jueves, 22 de abril de 2010

Actualidad de 'El imperialismo, fase superior del capitalismo', de Vladimir I. Lenin

Alejandro Teitelbaum (especial para ARGENPRESS.info)

Lenin escribió “El Imperialismo…” en Zurich entre enero y julio de 1916, es decir hace 90 años, aunque se publicó por primera vez en Petrogrado recién en abril de 1917. El trabajo de Lenin sigue siendo un instrumento indispensable para el análisis de la sociedad capitalista contemporánea.

Aunque muchos se obstinan en llamar “mundialización neoliberal” al sistema socioeconómico actualmente dominante, como si se tratara de una enfermedad pasajera y curable del capitalismo, dicha “mundialización neoliberal” no es otra

cosa que el sistema capitalista real, es decir el resultado de la evolución del capitalismo hasta su etapa actual, imperialista y guerrerista.

La actual guerra de agresión emprendida por Israel contra Palestina y El Líbano con el apoyo político y logístico (bombas de enorme poder destructivo) que le proporciona Estados Unidos, no es una “reacción desproporcionada de Israel”: es la quinta guerra imperialista (si no contamos la invasión a Panamá en 1989) en sólo 15 años: guerra del Golfo, guerra contra Yugoslavia, guerra de Afganistán y guerra contra Irak. Esta agresión ha sido cuidadosamente planificada con el mentor estadounidense, su objetivo es el control de toda la región y tiene en la línea de mira Siria e Irán.

El capitalismo en su etapa imperialista necesita guerras a repetición con fines geoeconómicos y geopolíticos expansionistas y para dar salida a sus crisis periódicas, que tienden a hacerse permanentes, mediante la producción de armamentos y la reconstrucción de cada posguerra. Es la “destrucción creativa” de que hablaba Schumpeter.

El sistema actual no es simplemente una etapa indiferenciada de un “sistema-mundo moderno” que existiría desde hace 500 años (Wallerstein). Es la expresión contemporánea, cualitativamente diferente, del capitalismo. Es una falacia la idea de Wallerstein (La Jornada, México 01/06/2003) de que Bush es un accidente “militarista macho” y que el gran capital (por lo menos aquel representado por gente como Bill Gates y Soros) quiere un sistema capitalista estable que Bush no les brinda, que puede ejercer su hegemonía con eficiencia económica y ser capaz de crear un orden mundial que garantice un “sistema-mundo” que funcione con fluidez, así sea para permitir una desproporcionada tajada de acumulación de capital.

No hay un capitalismo enfermo de la mundialización neoliberal y de guerrerismo y otro capitalismo “posible” o utópico, estable y eficiente que pueda funcionar con fluidez, libre de las crisis, del militarismo y la guerra y de brotes neofascistas.

Escribía Lenin en 1916: “El capitalismo se ha transformado en un sistema universal de opresión colonial y de estrangulación financiera de la inmensa mayoría de la población del planeta por un puñado de países “avanzados”. Este “botín” se reparte entre dos o tres potencias rapaces de poderío mundial, armadas hasta los dientes (Estados Unidos, Inglaterra, Japón) que, por el reparto de su botín arrastran a su guerra a todo el mundo” (El imperialismo…Prólogo a las ediciones francesa y alemana de julio de 1920, párrafo II).

En la frase plena de ambigüedad “otro mundo es posible” que se ha hecho tan popular, está latente la idea de que “otro capitalismo es posible”, si se contienen los “excesos” del “neoliberalismo” y se introducen algunas reformas para lograr “un mundo mejor”.

Lenin ya respondió en 1916 a este pseudo reformismo inofensivo en el libro que comentamos, cuando escribió en el Capítulo IX (La crítica del imperialismo): “Las cuestiones esenciales en la crítica del imperialismo son las de saber si es posible modificar con reformas las bases del imperialismo, la de saber si hay que seguir adelante desarrollando la exacerbación y el ahondamiento de las contradicciones engendradas por el mismo o hay que retroceder, atenuando dichas contradicciones. Como las particularidades políticas del imperialismo son la reacción en toda la línea y la intensificación del yugo nacional como consecuencia del yugo de la oligarquía financiera y la supresión de la libre concurrencia a principios del siglo XX, en casi todos los países imperialistas aparece una oposición democrática pequeñoburguesa al imperialismo…En los Estados Unidos, la guerra imperialista de 1898 contra España provocó una oposición de los “antiimperialistas”, los últimos mohicanos de la democracia burguesa, los cuales calificaban de “criminal” dicha guerra y consideraban como una violación de la Constitución la anexión de tierras ajenas…Pero mientras toda esa crítica tenía miedo de reconocer el lazo indisoluble existente entre el imperialismo y los fundamentos del capitalismo, mientras temía unirse a las fuerzas engendradas por el gran capital y su desarrollo, no pasaba de ser una “aspiración inofensiva”.

Como resultado de la concentración y acumulación del capital se formaron los grandes oligopolios y monopolios cuya base financiera se consolidó desde finales del siglo XIX y principios del siglo XX con la fusión del capital industrial y el capital bancario.

Lenin escribió en “El Imperialismo…” : “Traducido al lenguaje común esto significa: el desarrollo del capital ha llegado a un punto tal que, aunque la producción de mercancías siga “reinando” como antes y siga siendo considerada como la base de toda la economía, en realidad se halla ya quebrantada, y las ganancias principales están destinadas a los “genios” de las combinaciones financieras” (Capítulo I, La concentración de la producción y los monopolios). Y más adelante comienza citando a Marx: “Los bancos crean en escala social la forma, y nada más que la forma, de la contabilidad general y de la distribución general de los medios de producción”, escribía Marx hace medio siglo en El Capital. Los datos que hemos reproducido referentes al incremento del capital bancario, al aumento del número de oficinas de cambio y sucursales de los bancos más importantes, de sus cuentas corrientes, etc., nos muestran concretamente esa “contabilidad general” de toda la clase de los capitalistas y aún no sólo de los capitalistas, pues los bancos recogen, aunque no sea más que temporalmente, toda clase de ingresos monetarios de los pequeños propietarios, de los funcionarios, de la reducida capa superior de los obreros, etc.”. (Capítulo II, Los bancos y su nuevo papel).

En el Capítulo III (El Capital financiero y la oligarquía financiera) Lenin agregaba: “El capital financiero, concentrado en pocas manos y que goza del monopolio efectivo, obtiene un beneficio enorme, que se acrece sin cesar, de la constitución de sociedades, de la emisión de valores, de los empréstitos del Estado, etc.”.

Esta descripción que hizo Lenin en 1916 tiene ahora plena vigencia.

En efecto, a partir del decenio de 1970 se produjo un cambio profundo en la economía mundial, momento que marca el fin del Estado de bienestar (y también el fin de las ilusiones reformistas que engendró dicho “Estado de bienestar”).

El Estado de bienestar estuvo caracterizado por la producción en masa y el consumo de masas, impulsado este último por el aumento tendencial del salario real, de la seguridad social y de otros beneficios sociales. Es lo que los economistas llaman el modelo “fordista”, de inspiración keynesiana, caracterizado por las cadenas “tayloristas” de producción (una especie de stajanovismo capitalista) iniciado en Estados Unidos, que se extendió a Europa sobre todo después de la Segunda Guerra Mundial. y se aplicó con limitaciones y suerte variada en algunos países de la periferia.

El agotamiento del modelo del Estado de bienestar obedeció a varios factores entre los que cabe destacar los siguientes: la expansión económica iniciada con la reconstrucción de la posguerra encontró sus límites, el consumo de masas tendió a estancarse o a disminuir lo mismo que los beneficios del capital al tiempo que entraban en escena las innovaciones tecnológicas (robotización, microelectrónica, etc.). Se hizo necesario entonces incorporar la nueva tecnología a la industria para dar un nuevo impulso a la economía y eso requirió grandes inversiones de capital.

Se inició así la época de la austeridad y de los sacrificios (congelación de los salarios y aumento de la desocupación) que acompañaron a la reconversión industrial. La revolución tecnológica en los países más desarrollados impulsó el crecimiento del sector servicios y se produjo el desplazamiento de una parte de la industria tradicional a los países periféricos, donde los salarios eran –y son- mucho más bajos.

Se acentuó entonces el pasaje de un sistema de economías nacionales a una economía dominada por tres centros mundiales: Estados Unidos, Europa y Japón y un grupo constituido por los 'cuatro tigres de Asia': Corea del Sur, Taiwan, Hong Kong y Singapur. Las 'ventajas comparativas' de los Estados pasaron a ser 'ventajas comparativas' de las sociedades transnacionales con diversa implantación territorial.

Con la incorporación de las nuevas tecnologías la productividad aumentó enormemente, es decir que con el mismo trabajo humano la producción pasó a ser mucho mayor.

Se abrieron entonces dos posibilidades:

O se incitaba al consumo de masa de los bienes tradicionales y de los nuevos bienes a escala planetaria con una política salarial expansiva, una política social al estilo del Estado de bienestar, se reducía la jornada de trabajo en función del aumento de la productividad para tender a una situación de pleno empleo y se reconocían precios internacionales equitativos a las materias primas y productos de los países pobres, o se tendía a mantener y a aumentar los márgenes de beneficio conservando bajos los salarios, el nivel de ocupación y los precios de los productos de los países del Tercer Mundo.

La primera opción hubiera sido factible en un sistema de economías nacionales, en las que la producción y el consumo se realiza fundamentalmente dentro del territorio y es posible coyunturalmente un pacto social de hecho entre los capitalistas y los asalariados en tanto consumidores. Pero en el nuevo sistema mundializado, la producción se destina a un mercado mundial de 'clientes solventes' y a los capitalistas ya no les interesa el poder adquisitivo de la población del lugar de producción.

Decimos coyunturalmente, porque, como explica Lenin, no puede haber un pacto social permanente entre los capitalistas y los trabajadores, porque “entonces el capitalismo dejaría de ser capitalismo, pues el desarrollo desigual y el nivel de vida de las masas semihambrientas son las condiciones y las premisas básicas, inevitables de este modo de producción. Mientras el capitalismo es capitalismo, el exceso de capital no se consagra a la elevación del nivel de vida de las masas en cada país, ya que esto significaría la disminución de las ganancias de los capitalistas, sino al acrecentamiento de estos beneficios mediante la exportación de capital al extranjero, a los países atrasados” (El Imperialismo…, Capítulo IV, La exportación de capital).

