miércoles, 5 de mayo de 2010

Grecia: “La última etapa de la crisis”

Jorge Altamira (especial para ARGENPRESS.info)

Paradoja cruel. Bastó que se conociera el tan reclamado rescate de Grecia para que, en poco más de 24 horas, quedara en evidencia que el default (cesación de pagos) de Grecia es imparable. La duplicación de la suma adjudicada al salvataje - de 60 mil a 120 mil millones de euros - causó el efecto inverso al esperado, pues la magnitud de la operación puso de relieve la insolvencia del estado griego.

La repercusión internacional del hundimiento helénico fue impresionante: la caída de las Bolsas de Madrid o Milán fue catastrófica, pero además no dejó indemnes a las de Nueva York o Shangai, ni a la de San Pablo. La caída de Grecia traza una línea divisoria en el recorrido de la bancarrota capitalista mundial: la primera etapa va desde la crisis del banco de inversión norteamericano, Bear and Stern, en julio de 2007, hasta el derrumbe de Lehman Brothers, en septiembre de 2008; la segunda, desde esta fecha hasta el default inminente de Grecia que se desarrolla en estos días. Vuelve a la escena lo que los analistas anglosajones llaman el “counterparty risk”, o sea la amenaza de bancarrotas financieras, que se estimaban superadas a partir de las emisiones macizas de dinero por parte de los bancos centrales - en especial de Estados Unidos y China.

'Ajuste' criminal

La causa fundamental del hundimiento del plan de rescate, incluso antes de que se pusiera en efecto, es el monstruoso ajuste que exige al pueblo griego. La poda gigantesca del poder adquisitivo de la población - bajo la forma de reducciones salariales y jubilatorias; aumentos siderales de impuestos al consumo; serrucho enorme al gasto social - augura una agudización de la recesión económica que no puede sino agravar la incapacidad del fisco para honrar la deuda pública. Precisamente por esto, se estima que ésta debería aumentar en el período del ajuste, no solamente en proporción al PBI sino también en términos absolutos (esto como consecuencia de la necesidad de tener que pagar tasas de interés muy superiores a la media del mercado internacional). O sea que la miseria social iría acompañada de una acentuación de la vulnerabilidad fiscal y de la financiera. Ocurre que la mayor parte de la deuda pública de Grecia se encuentra en manos de bancos locales, aunque dominados por la banca de Francia y de Alemania. Esta circunstancia ya ha suscitado una corrida de depósitos y una fuga de capitales (al paraíso fiscal de Chipre). En Argentina, en 2001, cuando fungía de ministro de Economía, López Murphy intentó una operación deflacionaria similar, aunque de proporciones infinitamente menores. Su fracaso, debido a la resistencia popular, selló el final de “la penúltima etapa de la crisis” y el ingreso a “la última” - de Cavallo. El plan de rescate para Grecia venía a cumplir la misma función del “blindaje” organizado por Cavallo con los bancos internacionales - utilizar dinero público para financiar la fuga de capitales que ponga a los bancos a reparo del 'default' inevitable de Argentina. Está absolutamente fuera de cualquier duda que el golpe decisivo al rescate-ajuste de Grecia ha sido propinado por la colosal movilización de las masas de Grecia, que todos los círculos financieros daban por descontada y que se manifestó en la huelga general del 5 de mayo. En la supermilitarizada Grecia, el país que gasta más en armamentos, en términos relativos, de toda la Unión Europea, la crisis ha impulsado a las calles al personal de la policía y del ejército.

Bancarrota de Europa

Sin embargo, del mismo modo que puso de manifiesto la inevitabilidad del 'default' griego, el rescate dejó al desnudo que el epicentro de la bancarrota no se encuentra en Grecia sino en Alemania y Francia. La evidencia de que la crisis griega amenazaba la sustentabilidad de los bancos públicos germanos (Landesbank), fue lo que precipitó a la primera ministra Merkel a decidirse por el plan de rescate que había rechazado hasta ese momento en forma consistente. No es solamente que esos bancos están fuertemente expuestos en Grecia: Alemania, además, sufre una de las tasas de desocupación y jornadas reducidas de trabajo más altas del mundo - y su deuda pública llega ya al tope establecido por los acuerdos de la UE. Alemania necesita el dinero, en primer lugar, para si misma. Otro indicio de la desesperación que determinó el anuncio del rescate fue la decisión del Banco Central Europeo de aceptar títulos 'basura' de la deuda griega (en poder de los bancos locales) como garantía para otorgar préstamos en forma directa. Es claramente una operación de fuga de la deuda griega para beneficio de los bancos locales y de los extranjeros que son acreedores de ellos. El plan de rescate no es tampoco una operación conjunta de Europa sino una colección de préstamos de diferentes naciones a Grecia, al extremo de que España, ella misma en 'default' (tanto público como, especialmente, privado) aparece en la lista de los rescatistas de Grecia. Es claro que una operación de este tipo no tiene condiciones de repetirse en el caso de que fuera necesario para otros países; por eso dejó en evidencia que se trataba de la única bala que tiene el cargador. Esto provocó una corrida contra las deudas públicas de varios países. La UE fue incapaz de financiar el rescate con la colocación de una deuda propia en los mercados - como hace, por ejemplo, los Estados Unidos. O sea que carece de los instrumentos de un rescate - una falencia que desnuda la impotencia política de la UE. Los alemanes recurrirán a los bancos públicos (en la picota) para cubrir su parte del préstamo a Grecia, los cuales buscarán financiarse con el Deutsche Bank y el Commerzbank, aunque en términos precarios. Como se ve, llegado a este punto, la bancarrota de Grecia desnudó la envergadura de la crisis capitalista en el conjunto de Europa.

Chau, Keynes

Bien entendido, sin embargo, la crisis, en este estadio, ya presenta un alcance mucho más amplio. Europa ha quedado dividida en dos tandas de países con perspectivas que los antagonizan entre sí cada vez más. Los países que coquetean con el 'default' tendrán, de aquí en más, un costo de financiamiento creciente que los alejará de los estados más sólidos en las fases ulteriores del desarrollo capitalista. La UE ingresa en una etapa centrífuga. La otra cuestión no deja de ser menos impresionante: se impone un programa deflacionario, como ocurrió en la crisis del 30, arruinando las ilusiones de esa suerte de kirchnerismo mundial que aseguraba que el capitalismo ingresaba en una etapa de intervencionismo estatal y de keynesianismo. Aunque cualquier juicio al respecto podría ser prematuro, el descenso de la cotización de la onza de oro en los últimos días solamente podría explicarse en función de una perspectiva deflacionaria.

Para algunos de los más calificados observadores, estaríamos asistiendo a un plan de desmantelamiento parcial de la Unión Europea bajo la batuta de Alemania, que habría ganado a Francia para la causa. Bajo la presión de los intereses exportadores de la industria germana, el gobierno alemán promueve, en primer lugar, vía la dilación del rescate a los países del sur de Europa, una devaluación del euro - que la pondría en mejor posición competitiva frente a Estados Unidos y China. En segundo lugar, estaría organizando una salida ordenada de las naciones sudeuropeas, pero que podría incluir a Irlanda y a Bélgica. Después de la disolución de la Unión Soviética, un desmantelamiento de la UE se convertiría en testimonio de la debacle capitalista. La lucha por el mercado mundial cobra cada vez más peso en la crisis, como lo demuestra la disputa sino-americana por la cotización del yuan de China. A pesar de las medidas para duplicar las exportaciones norteamericanas, por parte de Obama, éstas no logran aumentar y el déficit comercial de Estados Unidos (y, por lo tanto, su deuda externa) no cesa de crecer. En realidad, para numerosos observadores, Grecia no es más que una metáfora de Estados Unidos, cuyo déficit fiscal, endeudamiento público y deuda nacional es, en términos relativos y absolutos, el más alto del mundo. De acuerdo a un informe no publicado del FMI, Estados Unidos necesitaría aplicar, para no ir a un 'default', un recorte de gastos equivalente al 9% del PBI - o sea 1.3 billones de dólares.
En ausencia de este recorte, Estados Unidos no podría normalizar su situación financiera, o sea aumentar las tasas de interés (que están en cero) sin llevar a la quiebra al sector público. Aquí está la explicación de la caída de Wall Street durante tres días al hilo, bajo la presión del 'default' de Grecia. Para empiojar más la situación, los analistas están de acuerdo en que las ganancias anunciadas por los bancos norteamericanos en el primer trimestre de 2010, atestiguan una situación similar a la que llevó a la bancarrota, a partir de 2007, pues obedecen a operaciones especulativas apalancadas en una proporción enorme por deudas. El aumento de la deuda norteamericana y del déficit fiscal, por un lado, y el que ha habido en la emisión monetaria, por el otro, han agotado en gran parte los recursos e instrumentos para hacer frente al rebrote de la tendencia deflacionaria que asoma con la bancarrota europea. Una breve observación: ya ha comenzado la especulación a la baja contra la deuda inglesa.

Barbas en remojo, de nuevo

A la caída del oro la acompañaron todas las materias primas, lo que pone un signo de interrogación sobre la 'recuperación' del sur de América Latina. Asimismo, ha ocurrido un fuerte retiro de capitales, como lo testimonia el derrumbe de las bolsas de Buenos Aires y de San Pablo. Es que, incluso antes que estallara Grecia, en China y Asia está en curso una tendencia financiera negativa, como consecuencia del freno que el gobierno chino intenta imponer a los préstamos bancarios y a la especulación inmobiliaria y bursátil. Es que los préstamos incobrables de los bancos, que fueron otorgados para contrapesar la recesión (que se manifestó brutalmente a principios de 2009), superan el 25% de los activos - la proporción más alta en el mundo. Los virajes y contragolpes de la crisis capitalista son la prueba de un derrumbe de las relaciones sociales existentes.

¿Y ahora qué? Como lo señala un cartel colocado en la Acrópolis, curiosamente por el partido menos pensado, el stalinista griego: Pueblos de Europa, sublévense.

Fuente foto: CSMONITOR

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Las tres dimensiones de la crisis (Parte III). Etapa y contradicciones

Claudio Katz (especial para ARGENPRESS.info)

La crisis actual asume otra escala si su estudio es abordado considerando todo el período neoliberal. En este caso los desajustes coyunturales que provocan los capitales sobre-acumulados, las mercancías sobre-producidas y los bienes intercambiados en forma desproporcional, quedan inscriptos en desequilibrios estructurales más significativos.

Estas contradicciones determinan las causas subyacentes de la crisis, que han sido generadas por las tensiones acumuladas durante dos décadas. Estos desequilibrios se procesan en la esfera de la demanda y en el comportamiento de la tasa de ganancia, en una nueva etapa del capitalismo.

Otro período, otras crisis

Desde la mitad de los años 80 la mundialización neoliberal introdujo cambios significativos en el funcionamiento del sistema, basados en la ofensiva que perpetraron los poderosos contra las conquistas sociales. Este ataque condujo al deterioro de las condiciones de trabajo en los países avanzados y al empobrecimiento de la periferia, en un marco de expansión del capital hacia nuevos sectores (privatizaciones, educación, salud, pensiones) y nuevos territorios (ex países socialistas).

