miércoles, 12 de mayo de 2010

El capitalismo salvaje lleva a la quiebra a países y provoca catástrofes ecológicas

Adán Salgado Andrade (especial para ARGENPRESS.info)

En la actual etapa de profunda decadencia y de crisis casi permanente del capitalismo salvaje, podemos ver que a pesar de las amargas, duras circunstancias por las que estamos pasando, no deja el reinado de las grandes corporaciones y los especulativos bancos, con la tácita complacencia de los gobiernos, de hacer de las suyas y han sido los primeros en haberse rescatado de la debacle económica de la cual aún no salimos, aunque muchos analistas digan pomposamente que ya estamos fuera.

En Estados Unidos Barack Obama a los primeros que “rescató” con el dinero de los contribuyentes fue a los rapaces banqueros, los principales responsables de la crisis (ver mi artículo “El convenenciero capitalismo salvaje” en Internet), a quienes “prestó” poco más de 700,000 millones de dólares (un 70% del PIB mexicano del año pasado), para que salieran de sus “deudas malas” y “reactivaran” de nuevo la maltrecha actividad económica. Eso, a pesar de que se sabía que las prácticas fraudulentas de muchos de ellos fueron las detonadoras y profundizaron aún más las crisis (Glodman Sachs es de las más recientes corporaciones de la que han salido a relucir sus fraudes, vendiendo obligaciones y valores chatarra a muy altos precios antes de que se colapsaran). Y también en EU Obama rescató a grandes corporaciones, como General Motors, uno de los tres decadentes fabricantes estadounidenses de autos, que por manufacturar autos ineficientes, ostentosos, lujosos y muy caros, había perdido competitividad frente a fabricantes asiáticos y europeos. Pero gracias también al “rescate” está de nuevo funcionando y muchos de los vehículos que continúa ofreciendo, siguen siendo igual de ineficientes y ostentosos que los que antes fabricaba. Como los bancos, tampoco ha aprendido la lección. Y el paternalista gobierno a nada la ha obligado.

Pero no sólo a bancos y corporaciones el capitalismo salvaje, sus intrínsecas prácticas monopolistas y su desmedida ambición por las altas y fáciles ganancias ha hecho quebrar, sino que ahora hasta países completos son desfalcados, de un día para otro se les considera insolventes, casi, casi como si no pudieran seguir existiendo como naciones (eso ha sido ya visto antes, claro, pero hora con el globalizado, salvajismo económico que nos caracteriza, las crisis son más graves y ponen a tambalear a todo el sistema económico mundial, dadas las intricadas redes que se han tejido en todos los niveles). En el año 2008, Islandia, país perteneciente a la eurozona, quebró debido también a su anárquico sistema bancario, que prestó más de lo que podía realmente cobrar. Y ahora toca el turno a Grecia, país también de la eurozona, el que a pesar de esa unión monetaria y económica, no pudo eludir a las inexorables leyes del capitalismo y su autodestructiva tendencia.

Para explicar lo que sucedió con Grecia, se debe de entender que cuando se propuso a los países europeos unirse económicamente, no era más que otra estratagema capitalista para tratar de superar y dejar atrás futuras crisis económicas, tratando de eludir el inexorable fin del capitalismo salvaje. Sin embargo, lo que no se dijo entonces es que ese tipo de tratados comerciales para unir a varias naciones, se alienta por parte de los países más adelantados y desarrollados, aquéllos que cuentan con la producción, digamos, más eficiente, en la cual los costos de fabricación se han optimizado o reducido al máximo y en consecuencia los productos que fabrican son mucho más competitivos que los de países menos desarrollados. Así, esa ventaja industrial y tecnológica era principalmente para Alemania, que al unificar e impulsar la eurozona, se veía de inmediato beneficiada con dicho tratado (porque además la unificación con la antigua Alemania Oriental le salió muy cara, así que debía de reponerse de ese altísimo costo ampliando mucho más los mercados su producción industrial).

Entonces, con fronteras abiertas, se cumple con el primer requisito capitalista, que es el facilitar la circulación de las mercancías, la que se ve obstaculizada cuando hay barreras físicas, como esas fronteras, además de los aranceles que se eliminan con tal medida, los que encarecen el producto. Por otro lado, el imponer una moneda común, es el otro requisito capitalista para que las mercancías circulen y sean vendidas fácilmente. Eso, simplemente terminó con el problema de las equivalencias monetarias, lo que también retrasa la venta de las mercancías, tan necesaria para que el sistema recupere inversión, así como ganancias. Pero precisamente es al imponer esa moneda común (además de otros tecnicismos económicos, tales como que los países debían de tener un porcentaje máximo con respecto a su PIB de su déficit comercial para que demostraran que estaban sanos financieramente y no serían un lastre), que las diferencias de productividad salen a la vista. Ilustraré esta circunstancia con el siguiente ejemplo.

