lunes, 1 de marzo de 2010

Independencia hispanoamericana y lucha de clases

Olmedo Beluche (especial para ARGENPRESS.info)

La Independencia hispanoamericana fue una revolución en el pleno significado de la palabra, tanto como la francesa de 1789 o la norteamericana de 1776 o la Rusa de 1917. Todas las revoluciones clásicas, esto ha sido señalado por muchos, parecen desarrollarse en un ciclo que va trasladando el poder a través de las diversas clases sociales y sus fracciones, desde las más moderadas hasta las más radicales, para luego volver a asentarse sobre las moderadas, pero expresando una nueva realidad social y política surgida de entre el polvo y los escombros de años de luchas.

La Revolución Hispanoamericana por la Independencia no fue la excepción a esta regla. Como todas las revoluciones, ésta empezó como quien no quiere la cosa, con modestos y moderados objetivos, digamos que reformistas, pero sin darse cuenta, se fue complicando, profundizando, se conformaron sus partidos, se confrontaron, parió nuevos hijos y se los tragó (como diría Dantón). Al final, luego de 20 años de guerras civiles, sus resultados no fueron exactamente los previstos por ninguno de sus actores principales.

Nuestra independencia, al igual que el modelo clásico de la revolución Francesa, tuvo sus partidos: los realistas (virreyes y oidores, como Abascal, Liniers o Amar, con sus generales terribles como Sámano y Morillo); los girondinos o moderados (Castelli y Rivadavia en el Sur, Camilo Torres en Nueva Granada y Miranda en Venezuela); sus jacobinos (como el propio Bolívar, Mariano Moreno o sus seguidores póstumos, San Martín, Nariño); y su partido más radical y plebeyo, a la manera de los Sans-Culottes (representado por Carbonell en Bogotá, Beruti y French en Buenos Aires, Artigas en Uruguay, José Leonardo Chirino o Piar en Venezuela).

A su vez, cada partido expresaba los intereses de una clase o fracción de ella: los comerciantes importadores, los exportadores, los productores del mercado interior, las capas medias de profesionales (generalmente abogados), los pequeños campesinos, los jornaleros, los artesanos, etc. El modelo de estado que propugnaban también variaba, de acuerdo a los intereses de clase: monárquicos, monárquicos constitucionales, republicanos (unos a favor del sufragio restringido, otros proponiendo el sufragio universal, masculino, claro), centralistas y federalistas.

En realidad nunca se procedió siguiendo un proyecto predeterminado, como algunos han llegado a creer. Por el contrario, los propios estados nacionales surgidos de la independencia, tanto en cuanto a sus fronteras, como en su organización económica y política, no quedaron claramente trazados hasta después de la segunda mitad del siglo XIX, luego que triunfaran los esquemas que ahora conocemos, tras décadas de guerras civiles. Lo cual demuestra que la historia social es un libro abierto, no escrito en ninguna parte, resultado de múltiples factores que nadie puede controlar.

Pero la Independencia, aunque siguió el modelo clásico de la Revolución francesa y estuviera inspirada en buena medida en la Ilustración gala y en el liberalismo inglés, no fue un calco de aquella y aquí los partidos y las ideas tuvieron sus propios significados, atendiendo a su específica realidad social y cultural. Los conceptos y los simbolismos no siempre tenían los mismos contenidos. Quien haga una lectura superficial de los hechos corre el riesgo de equivocarse completamente.

Basten dos ejemplos: el papel de un sector de la Iglesia, el “bajo clero”, contrario al jugado en la Francia de fines del XVIII, acá tuvo caracteres revolucionarios. Si no, ¿cómo explicarnos la acción revolucionaria de las masas indígenas movilizadas por el cura Hidalgo tras la imagen de la Virgen de Guadalupe? En el sentido contrario, ideólogos ilustrados de la élite criolla, como Camilo Torres, que apelaban al ideario modernizador para justificar su igualdad de derechos con los españoles, tenían pavor de que el sentimiento igualitarista calara en la masa de indios, negros y mestizos.

Al igual que en la Independencia norteamericana y la francesa, el factor de la política internacional debe ser tomado en cuenta en el análisis, ya que éste jugó una veces a favor y otras en contra del proceso general, pero en todo momento fue una influencia decisiva sobre los acontecimientos.

El telón de fondo, lucha entre Francia e Inglaterra:

El factor internacional condicionó todo el proceso y en gran medida fue la chispa que prendió la mecha. Por supuesto, la perspectiva histórica requiere usar una razón dialéctica para la cabal comprensión de los sucesos. Dialéctica, porque es evidente que hay un factor interno de crisis económica, social y política incubándose en el imperio español a lo largo del siglo XVIII, que lo debilita tremendamente. Crisis interna que explica la facilidad con que la disputa por la influencia mundial y europea, entre Francia e Inglaterra, convierten en monigote a la monarquía borbónica, precipitando su colapso.

Los Borbones españoles siguieron actuando como peones de Francia incluso después que guillotinaron a Luis XVI. Y como aliado de ésta, entra en guerra con Inglaterra, que hace evidente su predominio naval destruyendo la armada española en la batalla de Trafalgar en 1805. Lo cual derivó en consecuencias concretas para sus colonias americanas.

Además de no poder controlar el contrabando de mercancías, en 1806, Inglaterra avanza su política expansionista invadiendo el Río de la Plata, y la monarquía española se encuentra en tal estado catatónico que se ve imposibilitada de hacer nada al respecto. Es el pueblo bonaerense el que, ante la propia ineptitud del virrey Sobremonte, espontáneamente se organiza para rechazar la invasión inglesa, con Liniers al mando de un ejército local. A partir de allí, la pérdida de control sobre Buenos Aires sólo podía ir en aumento.

Al año siguiente, 1807, Napoleón Bonaparte decide invadir Portugal para someterlo a su política de cerco contra Inglaterra. El emperador francés realiza esta primera invasión a la península Ibérica a través de España, ante la total pasividad e incapacidad de sus ejércitos. Los efectos de esta primera invasión son decisivos:

Primero, implica el traslado masivo de la corte de los Braganza, de Lisboa a Brasil, convirtiendo a éste último país puntal decisivo de su influencia en América; segundo, la invasión napoleónica a Portugal demuestra la necesidad para Francia de controlar también a España y demuestra que este plan es viable, de modo que prepara la segunda invasión al año siguiente; tercero, una vez en Brasil, y ante la crisis de la monarquía española, se despiertan las ambiciones de la mujer del rey portugués, Carlota Joaquina de Borbón, sobre las posesiones americanas del imperio, formándose partidarios de este proyecto en Sudamérica, como el propio Manuel Belgrano en Buenos Aires.

Entre 1808 y 1810, la monarquía lusitano brasileña impulsó el proyecto de un reino hispanoamericano regido por Carlota como legítima heredera de los Borbones. Sin embargo, según el historiador Félix Luna, Inglaterra jugó con el proyecto pero no permitió que cuajara, pues hacía equilibrio tratando de mantener en la formalidad de aliados a la Junta de Sevilla y al Consejo de Regencia posteriormente.

La propia crisis entre Carlos IV y Fernando VII, que va desde un golpe de estado, del hijo contra el padre, hasta las Capitulaciones de Bayona y el apresamiento de ambos por Napoleón, constituye el síntoma más claro de la crisis española. En 1808, Napoleón invade España y nombra a su hermano José rey de este país, lo cual destapa el proceso que culminará con la Independencia hispanoamericana, con posterioridad a 1821-25.

El pueblo español se insurrecciona contra José Bonaparte y resiste la ocupación francesa. Surgen guerrillas que se enfrentan al poderoso ejército galo. En ausencia de un poder político claro, surgen en todas las ciudades Juntas de Gobierno que luchan por la independencia española y el retorno de Fernando VII como legítimo monarca. En la ciudad de Sevilla se crea una Junta que centraliza la resistencia, controlada por elementos de la nobleza.

En Hispanoamérica, como secuela de los sucesos españoles, se dan movimientos para integrar Juntas locales, pero los Virreyes y demás autoridades coloniales se oponen en principio a los intentos de integrar estas juntas y a dar participación en ellas a los elementos encumbrados del estamento criollo. Se amparan, para esta negativa, en la autoridad de la Junta de Sevilla, que pretende que ellos suplen la ausencia de Fernando VII y que acá todo debe seguir igual, como si no hubiera pasado nada.

La incapacidad de los sectores más liberales e ilustrados de la nobleza española para ponerse a tono con las circunstancias, la cual va a conducir a los brazos del independentismo hasta los sectores más moderados de los criollos, queda graficada en la figura de Jovellanos, cerebro de la Junta de Sevilla, que dice: “Haciendo…mi profesión de de fe política, diré que, según el derecho público de España, la plenitud de la soberanía reside en el monarca… y, como ésta sea por su naturaleza indivisible, se sigue también que el soberano mismo no puede despojarse ni puede ser privado de ninguna parte de ella a favor de otro ni de la nación misma”.

Peor aún, la Junta de Sevilla sólo reconoce iguales derechos a los americanos cuando José Bonaparte promulga su Constitución y en el título X equiparaba las esos derechos de sus nuevos súbditos hispanoamericanos. Pero, según Liévano Aguirre, la junta sevillana no era sincera, ya que al reglamentar la representación en ella sólo otorga nueve puestos a los americanos contra treinta y dos españoles.

Finalmente, los criollos ven la oportunidad de lograr su reconocimiento cuando, en enero de 1810, las tropas de Napoleón derrotan a la Junta de Sevilla y controlan toda la península Ibérica, quedando un pequeño grupo de nobles a merced de la protección inglesa en Cádiz, conformando lo que se llamó el Consejo de Regencia.

En este punto la crisis era de tal grado que, para darse un barniz de legitimidad, el Consejo invita a los criollos americanos a tomar su lugar como españoles en igualdad de derechos que los peninsulares. Pero en esto también actuaron presionados por Napoleón que, en diciembre de 1809, se manifestó dispuesto a reconocer la independencia de las colonias españolas. Y, aunque los virreyes y demás autoridades coloniales intentaron ocultar la nueva realidad, no pudieron evitarlo, abriéndose el proceso de establecer Juntas compuestas por criollos, en algunos lugares mezclados con las viejas autoridades.

Irónicamente, el proceso que desata los nudos del imperio colonial español, se inicia con la proclama del 24 de febrero de 1810 del Consejo de Regencia que dice: “Desde este momento, españoles americanos, os veis elevados a la dignidad de hombres libres; no sois ya los mismos de antes, encorvados bajo un yugo mucho más duro, mientras más distantes estabais del centro del poder, mirados con indiferencia, vejados por la codicia y destruidos por la ignorancia. Tened presente que al pronunciar o escribir el nombre del que ha venir a representaros en el Congreso Nacional, vuestros destinos no dependen ya de los ministros, ni de los virreyes, ni de los gobernadores: están en vuestras manos”.