El capitalismo comenzó a operar en un contexto de creciente mundialización comercial, financiera y productiva. Esta mutación fue favorecida por el desenvolvimiento de una revolución informática, que generalizó el uso de las computadoras en la actividad económica, modificando los patrones de fabricación, venta y consumo de los bienes. La misma innovación brindó a los bancos un nuevo soporte para gestionar las finanzas.

Es importante subrayar que estas transformaciones fueron implementadas en un contexto político de repliegue de los sindicatos y reflujo de las ideas anticapitalistas. La ideología neoliberal -propagada por los medios de comunicación que maneja el establishment- alcanzó una inédita difusión. (1)

Otras caracterizaciones del mismo proceso resaltan la centralidad de la ofensiva patronal y distinguen la influencia económica de la globalización del impacto político e ideológico del neoliberalismo. Describen como las grandes corporaciones aprovecharon la existencia de fuertes diferencias internacionales de empleos y salarios, para acrecentar sus lucros. Estas desigualdades fueron utilizadas para introducir nuevas formas de control patronal en el proceso de trabajo, que los empresarios imponen amenazando desplazar sus firmas a otros países. (2)

Este diagnóstico es objetado, a veces, señalando que el nuevo modelo no ha logrado suscitar aumentos significativos de la productividad y es muy vulnerable a las burbujas financieras. Se afirma que la gravitación lograda por las empresas transnacionales está socavada por su desmesurada concentración y por la inestabilidad que genera su absorción de recursos del resto de la economía. Otro cuestionamiento plantea que el neoliberalismo no consiguió impulsar un crecimiento sostenido, por la erosión que introdujo en los mecanismos de regulación estatal. (3)

Pero ninguno de estos planteos desmiente la existencia de un nuevo período. Se debate su grado de consistencia, pero no la vigencia de una etapa diferenciada. Quiénes consideran que el modelo actual es más inestable que su antecesor, no cuestionan la preeminencia que ha logrado.

Estas coincidencias son mucho más importantes que las controversias sobre el grado de coherencia o el tipo de contradicciones que presenta el esquema actual. Cualesquiera sean las evaluaciones sobre su futuro, es evidente que el neoliberalismo ha consumado un cambio sustancial en la dinámica del capitalismo. La aceptación de estas mutaciones permite analizar su correlato en el terreno de la crisis.

Los nuevos desequilibrios presentan una fisonomía diferente a sus equivalentes del siglo XX. Estas convulsiones incluían hipertrofia financiera, pero no los mecanismos de titularización, derivados o apalancamientos creados durante dos décadas de internacionalización de las finanzas, desregulación bancaria y gestión bursátil de las grandes firmas.

Lo mismo ocurre con la sobreproducción de mercancías. A diferencia de la norma anterior, los excedentes actuales presentan un carácter global, resultante de la competencia por abaratar costos localizando plantas en países con bajos salarios y alta explotación de la fuerza de trabajo.

También las desproporcionalidades entre China y Estados Unidos constituyen peculiaridades de un período muy distinto a la etapa clásica de posguerra (1945-73) y a la ruptura de este esquema (1973-82), que anticipó el período en curso (1982- ).¿Cómo se deberían analizar las contradicciones de la nueva etapa?

Enfatizar lo cualitativo

Muchos analistas han tratado de esclarecer los desequilibrios actuales dirimiendo si se ha consumado o no, una nueva onda larga de crecimiento económico. Algunos estiman que este movimiento ascendente se verifica desde los años 90. Presentan como indicios de este curso, las elevadas tasas de crecimiento en las actividades lideradas por las empresas transnacionales, en distintos sectores productivos y zonas geográficas. (4)

La tesis opuesta rechaza este diagnóstico presentando datos de bajo crecimiento en el promedio mundial, junto a evaluaciones políticas de desorden global y falta de liderazgo hegemónico. De esa caracterización deducen la continuidad de una onda descendente, que ya arrastraría más de cuarenta años. (5)

Pero en estos términos el debate se empantana, ya que resulta tan difícil demostrar la reaparición del floreciente período de posguerra, como corroborar la simple continuidad de una etapa declinante. Los signos de la onda ascendente contrastan con la intensidad y reiteración de las crisis coyunturales en las últimas décadas. Pero la tesis opuesta de persistente declive, eterniza esa caída y desconoce el impacto del neoliberalismo en la reestructuración del capital.

La discusión es más conceptual que empírica, ya que no existe un dato universalmente indicativo del perfil que asume un período. Un promedio de crecimiento elevado no tiene la misma validez para fines del siglo XX, que para la mitad de la centuria siguiente o el debut del siglo en curso. Lo mismo rige para las distintas zonas. El incremento del 5% anual del PBI, que se considera elevado para Estados Unidos es muy bajo para China.

Una distinción que hemos introducido entre los conceptos de etapa y fase podría contribuir a esclarecer el problema. Identificamos la primera noción con el funcionamiento diferenciado del sistema y la segunda con el predominio de una tónica de crecimiento o estancamiento económico en el mediano plazo. (6)

En lugar de asociar estrictamente ambos fenómenos con ondas largas, destacamos que la existencia de una nueva etapa no tiene un correlato directo en el crecimiento productivo. Con este criterio puede afirmarse que la era de posguerra ha sido totalmente sustituida, sin dar lugar a otro período general de pujanza económica. Lo importante es la existencia de una dinámica cualitativamente diferenciada y no el predominio de elevados niveles de actividad.

La vigencia de una etapa neoliberal es parcialmente independiente del ritmo de la producción. En las últimas dos décadas la dinámica de la acumulación se alteró en forma sustancial, sin configurar un patrón nítido de evolución del PBI. Se ha creado un contexto muy heterogéneo, con fuertes desigualdades regionales y sectoriales, que mixturan prosperidad y estancamiento. Las formas que adoptan las crisis están esencialmente determinadas por este inédito marco.

Los desequilibrios del período neoliberal difieren de las tensiones que afloraron en los años 60 y 70 con el agotamiento del estado de bienestar. Son contradicciones resultantes de los nuevos problemas y no arrastres de las tensiones precedentes. Quiénes interpretan al estallido del 2008-10, como otro peldaño de una larga turbulencia de cuatro décadas, observan continuidades dónde hubo rupturas. No registran que la crisis del modelo keynesiano fue cerrada con el ascenso neoliberal, que inauguró otro esquema con otros desajustes.

Es importante notar estas singularidades para evitar la simplificadora identificación del neoliberalismo con el estancamiento. El modelo en curso ha generado nuevas turbulencias porque también cobijó el resurgimiento parcial de la acumulación. Si el sistema hubiera languidecido los desajustes presentarían otro tenor.

Las nuevas contradicciones estructurales se procesan en dos esferas: la realización del valor de las mercancías y la valorización del capital. Este impacto implica una afectación simultánea de la demanda y la rentabilidad, a una escala que supera los periódicos sacudones de la coyuntura.

Crisis de realización

Los desequilibrios en la esfera del consumo son claramente perceptibles. Al recortar los salarios, expandir el desempleo y multiplicar la pobreza, el neoliberalismo provocó un deterioro de los ingresos populares, que afectó el poder de compra de los trabajadores. Por esta vía se generaron obstrucciones a la materialización del valor de las mercancías y reaparecieron las dificultades para realizar en los circuitos de venta, la plusvalía que los capitalistas extraen a los asalariados.

Numerosos autores ilustran como se expandido esta contradicción durante el neoliberalismo. Estiman que un modelo de permanente atropello al nivel de vida de las masas, necesariamente desemboca en asfixias de la demanda. Los beneficios que los capitalistas consumaron reduciendo costos han deteriorado del poder de compra. (7)

Otros analistas detallan en qué aspectos este desequilibrio distingue al capitalismo actual de su precedente. Mientras que el modelo fordista incluía significativas compensaciones salariales al incremento de la productividad, el esquema neoliberal se basa en priorizar la competencia por reducir los costos salariales, creando una fuerte brecha entre el incremento de la producción y la capacidad de consumo. (8)

En las últimas dos décadas esta fractura se ha verificado en forma dramática en la miseria del Tercer Mundo y en el flagelo del hambre. En las regiones más expoliadas del planeta, la degradación de los ingresos populares tuvo efectos devastadores. Esta regresión golpea a los subalimentados de África, Asia o América Latina.

El hambre aumentó sin pausa en las últimas dos décadas y en la actualidad afecta a 1.200 millones de personas. El capitalismo neoliberal amputa la fuente básica de subsistencia de una sexta parte de la población mundial. Según estimaciones del FMI solo por efecto de la crisis financiera actual otras 53 millones de personas caerán en la pobreza extrema, provocando la muerte de 1,2 millones de niños. (9)

Pero esta limitación del consumo no ha sido el dato dominante en el resto del mundo, ni la característica central del modelo vigente. Este esquema contrarrestó mediante diversos mecanismos la compresión de la demanda.

En primer lugar incentivó el consumo de las capas altas y medias de los países desarrollados. Los protagonistas de estas adquisiciones no solo fueron sectores enriquecidos con el sufrimiento popular. También hubo importante participación de segmentos adicionales, que desplegaron sofisticadas corrientes de compra de bienes prescindibles.

Este consumismo difiere del consumo de masas que amplió la canasta de los bienes necesarios durante el boom de la posguerra. El nuevo paquete de compras reemplazó las viejas adquisiciones indispensables por un gasto más voluble y adaptado al acortamiento del ciclo de vida de los productos.

La competencia neoliberal reforzó la producción de bienes sujetos a la obsolescencia acelerada de los procesos de fabricación. Con enormes dispendios publicitarios, los consumidores son inducidos a desechar los productos adquiridos antes de su utilización plena. Esta compulsión torna más vulnerable la demanda, que pierde los rasgos de mayor estabilidad que tuvo el consumo fordista.

El nuevo esquema de compras se ha expandido junto al extraordinario incremento de la polarización social (especialmente en Estados Unidos). En lugar asociar el incremento de la demanda con mejoras del ingreso popular, el nivel de compras ahora se encadena al volumen del endeudamiento.

Este nuevo patrón de consumo frecuentemente presenta también un sustento patrimonial. En este caso las compras son inducidas por la riqueza acumulada por las familias bajo la forma de inversiones en bonos o acciones. Los precios de estos papeles son más determinantes del consumo que la evolución del ingreso salarial.

Por esta razón los factores que inciden en la “confianza del consumidor” han quedado tan enlazados al vaivén de los distintos mercados financieros. Las adquisiciones de bienes se expanden junto a los ciclos de apreciación bursátil e inmobiliaria y se retraen en los períodos de pérdidas o pánico financiero. Esta relación explica el gran impacto que ha tenido el reciente estallido financiero sobre la conducta del consumidor norteamericano. (10)

La crisis de realización que generó el neoliberalismo fue contenida con endeudamiento familiar. Este contrapeso permitió mantener el poder adquisitivo, a pesar del estancamiento de los salarios, el aumento del trabajo precario y la extensión del desempleo. Los trabajadores recurrieron al auxilio crediticio y con este flujo de préstamos se frenó la caída potencial del consumo.

Pero como este incremento de los pasivos alcanzó cifras astronómicas, los asalariados han quedado transformados en clientes acosados por deudas. El agobio que generan los vencimientos financieros coexiste con los padecimientos que impone la explotación laboral. Mediante estos mecanismos compensatorios se mantuvo activa la demanda, en un cuadro de contracción de los ingresos populares.