Supongamos que había una fábrica griega, antes de la unión europea, que fabricaba lavadoras. Un cierto tipo de lavadora la fabricaba, digamos, en 3000 dragmas, la antigua unidad monetaria griega. Ahora consideremos que en Alemania, habían fabricantes de lavadoras con mejor tecnología y que lograban fabricar una similar, y hasta mejor que la griega en unos 1500 marcos. Al venir la unificación, se debieron realizar las conversiones de las antiguas monedas con la moneda impuesta, el euro, y entonces salieron las abismales diferencias. La lavadora griega, tasada en euros, vamos a suponer que ya costara 600, en tanto que la alemana, de mejores características, funcionalidad y material, 400. Y con la facilidad de exportación, sin fronteras, ni aranceles, es evidente que hasta los mismos griegos iban a preferir una lavadora alemana, mejor que la de su país, y además, más barata. Y con ese sencillo ejemplo, podemos entender que muy pronto, la preferencia por artículos extranjeros más baratos y de mejor calidad, se comenzó a extender a varios productos, de tal forma que se iba desalentando la fabricación de productos nacionales, y muchas fábricas o cerraron o, de plano, se convirtieron en distribuidoras de artículos, alemanes, por ejemplo. Así que muy pronto las exportaciones griegas disminuyeron y aumentaron las importaciones, o sea, que su déficit comercial se incrementó muy considerablemente, mucho más allá de sus reales posibilidades de pagar cuanto compraba y todo era más bien financiado con crédito, que es una de las maneras más absurdas de consumir, pues se endeuda la economía por muchos años por venir. Lo que quedó de la economía griega fueron un reducido sector industrial, algunos cientos de miles de campesinos y un altísimo sector dedicado exclusivamente a la prestación de servicios. Eso ha sucedido en México, en que la imposición del Tratado de Libre Comercio, TLC, desde hace varios años, con Estados Unidos y Canadá, ha favorecido principalmente al primero, lo que se ha traducido en un brutal proceso de desindustrialización de las pocas “industrias nacionales” que teníamos. Vaya, ni siquiera en producción de alimentos somos ya autosuficientes y estamos obligados a comprar cuanta basura, incluso transgénica, nos venda EU (maíz transgénico de Monsanto, por ejemplo). Así que si EU quiebra, México con él. Y en efecto, la mayor parte de los pocos empleos que son creados anualmente se concentran en la prestación de servicios, tales como restaurantes, tiendas, servicios turísticos, franquicias extranjeras, ventas, despachos de profesionistas… y así por el estilo.

Eso mismo sucede en la eurozona. Pero ahora, con la crisis capitalista, que con los problemas financieros, muchos bancos trataron de cobrar enormes e impagables deudas, salieron a relucir los graves problemas mostrando que, mientras unos países son los mayores productores de lo que se consume en la zona, otros son, sencillamente, los mayores consumidores. Es como si una persona con salario mínimo, de repente un banco le diera crédito abierto para comprar lo que quisiera, ropa, electrodomésticos, un carro nuevo, casa… cuando el banco estuviera en apuros por tanto dinero que prestó y no cobró, le exigiría a esa persona que pagara de inmediato, lo cual sería imposible para el deudor, dado su raquítico salario. Pero entonces el banco le confiscaría todos sus bienes fiados y le obligaría, de todos modos, a que le pagara, quitándole una fuerte suma de dicho salario, lo que de repente llevaría a la pobreza real a esa persona, la que hasta entonces el crédito había estado ocultando. Y en esa lista de espera podemos colocar a España y Portugal, países igualmente menos desarrollados industrialmente que los más influyentes (Alemania, Francia, Italia o Inglaterra, éste último que no pertenece a la eurozona). No hace mucho estuve en España y pude percatarme de los síntomas que preceden a una profunda crisis financiera, pues aunado al altísimo desempleo, crecimiento del sector de servicios (bares, cafés, restaurantes, hoteles…), contracción severa del sector industrial, sobreendeudamiento… se le ha estado apostando a la masiva y extensiva construcción de casas y departamentos, o sea, bienes raíces, como las únicas formas “seguras” de inversión, pero a niveles que han excedido la demanda real por mucho, hay una sobreoferta, lo que ha creado una burbuja inmobiliaria que ya debe de estar estallando (ver mi artículo: “Especulación inmobiliaria, nueva burbuja a punto de estallar”). Esa tendencia precedió a otros países de la eurozona. Y justamente ese fue el detonador de la crisis que tuvo su origen en Estados Unidos, demasiadas casas para vender y muy pocos compradores para adquirirlas.

