo leninismo nos obliga a que “sin teoría revolucionaria no hay acción revolucionaria”. Una especial preocupación por la formación ideológica en estrategias a largo plazo.

Pregunta: ¿Cómo se va gestando la idea del accionar militar y cómo articulan éste con el desarrollo de otras formas de lucha?

Mario Rossi: La organización político-militar clandestina dirige todo el accionar político (clandestino y legal). La democracia burguesa es una dictadura de clase burguesa, pero en su seno la clase trabajadora, tras un centenar de años de lucha, ha conquistado libertades democráticas que deben ser utilizadas para destruir la democracia burguesa (dictadura de clase embozada) para convertirse en una democracia obrera, la dictadura de las mayorías.
Pregunta: En una nación pequeña como Uruguay ¿era posible plantearse la revolución en un solo país o un proceso de acumulación mucho mayor que incluyera, por ejemplo, a la Argentina y luego al resto?

Mario Rossi: La concepción generalizada de las organizaciones armadas era una estrategia regional, continental. Primaba la concepción guevarista de que los Andes serían la Sierra Maestra. El MRO concebía la lucha regional y a largo plazo, al estar en el Plan del CHE, mientras que los tupamaros eran el “aquí y ahora”. Éstos, los tupamaros, tras la derrota de 1972, se refugian en la Junta Coordinadora Revolucionaria (PRT-ERP de Argentina, ELN de Bolivia, MIR de Chile y MLN Tupamaros). La OPR “33” nace con una concepción internacionalista anarquista.
Pregunta: En una interrogante anterior preguntamos por los aportes de la izquierda uruguaya revolucionaria al conjunto del movimiento revolucionario continental. ¿Cuáles son los elementos que hoy se mantienen de ese aporte, cuáles fueron superados en el tiempo y cuáles son los nuevos elementos incorporados en términos teórico-políticos?

Mario Rossi: Los movimientos guerrilleros uruguayos efectuaron el aporte de las posibilidades de la lucha urbana y la combinación de los métodos de lucha. Pero todos mostraron sus limitaciones en su momento y en el tiempo.
El MLN se desvió militarmente con su ofensiva de abril del 72, pues tras las elecciones de 1971 con la fundación del FA (300 mil votos) existió un cambio en la situación táctica que ellos no percibieron. El MLN adhiere al FA obligado y considerando que era una “piedra en el camino”, no advirtiendo que el FA junto al progresismo de Ferreira Aldunate, dirigiendo al Partido Nacional como segunda fuerza electoral en aquel entonces, tenían las mayorías en las cámaras contra el gobierno dictatorial de Bordaberry, que hubiera quedado aislado al gobernar por decreto y medidas prontas de seguridad. La burguesía progresista ante la ofensiva militar del MLN vota todas las leyes represivas aislándolo, pues las fuerzas reformistas de izquierda (PS y PC) emiten declaraciones condenatorias a las acciones armadas. Cuando Bordaberry da el golpe militar en junio del 73, el MLN estaba desmantelado con casi toda su dirección presa y varios dirigentes asesinados. El conjunto de la militancia encarcelada o en la diáspora.
El MLN, como organización nacionalista revolucionaria se negó a disputar el movimiento obrero al reformismo, las capas medias y estudiantes conformaban la mayoría de sus fuerzas, más allá de los cañeros y trabajadores que lo integraban. Se negaron a definiciones ideológicas como el marxismo-leninismo y a la dictadura del proletariado. Construyeron movimiento y siempre se negaron a la construcción de partido (Documento histórico del MLN: Foco o partido: falso dilema). La contradicción partido revolucionario de trabajadores o movimiento político militar fue una constante de toda su existencia.
Hoy gobiernan para el gran capital y son sumisos al imperialismo. Son social neoliberales, cómplices del endeudamiento externo, de la firma de tratados de protección de la inversión extranjera, promueven latifundios sojeros y madereros, tratados de libre comercio, defienden que el país sea plaza financiera con secreto bancario para solaz de la especulación y el lavado, son cómplices de la superexplotación de la clase trabajadora y del sostenimiento de jubilaciones que son una burla, han defendido y defienden el envío de tropas uruguayas a enclaves imperialistas (Haití y Congo), etc.

Pregunta: Volvamos a la Argentina. ¿Existió algún tipo de coordinación con la izquierda revolucionaria argentina, y si eso fue así, ¿sobre que base se dio ese entendimiento?

Mario Rossi: Nacimos estratégicamente vinculados al Plan del CHE, donde estaban integradas al proyecto organizaciones argentinas. Cuando asesinan al CHE y se frustra circunstancialmente el proyecto, y nos ilegalizan en 1967, comenzamos el desarrollo del brazo armado FAR"O" con las Fuerzas Armadas de Liberación de Argentina realizando acciones expropiatorias conjuntas en el Uruguay
Pregunta: ¿El MRO cómo enfrenta el período de la dictadura? ¿Cuál fue su línea durante ese período?

Mario Rossi: La dictadura terrorista de Estado nos desmanteló antes del 73 y padecimos como todas las organizaciones la diáspora en el exilio, la mayoría de los miembros presos, la persecución a familiares, etc. Se decidió la reconstrucción de la organización, con bajo perfil, con los presos que eran liberados. En varias oportunidades fuimos golpeados. Se trabajó en el exilio en la denuncia del régimen y por la liberación de rehenes y presos políticos. Se participó en la resistencia a la dictadura, se participó en la creación del grupo de madres y familiares de detenidos desaparecidos y la amnistía total e irrestricta.

Pregunta: En los últimos años se ha venido hablando de un nuevo socialismo, y hay quienes hasta le han buscado un apellido: socialismo del siglo XXI. ¿Cual es su opinión de este planteamiento?