1810: ¿Independencia o sólo autonomía?

Empecemos por despejar un equívoco: se dice que estamos conmemorando el Bicentenario de la Independencia, en base a los sucesos de 1810; sin embargo, en la mayoría de las Juntas que se impusieron en las ciudades y capitales virreinales de América, no se declaró tal independencia, por el contrario, asumieron el poder político en nombre de Fernando VII y a la espera de su retorno.

Lo que tuvieron de revolucionario aquellos sucesos fue que las Juntas en muchos lugares se impusieron gracias a la movilización popular, que arrancó el poder de las autoridades virreinales. Pero el poder quedó en manos de quienes controlaban los Cabildos, es decir, la oligarquía criolla con ínfulas nobiliarias principal beneficiaria del modelo económico colonial, aunque desprovista, hasta ese momento, del poder político.

Por supuesto, las alas más radicales de las sublevaciones populares, en muchos casos sí levantaban ya la propuesta de Independencia total de la metrópoli y el establecimiento de un gobierno republicano. Pero éste primer envión popular, no puso el poder político en manos de los partidos radicales, sino que lo arrancó a los virreyes y lo entregó a la élite criolla moderada.

Los independentistas y republicanos consecuentes tomarían el poder posteriormente, luego de cruentas guerras civiles y nuevos alzamientos populares, por un breve tiempo, para luego ser derrotados entre 1814-20, con la restauración de Fernando VII, y volver a la ofensiva hasta vencer definitivamente a partir de 1820-25, y ver el péndulo político retornar a la derecha en manos del criollismo reaccionario, entre 1826-30, con el fracaso del proyecto bolivariano.

El historiador José Luis Romero, especialista en este tema, afirma: “No es fácil establecer cuál era el grado de decisión que poseían los diversos sectores de las colonias hispanoamericanas para adoptar una política independentista. Desde el estallido de la Revolución francesa aparecieron signos de que se empezó a pensar en ella… Pero era un sentimiento tenue…”.

Por el contrario, hacia 1810, la actitud de los próceres criollos fue una reacción contra el posible influjo subversivo que podrían tener en la sociedad hispanoamericana las ideas revolucionarias francesas, a través de José Bonaparte. Parodiando esta actitud, el historiador Liévano Aguirre dice: “Fue la amenaza de la Francia revolucionaria la que aceleró la crisis, puso término a las indecisiones, y dos consignas célebres resumieron, en América, las tendencias de los distintos intereses en juego. Los funcionarios españoles dijeron: “Los franceses antes que la emancipación” y los criollos respondieron: “La emancipación antes que los franceses””.

Basten dos ejemplos, uno citado por Romero y el otro por Liévano, sobre dos importantes figuras de este momento y cómo en realidad pensaban: Francisco de Miranda y Camilo Torres.

Francisco de Miranda, que vivió muchos años en Europa, el precursor de la idea de la independencia, expresaba al sector mercantil hispanoamericano vinculado a los intereses británicos, cuyo modelo político apreciaba. Respecto a él, dice Romero: “Una cosa quedaba clara a sus ojos: la urgente necesidad de impedir que penetraran en Latinoamérica las ideas francesas… Una y otra vez expresó que era imprescindible que la política de los girondinos o de los jacobinos no llegara a “contaminar el continente americano, ni bajo el pretexto de llevarle libertad”, porque temía más “la anarquía y la confusión” que la dependencia misma”.

Camilo Torres, autor del Memorial de Agravios, por el cual exige la igualdad de los americanos (pero sólo de los criollos) con los españoles, opina: “… La constitución napoleónica será un contagio funesto, que apestará nuestros pueblos. Perseguidla y quemad vivo al que quiera introducirla entre nuestros hermanos…”.

Porque ambos próceres expresaban con claridad los intereses de la clase a la que pertenecían y cuando hablaban de libertad e igualdad, se referían a la oligarquía criolla, y no a la masa de explotados indios, mestizos y negros. Por ejemplo, Miranda, en su “Bosquejo de Gobierno Provisorio” (1801) propone el paso del gobierno a los Cabildos en los que se aceptarán representantes de “la gente de color”, pero sólo en un tercio, y si son “propietarios de no menos de diez arpentes de tierra”. Torres, por su parte, en el Memorial alega que: “Los naturales (los indios), conquistados y sujetos hoy al dominio español, son muy pocos o son nada en comparación de los hijos de europeos...”, para justificar que no tienen derecho a la representación en la Cortes.

Respecto a los objetivos de los criollos, en el caso de la Junta de Santa Fe (Bogotá), queda claro en la nota que ellos mismos dirigieron a las provincias invitándoles a sumarse que: “Nuestros votos, nuestro juramento son “la defensa y la conservación de nuestra santa religión católica: la obediencia a nuestro legítimo soberano el señor Fernando VII, y el sostenimiento de nuestros derechos hasta derramar la última gota de sangre por tan sagrados objetivos. Tan justos principios no dejarán de reunirnos las ilustres provincias del reino. Ellas no tienen otros sentimientos, según lo han manifestado, ni conviene a la común utilidad que militemos bajo otras banderas, o sea otra nuestra divisa que “religión, patria, rey”” (29 de julio de 1810).

Estas actitudes inconsecuentes no valieron de nada a los criollos, y al propio Camilo Torres, cuando el general Morillo, luego de restaurado Fernando VII, decidiera pasarlo por las armas en 1816. Actitud represiva y vengativa de la monarquía que hizo mucho más por convencer a los criollos de volcarse a la Independencia que todos los discursos de Simón Bolívar.

En el caso de la Junta que se instaló en Buenos Aires, el 25 de mayo de 1810, dice el historiador Félix Luna que: “Es posible que algunos de los dirigentes revolucionarios intuyeran que esos tiempos llevaban ineluctablemente a la independencia. Otros acaso deseaban una reformulación de los vínculos con España”. Pero todavía un año después la Junta de Buenos Aires firma un Tratado de Pacificación con el virrey Elía, que dice: “… protestan solemnemente a la faz del universo que no reconocen ni reconocerán jamás otro soberano que al señor D. Fernando VII, y sus legítimos sucesores y descendientes”.

El 18 de septiembre de 1810, la Junta creada en Santiago de Chile, juraba “defender este reino hasta con la última gota de sangre, conservarlo al señor don Fernando VII, y reconocer el Supremo Consejo de Regencia…”. Igual sucedió en Caracas, en la que el Acta de Independencia sólo se va a proclamar el 5 de julio de 1811, luego de una fuerte lucha política.

Nace el partido radical y popular de la revolución

Sería un error creer que el único sector social que actuó sobre los acontecimientos fue la oligarquía criolla. Por el contrario, en los mismos hechos que llevaron al establecimiento de estas juntas conformadas por el criollismo, actuaron decisivamente las masas populares dirigidas por adalides salidos de los sectores medios de la sociedad quienes expresaron un proyecto más radical y revolucionario que el de las élites.

Inclusive, en los momentos decisivos, ante la pusilanimidad criolla, fueron estos líderes y las masas la que impusieron el cambio. Dos ejemplos, Bogotá y Buenos Aires.

Según Liévano, el mismo 20 de julio de 1810, los criollos montaron una provocación para que el pueblo saliera a la calle y legitimara la instalación de la Junta forzando al virrey Amar a reconocerla. Pero ante la magnitud de la protesta popular, y los saqueos de los comercios de los gachupines, la oligarquía cachaca se asustó y corrió a esconderse en los “retretes más recónditos de sus casas”. De manera que, al caer la noche, y retirarse el pueblo a la sabana, sólo el criollo Acevedo y Gómez intentaba vanamente mantener una ficción frente al Ayuntamiento, para beneplácito del virrey que creía desvanecido el movimiento.

Es un joven de 25 años, modesto funcionario de la Expedición Botánica, al que ya ni recuerdan entre los próceres, José María Carbonell, quien con un grupo de seguidores se dirigió a los arrabales de la ciudad, tocó las campanas y congregó al pueblo de Bogotá, salvando al movimiento, e intimidando al virrey que se vio obligado a reconocer la Junta. Es Carbonell, al frente de las huestes populares quien fuerza, en las siguientes semanas, a la destitución y prisión definitiva del virrey. La Junta se constituyó sólo con miembros de la oligarquía, ante la protesta de Carbonell y el pueblo, y le pagó a éste con la cárcel, posteriormente.

En Buenos Aires, la oligarquía también pretendía un acuerdo con el virrey Cisneros, incluso que la Junta funcionara bajo su presidencia. Y es el pueblo movilizado por French y Beruti, dos líderes salidos de las capas medias la que fuerza los hechos, siendo destituido el virrey e instalándose una junta de coalición de diversos partidos.

En ambos casos, Buenos Aires y Bogotá, es la acción de los Carbonell, Beruti y French al movilizar al pueblo, la que ata las manos del ejército que, en caso contrario, habría inclinado la balanza a favor de las autoridades coloniales. Estos líderes, al igual que Bolívar en Caracas se organizarían como partidos independientes en las llamadas sociedades patrióticas, y jugarían papeles notables en los meses siguientes.

En fin, de todas las proclamas de 1810 la única que contenía un claro grito de Independencia es la que salió de los sectores más explotados de la sociedad colonial, los indígenas, y su vocero fue Miguel Hidalgo, quien, desde Guadalajara, decía en diciembre de 1810: “Rompamos, americanos, esos lazos de ignominia con que nos han tenido ligados tanto tiempo: para conseguirlo no necesitamos sino de unirnos…”, y seguidamente decretaba la entrega de las tierras de arriendo a los indígenas y el fin de la esclavitud (“Que todos los dueños de esclavos deberán darles libertad dentro del término de diez días, so pena de muerte…”).

Bibliografía:
1) Pensamiento político de la emancipación (1790-1825). Biblioteca Ayacucho. Volúmenes XXIII y XXIV. Caracas, 1977.
2) Liévano Aguirre, Indalecio. Los grandes conflictos sociales y económicos de nuestra historia. Círculo de Lectores, S.A. Bogotá, 2002.
3) Luna, Félix. La independencia argentina y americana (1808-1824). La nación. Buenos Aires, 2003.