Quizá por tal motivo sea que la Unión europea haya decretado que formará un fondo de 750,000 millones de euros, casi un billón de dólares (997,000 millones de dólares), para contar con un fondo de rescate en caso de que más países “se vean en aprietos económicos”. Y tan solo Alemania está aportando 124,000 millones de euros (164838 millones de dólares) de ese fondo, claro, pues como dije, es el país que ha resultado más beneficiado, así que debe de repartir algo de la riqueza que ha acumulado para que eso reactive la economía y sus empresas continúen vendiendo como se debe (eso hizo, por ejemplo, Roosvelt, con el New Deal, al aumentar los impuestos a las grandes corporaciones, pues era una manera de redistribuir a la concentrada riqueza y alentar así a la recuperación económica luego de una de las tantas quiebras bursátiles que ha sufrido el capitalismo, la de 1929).

Y ¿cómo se debe de resolver, según el capitalismo salvaje, la quiebra de Grecia? Pues justo como se ha hecho a lo largo de la historia con infinidad de países, sobre todo a los pobres tercermundistas: imponiendo draconianas medidas, a través de pactos financieros con los bancos europeos y con el FMI, que sobre todo inciden en el bienestar de la gente, a la que se le eliminan infinidad de prerrogativas y conquistas laborales, afectando brutalmente su nivel de vida. Se están despidiendo a los ciudadanos griegos de sus empleos, se están reduciendo los sueldos de los afortunados que conserven los suyos, se están incrementando los precios de todo, alimentos, energéticos… se aumentan los impuestos y se crean otros nuevos, ¡hasta las pensiones se están reduciendo en 20%!... si, al fin que la situación lo amerita, es un tratamiento de shock (Ver mi artículo en Internet “La muy oportuna ‘descomposición’ del estado mexicano, pretexto para militarizar y recrudecer la represión gubernamental”). Así, para el capitalismo salvaje, la población de un país no es otra cosa que un factor más en los balances financieros para lograr la “estabilidad económica”, no importa que se le mate de hambre y se le deje sin trabajo, se agudicen los conflictos sociales y se le empobrezca más, no, al fin que no es imprescindible. Esa es la historia de los grandes “rescates” del capitalismo salvaje, a través de su agencia de salvamento, el FMI, en donde se mata de hambre a la gente, se le quita el poco dinero que tiene, se le somete a terribles penurias, se le empobrece más, se hace retroceder el nivel de vida por años… ¡ah, pero véase la contraparte, a las corporaciones y a los bancos quebrados, se les da dinero, y mucho, para rescatarlos, no se les ponen limitaciones ni condiciones y se les anima a seguir adelante con los grandes negocios una vez que se han recuperado y están “saludables” nuevamente! Por estos días que se ha hecho el anuncio, las bolsas de valores del mundo (que son los mercados accionarios que tiene el capitalismo salvaje en cada país, en donde se mide la “salud” de las grandes corporaciones) ¡han repuntado significativamente, subiendo en varios puntos porcentuales las cotizaciones de sus índices, pues eso significa que gracias al “paquetazo”, las deudas que tengan los futuros países que también quiebren, como le sucede a Grecia, serán pagadas a sus acreedores, o sea, los dueños del capital y la riqueza mundiales, así que esos bancos y esas corporaciones de nada deben de preocuparse, a ellos no se les matará de hambre, no se les apretará el cinturón, no se les reducirán sus salarios (sus ganancias, en ese caso), no se les despedirá y se les mandará a la calle como a los ciudadanos de los siguientes países que quiebren (la formación de ese “paquetazo” es una clara señal de que lo peor está aún por venir)… que ni se preocupen, pues ya hay un fondo, hecho con dinero de los contribuyentes de la eurozona, claro, para “rescatarlos” y asegurarles que sus salvajes, inescrupulosos negocios sigan “saludablemente lucrativos”.

Así que ¿cuál es el motivo para alegrarse y afirmar que lo peor de la crisis que seguimos padeciendo ya pasó? (estas funestas señales debién de tomarla en cuenta los mal administradores panistas que nos someten, no gobiernan, a los mexicanos).

Catástrofes ecológicas

El otro terrible aspecto que ocasiona el capitalismo salvaje con su avidez por las grandes, fáciles ganancias es el desastre que ya llega a catástrofe ecológica que está ocasionando el derrame producido por la plataforma petrolera “accidentada” en las costas de Luisiana, en aguas estadounidenses, que no por ser tal, se limitará a dicho territorio, pues sólo hay que tomar en cuenta que más de diez litros por segundo de hirviente petróleo están escapando por la enrome fuga, que son algo así como 5000 barriles por día y que no hay forma de parar, pues dicha fuga está a más de 1600 metros de profundidad, y como aún no se había presentado un “accidente” en aguas tan profundas (que era cosa de tiempo, pues es inminente que sucedan esos accidentes por las condiciones extremadamente riesgosas de la exploración petrolera en aguas profundas. Ver mi artículo “Los pozos petroleros ultraprofundos, otra manera de seguir garantizando la dominación estadounidense sobre México”), simplemente British Petroleum, la empresa británica que operaba la plataforma, no sabe cómo parar la fuga, y estima, resignada, que quizá pasen semanas o meses en que se pueda controlar tan enorme escape de ese petróleo que por millones de años la naturaleza tuvo encerrado bajo más de nueve kilómetros de capas rocosas, para que ahora, depredadores “hombres de negocios”, sin escrúpulos, ávidos de ganancias, lo hayan sacado, como si fuera un ente maligno que por algo estaba ahí, guardado.