En efecto, en las condiciones de la mundialización acelerada, los detentores del poder económico y político a escala mundial con su visión de 'economía-mundo' y de 'mercado global' apostaron a la segunda alternativa para elevar su tasa de beneficios (bajos salarios, bajos niveles de ocupación, liquidación de la seguridad social, precios bajos para las materias primas, etc.).

Esta opción tuvo como consecuencia acentuar las desigualdades sociales en el interior de cada país y en el plano internacional, con lo que se creó una neta diferenciación en la oferta y la demanda de bienes y servicios. La producción y oferta de bienes se orientó no a la gente en general sino a los llamados “clientes solventes”. Fue así como la oferta de bienes de lujo aumentó enormemente y la oferta de nuevos productos como ordenadores y teléfonos portátiles encontró una gran masa de clientes en los países ricos y muchos clientes en la primera periferia no demasiado pobre. Como contrapartida, los bienes esenciales para la supervivencia (alimentos, salud, medicamentos) quedaron prácticamente fuera del alcance del sector más pobre de la población mundial. La idea de servicio público y de un derecho irrevocable a los bienes esenciales para vivir con un mínimo de dignidad, fue reemplazada por la afirmación de que todo debe estar sometido a las leyes del mercado.

Las clases dominantes optaron entonces por ritmos de crecimiento económicos bajos, a causa de que un mercado relativamente estrecho imponía límites a la producción y surgió el fenómeno de las grandes masas de capitales ociosos (incluidos los petrodólares), puesto que no podían ser invertidos productivamente.

Pero para los dueños de dichos capitales (personas, bancos, instituciones financieras) no era concebible dejarlos arrinconados sin hacerlos fructificar.


Es así como el papel tradicional de las finanzas al servicio de la economía, interviniendo en el proceso de producción y del consumo (con créditos, préstamos, etc.) quedó relegado por el nuevo papel del capital financiero: producir beneficios sin participar en el proceso productivo.

Este último aspecto se concreta de diversas maneras: con la compra de acciones de las empresas industriales por los inversores institucionales gestores de fondos de pensiones, por las compañías de seguros, por los organismos de inversión colectiva, etc., quienes así pasan a intervenir en las decisiones de política de las empresas industriales con el objeto de que su inversión produzca la alta renta esperada, imponiéndoles estrategias microeconómicas y a corto plazo. Y la otra manera en que el capital industrial ha ingresado en el ámbito del capital financiero especulativo es simplemente invirtiendo parte de sus beneficios en la especulación (por ejemplo con los llamados productos financieros derivados (1)), en lugar de hacerlo en la inversión productiva (2).

El profesor Michel Drouin (3) dice:

'El desarrollo de los flujos de capitales internacionales, impulsado por la desregulación y la descompartimentación casi general de los mercados financieros, hizo de los años 80 el decenio de la mundialización financiera… Las operaciones financieras, cuyo volumen estaba ya desconectado del volumen de las transacciones en bienes y servicios, se hicieron autónomas, es decir movidas no por la lógica de las transacciones corrientes sino por la de los movimientos de capitales. La esfera financiera basó su desarrollo sobre ella misma a partir de la búsqueda de un beneficio surgido de la variación de los precios de sus propios instrumentos. El carácter especulativo de esta lógica de crecimiento permite hablar del surgimiento de una economía internacional de la especulación'.

Los Estados Unidos y una parte de la población de dicho país son los primeros beneficiarios del proceso de mundialización financiera, la que les permite apropiarse del producto del trabajo y de los ahorros de los pueblos de todo el planeta. Ronald Mc Kinnon, profesor titular del Departamento de Ciencias Económicas de la Universidad de Stanford, en un artículo publicado en el Boletín del Fondo Monetario Internacional (4) escribe:

“Durante el último decenio, el ahorro de las familias (en los Estados Unidos) ha disminuido más de lo que el ahorro público (expresado por los excedentes presupuestarios) ha aumentado en el mismo período. El enorme déficit de la balanza de pagos (exportaciones versus importaciones) de las transacciones corrientes de Estados Unidos, de alrededor de 4,5% del producto nacional bruto de 2000, refleja ese desequilibrio del ahorro. Para financiar un nivel normal de inversión interior –históricamente alrededor del 17% del producto nacional bruto- Estados Unidos ha debido utilizar ampliamente el ahorro del resto del mundo. “Malas” reducciones de impuestos –las que reducen el ahorro público sin estimular el ahorro privado- podrían incrementar esa deuda con el extranjero. Desde hace más de veinte años (es decir desde antes de 1980), Estados Unidos recurre ampliamente a las reservas limitadas del ahorro mundial para sostener su alto nivel de consumo- el de la administración federal en los años 80 y el de las familias en los años 90. Las entradas netas de capitales son actualmente más importantes que en el conjunto de los países en desarrollo. Es así como Estados Unidos, que era acreedor del resto del mundo a comienzos de 1980, se ha convertido en el más grande deudor mundial: unos 2 billones 300 mil millones de dólares en 2000. Los balances de las familias y de las empresas en Estados Unidos muestran el efecto acumulado de los préstamos privados obtenidos en el exterior desde hace diez años. La deuda de las empresas es también muy elevada con relación a su flujo de caja. Sin embargo, no tienen por qué inquietarse. Estados Unidos se encuentra en una situación única y es que disponen de una línea de crédito prácticamente ilimitada, en gran parte en dólares, frente al resto del mundo. Los bancos y otras instituciones financieras de Estados Unidos están relativamente al abrigo de las tasas de cambio: sus activos [...] y sus pasivos son en dólares. En cambio, otros países deudores deben acomodarse a las disparidades de las monedas: los pasivos internacionales de sus bancos y de otras empresas son en dólares y sus activos en moneda nacional”.

En el Capítulo VIII (El parasitismo y la descomposición del capitalismo) de El Imperialismo…escribió Lenin: “El imperialismo es la enorme acumulación en unos pocos países del capital monetario…De aquí el incremento extraordinario de la clase, o mejor dicho, del sector rentista, esto es, de individuos que viven del “corte del cupón” completamente alejados de la participación en las empresas y cuya profesión es el ocio. La exportación de capital, una de las bases económicas más esenciales del imperialismo, acentúa todavía más este divorcio completo del sector rentista respecto de la producción, imprime un sello de parasitismo a todo país que vive de la explotación del trabajo de algunos países ultraoceánicos y de las colonias”…Por este motivo, la noción de “Estado rentista” o Estado-usurero ha pasado a ser de uso general en la literatura económica sobre el imperialismo. El mundo ha quedado dividido en un puñado de Estados- usureros y una mayoría gigantesca de Estados deudores”.

Con esta 'economía internacional de la especulación' se aceleró la acumulación de grandes capitales en pocas manos (a expensas sobre todo de los trabajadores, de los jubilados y de los pequeños ahorristas) y se creó la ilusión de que el dinero podía reproducirse por si sólo, sin ayudar a crear valor.

En el caso de las participaciones del capital financiero (fondos de pensiones, compañías de seguros, etc.) en industrias y servicios, la elevada renta que exigen y obtienen dichos capitales está fundada en la degradación de las condiciones de trabajo en esas industrias y servicios. Es bien conocido el fenómeno de que cuando una empresa anuncia despidos sus acciones suben.

También se suceden los escándalos que afectan a los grupos financieros (fondos de pensiones, etc.) e industriales y cuyas víctimas de predilección son los pequeños y medianos ahorristas. Lenin escribía en 1916: …”Este ejemplo típico de “equilibrismo” en los balances, el más común en las sociedades anónimas, nos explica por qué las direcciones de éstas emprenden negocios arriesgados con mucha más facilidad que los negociantes particulares. La técnica moderna de elaboración de los balances no sólo les da posibilidades de ocultar al accionista medio la operación arriesgada, sino que incluso permite a los individuos principalmente interesados descargarse de responsabilidad por medio de la venta oportuna de las acciones en el caso de que fracase el experimento, mientras que el negociante particular responde con su piel de todo lo que hace” ( El Imperialismo…, Capítulo III. El capital financiero y la oligarquía financiera)

Estas son las formas en que el capital transnacional mantuvo y mantiene una alta tasa de beneficios y un acelerado ritmo de acumulación y concentración a pesar del crecimiento económico lento y de la existencia de un mercado restringido.

Este proceso de concentración del capital monopolista a escala mundial, la llamada “mundialización”, tiene consecuencias bien precisas.

David Korten (5), citando a alguien que viene, como diría Martí, de las “entrañas del monstruo”, escribe:

'Robert Reich, secretario americano del Trabajo en la administración Clinton, explicaba en su libro The Work of Nations (1991) que la mundialización económica promovida con tanto éxito por las instituciones de Bretton Woods llevó a las clases más ricas a separar su interés del de la nación y, por eso mismo, a no sentirse interesados por sus vecinos menos favorecidos ni obligados en forma alguna hacia ellos. La ínfima minoría de los muy ricos ha formado una alianza apátrida en virtud de la cual el interés general se confunde con los intereses financieros de sus miembros. Esta separación se ha producido casi en todos lados con tal amplitud que la distinción entre países del Sur y del Norte ya no tiene mayor significación. La división no es más entre países sino entre clases. Cualquiera haya sido la intención, las políticas propiciadas por las instituciones de Bretton Woods que tuvieron éxito permitieron inexorablemente a los muy ricos reivindicar las riquezas del mundo entero a expensas de sus semejantes, de las otras especies y de la viabilidad de los ecosistemas del planeta'

Vale la pena citar también un párrafo de un libro escrito por un grupo de economistas franceses en 1983, porque es una previsión bastante exacta de la sociedad actual:

'La culminación de la regulación monopolista privada a escala mundial conducirá a una reestructuración drástica y, sin duda, irreversible, de los Estados- naciones. Estos se convertirán en territorios amorfos cuyas funciones económicas estarán determinadas desde el exterior por oligopolios internacionales. Esos territorios serán a la vez grandes espacios abiertos y fragmentados. Se impondrá una estructura dualista, hecha de un sector 'moderno' y otro 'tradicional'. En el primero, ampliamente internacionalizado, estarán concentradas las sedes de los grandes grupos, las industrias de alta tecnología, las grandes instituciones de enseñanza, los dirigentes y los ingenieros mejor formados, ellos mismos muy movibles y hablando el mismo idioma, los laboratorios y todo el complejo de medios de comunicación internacionales. El sector 'tradicional ' agrupará la masa de la población, con baja remuneración y calificación, dedicada a las tareas subcontratadas por el sector moderno en las que, quizás, un tiempo de trabajo más corto será compensado por la reducción de la cubertura de las necesidades sociales, la que será preferida al desempleo, cuya tasa será elevada' (6).