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México: La religión “era” el opio del pueblo, el clero “era” reaccionario, hoy los ministros del culto “deben tener todos sus derechos”

Pedro Echeverría (especial para ARGENPRESS.info)

1. ¡Cómo cambian rápidamente las cosas porque también las necesidades cambian! Bien decía Marx: “los hombres hacen su historia tratando de satisfacer sus necesidades… el modo que tienen los hombres de preocuparse sus subsistencias determina sus concepciones y sus ideas, es decir, su conciencia social”. ¿No es obvio acaso que un campesino, un obrero, un ama de casa, un empresario y un político piensan distinto y buscan satisfacer necesidades diferentes? ¿Buscan los políticos de hoy el voto de los feligreses católicos? En tanto los liberales del XIX separaron a la Iglesia y el Estado por el gran poder del clero, la dictadura liberal de Díaz negoció con la Iglesia, el callismo adoptó un jacobinismo frente a una iglesia rebelada contra la Constitución, y los gobiernos posteriores disimularon, hoy los socialdemócratas piden derechos totales.

2. El destacado parlamentario y dirigente político socialdemócrata del PRD, Pablo Gómez, “pablito”, acaba de presentar un proyecto de reforma al artículo 130 Constitucional con el propósito que los sacerdotes recuperen el derecho a manifestar sus ideas políticas sin importar que hagan proselitismo contra la izquierda; “aunque usen la libertad para combatir la libertad, porque también eso se permite en un sistema democrático”. El jueves pasado, varios jefes priístas suscribieron su iniciativa, además de senadores de PAN y PRD. La Iglesia católica recibió con beneplácito la iniciativa del senador pues consideró que con ello se caminaría hacia la libertad religiosa plena en el país. Tanto el vocero de la Arquidiócesis de México, como el presidente de la Confraternidad Nacional de Iglesias Cristianas Evangélicas están de plácemes.

3. Me imagino que “pablito” presentó la iniciativa siguiendo a su maestro Arnoldo quien fuera secretario general del PCM por 20 años y el máximo representante de los dirigentes del Kremlin, Kruschov y Breshnev. No parece estar mal otorgar derechos iguales a todos, aunque sea para que puedan actuar “igual” en un mundo desigual. Sólo falta ahora que el clero tenga de manera directa medios de información: prensa, radio y televisión equiparándose a los poderosos empresarios. Sin embargo, dirían, iguales derechos tienen los indígenas, los campesinos, los obreros, los luchadores sociales que, “por tontos” no los ejercen. ¿Por qué los socialdemócratas no pelean para que las radios comunitarias se multipliquen, se les registre y no sean perseguidas? ¿Por qué no luchan para que los de Atenco, los electricistas, los mineros, etcétera, sean respetados?

4. Recuerdo que en 1990 un panista me decía que estaba bien la reforma agraria de Salinas porque legalizaba la compra de tierras que desde años antes se hacía. Era sólo legalizar. Hoy se presenta un proyecto para que el clero legalice lo que nunca ha dejado de hacer: usar la iglesia, a los millones de feligreses para hacer más poderoso al partido socialcristiano –que podría ser el PAN- para recuperar el poder. Por eso los aplausos a “pablito” de parte del clero y los políticos que buscan votos católicos son estruendosos. Olvida que la separación de la Iglesia y el Estado en 1859 no fue un “arranque de locura” de los liberales radicales, sino una batalla contra el terrible monopolio económico e ideológico que tenía esa institución en todo el país. Han pasado 150 años y la iglesia ha renovado sus métodos pero no ha dejado de buscar el poder que le ha dolido perder.

5. ¿Puede olvidarse acaso que los jacobinos que hace 221 años encabezaron la gran revolución francesa vieron en el clero, en los terratenientes y en los monarcas –siempre estrechamente aliados- a los enemigos a derrotar cuando buscaban una transformación real de la sociedad? Durante siglos esos tres estamentos habían combinado sus fuerzas para someter cualquier rebelión o descontento. ¿Puede olvidarse que la guerra de tres años (1858/60), que la rebelión contra la Constitución de 1917, que la guerra Cristera (1926/29) fueron grandes rebeliones “populares” encabezadas por el clero? ¿Se olvida que el enorme poder de Televisa y TV Azteca, acrecentado con el apoyo del Estado, es hoy muy difícil de parar y están puestos a convocar rebeliones? A mi me gustaría que esos derechos se otorgaran al pueblo explotado y que no sean reducidos a nada.

6. Yo no puede tener bronca con “pablito” porque además es un buen orador y es mi conocido desde que en 1975 fundamos juntos y estuvimos en la directiva del SPAUNAM. Lo que sucede es que al formar parte de la socialdemocracia del PRD pone en primer lugar la búsqueda de votos y sólo en segundo lugar los principios y la funesta historia de la relación clero/Estado. La iglesia ha sido controlada en muchos países y sus derechos han sido totalmente respetados, pero en otros –como en México- la iglesia ha aprovechado cualquier resquicio para tratar de recuperar su poder. En septiembre de 1992 el gobierno de Salinas y el Vaticano establecieron relaciones diplomáticas plenas nombrándose a Olivares Santana y a Jerónimo como representantes de cada Estado. Desde entonces el Clero no ha cesado en agrandar su poder y de intervenir.

7. La izquierda consecuente, que no moderna como piden Krauze, Camín, Castañeda y Televisa, no tiene porque hacer más fuertes y sólidas a las instituciones de explotación y opresión capitalistas. Más que por el PRI, el PAN o el ejército, el pueblo vive en las condiciones en que está por el gran papel ideológico que ha jugado la iglesia y los medios de información. Ha sido tan fuerte, profundo, extensivo en poder ideológico del clero y de los medios que la escuela, en vez de profundizar la ciencia y el laicismo, se ha puesto también al servicio de la ideología dominante. Como diría Mao: Que se abran mil flores y mil corazones, que todos los seres humanos tengan la misma libertad de todos, pero que ésta no sirva para que unos pocos se aprovechen de la libertad de comercio, para explotar y oprimir y que la mayoría del pueblo sólo tenga libertad para morirse de hambre.

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El caso de Orlando Zapata Tamayo: Hambre de verdad, en huelga

Erasmo Magoulas (especial para ARGENPRESS.info)

El título puede dar lugar a infinidad de interpretaciones, que sea el lector el encargado de la ardua tarea. Yo me limitaré a defender a la Revolución cubana, su gobierno, su pueblo organizado y su vanguardia, que es decir lo mismo de diferentes maneras.

En 1959 Cuba, su pueblo, con aproximadamente una población de siete millones de seres humanos, decidió no morirse de hambre, y lo logró.

La conquista de su libertad, su independencia económica, su soberanía política y la entronización de la justicia social fueron las armas estratégicas para el logro de esa epopeya.

Hoy Cuba, con once millones de cubanos, mantiene inclaudicable esa decisión, respaldada por once millones de voluntades.

Eso, entre muchas otras hazañas, que se pueden resumir en una sola: “La de existir”, es lo que no se le perdona a Cuba.

La huelga de hambre de una persona con la pretenciosa intencionalidad –inducida- de retrotraer a Cuba a la situación de “libertad” de la República neocolonial, es cuanto menos un síndrome de afectación paranoico-esquizofrénica.

Los acreedores, los que esperan espurios dividendos de esa afectación mental, los lacayos del Consenso de Washington, ya tienen su noticia, una noticia cuya verdad está en huelga.

La verdad que les cuesta ocultar es, a pesar de ser los dueños de todo el andamiaje mediático-cultural, la voluntad de todo un pueblo en pro de la vida y el mejoramiento humano.

Lo inconmesurablemente grandioso de Cuba es que no olvida a sus hijos, a ninguno. Orlando Zapata fue asistido hasta el último instante, para salvarlo.

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Las semillas y el arca de Noe

Pedro Rivera Ramos (especial para ARGENPRESS.info)

El 28 de febrero del 2010 se cumplieron dos años de la inauguración en pleno Círculo Polar Ártico, en la remota isla de Spitsbergen, archipiélago de Svalbard, en Noruega, del centro de almacenamiento de semillas botánicas alimenticias más grande del mundo. Esta instalación llamada La Svalbard Global Seed Vault (Bóveda Global de Semillas de Svalbard), también bautizada como El Arca de Noé, por aquellos que se rinden ante la seducción de los mitológicos cataclismos bíblicos, se encuentra construida al final de un túnel a una profundidad de 130 metros, en una montaña congelada de piedra arenisca; sitio que los gestores y promotores principales de este proyecto, aseguran capaz de soportar perfectamente terremotos, actividades sísmicas, los efectos de las radiaciones nucleares y hasta un posible deshielo de los polos y de Groenlandia.

Allí, en tres salas o compartimientos divididos convenientemente, será posible contener un total de cuatro y medio millones de muestras, es decir, alrededor de 2 billones de semillas pertenecientes a las variedades de casi todos los cultivos alimenticios del mundo. Las cajas de semillas estarán guardadas y preservadas a una temperatura de 18 grados centígrados bajo cero, misma que fue alcanzada mediante un sistema novedoso y sofisticado de enfriamiento, puesto en práctica durante el difícil período de “Noche Polar”, a finales del año 2007.

Esta temperatura se mantendrá en este silo por la acción de un pequeño compresor eléctrico de 10 kilovatios, que de fallar, se prevé que sea socorrido por el permafrost ártico, que junto a la nieve y el hielo que durante gran parte del año cubren la montaña, deberán servir, ante esta posible eventualidad, para garantizar en la bóveda refrigerada una temperatura de 4 grados centígrados bajo cero, durante un largo tiempo.

No hay duda que por su impresionante y avanzada complejidad técnica, su esplendorosa belleza estética, sus medidas de contingencia y de seguridad y su objetivo de garantizar hasta por miles de años, la conservación de la diversidad cultivada del mundo, la Bóveda Global de Semillas debiese despertar en todos, en este su segundo aniversario, un sentimiento de seguridad alimenticia y de justificada felicidad universal.

Para los apasionados defensores de este proyecto, ahora los seres humanos podemos dormir más tranquilos, sabiendo que ante un desastre colosal en la producción mundial de alimentos, estaremos en condiciones virtualmente de recomenzar. “Al menos la humanidad ahora tiene un Plan B”, afirmó exageradamente hace algún tiempo, Caryl Fowler, director ejecutivo de esta obra y del Global Crop Diversity Fund (Fondo Mundial para la Diversidad de Cultivos), entidad de carácter privado fuertemente financiada por las grandes transnacionales de las semillas y los plaguicidas, y que junto al Ministerio de Agricultura y Alimentación de Noruega y el Banco Genético Nórdico, constituyen los responsables principales de las políticas y las decisiones que se adopten, con relación a las muestras depositadas en esta bóveda.