Este esquema de consumo se asienta, además, en una estructura distributiva altamente polarizada a nivel global. El 5% más rico de la población mundial acapara actualmente un volumen de ingresos 114 veces superior al 5% más pobre. Son muy representativos de este mapa los gastos de publicidad, que en un 75% se concentran en 8 países de Norteamérica y Europa (2003). La exigua participación del 80% de los habitantes del planeta en el 14% del consumo privado total, ilustra también esa fractura de la demanda. (11)

Esa brecha es un rasgo central del esquema imperante en las últimas décadas. Mientras que la mundialización generalizó la producción excedentaria de bienes y la sobre-abundancia de capitales, el neoliberalismo ha reforzado las disparidades geográfico-sociales. Esta polarización global profundizó la segmentación del consumo, acentuando la intensidad potencial de los desequilibrios de realización.

Pero estas fracturas fueron también compensadas por distintos caminos. En las últimas décadas se registró una expansión de la demanda, junto a la penetración del capital en los ex “países socialistas” y en las economías intermedias. Por esa vía importantes segmentos de la población saltaron un peldaño en la escalera del consumo, superando su vieja condición de adquirientes de productos básicos. En ciertos países muy poblados (como China e India) se forjó incluso una nueva clase media, que comienza a absorber mercancías de cierta sofisticación.

De la misma forma que la producción de bienes de capital neutralizaba los ciclos de sub-consumo durante el siglo XIX, las nuevas formas de compra han morigerado la fragilidad potencial de la demanda que introdujo el neoliberalismo. Los mecanismos de endeudamiento, financiarización y consumismo cumplen un rol compensatorio, semejante al jugado por los mercados de equipamiento durante el capitalismo naciente. Estos contrapesos han impedido hasta ahora el estallido de los desequilibrios de realización.

Crisis de valorización

El comportamiento de la tasa beneficio constituye otra contradicción estructural del esquema actual. La evolución de esta variable ha sido potencialmente socavada en las últimas décadas por la generalización de nuevas tecnologías, que disminuyen la gravitación porcentual del trabajo vivo, en que se sustenta la generación de la plusvalía apropiada por los capitalistas.

Este proceso reproduce una tendencia intrínseca de la acumulación a deteriorar la tasa de beneficio, a medida que la inversión reduce la proporción del trabajo inmediato incorporado a las mercancías, en comparación al trabajo muerto ya objetivado en fábricas, maquinarias o materias primas. Este curso de la acumulación determina un aumento de la composición orgánica del capital, que a su vez contrae tendencialmente la tasa de ganancia, asentada en la plusvalía confiscada a los asalariados. Varios autores han subrayado este origen de la crisis en desequilibrios de valorización, que el neoliberalismo ha recreado. (12)

Hay tres indicios de este incremento de la composición orgánica del capital durante las últimas décadas. En primer lugar la inversión aumentó en forma muy significativa en las economías asiáticas, que se transformaron en el nuevo taller global de la industria contemporánea. Las altas tasas de explotación alimentadas por los bajos salarios (especialmente de los trabajadores emigrantes de las zonas rurales) situaron el nivel de inversión promedio de China en elevadísimos porcentuales. Este grado de capitalización explica por qué razón afloran con tanta fuerza las situaciones de sobre-capacidad industrial en ese país, cuándo se contrae el comercio mundial. (13)

El mismo incremento de la proporción de maquinarias en relación a la mano de obra se ha verificado, en segundo lugar, en todas las regiones y sectores asociados con la actividad de empresas transnacionales. Estas compañías han liderado el aumento de la productividad, especialmente a través de una intensa informatización del proceso productivo.

Esta revolución tecnológica introdujo crecientes turbulencias y precipitó severas crisis (como el descalabro bursátil de las punto.com a principios de la década). El impacto de la informática sobre la tasa media de productividad de las principales economías ha suscitado fuertes discusiones entre los economistas. Pero cualquiera sea el alcance de esa transformación es indudable que induce una reducción de la plusvalía directamente generada por el trabajo vivo.

El tercer indicio de este proceso es la destrucción de empleos que genera la creciente incorporación de tecnologías capital-intensivas. El virulento incremento de la desocupación es la manifestación visible de este cambio. A medida que se expande la automatización, la pérdida de empleos supera en cada recesión la creación posterior de puestos de trabajo. Con las nuevas tecnologías, la contratación de trabajadores por unidad de capital invertido es invariablemente menor.

En todos los análisis de la desocupación norteamericana se destaca este componente estructural, que determina exigencias crecientes de incrementos del PBI para preservar el ritmo de creación de empleos. Algunas estimaciones destacan que no solo la recesión ha causado el desmoronamiento laboral. También la automatización hizo desaparecer 5,6 millones de puestos de trabajo desde el año 2000 y el crecimiento de la productividad ha bloqueado el ingreso de nuevos asalariados a la actividad corriente de las fábricas. (14)

Los tres procesos en curso de alta inversión externa de empresas transnacionales, revolución informática y desempleo estructural han aumentado la composición orgánica del capital y el consiguiente deterioro porcentual de la tasa de ganancia. Sin embargo, numerosas investigaciones coinciden en subrayar que este nivel de rentabilidad se ha mantenido elevado desde mitad de los años 80. (15)

Otros estudios ilustran cómo esta recomposición ha sido más significativa en las empresas que operan a escala transnacional, en comparación a las firmas que actúan solo a nivel nacional. La tasa de ganancia se elevó y se bifurcó, con márgenes diferenciados en ambos tipos de corporaciones. (16)

Estas evaluaciones indican que la recuperación de la tasa de beneficio que acompaña al neoliberalismo se ha mantenido, a pesar de todos los procesos internos de la acumulación que empujan hacia la caída de esa variable. Tal como ha ocurrido con los desequilibrios de realización, las fuerzas que contrarrestan el deterioro de la valorización del capital han frenado esa declinación. Otra contradicción central de modelo actual continúa gestándose sin llegar a la superficie.

Este contrapeso fue logrado, ante todo, mediante el incremento de la tasa de explotación. Hubo un contundente estancamiento de los salarios impuesto por la flexibilización laboral, la presión del desempleo y la pobreza de amplios segmentos de la población. La esencia del neoliberalismo radica en este atropello y las evidencias de esta agresión son abrumadoras.

El abaratamiento de materias primas ha sido otro factor compensatorio de la caída de la tasa de ganancia, que tuvo una evolución más contradictoria. Durante la mayor parte de la etapa neoliberal esta depreciación fue significativa, pero tendió a revertirse en el último quinquenio.

También ha registrado un comportamiento disímil la desvalorización de capitales obsoletos, que constituye el principal factor de contrapeso a la disminución tendencial de la tasa de beneficio. Bajo el neoliberalismo operó un proceso contrapuesto de socorro estatal a los empresarios en quiebra y reorganización de las firmas menos competitivas. En general, se verificó una importante limpieza de capitales, que dio lugar a depreciaciones de capital constante y a depuraciones de empresas obsoletas.

La secuencia de bancarrotas y fusiones son ilustrativos de esta cirugía. A diferencia del capitalismo clásico, en la época actual el estado interviene directamente en el proceso de depuración de las empresas. Muchas firmas son estatizadas y reorganizadas, antes de ser nuevamente privatizadas. La secuencia de valorización-revalorización del capital se consuma a través de esta mediación estatal. Es muy discutible cuál ha sido la magnitud de este proceso, pero todo indica que ha sido suficiente para preservar la recuperación el lucro empresario durante las últimas dos décadas. (17)

Este ascenso también confirma, que todas las burbujas financieras registradas durante esta etapa se nutrieron de mejoras reales del beneficio patronal. La crisis del 2008-09 ha provocado un desplome de esas ganancias y las pérdidas sufridas por los bancos y las Bolsas anticipan rojos en los balances de las empresas.

Pero este tipo de caídas de corto plazo acompañó hasta ahora a todos los ciclos del período neoliberal, sin afectar la recuperación estructural de rentabilidad. La gran incógnita de la crisis actual es si pondrá fin a esos contrapesos. La respuesta a este interrogante requiere evaluar distintos escenarios.

Ver también:

Notas:
1) Hemos expuesto este enfoque en: Katz Claudio, “Capitalismo contemporáneo: etapa, fase y crisis”. Ensayos de Economía, Facultad de Ciencias Humanas y Económicas, vol 13, n 22, septiembre 2003, Medellín.
2) Mc Donough Terence, “Social structures of accumulation theory: the state of art”, Review of Radical Political Economics, vol 40, n 2, spring 2008. Mc Donough Terrence, “What does long wave theory have to contribute to the debate on globalization”?, Review of Radical Political Economics, vol 35, n 3, summer 2003.
3) La primera objection es de O´ Hara y la segunda de Kotz. O´Hara Phillip, “A new financial social structure of accumulation in the US for long wave upswing?”, Review of radical political economy, vol 34, n 3, summer 2002. O´Hara Phillip, “A new transnational corporate social structure of accumulation for long wave upswing in the world economy?”, Review of Radical Political Economics, vol 36, n 3, summer 2004. Kotz David, “Neoliberalism and the Social Structure of Accumulation”, Review of Radical Political Economics, vol 35, n 3, summer 2003.
4) Martins Carlos Eduardo, “Los impasses de la hegemonía de Estados Unidos”, Crisis de hegemonía de Estados Unidos, CLACSO Siglo XXI 2007. Dos Santos Theotonio. “El renacimiento del desarrollo”. OIKOS, n 1, año 9, 1er semestre 2005.
5) Wallerstein Immanuel Capitalismo histórico y movimientos anti-sistémicos: un análisis de sistemas -mundo, 2004, Akal, Madrid, (cap 28).
6) Katz, “Capitalismo contemporáneo” (obra citada).
7) Esta tesis postulan: Wolfson Martin, “Neoliberalism and the social structure of Accumulation”, Review of Radical Political Economics, vol 35, n 3, summer 2003. Kotz David, “Contradictions of economic growth in the neoliberal era”, Review of Radical Political Economics, vol 40, n 2, spring 2008.
8) Navarro Vicenc, “Las causas de la crisis mundial actual”, Sistema Digital, 3-1-2010 www.redescristianas.net
9) La Nación, 24-4-10.
10) Esta relación es analizada por: Johsua Isaac, “Capitalism: fin d´epoque?”, Contretemps, n 1, 1 er trimestre 2009, Paris.
11) Migone Andrea, “Hedonistic consumerism”, Review of Radical Political Economics, vol 39, n 2, spring 2007.
12) Explicaciones con este fundamento en: Carchedi Guglielmo, “The return from the grave, or Marx and the present crisis”, 7-7-09, www.isj.org.uk. Harman Chris, “The slump of the 1930, and the crisis today”, International Socialism n 121, London, January 2009.
13) Hart-Landsberg Martín, “China, capitalist accumulation and the world crisis”, XII International Conference of Economist on Globalization, La Havana, march 2010.
14) Aversa Jeanine, “Por qué es tan difícil reducir el desempleo”, Clarín, 2-2-10. Goodman Peter, “La pesadilla americana de vivir sin trabajo por años”, New York Times-Clarín, 22-2-10.
15) Estimaciones contundentes de esa recuperación presentan por ejemplo, Moseley Fred, “The U.S. economic crisis, causes and solutions”, International Socialist Review, March-April 2009. Valle Baeza, “Una explicación de la gravedad de la actual crisis estadounidense, XI Encuentro Internacional sobre Globalización y problemas del Desarrollo, La Habana, 2-6 marzo 2009. Husson Michel, “Le dogmatisme n’est pas un marxisme”, www NPA 2009.org
16) Los datos de este proceso son presentados por Caputo Orlando, “La crisis actual de la economía mundial: una nueva interpretación teórica e histórica”, XI Encuentro Internacional sobre Globalización y problemas del Desarrollo, La Habana, 2-6 marzo 2009.
17) Ver: Post Charlie, “Crisis theory”, Solidarity, New York, October 19, 2008.