En esas condiciones, las posibilidades de un desarrollo nacional autocentrado, basado en un pacto social de hecho entre los capitalistas y los trabajadores, que preconizaban, con distintos matices o enfoques diferentes, los teóricos latinoamericanos de la dependencia (7), es actualmente irrealizable.

Ese “pacto social de hecho” entre capitalistas y trabajadores, estos últimos en tanto consumidores, fue factible en un sistema de economías nacionales, en las que la producción y el consumo se realizaba fundamentalmente dentro del territorio. Pero en el sistema mundializado actual, como se ha señalado más arriba, la producción se destina a un mercado mundial de 'clientes solventes' y a los grandes capitalistas “nacionales” ya no les interesa que aumente el poder adquisitivo de la población del lugar de producción.

Algunos intentos de llevar a la práctica en América Latina y el Caribe, con diferentes modalidades, ciertas ideas de los teóricos de la dependencia, cuando las condiciones económicas mundiales podían permitir suponer que dichas ideas eran viables, no terminaron de someterse a la prueba de los hechos porque finalizaron abruptamente con intervenciones militares, golpes de Estado y dictaduras promovidos por Estados Unidos, como fueron los casos de Guatemala, con Arévalo y Arbenz, de Brasil con Goulart, de Chile con Allende, etc.

En Argentina el peronismo como proyecto nacional (si se puede hablar en América Latina de proyecto nacional cuando no se toca la propiedad terrateniente) comenzó a agotarse de 1950 en adelante con la redistribución negativa de los ingresos para los asalariados, la misión Cereijo a los Estados Unidos, la ley de inversiones extranjeras de 1953, el contrato con la Standard Oil California, etc. hasta que el 1955 la oligarquía y el gran capital -fuerzas armadas mediante- le dieron el puntapié final. El ensayo camporista de 1973 de ”volver a las fuentes” sólo duró 49 días.

Los años de gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional en Nicaragua fueron un intento de aplicar un modelo propio de desarrollo, con cierto número de realizaciones en su activo (reforma agraria, educación, alimentación, etc.), pero la guerra económica, militar y paramilitar que libró Estados Unidos contra los sandinistas, a la que se sumaron, hacia el final de su mandato, las concesiones del Gobierno sandinista a las políticas fondomonetaristas, condujeron a la derrota electoral de 1990.

Cuba es un caso aparte porque de entrada rompió con el capitalismo tal como existe actualmente en su fase imperialista. Eso le ha permitido el “milagro” de ser un modelo para los países pobres (y ricos) en materia de educación, salud, vivienda, etc., y de resistir al mismo tiempo durante casi medio siglo al bloqueo y a los atentados terroristas promovidos y organizados por los Estados Unidos. Al precio de tensiones internas permanentes que dieron lugar a serias distorsiones políticas. Pero este es otro tema, aunque de rigurosa actualidad a la hora de la “transición”, de la que todos hablan, tanto dentro como fuera de la isla.

Todo el mundo, amigos y enemigos, tienen la mirada puesta en Venezuela y en su Presidente Chávez, en su audaz política exterior y en su desafío permanente al imperialismo estadounidense. Pero por ahora hay un evidente desfasaje entre esa política exterior y una verdadera política interior de ruptura con el capitalismo en su fase imperialista.

Los hechos (Lenin repetía con frecuencia el proverbio “los hechos son testarudos”) indican que, en cuanto a la integración regional, actualmente hay que ser extremadamente cauteloso y que nada justifica el entusiasmo que ha suscitado en algunos sectores la reciente Cumbre de Presidentes celebrada en Córdoba.

Porque se puede afirmar que no es posible concretar actualmente una auténtica integración subregional sudamericana ni regional latinoamericana y caribeña al servicio de los intereses nacionales y populares que haga realmente frente al gran capital transnacional y a sus personeros políticos porque salvo, en un grado diferente y en cierta medida, las excepciones de Cuba y Venezuela, no existen en los gobiernos, ni en cada país, ni regionalmente, la voluntad, los proyectos políticos, económicos y sociales ni los instrumentos jurídicos necesarios para concretar tal tipo de integración.

Se suele poner de relieve el fracaso del intento estadounidense de imponer el ALCA.

Pero algunos olvidan la existencia de numerosos tratados bilaterales de libre comercio, de protección de las inversiones y otros similares. Esos tratados, como consecuencia de la aplicación de las cláusulas de «trato más favorable», de « trato nacional » y de “nación más favorecida”, que figuran en casi todos ellos, funcionan como un sistema de vasos comunicantes, que permite a las políticas imperialistas circular libremente a escala regional y planetaria y penetrar en los Estados, donde desintegran las economías nacionales y generan graves daños sociales.

Dicho en otros términos, un país o una subregión signataria de tratados bilaterales con Estados Unidos pueden funcionar como “caballo de Troya” del poder transnacional en otro país o subregión.

Para evitar, solo en parte, el efecto “caballo de Troya”, los Estados Parte en el MERCOSUR firmaron en Buenos Aires el 5 de agosto de 1994 el Protocolo sobre Promoción y Protección de Inversiones Provenientes de Estados No Partes del MERCOSUR. En su artículo 1º el Protocolo dice que los Estados Partes se comprometen a no otorgar a las inversiones realizadas por inversores de Terceros Estados un tratamiento más favorable que el que allí se establece. Pero por falta de ratificaciones este Protocolo no ha entrado en vigor. De modo que el efecto “caballo de Troya” puede seguir funcionando en el MERCOSUR.

Para decirlo en lenguaje informático, por esta red mundial de tratados bilaterales, regionales e internacionales circula libremente el virus del imperialismo que, cuando penetra en un país, destruye las economías nacionales y las conquistas sociales, así sean mínimas.

El “antivirus” para evitar la contaminación consiste en establecer normas protectoras del desarrollo armónico de la economía nacional complementadas con una justicia distributiva de los resultados, tener la voluntad política de aplicar ambas y sobre esas bases plantearse una política de integración regional.

Tal cosa existió en cierta medida en algunos países de nuestro continente hace varios decenios, lo que se reflejó en algunas políticas nacionales, en varias leyes nacionales sobre inversiones extranjeras, en la legislación social y, en el plano regional, en la Decisión Nº 24 del 31 de diciembre de 1970 del Acuerdo de Cartagena (8). Todo lo cual desapareció después.

Y ahora, tanto las normas protectoras de la economía nacional como la voluntad política de rescatarlas o crearlas son inexistentes.

Todo esto comporta, como dice Lander, (9) «el establecimiento de la plena prioridad de los derechos del capital, o derecho mercantil, sobre los derechos democráticos o derechos de la gente, movimiento que se expresa en varias tendencias que se han venido dando en el sistema internacional durante las últimas décadas. Entre éstas, ha sido particularmente significativo el progresivo desplazamiento de las Naciones Unidas y de sus organizaciones asociadas por las instituciones de Bretton Woods (Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional), como centros del sistema institucional multilateral…

…Como resultado de la hegemonía del neoliberalismo que acompaña el nuevo orden unipolar, cada uno de los principales asuntos de la vida colectiva pasa a ser pensado y decidido desde una óptica cada vez más estrechamente mercantil…

…Se consolidan -como régimen jurídico de obligatorio cumplimiento- las políticas de liberalización y privatización que se habían impuesto a prácticamente todos los países del Sur. Esto es, mediante acuerdos internacionales, se busca hacer que estas políticas no puedan ser revertidas.

A 90 años de haberlo escrito, el trabajo de Lenin analizando el imperialismo conserva plena actualidad, con los obvios ajustes que requieren los cambios políticos, sociales, económicos y tecnológicos ocurridos desde entonces.

Pero sobre todo, hay que rescatar y utilizar su método de análisis, el mismo que empleó Marx para radiografiar el capitalismo, consistente en un examen riguroso y profundo de los hechos, partiendo del estado real de desarrollo de las fuerzas productivas y de las relaciones de producción en un momento y un lugar dados, de las fuerzas económico-sociales en presencia, de las relaciones entre ellas en función de sus respectivos intereses y de su respectivo peso económico-social y de las tendencias realmente dominantes.

Lo que implica abandonar la tendencia a confundir situaciones coyunturales con fenómenos estructurales y dejar la costumbre de creer que la realidad consiste en los mitos, los símbolos y los discursos y no en los hechos. Es decir acostumbrarse a ver al mundo sobre sus pies como hizo Marx y no cabeza abajo, como pretendía Hegel.

Notas:
1) Los productos derivados son contratos cuyo valor depende o'deriva' de un activo subyacente que es tratado en un mercado. Ese activo puede ser un bien (materia prima), un activo financiero (una moneda) o incluso una canasta de activos financieros (índice bursátil). (Drouin, pág. 125, véase nota 3.).
2) François Chesnais, Tobin or not Tobin , ed. L’Esprit frappeur, Paris, 1998. Del mismo autor, Le capital rentier aux commandes , en Les Temps Modernes nº 607, Paris, janvier-février 2000. Véase también de F. Chesnais La mondialisation du capital y, bajo la dirección del mismo autor, La mondialisation financiére , ed. Syros, Paris, 1996.
3) Michel Drouin, Le systéme financier international, Edit. Armand Colin, Paris, enero 2001, Cap. V.
4) Fondo Monetario Internacional, Finances et Developpement junio 2001.
5) David C. Korten, L'échec des institutions de Bretton Woods, en Le procés de la mondialisation, bajo la dirección de Edward Goldsmith y Jerry Mander, ediciones Fayard, París, marzo 2001, pág. 91. (edición original en inglés: The Case again the globalisation).
6) Michalet, Delapierre, Madeuf y Ominami, Nationalisations et Internationalisation….Ed. La Découverte/Maspero, París, 1983, p. 147.
7) Cabe mencionar entre ellos a Gunder Frank, Furtado, Faletto, Cardoso, Mauro Marini, Prebisch, Theotonio dos Santos, etc. Para una crítica de algunas de sus formulaciones puede leerse 'Siete tesis equivocadas sobre América Latina' (1965), de Rodolfo Stavenhagen. Pero algunos de ellos, como Gunder Frank, tuvieron razón en afirmar que el subdesarrollo formó y forma parte del mismo proceso histórico que generó el desarrollo capitalista ('América Latina: subdesarrollo o revolución', 1963). O el mismo Stavenhagen, que en su trabajo 'Siete tesis…' dice certeramente que las sociedades latinoamericanas no son duales y que existe una relación de complementaridad entre los 'polos de desarrollo' y las zonas subdesarrolladas.
8) Acuerdo celebrado entre un grupo de países andinos el 26 de mayo de 1969. La Decisión Nº 24 se refería al régimen común de tratamiento a los capitales extranjeros y sobre marcas, patentes, licencias y regalías.
9) Edgardo Lander, El ALCA y los derechos humanos. www.ceim.uquam.ca/textes/construire_lander.pdf

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Intervención militar en Irán y el consenso internacional

Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)


La Cumbre Nuclear llevada a cabo en Washington D.C. el 12 y 13 de abril y que reunió a 47 países más la ONU y la Agencia Internacional de Energía Atómica, tuvo como objetivo trazar un plan de cuatro años para acelerar el desarme nuclear y erradicar el contrabando nuclear hacia redes terroristas.