De este modo, los depósitos de arroz, maíz, papa, lechuga, berenjena, sorgo, trigo, cebada, zanahoria, tomate, cebolla y otras especies alimenticias, provenientes en su mayor parte de muestras ya alojadas en los quince centros que conforman el Grupo Consultivo para la Investigación Agrícola Internacional (CGIAR), quedan al final, en virtud de las normas establecidas para acceder a las colecciones de Svalbard, a merced de los fitomejoradores comerciales y científicos ligados directamente a los bancos de genes de los países del Norte y a las grandes corporaciones de semillas del mundo.

En realidad este proyecto que nace evidentemente inspirado en el modelo de producción agroindustrial y en la privatización de las semillas, está muy lejos de representar el “plan B” de la Humanidad para salvaguardar las bases fundamentales de la agricultura a nivel global. Es más bien, el principal o el único camino que conocen los que, plegados a una visión estática y reduccionista de la agricultura y de la conservación de las semillas, y seguidores incondicionales de la tecnología de altos insumos en la producción de alimentos, se valen de ello para reforzar los procesos de apropiación corporativa de los recursos fitogenéticos mundiales.

La conservación ex situ de las semillas, con independencia del lujo y sofisticación de las instalaciones que puedan disponerse, como ocurre en el caso de la llamada bóveda del “Arca de Noé”, no sólo se realiza al margen del hábitat original de donde proceden las mismas, lo que evidentemente las priva de la indispensable coevolución, adaptación e interacciones que en su medio natural debieran experimentar, sino que se hace despreciando el importantísimo papel que las comunidades campesinas e indígenas, han desempeñado casi desde los orígenes mismos de la agricultura, en la identificación, recolección y mejoramiento de la diversidad vegetal.

En un mundo donde se estima que la erosión genética a la diversidad cultivada mundial, marcha a un ritmo que está superando el 2% anual y que según la FAO, en ese mismo período desaparecen un total de 50 mil variedades, no parece ni sensato ni prudente confiar excesivamente en la conservación ex situ de las semillas, como forma de proteger a los principales cultivos alimenticios en los que se sustenta toda la vida en la Tierra. Además, ya existen suficientes evidencias que demuestran que esta estrategia tiene dificultades en sus procesos de regeneración de las muestras, en la información disponible sobre ellas, en la seguridad de los bancos de genes, en la duplicación de los materiales genéticos, en el acceso a las colecciones y en la definición cabal de los verdaderos beneficiarios.

De allí que más allá de una maliciosa y tendenciosa acusación, como podría parecerle a algunos, estamos profundamente convencidos que dicho método es totalmente contrario a los intereses de los más de 1,400 millones de campesinos, que guardan sus semillas para las siembras siguientes y que para las poderosas corporaciones que lucran con ellas, sólo representan un sector estupendo para hacer negocios, es decir, para imponer sus cultivos transgénicos, la siembra masiva de plantas para producir etanol para automóviles y su sistema inhumano y perverso de propiedad intelectual.

Naturalmente que toda medida o toda acción dirigida a frenar realmente la erosión genética de los recursos vegetales, proceso que empezó a acentuarse en la década del 50 junto con la llegada de la Revolución Verde, debe recibir nuestro respaldo y estímulo sincero. No obstante, para alcanzar resultados verdaderamente alentadores en la protección y conservación de los recursos genéticos, es preciso que le concedamos a la conservación in situ, es decir, al mantenimiento de la diversidad en los propios campos y parcelas de los campesinos y pueblos indígenas, el lugar preponderante y esencial que se merece y urge.

La estrategia más eficaz es, entonces, la que fortalezca, promueva y respete los mecanismos de producción, intercambio y mejora de las semillas locales o tradicionales; la que asigne un valor significativo a los bancos comunitarios de genes; la que apoye las prácticas agrícolas campesinas e indígenas y fomente su mejoramiento; la que respete no sólo el conocimiento tradicional asociado a los cultivos, sino la que extienda un puente sólido para reencontrarnos con todo el fecundo saber agrícola, que atesoran las comunidades campesinas e indígenas. En fin, se trata de renunciar a los modelos que insisten en afianzar el monocultivo y la industrialización de la agricultura, verdaderos responsables de la erosión genética, para establecer como norte y guía irrenunciable, que nuestra diversidad vegetal es una herencia colectiva de toda la humanidad, y así debe seguir siendo.

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Los trabajadores pagan la crisis y las patronales la usan para el chantaje

Julio C. Gambina (especial para ARGENPRESS.info)

Uno de los impactos más crudos de la crisis de la economía mundial se mide en términos de empleos caídos, reducción de los salarios y deterioro de las condiciones de vida de los trabajadores y sus familias.

Es un tema que se constata en la evolución del desempleo estadounidense que pasó del 6% al 10% en los últimos dos años, los de la crisis, y pese a la recuperación y salida de la recesión a finales del 2009. El abultado salvataje estatal en EEUU tuvo destino en grandes empresas con problemas económicos y financieros, que utilizaron los fondos para promover el ajuste al interior de las empresas, cerrando sucursales, talleres, plantas industriales, oficinas y salones de venta; cesanteando y licenciando personal, negociando reducción de ingresos y perdidas de derechos laborales; aunque también se derivaron recursos del salvataje para asegurar importantes ingresos de los principales ejecutivos de las grandes empresas en problemas. Luego de la recesión por un año y con dudas de una recidiva, la variable de ajuste son los trabajadores y sus familias, con un Estado que inclinó la balanza en favor de las empresas, los ejecutivos y los empresarios.
Pero no es solo EEUU, España con su 20% de desempleo, unos 4 millones de personas, en un país que era visibilizado como el milagro contemporáneo, se pone de manifiesto el mismo proceder y resultado. Era un país que había salido de la marginalidad europea gracias a la potenciación de la integración en el viejo continente y la lubricación de un mercado inmobiliario alentado por las finanzas continentales. Ahora, descargando la crisis sobre los trabajadores españoles, el capitalismo europeo pretende diluir una crisis profunda que afecta también a Grecia, a Portugal, a Irlanda, países que están colocados en la vidriera de la crisis. Claro que no siempre el fenómeno expresa la esencia, y detrás de los estados endeudados están los prestamistas: la banca francesa y alemana. Por ello, la crisis no es solo de la periferia europea, de los PIGS (por Portugal, Irlanda, Grecia y España), sino del centro bancario y económico de la Europa Unida: Francia y Alemania. Europa no está fuera de la crisis y los que pagan son los trabajadores. Esa es la razón de una conflictividad visible con el paro y movilización de los trabajadores griegos, en contraste con la negociación salarial que empujan las centrales sindicales de los países de Europa que subordinan la demanda salarial al chantaje empresarial de la crisis.
El hecho es que la crisis descarga su peso sobre los trabajadores, en EEUU y en Europa y actúa como un gran chantaje ejercido por el capital contra el trabajo y el conjunto social. Es un chantaje que enarbolan los organismos internacionales con sus recetas de ajuste y liberalización de la economía. De ese modo, la crisis se utiliza como excusa para avanzar en la ofensiva liberalizadora de los capitales más concentrados. Mientras se afectan ingresos y condiciones de vida de la población trabajadora se realiza un trabajo ideológico sobre el conjunto de la sociedad para legitimar los ajustes regresivos.
¿Por casa cómo andamos?

El interrogante es si ocurre algo distinto en nuestra región y especialmente en la Argentina. Un argumento generalizado es que las políticas activas de los Estados vienen a sostener el nivel de actividad, evitar la recesión y cuando se produce, salir rápidamente de ella. Es el argumento usado en EEUU para justificar el salvataje de empresas, de lo contrario, se sostiene, se estará peor. Es un discurso que merece ser discutido para pensar si cualquier modelo productivo, o cualquier tipo de sostenimiento del nivel de actividad es el adecuado para una calidad de vida que asegure soberanía alimentaria, energética, o financiera.
En nuestro país se insiste en el impulso a políticas activas para escaparle a la recesión, luego de un 2009 donde el ritmo de evolución de la economía cambió de signo. Entre 2003 y 2008 se verificó un importante crecimiento. Los valores reducidos de crecimiento para el 2009 son considerados un logro en las condiciones de la crisis. Lo cierto es que en el ciclo expansivo hubo crecimiento y por lo tanto ampliación del empleo, pero vale la pena interrogarse sobre ese crecimiento y sobre el tipo de empleo. Convengamos que buena parte del crecimiento se mide en toneladas de soja, o producción de una creciente explotación minera a cielo abierto, con efectos en el medio ambiente, la utilización de tóxicos y cantidades muy importantes de agua dulce. Hubo un crecimiento explicado en la expansión del automotor y su cultura contaminante, tema de discusión irresuelta en Copenhague. La construcción explica buena parte del crecimiento y si en el país no hubo crisis inmobiliaria o hipotecaria está más basada en los límites del crédito que en méritos del sistema bancario o la política financiera.
¿Ese es el crecimiento que se requiere? O pensando en términos soberanos se requiere volver a sustentar el privilegio de los valores y formas de desarrollo de la agricultura familiar, el abastecimiento para consumo de las personas en el país y la región, aunque claro, también del mundo. Ello supone la producción y uso soberano de la energía, recuperando empresas privatizadas o generando nuevas entidades estatales y/o asociadas a los interesados, tanto trabajadores como consumidores o usuarios. Todo lo dicho se sostiene en un momento de liquidez financiera nacional y regional que permite pensar una nueva arquitectura financiera regional para un desarrollo productivo alternativo.
Pero el tema no es solo el crecimiento, sino el tipo de ingresos que ese crecimiento generó y su correlato en desigualdad. Es cierto que Argentina mejoró sus indicadores respecto del pico de la crisis en 2002, pero no los mejoró estructuralmente con respecto a la situación de los 90´, o de los 80´. La mejoría relativa en el corto plazo se empaña en el largo plazo, porque el papel de los trabajadores, sus ingresos y su organicidad (mejor sería “falta de organicidad”) es funcional al tipo de relación que moldeó el capital desde los tiempos de la dictadura. La relación entre patronales y trabajadores cambió sustancialmente desde mediados de los 70´, terrorismo de estado mediante, y es una lectura que no es solo para la Argentina, es también extensible para la región sudamericana y para el capitalismo contemporáneo que está materializando en la presente crisis los objetivos de la ofensiva del capital implementada bajo el símbolo de las políticas neoliberales, la cara contemporánea de la explotación.
Lo cierto es que la crisis capitalista en curso significa un nuevo y duro golpe para los trabajadores en el mundo. No solo se trata de 50 millones de nuevos desocupados, sino de un escalón más en la ofensiva liberalizadora del capital. Es un fenómeno que avanza sobre la desorganización sindical y política del movimiento de trabajadores. Ello representa un desafío para los trabajadores que no puede resolverse con las armas y argumentos propios de un capitalismo de pleno empleo y políticas estatales de “bienestar”. El Estado capitalista en la crisis juega para restablecer el régimen del capital, que hoy demanda ajuste regresivo y liberalización afectando continuamente los intereses de los trabajadores. La subordinación del Estado al capital necesita ser cuestionada por los trabajadores para que la crisis deje de ser un chantaje y se transforme en oportunidad para los cambios de sistema de producción y el objetivo de satisfacer necesidades populares.
Julio C. Gambina es profesor de Economía Política en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario, UNR. Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y políticas, FISYP. Miembro del Comité Directivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, CLACSO. Director del Centro de Estudios de la Federación Judicial Argentina, CEFJA. Integrante del Instituto de Estudios y Formación de la CTA. Integrante de ATTAC-Argentina.