Claudio Katz es economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda).

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Plan de Reconstrucción reafirma la propiedad privada sobre los yacimientos mineros en Chile

Orlando Caputo (especial para ARGENPRESS.info)
En Australia se sigue un camino opuesto al de Chile. Australia ha anunciado un gran incremento de las captaciones del Estado por la extracción de minerales de las empresas privadas. Con esto, reafirma la propiedad del Estado y del pueblo australiano sobre los recursos mineros.

La renta de los recursos naturales y los impuestos, son dos conceptos muy diferentes según la ciencia económica. La ciencia económica en sus diferentes corrientes teóricas, es categórica al plantear que la renta es un derecho y no un impuesto.

En Chile, como parte del control de la mente humana, desde el gobierno de Ricardo Lagos hasta la propuesta de financiamiento de la reconstrucción de Sebastián Piñera, hay una manipulación de los conceptos. El mal denominado “Royalty” es simplemente un impuesto. En relación al tema de los impuestos a las grandes mineras, en el Programa de Reconstrucción, de Sebastián Piñera, sólo se modifican transitoriamente los impuestos.

Lo más importante y nefasto para Chile, es el reconocimiento de que los yacimientos mineros: cobre, oro y plata, son cedidos como propiedad privada a las grandes mineras mundiales presentes en Chile confirmando el engendro jurídico de la Concesión Plena realizada por José Piñera, hermano del actual Presidente. Engendro que permitió la desnacionalización del cobre y que pretenden completar con la privatización y desnacionalización de CODELCO.

En esta nota, queremos en forma muy didáctica demostrar que la renta es un derecho de los propietarios de los recursos naturales, y no un impuesto. Y, que el mal denominado “Royalty”, es simplemente un impuesto adicional.

En las clases introductorias de las cátedras de economía, se señala que en la producción de bienes y servicios participan: el trabajo, el capital y los recursos naturales.

Las empresas que usan estos recursos productivos, pagan a los dueños de esos recursos lo que les corresponde por participar en el valor adicional que se agrega a los productos intermedios. A los trabajadores se les paga sueldos y salarios, a los capitalistas los retribuyen con las utilidades, e intereses; y a los dueños de los recursos naturales se les paga la “renta” por el uso de esos recursos. La renta minera es un “derecho” que tiene el propietario de los recursos mineros.

Después de este primer momento, que es la distribución de la Producción o Valor Agregado entre los propietarios de los recursos: trabajo, capital y recursos naturales, hay un segundo momento que corresponde a los impuestos que se deben pagar sobre los ingresos de los trabajadores, los impuestos a las ganancias de los empresarios o dueños del capital, y los impuestos a los ingresos (renta de recursos naturales) que obtienen los propietarios de los recursos naturales.

Las grandes empresas mineras privadas, -fundamentalmente extranjeras-, no pagan la renta minera al Estado chileno por el cobre, oro, plata, molibdeno y otros recursos que extraen de los yacimientos mineros, a pesar de que la Constitución chilena señala categóricamente que “el Estado tiene el dominio absoluto, exclusivo, inalienable e imprescriptible de todas las minas”

Las grandes empresas mineras mundiales en Chile, además de las utilidades del capital se apropian de la renta minera. Esto, explica las grandes ganancias, particularmente en los últimos años debido al aumento del precio del cobre.

En la última Balanza de Pagos publicada a la fecha por el Banco Central, se demuestra el gran crecimiento de los envíos al exterior de las ganancias de las empresas extranjeras que operan en Chile. Desde 1996 hasta 2002, las remesas anuales de ganancias fueron menores a 4.500 millones de dólares con precios promedios anuales menores a 80 centavos de dólar la libra de cobre.

A partir de septiembre de 2003, los precios del cobre se incrementaron y las ganancias remesadas también. En 2006, el precio promedio anual fue de 305 centavos de dólar y las ganancias remesadas superaron los 24 mil millones de dólares. En 2007, con un precio de 323 centavos de dólar, las ganancias remesadas superan los 25 mil quinientos millones de dólares.

Estimamos que las ganancias sólo de las grandes mineras mundiales que operan en Chile, con excepción del año 2009, estuvieron en torno a 20 mil millones de dólares. Este año 2010, las ganancias remesadas pueden superar los 20 mil millones de dólares, ya que el precio promedio anual a la fecha es de 334 centavos y el precio mensual de abril a la fecha (27 de abril), es de 354 centavos de dólar la libra de cobre.

Si Chile captara la renta minera, como señala la Constitución, se podría financiar fácilmente la reconstrucción. En la página Nº 4 del Plan de Reconstrucción del gobierno de Sebastián Piñera, se señala:

“Las perdidas totales del terremoto se estiman en torno a 30 mil millones de dólares, de los cuales 20 mil millones corresponden a infraestructura”

“Aproximadamente 10.600 millones de dólares del daño en infraestructura corresponden al sector público, los cuales descontados los seguros, arrojan un valor cercano a lo 9.300 millones de dólares, los cuales se enfrentarán en 4 años”

Reiteramos que lo más importante y nefasto para Chile, en el Programa de Reconstrucción, es el reconocimiento de que los yacimientos mineros: cobre, oro y plata, son cedidos como propiedad privada a las grandes mineras mundiales presentes en Chile confirmando el engendro jurídico de la Concesión Plena realizada por José Piñera, hermano del actual Presidente. Engendro que permitió la desnacionalización del cobre y que pretenden completar con la privatización y desnacionalización de CODELCO.

En Chile las ganancias de las empresas extranjeras en la minería, son bastante superiores a las extraordinarias ganancias de las mineras en Australia. Kevin Rudd, el Primer Ministro de Australia ha declarado que " es importante que el pueblo australiano reciba una retribución justa por los recursos que les pertenecen". Los incrementos de las captaciones de renta minera e impuestos, por parte del gobierno australiano, se estiman equivalentes al 57% de las utilidades de las mineras.

En Chile, la lucha política principal es el rescate de la propiedad nacional de los recursos naturales, y en particular, de los recursos mineros de cobre. Quienes no se incorporen a esta lucha, son cómplices, concientes o inconscientes, del robo a Chile en el siglo XX, -a partir de Pinochet, y hasta ahora-, de su principal riqueza básica, cuyos yacimientos de cobre que también contienen: oro, plata, molibdeno y otros minerales, se entrega en propiedad privada a las grandes mineras mundiales.

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Chile: El descrédito popular de Piñera y la Concertación

Andrés Figueroa Cornejo (especial para ARGENPRESS.info)

1. A casi un 11 % llegó el desempleo en el Gran Santiago durante el primer trimestre de 2010, de acuerdo a la medición del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile. Antes de la crisis económica de 2009, la cesantía en la Región Metropolitana alcanzaba el 8 %. Sin embargo, la investigación realizada por la principal y más confiable Casa de Estudios Superiores del país, no evalúa el empleo en el resto de Chile, donde se ubica la zona sur, devastada económica, social y materialmente por el terremoto-maremoto del pasado 27 de febrero.

Por su parte, el gubernamental Instituto Nacional de Estadísticas, INE, en su último informe comunica que “Del total de población del país (17.031.440 personas), la población en edad de trabajar (15 años y más) se estima en 13.198.890 personas, de las cuales 7.613.820 forman parte de la fuerza de trabajo en un sentido estricto. Adicionalmente se identifican 1.099.940 inactivos potencialmente activos y 87.860 iniciadores de alguna actividad productiva futura, mientras que 4.397.280 son personas inactivas de manera más habitual”. Ahora bien, el INE cuenta como empleadas a “Aquellas personas que hayan realizado algún trabajo durante la semana de referencia, de al menos 1 hora de duración y hayan percibido al momento o posteriormente algún tipo de pago (dinero o especies)”. Con ese criterio es entendible que esa institución estatal hable de un 9 % de cesantía a nivel nacional en el primer trimestre del año, enterrando sus cifras y metodología en la fosa de las cosas inútiles para comprender la vida real.

En otro sentido, esta vez el estudio de la Universidad de Chile, señala que los principales problemas que advierte la ciudadanía corresponden a la seguridad, “la falta de empleo”, y los efectos de la catástrofe sísmica (que continúa con sus réplicas). Resulta evidente que existe una relación sistémica entre la percepción de la preocupación sobre la delincuencia y el miedo a perder el trabajo. Más allá, de la propaganda programada por todos los medios de que dispone el poder con objetivos de control social e inmovilismo a toda escala, la delincuencia, de tener un aumento objetivo, se liga estructuralmente con la contracción de las plazas de trabajo. Ello es histórico y socialmente vinculante con la alta cesantía.
2. La patronal Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA) informó una caída productiva de un 19,4 % en marzo, respecto del mismo mes de 2009. Es la peor baja industrial desde julio de 1982, cuando se desplomó un 20,5 %, en el marco de la recesión económica que creó las condiciones para la ampliación de la protesta social en plena dictadura pinochetista. El presidente de la SOFOFA , Andrés Concha, indicó que “La producción industrial es hoy un 25 % más baja que el 2008” . Asimismo, Concha afirmó que, según los números, el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) será de -4 % en marzo. En Chile, la industria corresponde a, más o menos, el 16 % del Producto Interno Bruto (PIB). En este sentido, el economista jefe de Banchile, Rodrigo Aravena, dijo que la debacle del Imacec “Implica que entre la crisis subprime y el terremoto se habría deshecho todo el crecimiento acumulado desde 2007 en adelante.”