Notoriamente, la ausencia de Irán constituye el contrapunto del evento, es decir, la nación que más ha gravitado en la tensión nuclear de los últimos cinco años no estuvo en la cita pero su espectro estuvo presente. Cómo se explica esto, y cuáles fueron las razones públicas -muy pocas por lo demás- y las menos públicas que hicieron de esta ausencia el punto negativo de la reunión.

El no haber agotado todas las instancias para contar con la participación de Irán y de Corea del Norte además, marca la poca fortaleza del sistema multilateral, y es válido hacer la conjetura hacia donde se dirige el objetivo real de congregar a 47 países incluyendo China, India y Rusia, potencias que hasta el momento han constituido una suerte de muro de contención al ánimo anti Iraní de la Alianza Transatlántica.

Es así que deliberadamente o no, la intervención militar en Irán por parte de una fuerza internacional con amplio consenso fue el telón de fondo de la reunión. También esta reunión se encontraba con la paradoja de un estado Palestino acosado por el estado más nuclearizado de la región: Israel.

Si bien la no proliferación nuclear y erradicar el contrabando nuclear hacia redes terroristas, son para abordar con urgencia, en la base del debate nuclear está la construcción de un arma nuclear por un régimen islámico de Irán, que no ha disimulado su antagonismo hacia Occidente y en un plazo que se acorta.

La mayoría de las agencias de inteligencia de EEUU que monitorean el desarrollo nuclear en Irán han concluido que la aspiración de Irán para poseer un arma nuclear camina en tierra derecha.

La información a retazos que emerge por ejemplo, de la conferencia de prensa que Barack Obama ofreció a raíz de la cumbre, de las editoriales de los medios de punta de EEUU y Europa Occidental, y del memorándum del Secretario Robert Gates de enero expuesto en The New York Times (18 de abril), conducen a pensar en la inevitabilidad de una intervención militar en la medida que Irán prosiga con su plan de desarrollar capacidad bélica nuclear.

Esta intervención, que languidece de los tiempos de la administración Bush, más específicamente del año 2006, cuando el aplicar una medida de fuerza sobre Irán era inminente, tuvo su amplio espacio de lobby en esta cumbre aunque no se manifestó en los acuerdos públicos ni en los comunicados a la prensa.

La reunión de los 47 ha sido una oportunidad para mantener la tensión en torno a la ambición nuclear de Irán y construir el consenso internacional necesario para la intervención. En este sentido, Barack Obama está en mejores condiciones de poder conseguir el apoyo internacional que le fue esquivo a George W. Bush para invadir Irak con la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU. Recordemos la fuerte oposición de China, Francia y Rusia y el debate acerca de si Irak tenía o no tenía armas de destrucción masiva, que ahora con el expediente del fraude en la información parece ridículo.

Si Irán tuviera otro régimen, digamos pro-occidental, como el de Israel, esta cumbre no habría tenido un sentido de urgencia. Simplemente porque el único régimen -estigmatizado por un trabajado consenso en la Alianza Transatlántica- con poder y recursos para contrabandear material nuclear a las redes terroristas podría ser Irán.

Esta es la hipótesis central, y en esta cumbre por la ambigüedad de sus posiciones, China y Rusia parecieran gradualmente estar llegando a una conclusión parecida, sino habrían hecho más pública su disconformidad con la ausencia de Irán.

Es decir, se descarta que Estados Unidos, Rusia, la Comunidad Europea, Israel, India, o Pakistán , sean fuentes de contrabando nuclear, y el contrabando de material nuclear para uso bélico es solo una posibilidad de “nación Islámica a nación Islámica vía Irán”.

Es muy simplista la conclusión porque todo conduce a intervenir Irán. El que Israel pueda contrabandear ese material a grupos mercenarios de terroristas que en la eventualidad operen como grupos terroristas islámicos, o que el aparato neoconservador en EEUU que empujó al fraude de Irak sea fuente de contrabando de material nuclear por terceras vías por ejemplo, triangulando como se dice, no entra en la matriz del análisis de las agencias de inteligencia occidentales. Hay precedentes de acciones conjuntas de Israel y las fuerzas neoconservadoras de EEUU para impedir la caída del Apartheid y el apoyo al terrorismo en Mozambique y Angola.

¿Por qué Barack Obama, con el apoyo interno e internacional que tiene a su disposición no ha sido capaz de desmantelar la agenda neoconservadora, que es en el fondo la que empuja a la intervención militar en Irán? ¿Que se obtiene con un desorden en Irán y en el área?

La Alianza Transatlántica con una ocupación militar expandida desde el Golfo Pérsico hasta Pakistán, posicionando un amplio despliegue militar al borde de China, India, y Rusia, estaría cumpliendo uno de los objetivos pendientes al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Hay quienes sostienen que la resistencia de los talibanes en Afganistán y el extremismo islámico en general se desploman bajo una ocupación territorial de esa magnitud.

El costo de una intervención masiva en la región es alto, aunque el beneficio también es altísimo, porque el sistema capitalista global necesita con urgencia de los activos de capitales que actualmente permanecen subutilizados al estar administrados por estructuras estatales burocráticas de regímenes autoritarios, sean monárquicos o clericales.

¿Por qué estarían eventualmente Rusia y China con el esquema neoconservador que presiona a Obama? Los problemas de separatismo (islámico) de Sinkiang en China, y Rusia con la pérdida de su influencia en Asia Central y el Cáucaso, les obliga a Rusia y China a reemplazar el romanticismo político de apoyar la autonomía de Irán y la creación del Estado Palestino sin el acoso de Israel por pragmatismo. China no va a sacrificar su integridad territorial y Rusia tampoco.

Con la intervención militar para un cambio de régimen en Irán, seguramente habrá ira islámica y tratándose de un régimen chiita, que son minoría en el mundo islámico, probablemente el mundo no se venga abajo, como no se vino abajo con la invasión a Irak. Es así que la agenda neoconservadora en EEUU, Europa y sus zonas subsidiarias en el Tercer Mundo, arrasa como una aplanadora con el tema de blandir el islamismo versus la cultura occidental, que ha sido la llave maestra de los neoconservadores desde la época de Ronald Reagan.

Barack Obama con apenas poco más de un año en el poder no ha sido aún capaz de desmantelar la agenda neoconservadora que ha provocado la inestabilidad en el planeta.

Una parte del mundo árabe con el Rey de Arabia Saudita a la cabeza, y con el concurso de los países del Golfo que apoyaron la invasión a Irak, han manifestado en su tono discreto cierta complacencia con una invasión a Irán, igualmente sucede con los países del Norte de África, siendo la gran excepción Egipto que por lo general proyecta su peso político en la región con visión de futuro.

Con la reunión de los 47, EEUU ha transfigurado el multilateralismo tradicional y ha creado una vía paralela que aparece como multilateral pero que en el fondo es un unilateralismo disfrazado para intervenir Irán y derribar un régimen antagónico para Occidente. EEUU está a punto de convencer a más de 47 países que Irán es la gran amenaza a la paz mundial.

Los iraníes son muy inteligentes, no es ninguna novedad. Saben muy bien lo que se está armando. Por ahora, Irán es el enemigo que justifica todos los errores que se han cometido en Occidente para entablar un verdadero diálogo con el mundo islámico.

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Del socialismo y la militancia participativa

Homar Garcés (especial para ARGENPRESS.info)

La construcción del socialismo en este siglo XXI debe implicar -lógicamente- una militancia participativa por parte de cada uno de los revolucionarios, de modo que se garantice y se alcance una verdadera acumulación de fuerzas sociales, gracias a la cual enrumbar los cambios estructurales que deben profundizarse y consolidarse a medida que se avanza en la conquista del poder. Para lograr tal propósito, es necesario impulsar una ofensiva mediática y de formación ideológica que contribuya a resaltar las fortalezas del proceso revolucionario y la necesidad urgente de construir el Estado socialista, sin que ello esté exento de debates serios, libres y constantes que, a su vez, ayuden darle la solidez requerida a tal militancia participativa.

Consideramos que la formación ideológica revolucionaria es de vital importancia en cualquier coyuntura histórica presentada, de manera que la confrontación con la clase dominante permita el trazado de líneas de acción que vayan configurando -de algún modo- el poder popular y comunal que le restituirá su soberanía al pueblo. De ahí que sea sumamente esencial que esta militancia participativa no se limite nada más que a la militancia sectaria y clientelar en algún partido político, sino que ella tiene que expresarse de una forma más abierta y atípica, aunque se justifique la necesidad de contar con un partido político revolucionario único que le sirva de vanguardia a los sectores populares, puesto que el mismo dinamismo de la vida social actual impide la simplificación de la acción revolucionaria, dado que en ella tienen cabida los grupos sociales más variados (y, a veces, disímiles), entre quienes distinguiríamos (sin ser los únicos) a campesinos, obreros, mujeres, pueblos originarios, comunidades urbanas con rasgos de pobreza en sus distintos niveles, y jóvenes.

Por ello mismo, el socialismo demanda permanentemente de una militancia participativa que lo haga comprensible y una alternativa viable inmediata entre los sectores populares, jalonándole espacios de poder a quienes desde siempre lo han usufructuado. Así, este tipo de militancia no podría someterse a los arbitrios de una jerarquía partidista, en especial, si ésta se mantiene en una posición dogmática y ajena a la soberanía de sus bases, impidiéndole el ejercicio real de una democracia participativa y protagónica que cambiaría definitivamente las relaciones de poder imperantes, lo que constituiría un primer paso para hacer del socialismo la herramienta idónea para erradicar las desigualdades e injusticias capitalistas y edificar una sociedad radicalmente diferente.