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El Ferrocarril una cuestión nacional: 1º de marzo del 2010 – Día del ferroviario

Juan Carlos Cena (especial para ARGENPRESS.info)

Muchacho, el pueblo
Recoge todas las botellas que se tiran al agua
Con mensajes de naufragio
El Pueblo es una gran memoria colectiva
Que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido
Hay que buscar esas botellas y refrescar la memoria
Leopoldo Marechal - “Rapsodia III. Asedio al Intendente”

El 1º de marzo es el día del ferroviario. Día olvidado, han tratado de borrarlo de todas las maneras, porque según dicen: No hay nada que recordar. El olvido, aún mantiene un cierto campo conquistado sobre la memoria en este simbólico 1º de marzo. Dura lucha es la que han protagonizado tercamente los memoriosos ferroviarios, en el intento por hacer recular ese vacío, llamado olvido. Primero en la cabeza de los nuevos ferroviarios y luego en la sociedad. Hoy es un día de nostálgica recordación para los ferroviarios veteranos, que engrosan el ejército de desocupados y jubilados 85.000 ferroviarios a la calle y el ferrocarril saqueado, desintegrado, anulado, pasto de comerciantes y corruptos, políticos y gremialistas cipayos.

Es un día triste en esta larga diáspora, a pesar de ello, los ferroviarios, recuerdan lo que fueron y lo que fue el ferrocarril aquel, el deficitario. El recuerdo regresa en ese ¿té acordás? Momento del primer paso dado en busca de la memoria, el primer tranco dado para ganarle al olvido. Una de las características de los ferroviarios fue siempre su terquedad.

Pero es dable aclarar que, trabajar en el ferrocarril, no es lo mismo que ser ferroviario. El ferroviario incorporó a su Ser ese inmenso objeto metálico en movimiento, como su Sujeto: el es el ferrocarril, era de su pertenencia, no como una propiedad privada, sino porque él era parte constitutiva del ferrocarril, no estaba añadido, adosado, sino incluido; el ferrocarril y él constituían un conjunto integrado, armónico. Caminar por las playas de maniobras o recorrer sus rincones, era como recorrer el patio y las comisuras de tu casa.

Somos como fuimos, trabajadores trashumantes, solidarios, sembradores y cosechadores de ideas. Somos como nuestros hermanos aborígenes, donde el árbol (objeto) es el sujeto que los penetra, porque ellos son la naturaleza y no están sobre ella. Nosotros los ferroviarios somos el ferrocarril, no estamos sobre él.

La historia de los ferroviarios es un testimonio de lucha, de abnegaciones, sacrificios, rebeldías, muertes y desapariciones. Desde sus inicios el movimiento obrero ferroviario fue duramente reprimido. Nunca lo doblegaron. Todos los gobiernos de todos los signos trataron de sujetar y domesticar a los trabajadores ferrucas.

Desde 1888 a la 1896 la primera huelga masiva contra los ingleses, o la del 6 de enero de 1912 con 52 días de huelgas. 7000 ferroviarios enfrentaron a las 18 empresas británicas, y así, hasta el advenimiento del gobierno peronista, donde son movilizados militarmente en 1950, momento en que Eva Perón concurre a los talleres Remedios de Escalada para disuadirlos, no logrando tal cometido.

Muchos de esos compañeros que le dijeron no a Eva, más tarde, en 1955, integraron la Resistencia Peronista. Eran jóvenes peronistas en esa huelga, pero tenían metido dentro de su ser la pertenencia: la de corresponder a la clase obrera. Luego, después de 1955, represión, movilización, Plan Conintes en tiempos de Frondizi. Dura huelga resistente fue la de 1961, fueron 42 días de paro férreo contra el primer intento de desguace ferroviario de la mano del general Larkín.

La dictadura de Onganía militarizó a los ferroviarios mediante el decreto 5324, todos teníamos grado militar. La repuesta obrera fue la formación de las Comisiones Clandestinas Ferroviarias, y así, resistiendo todos los intentos represivos.

La dictadura militar de 1976, a través del genocidio, crea un vacío generacional entre los ferroviarios, compañeros desaparecidos por todo el territorio, se instala el terror, a pesar de ello los ferroviarios nunca dejaron de luchar. Resistieron de mil maneras diferentes dejando como saldo más de 90 compañeros desaparecidos y 40.000 cesantes. Los ferroviarios demostraron que la clase obrera resistió.

El regreso de las democracias relativas encuentra a la sociedad en su conjunto, al decir de John William Cooke, blanda. Los factores de poder adueñados y consolidados dentro del aparato del Estado ejecutan el desguace del ferrocarril. Primero son los intentos de Alfonsín de la mano del eficiente Terragno y, luego Menem, con toda la iconografía peronista y el embuste cierra los ferrocarriles y expulsa a 85.000 ferroviarios a la calle. Esa política continúo durante todos los gobiernos democráticos en forma sucesiva, hoy, se ha profundizado.

Con el ferrocarril desintegrado, más los ferroviarios expulsados, el sistema comete en un mismo acto un gigantesco Ferrocidio.

Así las cosas, hoy 1º de marzo del 2010, podemos decir que nuevamente los ferroviarios se van erectando. Nuevas luchas, mismos patrones, traidores de todo los pelajes, cipayos globalizados, intelectuales progress recontraconvertidos, otros reciclados, algunos sancionado judicialmente por un premio mal habido, profesionales almaceneros, y así: la mediocridad se instaló y nos cubre. Como dijera el poeta Roque Daltón: No hay héroes posibles cuando la tempestad ocurre en un oscuro mar de mierda.

1º de marzo del 2010, tiempo surcado por las luchas que comenzaron en el siglo XIX. Más de cien años, tiempo que les costó a los explotadores pretender domesticar la rebeldía ferroviaria, no pudieron. Hoy la realidad lo confirma, y nos permite afirmar que todo germina de nuevo, la clase obrera y los ferroviarios en forma particular, que en su dimensión dialéctica, ésta siempre renace de sus cenizas demostrando que no hay un fin, sino un recomienzo más dinámico. La clase obrera, la clase más antigua de la humanidad, nunca fue vencida a pesar de las persecuciones, genocidios, represiones, y las derrotas temporales.

Se va a cumplir otro aniversario del golpe de estado de marzo de 1976. Los ferroviarios fueron brutamente reprimidos. Hoy, los ferroviarios están de nuevo en el riel, como la clase obrera remontado la lucha en las calles.

Es que después de la derrota ferroviaria se intentaría la extinción de toda cultura obrera, empezando por la palabra. Los ferroviarios vivieron a través de la palabra por todo este tiempo; recorrieron el país montados en trenes de palabras. Ella fue y es la transmisora de ideas, historias, triunfos, derrotas, pero nunca acarreó historias de vencidos, porque siempre se resistió, siempre. Los ferroviarios nunca se dieron por derrotados ni aún derrotados, porque no estaban vencidos, conservaron la palabra, y mientras haya guardapalabras que las cobijen, la vida continúa.

Ellos, los que cercaron la Ciudadela Ferruca lo sabían, y se propusieron: ¡hay que arrebatarle la palabra a los ferroviarios! para vaciarles el lenguaje aquel. Nunca lo lograron.

Existen fenómenos que ocurren en el seno del pueblo, y hay que divulgarlos, porque son almacenamientos de vida. Durante la dictadura y los gobiernos democráticos serviles, los trabajadores ferroviarios escondieron el fuego sagrado de sus luchas. Cobijaron y clandestinizaron la palabra entre los rescoldos de las cenizas de la devastación ferroviaria. Los nuevos compañeros volvieron a soplar la brasa –es lo real maravilloso de la clase obrera-, dando nacimiento a nuevos retoños tibios, que encarnan la certeza de que la lucha continúa.

“El olvido es una herramienta de la clase dominante. Se ha dicho que hay un momento inicial de la memoria en que el río incontenible de lo vivido es tumultuoso,

Arrastra todo a su paso, espumante, y más allá, el río armoniza su cauce.

La memoria es un proceso social. No hay un solo memorioso, y si lo hay, es de algún modo arbitrario, porque quien narra elige un orden que jamás será espejo del pasado.” El Guardapalabras -(memorias de un ferroviario)

A modo de homenaje a los ferroviarios, en este 1º de marzo, del Libro de Cesar Vallejo España aparta de mí este cáliz”, el poema: Solía escribir con un dedo grande en el aire

Solía escribir con un dedo grande en el aire:
“¡Viban los compañeros! Pedro Rojas”,
de Miranda de Ebro, padre y hombre,
marido y hombre, ferroviario y hombre,
padre y más hombre, Pedro y sus dos muertes.
¡Viban los compañeros
a la cabecera de su aire escrito!
¡Viban con b del buitre en las enseñanzas
de Pedro
y de Rojas, del héroe y del mártir

Juan Carlos Cena es miembro fundador del Mo.Na.Re.FA (Movimiento Nacional por la Recuperación de los Ferrocarriles Argentinos.

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La multiplicación de los pobres

Claudia Rafael (APE)

No sabe usted lo duro que es vivir por acá, señora, pensó el hombre como si le hablara a esa mujer de cabello renegrido, que pronuncia con voz potente y con quien seguramente jamás se verá cara a cara. El le habla desde la villa sin pronunciar palabra. Esa misma villa en la que fatiga la vida como puede, peléandole a los días que se le plantan frente a sí con una aspereza que a veces lastima. La villa crece. Claro que crece. Como se multiplican los hongos en la pradera después de un día de lluvia. La villa se expande y se redobla. No reconoce límites. Y los hombres y mujeres de la barriada no lo ven como orgullo sino como la marca más atroz de una pobreza que los arrastra más y más a toda orilla.