Los gravísimos efectos de esta catástrofe sin precedentes ya se están sintiendo y cientos de especies marinas y aves están muriendo o siendo dañadas irremediablemente por la implacable marea negra que no ha podido – ni se podrá – contener. Peces, moluscos, arrecifes de coral, plancton, delfines, tortugas, ballenas, gaviotas, pelícanos… están engrasándose con el, para ellos, veneno viscoso, y lentamente van muriendo.

Evidentemente que también nosotros, humanos depredadores, comenzaremos a sufrir, pues los terribles, destructivos efectos se comunicarán a toda la cadena viviente. No sólo perjuicios económicos ya hay, como se quejan cientos de pescadores o prestadores de servicios turísticos, sino que el petróleo derramado irá a parar al organismo de especies marinas de las que nos alimentamos (ya que el mar nos proporciona más de la mitad de los alimentos que ingerimos), y de algún modo nos afectará esa ingesta. Porque es evidente que tan brutal derrame no quedará ahí, sino gracias a la facilidad con que en el mar se esparcen los contaminantes, se afectará toda la masa oceánica, y al final pequeñas porciones de petróleo, por lo menos, irán a parar a todos lados y en todos los organismos vivientes (ya es habitual que se encuentren paces o moluscos contaminados con hidrocarburos, mercurio, heces fecales humanas con cólera u otras dañinas sustancias).

Pero no parece que se haya aprendido la lección y ya hay una empresa petrolera, también británica, Rockhopper Exploration, que en un desafiante, arrogante acto de neocolonialismo humillador, está explorando y perforando el fondo marino cercano a las islas Malvinas, territorio que alguna vez fue de argentina, pero que Inglaterra le usurpó y robó ilegalmente, haciendo honor a su fama de país de piratas ladrones, negreros y colonialistas. Inglaterra ha dicho que nada, ni nadie le va a impedir que explote el yacimiento que explora, pues se defiende diciendo simplemente que es “su territorio” y que está en su derecho y que le haga como le haga el gobierno argentino, seguirá perforando y extraerá ese petróleo cueste lo que cueste, caiga quien caiga y, agregaría yo, catástrofe ecológica que se origine. Es de esperarse que la así llamada comunidad internacional apoye a los argentinos para evitar esa irrupción neocolonialista, pero, sobre todo, dada la catástrofe ecológica que cada día aumenta en su dañina severidad,
se evite que un nuevo, potencial accidente, provoque un segundo (¿¡y cuántos más!?) cataclismo ecológico.

A fin de cuentas, los yacimientos marinos ultraprofundos son explotaciones petroleras marginales, de corta duración. Del que se está fugando el petróleo, se calcula que tendría unos 16000 mil millones de barriles. Estados Unidos consume casi veinte millones de barriles por día, así que le hubiera alcanzado para poco más de dos años. El daño ecológico ocasionado será permanente en muchos casos. Así que cabe preguntarse entonces: ¿vale la pena seguir arriesgando y destruyendo más a la naturaleza por un puñado de petróleo?

Al parecer Obama ya lo entendió y ha decidido no apoyar más exploraciones marinas en el futuro. Pero los congresistas de su país están perdiendo tiempo para ¡determinar a quién culpar del accidente y a qué se debió! Ociosa manera de deslindar responsabilidades a todas las corporaciones involucradas y quizá echarle la culpa al encrespado océano que por sus marejadas provocó el terrible “accidente”.

Y ojala nuestros mal administradores, irresponsables panistas, comandados por Calderón, quienes tienen pensado permitir a esas transnacionales como British Petroleum, que perforen nuestras aguas profundas en el golfo para sacar petróleo, tomen en cuenta la catástrofe ecológica que, cuando escribo estas líneas, no se sabe cuándo irá a concluir.

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La sombra del terrorismo blanco se extiende

Vicky Peláez (especial para ARGENPRESS.info)

"Nuestros enemigos son innovadores e ingeniosos,
pero nosotros también. No cesan nunca en pensar
como dañar a nuestro país y al pueblo. Nosotros tampoco"
George W. Bush, 2004

Los que han vivido en América Latina en épocas de crisis económica, la causa principal del descontento popular, se acuerdan siempre de los extraños atentados terroristas o de súbitos mini conflictos en la frontera con el país vecino . Todas estas acciones planificadas y ejecutadas por los servicios especiales, servían para asustar al pueblo y desviar la atención popular. El ex presidente del Perú, Alberto Fujmori era un campeón en este tipo de terrorismo, llamado "terrorismo blanco". Lo hizo desde que fue candidato. Para evitar una polémica con Mario Vargas Llosa pidió a su aliado Alan García causar un apagón en Lima, atribuido por supuesto, al terrorismo.