Sin embargo, cada revolucionario debe estar consciente que una militancia participativa implica -necesariamente- una revolución de paradigmas, sometiendo a un cuestionamiento tenaz los diversos valores que han representado los soportes del modelo de sociedad vigente. De otro modo, ocurriría que se hable de revolución y socialismo sin afectar significativamente lo que es la sociedad bajo el imperio del capitalismo, generando, en consecuencia, contradicciones que, eventualmente, frustrarían los anhelos de los sectores populares por alcanzar su emancipación definitiva, restituyendo la situación suscitada por éstos a sus niveles iniciales, lo que haría más difícil (no imposible) el camino de la revolución socialista al no disponer de cuadros revolucionarios comprometidos que lo sustenten, convencidos de su necesidad y viabilidad histórica.

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En Caracas, por la independencia y el socialismo

Ángel Guerra Cabrera (especial para ARGENPRESS.info)

El 19 de abril, a doscientos años del inicio de la lucha por la independencia de Venezuela, fue una jornada cargada de simbolismos y evocaciones que concluyó con la cumbre de los ocho jefes de Estado y gobierno de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y su Manifiesto Bicentenario de Caracas, Consolidando la Nueva Independencia. El desfile militar en horas de la mañana, que pude ver en Telesur, me recordó los inicios de las Milicias Nacionales Revolucionarias en Cuba al observar los contingentes de obreros, campesinos, estudiantes y pueblos originarios mezclados con las tropas regulares y milicianas. Toda una remembranza del pueblo armado que otro 19 de abril, hace cuarentaiocho años, derrotó la invasión lanzada por Washington contra la revolución Cubana y de la estratégica unión que se forja en Venezuela entre pueblo y fuerza armada desde la victoria sobre el golpe de Estado el 13 de abril de 2002.

Cuba demostró en Playa Girón la posibilidad de derrotar militarmente al imperialismo yanqui en América Latina cuando existía cierto fatalismo por la proximidad de Estados Unidos en la mente de muchos que querían el cambio social. El caracazo, por su parte, desencadenó una ola de luchas populares latinoamericanas contra las políticas del Consenso de Washington cuando parecía que estas habían llegado para quedarse. Aquellas rebeliones produjeron un cambio fundamental en la región al surgir gobiernos que rechazan esas políticas, como recordó la presidenta Cristina Fernández, oradora principal en la sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional de Venezuela dedicada al Bicentenario venezolano. Sus palabras recordaron a San Martín y al peronismo y su misma presencia junto a Hugo Chávez y los representantes populares venezolanos simbolizaba el abrazo de Guayaquil entre el gran prócer argentino y Bolívar y la gran contribución del peronismo al movimiento antimperialista y de liberación nacional de nuestra América. Subrayaba también la actitud abierta e inclusiva de Chávez y de los líderes del ALBA a expresiones políticas no afines al socialismo pero coincidentes en bregar por la independencia y unidad latinoamericana y en romper con el fundamentalismo de mercado.

El Manifiesto de Caracas proclama las luchas de hoy como la continuación de las de nuestros próceres(concepto esencial a cualquier esfuerzo liberador que aspire al éxito en América Latina), se pronuncia por la consolidación de la independencia y la construcción del camino hacia el socialismo en los países miembros del ALBA(“construir una base económica independiente, desarrollada y socialista” señala como objetivo), condena el bloqueo a Cuba y exige la libertad de los cinco antiterroristas cubanos, aboga por la independencia de Puerto Rico y expone acciones concretas en todas las esferas para profundizar la unidad, integración y complementación económica entre sus integrantes e impulsar la de todos los países de la región. Asimismo, formula proyectos para perfeccionar la política social en los países del ALBA en campos donde ya ha logrado avances importantes, como la salud, la educación, la atención integral con bases científicas a las personas con capacidades diferentes y propugna proyectos productivos para dignificar a la mujer, prestar una asistencia especial a las embarazadas y atender a los niños de la calle.

El manifiesto subraya la construcción de la igualdad entre todas las naciones en un mundo pluripolar y la lucha contra el intervencionismo y la guerra como clave de la política exterior del ALBA y encomienda a instancias de la organización a afinar los criterios en cuanto a las alianzas con otras organizaciones y países en pro de esos objetivos. También se propone un plan para contrarrestar las campañas mediáticas a que son sometidos sus miembros. Al respecto el presidente cubano Raúl Castro recordó las colosales mentiras de la campaña estadunidense que precedió y acompañó la agresión de Bahía de Cochinos, entre ellas el anuncio de la toma del puerto de Bayamo, ciudad cubana sin costa y de las más alejadas del mar.

La reunión dio todo su apoyo a Venezuela como sede de la cumbre para dejar institucionalizada la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños el 5 de Julio de 2011 así como a la Cumbre de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra en curso en Bolivia, donde Evo Morales sintetizó su esencia al decir “O Muere el capitalismo o muere la Tierra”.

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España: De árboles y de bosques

Jaime Richart (especial para ARGENPRESS.info)

¿Pero tan obtusos son los cerebros de este país para no darse cuenta de que la Ley de Amnistía fue la guinda a ese plan general del poder franquista encarnado en Fraga Iribarne y los falangistas para perpetuarse? ¿No se dan cuenta de que más allá de la cáscara institucional el dinero, las haciendas, las empresas del Ibex y el poder de facto estuvieron desde el principio bajo la sombra alargada de lo "atado y bien atado" que calculó el dictador?.

Monarquía, Constitución, Ley D'Hont Electoral y Ley de Amnistía son las cuatro patas del banco sobre el que descansa la tranquilidad de los herederos de los vencedores de la guerra civil española; la tranquilidad de que van a seguir siendo los dueños y arrendadores de la finca nacional, con la colaboración de falsos socialistas que a cambio de unas monedas van facilitando el plan de este neofranquismo con apariencia de democracia de papel. La España de Franco, con retoques irrelevantes, sigue siendo la misma: está blindada. A fin de cuentas tampoco la España de los 70 era la misma que la de los 50...

Y todo lo que parece no tener sentido en múltiples actuaciones jurisdiccionales en relación a Euskadi, al Estatuto catalán, a la Ley D'Hont Electoral, a la Ley de Memoria Histórica, a la irrupción de la Falange, amén de otras innumerables de menor tronío, lo tiene, y mucho, si rebobinamos la historia de estos 32 años. Monarquía, Constitución, Ley Electoral y Ley de Amnistía fueron "aceptadas", no consensuadas, por una sociedad medrosa en los años que siguieron a la muerte del dictador; una sociedad que en la práctica estaba "ennortada", confusa y deseosa de salir cuanto antes del pasado. Por eso se avino deprisa y corriendo a asumir su destino. Y por eso los otros padres miserables de la Constitución fueron fácilmente reducidos por el albacea del caudillo, ese tal Fraga, con sus conocidas habilidades miméticas respaldadas por un ejército que todavía era atrozmente franquista.

Dejémonos pues de seguir fijándonos "sólo" en cada árbol por separado (cada uno de los conflictos políticos que se van sucediendo) porque es la mejor manera de no ver un bosque lleno de lobos y de hienas que son los que verdaderamente mandan y deciden en este país. El poder político en España es a duras penas el marco de un cuadro. Pero el lienzo, lo que hay por dentro del marco, está constantemente abocetado por pintores de brocha gorda imbuidos hasta la médula del peor franquismo sin Franco.

Foto: España - El dictador Francisco Franco y el actual monarca Juan Carlos de Borbón.

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Canje de deuda: Un fraude "nacional y popular"

Hernando Ciervo (PRENSA OBRERA, especial para ARGENPRESS.info)

Por el canje, el gobierno reconocerá unos 50 dólares por cada 100 dólares de los bonos defaulteados en 2001.

Se trata de un fraude porque apenas el 10% de los que tienen esos bonos (que cayeron en default en 2001) son sus tenedores originales. El 90% restante está en manos de bancos y fondos que los compraron a precios de remate, desde 2002 en adelante, a valores de 20, 25, 30 centavos de dólar. Las ganancias que obtendrán estos especuladores irán del 60 al 200 por ciento. El fraude que se comete al Estado es también enorme, porque el valor que se le reconoce a esta parte de la deuda es, en relación al PBI, similar o escasamente inferior a la deuda original que, por imposibilidad de pago precisamente, había caído en default. La deuda original estaba enormemente inflada por la capitalización de intereses del blindaje y del megacanje de Cavallo.

El gobierno presenta el canje como un “desendeudamiento” cuando en realidad es un nuevo endeudamiento, porque, alega, pagará 50 por una deuda que contrajo a 100. Pero, repetimos, el default de 2001 mostró que esa deuda era impagable y, efectivamente, desde 2002 en adelante el gobierno no la estuvo pagando, ni el capital ni los intereses.

A partir del canje, el gobierno deberá pagar tanto el capital como los intereses y eso es más deuda. Este canje implica el reconocimiento de una mayor deuda pública, del orden de los 12.000 millones de dólares, más los pagos del bono PBI.

Los objetivos que proclama el gobierno para hacer el canje son clarísimos y describen un nuevo fraude: de acuerdo a Boudou “sería el precio a pagar para acceder a créditos más baratos y generar una avalancha de inversiones del exterior”. O sea que Argentina ingresa en un nuevo ciclo de endeudamiento cuando su nivel de deuda (tanto pública como privada, explícita o implícita – intereses a pagar) alcanza la friolera de 300 mil millones de dólares, un 80% del PBI. Como se ha venido denunciando en estos días con los fraudes del megabanco Goldman Sachs, el ingreso de nueva deuda irá acompañado de acciones especulativas contra la enorme deuda argentina, que es lo que ocurre en Grecia –o sea que anuncia un nuevo default. La garantía para esta bicicleta son las reservas del Banco Central, que se irán esfumando con el desinfle de la nueva especulación financiera.

El objetivo de los K, con el canje, es proseguir con la política de endeudamiento y de entrega. Los créditos nuevos, sin embargo, no vendrán a tasas bajas. “Los mercados” ya han advertido al gobierno que deberá arreglar otra deuda impaga, con el Club de París, de 7.500 millones de dólares, que no tienen quita. Esto implica someterse a una auditoria del FMI, que reclamará eliminar los subsidios a las tarifas de transporte, gas y luz –como viene ocurriendo (sin necesidad del FMI) con la carne y los combustibles– para generar un excedente presupuestario que habilite el pago de la deuda pública.

Detrás del canje, no hay sólo un negocio puntual y extraordinario para bancos y fondos especulativos; no solamente un nuevo ciclo de endeudamiento y un nuevo default, sino el diseño de una política económica de encarecimiento y “ajuste” antipopular del gasto público.