“Vi crecer la villa 31 desde 1995. Me acuerdo que era en su origen chaperío y cartón prácticamente, y hoy lo que es eso, que a muchos tampoco les gusta, revela también cómo ha crecido la República Argentina”, dijo Cristina Fernández en el discurso en el que anunciaba la apertura de la licitación para obras hídricas en Santa Cruz. Mientras ella pronunciaba esas palabras, los vecinos iban sintiendo el impacto feroz de la cachetada en sus mejillas. Que seguía resonando como ecos.

No pueden entenderla en su discurso. Ni deben, tampoco, después de todo. Cómo entender que se festeje si ellos saben bien, demasiado bien, cómo es convivir en el hacinamiento y la falta de dignidades. Si el agua fuera limpia al salir de la canilla, si la luz respondiera cuando se la necesita, si las cloacas fueran una realidad tangible, si las callecitas no se vistieran de barrial ante cada lluvia, tal vez. Pero cómo entenderla si sigue habiendo ranchitos en donde la enfermedad sobrevuela todo el tiempo. En donde la humedad gana las paredes y el piso y a veces cuesta respirar y los pulmones se van haciendo trizas sin compasión alguna.

Pasaron tantos años ya y cada vez cobija la villa, esa que se llama 31 pero que se parece a tantas otras esparcidas por las urbes del continente, más y más desharrapados que buscan un lugarcito en el mundo que los abrigue. Desde aquel 1930 en que fue asomando, cerquita nomás del puerto de entrada a la gran capital y a la estación Retiro. Primero fueron las familias de obreros del puerto que habían quedado sin trabajo en la crisis del 29. Después, se les sumaron los inmigrantes y los trabajadores contratados para la extensión del tendido del ferrocarril. Para todos era simplemente una promesa temporaria que después quedaría atrás como la memoria de un tiempo fugaz que, sin embargo, se hizo irremediablemente eterno. Se fue transformando en para siempre.

No sabe usted, señora, pensó el hombre, ya entrecano y con las callosidades que la vida va dejando como surcos en las manos.

“Yo me sentiría feliz si un barrio creciera, pero de la mejor manera, con cloacas, con agua corriente, con luz. No como acá”, dijo Chacho Mendoza, delegado barrial y vecino de la 31 desde hace 25 años al diario Crítica Digital. “Ella tal vez dijo lo que dijo porque no sabe cómo se vive en la 31. Acá hay gente que vive en la extrema pobreza, en un rancho de chapa con chicos amontonados pisando el agua, se ve lo de arriba (desde la autopista Illia) pero no lo de abajo. Acá hay personas que no tienen para comer, que andan descalzas, es terrible”, agregó Mendoza.

Usted no lo sabe ni lo puede saber, pensó y repensó el hombre desde la villa miseria, definición carente de todo eufemismo. Y quien sabe, tal vez -y sin que nadie lo escuche- sus mismas palabras repite alguien desde una favela brasileña, una chabola española o un cantegril del Uruguay.

Después de todo, ya lo dijo Galeano: “el sistema fabrica a los pobres y les declara la guerra. Multiplica el número de desesperados y de los presos. Las cárceles, sucursales del infierno, no alcanzan ya a contener a todos”.

Fuente imagen: APE

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Mario Cafiero: "Los banqueros que financiaban la dictadura apoyan a Kirchner"

Maxi Quinteros (MDZOL)

“Ahora estoy caminando con Proyecto Sur”, explica Mario Cafiero como para dar una figura retórica a su acercamiento político al partido del cineasta y diputado nacional Pino Solanas.

Mario posee uno de los apellidos más característicos que ha predominado la política argentina en los últimos 30 años, o por lo menos desde que su padre, Antonio -aquel que alguna vez fue interventor de Mendoza en los `70-, comenzó a pisar fuerte en el peronismo.

Pero este Cafiero tiene un camino propio, ese que lo ha llevado a alejarse del movimiento para encontrarlo en los últimos años en la izquierda -desde el PJ bonaerense, el ARI de Lilita Carrió al MST-, hasta su actual acercamiento al proyecto político de Solanas.

Su visita a Mendoza tuvo como motivo una charla sobre las tramas ocultas de la deuda externa, uno de los problemas estructurales de la política argentina que condiciona el desarrollo del país. En ese sentido, Cafiero continúa a su modo la senda inaugurada por el abogado Alejandro Olmos, que indagó hasta el final de su vida en la ilegitimidad de la deuda contraída con los organismos internacionales por parte de los gobiernos argentinos.

- ¿Qué es lo que nos han ocultado en todos estos años desde la deuda externa, de privada fuera hecha pública, por la Dictadura militar?

- Sintéticamente, lo que hay que decir es que la deuda externa es una gran estafa a los bolsillos del pueblo argentino. Porque la deuda no puede traer nunca ni desarrollo, ni crecimiento ni inversiones. Tal como ha sido planteada desde hace 40 años, desde Martínez de Hoz hasta acá, ha servido para que el Estado se endeude de una manera monumental en dólares. Hoy debemos 170 mil millones de dólares, una cifra que no podemos pagar. Y, a su vez, afuera del país, hay depositados 150 mil millones de los argentinos. Entonces la deuda es un fenomenal mecanismo de saqueo de los recursos públicos y fuga de los recursos privados. Antes de pagar, antes de negociar, hay que investigar y auditar.


- ¿Debería juzgarse a Martínez de Hoz, que fue ministro de Economía de aquel momento y a otros funcionarios implicados en la estatización de la deuda?

- Soy autor de una denuncia penal contra los que financiaron la dictadura militar. Así como es indescriptible los delitos de lesa humanidad, los que financiaron a la dictadura y permitieron que esos delitos se cometieran, tienen el carácter de partícipes necesarios. A mi criterio, y lo he demostrado con un informe presentado en la justicia, los organismos financieros y la banca privada financiaron sabiendo que con ese financiamiento estaban sosteniendo la dictadura.

- ¿En qué estado se encuentra esta causa?

- Está avanzando. El problema más importante que tuvo la causa Olmos, que es la más importante, fue que el delito prescribió. Martínez de Hoz fue acusado, pero no preso, porque prescribió la causa. Por eso esta investigación puede llevar a la justicia a los que fueron los verdaderos instigadores. El terrorismo de Estado no fue un fin en sí mismo. Fue una herramienta para instalar un sistema económico basado en el endeudamiento externo. Sin dictadura, no era posible instalar la deuda externa.

- ¿Y ves que hay voluntad política en el gobierno nacional para avalar estos juicios a los responsables económicos?

- Al gobierno de Kirchner, en materia de DDHH, le reconozco que haya viabilizado la derogación de las leyes de obediencia debida y punto final. Pero en esto otro, no quiere saber absolutamente nada. Porque los grupos banqueros que financiaban la dictadura, son los que apoyan el gobierno de Kirchner.

- La deuda externa se ha vuelto a actualizar con la crisis del Banco Central y las reservas que se usarían para el Fondo del Bicentenario. ¿Por qué es ilegal usar estas reservas?

- Fui uno de los primeros que denunció la ilegalidad de los fondos del Bicentenario. El tema de fondo es que el Banco Central no tiene los recursos para financiar al Estado nacional. Porque acá solamente se contabilizan las reservas, pero no se contabiliza nada del pasivo que tiene el BCRA. Tiene deudas por bonos que hacen que no pueda hacer frente a este saqueo. Por eso Redrado se va, no acepta pagar porque no está el dinero. Y por eso las dudas sobre la solvencia del BCRA están alimentando esta inflación que hoy estamos viendo. Los empresarios se están adelantando, saben que el peso se está quedando sin respaldo y están haciendo una especulación respecto del dólar. Usar las reservas en estas circunstancias es muy inconveniente para la Argentina.

- ¿Hay algún argentino en la lista de acreedores?

- Dentro del endeudamiento argentino hay una situación de anonimato. No sabemos quiénes son nuestros acreedores. Sabemos cuánto se debe, pero no sabemos a quién le debemos. Cualquier administración sensata haría un censo de acreedores. Eso es lo que estamos pidiendo. Que cada bonista tenga que decir quién es y tenga que decir cuándo lo compró. Y tenga que justificar si esa plata la tiene legalmente. Así seguramente descubriremos muchas cosas.

- Por estos días ha vuelto a reflotarse la tensión política con Inglaterra por el tema Malvinas y la perforación de petróleo en mar argentino. ¿En qué punto deuda externa y Malvinas se convierten en una encrucijada política? –ver video-.


Foto: Argentina, Deuda Externa - Mario Cafiero(izq.) es ex legislador nacional e investigador de la deuda externa argentina. / Autor: Pachy Reynoso - MDZOL

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El tránsito hacia la libertad y la democracia sindical es indetenible

José Rigane (ACTA)

Para la Conferencia Internacional anual de la OIT, la Comisión de Expertos de este organismo internacional realiza, cada año, a finales de febrero, primeros días de marzo, un informe sobre violación de convenios internacionales, de los distintos casos monitoreados en el mundo.

La novedad, en esta oportunidad, en el Caso Argentino, es que el Gobierno solicitó asistencia técnica a la OIT en todos aquellos aspectos, leyes o normas de derecho, que rigen en el país y tengan incompatibilidad con los convenios internacionales ratificados, libertad sindical, salario mínimo, trabajo forzoso, etc.

“… la Comisión toma nota de una reciente comunicación del Gobierno por medio de la cual solicita la asistencia técnica para avanzar en el tratamiento de las diversas cuestiones vinculadas a las observaciones formuladas a la legislación por los órganos de control. La Comisión aprecia esta iniciativa y espera que dicha asistencia técnica se concretará el año próximo.” (Se refiere al año en curso, 2010).

El Departamento de Normas mediante nota se puso a disposición del Gobierno Argentino para la asistencia técnica y sugirió la conformación de un organismo tripartito, para elaborar proyectos de compatibilización con los convenios ratificados de la OIT.

Esto significa que en el mes de mayo del corriente año vendrá a la Argentina una “Comisión Preparatoria”, que a diferencia de otras anteriores, tendrá facultades de dialogar, entrevistarse, pedir opinión a los poderes: legislativo, judicial, ejecutivo, a la CGT, CTA, organizaciones patronales, universidades etc.

La decisión del Gobierno, es un recurso para adelantarse a cualquier iniciativa o decisión de la OIT, y así evitar el costo político de que el Caso Argentino se trate en la Conferencia Internacional de este año en la OIT.

Por otro lado, en el reciente informe, sobre “el Caso Argentino” la Comisión de Expertos de la OIT, hace los siguientes planteos:

En relación a las denuncias realizadas por la CTA, ante la Comisión de Expertos:

“La Comisión observa que en general la organización sindical se refiere brevemente a los hechos denunciados y que se trata de una lista de casos relativamente larga. La Comisión invita al Gobierno a que tome las medidas necesarias para que se establezca un grupo de trabajo con la CTA a efectos de examinar las cuestiones planteadas, salvo los casos que ya han sido o están siendo examinados por el Comité de Libertad Sindical”.