Mario Rossi: Existe una tesis oficial del MRO sobre el tema: 90º ANIVERSARIO DE LA REVOLUCION RUSA. SEMINARIO: ¿SOCIALISMO DEL SIGLO XXI? NADA NUEVO BAJO EL SOL. El análisis del socialismo como sistema opuesto y en lucha al sistema capitalista está regido, a nuestro entender, por el instrumento de análisis científico, el materialismo dialéctico e histórico que da respuestas a los problemas de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento. Estos dos sistemas (capitalismo-socialismo) son integrales dado que abarcan todos los aspectos de la actividad humana (sociedad, economía, política, Estado, normas jurídicas, moral, ética, etc.) y que en el actual desarrollo de las fuerzas productivas atacan la naturaleza, es decir, la existencia del mundo en el cual vivimos.
Un debate acerca de las premisas del socialismo en el siglo XXI, para nosotros, no puede soslayar la aplicación de la ideología de los trabajadores en la formulación de aportes, y a ello recurriremos.
“Sin teoría revolucionaria no puede haber práctica revolucionaria” (Lenin) y de la misma manera se puede parafrasear que “sin teoría del socialismo no puede haber construcción de socialismo”.
Nos abocaremos, entonces, aplicando la ideología de los trabajadores, a la investigación de las ideas guías para el socialismo, válidas para el pasado, el presente y el futuro, aunque no hubiera existido un proceso de construcción del socialismo.
La contradicción fundamental de nuestra época es la unidad y lucha del capitalismo con el socialismo. Por ser fundamental rige desde el principio hasta el fin de la contradicción.
Esta contradicción es de carácter antagónico e irreconciliable, por lo que se resuelve por la violencia (que puede tomar diversas formas tales como guerras mundiales, guerras locales, guerra fría, etc.). Significa que lo nuevo, el socialismo, que se engendra en el capitalismo, solamente puede desarrollarse a expensas de la muerte del capitalismo.
Primera conclusión ideológica: El socialismo no puede construirse desde el capitalismo, reformándolo, mejorándolo, evolucionándolo, sino a partir del salto revolucionario de su destrucción. No se puede conciliar el socialismo con el capitalismo. Si bien en un país capitalista se van desarrollando áreas socialistas (partidos clasistas, sindicatos clasistas, cooperativas, etc.) la hegemonía burguesa delimita claramente los campos a su favor; lo mismo debe pasar en la construcción del socialismo donde persisten áreas burguesas (mercado, dinero, etc.) donde la hegemonía socialista en todos los planos delimita claramente las fuerzas económicas y sociales a su favor.
Analicemos ahora el capitalismo como polo negado en la contradicción fundamental de nuestra época. El capitalismo es una contradicción, por lo tanto, en su seno se desarrollan dos opuestos unidos y en lucha que son fundamentales.
La contradicción económica fundamental del capitalismo es entre el carácter social del proceso de producción y la forma de apropiación privada de los medios de producción. Es una contradicción antagónica, que se manifiesta de diferentes formas (organización y anarquía de la producción, producción y consumo, trabajo y sobretrabajo, precio y ganancia, sobreproducción y crisis, etc.).
Lo contrario de esa contradicción fundamental del capitalismo lo genera el socialismo, siendo, entonces, la apropiación socializada de los medios de producción y la apropiación privada individual de la producción directa (planificación del consumo para atender las necesidades de cada ser humano), una decisión económica fundamental de construcción de socialismo. La producción de fábricas que producen fábricas corresponde al primer polo o sea la apropiación socializada de esos productos fábricas.
Segunda conclusión ideológica: El socialismo se construye con los medios de producción socializados y no puede construirse con la apropiación privada de medios de producción. Son intereses antagónicos.
Una derivada de esta contradicción fundamental del sistema capitalista es la ley del valor y que se manifiesta con la plusvalía o sobretrabajo. Después que un trabajador recompone el valor de su fuerza de trabajo en la jornada, esta relación económica basada en la compra de la fuerza por parte del dueño de los medios de producción y la venta de su fuerza de trabajo de un obrero, es lo que se denomina explotación del hombre por el hombre, que es origen de la desigualdad social (burgueses-trabajadores), con todos los estratos intermedios sociales correspondientes (capataces, profesionales, administradores, funcionarios, etc.)
Lo opuesto a esta constatación para la construcción del socialismo es la eliminación de la explotación del hombre por el hombre.
Tercera conclusión ideológica: En el plano social el socialismo se construye eliminando la venta de la fuerza de trabajo a particulares, por lo tanto las estructuras económico-sociales deben dar paso a cooperativas, empresas estatales, empresas socializadas y autogestionadas, etc., lo que permite ir eliminando la desigualdad social heredada.
Del conjunto de países capitalistas surgirá la calidad de países nuevos hacia el socialismo. La aplicación de la segunda ley de la dialéctica (saltos cuantitativos y cualitativos y viceversa) nos ilustra que del total de países capitalistas surgirán uno o varios países hacia el socialismo al principio (una calidad), para irse desarrollando al calor de la lucha de clases mundial una cantidad de países construyendo socialismo.
Cuarta conclusión ideológica: El proceso de construcción del socialismo a escala mundial será a partir de uno o varios países hacia el todo. La concepción de que no es posible la consolidación de la revolución socialista en un solo país o en pocos países no se condice con las leyes de la dialéctica. El ejercicio de la construcción nacional o regional va unido y en lucha con la práctica del internacionalismo proletario. Significa que al interior de cada proceso socialista es preciso destinar ideología, hombres y recursos materiales en la solidaridad militante con otros procesos de construcción socialista y de pueblos en lucha por su liberación. Es uno de los caminos más eficaces de la consolidación del socialismo en países aislados, rodeados, hostigados o bloqueados por el imperialismo.
La democracia no existe en general, por lo que existen democracias en función de la lucha de clases: hay democracias burguesas y democracias obreras. A su vez éstas son contradicciones: la democracia burguesa está unida y en lucha con la dictadura burguesa (dictadura de una minoría de explotadores), lo mismo que la democracia obrera está unida y en lucha con la dictadura del proletariado (dictadura de la mayoría de los explotados).
Estas democracias (burguesa y obrera) son antagónicas, por el carácter irreconciliable de las clases, la burguesía engendra un Estado (instrumento de opresión) y la clase obrera engendra un Estado (lo opuesto al de opresión, o sea un instrumento de liberación que se debe ir convirtiendo en un instrumento participativo, autogestionario y administrativo), pues se tiende a la eliminación de las clases. En el seno de la democracia burguesa se van generando áreas de democracia obrera (fruto de las luchas obreras) y de la misma manera sobreviven áreas de democracia burguesa (de tipo representativa) en la etapa de la construcción del socialismo que deben tender a ser eliminadas por el avance de la democracia directa. El carácter antagónico e irreconciliable de la lucha de clases (en toda sociedad de clases germina más tarde o temprano la guerra civil y toma especial consideración la guerra de liberación y defensa de la revolución en los países dependientes en su lucha contra la agresión imperialista) obliga a que el Estado como instrumento de opresión debe ser destruido violentamente por la clase oprimida.
Quinta conclusión ideológica: la democracia socialista se instaura mediante la destrucción del Estado burgués, instrumento de opresión por medio de la revolución socialista, y esa democracia obrera lleva unida y en lucha la dictadura de clase obrera. La creación del Estado obrero es necesaria, para la planificación y defensa de la construcción del socialismo, que partiendo de pocos países sufrirá el cerco capitalista.
La clase trabajadora junto a sectores populares son los llamados a hacer la revolución y construir el socialismo. Las masas son los protagonistas históricos de los cambios sociales. En las mayorías liberadoras con determinado nivel de organización y conciencia se generan en su seno las minorías de calidad (frentes o partidos con la finalidad de conducir los procesos revolucionarios), por la aplicación de la segunda ley de la dialéctica (calidad-cantidad y viceversa).
Sexta conclusión ideológica: el frente o partido revolucionario ligado a las masas es necesario para conducir en aprendizaje mutuo la revolución y la construcción del socialismo.
Si la contradicción fundamental de la época es capitalismo-socialismo, del haz de contradicciones que de la fundamental se generan, es preciso ubicar la principal que incide por su mayor antagonismo en el resto. En su desarrollo el capitalismo llega a su fase superior el imperialismo, donde su polo unido y en lucha son las naciones dependientes. Esta relación de carácter antagónico por intereses encontrados, como toda contradicción antagónica e irreconciliable, se resuelve por la violencia.
Séptima conclusión ideológica: la independencia de los pueblos subyugados por el imperialismo en su proceso de liberación nacional y social, tarde o temprano será mediante la utilización de la violencia justa revolucionaria.
Resumiendo estas ideas guías, tendremos:
1) El socialismo se construye a partir de la destrucción del capitalismo (a nivel mundial y en cada país).
2) En el plano económico, el socialismo se construye con la socialización de los medios de producción.
3) En el plano social el socialismo se construye eliminando la explotación del hombre por el hombre, produciendo para satisfacer necesidades sociales y no con el objetivo de la ganancia y satisfacción de mercados.
4) El proceso de construcción del socialismo a escala mundial será a partir de uno o varios países hacia el todo. El ejercicio de la construcción socialista nacional o regional va unida y en lucha con la práctica del internacionalismo proletario.
5) La democracia socialista se instaura mediante la destrucción del Estado burgués, instrumento de opresión por medio de la revolución socialista y esa democracia obrera lleva unida y en lucha la dictadura de clase obrera junto a la creación de un Estado obrero.
6) El frente o partido revolucionario ligado a las masas es necesario para conducir en aprendizaje mutuo la revolución y la construcción del socialismo.
7) La independencia de los pueblos subyugados por el imperialismo en su proceso de liberación nacional y social será mediante la utilización de la violencia justa revolucionaria para la toma del poder y la defensa del proceso en caso de llegar por otras vías al gobierno.

Estas consideraciones teóricas, que fueron asumidas por los grandes teóricos del movimiento obrero, deben soportar el rigor de la práctica, o sea el materialismo histórico hasta nuestros días.
Los procesos revolucionarios que se plantearon la construcción del socialismo a partir de la Comuna de París: Revolución Rusa, Revolución China, de Vietnam, de Albania, Yugoslavia, Cuba, etc. y los procesos de liberación nacional de Asia, África y América Latina, han transitado por esas premisas dialécticas.

1) Han llegado a la construcción de vías al socialismo por la toma del poder en forma violenta.
2) Han destruido el aparato burocrático militar de la clase dominante u opresora y lo han sustituido por un Estado obrero
3) Han desmantelado la democracia burguesa, que es una embozada dictadura de clase burguesa, por una democracia obrera con aplicación de la dictadura del proletariado.
4) Han socializado los grandes medios de producción y nacionalizado-estatizado grandes áreas de la economía.
5) Han eliminado la explotación del hombre por el hombre con empresas estatales, autogestionarias, cooperativas, etc.; fijando límites constitucionales de ingresos salariales.
6) Han construido un partido o frente de liberación que condujo los procesos de masas de la revolución.
7) Desde la segunda mitad del siglo XX, la lucha violenta antiimperialista de los pueblos dependientes ha sido la contradicción principal para el avance del socialismo en su lucha contra el capitalismo. De la misma manera que las guerras inter-imperialistas fueron la contradicción principal para los procesos de la Comuna de París, Revolución Rusa, China, Vietnamita, Yugoeslava, Albanesa, etc.

Todos estos procesos muestran que algunos sufren desviaciones burocráticas, otros asumieron restauraciones capitalistas, otros muestran caminos de regresión capitalista, no resolvieron el tema de las nacionalidades, en casi todos los procesos, las contradicciones no antagónicas en el seno del partido, el Estado y la sociedad fueron resueltos por métodos violentos (incorrectos), otros apenas defienden las conquistas del socialismo, etc. Lo que, sin duda, todos ellos han demostrado en la práctica, es que la clase burguesa parasitaria y explotadora con su modelo capitalista de mercado y superproducción y de crisis periódicas, no es necesaria para la humanidad. Han demostrado que vastos sectores de la humanidad pueden producir y consumir sin que el objetivo sea la ganancia, que los trabajadores pueden acceder al conocimiento de la naturaleza para transformarla sin que la motivación sea el dinero o el enriquecimiento; han demostrado que la emulación, la solidaridad, el internacionalismo proletario, el trabajo voluntario son palancas del desarrollo de las fuerzas productivas teniendo al hombre como el centro de todas las cosas. Y no es poca cosa, surge de allí, de la confluencia de la teoría y la práctica, la fuente inagotable de consecuencia y coherencia revolucionaria para la actual y las próximas generaciones de luchadores socialistas. Se crearon vías hacia la construcción del socialismo que duraron decenas de años mas allá de sus deformaciones, teniendo en cuenta que es un sistema nuevo de apenas un siglo de vida. Nos corresponde, entonces, encontrar las vías para que recrear y consolidar esos y nuevos procesos. Nos han legado la teoría y la práctica, donde aparecen crudamente aciertos y errores, no existe ninguna razón dialéctica para desmerecer el materialismo dialéctico e histórico, no existe ninguna razón dialéctica para conciliar con el imperialismo y las grandes burguesías, no existe ninguna razón dialéctica para reformar el capitalismo, no existe ninguna razón dialéctica para negar los frentes o partidos de vanguardia y rebajar el programa histórico de liberación nacional y social.
Nos han legado una lucha legitimada por la teoría y la práctica, nos han legado la lucha más hermosa que haya engendrado la humanidad que es la eliminación de las clases para salir de la prehistoria humana, nos han legado una lucha que no admite claudicaciones por la revolución y el socialismo.

Pregunta: Después de una larga lucha y muy dura por lo demás, ¿es posible hacer un balance más o menos certero de las causas de la derrota y de las lecciones que ésta nos deja?