Lo peligroso de este tipo de terrorismo, es que a primera vista se rodea de un misterio y carece de reales responsables, lo que le hace entrar en el ámbito de la teoría de la conspiración. En esta época de la globalización, al parecer esto se ha extendido sobre todo el mundo. Por ejemplo, aquí en EEUU donde se vive una severa recesión económica, con un desempleo real cerca de 18 por ciento, el encarecimiento de la canasta popular, el tambaleo permanente de la bolsa de valores debido a la los fraudes financieros, se producen unos extraños intentos de atentados que causan terror a los habitantes, los mismos que se olvidan del hambre y la desocupación.

Primero, fue el caso del estudiante nigeriano Umar Farouk Abdul Mutallab que supuestamente trató de activar 80 gramos de explosivo PETN escondido en su calzoncillo, durante el vuelo de Ámsterdam a Detroit, en Navidad. Lo curioso del "terrorista del calzoncillo bomba", es que durante el vuelo dormía mientras escuchaba música, éste fue despertado por su vecino de asiento Jay Howard quien le advirtió que le estaba saliendo humo de sus partes pudientes. Según testigos, el mismo "terrorista" quedó sorprendido. Su supuesta "bomba" que, de acuerdo al especialista en contrainsurgencia, Gordon Duff, no hubiera podido ni dañar ni su asiento, fue presentada por los medios como una amenaza constante del terrorismo contra EEUU lo que exigía la implantación de vigilancia más severa y en especial en los aeropuertos.

Inmediatamente, las acciones de las corporaciones de seguridad subieron en la bolsa de valores y el gobierno declaró nuevas medidas de control y vigilancia. Nadie prestó atención, sin embargo, que algún alto ejecutivo de seguridad en Ámsterdam hizo entrar a Umar en el avión, sin pasaporte y sin revisión.

Ahora en Nueva York se produjo otro extraño intento, felizmente frustrado, de un atentado terrorista usando un coche bomba con una bomba casera en pleno corazón de Manhattan. Su autor, Faisal Shahzad, paquistaní nacionalizado norteamericano, fue detenido en 48 horas e inmediatamente vinculado por la Casa Blanca, sin ninguna prueba, al grupo terrorista talibán paquistaní Tehrik-i-Talibán, que supuestamente protege al invisible Osama bin-Laden. Un excelente pretexto para más guerra en Paquistán y más vigilancia en EEUU

El millonario alcalde Michael Blumberg ya declaró que las 3,000 cámaras de vigilancia ya instaladas no son suficientes y se necesitan otras miles más. Como no hay dinero, propuso eliminar 6,400 puestos de maestros. La seguridad es más importante que la educación. ¡Vaya tiempos que vivimos!

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Paraguay: Excesiva ambivalencia

José Antonio Vera (especial para ARGENPRESS.info)

La derecha paraguaya cierra filas para sancionar un proyecto de ley antiterrorista, en un parlamento cada día más retrógrado, frente al rechazo de todas las organizaciones sociales progresistas que denuncian la intención de demonizar al movimiento popular con la ayuda de un Poder Judicial de hechura estronista.

Los partidos de izquierda, las organizaciones campesinas y los movimientos sociales, se oponen a ese proyecto de ley, porque consideran que puede convertirse en un arma contra los luchadores sociales, merced al arbitrio de fiscales y jueces venales, que pueden utilizarla al servicio de los sectores enemigos del proceso de cambios que comenzó hace 20 meses con el Gobierno de Fernando Lugo.

Visto el accionar del Ministerio Público, es práctica tenaz la imputación ligera y el encarcelamiento sin mayor fundamento, como ocurre en este momento, cuando hay unos 150 labriegos presos sospechosos de pertenencia o de tener vínculos con el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), ambiciosa sigla que la práctica no legitima.

Hasta ahora, salvo el Ministerio del Interior, que necesita intentar justificar la represión, algunos otros voceros del gobierno, pero en especial la derecha, en todo su abanico, a caballo de los grandes órganos de prensa, nadie puede garantizar la existencia del EPP, “una fantasía”, para emisarios de Lula, del que no se conoce ningún documento que explique su doctrina y objetivos.

El único argumento que se usa a menudo, entre quienes tienen interés en su existencia, es que la presa Carmen Villalba, condenada porque habría participado en un secuestro extorsivo, desde la cárcel lanza consignas del EPP, además de alguna llamada telefónica o algún papel firmado por esas tres letras, amenazando a los órganos del Estado y a las fuerzas reaccionarias, “hambreadoras y asesinas del pueblo”.