Respecto a la solicitud del pedido de personería gremial por la CTA, (agosto del 2004):

“La Comisión lamenta, una vez más, el largo tiempo transcurrido —más de cinco años— sin que la autoridad administrativa se haya pronunciado en relación con el pedido de personería gremial de la CTA. En estas condiciones, teniendo en cuenta el perjuicio que produce esta situación en dicha organización sindical, la Comisión urge nuevamente al Gobierno a que sin demora se pronuncie al respecto y que informe sobre toda evolución en relación con esta cuestión”.

En relación a la Sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) denominado comúnmente como "Fallo ATE":

“La Comisión observa que esta sentencia tiende a evitar discriminaciones entre organizaciones sindicales. En estas condiciones, la Comisión pide al Gobierno que indique si el artículo 41, inciso a), de la ley núm. 23551 ha sido derogado formalmente o modificado.”

Ley de Asociaciones Sindicales y su decreto reglamentario

“La Comisión pide al Gobierno que informe si la sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, de fecha 11 de noviembre de 2008, anteriormente mencionada, tiene consecuencias en relación con la aplicación de estas disposiciones”.

“La Comisión destaca el largo tiempo transcurrido desde que formula sus comentarios. La Comisión recuerda que la Comisión de Aplicación de Normas de la Conferencia pidió al Gobierno en 2007 que con el conjunto de los interlocutores sociales y con la asistencia de la OIT elabore un proyecto de ley para dar plena aplicación al Convenio y lamenta observar que no se haya tomado ninguna medida al respecto. La Comisión urge al Gobierno a que sin demora tome las medidas necesarias para que se efectúen las modificaciones legislativas solicitadas y pide al Gobierno que informe en su próxima memoria a este respecto“.

En relación a la Comisión de Garantías de Servicio Mínimo, que no ha sido conformada:

“La Comisión observa que de la memoria del Gobierno surge que la Comisión de Garantías no se ha constituido o convocado y subraya la importancia de que las instituciones relativas a la resolución de conflictos colectivos previstas en el ordenamiento jurídico funcionen de manera efectiva. Por consiguiente, la Comisión pide al Gobierno que sin demora garantice el funcionamiento de la Comisión de Garantías sobre servicios mínimos y que informe al respecto en su próxima memoria“.

Finalmente, en el último paquete de leyes que la CTA presentó en el Congreso de la Nación, se elevó un proyecto de ley sobre Garantismo Sindical y Adecuación de la Ley 23551 al Convenio Internacional 87 de Libertad Sindical y sobre el Derecho de Sindicalización.

El tránsito, de los trabajadores hacia la libertad y democracia sindical no se detiene.

El reciente informe, acá citado, confirma la validez de la organización y la movilización como instrumentos de lucha que, ejercidos en la calle, como cientos de miles de compañeros vienen realizando, garantiza, en perspectiva, la construcción de una CTA que haciendo eje en la unidad de la clase obrera, será la base, que dé sustento a la construcción y desarrollo de un Movimiento Político, Social y Cultural de Liberación.

Movimiento que de la mano de la más alta expresión de la unidad de todos los sectores populares, como lo expresa la Constituyente Social, desemboque en un proyecto político que garantice el final de la pobreza, el hambre y la indigencia, entre otros objetivos irrenunciables.

José Rigane es secretario de Organización de la CTA; Secretario General de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina (FeTERA-CTA); Coordinador Nacional de la Constituyente Social.

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Argentina, Tucumán: Megacausa ex jefatura de policía. Dos semanas del histórico juicio

PRIMERA FUENTE

El sobreviviente Juan Martín, el ex soldado conscripto Domingo Jerez y la experta en legislación militar, Mirtha Mantaras, fueron los principales testigos que desfilaron en las primeras semanas del histórico debate. Bussi y Menéndez volvieron a sostener que hubo una guerra y justificaron su accionar militar.

Primer día: El 16 de febrero pasado arrancó el segundo juicio histórico por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar. Ese día se leyeron las acusaciones contra los represores Antonio Domingo Bussi, Luciano Benjamín Menéndez, Alberto Cattáneo, Mario Alberto Zimmermann, Roberto “El Tuerto” Albornoz y los hermanos Carlos y Luis De Cándido.
Durante la lectura se mencionaron los casos de las 22 víctimas que incluye la megacausa. Se trata del periodista José Ramos y su esposa Alicia Cerrota de Ramos, Marta Coronel, Rolando Coronel, Marta López, Cerafina López, Francisco López, Juan Carlos López, Carlos Ramón Apaza, Edgardo Bordón, Graciela Bustamante de Argañaraz, Ricardo Correa, Adriana Mitrovich, Horacio Ferreira, Hugo Díaz, Daniel Fontanarrosa Larraza, Joaquín Ariño, Diana Oestherheld, Raúl Araldi, Enrique Abdón, Angel Garmendia y Raúl Lechessi.

Declaración de Bussi: “En Tucumán hubo una guerra declarada por un gobierno constitucional y ratificada por otro gobierno constitucional”, dijo en una de sus afirmaciones más encendidas dirigida al fiscal general Alfredo Miguel Terraf, quien sostiene, como dejó sentado en el primer juicio, que no existió ninguna guerra. Luego de admitir que las víctimas eran detenidas en la ex Jefatura de Policía, entre otros edificios destinados para ello negó que hayan funcionado como “campos de concentración”.Allí, según el militar retirado, los detenidos permanecían entre tres y cinco días y luego se determinaba si pasaban a la cárcel de Villa Urquiza o se declaraba la falta de mérito.

El mismo libreto de Menéndez: “Como comandante, soy el único responsable de la actuación de mis tropas. Por eso, a mis dignos subordinados de entonces no se les puede imputar nada, y menos, privarlos de su libertad como ilegalmente se ha hecho con muchos de ellos”, señaló y fuera de libreto, agregó: “algunos de los cuales están aquí, presos”. “Me niego a declarar porque estos juicios son inconstitucionales. La ley vigente cuando la subversión marxista inició el asalto armado a nuestra Patria, era la Nº 14.029-Código de Justicia Militar. Tan vigente estaba, que han tenido que derogarla ahora, por ley del Congreso, para que, en el futuro, cesen sus efectos. Esa ley designaba como mi juez natural al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas. Por lo tanto, el tribunal que me juzga es incompetente”, dijo Menéndez a través de una teleconferencia que se realizó desde una sala del primer piso del Tribunal Oral Federal, para argumentar su negativa a declarar.

El testimonio de una experta: la especialista en legislación militar Mirtha Mantaras detalló cómo se gestó el Operativo Independencia y de qué manera el Ejército, fuera de sus propios reglamentos, armó un plan secreto para cumplir con un objetivo, que no era -según la especialista- eliminar la guerrilla, sino adueñarse del poder. “El plan del Ejército fue una radiografía del golpe de Estado del ’76, con el día D y la hora H”, lanzó entre sus afirmaciones más categóricas, ante la mirada atónita del ex gobernador de facto Antonio Domingo Bussi y sus ex subordinados, sentados en el banquillo de los acusados. Desde su lugar de testigo, Mantaras dejó en claro que el eje militar era la labor de inteligencia, cargado de un accionar psicológico que tenía como blanco la población. “Para ello se adoptó la doctrina francesa, que tenía la tortura como método y la división del país en diversas zonas de operaciones. Este fue un accionar cívico-militar como si fuera una bicicleta conducida en forma conjunta”, explicó en las casi dos horas que expuso ante el Tribunal Oral Federal, el tercer día del juicio.
“Vi a Bussi matar a garrotazos”. Domingo Jerez aseguró que vio a Antonio Domingo Bussi en calidad de asesino. “Bussi siempre andaba por los centros clandestinos y una vez lo vi matar a dos hombres a garrotazos en Timbó Viejo”, aseguró. Como ex soldado conscripto del Ejército, tuvo una misión macabra: mezclar la nafta y el gasoil en un bidón para quemar los cuerpos de las víctimas de la última dictadura en el monte tucumano. “A mí me hacían sacar la nafta y el gasoil en bidones para la quema de los ‘fiambres’, así le llamaban a los cuerpos. Si no lo hacíamos, nos mataban y pasábamos por guerrilleros”, reveló el testigo frente a los jueces del Tribunal Oral Federal en el marco de la cuarta jornada del juicio oral y público El testigo, propuesto por la abogada querellante Laura Figueroa y ANDHES, precisó que ingresó al Servicio Militar Obligatorio en 1976 en el Regimiento 19 de Infantería y allí permaneció durante 16 meses.

Chuchuy Linares: El testigo Miguel Angel Chuchuy Linares, ex agente del Departamento de Informaciones Policiales durante la última dictadura, confirmó que funcionó un área secreta en el predio de la ex Jefatura de Policía durante los años ‘76 y ‘77, aunque aseguró no saber qué es lo pasaba allí. “Había un área, en el ala sur de la Jefatura, ubicada en Santa Fe y Junín, al que no tenía acceso la Policía y estaba ocupada por los militares. Había un cartel que decía prohibido pasar y no se podía ver nada”, dijo en la quinta jornada del debate.

Testigo clave: “Cuando Bussi visitaba los campos de concentración era como el ogro. No tenía demasiado contacto con los prisioneros, pero cuando lo tenía era para golpearlos y torturarlos”, contó el testigo y sobreviviente Juan Martín, en medio de su declaración que se extendió por casi seis horas frente a los jueces del Tribunal Oral Federal, en el marco de la sexta jornada del juicio. Luego, recordó que en un solo caso pudo ver al represor Antonio Domingo Bussi torturar a un prisionero. “A Bussi lo vi, por debajo de las vendas que tenía sobre mis ojos, puntualmente meterse en una oficina donde tenían a un joven (llamado Bombo Avalos, aparentemente del Partido Revolucionario de los Trabajadores) que trajeron de Buenos Aires al campo de concentración de Nueva Baviera. Allí lo torturaron y Bussi ordenó que le pusieran una chapa metálica encima para que sienta más la tortura con picana. Yo lo escuché gritar mientras lo torturaban”, relató. El testigo, quien permaneció detenido entre el 12 de agosto de 1976 y septiembre de 1978 (cuando fue liberado y autorizado a irse a España), pasó por varios centros clandestinos de detención y confirmó que vio a varias víctimas que fueron torturadas y asesinadas en esos lugares.