Mario Rossi: No hacemos autocríticas a pedido ni se las exigimos a nadie, las tenemos incorporadas como método, dispuestos siempre a rendir cuentas a las masas, a la clase como partido, e internamente como militantes. El MRO no estimó científicamente las fuerzas del enemigo, ni hizo un trabajo suficientemente de lucha contra el reformismo en el seno de la clase trabajadora en las décadas del 60 y 70, para afincarse con raíces indestructibles. Nace como expresión de capas medias y se va proletarizando en la propia lucha. Pero en el 2011 cumplimos 50 años de consecuencia revolucionaria. Es y será una lucha larga y cruenta, debemos prepararla lo mejor posible, sin trasladarla a las calendas griegas. Se debe incorporar, a nuestro criterio, el principio organizativo de permanencia temporal en un cargo y rotación de responsabilidades, evitando el culto a la personalidad y los “líderes imprescindibles”, para garantizar la continuidad en el largo plazo.

Pregunta: En el continente existen algunos movimientos y partidos que aún desarrollan la lucha armada, México y Colombia principalmente. ¿Existen posibilidades reales en el resto de los países para que se desarrollen condiciones de formas avanzadas de lucha?

Mario Rossi: Sin duda alguna, en algunos países están las condiciones para lanzarla, y en otros para prepararla; es el único camino que el imperialismo le deja a los pueblos.
Pregunta: Si bien la figura del comandante Guevara es respetada por todos y hasta toda una iconografía se ha desarrollado en torno a él, ¿por qué esta ascendencia no se ha trasformado en fuerza política organizada y el guevarismo en un referente de las masas para su liberación?

Mario Rossi: Existen sólidos argumentos que especifican el hegemonismo del reformismo: la caída de la Unión Soviética y el resto de los países de una vía muerta al socialismo y la falta de maduración de la clase trabajadora como fuerza revolucionaria histórica. Estamos viviendo, lo mismo que la burguesía, el inicio como proceso revolucionario, apenas un siglo. La burguesía confió en líderes mesiánicos al principio (Napoleón, Napoleón III, etc.); a partir de fines del siglo XIX maduró como clase y cada cuatro años elige un burgués distinto para la defensa de sus intereses en casi todos los países capitalistas del mundo. La clase trabajadora deposita todavía su confianza en líderes, muchas veces haciendo culto a la personalidad, en vez de ubicarla en su real dimensión en la historia de la lucha de clases. Es falta de maduración como clase. El guevarismo es una concepción integral (ideología investigativa, partido, el cuadro revolucionario, el papel de los trabajadores y campesinos, guerra revolucionaria, humanismo, internacionalismo), pero se lo conoce muy fragmentado, desde una imagen en una camiseta o en una bandera de un cuadro deportivo, pasando por la consigna de “Hasta la Victoria Siempre” que levantan muchos en forma oportunista hasta el reduccionismo del guerrillero heroico.
Pregunta: Vemos con preocupación cómo el movimiento de masas, y principalmente la clase obrera, hoy se encuentran en una muy débil posición desde todo punto de vista. A tu juicio ¿cómo se rompe con esta situación y cuáles son los elementos centrales de este nuevo período de acumulación de fuerzas?

Mario Rossi: Es necesario crear en cada país partidos revolucionarios de la clase, un frente revolucionario de masas y los embriones de los ejércitos de liberación, con una estrategia continental y una concepción internacionalista.
Es imposible luchar contra el imperialismo si no se da la batalla contra las variantes del oportunismo dentro del movimiento popular (populismos, nacionalismos estrechos, socialdemócratas, conciliadores entre el capital y el trabajo de toda laya, etc.)
Pregunta: ¿El MRO en la actualidad tiene una proyección internacional?

Mario Rossi: Somos internacionalistas, participamos en la Coordinadora Guevarista Internacionalista que impulsa la creación de un Partido Internacionalista que tome a América como una sola identidad y desarrolle una estrategia continental y estamos impulsando los Encuentros Guevaristas Internacionalistas con organizaciones de otros países con la clara intención de aunar esfuerzos en este sentido. Vamos hacia el IV Encuentro que se desarrollará en nuestro país en 2011. Nuestra vocación, línea política y documentación son internacionalistas.
Pregunta: Desde algunos sectores se ha hablado de formar una nueva Internacional, la V para ser más precisos. ¿Qué les parece la idea? ¿Es ésta la internacional de los revolucionarios?

Mario Rossi: El proyecto internacionalista de la clase nace desde el propio Manifiesto Comunista y han habido varias internacionales, la V será necesario crearla, a partir de profundizar el proceso revolucionario en cada país. La V internacional no se puede crear con partidos o procesos que lleven adelante intereses burgueses emparentados o liderando a la clase trabajadora. La V Internacional es un proyecto propio de la clase trabajadora.
Pregunta: A propósito de la lucha armada y de los movimientos político-militares: hace poco en el Uruguay fue electo presidente un ex guerrillero, situación que se repite en Nicaragua. A tu juicio ¿por qué el capitalismo permite esta situación? ¿Es una muestra de debilidad del sistema o un cambio radical de paradigma de estos personajes?

Mario Rossi: Nuestro país no escapa a la corriente de guerrilleros arrepentidos que proliferan en el continente. Todos estos presidentes (ex guerrilleros u obreros como Lula) son renegados de izquierda que se han pasado a las fuerzas del capitalismo. Son neoliberales o social neoliberales, populistas, socialdemócratas que han abjurado de la revolución y el socialismo. Pertenecen a todas las variantes del oportunismo dentro del movimiento obrero y popular. La mayoría son partidos obreros burgueses, expresiones de la mediana y pequeña burguesía, oscilantes, inconsecuentes y potenciales traidores a los intereses de la clase obrera.
Pregunta: Volviendo al Uruguay, ¿en qué está la izquierda revolucionaria en estos momentos, y más específicamente, en que está el MRO en estos momentos?

Mario Rossi: La izquierda revolucionaria está dispersa, con propuesta en construcción, sin un quehacer claro, buscando raíces en el movimiento popular. El MRO se encuentra tratando de unir el espacio revolucionario, construyendo organización revolucionaria y yendo hacia la clase y las masas (las ideas correctas se encuentran dispersas en el seno del pueblo) en un mutuo aprendizaje para que las líneas de acción sean avaladas por la práctica social.
Pregunta: Profundizando lo anterior, y a propósito de una conversación con algunos compañeros hace algún tiempo, se ha planteado el excesivo eurocentrismo en el enfoque teórico de la izquierda latinoamericana y lo necesario de recrear el marxismo partiendo de un estudio mucho más específico de nuestra realidad y de una elaboración política partiendo de esa síntesis ¿El MRO aborda esta tarea en forma sistemática?

Mario Rossi: El MRO ha desarrollado líneas de investigación propias, historia del movimiento obrero e historia nacional, se hacen continuos análisis de estructura y de coyuntura de la economía y de la lucha de clases, se efectúan previsiones científicas para que la práctica laude. El guevarismo nos enseña una línea de pensamiento que combate el dogmatismo, las verdades reveladas y el escolasticismo. La concepción internacionalista nos lleva a estudiar todos los procesos revolucionarios contra el imperialismo y de todos sacamos enseñanzas. Es innegable que la revolución rusa, como madre de todas las revoluciones proletarias, es fuente inagotable de enseñanzas.

Pregunta: ¿Cuál es, a tu juicio, el curso más probable para el desenlace de la crisis del capital? ¿Existe la posibilidad de trasformar esta crisis en algo más allá que les ofrezca a los pueblos una salida realmente beneficiosa?

Mario Rossi: Toda crisis del sistema capitalista genera condiciones objetivas revolucionarias, lo que no quiere decir situaciones revolucionarias. Depende en cada país como la parte subjetiva, el partido o frente de vanguardia haya preparado su vinculación con la clase y las masas para un salto revolucionario. De todas formas esta crisis llevará el nivel de la lucha de clases mundial y local a estadios superiores.

Pregunta: Para terminar, nos gustaría conocer tu opinión sobre las perspectivas que tiene en la actualidad la aplicación de todas las formas de lucha, a pesar del enorme poderío técnico-militar del capitalismo y de las burguesías, no solo en la región, sino a nivel planetario. ¿Es hoy posible disputar el poder partiendo de esta premisa de la acumulación de fuerzas?

Mario Rossi: Lo que define una lucha revolucionaria no es el poderío técnico-militar del imperialismo, y sobran ejemplos históricos. Lo que define la victoria de un proceso revolucionario son las masas, la clase trabajadora, el partido y una jefatura prestigiada; estos elementos en un todo integral, y eso es válido para cualquier país y etapa histórica.

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Una piñata que no es solo griega

Jorge Altamira (especial para ARGENPRESS.info)

Por fin la prensa financiera internacional dejó de jugar con la rúbrica previsible de “la tragedia griega” y decidió llamar a las cosas por su nombre. La nueva etiqueta (“piñata griega”) la estampó el individuo menos pensado, precisamente porque conoce mucho de arrebatos y rapiñas: fue director consejero del fondo especulativo Long Term Capital Management, cuyos manejos casi derribaron al sistema financiero norteamericano en 1998 (Financial Times, 11.2.10). De manera similar, las finanzas griegas están siendo sometidas a un ataque especulativo furioso, que deberá desembocar en una cesación de pagos abierta o disimulada.

Es que lo fundamental de la crisis griega no consiste en sus déficits fiscales sino en la situación de bancarrota de sus acreedores –la banca internacional, que afecta en especial a la de Alemania, Francia y la propia Grecia. Ocurre algo parecido al derrumbe de la banca norteamericana que se expuso a los créditos hipotecarios, sólo que ahora las hipotecas están formadas por la deudas pública de los estados de la Unión Europea, que suman unos dos billones y medio de euros –o sea casi cuatro billones de dólares.