El asesinato de cuatro personas en una estancia, que rastreaban cuatreros, dio pie a la oposición para decir que fue obra del EPP y forzar a Lugo a decretar el Estado de Excepción en cinco de los 18 departamentos del país, el que finalmente, quizás para ganar tiempo, sancionó por 30 días, que terminará el domingo 23, rechazado por la población y por varias organizaciones de izquierda.

Como el resultado es nulo hasta ahora, la derecha busca desde ya dos cosas, o prolongar esa situación por algunos meses, o someter a Lugo a un juicio político, por un parlamento con una mayoría hostil, únicamente preocupada en “bajezas politiqueras”, como lo califica el Espacio Unitario-Congreso Popular, que convoca una convención para el día 26 en Asunción, con cinco mil delegados de todo el país.

El mandatario, acicateado por varios flancos, es víctima de una cruzada reaccionaria que encabezan los grandes empresarios de comunicación, convertidos en inspiradores ideológicos de una derecha burra y analfabeta política, incapaz de ver su papel con algo de perspectiva, que le permita reunificarse y dar batalla ordenada y racional a Lugo, al decir del Secretario Político del Partido Popular Tekojojá, miembro del Frente Guasú.

En un balance sencillo, todos los planes emprendidos por la derecha están fracasando por el momento, a pesar de la ambivalencia del Gobierno en muchas áreas, en particular en lo tocante a la acción social, de solución de los más acuciantes problemas, como la pobreza de la mitad de los seis millones de paraguayos, un cuarto en la miseria absoluta.

No obstante, hay muchas medidas que se desarrollan, en las áreas de salud, en la seguridad social, en la asistencia a 150 mil familias excluidas por los anteriores gobiernos, y en la atención de niños en la calle, aunque la impresión es todo lo contrario, porque a medida que muchos son instalados por el gobierno en sitios de protección social y educativa, otros ocupan su lugar en la mendicidad.

Nada legitima que el Gobierno de Lugo no cumpla con su programa de seis puntos, de recuperar la soberanía energética nacional, violada por Brasil y Argentina, desde las dos represas binacionales, Itaipú y Yaciretá, y de comenzar una reforma agraria integral, pero hay una explicación indudable para ello, que parte del corto tiempo que ha tenido para cambiar una situación que tiene décadas de deterioro y corrupción, a lo que se suma una inexperiencia de administración que se ha plagado de improvisación.

Cuando en el 2006, la izquierda primero, acéfala de liderazgo, coqueteaba políticamente con Fernando Lugo, y la derecha, ansiosa de desplazar al omnipresente Partido Colorado del gobierno, veía que el Obispo podía ser un candidato de alternancia, con frío cálculo sacerdotal el religioso expresaba desconfianza para comprometerse con una pileta vacía, que eran a su juicio los progresistas desperdigados y, por el otro lado, con tanto acierto que merece un diploma de futurólogo, veía que lo esperaba una trituradora.

Antes de cumplir dos años al frente del gobierno, compromiso que asumió respondiendo a la presión popular y que una alianza tipo ensalada rusa hizo posible su victoria electoral, Lugo recordará todos los días a la máquina de picar carne, al tiempo de sentirse reconfortado por el apoyo de la izquierda, porque ella continúa aferrada a sostener el proceso de cambios, por encima de los errores y deficiencias del gabinete.

Hay un objetivo crecimiento de la conciencia política de la población, y a nivel orgánico ello se tradujo en la creación del Frene Guasú, que aglutina a la mayor parte de la familia progresista, aunque aún está lejos de constituir una fuerza unificada, que más puede compararse con una mandioca de apreciable tamaño, pero con más cáscara que contenido, como lo demostró la escasa participación de los trabajadores en la celebración del primero de mayo, y en la división sindical y del movimiento campesino.

La derecha está en un callejón sin salida, porque el sistema que representa tampoco tiene salida, ni en Paraguay ni en ningún rincón del planeta, así que la situación plantea un gran desafío para las organizaciones que empujan el proceso de cambios progresistas, forzadas a copar la delantera, aventajando en iniciativas y en propuestas a un enemigo minoritario que siempre ha construido sus privilegios como casta aprendiz de oligarquía, excluyendo a la mayoría de sus compatriotas.

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Chile: Security Kids, controlados desde chiquitos

Luisa Bustamante

En la edición del domingo 9 de Mayo el diario “El Mercurio”, en su sección “Economía y Negocios” página 2, informa que dos conocidos empresarios están trabajando en un negocio “que promete dar seguridad, pero además, información relevante sobre el comportamiento de los consumidores”. Este nuevo negocio consiste en proveer a los malls de una tecnología que permitirá a “un centro de monitoreo” tener a los niños vigilados en todo momento a través de una pulsera que se les colocaría. El proyecto se implementaría en Chile a partir del año 2011 en cinco malls que no se especifican. Sin embargo si se señala que la idea es extenderlo a otros lugares masivos.