Pese a lo anterior, la industria financiera registró un 53 % de crecimiento de sus utilidades el primer trimestre de 2010 en relación al trimestre anterior; mientras el retail creció casi un 40 %. Es decir, la industria del crédito para personas y empresas amplificó sus ganancias a expensas de un aumento del endeudamiento y sus intereses.
3. En otro ámbito, de acuerdo al informe de Aduanas, las exportaciones chilenas a China alcanzaron los 4.008 millones de dólares el primer trimestre de 2010. Las cifras comparadas con el mismo período del año pasado hablan de un aumento de un 98 %. Los envíos a Estados Unidos cayeron un 14 %, quedando como el segundo país, luego del gigante asiático, en el plano exportador. Mientras el 65 % de los productos egresados de Chile corresponden a cobre y derivados, los embarques de uva se hundieron un 31 % en relación al primer trimestre de 2009 debido a las prácticas proteccionistas de esa industria en Estados Unidos.
4. La administración Piñera presentó los detalles de su agenda “corta” en materia laboral. Se trata de una Bolsa Nacional del Empleo que será organizada por la página www.trabajando.com, que ganó la licitación y que comenzará a funcionar en septiembre del presente año. Se continuará con las políticas de capacitación -inauguradas por la Concertación el 2009- que ofrecerán las empresas, subsidiadas por el Estado por medio de franquicias. Es así que los empresarios que adopten los cursos podrán descontar de los salarios de los propios trabajadores un 1, 25 % anual. Finalmente, con fines eminentemente ideológicos, el gobierno impulsará escuelas sindicales. En rigor, la bolsa de trabajo vía Internet no garantiza empleo y se agrega al listado de páginas de búsqueda y ofertas laborales que ya existen hace años, cuya utilidad no es distinta que el avisaje convencional de los periódicos. Las capacitaciones las pagarán los propios trabajadores dos veces: una a través del subsidio estatal (es decir con recursos de los impuestos de todos los chilenos), y otra mediante el descuento directo a sus propias remuneraciones. Y las escuelas sindicales se reducirán a exposiciones tendientes a la domesticación de la organización de los asalariados y su subordinación al capital.
5. La política, por arriba, ha estado marcada por los tira y afloja del Plan de Reconstrucción de Piñera para enfrentar las consecuencias trágicas del terremoto. La Concertación aprobó la insuficiente e inofensiva Ley de Donaciones de la derecha histórica y el impuesto al tabaco, pero se resiste a dar su visto bueno al aumento “de macetero” de los impuestos al gran capital, que, en rigor, serán retornados a través de beneficios tributarios. Asimismo, mientras los asesores de Piñera cabildean la posibilidad de aumentar el royalty a las empresas privadas del cobre entre un 5 % a un 8 % de manera voluntaria (!) y según rangos de utilidades; el gobierno de Australia estudia la aplicación de un impuesto de un 40 % a las ganancias de las compañías de recursos naturales, entre ellas, las mineras. De hecho, la gigante BHP, que también tiene fuerte presencia en Chile, considera que los impuestos sobre sus operaciones en el país de Oceanía se incrementarán de un 43 % a un 57 %.

Ahora bien, que la derecha histórica adopte medidas antipopulares, privatizadoras respecto del cobre y los servicios públicos; que su vocación de servicio se reduzca a la caridad feudal; que reprima con celeridad de relámpago la movilización (el miércoles 28 de abril impidió con volúmenes insoportables de gases lacrimógenos la concentración estudiantil contra el alza del pasaje del trasporte público, y el 1 de mayo, Santiago estuvo sitiado por fuerzas especiales de carabineros); y que haga de los medios de comunicación, de los cuales son dueños, el modo privilegiado de “sensación participativa e informativa”, no tiene nada de extraño. Está en su naturaleza. Lo que resulta del todo paradójico y poco creíble, es el mea culpa permanente de los personeros de la Concertación , hoy convertidos en novísimos “críticos” más o menos constructivos, de las iniciativas de la derecha histórica. El socialista Arturo Martínez, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, amenazó con un llamado a paro nacional de ingresar al Congreso la ley que limita los años de indemnización por años de servicio. Pero esa propuesta de ley fue realizada hace años por el ex senador socialista Carlos Ominami, padre y mentor político del ex candidato a la presidencia, Marco Enríquez-Ominami. Además, la actual ministra del Trabajo ha sacado de la agenda el tema para no enrarecer sus relaciones con la opinión pública. Es decir, Martínez –utilizado concientemente por sectores de la Concertación para “abuenarse” con los trabajadores- realiza amenazas peregrinas que no alcanzan siquiera para golpear mediáticamente. Ahora la Concertación se interesa por el tema de los impuestos al gran capital que opera en Chile, cuestión que jamás hizo de manera significativa durante los 20 años en que ocupó el Ejecutivo. Lo que ocurre es que hoy procura instaurarlo Piñera; independientemente de que el impuesto resulte inocuo, acotado y mínimo; y de que, en general, la política impositiva en Chile es una de las más bondadosas con el capital en todo el planeta y no toca una sola pieza de los aspectos estructurales que determinan las relaciones de desigualdad extrema que gobiernan la sociedad desde hace tres décadas. La Concertación , a casi dos meses de su desalojo de La Moneda , continúa dando palos de ciego, mientras el pueblo trabajador arroja monedas a sus líderes. Su reordenamiento se ve distante y opaco. Es cierto que la UDI muerde permanentemente los tobillos de Piñera; pero también es cierto que el desprestigio y falta de credibilidad pública de la componenda concertacionista aumentan junto a su escasez de claridad y coherencia política. Frente a la gente común y silvestre, la que mal vive de un sueldo y todavía aguza preocupadamente los sentidos ante las réplicas del terremoto, tanto la derecha tradicional, como la Concertación y sus rencillas de comedia descafeinada, corresponden a pesares que hay que sufrir en el noticiero antes del deporte. La casta política que legitima fotográficamente la democracia sin pueblo para la reproducción legalizada del capital contra el trabajo, pierde interés y autoridad popular cada día que pasa.

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Honduras: Contra la muerte y explotación del periodista

Dick Emanuelsson - Mirian Huezo Emanuelsson (especial para ARGENPRESS.info)

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Periodistas por la Vida manifestaron en el Congreso Nacional, reclamando cese a la ola de asesinatos, amenazas y explotación patronal de los periodistas hondureños. Ya son siete colegas asesinados de 2010.
En el Parque Central se concentraron al medio día el 3 de Mayo 2010. Un grupo valiente de comunicadores hondureños, varios de ellos desempleados por que se niegan y rechazan las ordenes de los dueños de los medios masivos que exigen obediencia total y sobre todo, que se incorpora en la línea política del dueño sin cuestionarla y correr el riesgo de mentir ante el mundo.

Y generalmente los dueños son los mismos dueños del país, oligarcas que, como en otros países del planeta se ha adueñado el poder mediático y así dibujan la línea política para los políticos que se vuelven voceros de un poder del gran capital.

Libertad de expresión manchada de sangre periodística

Marcharon el Día para la Libertad de Expresión, pero es una libertad manchada de sangre periodística y explotación patronal en donde reina una generalizada autocensura.

La violencia contra el gremio se intensificó con el golpe de estado militar el 28 de junio de 2009, dice Tina Silvestrucci, coordinadora por la organización independiente “Periodistas por la Vida”.

– A diaria esta violentada la libertad de expresión. Hay muchos compañeros que están sin trabajo en este momento y que son censurados en los medios. Por ellos estamos aquí en el Congreso Nacional para pedir justicia por los periodistas que han sido asesinadas. ¡Que nos diga quien los asesinó y que también vayan a las cárceles!
Los magnates mediáticos

Dice que es una política de hambre. El periodista gana 12.000 lempiras que es aproximadamente 600 dólares. El Sindicato es “patronal” y obedece a los empresarios en vez de defender los derechos de los periodistas hondureños.

La concentración de los medios masivos en Honduras se encuentra principalmente entre tres hombres; Rafael Ferrari, Jorge Canahuati y Jaime Rosentahl. El primero posee de más de 17 emisoras radiales y cinco canales de televisión, un “Berlusconi hondureño”, si se quiere. Jorge Canahuati posee de dos diarios; El Heraldo y La Prensa.

Pero estos magnates de los medios también son grandes comerciantes e industriales. Sus medios organizaban y ejecutaban antes, durante y después el golpe de estado una feroz campaña anticomunista dirigida de crear horror en la población hondureña en donde fue demonizado el presidente Chávez y en donde nicaragüenses y venezolanos invisibles fueron catalogados como “grupos terroristas” que invadían a Honduras.

Radio antigolpista la más escuchada

El periodista Luis Galdames dirige el programa “Detrás La Verdad” en Radio Globo, emisora clausurada y militarizada varias veces durante el 2009 por el régimen de facto de Roberto Micheletti. Sus trabajadores fueron pisoteados por la bota militar cuando los militares tomaron la emisora muy temprano en la mañana el 28 de junio de 2009. Galdames no tiene “pelo en la lengua”, como dice el hondureño sobre una emisora muy valiente que nunca dejó de defender los principios del periodismo, convirtiéndose a la emisora más escuchada hoy en Honduras.

– Tu ves que acá nos acompaña el Pueblo. Los periodistas somos muy pocos que andamos acá. Los periodistas de los medios mediáticos (medios masivos) que en cada momento están acá se esconden y salen como ratas, temen de informar al pueblo lo que esta pasando y lo que ocurre con la prensa independiente.

Los mercenarios del terrorismo mediático

– No le tememos miedo de a la muerte. Hemos aprendido de vivir con la vida y con la muerte. Si acá tenemos que caer como un mártir por defender la democracia, el libre pensamiento y la libertad de expresión, tendremos que hacerlo para defender a este pueblo y que este pueblo tenga voz y pueda tener voto. Por que no es posible que pisoteemos la dignidad del pueblo y les estemos mintiendo a través de los medios de comunicación que son comprados con el dinero mismo del pueblo.

– Hay muchos mercenarios de comunicación. Venden las noticias, son serviles a sus amos y su patrón. Ellos son mercenarios por que permanentemente le mienten y mienten al pueblo hondureño diciéndolo solo lo que les conviene a su Patrón. Pero no le dicen la verdad. Por que tienen miedo y son cobardes y están dispuestos de renunciar un trabajo recibiendo dinero ensangrentado de sus jefes. Hay que ser independiente y defender al Pueblo y no dedicarse a agachar la cabeza y someterse al Patrón.

– A éstos de la oligarquía que han desatado una campaña de terror de miedo y de intimidación y están callando la voz del Pueblo que es la prensa independiente les decimos; Podrán tener mi cuerpo, mis huesos, podrán quebrarlos como decía Gandhi, podrán asesinarnos pero no tendrán nuestra obediencia, no tendrán nuestras convicciones.

“Reporteros Sin Fronteras”; ¿Al servicio a quien?

Reporteros Sin Fronteras, un grupo financiado por grupos de ultraderechistas de Florida, grandes empresas mediáticas y el NED, The National Endowment for Democracy, también llamado una parte del rostro “civil” de la CIA, presentó el mismo día cuando los periodistas hondureños marcharon, su informe “Depredadores de la Prensa”. Pero los periodistas hondureños asesinados o los diez meses de golpe de Estado Militar y su continuación, no ha sido suficiente para este grupo incluyera el estado hondureño en la lista de “Depredadores de la Prensa”. Pero Cuba y Venezuela casi mecánicamente se encuentran presentes anualmente en la lista de dicho grupo.

– ¿Qué más le hace falta a Honduras para estar incluida en esa lista?, ¿cuántos periodistas más asesinados?, ¿cuántos medios clausurados, ocupados e intimidados más?, ¿cuántos corresponsales extranjeros expulsados más?, ¿cuántos periodistas locales exiliados más? se preguntaba el periodista Unai Aranzadi en el portal Rebelión.