El desequilibrio de las cuentas griegas consiste, por sobre todo, en una creciente acumulación de facturas impagas a los proveedores y contratistas nacionales –algo que en Argentina es también un deporte nacional; el área afectada que los diarios señalan con mayor frecuencia, es el de la salud, que depende fuerte de servicios privatizados y de los pulpos farmacéuticos. Pero esta es un versión interesada, pues aún mayores son los gastos para represión y militares, toda vez que Grecia ha sido puesta al frente en la llamada ‘guerra global contra el terror’ y es también una base de operaciones hacia el Medio Oriente. El déficit de 40 mil millones de dólares (un 13% del PBI) significa que esos gastos duplican los ingresos fiscales corrientes. Como se puede ver, no hay ninguna posibilidad de que Grecia salga del atolladero mediante un ajuste fiscal, pues su magnitud hundiría a Grecia en una recesión sin precedentes.

De cualquier modo, el déficit fiscal no es tampoco lo más grave, pues más abultadas aún son las llamadas ‘necesidades de financiamiento’, unos 70 mil millones de dólares (20% del PBI) que corresponden a los vencimientos de capital de la deuda pública, de 400 mil millones de dólares, que se concentran en 2010. La cuenta de intereses, de 5.5 mil millones de dólares, equivale al 15% de los ingresos del fisco. Antes de abril próximo Grecia deberá cancelar 25 mil millones de dólares en concepto de amortización del capital de la deuda. Esto quiere decir que el Estado griego se ha endeudado con la banca internacional a plazos muy cortos. Este es el núcleo duro de la crisis, que transforma a la crisis fiscal en una crisis bancaria internacional. La mayor parte de esta deuda se encuentra en poder de la banca de Francia y de Alemania, que además tiene fuerte participación e incluso el control de los principales bancos de Grecia. Así como la crisis de las hipotecas cruzó el Atlántico debido a la compra de bonos garantizados por esas hipotecas por parte de bancos europeos (Société Genérale, Deutsche Bank, etc), ahora, dice The Economist, “los diez mayores bancos de Estados Unidos tienen una exposición total en deuda de Irlanda, Portugal, España y Grecia de 176.000 millones de dólares”. Más importante, incluso, como veremos enseguida, es que una porción significativa de ella se encuentra en el Tesoro del Banco Central Europea, que tomó esa deuda como garantía de los prestamos que otorgó a la banca que opera en ese continente.

Crisis fiscal del Estado y la crisis bancaria

Cuando la prensa habla del “rescate de Grecia”, está distorsionando los hechos, pues la quiebra de Grecia apenas disimula la de sus bancos acreedores. Ocurre que estos bancos no reúnen las condiciones para reestructurar los plazos de la deuda griega y disipar la amenaza inmediata sobre el euro y la Unión Europea, debido a que han financiado a Grecia con su propio endeudamiento a corto plazo en los mercados internacionales (¡lo que quieren hacer precisamente los K con el canje y el Fondo del Bicentenario!) y fundamentalmente ante el Banco Central Europeo, convertido en una suerte de especulador de última instancia, a igual título que los restantes Banco Centrales. El BCE tenía abierta, hasta diciembre pasado una ventanilla de créditos para los bancos, a cambio de bonos de los Estados (incluso de baja calificación crediticia), a una tasa de interés de ganga (alrededor del uno por ciento). En lugar de utilizar esta facilidad para reanudar el flujo del crédito a la producción, la banca internacional lo utilizó para especular en las Bolsas, con la deuda pública y con operaciones de corto plazo en los llamados mercados emergentes. De la ganga financiera se ha pasado a la crisis como consecuencia de la decisión del BCE de terminar con la subasta de créditos a los bancos y con el cese de la aceptación de títulos del Estado de baja calificación. Como ocurriera con el derrumbe financiero de 2007-8, la crisis fue desencadenada por la tentativa de poner un control sobre la especulación financiera que había sido alentada por esos mismos bancos centrales. Esta ganga financiera, con el pretexto de evitar la quiebra bancaria. En resumen, la situación fiscal ha entrado en crisis como consecuencia de la continua crisis bancaria o financiera, y no al revés.

La caracterización de la crisis queda más clara cuando se observa que el sistema financiero (bancos, fondos, compañías de seguro) tiene un ‘apalancamiento’ (proporción entre capital y fondos propios, por un lado, respecto a inversiones y créditos, por el otro) de 1 a 30 y hasta 60. Esto significa que los bancos compraron bonos con un múltiplo enorme de dinero ajeno, o sea sin respaldo. Se repite aquí el mecanismo que detonó la bancarrota de hace un año con los créditos hipotecarios y obligaciones de corporaciones, pero en esta oportunidad con un papel sin precedentes del Estado. El Estado reemplaza ahora a los deudores hipotecarios y corporativos de hace un año, pero reemplaza también a los proveedores de fondos de los bancos, mediante la emisión monetaria de sus bancos centrales. Dos puntas tiene el camino y en ambas aparece el Estado para que los bancos ejerzan una función de mediación parasitaria. En síntesis, la deuda de países como Grecia, España, Portugal o Irlanda (¡pero especialmente de Estados Unidos, Alemania o Gran Bretaña!) se encuentra en poder de los bancos centrales de ese conjunto de estados: la Reserva Federal, el Banco Central Europeo y los Bancos de Inglaterra, de Japón…y de China!. Este es el resultado que han obtenido los que cantan las loas al remedio de la intervención estatal. Como quiera que ninguna de las deudas del pasado ha sido cancelada (hipotecarias, corporativas, créditos al consumo, etc.), el ‘plus’ de la deuda fiscal ha creado una situación financiera mundial varias veces más explosiva.

O sea que el nivel de ‘apalancamiento’ (¡desendeudamiento!) no cambió, a pesar de que ese era el objetivo declarado de los gobiernos para salir de la crisis. Pero si antes los bancos recaudaban fondos mediante la emisión secundaria y sucesiva de bonos, que se encontraban ‘respaldados’ por créditos originados en el comercio o la industria, ahora los fondos fueron provistos por los subsidios fiscales y, principalmente, mediante la emisión de moneda y garantías de los bancos centrales.

¡Para ‘apalancar’ a la nueva especulación financiera, los bancos centrales mismos tuvieron que ‘apalancarse’ – o sea ¡crear moneda de la nada! La Reserva Federal creó de la nada un pasivo de dos billones y medio de dólares, que prestó a los bancos. La situación es similar en casi todos los países de Europa, por eso es irrelevante que se pretenda ningunear la importancia de Grecia con el argumento de que representa solamente el 2.8% de la economía del euro. En todos los miembros de la eurozona y fuera de ella, el déficit fiscal ha crecido en forma exponencial, aún más que en Grecia, pues por ejemplo España entró a la crisis, en 2007, con superávit del 3% y cerró 2009 con un déficit del 9% del PBI; está previsto que su deuda pública arribe al 70% del PBI, en 2010, o sea que se acercaría al billón de dólares. Pero tampoco aquí la cuestión fiscal es la crucial (ingresos versus gastos). En el caso de España, los incumplimientos en el cobro de la cartera de créditos inmobiliarios se han triplicado, por un monto equivalente al 9% del PBI, o sea que los bancos no están en condiciones de seguir refinanciando la deuda pública del Reino de Juan Carlos, el cual también tiene vencimientos abultados a corto plazo. Los diletantes recuerdan que la vieja monarquía española cayó, en 1931, luego de una elección municipal, pero el elemento decisivo fue el golpe mortal que le propinó a la dictadura de Primo de Rivera y Alfonso XII la bancarrota del ‘30. Una situación más grave aún atraviesa otro Reino, el Unido de Gran Bretaña, cuyo déficit fiscal, del 15.1% del PBI, y sus necesidades de financiamiento, de cerca del 25% de ese mismo PBI, solamente parecen aliviadas por la circunstancia de que Inglaterra puede emitir libras y permitir, hasta cierto punto, su desvalorización. Pero lo que los ingleses no podrán lograr de ningún modo es compatibilizar la emisión de libras y la devaluación con la conservación de la relevancia financiera de la City de Londres, cuyas transacciones representan el 25% del total de su PBI.

Repitamos: la causa subyacente de la crisis no fue, en absoluto, la revelación de que las cuentas públicas griegas estaban dibujadas (contabilidad creativa) y que el déficit fiscal era mayor al anunciado. Los servicios de inteligencia de los Estados y de los bancos no pueden ser engañados sobre este punto. Cuando una empresa semi-estatal de Dubai declaró, hace poco, el default parcial de su deuda, también soberana, había quedado en claro que la causa no era la falta de recursos públicos (Dubai es un emirato petrolero), sino una incapacidad de los bancos para reestructurarla. Lo caracterizamos como ‘un síntoma, no un caso aislado’. Dejó al desnudo la prosecución y profundización de la crisis financiera que estalló en julio de 2007 con el colapso de Bear & Sterns, y que explotó, en septiembre de 2008 con la quiebra de la banca de inversión Lehmann Brothers y el rescate del pulpo de los seguros AIG.

Los bancos centrales inyectaron sumas varias veces billonarias (millones de millones), por diversas vías, para evitar la quiebra generalizada de los bancos. Con este rescate se pretendió también una nacionalización integral (‘provisoria’) del sistema financiero. Así se financió la absorción de Bear Stearns, Merril Lynch, Wachovia, etc., por otros bancos, y la sobrevivencia del Citi o de Goldman Sachs y Bank of America. Las principales medidas que se utilizaron fueron las compras de los activos devaluados e invendibles de los bancos a precios de libros o a un precio artificial basado en ‘modelos matemáticos’; la compra masiva de títulos públicos y de hipotecas o de títulos garantizados por hipotecas de propiedades desvalorizadas; el otorgamiento de garantías a los bancos; la reducción a casi cero de las tasas de interés de los préstamos de los bancos centrales a los bancos privados – y hasta operaciones declaradamente fraudulentas como el resarcimiento integral de los créditos de los bancos como el Deutsche y Goldman Sachs afectados por la quiebra oficial de la aseguradora AIG.