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Argentina, Tucumán: Juicio a los represores. Periodistas y familiares revivirán la desaparición de Ramos

PRIMERA FUENTE

En la tercera semana del juicio oral y público que se sigue a Bussi, Menéndez y otros cinco imputados, se revivirá el caso del periodista Eduardo Ramos, quien desapareció junto a su esposa Alicia Cerrota el 1 de noviembre de 1976. Se inició en el Diario Noticias, después pasó por el diario La Tarde (el vespertino de La Gaceta) y terminó su corta trayectoria en Canal 10. El miércoles declararán su padre y un ex compañero de trabajo, mientras que el jueves lo harán los periodistas Ricardo Kirschbaum (editor del diario Clarín) y Magdalena Ruiz Guiñazú (Radio Continental).

A partir de esta semana desfilarán los testigos frente al Tribunal Oral Federal por el caso del periodista tucumano Eduardo Ramos, desaparecido en noviembre de 1976 junto a su esposa Alicia Cerrota. En la lista de testigos, no tan solo están familiares y periodistas tucumanos, sino que aparecen dos periodistas reconocidos a nivel nacional. Se trata de Ricardo Kirschbaum, editor general del diario Clarín, y de Magdalena Ruiz Guiñazú, conductora de "Magdalena Tempranísimo” que se emite por Radio Continental, quien fueron citados para el jueves, a partir de las 9.30.

“Queremos que nos expliquen qué impacto tuvo el golpe militar en el libre ejercicio del periodismo y el riesgo para la vida de los periodistas que representó la dictadura y la implementación de un plan de terrorismo de Estado”, señaló el abogado Bernardo Lobo Bugeau, quien representará la querella de este caso. Ruiz Guiñazú además integró desde 1984 la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) que fue la entidad encargada de recibir las denuncias de desaparición de personas durante la dictadura militar que gobernó el país entre los años 1976 y 1983. En cuanto a Krischbaum, Lobo Bugeau señaló que fue compañero de trabajo de Ramos durante su paso por Canal 10 de Tucumán.

Antes de los periodistas porteños, está previsto que el miércoles relate su testimonio Pedro Ramos, padre de la víctima, y Gerardo Ramos Gucemas, ex compañero de trabajo, y su hermana Patricia Ramos. En la segunda semana de marzo, lo harán el dirigente político Rodolfo Surcar y el periodista tucumano Emilio Isauro Martínez .

El abogado querellante recordó que Ramos fue secuestrado el 1 de noviembre de 1976 de su casa junto a su esposa Alicia Cerrota, y luego fueron llevados a la ex Jefatura de Policía, donde se estima que estuvieron casi un mes en cautiverio. El jueves pasado, Juan Martín, el testigo sobreviviente más importante del juicio, aseguró que en su paso por la ex Jefatura supo que ambos estuvieron allí en cautiverio, y que Alicia estaba embarazada. Cabe recordar que en 2003, cuando se reactivaron las causas de la última dictadura, la Asociación de Prensa de Tucumán (APT) presentó una denuncia ante la Justicia Federal para que se investigue la desaparición de Ramos.

Por parte de esta querella también se había solicitado el testimonio del escritor Ernesto Sábato, pero debido a su avanzada edad (próximamente cumplirá 99 años) y su delicado estado de salud, fue desestimado por la misma querella.

Por el caso Ramos y otras 20 víctimas, los represores Antonio Domingo Bussi y Luciano Benjamín Menéndez, junto a otros cinco imputados, son juzgados a partir del 16 de febrero por los delitos de lesa humanidad cometidos en la ex Jefatura, lugar que funcionó como uno de los centros clandestinos de detención más sangrientos durante la época negra de la última dictadura en la provincia.

Su paso por los medios

Durante su cursado en la escuela de Agricultura obtuvo –dos veces- el primer premio de poesía en concursos organizados por la Universidad Nacional de Tucumán. Y por su necesidad de dedicarse con más tiempo a su profesión, rindió el último año libre del secundario y comenzó a sumergirse hasta el fondo, mar adentro, en el mundo del periodismo. Sus primeros pasos profesionales los dio en el Diario Noticias, donde trabajaba junto a su padre Pedro Ramos, un destacado hombre de prensa; después ingresa en el diario La Tarde, el vespertino de La Gaceta, y unos meses después, con 19 años y recién casado con Alicia Cerrota, pasó al equipo de Canal 10.

Foto: Argentina, Tucumán, Juicios, Represores - La Asociación de Prensa de Tucumán presentó una denuncia formal en 2003 para exigir justicia por el periodista Ramos. / Autor: PRIMERA FUENTE

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Argentina, Santa Fe: Las clases no empiezan

NOTIFE - LT10

Entre hoy y el miércoles, los docentes públicos de la provincia concretan la primera semana de paro por 72 horas dispuesto en la Asamblea provincial. También marcharán al ministerio de Educación. Sadop, Amet y Uda también concretan medidas de fuerzas aunque en la mayoría de los colegios privados se dictan clases con normalidad. Binner dijo que no van a descontar los días no trabajados.

Aunque estaba dispuesto que hoy 1 de marzo se iniciaran las clases en la provincia, los guardapolvos deberán esperar en los roperos porque los docentes santafesinos de todos los gremios decidieron iniciar medidas de fuerza y, de esta manera, expresar su rechazo y disconformidad con el aumento salarial del 7% ofrecido por el Gobierno.

En el caso de Amsafe –que nuclea a los maestros públicos- los paros serán durante tres semanas consecutivas y de 72 horas cada uno. El cronograma es: hoy, mañana y el miércoles; el martes 9, miércoles 10 y jueves 11; el miércoles 17, jueves 18 y viernes 19 de marzo.

Ya en las primeras horas de ingreso, se notó un alto acatamiento a la medida de fuerza votada por unos 29 afiliados de toda la provincia, con una contundencia dada por el 98% de esta masa sindical que se inclinó por concretar huelgas que superarán las 48 horas.

Además, habrá movilizaciones departamentales y regionales la primera semana, provincial la segunda. Para hoy está prevista una concentración de maestros y profesores desde las 10 horas, en la esquina de JJ Paso y Primero de Mayo, desde donde marcharán al ministerio de Educación.

Sadop, Amet y Uda

El sindicato que nuclea a los docentes privados había decidido, antes de conocer las medidas dispuesta por la Asamblea provincial de Amsafe ir a una huelga de 48 horas, que se concretará hoy y mañana. No obstante, son varios los establecimientos educativos cuyos docentes son afiliados a Sadop, en los que sí se dictan clases con normalidad. Así se comprobó esta mañana en el horario de ingreso a los colegios, cuando los chicos vestido de uniforme coparon las diferentes zonas.

Por su parte, los agremiados en la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (Amet) tampoco inician las clases hoy y, en cambio, paran por 48 horas.

En el caso de la Unión de Docentes Argentinos (Uda), se decidió no prestar actividades entre hoy lunes y el miércoles próximo .

Sin descuentos

El fantasma de que iban a descontar los días no trabajados por los maestros, anunciado por la ministra de Educación, Lic. Élida Rasino, como por el secretario de la cartera, Jorge Márquez, fue descartado por Hermes Binner.

“Si descontamos vamos a monetarizar la educación, la enseñanza, y no es nuestra intención. Deseamos que la sociedad sepa que los compromisos que asumimos, los podemos cumplir”, dijo el mandatario provincial.

“Santa Fe ofrece a los maestros más dinero que otras provincias. Este gobierno, como ninguno, avanzó con el sector docente en mejoras sustanciales que hacen a la calidad del trabajo. Creemos en la educación y en nuestros docentes. No son nuestros enemigos y seguiremos dialogando”, sostuvo el mandatario socialista.

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Chile: Sebastián Piñera dice que el terremoto provocará cambios en su programa de gobierno

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El presidente electo chileno, Sebastián Piñera, afirmó el domingo que su programa de gobierno tendrá que ser reformulado para atender las necesidades que surgieron tras el terremoto de 8,8 grados Richter que sacudió la zona centro y sur del país y que ha dejado hasta ahora unos 708 muertos.

"Vamos a tener que adecuar nuestro programa de gobierno", dijo Piñera, recalcando que el fenómeno provocó daños "mucho más profundos, graves de lo que se pensó".

El mandatario que asumirá el próximo 11 de marzo dijo además compartir la instauración de un toque de queda en las regiones del Bío Bío y el Maule por que a su juicio, "se está perdiendo el sentido del orden público, tenemos que recurrir a todos los recursos y nuestras Fuerzas Armadas están preparadas".

"La gente necesita tranquilidad y orden público, que desgraciadamente se ha estado perdiendo", comentó el empresario, para luego asegurar que "esta noche vamos a tener una muy difícil situación (...) especialmente en Concepción", la ciudad ubicada a 90 kilómetros del epicentro del sismo, y a unos 500 kilómetros de Santiago.

La falta de agua, alimentos y electricidad han generado saqueos, desórdenes y enfrentamientos con la policía en algunos sectores de la región del Bío Bío, de la Araucanía y en la capital.

Las ciudades sureñas de Talca, Curicó, Concepción y Temuco fueron las más afectadas por el sismo especialmente la infraestructura más antigua, lo que generó la mayor cantidad de víctimas fatales.

Las zonas ribereñas de las regiones próximas al epicentro sufrieron las consecuencias de un tsunami producido pocos minutos después del terremoto.

El sismo fue el fenómeno de mayor magnitud producido en el país en más de 50 años, el segundo mayor de su historia, en una nación caracterizada por su sismicidad.

Ayuda internacional comienza a llegar a Chile después del terremoto

Los suministros médicos enviados por Argentina han llegado ya a Chile, y supone el primer lote de ayuda internacional que el país recibe después del devastador terremoto del sábado, informó el domingo el Ministerio de Defensa de Chile.

El lote incluye tres hospitales de campaña equipados con generadores de oxígeno, equipos de tratamiento de agua, teléfonos satelitales y medicamentos para el control de enfermedades, agregó el Ministerio.

De las 94 instalaciones médicas de las zonas afectadas por el terremoto, ocho quedaron inhabilitadas y 10 resultaron gravemente dañadas, según autoridades sanitarias.

Los representantes de países latinoamericanos para Chile se reunirán el lunes para debatir formas de coordinar las labores de rescate de sus países.

Un terremoto de 8,8 grados de magnitud asoló el sábado Chile, dejando al menos a 708 personas muertas y cientos de otras desaparecidas.

Los líderes de muchos países, incluidos China, Estados Unidos, Rusia, Perú, Bolivia, Venezuela, México, Alemania y Nicaragua, enviaron sus condolencias al gobierno y al pueblo de Chile y expresaron su deseo de ofrecer ayuda de emergencia.

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