Foto 1: Honduras, golpe de Estado, asesinato, periodista - Periodistas hondureños frente a militares de un ejército que ejecutó el Golpe de Estado Militar el 28 de junio 2009, reclama justicia por los siete periodistas asesinados 2010. / Autora: Mirian Huezo Emanuelsson

Foto 1: Honduras, golpe de Estado, asesinato, periodista - El periodista Joseph A. Hernández Ochoa, asesinado el 1º de Marzo 2010, uno de siete periodistas muertos este año. / Autora: Mirian Huezo Emanuelsson

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Embajador Miguel Angel Espeche Gil: “La Deuda es una causa de todos”

INFOSUR

La disertación brindada por Embajador Miguel Angel Espeche Gil durante el encuentro realizado en el Colegio Público de Abogados de la Capital. Federal, “La deuda es una causa de todos” que tuvo como objetivo apoyar la conformación de la Comisión Bicameral para investigar la deuda. También participaron los diputados nacionales Fernando “Pino” Solabas, Claudio Lozano y los doctores Carella y Lozada.

Es necesario aprovechar la oportunidad que nos da el desliz verbal de la titular nominal del Poder Ejecutivo Nacional cuando reveló que cree que no hay deuda ilegítima.

Renunciar a esgrimir el argumento de la ilegitimidad de parte de la deuda, argumento incontrastable del que se tienen sobradas pruebas como las aportadas en la Causa Olmos, es someter al país atado de pies y manos a la voracidad de los usureros.

La Cátedra ha hecho circular entre los miembros del Congreso un documento todavía en elaboración titulado “Elementos para una Política de Estado sobre la Deuda Pública Externa” en torno a cuyos términos centrales aspira reunir el consenso de distintas agrupaciones partidarias.

Nadie debe considerarse dueño de la criatura. Es importante que este tema no sea usado para egoísmos partidarios y que generosamente se busque obtener el mayor apoyo posible, comenzando por el del reconocimiento del carácter ilegítimo de gran parte de la deuda cuyo pago se exige a nuestro país, para luego ir avanzando hacia otras propuestas contenidas en dicho documento.

El tema del “Club de París”, cuyas exigencias corresponden a las deudas contraídas en tiempo de los procesos de facto, podría conseguir mayores apoyos, ya que las cuentas de inversión correspondientes a esos años fueron rechazadas por sendas leyes del Congreso en 1990. Cabe destacar que los textos de esas leyes son difíciles de encontrar, como tanta información relevante de la deuda externa, porque no aparecen en el sistema Infolex. La mayoría de los legisladores ignora su existencia.

El otro tema sobre el que podría lograrse consenso es el de la propuesta de presentar un Proyecto de Resolución en la Asamblea General de las Naciones Unidas para pedir una opinión consultiva ante la Corte de La Haya sobre los aspectos jurídicos de la deuda externa, originada por el aumento unilateral y usurario de las tasas de interés que afecta a los países de América Latina. Una declaración en ese sentido fue votada por unanimidad por la Honorable Cámara de Diputados el 23 de octubre de 1996, sobre la base del proyecto del entonces Diputado Alfredo Allende. En los últimos días se ha presentado un proyecto de ley con ese propósito.

Es del caso destacar que, desde la iniciativa Allende, se han registrado diversos apoyos para la propuesta por parte de varios grupos partidarios, lo que aseguraría una base firme para que ahora prospere su tratamiento

La Ley 209 votada por el Parlamento Italiano en el año 2000 se inspiró en aquel texto parlamentario argentino.

Se advierte que uno de los motivos más eficientes para la perpetuación del problema de la deuda externa, junto con la ignorancia implantada en la ciudadanía, es la deformación cultural por la que no se nota la perversidad moral del endeudamiento constante y su total falta de lógica. Tomar deuda para que paguen sus intereses las generaciones venideras que no recibieron ningún beneficio es absolutamente inmoral, por decir lo menos. Además, no se distingue entre la deuda que puede contraerse para financiar, concretamente, obras y servicios destinados al bienestar general y la deuda que se pretende perpetuar para saldar deuda anterior, lo que genera más intereses y comisiones sin cálculo alguno de capacidad de pago del país.

La suma cuyo pago se reclama a la República Argentina, sin contar las deudas de las provincias y la que genera el Banco Central, alcanza al 150% del producto anual del país.

Todas las decisiones gubernamentales tomadas desde 1976 a la fecha, salvo cortos períodos, como los de Grispun, García Vázquez y el ex Presidente Rodríguez Saa, fueron supeditadas al pago de la deuda externa por sobre las necesidades de los argentinos. Es impensable encarar las soluciones de los problemas que aquejan a nuestro país si persiste el actual sistema de dominación de la deuda externa.

Estimamos que la deuda, que es la gran matriz de la corrupción, aparte de la exacción perpetua de los intereses, se apoya en el sistema del pago de comisiones en cada tramo de renovación, renegociación, canjes, megacanjes, emisión de bonos, títulos, etcétera. En rigor de verdad, la intervención de bancos de inversión como intermediarios o “brokers” en las negociaciones sobre la deuda es totalmente innecesaria y, por ende, las cuantiosas sumas que perciben como comisión. Los equipos técnicos del Banco Central de la República y los del Banco de la Nación están plenamente capacitados para realizar las gestiones referidas a las negociaciones sobre deuda.

Téngase en cuenta que, desde 1976, dichas negociaciones han ocasionado el pago de enormes comisiones a bancos de inversión, contratados por los Ministros de Economía de turno sin cumplir con la Ley de Administración Financiera del Estado, que exige la realización de licitaciones públicas para hacer esas contrataciones. Según el periódico Wall Street Journal la República Argentina, desde 1976 a 2004, pagó mil millones de dólares en concepto de comisiones.

Corresponde señalar que una de las negociaciones de deuda más importantes y ventajosas para la República Argentina fue la realizada en 1893, durante la presidencia del Doctor Carlos Pellegrini, por el Ministro de Hacienda Romero quien consiguió esos acuerdos sin pagar comisión alguna.

La próspera industria de la deuda externa, la más redituable, se apoya, reitero, aparte de la afluencia perpetua del pago de intereses que no solo no saldan la deuda sino que la aumentan, en el pago de comisiones de las interminables renovaciones, canjes, blindajes y megacanjes que vienen haciendo imposible el bienestar de la Nación y su futuro.

Estimamos necesario que el Honorable Congreso de la Nación retome el ejercicio efectivo de su atribución constitucional de arreglar la deuda y, junto con otras decisiones de fondo, como la de disponer una auditoría y censo de acreedores, la restauración de la jurisdicción de los tribunales nacionales, la eliminación de la abdicación de la inmunidad soberana, dicte una ley prohibiendo el pago de dichas comisiones. Tengo entendido que en Chile toda negociación de deuda la hacen los poderes públicos, sin intermediarios y sin comisiones. Imitemos los buenos ejemplos de los vecinos.

Restaurar el imperio del derecho en todo, y especialmente en lo que respecta a la Deuda Externa es la vía más idónea para defender el interés nacional dando fin al sistema del saqueo instaurado en 1976.

Foto: Argentina, Deuda externa - Embajador Miguel Angel Espeche Gil. / Fuete: E-POL

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Bicentenario y educación: ¿Por qué?

Darío Balvidares (especial para ARGENPRESS.info)

- Porque siempre es un escenario de debate, porque, sin demasiadas pretensiones, nos moviliza como trabajadores, porque no es bueno (ya veremos) que siempre enuncien los mismos que capitalizan el espacio público desde el espacio estatal. Es importante que los que trabajamos en educación también produzcamos sentido desde nuestras propias prácticas y opiniones, aquellos que buscamos que la educación se organice desde una teoría social y no en función de intereses político - económicos particulares y corporativos.

Pensemos en nuestros sistemas educativos, en cómo son diseñados, qué políticas los sustentan y vamos a llegar a la conclusión que la esencia ha sido la misma: generar normas que sustenten los valores que establece el bloque de poder.

- ¿Puede ser más explícito?

- En fin, la cosa es más o menos así: hay algunos que establecen los enunciados, es decir, que nos dicen qué tenemos que hacer. Dicen que el que enuncia tienen el poder.

- ¿Y entonces?

- Y entonces, ¿en función de qué intereses se enuncia y categorías ideológicas se enuncia? Vamos, no me va a decir que lo estoy llevando muy lejos; de hecho todos sabemos o deberíamos saber que la ideología cero es un acto de ilusionismo político.

- Me gustó lo de ilusionismo político, justo ahora que nadie gobierna y todos gestionan, ¿qué gestionan?

- Vea, desde la antigüedad clásica había lo que llaman ‘gestión’. Aristóteles decía que la idea del esclavo le pertenecía al amo, qué curioso, ¿no?, el pensamiento del esclavo era ‘gestionado’ por amo.

- Sabe, en este mismo sentido el pensador francés Alain Baudiou afirma “que la esclavitud moderna consiste en reducir el cuerpo a un cuerpo consumidor, (…) a un cuerpo separado de sus ideas, separado de todo proyecto universal, separado de todo principio…” Eso es lo que dice Baudiou.

- Es así, el esclavo no enuncia, es parte del enunciado, Claro, es enunciado por el que tiene el poder de la palabra, de la pedagogía.

- ¿No le parece que caben algunas preguntas sobre este tema pedagógico que los enunciadores no tratan?

- Por supuesto, los enunciadores no hablan del tema pedagógico. En sentido amplio cabe preguntar: ¿cuáles son los efectos en el sujeto que se educa luego de que el gesto político decidió la acción educativa?

- Mire, existe un documento, uno primigenio, que fundó desde el discurso, el ademán que diera origen al fundamento pedagógico latinoamericano: el Requerimiento de Obediencia. Acá tengo un libro donde el escritor Eduardo Galeano dice que: “en vísperas del asalto a cada aldea, el Requerimiento de Obediencia explicaba a los indios que Dios había venido al mundo y que había dejado en su lugar a san Pedro y que san Pedro tenía por sucesor al Santo Padre y que el Santo Padre había hecho merced a la Reina de Castilla de toda esa tierra y que por eso debían irse de aquí o pagar tributo en oro y en caso de negativa o demora se les haría la guerra y ellos serían convertidos en esclavos y también sus mujeres y sus hijos. Este Requerimiento se leía en el monte, en plena noche, en lengua castellana y sin intérprete, en presencia de un notario y ningún indio”. Eso dice Galeano en el libro Espejos.