La nacionalización frustrada y sus consecuencias

Esta emisión gigantesca de dinero dio lugar a un fenómeno conocido como ‘carry trade’, que tiene lugar cuando los bancos obtienen dinero a tasas bajas en determinada plazas financieras para prestar o invertir a tasas o rendimientos muy superiores en otras. El ‘carry trade’ es siempre una operación de corto plazo, para prevenir cualquier reversión de la situación. Se estima que solamente el ‘carry trade’ en circulación, originado en los dólares que la Reserva Federal prestó a tasa casi cero a los bancos de Wall Street y el originado en yenes japoneses a tasas similares es, actualmente, de cuatro billones de dólares. Si este dinero se retirara de, por ejemplo, Brasil, otros países de Latinoamérica, o del sudeste asiático o India, simplemente podría provocar un cataclismo. Esos países, por ironía, son reputados sólidos precisamente ¡por haber sido receptores de un dinero tan volátil!

Esta reversión ya está ocurriendo. Pero el ‘carry trade’ no se limita a operaciones entre monedas diferentes: la financiación a tasa casi cero de los bancos europeos, por parte del BCE, para especular con deuda pública es una manifestación de ese mismo proceso. O sea que las sumas involucradas en estos negocios especulativos, en medio de una formidable crisis industrial, son sencillamente enormes. Es claro ahora el desenlace que tuvo, a fines de 2008, el debate sobre la ‘nacionalización temporaria’ de los bancos, como pregonaban algunos economistas en boga; la alternativa a esa nacionalización ha sido la financiación de un nuevo ciclo de especulación, dentro de la crisis, y la reanudación de las bancarrotas, pero ahora comprometiendo la solvencia de los Estados que deberían oficiar como rescatistas de última instancia del capitalismo. La nacionalización generalizada temporaria había sido presentada como un medio para recomponer el crédito, con métodos dirigistas, hacia inversiones promovidas por el propio Estado. Las nacionalizaciones, sin embargo se hubieran debido generalizar entre los países para evitar un dislocamiento financiero internacional y para coordinar la reactivación. Lo que en abstracto hubiera sido una salida capitalista a la crisis, en concreto habría debido vencer la resistencia de los capitales individuales y de los intereses contrapuestos de los diferentes Estados imperialistas. El plan de rescate que salió en definitiva fue impuesto directamente por Wall Street para su propio salvataje contra las propuestas nacionalizadoras de los economistas académicos.

Los derivados financieros

La crisis europea, más que griega, también ha vuelto a poner en circulación un proceso que caracterizó al desenlace de la crisis a partir de septiembre de 2008. Nos referimos a una operación especulativa de grandes proporciones, que apuesta a la cesación de pagos de los países en crisis, en primer lugar la propia Grecia.

Han explotado los contratos de seguros contra un default (CDS en la jerga financiera). Ocurre que estos contratos no los compran, ni sólo ni principalmente, aquellos que quieren proteger sus inversiones colocadas en bonos o títulos de los países cuestionados, sino que lo hacen los especuladores en general para obtener un beneficio (cobrar el seguro) de la caída del Estado en cuestión. Fue lo que ocurrió con Lehmann Brothers y AIG, y antes con otros bancos: una onda de capitalistas muy bien forrados que apuestan a la quiebra del capitalismo, para resarcirse ellos de la quiebra capitalista (a esto se refiere la ‘piñata’). El encarecimiento de este seguro como consecuencia de la especulación, tiene como resultado una caída del valor de la deuda pública que se asegura, y esta caída de la cotización de la deuda pública encarece su refinanciación y la imposibilita, y apresura su derrumbe. Los especuladores a la baja de la deuda descuentan que la incapacidad de los aseguradores para pagar los seguros será cubierta por el estado, como ocurrió cuando quebró la norteamericana AIG. Pero son numerosos los casos en los que los especuladores solamente pudieron cobrar un 20% del seguro -¡y aun así ganaron plata! Es que los especuladores operan con dinero al margen – ponen un monto mínimo para adquirir los bonos contra default.

Los bancos que han vendido estos contratos de seguros de la deuda griega son fundamentalmente los bancos griegos, que sin embargo no tendrían ninguna posibilidad de pagar esos seguros en caso de default. Se trata obviamente de que apuestan en sentido inverso: de que el default no se produzca por la intervención de la Unión Europea, en cuyo caso esos bancos podrían quedarse con las jugosísimas primas que cobran por esos seguros. Pero en la medida en que el ‘riesgo soberano’ se expande a todos los países, también crece, por parte de los bancos, la demanda de seguros contra default y las primas que hay que pagar por ellos. “La demanda está sobrepasando la oferta”, advierte el Financial Times (11.2), que también añade: “Un incremento en el costo del seguro de la deuda de Estados Unidos o el Reino Unido produciría sacudidas que obligarían a los bancos a poner coto a estas operaciones”. Pero, en este caso, se cerrarían los mercados financieros y la financiación de la deuda pública, y quedaría replanteado el tema de la nacionalización.

La especulación capitalista contra el capitalismo pone de manifiesto la tendencia fundamental de toda crisis capitalista a la imposibilidad de una salida sin una quiebra más o menos masiva de capitalistas, con la consiguiente destrucción de riqueza social y fuerzas productivas, y el aumento del desempleo y de la pauperización. La tendencia objetiva al derrumbe se manifiesta como una competencia entre capitales, y toma el vigor de una ley de hierro. Contra ella chocan los rescates estatales y el mito del poder juratorio del intervencionismo. El keynesianismo no tiene recetas para esta ocasión: solamente ‘funciona’ en fases expansivas, no en fases contractivas, ya que el capitalismo en descomposición no garantiza el pleno uso de recursos y el pleno empleo ni siquiera en la fase ascendente de los ciclos. Fue inútil frente a la crisis del 30, pero sirvió como un arma de contención del proletariado insurgente luego de la última guerra mundial,

A este nivel de la crisis resuena como un latigazo la advertencia de Lenin: las disputas capitalistas se resuelven por medio de la fuerza, no como creen algunos por el mecanismo del mercado –que no es otra cosa que la pantalla que oculta una lucha anárquica que se desarrolla a espaldas de los pizarrones electrónicos de los Mercados de Valores. Por primera vez, en este cuadro de ataque especulativo contra España, Grecia e incluso Gran Bretaña, han aparecido las operaciones que apuestan a la desvalorización del propio euro, con la expectativa de que las operaciones de rescate ni siquiera salgan de las carpetas. En esta timba financiera mundial, se produce el sugestivo caso de que la prensa inglesa está apoyando el no pago de la deuda por parte de Islandia, que solamente puede interpretarse como una operación para desvalorizar la libra esterlina y beneficiar a los que han apostado en esa dirección con contratos de ventas futuras de libras.

En el desarrollo de la crisis griega ocurrió un incidente altamente ilustrativo del impasse general desatado por la crisis. El banco de inversión Goldman Sachs armó un paquete de compra de la deuda pública de Grecia por parte de China (que podía llegar a los 25 mil millones de dólares). Grecia fue presionada, sin embargo, a rechazar esta ‘ayuda’, porque China reclamaba, a cambio, la posibilidad de convertirse en accionista de referencia de un banco griego y de partes de la industria naviera. La burguesía griega se inclinó a defender sus propios ‘intereses nacionales’ aún a riesgo de provocar una hecatombe fiscal, financiera y social. El rechazo a la oferta de China se suma al antecedente no tan lejano de la prohibición para que China pudiera comprar una petrolera en Estados Unidos y otras inversiones de relevancia industrial en Estados Unidos; recientemente, España vetó la posibilidad de que un fondo soberano de China adquiriera YPF a Repsol. Se trata de manifestaciones altamente ilustrativas de las contradicciones internacionales y del impasse en que se encuentra la crisis mundial. En primer lugar, sirve para demostrar que no es suficiente tener reservas internacionales para tener capital, pues las primeras no pasan de un capital-dinero que se limita a cobrar intereses. China podrá tener dos billones y medio de reservas en divisas, pero no por ello tiene capital, pues para ello esas reservas deben ser capaces de apropiarse de fuerza de trabajo y crear plusvalía, no solamente cobrar un interés. En segundo lugar, queda claro que la capacidad cancelatoria de los dólares tiene límites severos; sirve para adquirir mercancías norteamericanas, o sea mercancías que compiten con las de China, pero no para adquirir capitales, o incluso realizar inversiones de capital, que tendrían que competir en el saturado mercado norteamericano. No ocurre, en cambio, lo mismo, con los capitales occidentales en China, donde no cesan de ingresar a capitales chinos, adquirirlos o iniciar inversiones. Esta limitación al poder cancelatorio del dólar, cuando el mercado mundial se encuentra sobre saturado de reservas en dólares, equivale a una declaración de default parcial por parte de Estados Unidos, y pone de manifiesto la tendencia a la desvalorización del dólar. China solamente puede realizar inversiones industriales en naciones periféricas o como socio minoritario, sin poder de decisión; de nuevo, solamente como cobrador de intereses o de dividendos. En Estados Unidos, las inversiones chinas en sectores privados no pasarían de los nueve mil millones de dólares – siempre participaciones minoritarias de capital. La condición del dólar como supuesto dinero universal está cuestionada, toda vez que hay un veto total para la adquisición de capitales contra el país que tiene las mayores reservas en dólares del planeta.

Un episodio

En definitiva, a fuerza de rumiar en torno a la crisis europea, se corre el riesgo de perder la visión del cuadro en su conjunto. La prensa internacional da la impresión de haber olvidado que la ronda actual de caída de las Bolsas y de las deudas públicas que han puesto en crisis al euro y a la Unión Europea, comenzó el año pasado desde bastante lejos de Europa, cuando China puso límites al monto de créditos de su sistema bancario para frenar la especulación bursátil e inmobiliaria desatada por sus medidas de rescate financiero y fiscal. Hace 48 horas, el Banco Central de China reforzó estas medidas.