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Alcira Argumedo: “No hay prioridad a la problemática social sino a los beneficios a las grandes corporaciones y bancos que saquean al país”

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La Diputada Nacional por Proyecto Sur, Alcira Argumedo rebate la tesis del oficialismo en la que defienden el presupuesto como progresista. Con los números en la mano, demostró que los principales beneficiados en las partidas son los amigos del poder, las multinacionales depredadoras de nuestros recursos y los bancos que gestionan los bonos.

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Los tropiezos de las matemáticas

Claudia Rafael (APE)

Los números suelen dar un cierto escozor cuando se habla de fragilidades. Pareciera que las matemáticas no fueron creadas para pincelar el dolor. Es como que uno, con razones vastas, se resiste a medir con un centímetro, una curva de Gauss o una tabla con porcentajes qué le ocurre a un niño cuando la desnutrición o la lentitud para el aprendizaje lo ponen en la mira. Un gráfico de barras no tiene rostro, ni sonrisa ni un par de ojos que acusen a los responsables de sólo mirar.

Los números que dio el director ejecutivo de la Anses, Diego Bossio, hablan de que un “91 por ciento de los chicos argentinos reciben cobertura del Estado”. Y definió que “hoy en la Argentina existe un piso de seguridad social”.

Pero más allá de ese porcentaje, Bossio dio una serie de precisiones sobre las cifras de esa cobertura social. Dijo que “cinco millones se encuentran cubiertos por padres con empleo formal; otro millón y medio son hijos de padres con seguro de desempleo, jubilados o pensionados, o cubiertos por pensiones no contributivas; y otro millón son hijos de autónomos. A ellos se les suman más de 3,5 millones que cobran la Asignación Universal, lo que demuestra que hoy en la Argentina existe un piso de seguridad social”.

Primera cuestión: la suma total es de once millones. Si los chicos con menos de 18 años en el país son 13 millones y medio, la cobertura social alcanza al 81.48 por ciento.

Sin embargo, esto que el mismo Bossio definió como “la medida más revolucionaria de los últimos 50 años” al cierre del encuentro del Consejo de Niñez pareciera tener algunos lados endebles a la hora de -una vez más- los números que, a pesar de su frialdad, revelan demasiado.

Por fuera de los cinco millones con empleo formal que cobran una asignación por hijo de 180 pesos, hay un millón y medio que perciben seguro de desempleo, jubilación, pensión o pensión no contributiva y que cobran la asignación salarial. Sólo que hay un detalle fundamental: el seguro de desempleo tiene un piso de 200 pesos y un techo de 400. Y se cobra por un período que va desde dos meses a un año como máximo. Después, si no aparece del otro lado del túnel de esa feroz indigencia (¿acaso se puede llamar de otro modo a la situación en que queda una familia que se mantiene con el subsidio por desempleo?) una lucecita de trabajo, irrumpe la nada más absoluta.

También hay quienes -en ese universo- cobran la pensión no contributiva. Las madres con siete o más hijos cobran algo más de 800 pesos. Eso sí, temblando para que el crecimiento de sus cachorros no rompa el equilibrio que la llevó a que fueran siete con menos de 18 años.

Sin contar, a los 3,5 millones que cobran la asignación universal y a quienes con un máximo de cinco hijos les llegan mes a mes la abultadísima cifra de 720 pesos al mes. Más el premio al final del año de 432 pesos más por cada uno siempre y cuando los chicos tengan todas las vacunas y hayan asistido regularmente a clases. A veces esas familias tienen la desgracia de contar con más de un chico que todavía usa pañales. Que si se cambian entre cinco y seis veces al día les rebanan en un solo gesto 400 o 500 pesos y apenas quedan algo más de 200 para la leche, el pan, la harina o el arroz.

El director del Anses, Diego Bossio dijo que la medida más revolucionaria de los últimos 50 años otorga cobertura social al 91 por ciento de los chicos argentinos. A once millones, insistió. “Ni siquiera en Suiza es así”, dijo entre ironías la referente de un hogar convivencial de La Plata.

El gráfico de barras tendrá grandes dificultades para incluir la mesa endeble del mediodía en casa de una de esas tantas madres solas con siete hijos. Para pincelar entre las curvas de un plano los ojos rasgados de una piel morocha que miran con deseo del otro lado de una vidriera con juguetes. Para contener las manos cansadas de un pibe que carga más y más cartones en el carrito de la bicicleta. Las matemáticas suelen tener esos tropiezos. No alcanzan a transparentar con signos y ángulos los dolorosos días de quienes miran la vida desde la ventanita de una casa edificada con cajones de frutas.

A pesar de que se enuncie, junto a los números, que estamos siendo protagonistas de la medida más revolucionaria de los últimos 50 años.

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Los desalojos en la ciudad de Buenos Aires. Barrio de Constitución: Más de 100 personas en riesgo

Elena Luz González Bazán (especial para ARGENPRESS.info)

Este martes 20 de abril en horas de la mañana, en Humberto Primo 1678 y Virrey Ceballos hay una edificación donde viven unas 24 familias, más de 100 personas, de ese total unos 24 chicos y tres personas con discapacidad. Allí se inició un operativo de desalojo al mando de la Policía Federal, Cuerpo de Infantería, determinada por una orden judicial del Juzgado Nº 30.

Luego de forcejeos, de pedir la intervención del gobierno porteño, el área de la Defensoría del Menor e intentar entender el porqué del desalojo, se pudo parar y el secretario del juzgado otorgó cinco días hábiles para solucionar el problema.

La situación es la siguiente, los alquileres fueron pagados a un falso propietario hasta enero del corriente año. El edificio tiene tres sectores en malas condiciones, con fallas estructurales importantes, tiene 24 habitaciones.

Mónica Iglesias que ocupa una de esas habitaciones con sus dos hijos con discapacidades, un adulto joven de 28 años y una nena de 10 años, afirmó: "El problema es que estuvimos pagando cuotas a una persona que se hizo pasar por propietario y que cuando se tuvo que hacer cargo el 14 de enero pasado, ante una intervención del gobierno porteño, dijo que no tenía nada que ver".

Además, actualmente, los vecinos no están pagando el alquiler, por ello, Mónica Iglesias agregó: "pagaron hasta enero pasado, cuando Mario Figueredo, el dueño del hotel de al lado, que les cobraba una cuota de hasta 1.000 pesos, se desentendió y mostró que nos estaba estafando".

Conocida la orden de desalojo comenzaron a llegar distintas organizaciones y legisladores porteños, entre ellos Tito Nenna, quien buscó interceder para evitar incidentes.

Desde la Parroquia Corazón de María se hicieron presentes también con la intención de mediar y destrabar el conflicto. "En este barrio hay 10 desalojos por mes y ninguna solución real para los vecinos que no pueden cumplir con los requisitos que exige un contrato de alquiler", dijo Rafael Atauati, integrante de la Comisión Justicia y Paz de esa capilla.

También Atauati sostuvo, ante la consulta, que la tensión duró hasta aproximadamente 14:30, donde se forcejeó entre los vecinos y la policía con vallados de por medio.

Igualmente, la sentencia de desalojo, finalmente pudo ser frenada el secretario del juez decidió otorgarles un plazo de 5 días hábiles, durante el cual, esperan tener respuesta del gobierno, para no quedar en la calle.

Al preguntarle sobre el causante de esta sentencia judicial, Rafael Atauati explicó que las familias pagaban un alquiler a un supuesto "dueño" del lugar. Pero este hombre tenía una causa en la justicia, la cual había descubierto que nunca fue el propietario y estaba intimándolo. Sin embargo, por supuesto, esta persona nunca los informó de las intimaciones y ahora sufren las represalias las familias inquilinas, como final agregó que las "familias que habían sido desalojadas el año pasado, en Paseo Colón, y a las cuales el gobierno reubicó, extrañamente, en este lugar usurpado y con causa judicial".

"Extraño hecho que, en vez de solucionar, engrosó el problema de la vivienda en la ciudad. Estamos a la expectativa de los acontecimientos en los próximos días", sentenció.

También se acercaron varios maestros de la escuela Número 5, ubicada a una cuadra y media del hotel, dieron aviso a los gremios docentes del operativo, que afecta a muchos chicos que concurren allí.

En medio del operativo

"Se fueron unas cinco familias que aceptaron 500 pesos y pasar la noche en un parador del Gobierno de la Ciudad. Nosotros no vamos a aceptar eso", dijo Inés Miño, una joven madre, que vive desde hace dos años en una pieza con sus dos hijos.

Estas familias son de un sector del edificio que en medio del forcejeo aceptaron y se fueron.

"Una pareja de ese sector, que no quiso aceptar la propuesta, fue sacada por la fuerza y el resto de los vecinos aceptamos alojarla en nuestro sector", señaló Miriam Arias, una mujer que vive en el edificio y trabaja en casas de familia.

Por otro lado, esperan del gobierno porteño que les de una salida y no los deje en la calle, porque la calle es la nada.

Si estas familias van a la calle seguirán engrosando las cifras de personas que viven en situación de calle. Si bien el gobierno porteño afirma, según sus últimos relevamientos que son unas 1.450 personas, otros relevamientos arrojan más de 10.000 personas para el 2008 y con los desalojos en la Ciudad de Buenos Aires de estos últimos tiempos la cifra treparía a unas 12.000 personas en situación de calle, entre ellos muchos niños y niñas, estos guarismos pertenecen a Médicos del Mundo que desmiente las cifras del Ministerio de Desarrollo Social del gobierno porteño.

FUENTES: Télam, ANRED, fuentes propias.

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Argentina, Córdoba: La justicia pretende expulsar a 105 familias

INDYMEDIA

Esta acción de recuperación de la tierra en manos del Pueblo ha sido una solución real y concreta para todas las familias que se la juegan todos los días aquí, más allá de que tenemos bien claro de que esta es una lucha que aún se encuentra abierta.

La justicia ordeno para este 23 de abril el desalojo de 105 familias que viven desde hace 7 meses entre los barrios Villa El Libertador y Ampliación Cabildo, en la zona sur de nuestra ciudad.

Desde la Coordinadora de Trabajadores Desocupados (CTD) "Aníbal Verón", se anunció que: “En estos casi 8 meses de vida en estas tierras, soportamos el viento, las tormentas de tierra, el intenso calor del verano y los fríos otoñales. Aguantamos durante meses las provocaciones de la policía y la Guardia de Infantería. Aguantamos porque no nos queda otra opción: o vivimos acá, en nuestras casitas, o seguimos viviendo amontonados…”

En una entrevista que concedió esta organización a Indymedia Córdoba, se describió el nivel de desarrollo de la construcción del barrio. “La mayoría vive en casas de madera, pero ya hay algunas construcciones de material (bloques y ladrillos). Cada familia decide, en la medida de sus posibilidades, si construye de madera o de material. En un primer momento y en el apuro por venirse a vivir, muchos decidieron construir con madera porque es más rápido, ya que era urgente y necesario por el hecho de vivir en la tierra (como herramienta para la defensa de la misma), además de la necesidad concreta y desesperante de la mayoría de las familias que ya no podían sostener un alquiler o seguir viviendo hacinados”.