- Pero, el almirante Cristóbal Colón, justo en noviembre, de 1492 ya se había pronunciado ideológicamente, es decir, ya había decidido que era lo mejor para los originarios de estas tierras haciendo una comparación con lo que le había ocurrido a los judíos en España, veamos: “Vuestras altezas pensaron de enviarme a mí, Cristóbal Colón, a las dichas partidas de India. (…) Así que después de haber echado a todos los judíos de todos vuestros reinos y señoríos, en el mismo mes de enero mandaron Vuestras altezas a mí, que con armada suficiente me fuese a las dichas partidas de India. (…) Espero en Nuestro Señor que Vuestras Altezas se determinarán a ello (a enviar religiosos) con mucha diligencia para tornar a la iglesia tan grandes pueblos, y los convertirán, así como han destruido a aquellos que no quisieron confesar el Padre, y el Hijo y el Espíritu Santo”.
Colón enunció desde la “naturalidad” del discurso imperial, el que genera Otros a los que hay que “educar” en los valores establecidos por el dogma hegemónico. Quiero decir que la suerte ya había sido echada: los Pueblos Originarios ya habían sido cercados por la imposición de la palabra imperial y sus ejecutores. ¿Se entiende? El poderoso había decidido qué tenían que aprender porque, de lo contrario, serían “amonestados” (pagando tributo), incluso expulsados (pagando con la muerte).
En fin, aquí tengo otro ejemplo del libro Los Mitos de Felipe Pigna. Veamos lo que decía, allá por 1547, otro noble intelectual español, Juan Ginés de Sepúlveda: “…que con perfecto derecho los españoles imperan sobre los bárbaros del Nuevo Mundo (…) tan inferiores como los niños a los adultos y las mujeres a los varones…”

- Bien, entre sus ejemplos y los míos vemos que se prepara una definición de cómo iban a ser las cosas en el futuro. Casi un postulado cartesiano: “la esencia no cambia”. Bueno… occidente construye su andamio filosófico donde una de las patas es René Descartes; sí, una teoría del conocimiento que ubica la realidad como algo externo y ahistórico, pero este no es el tema. Volvamos al problema, estos enunciados inscriben un modelo pedagógico, pues el sujeto que enuncia es el que fusiona enunciación y enunciado; “…pensaron en enviarme a mí, Cristóbal Colón…”. Y el Otro queda atrapado en los pliegues de su autor, del invasor, del que lo niega para darle existencia. Lo invisibiliza para darle existencia. Eso es una paradoja: la existencia del invisibilizado; una existencia cosificada. El Otro no tiene voz, no tiene discurso para el invasor.

- Pedagógicamente hablando, en el modelo hegemónico, el que educa tiene nombre y pone el nombre, produce enunciados. Los enunciados de Colón y Sepúlveda dan cuenta de quienes educan y quienes deben ser educados; de quienes son los salvajes y quienes los civilizados. Y acá está el primer signo que se repetirá hasta nuestros días: desde unitarios y federales, pasando por civilización o barbarie…

- Por eso hay más; más de lo mismo. Veamos, Enrique Dussel dice que “Si en 1492 fue el indígena sepultado bajo la imagen del Otro (por eso) hablábamos de ‘encubrimiento’ y no del ‘descubrimiento’; encubrimiento del oprimido, del violentado, del asesinado, del reducido a la mita, a la encomienda, a la hacienda, a las reducciones, etc., en 1810 volvió a pasar otro tanto. El mismo ‘Otro’ tres siglos después – el ‘natural’, los pueblos originarios de estas tierras, además de los afroamericanos esclavos – será el ‘encubierto’ bajo el proceso de ‘emancipación’ usufructuada por los criollos, pero no por ellos (…) Los criollos coloniales en su mentalidad e intereses fueron correa de transmisión de toda la etapa neocolonial en la que todavía nos encontramos”.

- ¡Qué tema! ¿De qué hablamos cuando hablamos del bicentenario? ¿Y cuáles son hoy las herencias que se mantienen de los enunciados coloniales?

- Esto, también es largo. Voy a usar un concepto de Naomi Klein, el shock, la doctrina del shock. ¿Me pregunta por qué? Porque el shock corrompe, lo digo en el sentido del verbo latino corrumpere que significa alterar o trastrocar la forma de alguna cosa. Las terapias de shock usadas para hacer confesar a los prisioneros de guerra; y para no ir tan lejos, porque aquí no hubo una guerra; las terapias de shock que usaron los militares de la dictadura que apuntaban a doblegar al sujeto, a llevarlo a un estado de objeto, manipulable… acaso allí sobreviva la esencia de las conductas coloniales: el secuestro, la tortura, la invisibilización, hasta la desaparición; al igual que el exterminio perpetrado por Roca en la enunciada, durante décadas en los manuales escolares, como la Campaña al desierto, esto lo veremos más adelante.
La doctrina del shock ha permitido corromper la cosa pública. Incluso cuando el shock es el producto de catástrofes naturales, como fue el caso de Nueva Orleans o Haití; pero el caso de Nueva Orleans es el más sintomático, como afirma Klein, porque no bien producida la catástrofe fue el propio Milton Friedman quien recomienda las políticas a seguir en educación, y la recomendación fue charterizar el sistema público durante el proceso de reconstrucción, es decir, emplear formas de tercerización del sistema en manos privadas.
Milton Friedman, el que puso a prueba sus teorías sobre el mercado, como dice Naomi Klein, y que tuvo como resultado el Proyecto Chile, así se conoció en Washington y Chicago. El objetivo del proyecto era formar los cuadros económicos que dieran la batalla ideológica a los economistas latinoamericanos. Se inaugura en1956 gracias al acuerdo que realizan los hombres de Friedman con la Universidad Católica (UCA), que para esa época ni siquiera contaba con una facultad de economía y justamente se funda con este proyecto; a partir de aquí comienza la propaganda que genera los discursos de desvalorización del sistema educativo y de salud de Santiago de Chile.
Sí, el territorio público es violentado, tanto el físico como el simbólico, aquí incluyo la educación. ¿Sabe por qué? Porque no hubo debate sobre los discursos que corrompieron el espacio púbico de la educación. Se dieron en el seno de lo que llamaron “modernización del Estado”. El estado nunca estuvo ausente, por el contrario, fue el artífice de la disolución de lo público, sus instituciones se sometieron, como el esclavo de Aristóteles, a los enunciados que enunciaban (y enuncian) los organismos internacionales.
El discurso público comenzó a devenir en discurso privado (privatizado). Entonces durante fines de los ’80 y principio de los ’90, lo público se corrompe. Y lo curioso (o lo perverso) es que los mismos organismos que declaran “patrimonio universal de la humanidad” a un determinado territorio; son los mismos que proponen las políticas de explotación por los intereses privados.
¿Quiere ejemplos? La Biósfera de San Guillermo en la provincia de San Juan, que es explotado por la empresa Barrick Gold, haciendo minería a cielo abierto; a esto lo llaman territorio protegido. O los glaciares afectados por la misma actividad; o peor, la ciudad de Andalgalá en Catamarca no sólo afectada por la minera Bajo La Alumbrera sino que puede desaparecer bajo un nuevo ´proyecto minero: Pilciao 16.

- Yo aquí tengo algunos papeles más, más de lo mismo, como usted dice, documentos que reaseguran la continuación del proyecto de los organismos internacionales para la educación. En una entrevista recientemente publicada al economista inglés Samer Al Samarrai, analista de educación de la UNESCO, habló sobre el informe de seguimiento de EPT en el mundo 2010; de acuerdo con el informe, dice Samarrai que lo que habrá es “una generación perdida de niños que jamás accederá a la escuela”
Ahora bien, esa generación perdida de niños: ¿no es producto de las políticas que se llevaron a cabo en las últimas décadas para “hacer un mundo productivo” y que esos mismos organismos recomendaban; incluso el organismo de cooperación internacional donde Samarrai presta servicios? Que es el mismo que declara patrimonio universal de la humanidad…bla…bla…bla.
Fíjese que el inglés cita algunos ejemplos en los que muestra que son realidades diferentes las de “los niños trabajadores de Filipinas, los de familias negras de bajos recursos en Estados Unidos y las niñas de castas inferiores de la India…” concluye “que requieren soluciones políticas específicas…” y seguramente esos organismos tienen la receta que en definitiva no es más de lo mismo con las mediciones en estándares de calidad en los que se invierten millones que no le mejoran la vida a nadie, salvo a los grupos empresarios que giran alrededor del business educativo.
Perdón, pero me fui otra vez, volvamos: Nada parece decir el estudioso del cierre de la mitad de las escuelas públicas de Kansas City, en el estado de Missouri, en Estados Unidos, nada dice el economista británico que de acuerdo con el proyecto se recortarán 700 de los 3000 puestos de trabajo, incluidos 285 plazas de profesores, ni que el pasado 4 de marzo, miles de estudiantes, docentes y maestros, padres de familia y empleados del sector marcharon en 39 estados de la Unión contra los recortes presupuestarios, despidos, privatizaciones y costos de matrículas.
El experto británico estará de acuerdo con los procesos de tercerización de la educación pública, entiéndase: formas de privatización de la educación pública; puesto que es en Inglaterra uno de los países donde las escuelas públicas se manejan con una organización empresarial.

- Ahora entiendo porque hace unos meses fue invitada a aquí a Buenos Aires Christine Weaving, directora de una escuela pública inglesa, que en diálogo con el diario Página 12, entre muchas cosas que expuso dijo: “Cada escuela tiene un cuerpo directivo. Son dirigentes estratégicos de la escuela. En consulta conmigo se fijan las políticas, recomiendan cuanto personal contratar y cómo administrar. No son educadores…”

- Ese es el modelo que intenta implementarse y, es Chile el que lo viene implementando: la competencia entre escuelas, el ranking, el sistema de voucher, los presupuestos por escuela, de acuerdo con la matriculación y la contratación docente de acuerdo con el perfil que estipulan esos “consejos directivos”,

- Pero, perdóneme, entonces no es sólo en estas latitudes, no es válido que me hable de neocolonialismo, cuando con estas últimas informaciones, vemos que los sistemas públicos adoptan esas formas en el seno de países centrales como Estados Unidos o Inglaterra.

- Me hace reflexionar llegados a este punto: ¿estamos hablando de imperio o de imperialismo?
Hablamos de neocolonialismo, el que ejerce la Corporación, cuyo único territorio defendible es el suyo y todo otro territorio es pasible de ser conquistado. La Cumbre de Jomptien a principios de los ’90, no fue más que un encuentro corporativo donde se decidieron las estrategias de apropiación de los sistemas públicos de educación bajo el lema de Educación Para Todos (EPT), justamente el economista inglés Samarrai se queja porque todavía se está lejos de los objetivos, entre ellos el de inclusión educativa, y parece ser que las metas no las cumplen los países emergentes, salvo Chile, por supuesto, porque las corporaciones ya tienen el control del sistema.

- Ejemplifiquemos para que no oscurezca: Lo que sigue es parte de la versión taquigráfica del 29 de noviembre de 2006 durante la reunión que se realizara en la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados de la Nación mientras se realizaba el debate sobre la ley de Educación Técnica y formación profesional. Estaban presentes la Unión Industrial Argentina (UIA), la Sociedad Rural Argentina, la Cámara Argentina de la Construcción, la Bolsa de Comercio y ADEBA (Asociación de Bancos Argentinos). Uno de los empresarios reconoce públicamente que el 70 por ciento de los sueldos que se abonan en el país eran pagados por los integrantes de las cámaras empresarias ahí representadas. Y dice: “Toda ayuda que nos puedan brindar para que cualquier empresario o comerciante argentino pueda tener un producto con mayor valor agregado para exportarlo o producirlo y así mejorar la calidad de vida constituirá un valioso aporte.”
Cuando dice “ayuda” se refiere a la formación los estudiantes, que parece ser que tiene que ver en proporción directa con las ganancias que estos empresarios puedan obtener en función de la formación de los alumnos, esto es lo que el mercado necesita.