También en China las operaciones oficiales de rescate iniciaron una nueva onda especulativa, o sea que no resolvieron ninguna de las cuestiones estructurales de la crisis. Además de reiniciar una nueva onda fuerte de especulación en la Bolsa y en el mercado inmobiliario, el dinero del rescate fue destinado a acrecentar una capacidad productiva industrial que ya es excedente en el mercado mundial. El abaratamiento de la inversión por parte del dinero del Estado ha acentuado la tendencia a la sobreproducción, y a la caída de los precios y de la ganancia, y por consecuencia a la desvalorización de los capitales en cuestión. Como el Estado chino es un vendedor neto de suelo urbano (algo que no ocurre fuera de los países en restauración capitalista o en naciones atrasadas con elevada propiedad fiscal), la especulación inmobiliaria ha servido también para apresurar la concentración de la propiedad y la carestía urbana.

Esta ‘burbuja’ financiera e industrial es la contrapartida de las enormes reservas en dólares que ha acumulado China. No solamente ingresa capital del exterior sino que China ha debido emitir una enorme deuda interna con los bancos para absorber el dinero local creado por la entrada de dólares. No hay evidencia más clara de atascamiento en la circulación del capital que la acumulación desorbitada de reservas extranjeras. China se encuentra más cerca del epicentro de la crisis actual que Grecia. No es casual que tendencia a la baja en las Bolsas, en 2010, haya comenzado con el anuncio de las medidas de restricción del crédito por parte de China. Cuando se observa el desarrollo que ha tenido la crisis mundial a partir de los rescates implementados por los Estados capitalistas y, en especial, sus bancos centrales, resulta más claro que nunca que el Estado no reúne ni puede reunir las condiciones financieras para salvar al capitalismo, pues el capital es la base del Estado, no éste el fundamento del capital.

El estado es el bastión del capital como órgano de dominación y represión. Con esta capacidad, no en virtud de una capacidad financiera, puede imponer a las clases explotadas todos los sacrificios necesarios para restablecer la acumulación capitalista y todos los reordenamientos sociales y políticos necesarios para ellos. El supuesto remedio representado por la llamada intervención del estado es una fantasía de centroizquierdistas a la caza de recetas que preserven el capital. De la bancarrota actual no se puede salir con el aumento de la demanda agregada, pues ella entrañaría más gasto y déficit fiscales. De manera inversa, el corte a los gastos sociales y a los salarios acentuará la recesión y la crisis fiscal. Al final del camino el resultado es el mismo: el capital necesita destrucción de recursos y mayor vulnerabilidad de la fuerza de trabajo para salir de la crisis mediante una nueva concentración de capitales a nivel internacional.

Una palmada en la espalda

Lo que se acaba de decir se ve claramente en el manejo de la crisis de Grecia y de España por parte de la Unión Europea. A pesar de que están advertidos del incremento de la tendencia al default de ambos países y de los enormes vencimientos que tiene Grecia en abril próximo, los gobiernos de la UE han decidido limitarse a dar una declaración de respaldo. La razón es meridiana: antes de anunciar un rescate quieren que los gobiernos respectivos impongan los planes de ajustes a sus explotados, en particular el aumento de la edad de retiro y las privatizaciones (También están ejerciendo una presión para que Grecia, España y Portugal vendan sus reservas de oro). Estas exigencias tienen que ver con un planteo más general, que se manifiesta en la coincidencia que existe en las cúpulas de los Estados y en los capitalistas de que la quiebra de los sistemas de salud y de jubilación es sólo una cuestión de tiempo, ¡no tienen salida ni siquiera privatizándolos, pues la crisis financiera ha llevado a la quiebra, en primer lugar, a los fondos de jubilación privada! La pelea por la reforma de la salud en Estados Unidos demuestra que lo mismo vale para la protección sanitaria. La Unión Europea está tanteando la vía de la confrontación, con la expectativa de imponer sus planes contra las masas en los marcos democráticos. Fue lo que intentó el gobierno de De la Rua a principios de 2001, bajo el ministerio de López Murphy. Es lo que ha hecho la UE en los países bálticos, Ucrania y Hungría, donde ha impuesto planes draconianos – la producción industrial de Letonia ha caído un 38% en el último trimestre. Si el ajuste no tiene la profundidad que le reclaman los estados capitalistas, Grecia irá a la cesación de pagos, para reestructurar su deuda en nuevas condiciones. Los gobiernos de Francia y Alemania no irán al rescate de Grecia sino de sus propios bancos, que cuentan con la garantía de sus respectivos bancos centrales. Lo cierto es que Grecia no puede evitar la cesación de pagos; la única duda es la forma que tendrá el default, por ejemplo si se hará dentro o fuera de los marcos de la Unión Europea. Alemania y Francia deben cuidar su corral, antes de pensar en socorros. Previmos al comienzo de la crisis, en julio de 2007, que su primera victima sería la UE. Añadamos simplemente que, dada la presencia de la banca griega en los Balcanes, los países de la ex Yugoslavia habrán de saborear primero el tornado de la crisis, si es que alguna vez verán los frutos de la integración.

Estados Unidos empantanado

Incuestionablemente, el corazón de la crisis continúa estando en los Estados Unidos, donde el crédito está parado, el valor de la propiedad inmobiliaria sigue cayendo y los desalojos, aumentando. La mentada reactivación industrial se basa en una recomposición limitada de inventarios –no en un viraje de la inversión o el consumo. El Wall Street Journal habla incluso de una desarticulación de la cadena industrial como resultado de la desaparición de tercerizadas, subcontratistas o redes de ventas, que el columnista de Clarín, Jorge Castro, disimula con referencias a cambios en los patrones tecnológicos. La situación de las dos enormes agencias de crédito hipotecario (Fanie Mae y Freddie Mac) es de completa bancarrota: pérdidas de 200 mil millones de dólares y activos inflados por cuatro billones de dólares!. De este modo, el presupuesto federal, con un déficit previsto 1.8 billones de dólares, es lo más parecido a un dibujo, porque no incluye a estas agencias hipotecarias. A esto hay que sumar la bancarrota de ocho estados, incluida California, que la prensa internacional ha asimilado a los estados europeos que encabezan el ranking de la crisis. La desocupación oficial en las grandes ciudades de California es del 27% de la población activa. “Yes, we can”.

El viraje a la baja en la Bolsa de Nueva York, que comenzó con las restricciones de crédito en China, se volvió a convulsionar con los avatares griegos, lo cual demuestra la correa de transmisión que liga al sistema bancario y las deudas públicas a través del financiamiento espurio de los bancos centrales.

El desarme de las operaciones de ‘carry trade’, con el consiguiente reflujo del dinero hacia el dólar y el yen, ha desatado una corriente de devaluaciones monetarias, en la que el euro ha sido especialmente afectado. Pero en la fila también se encuentra Brasil; una devaluación significativa del real brasileño obligaría a los K pedir el Fondo del Bicentenario al FMI. La devaluación del euro ya ha precipitado una corriente especulativa que apuesta a la baja; si esta tendencia se confirmara se asistiría a una revalorización del dólar y del yuan chino, que reforzaría las presiones a una guerra comercial, pero, por sobre todo, se vería una desvalorización de las carteras bancarias de Europa y la posibilidad de una huída del euro y de una crisis monetaria internacional – el punto más alto de cualquier crisis.

Muchos interpretan que la evolución negativa del euro y la irrelevancia internacional del yen como moneda de reserva demuestran la fuerza inquebrantable del dólar y de los Estados Unidos, refugio último del capital mundial. Se trata, sin embargo, de una interpretación simplista: lo último que necesita Estados Unidos es que la demanda mundial de dólares caiga, que retornen los dólares en circulación en el exterior y que este reflujo de capitales provoque una nueva onda especulativa interna. En realidad, un derrumbe de las monedas rivales del dólar sería una premisa para el derrumbe del dólar, afectado por la enorme emisión provocada por las operaciones de rescate. Esto es lo que explica la demanda de oro con fines de acumulación monetaria – incluso después de una venta de una porción de reservas de oro por parte del FMI. .

Una parada intermedia, todavía

Como puede apreciarse, la bancarrota capitalista se encuentra en pleno desarrollo. Como corresponde a la naturaleza del capitalismo, su curva es zigzagueante y se entrelaza con crisis políticas y luchas sociales cada vez más agresivas. Todas las clases sociales sufrirán las consecuencias de este desarrollo y se verán obligadas a adaptar sus conductas a las nuevas circunstancias. No es casual que en Italia haya numerosas ocupaciones de fábrica y que se produzcan grandes huelga generales, como ha ocurrido en Turquía y comienza a ocurrir en Grecia o que, en Estados Unidos, haya surgido “el partido del té”, una ‘reunión social’ de tendencias fascistas, mientras las crisis políticas avanzan país por país.

El punto más importante es, sin embargo, la desintegración de su tendencia histórica de fondo, que es el desarrollo del capital ficticio. El capital ficticio no es el capital mismo sino su representación o forma derivada de él, bajo la forma de acciones, títulos de deuda pública y privada. En las últimas décadas, este desarrollo se completó con segundas y terceras formas de derivados, que permiten intercambiar entre si todas las formas de ese capital ficticio. El capital ficticio permite que el capital se pueda transar con mayor facilidad, y que con ello aumente la rapidez de su circulación, que es uno de los factores fundamentales del aumento de sus beneficios. Obviamente, la forma desarrollada del capital ficticio es la forma última del capital, cuando éste ha perdido su forma concreta y su forma de propiedad individualizada, y cuando el capitalista se ha transformado en un parásito absoluto, que prospera por medio de la transacción de papeles. Este capital ficticio, sin embargo, creó la ilusión de que el capital se había despojado de todas las trabas para su desarrollo, pues podía recrearse a si mismo y crear los mercados para esa reproducción, incluso que se independizaba de la creación de plusvalía, única vía en el capitalismo de creación de valor. La manifestación más contradictoria de este capital ficticio fue el desarrollo del crédito hipotecario y al consumo para compensar la tendencia a la caída de los ingresos personales de los usuarios. La expresión más abstracta de este desarrollo es la circulación de un dinero que no tiene valor propio, y que da toda la impresión de que es una creación ‘científica’, o sea caprichosa, de las autoridades de los bancos centrales. El mercado de ‘derivados’, la burbuja financiera de las últimas dos décadas, ha sido la manifestación de la dominación del capital ficticio.