La situación de hacinamiento de cientos de miles de personas que habitan esas populosas zonas empobrecidas de nuestra ciudad es de extrema gravedad. Al respecto, Paula de la CTD "Aníbal Verón" expresó: “La necesidad de viviendas sigue siendo crítica en el sentido de que no hay políticas de Estado que se preocupen por la problemática y que la resuelvan. Si vemos no sólo nuestra realidad en particular sino la de todas las familias más humildes de nuestra ciudad, llegamos a la conclusión de que la situación es verdaderamente crítica y desesperante. No es casual que llegado el invierno empiecen a producirse muertes por incendios de casitas humildes, de madera o chapa, que sólo pueden iluminarse con una vela o calentarse con un fueguito”.

Respecto a la falta de una política habitacional por parte del estado cordobés, la misma persona expresó: “deja mucho que desear en: términos de viviendas populares, construcción de barrios y resolución de los graves problemas de vivienda que padecen los vecinos. En nuestro caso, podemos decir que el hecho de que las familias hayan tomado la decisión de cargar con sus cosas y sus hijos y venirse a vivir a la tierra, construyendo humildemente una casita de madera al principio y de a poco de material, da cuenta de lo terrible de la situación que se vivía antes”.

En este largo proceso de recuperación de tierras en manos del pueblo y para el pueblo, el poder judicial actuó de forma rápida y decidida, abriendo causas penales por "incitación pública a cometer delito" y "usurpación" las cuales están en instrucción de la Fiscalía Distrito II, Turno 5 a cargo del Fiscal Marcelo Sicardi. Por la misma hay 18 procesados desde el año pasado.

Consultados sobre la existencia de comunicación con el gobierno desde la CTD "Aníbal Verón" se subrayó: “Con el gobierno no hemos tenido más diálogos, sólo al principio cuando nos decían que no podían resolver este conflicto. Pero en los últimos tiempos, no hemos tenido más contactos”.

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'Los (abortos) no punibles no se hacen'

Sandra Chaher (ARTEMISA)

En los últimos meses se movieron algunas fichas interesantes en la pulseada por el estatus jurídico del aborto. Los tres poderes del Estado parecen haber entrado en una etapa nueva en la que los abortos no punibles comienzan a concretarse y en el Parlamento nacional se podría iniciar una discusión por la reforma de fondo. La abogada feminista Paola Bergallo, sin embargo, se muestra cauta. 'Yo quiero ser optimista, pero lo cierto es que la situación de Argentina hoy es de restricción total como en Nicaragua'.

Desde comienzos de marzo, distintos hechos políticos vinculados al estatus jurídico del aborto parecen mostrar que estamos frente a una nueva etapa en la que es posible pensar en una mayor accesibilidad al servicio en las condiciones actualmente permitidas por la legislación y quizá en un proceso de reforma legislativa a mediano plazo que permita que más mujeres interrumpan su embarazo en condiciones seguras y esto impacte en el descenso del índice de mortalidad materna.

El aborto está actualmente despenalizado en Argentina, según el artículo 86 del Código Penal, cuando esté en peligro la vida o la salud de la mujer; y si el embarazo 'proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente' (uno de los temas de discusión actuales es cómo se interpreta esta última causal).

Sin embargo, estos abortos, llamados no punibles, no se llevan a cabo. Cuando una mujer va a un hospital a que se le interrumpa un embarazo -amparado en esta norma-, la institución médica suele negarlo con distintos pretextos. Y hasta hace muy poco, estas mujeres no reclamaban su derecho ante la justicia.

De unos años a esta parte, se comenzó a armar una red que atraviesa el país desde diversos orígenes y en múltiples sentidos, en gran parte sostenida en las organizaciones del movimiento de mujeres, y que confluyen en la incidencia sobre el sistema judicial, legislativo y ejecutivo para que comiencen a realizarse en los hospitales los abortos no punibles, es decir para que las mujeres argentinas accedamos a un derecho que la ley nos garantiza desde 1922.

Dos fallos judiciales de las últimas semanas –el Superior Tribunal de Justicia de Chubut y un juzgado de primera instancia de Bariloche- no sólo garantizaron la realización de abortos no punibles sino que hicieron una interpretación del artículo 86 del Código Penal que permite que cualquier mujer víctima de violación acceda a este servicio del Estado. A la vez, el Ministerio de Salud de la Nación, que desde la gestión de Graciela Ocaña –en diciembre del 2007- había planteado una política de clausura frente a cualquier debate vinculado al aborto, anunció a comienzos de año que imprimirá la Guía Técnica para la Atención Integral de los Abortos No Punibles, realizada durante la gestión de Ginés González García y cajoneada cuando el ministro debió dejar el cargo. También desde el ámbito gubernamental, el Consejo Nacional de la Mujer y el INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación) se expidieron a favor de la interrupción del embarazo en uno de los casos de Chubut (el INADI ya había hecho una recomendación sobre abortos no punibles en el año 2007). En el ámbito legislativo, a comienzos de marzo fueron presentados en el Congreso nacional dos proyectos de ley que proponen la legalización del aborto en las primeras etapas. Y a fines de marzo, el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas expresó al gobierno argentino su preocupación por la restrictiva legislación sobre aborto y por la 'inconsistente' interpretación judicial de las causas de no punibilidad.

Paola Bergallo es una abogada feminista joven que viene colaborando en este proceso de apertura del estatus jurídico del aborto. Si bien se muestra optimista frente al momento actual, llama a la moderación recordando que lo que está sucediendo hoy en los tribunales es apenas el reconocimiento de un derecho que las argentinas tenemos desde hace décadas y que, en la práctica, la situación del país era, hasta ahora, tan restrictiva como la de Nicaragua o Chile.

- En una nota reciente de opinión que publicó el diario Clarín hablás de dos tipos de agenda en el debate actual del aborto: una de reforma y otra de accesibilidad. ¿Podrías explicarlas?

Durante mucho tiempo yo tuve dudas sobre si las dos agendas eran compatibles, pero después entendí que era un tema de foros. En un momento la Campaña (Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito) presentó su proyecto de legalización de 12 semanas pero algunos actores involucrados en ese proceso también fogonearon el proyecto de reforma del artículo 86 del Código Penal, y para mí eso era incompatible. Yo no estaba a favor de que se regulara el 86 en el Congreso porque el Código está bien como está y lo que había que generar eran normas administrativas o legislativas locales de implementación. Si vos en el Congreso llevás esta agenda de accesibilidad, clausurás la posibilidad del modelo de reforma. Tenés que ir con las dos estrategias pero en distintos foros. Ahora yo tengo claro que ese proyecto de reforma del artículo 86, que perdió vigencia y ahora fue representado por (Agustín) Rossi, atrasa en el Congreso; en el legislativo nacional hay que modernizarse e ir por la reforma. Y si no podemos dar esta discusión de modernización, y seguimos con el aborto como está hoy, que todos los poderes ejecutivos de salud y las legislaturas provinciales regulen lo que está hoy, pero no el Parlamento nacional. Son dos agendas que funcionan sinérgicamente si las das en distintos foros. Sino, te hacen creer que avanzaste a nivel nacional cuando en verdad estás volviendo a 1922. Estamos en una situación igual a la de Nicaragua sólo que no te la ganaron en una legislatura, pero te la ganan todos los días cuando no se hace un aborto.

- ¿Cómo se puede explicar la situación que se está dando en Argentina?

Lo más increíble del momento actual es que por la falta de conocimiento técnico jurídico este escenario no se dio antes, porque no lo pensamos bien y no miramos a España o Italia hace 30 años. El panorama en los países centrales cambió y la Iglesia perdió hace 30 años. En Estados Unidos y Europa las mujeres acceden al aborto desde comienzos de los ’70 con legislaciones parecidas a la nuestra pero que se cumplen. Pero el activismo feminista jurídico de Argentina nunca detectó esto y a la vez siempre que hubo demanda se iba por la despenalización total. Cuando mirás el derecho tenés que ver cómo está escrita la norma y cómo es la práctica. El derecho en acción en Argentina es en verdad como el de Chile o Nicaragua, porque los no punibles no eran accesibles, la práctica es de restricción total.

- Sin embargo, actualmente en Argentina pareciera darse un proceso de apertura, bien diferente a Nicaragua o México.

Yo creo que esa percepción hay que moderarla. Porque nosotros, habiendo tenido la norma más liberal del continente desde 1922, tenemos una práctica que propone la eliminación. En todos los casos de niñas violadas down, como el de L.M.R. (N. de la R.: L.M.R. son la siglas con que se conoció el caso de una adolescente con discapacidad mental que en el 2006 recurrió a la justicia para reclamar la interrupción del embarazo producto de una violación y logró la autorización en un tiempo que el sistema médico público consideró inviable para la concreción del aborto, que se realizó entonces en el ámbito privado con el apoyo del movimiento de mujeres), el sistema dice que el no punible es inconstitucional y no quieren hacérselo, o sea que te llevan a donde está Chile, la penalización completa, pero sin la reforma legislativa sino con la práctica. Y esto está en la cabeza de muchos médicos y de integrantes del sistema judicial.

- Entonces, ¿no hay que alegrarse por los fallos recientes, el panorama legislativo y los ejecutivos que están proponiendo regulaciones al aborto no punible?

Es una pequeña ventanita, pero pensá que los casos de Chubut fueron de tercera instancia después que dos tribunales habían dicho que no, eran casos que se daban por perdidos.

La interpretación correcta del Código Penal

- Al juez de Rio Negro que falló a comienzos de abril en un caso similar al de Chubut, ¿le resultó más fácil emitir su sentencia porque estaba el pronunciamiento previo de la Corte de Chubut?

Yo creo que sí, es lo que necesitábamos, va a ser más fácil fallar después de esto. Aunque en Río Negro se dio el primer caso, el año pasado, de un fallo que hablaba de violación en la misma línea.

- ¿Que hacía una interpretación amplia del código, considerando que cualquier mujer víctima de violación tenía derecho a un aborto seguro?