- El Neo –Requerimiento es el conjunto de acciones que permiten a las grandes corporaciones transformar en negocio rentable la naturaleza, los activos públicos, la mano de obra flexible, la empleabilidad por sobre el trabajo; y por sobre toda las cosas: utilizar los dineros públicos en beneficio de intereses privados.
Sólo hay que revisar algunos documentos de programas internacionales que comenzaron en los ’90 como el PREAL, para ver la sintonía entre las “propuestas” realizadas por esos organismos y algunas fundaciones autóctonas como FIEL o el Grupo Sophia, del que es miembro el actual ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, además de las vinculaciones con universidades privadas, la UCA entre otras, o públicas como la sociedad entre la Minera Bajo la Alumbrera y la Universidad Nacional de Tucumán, o la latinoamericana FLACSO; o directamente las Fundaciones empresariales como Bunge o Telefónica, o el grupo Clarín y sus productos educativos. No olvidemos a Microsoft.
¡Claro que no todos son lo mismo! Pero todos funcionan como microorganismos de intereses corporativos.

- Entonces, ¿este no es el camino a la sociedad del conocimiento?

- Mire, la verdad, no. Esa ‘sociedad del conocimiento’ de la que hablan es otra etiqueta para vender…
Un amigo periodista de Santa Fe, concretamente, de Venado Tuerto, Andrés Sarlengo, no sólo me dijo, sino que escribió: “Las escuelas del Bicentenario son galpones. Son galpones que la plutocracia utiliza para contener varias horas a pibes y jóvenes de la Argentina. Fuera de esos galpones – los que pueden – perviven bajo el consumismo desenfrenado y la era del vacío”
Y me dio un ejemplo que hace un cruce con lo que veníamos desarrollando: “El presidente de Claro Argentina, la empresa de telefonía celular, Carlos Zenteno prefigura el futuro de los ‘galponeros’: ‘Queremos venderle móviles a los jóvenes. Un niño de 7 u 8 años, que sepa leer o escribir, puede usar un móvil. Porque no es necesario que lo use para comunicarse, puede usarlo con otras aplicaciones.’”

- ¡De lo que hablaba Badiou! Del cuerpo del consumidor, como el cuerpo de la esclavitud moderna, el cuerpo sufriente. ¿Y entonces…?

- Y entonces, la pedagogía es una pieza fundamental en este juego. Porque hasta podemos insistir con herramientas tecnológicas, pero de lo que se trata es de construir herramientas pedagógicas que fortalezcan al sujeto y disuelvan el actor; es decir, que fortalezcan el sujeto social. El que transita el territorio público, aunque, a veces parezca que tuviera que pedir permiso.

- ¡Es cierto! Uno anda por ahí como pidiendo permiso a algún dueño: ¿Serán las nuevas formas aristotélicas?

- No, mas bien las formas sarmientinas, quiero decir, ¡basta de disciplinar al soberano!

- Nooo, no es así, es: “educar al soberano”…

- Vea, volvemos a un problema de interpretación. ¿Para qué un tipo como Sarmiento, admirador de Mitre y de Roca, pretendería educar en el sentido de Simón Rodríguez, el maestro de Bolivar; o más acá, de Paulo Freire, para emancipar?

- Dejemos la pregunta abierta, porque nos permite relacionar emancipación con conocimiento, y por ahí encontramos una pata del Otro Bicentenario.

- Usted dice, ¿el de los Pueblos?

- Sí, sí, el de los Pueblos. Ya que hablamos de Sarmiento y de Roca, me voy a permitir remitirme a uno de los estudiosos más importantes que tenemos sobre apropiación de territorio de los Pueblos.

- A Osvaldo Bayer…

- Usted lo ha dicho. Bayer hace un par de años coordinó un trabajo junto a otros investigadores que tuvo como título: Historia de la crueldad argentina, una compilación de artículos que dan cuenta del imaginario de Roca… Bien, allí nos ilustra sobre para qué sirvió la llamada Conquista del desierto. Le leo unos párrafos: “La llamada ‘conquista del desierto’ sirvió para que entre 1876 y 1903, es decir en 27 años, el Estado regalase o vendiese por moneditas 41.787.023 hectáreas a 1843 terratenientes vinculados estrechamente por lazos económicos y/o familiares a los diferentes gobiernos que se sucedieron en aquel período. Sesenta y siete propietarios pasaron a ser dueños de 6.062.000 hectáreas. Entre ellos se destacaban 24 familias ‘patricias’ que recibieron parcelas que oscilaban entre 200.000 hectáreas de los Luro a las 2.500.000 obtenidas por Martínez de Hoz. (…) la concentración de la propiedad se fue acentuando y hacia de década del ’20 (del siglo XX), concluido ya el proceso de formación de la propiedad rural, solamente 50 familias eran propietarias de más de 4 millones de hectáreas en la provincia de Buenos Aires”. ¿Qué me cuenta?

- Ahí está el tema del Estado y los intereses privados, es decir, el proceso de apropiación.

- Para no abundar, llevado de la mano de una de las masacres más sangrientas, y agrega Bayer: “Los ganadores se quedaron con las tierras. El general Roca mismo recibió 65 mil hectáreas como botín de guerra. Hubo campos para los otros generales y oficiales y para los estancieros y comerciantes que habían financiado la matanza”. Bueno, este es apenas un resumen, tal vez de lo que sucediera antes y se continuaría después del Centenario.

- El conocimiento de estos hechos no pasó por la escuela, quiero decir, no pasó por los contenidos de la educación. Justamente acá tengo un trabajo de 1999, que realizaron dos compañeras de trabajo, Laura Marrone y Nora Martínez; La revolución de 1810 empezó antes…, un trabajo que hay que difundir, para seguir abriendo el Bicentenario. Me interesó lo de Castelli, son conceptos que no aparecen en los libros de texto. Leo yo, usted leyó lo de Bayer…
“Juan José Castelli, vocal de la Primera Junta había sido enviado por Bs. As. a hacerse cargo del ejército del norte. La victoria de Suipacha le abrió el camino del Alto Perú. Tuvo plenas facultades para ejecutar a los prisioneros como ya lo había hecho con Liniers en Córdoba. Proyectó reorganizar la Casa de la Moneda de Potosí, reformar la Universidad de Charcas, donde había sido estudiante de Derecho años antes y otorgar el derecho de sufragio a los indígenas, pero chocó abiertamente con los sectores más religiosos. Bernardo de Monteagudo en Semana Santa de 1811 organiza en Potosí una manifestación política vistiéndose de sacerdote. Hubo enérgicas protestas del obispo de la Paz. Castelli negoció con el General Goyeneche un armisticio que no fue cumplido. El 25 de mayo de 1811 Castelli declara caduco el poder del Rey y promete darle la propiedad a los indios, crear escuelas y suprimir los servicios personales de los aborígenes. En su famosa proclama en Tihauanaco, lugar sagrado de la cultura originaria defiende el derecho a la tenencia de tierras por parte de los pueblos originarios y a ocupar cargos públicos en igualdad de condiciones.
Goyeneche desconoció el armisticio y derrotó a Castelli en Huaqui quien debió retroceder. Fue juzgado y desterrado a Catamarca. Era considerado el “tribuno de Mayo” por ser el que agitaba las ideas de la revolución en público.
Esta ciudad era muy considerada por diversas razones. Aunque tenía sólo 10 0 20.000 habitantes mientras Buenos Aires, 50.000, era un importante centro de riquezas porque allí se guardaban el oro y plata de las minas. Además su población contrastaba por grandes riquezas y pobres. Los trabajadores de las minas constituían un proletariado muy amenazante. A pesar de los muchos esfuerzos de los “hombres del sur”, por ganarse la simpatía de los indios, estos se mantuvieron distantes de la causa criolla salvo algunas excepciones”.

- Estos son contenidos que no aparecen oficialmente. Ni estos, ni muchos otros, incluso materiales que fueron preparados para trabajar en las escuelas a propósito de los 200 años han sido recortados, mutilados, por el ministro de la ciudad de Buenos Aires, Esteban Bullrich. ¿Acaso no venimos hablando de quiénes son los dueños de la enunciación y por supuesto los productores del enunciado?

- Es cierto, este actual ministro cuando fue diputado del grupo que lidera el empresario Mauricio Macri escribió un proyecto de ley donde proponía que los docentes deberían cobrar un sueldo mínimo y el resto del salario se conformaría con ‘incentivos’.

- Esas propuestas son parte del paquete político que el grupo Sophia viene sosteniendo desde los ’90, en consonancia con lo que los organismos internacionales bajan como ‘recomendación’. En realidad, si me permite, yo lo llamaría: PDEP, Programa de Desaparición de la Educación Pública.

- ¡Y volvimos al tema!

- Me gustaría cerrarlo con algo que dijimos pero no desarrollamos, pero que deberíamos desarrollar, no aquí, no solos, junto a otros colectivos y movimientos sociales. Estoy hablando de los asuntos públicos…

- ¿El aporte por el bicentenario de los Pueblos y la Educación?

- Sí, aquello de emancipación y conocimiento. Las nuevas herramientas pedagógicas que deberíamos explorar tendrían que tener ese eje; que se afirme sobre la circulación y producción pública del conocimiento, desde un modelo educativo que dé cuenta de los pueblos, del excluido histórico, del sujeto social, que fue y es repetidamente invisibilizado por la ‘pedagogía’ de la corporación. El neocolonialismo no es más que las mismas minorías tramando nuestro destino.

- Sí quiere para ir concluyendo esta charla, podemos decir más pero esta información creo que demuestra la operación de ilusionismo de la llamada ‘sociedad del conocimiento’; quiero decir lo que encubre. Leo unos párrafos de un trabajo que Silvia Melo publicó en Argenpress el 13 de abril: “El Ministerio de Educación se está enterando, de a poquito, de que existen 15.600 escuelas rurales. Y en poco tiempo sabrá, por primera vez, dónde está ubicada cada una. Porque hasta ahora la mayoría son puntos perdidos en un horizonte ajeno, a horas de ambulancia, a kilómetros de zapatillas deszueladas, a años luz del ombligo del mundo. (…) las escuelas rurales son el 38 por ciento de los establecimientos del país. (de ese total) Un 25% accede al agua potable. El 45% sólo puede obtenerla de alguna fuente subterránea. El resto debe esperarla…”

- Y uno de esos lugares es Santa Sylvina en el Chaco que además de la sequía que están sufriendo las escuelas como la escuela Nº 305, con más de 500 alumnos y a pesar de contar con aljibe, se encuentra roto y el agua no es potable. Esto lo leí en el Diario de la Región – Chaco al día; del 27 de abril.

- No son las net-book, ni las evaluaciones internacionales, ni el ranking de escuelas, ni los incentivos por desempeño lo que nos sacará de la nueva era neocolonial educativa…

- No, ni los expertos tecnócratas, políticos y funcionarios corporativos…

- ¿Entonces?

- Entonces a trabajar por la producción y circulación de conocimiento público, las nuevas herramientas pedagógicas ya se están construyendo: revistas hechas por docentes, congresos de debate fuera del ámbito oficial, sitios de Internet que nos permiten conocernos y relacionarnos con otros colectivo sociales, con los Pueblos Originarios; con las poblaciones que luchan por no ser arrasados por emprendimientos empresariales. Estos son los nuevos materiales que permiten construir una nueva impronta pedagógica, desde una teoría social que refute a los enunciadores de las teorías económicas…

- ¿Entonces?

- El Otro, solo es visible, desde Otro Bicentenario, el de los Pueblos.

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