Hasta aquí la noticia parece casi inofensiva y disponible para la “tranquilidad de padres”, pero en seguida se agrega que esta tecnología es un buen mecanismo para conocer el comportamiento del consumidor. Al entrar al mall, la persona queda conectada al centro de monitoreo por medio del bluetooth y así la pueden seguir en su recorrido. Uno de los socios dice: “Vamos a poder ver el comportamiento de los consumidores y así vincular productos o promociones a las necesidades de cada uno. Queremos llegar al consumidor con lo que busca”. La idea es que se pueda ver qué tiendas y pasillos son los más visitados y en proporción a esto efectuar la oferta y el precio de los arriendos.

Esta gozosa noticia mercurial, no se puede dejar pasar sin los comentarios que requiere la relación establecida entre vigilancia y consumo en una sociedad en que sus componentes son considerados, cada vez más, como clientes y no como ciudadanos.

Se trata de la apropiación en su totalidad del individuo para su rol de consumidor además de ser otra muestra de lo incorporados que están los niños como nicho atractivo de consumo para el mercado

El ensamblaje que se ha producido entre seguridad y mercado no es nuevo. Se viene intensificando desde las últimas décadas del pasado siglo, perfeccionándose en el joven siglo XXI. Se trata de un control ejercido sobre los individuos, encubierto por las necesidades del consumo y la tranquilidad social.

Vivimos en una sociedad panóptica

El panóptico fue el paradigma por excelencia de la vigilancia y control. Diseñado por Bentham a fines del siglo XVIII da una nueva estructura a la vigilancia y a la prisión, pero fundamentalmente a la relación de poder entre vigilante y vigilado. El mayor efecto del panóptico fue la funcionalidad de su principio ya que no sólo servía para vigilar a los detenidos, en su arquitectura de torre central-ojo-vigilante sino también para observar a los enfermos, los trabajadores o los escolares, por la versatilidad de su aplicación. Es la primera forma de invisibilidad del poder de control, que hoy, en nuestro siglo, ha sido perfeccionada por la cámara omnipresente.

Lo que fue una idea arquitectónica para vigilar y aislar locos y presos a fines del siglo XVIII y durante el siglo XIX se ha transformado en una necesidad en el siglo XXI que, a diferencia del panóptico original, cuenta con la aceptación de los modernos vigilados. El Mall, el espacio que en las sociedades de consumo consagra la proyección de lo privado en lo público necesita de la cámara-vigilante, de los guardias observantes y de los detectores contra robos. La ciudadanía plácidamente sometida, los requiere. No hay cuestionamiento para los que observan en la impunidad de la sala de control. El voyerismo protector está asimilado y aceptado.

Se ha establecido una subjetividad positiva en torno a la vigilancia-seguridad por parte del cuerpo social, donde sólo se percibe la relación de seguridad de las que son beneficiarios, produciéndose una desmaterialización de la situación de poder ejercida sobre ellos, desvinculándola de los efectos de inteligencia y control subyacente detrás de ese imaginario pasaporte a la tranquilidad y protección. El temor-siempre-presente a la agresión, a la privación de sus pertenencias, a la “inseguridad familiar” impide que se focalice la mirada en la invasión a la privacidad que se lleva a cabo paulatinamente. Se produce una invisibilidad del poder: Si bien el ojo vigilante que lo re–produce está presente, la percepción del poder mismo no la está.

En una era donde los medios de comunicación, se han vuelto masivos, especialmente la televisión, el discurso de estos, refleja siempre la sensación de algo que está pendiendo sobre la sociedad. El relato, ya sea global o local, subjetiva este miedo indeterminado que toma diferentes formas sean estas posibles atentados desbaratados oportunamente por la policía, o fármacos peligrosos que deben ser retirados apresuradamente del mercado, dando cuenta de una latencia del temor dialéctica, en tanto las políticas de gobierno atemorizan, pero ofrecen la seguridad para esos temores.

Se percibe una manipulación del temor para asegurar el cumplimiento de los mandatos legales y el mantenimiento de las normas, pero al mismo tiempo se enfatiza en el estado de bonanza que permite a la sociedad desarrollar su quehacer cotidiano y al mercado desarrollarse sin turbulencias exógenas a las de su propia actividad. Así, las políticas de seguridad no sólo reprimen o prohíben, también producen tranquilidad y placer, y es esta cualidad la que dilucida porque se puede obedecer al poder y encontrar aceptación a políticas de control cada vez más restrictivas.

Esto es lo que el discurso legitima publicitando un sistema seductor que a través de su modelo imperante ofrece como compensación a las angustias las virtudes del consumo. Este, pilar fundamental del sistema, atrapa transversalmente a los distintos actores del cuerpo social quienes ven en la inseguridad un impedimento para la realización de sus deseos en el terreno del consumo y la entretención plegándose a los planes de control exigiendo mayor vigilancia, control y métodos represivos para los que amenazan la paz social. Se ha producido una apología del autocontrol. El propio cuerpo social se auto- vigila, se encapsula y se auto-controla.