Yo digo que es la interpretación correcta. Hay como un mito cuando se piensa al derecho que es que la mitad de la biblioteca está de un lado y la otra mitad del otro. Bueno, esto no está bien. Para algunos el derecho es algo indeterminado y entonces depende de qué lado estás. Para mí y para las personas con las que trabajo, hay buenas y malas razones, razones que pasan el tamiz de los prejuicios, que podemos dárnoslas recíprocamente en un consenso, y que no tienen que ver con valores. Es el principio de una sociedad democrática, aceptar que el derecho no es autónomo de la moral.

La reforma legislativa

- ¿Te parece que los movimientos que se están dando en el Poder Judicial y el Ejecutivo podrían generar un escenario para la reforma legislativa en el 2010?

En marzo, cuando fue lo de Chubut, yo me embalé mal y las chicas del CEDES me pararon. Eran muchos gestos juntos. Pero tampoco podés olvidar que la Iglesia está activando todo y en términos uno a uno tiene mucho más poder. Una se entusiasma porque no hay nada, pero el panorama por defecto es Nicaragua.

- La Corte Suprema de Justicia de la Nación debe resolver en estos días en un caso de La Pampa que la obligaría a referirse a los abortos no punibles. ¿Creés que puede haber alguna declaración de fondo en el fallo?

En ese caso se judicializa un veto del Ejecutivo. Yo soy profesora de derecho constitucional antes que feminista y creo que el veto es una herramienta política que tiene el sistema constitucional de frenos y contrapesos, justamente para frenar arbitrariedades entre poderes. Entonces creo que hay una discusión que no es feminista y que la Corte Suprema de La Pampa resolvió bien. Se sanciona una ley, el gobernador la veta, vienen los abogados del Partido Socialista y le dicen al juez que revise el veto. Pero el sistema constitucional tiene una forma de revertir políticamente el veto que es juntando las mayorías en el Congreso. Meter a los jueces a controlar el veto es un problema, porque este veto no te gusta, pero cuando haya vetos que te gustan ¿qué vas a hacer? El control de constitucionalidad del veto no es competencia de la Corte Suprema. El mecanismo democrático para este caso es la política, no la justicia.

- En cuanto a la recomendación de la ONU, ¿qué peso puede tener en este mapa de influencias múltiples?

Históricamente no significa nada. Muchas veces la ONU ya hizo esta recomendación, pero en este contexto puede ser leída como no lo fue hasta ahora. Yo creo que de hecho el Consejo Nacional de la Mujer, la Secretaria de Derechos Humanos, y el INADI pueden haber estado preocupados por la responsabilidad internacional por el caso de L.M.R.. Creo que son múltiples causas que refuerzan todo. Y las feministas estuvieron haciendo muchas cosas, y hay una sinergia importante. La contracara de esto es que no hay ni un partido político con posición partidaria sobre el tema. Están los curas llamando por teléfono a todos, amenazando. Yo quiero ser optimista pero traigo la sensatez que me dice la gente que me rodea. Los no punibles todavía no se hacen en ninguna parte.

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Argentina – Uruguay. Papeleras: una perspectiva integral sobre el deterioro ambiental

Arturo Trinelli (ALAI)

El fallo del Tribunal de La Haya sobre el juicio a Uruguay que la Argentina inició el 4 de mayo del 2006 por la instalación de la pastera Botnia en Fray Bentos resolvió más o menos lo que se especulaba: condenar a Uruguay por la violación del Estatuto del Río Uruguay, suscripto por ambos países en 1975, pero al mismo tiempo afirmar que la Argentina no reunió pruebas suficientes que demuestren el impacto ambiental por contaminación sonora, malos olores, y deshechos indebidamente procesados arrojados al río, pese a las denuncias que en este sentido hubo de parte de comisiones de expertos que tomaron muestras de agua en el lugar.

De este modo, se avala el funcionamiento de la planta y Uruguay consigue que la misma no se relocalice, aunque se advierte al país vecino a no realizar nuevos emprendimientos de este tipo de manera inconsulta. Como sostiene Agustín Romero (Buenos Aires Económico, 21 de abril) la Corte Internacional de Justicia deja conforme así a los dos países. En tanto, los asambleístas de Gualeguaychú deberán debatir el continuar o no con los cortes del Puente San Martín. Algunos sostienen la necesidad de persistir en el bloqueo hasta tanto la planta se vaya del Río Uruguay, un objetivo de máxima que hoy, con la empresa en pleno funcionamiento desde hace tres años, parece difícil de lograr.
La preocupación por el medio ambiente supone que cualquier tipo de emprendimiento que para su funcionamiento requiera de la explotación de recursos naturales no puede estar disociado de un estudio sobre el impacto ambiental que podría tener en el ámbito donde se realice, habida cuenta de que su análisis hoy resulta fundamental para evaluar si la viabilidad económica de un proyecto es compatible con la apuesta por un medio ambiente sano que todos dicen privilegiar. Sin embargo, aún suponiendo que Botnia contara con tecnología de punta para reducir al mínimo la contaminación, es evidente que la combinación de paisajes naturales con estructuras artificiales que explotan sus recursos comienza a ser una imagen cada vez más frecuente en cualquier fotografía que se tome de lugares con estas características. Así, se acentúa una progresiva tendencia a la llegada de capitales extranjeros que aprovechan la biodiversidad de la región, con promesas de prosperidad que le permite a las poblaciones locales sentir la ilusión de la integración social y económica, en sociedades históricamente postergadas por países con estructuras productivas que concentran el desarrollo y la riqueza de la producción nacional sólo en algunas zonas. Quedará para más adelante la observación sobre los beneficios económicos que le traerá a la localidad de Fray Bentos la instalación de Botnia. Como muchos emprendimientos empresarios de este tipo, seguramente las promesas de trabajo y prosperidad durarán lo mismo que la planta tarda en procesar algunas pocas toneladas de papel.
Asambleístas
Pero independientemente de la lectura jurídica y política que pueda interpretarse del fallo, quizás el análisis más importante que pueda hacerse de esta disputa suponga interrogarnos acerca de cuál será la actitud de los asambleístas de aquí en más. En primer lugar, hay que decir que su lucha ha sido persistente y valiosa, no solamente desde lo simbólico por conseguir la movilización de todo un pueblo en torno a un objetivo común, donde muchas veces la inacción popular hace que el espacio público como escenario de discusión sea ocupado por otros. También han contribuido a tomar conciencia nacional sobre temas que a menudo los medios reflejan como problemáticas locales. En cuanto a los efectos más prácticos, han logrado consolidar nuevos espacios de deliberación popular, surgidos de las nuevas formas de participación en asambleas que fueron una característica en la Argentina luego de la crisis del 2001, con capacidad para hacerse escuchar en todo el país. La forma de organizarse para hacer valer sus reclamos y mantenerlos es digna de destacar en una sociedad que raramente se moviliza por cuestiones que trasciendan aspectos coyunturales. Además, aunque hoy parezca lejano en el tiempo, la relocalización de la pastera española Ence que originalmente también iba a operar sobre el Río Uruguay es fruto de la lucha de la sociedad entrerriana.
Sin embargo, radicalizar las posturas y amenazar con continuar las protestas de la manera en que se vienen sosteniendo hasta ahora, ya consumado el fallo, parece no reconocer esos logros. ¿Contra quién sería, de persistir, el corte del Puente San Martín? Si es contra el gobierno puede decirse que, más allá de errores de estrategia o vacilaciones iniciales para en un principio evitar la escalada de la disputa, el gobierno argentino ha hecho todo lo que ha estado a su alcance para resolver este diferendo por vías diplomáticas. No ha reprimido ni una sola manifestación, soportando por un lado las presiones a nivel internacional que se ejercían por la liberación de los puentes, acusando al gobierno de avalar los cortes, y donde los asambleístas pudieron siempre manifestarse con total libertad. Por otro lado, afrontando localmente el repudio de dirigentes opositores que no perdieron oportunidad para criticar la “inacción” de la Argentina frente al conflicto, cuando muchos de ellos, siendo gobierno, no vacilaron en reprimir y criminalizar la protesta social. Si es contra Uruguay en represalia a su violación al Estatuto del Río Uruguay, la exposición internacional que ha quedado reflejada a través del fallo respecto a tal incumplimiento deberá someter al país vecino a una reflexión tendiente a evitar nuevos emplazamientos de este tipo de manera inconsulta. Si es contra la propia Botnia, está dicho que su pleno funcionamiento desde hace años parece indicar que la planta no alterará su producción por más que continúen los puentes cortados.
En consecuencia, la conclusión que cabe es que persistir en el bloqueo de los puentes no hace más que debilitar la posición del gobierno en la negociación bilateral, teniendo que dar explicaciones a nivel internacional sobre la razón de los continuos cortes pese a que el diferendo se había delegado en instancias jurídicas supranacionales, con todo el costo que eso supone para la estratégica política de integración que se pretende lograr con los socios del bloque económico del cual Argentina forma parte. Un relanzamiento de la relación entre los dos países, por lo tanto, no podrá ser efectivo si no va acompañado de una flexibilización de las posturas de los asambleístas.
Por otro lado, esta experiencia de organización local en defensa de una causa ambiental también debería movilizar a los entrerrianos al repudio de otras industrias, tal vez, aún más contaminantes en la actualidad que la pastera finlandesa. En este sentido, el glifosato que a diario se utiliza en toda la provincia de Entre Ríos para el cultivo de soja, ¿no merecería, acaso, un rechazo con el mismo énfasis que el de las papeleras? Sus efectos nocivos sobre el medio ambiente han sido ampliamente demostrados y transcurren en el propio territorio provincial, sin embargo hasta ahora no se observa de parte de la sociedad entrerriana una crítica de igual magnitud a su persistente utilización. No se trata, pues, de sustituir un reclamo por otro, sino de darle a la protesta una coherencia consecuente con el repudio al deterioro ambiental en todas sus formas, en especial en industrias que fomentan una producción de escaso valor agregado como la sojera.
Concentrar la crítica en una única dirección es tener una dimensión parcial y acotada del problema, sin contemplar las numerosas modalidades que la explotación de los recursos naturales en manos extranjeras está asumiendo en nuestros países. Una postura perseverante con esta defensa requiere un enfoque más general y en perspectiva, adecuando los métodos de protesta al contexto, en donde seguramente se podrá concluir que, en definitiva, tanto el glifosato como la pastera son parte de un mismo proceso con gran responsabilidad en el deterioro ambiental que con tanto énfasis se defiende.
Arturo Trinelli es Licenciado en Ciencia Política (UBA).

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