Para algunos, la crisis actual no marca el ‘pinchazo’ del capital ficticio y, por lo tanto, una depresión histórica de la reproducción capitalista, sino, al revés, la crisis despejará el terreno para una expansión mayor aún del capital en su forma más abstracta. Si se considera el antecedente de la crisis del 30, esta expectativa es ilusoria, pues el capital recuperó la tendencia a su forma más abstracta de constitución social, solamente al cabo de 60 años, luego de una guerra mundial sin precedentes y revoluciones sociales colosales, y finalmente como consecuencia de una reversión extraordinaria de las conquistas sociales y estatales ganadas por la clase obrera mundial.

Ahora, como lo hace notar una columnista del Financial Times, ese mercado está totalmente paralizado: los bancos no consiguen dinero a cambio de la colocación de los títulos de deuda que tienen en su poder. Los bancos centrales están cumpliendo esta función, con las consecuencias descriptas en este artículo. Asimismo, el oro, relegado a la condición de otra materia prima industrial más, levanta cabeza, como unidad de medida y reserva de valor. Medido en onzas de oro, el valor del capital que se cotiza en las Bolsas es mucho menor de lo que parece en dólares. Los llamados activos tóxicos no encuentran valor de mercado, y el valor que se pretende atribuirles, según modelos matemáticos, no es aceptado por casi nadie. En una palabra, el capital creyó que había superado a la ley del valor y que la economía podía funcionar en base a precios sin relación con el tiempo de trabajo social necesario para la producción de las mercancías correspondientes y sin relación con la capacidad de consumo final de las personas, y que podía crear su propio dinero subjetivo sin necesidad de materializarlo, objetivamente, en un producto social particular.

La crisis consiste en el estallido de estas contradicciones. Como lo explicó Marx: “…el crédito acelera la violenta erupción de esta contradicción –la crisis– y por este medio los elementos de desintegración del viejo modo de producción. Las dos características inmanentes en el sistema de crédito son, por un lado desarrollar el incentivo de la producción capitalista, el enriquecimiento a través de la explotación del trabajo de otros, hacia la forma más pura y colosal de apuesta y estafa, y reducir cada vez más el número de los pocos que explotan la riqueza social; por el otro lado, constituir las formas de transición hacia un nuevo modo de producción”.

En este cuadro histórico concreto, las etapas decisivas de la crisis aun están por delante. De un lado, como lo demuestran las políticas que se han impuesto o buscan imponerse en Grecia, España, Ucrania, Islandia, Irlanda, el Báltico y Portugal, el capital tendrá que enfrentar la resistencia de los trabajadores que habían asumido importantes conquistas sociales como derechos adquiridos. Se encuentra en desarrollo una colosal confrontación social. Pero más allá de este aspecto ineludible, el capital está forzado a buscar una salida en la colonización de los mercados que recientemente fueron recuperados para la circulación capitalista mundial. Hasta ahora, China y Rusia (pero especialmente China) fueron factores propulsores poderosos para el capital y la clave de la bóveda del gigantesco desarrollo de capital ficticio de las últimas décadas. Pero, al mismo tiempo, han intervenido como competidores en el mercado mundial y han acelerado la tendencia a la sobreproducción. De factores de reversión de la caída de la tasa de beneficio mundial, se han transformado en impulsores de una nueva curva descendente. La disputa entre Estados Unidos y China para que ésta abra más su mercado para los capitales internacionales y para que revalorice su moneda, el yuan, son el toque de clarín para proceder a una colonización integral, que ponga a disposición del capital los mil millones de trabajadores que aún se encuentran confinados en la pequeña producción agraria o en las empresas del Estado. Pero ni Rusia ni China son los estados previos a sus respectivas revoluciones. En el caso de China, por ejemplo, es la primera vez en quinientos años que enfrenta una crisis mundial con un estado unificado. El imperialismo no puede avanzar, como a principios del siglo pasado o en los años 30, por medio de la creación de regiones libres; más aún, China podría integrar con Corea y Japón un área económica rival de los Estados Unidos. China es una sociedad capitalista sui géneris, en transición, es mucho más que simplista reducir su caracterización a una categoría ultra general. Un razonamiento diferente, pero metodológicamente similar, se puede aplicar a Rusia, que tiene una de las reservas tecnológicas más importantes. La dialéctica de la desintegración de la forma última del capital incluye una nueva confrontación política internacional, con claros alcances revolucionarios, pues pondrá a prueba si la restauración capitalista en los ex estados llamados socialistas ha sido una salida de largo plazo para el capital, o el punto de partida de nuevas revoluciones sociales. Asimismo, Estados Unidos entra a esta gran crisis mundial con un agotamiento de los recursos que acumuló en su más o menos prolongado período de primacía. La lucha de clases en los Estados Unidos será uno de los centros políticos relevantes, si no el mayor, en la presente crisis mundial.

Fuente imagen: José Javier – OJO DIGITAL

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Las dificultades del presidente electo en Chile. Las contradicciones del estado liberal

Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)

A Sebastián Piñera el presidente electo en Chile el 17 de enero, vencedor con una estrecha mayoría de poco más de un 3 por ciento, antes que asuma el 11 de marzo, se le está formando una oposición al interior de su coalición.

El debate es interesante. Chile, al representar uno de los modelos de centro izquierda más eficaz por mantenerse en el poder 20 años, también el vuelco hacia la derecha y el neoconservadurismo que llevó a Piñera a la presidencia, lo convierte en una cápsula representativa de las contradicciones del estado liberal.

La probeta Chile. Aunque como marco general, veamos lo que sucede en EEUU, el país que más gravita, cuya crisis política tiene repercusiones de diferentes dimensiones en el resto de los países.

Independiente de las fortalezas y precariedades de cada nación, desde Honduras hasta EEUU, pasando por las rencillas internas de la Comunidad Europea, lo que se destila en los fenómenos políticos, es la crisis del estado liberal moderno.

En sus últimos discursos, Barak Obama apuntó a un tema central que muchos no advierten porque a EEUU sólo hay que verlo como la potencia imperialista y nada más: Si el actual sistema económico opera sobre un sistema político abierto, o funciona bajo una dictadura disfrazada, en poder de los grandes consorcios financieros y las grandes compañías manufactureras y de servicios.

En su mensaje a la Unión, dejó entrever entre líneas, las dificultades que enfrenta para implementar una agenda con pequeñas reformas a la matriz del sistema, y la percepción de que cada vez más se debe negociar con una agenda neoconservadora impuesta hace décadas.

Aparte del rol que le incumbe al estado, es así que al discutir las características actuales de los sistemas políticos, emerge el dilema de fondo del estado liberal en las actuales condiciones que impone el sistema económico.

Un número no despreciable de políticos evitan posicionarlo como tema de debate porque pocos están dispuestos a hacerse el harakiri.

“El estado liberal tiene algunas fisuras, necesita de algunos ajustes, pero no está en crisis y cuando las hay se fortalece”, es el predicamento de un mundo amplio.

En qué consiste la actual crisis del estado liberal sucintamente. La política de los últimos 25 años, desde las bases del estado liberal no puede sustentar (políticamente) el sistema económico impuesto en la década de los 80. La política no puede reinventarse sin hacerle modificaciones. El estado liberal aspira también a la justicia social y la matriz sin cambios no lo permite.

Conociendo esta dificultad estructural, el presidente electo en Chile que pretende atrapar el centro político –figura teórica desdibujada por la polarización que demanda el sistema- apuntó a un mensaje sencillo que prendiera en la población.

El que dio más frutos electorales giró alrededor de “forjar una administración pública más vigorosa, eficaz, lejos de las parcelas políticas y el descuartizamiento por cuoteo político”.

Insistió que la administración pública pertenecía a todos los chilenos para servirlos y no que los partidos políticos se sirvan de ella.

El concepto tuvo efecto precisamente porque se observaba que los estancos de clientelismo político, le hacían daño al patrimonio de la función la pública que le pertenece al ciudadano.

No fue un mero guiño, tiene un planteamiento agresivo respecto a cómo administrar mejor el sistema.

Frente a la decadencia administrativa del modelo derrotado, Piñera piensa que el rigor de la gestión empresarial mejora la administración del estado.

Sin embargo la crítica más enconada a ésta tesis, que es tan vieja como el capitalismo mismo, proviene de su propia coalición con algunos apoyos de la coalición de centro izquierda que sale pronto del gobierno.

El reclamo es que en su gabinete escasean la política y los soldados de terreno, y ven en la excelencia de la gestión empresarial destilada de los avatares políticos, un gran problema.

En la controversia se percibe una inconsistencia entre el “concepto vendedor” y lo que se vislumbra a partir de los reclamos de un parte central de sus partidarios para el regreso de la política en los asuntos de estado, un eufemismo para acceder al botín de los ministerios

Un periodista ironizó: “Es la primera vez que los nombrados en el gabinete pisaban el centro de la capital repleto de contradicciones sociales y económicas o salían de sus espacios privilegiados de sus empresas y academias”.

Otros comentaron el gabinete desde una sociología de las clases sociales muy arcaica, condicionando la visión y las capacidades a determinada clase social e ideología política. Si se es rico y de derecha se cerró la puerta para beneficiar a los más pobres.

En el gabinete predomina una mezcla de académicos de alto nivel, empresarios y profesionales exitosos trabajando para grandes compañías, la verdadera Elite del Poder que describe Charles Wright Mills.

Es absurda la crítica de que no hay políticos, porque para ser empresario con éxito hay que ser un buen político primero.

También la crítica surgió de quiénes sostienen que los partidos políticos son los únicos o más eficaces fiscalizadores del uso del bien público. Otra falacia del mundo corporativo creado alrededor de la función política, muy apoyada por los medios.

Sin embargo la crítica más preocupante proviene de los arquitectos de la campaña de Piñera.

Le exigen al líder espacio para sus propios diseños internos. Insisten en la concepción estamental del partidismo, y detrás del argumento de la política y la democracia está el predicamento que se oculta al público: “Este terrenito para mí, este otro para el otro y para el otro…”.

Se le llaman espacios para negociar, sin embargo se manifiesta la apetencia por la fábrica de poder. El Estado continúa siendo el empleador más poderoso y estable aunque no necesariamente el que remunera más. Por ejemplo, cerca de 98.000 (97.776. GOCH) son los funcionarios a contrata que pueden cambiar, además de los que están a honorarios, otras decenas de miles.

El problema subyace en dos ejes que se contraponen.

Uno, la identidad (política) del político chileno que es elegido para resolver problemas (la contingencia).

El otro es el tema pendiente: “A qué sociedad aspira el chileno”. Está demostrado que resolver problemas no compatibiliza con la aspiración mayor, de allí el tema de la identidad y la levedad.

Una administración más eficaz y neutral respecto a los partidos, podría aparecer banal frente a la pregunta mayor, sin embargo fue el mensaje que le dio el plus a Piñera: “ Por favor mejore al menos la administración pública. De allí partimos para resolver otros problemas, e imaginar qué sociedad queremos”.

La aspiración de mejorar una administración pública vapuleada por la política, se transforma en un ejercicio metodológico casi imposible, precisamente por tener a esa política derrotada inserta en la toma de decisiones. Este terrenito para mí el otro para vos.

El empecinamiento por reafirmar esa identidad política con su pragmatismo inmediatista derrotado, es la insoportable levedad política del ser en el estado liberal actual. No hay consistencia mínima.

Aparece retratada en la magistral novela de Milan Kundera “La insoportable levedad del ser”, cuyo título se parafrasea constantemente. El punto central es la política vista en los circuitos más próximos que rodean al ser y sus afectos.

La sociedad presiona esos circuitos para que el individuo cada vez analice menos. Entonces explota en un libertarismo que es la levedad del ser: no sabe dónde está y hacia dónde va.

La actual coyuntura país, y observando la gran coyuntura mundial permite reiniciar ese debate de: “A qué sociedad aspiramos”. Con menor levedad, sería lo ideal.

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Gobierno colombiano de Uribe Vélez pretende llevar a Suecia su propia represión contra colombianos perseguidos en el país

Apolinar Díaz – Callejas (especial para ARGENPRESS.info)

En Colombia no ha habido divulgación alguna de fondo de la campaña emprendida por el gobierno de ultraderecha del presidente, Álvaro Uribe Vélez contra refugiados colombianos en Suecia desde hace varios años, que han huido de la represión política y de los crímenes cometidos en Colombia sistemáticamente contra opositores a regímenes represivos colombianos, a lo largo de una violencia política de más de 50 años de existencia en el país que han buscado en esa nación europea amparo al derecho a la vida y al trabajo.

Ayer, 15 de febrero de 2010, el resumen de noticias de ARGENPRESS.info da cuenta de las maniobras del gobierno de Uribe Vélez contra los asilados colombianos en Suecia y de la energía política y democrática con que el gobierno sueco defiende su adhesión permanente a la defensa del derecho a la vida y de los Derechos Humanos de los perseguidos de Colombia y del mundo. Yo como, luchador durante más de 50 años por la democracia real y el respeto y vigencia de los Derechos Humanos en Colombia, me siento obligado a divulgar el documento del gobierno sueco publicado en la edición de este mismo día en Argenpress.

El gobierno sueco ha venido presentando sistemáticamente protestas y cargos al gobierno colombiano por sus actividades ilícitas e inmorales ante las autoridades de Suecia para que suspendan las garantías sociales, jurídicas y personales que los gobiernos de ese país han dado a centenares de colombianos, que a lo largo de una violencia de más de 50 años continuos, han tenido que huir de las amenazas gubernamentales en Colombia y que, afortunadamente para ellos, han encontrado amparo y apoyo en Suecia, lo cual obviamente, agradecemos y celebramos todos los demócratas colombianos y latinoamericanos que seguimos luchando por alcanzar una democracia verdadera, profunda y humanística.

¡Increíblemente, en Colombia la violencia política y gubernamental no ha perdido aliento ni agresividad! Leyendo algunos periódicos de las regiones colombianas más distantes, es más fácil constatar que en solo 2 departamentos pobres (Sucre y Córdoba), hay permanentemente más de 80 asesinatos de ciudadanos y personas de diversas calidades, mes por mes, pese a que en estos instantes estamos en un proyecto de elecciones presidenciales de instituciones del Congreso y de la administración pública.

Es decir estas elecciones colombianas con las que se pretende hacer respetar una falsa democracia como la que tenemos. El gobierno Uribe Vélez prepara perpetuarse en el ejercicio del poder quebrantando todas las leyes que reglamentan la limitación de los períodos de gobierno elegidos por el voto popular. Aquí no existía la reelección presidencial inmediata, pero Uribe Vélez aprovechó el abuso de los poderes que tenía para hacerse reelegir ya por una vez, y ahora, en estos precisos momentos, utiliza todo el aparato del Estado para buscar una tercera elección. Por eso el gobierno de Uribe Vélez se ha lanzado en Suecia contra el gobierno de ese país, porque allá hay una democracia que reconoce los derechos electorales de todos los ciudadanos nacionales y extranjeros. La prensa de Buenos Aires misma, da cuenta de las amenazas de los funcionarios del gobierno de Uribe Vélez en ese país para que tomen medidas contra los colombianos que explican la verdad de la dictadura de Uribe Vélez. El gobierno de Suecia ha respondido con una espectacular energía que ojalá sea seguida por todo el mundo. Todo esto es un estimulo a que los colombianos, cualquiera que sea el sitio del mundo donde se encuentren, se movilicen exigiendo respeto a los Derechos Humanos y el derecho al voto libre, para impedir la tercera reelección de Uribe Vélez y su rosca electorera.

Estoy seguro que los pueblos del mundo responderán con energía a este llamando para impedir que el nuevo presidente los Estados Unidos, cuyas ideas retardatarias han desconcertado al mundo y a todos los demócratas, para que así entiendan, al fin, que traicionó a los demócratas norteamericanos, las esperanzas de una nueva América Latina.

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Argentina: Los números mentirosos

Carlos del Frade (APE)

Decía el viejo Pitágoras que los números muestran la esencia del universo y la vida cotidiana de los pueblos.

Mucho más tarde y mucho más acá en la geografía, Raúl Scalabrini Ortiz sostenía que “los números son las vísceras de la sociedad”.

Y que cuando se mienten en los números, se miente en la política.

La información fue contundente: la inflación fue del uno por ciento.

Eso dice el dibujo oficial del otrora prestigioso Instituto Nacional de Estadísticas y Censo. En enero del año del bicentenario, las cosas –según consigna este subgénero rantifuso del realismo mágico- aumentaron una centésima parte de su valor anterior.

El precio de la leche, el pan y la carne, casi la trilogía de la identidad alimentaria de los argentinos, tuvo un crecimiento que orilló el cuarenta por ciento.

Sin embargo, desde el gobierno nacional los números imponen que los costos apenas escalaron un uno por ciento.

Una descomunal mentira.

Una descomunal mentira que tiene sus consecuencias en otros números. Por ejemplo el cacareado aumento de las jubilaciones.

Esos 68 pesos de incremento a más de cinco millones y medio de jubilados equivalen a dos pesos, diez centavos más por día. ¿Dónde está el “gran” beneficio? ¿Qué medicamento puede comprarse con dos pesos diez centavos más por día? ¿Cuántos kilos de pan, cuántos litros de leche y cuántos kilos de carne puede comprarse un jubilado con ese aumento? Y en forma paralela, los propios fondos de los jubilados, los que están en la gran caja de la ANSES, han servido para darle un crédito a la General Motors de 70 millones de dólares.

Una descomunal mentira.

De allí que los propios trabajadores del INDEC hayan producido un acto en defensa del organismo y en contra de la intervención que lleva ya tres años y que es la responsable de los números mentirosos que susurran la supuesta inflación que pesa en la vida cotidiana de las mayorías argentinas.

-En la justicia se ha demostrado que las cifras hoy son manipuladas. Pero ahora el juez se ha tomado un extraño tiempo más que prudencial para saber si esa manipulación constituye un delito o no. Y para nosotros es un delito porque las estadísticas constituyen un bien público- dijo Cintia Pok, ex directora de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC y delegada de los trabajadores afiliados a ATE.

La mujer mantiene su puesto pero nadie usa su trabajo serio, riguroso y científico. Ella se siente una “desaparecida institucional” y sin embargo, a pesar de las presiones de la intervención, continúa tratando de difundir la realidad que no conviene al oficialismo.

Entonces, los números mentirosos, las cifras hijas del rantifuso realismo mágico del INDEC, juegan a favor de los poderosos.

Sin números reales, el costo de vida hace que las discusiones salariales siempre salgan a favor de los empresarios, de los patrones y no de acuerdo a las necesidades de los que producen.

Los números mentirosos son la base de otras mentiras, todas aquellas que sirven para ocultar una política que se dice a favor de los que son más cuando, en realidad, está en su contra.

Fuentes de datos:
Diarios Crítica de la Argentina 9 y 10-02-10 y Clarín 12-02-10.
Entrevistas propias del autor de esta crónica.

Fuente imagen: APE

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