Un poco de historia permite dar cuenta de la evolución que han tenido las políticas de seguridad y las diferencias entre las sociedades disciplinarias y las sociedades de control.

La disciplina va produciendo cuerpos dóciles que habilitados para la obediencia conforman un bios interactivo de un cuerpo social de asimilable docilidad; un ejemplo de ello fue el toque de queda o la rebaja de los sueldos y salarios en la dictadura militar. Así la disciplina se ha convertido en mecanismo eficaz de dominación. La acción disciplinaria actúa acondicionando el pensamiento y la sumisión. Su práctica asegura el comportamiento y la inteligibilidad en función del poder. Sin embargo, en el naciente siglo XXI, las sociedades disciplinarias han dado paso a las sociedades de control donde el cuerpo dócil e inteligible se ha convertido en un cuerpo aceptador, que por medio del deseo se convierte en unidad integrada de una estructura no sólo coercitiva sino también seductora que lo moldea y lo atrae al mismo tiempo para una deseada asimilación; en este caso un ejemplo es la publicidad que dice: “…Para todo lo demás existe la tarjeta Xcard.” Es esta posición de aceptación, casi gozosa, del cuerpo social lo que presupone la dificultad del desmontaje de las políticas coercitivas que entrecruzan la sociedad.

Estos dos dispositivos, tanto el disciplinario como el controlador o regulador no son excluyentes, se articulan uno sobre otro. En la sociedad del consumo ambos se cruzan transitando desde los cuerpos disciplinados hasta la población in-segurizada y por lo tanto sometida al control. Las técnicas disciplinarias se insertan en la multiplicidad del cuerpo social en la medida en que este necesita de los cuerpos individuales para controlar y vigilar. No obstante, hay que hacer notar que si bien es cierto, son los individuos los que se auto controlan, ya no se trata de desarrollar una disciplina o un autocontrol sobre un cuerpo individual; no es el individuo tratado en detalle, ahora se trata de intervenir con dispositivos globales que produzcan resultados también globales.

Tomando en consideración lo anteriormente expuesto, no es de extrañar que el “nuevo negocio tecnológico” tenga una entusiasta aceptación y no se prevean los insospechados usos que en el transcurso del tiempo, este pueda tener. Tampoco sabemos cómo pueda afectar el acostumbramiento desde niño a llevar una pulsera de control, similar al mecanismo que llevan los presos en los talones. Lo que si sabemos o por lo menos sospechamos, es que el control se ha posesionado de nuestra sociedad con nuestro permiso. Es nuestro deber impedir que las palabras de George Orwell en su libro 1984, se hagan realidad:

"En el pasado, ningún gobierno había tenido el poder de mantener a sus ciudadanos bajo una vigilancia constante. Ahora la Policía del Pensamiento vigilaba constantemente a todo el mundo".

¿Será muy tarde?

Luisa Bustamante es egresada de Sociología, Universidad de Arte y Ciencias Sociales, ARCIS. Diplomada en Estudios griegos y Bizantinos. U de Chile.

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El ferrocarril una cuestión nacional: Conmemorando el bicentenario sin ferrocarriles (Parte I)

Juan Carlos Cena (especial para ARGENPRESS.info)

El modelo neoliberal mercantilista y
globalizador busca coronar el centro
de la escena política a partir de tres
ejes claves: la desestructuración de los
pueblos-nación; la imposición de la
economía de mercado; y la aplicación
de procesos de aculturación.
Juan Carlos Córica

Es conveniente, antes de entrar en el tema ferrocarriles, hacer unas reflexiones. Para obrarlas, debemos pararnos sobre la recuperación de este modo de transporte desde una visión patriótica, con sentido de nación, en el marco de la Conmemoración del Bicentenario de la Revolución de Mayo. Razón, que tiene que ver, con la soberanía territorial.

Porque para hacer posible (la recuperación de los ferrocarriles para la nación) lo nacional debe unirse a lo popular y lo democrático. Y lo popular y lo democrático no puede realizarse sin la independencia nacional. Dr. Horacio Micucci – En cursiva es mío.

Y es bueno analizar este Bicentenario desde esas posiciones porque, en esa primera revolución, logramos una independencia formal (cada vez más formal) que esconde una tremenda dependencia y sumisión nacional. A la vez, quedaron inmensas tareas democráticas por realizar (es decir, hacer reales), desde la profunda reforma agraria que postulaba Artigas en su ("Reglamento Provisorio de la Provincia Oriental para el Fomento de la Campaña y Seguridad
de sus Hacendados. Cuartel General, 10 de Septiembre de 1815, agregado del autor) por ejemplo, hasta la vigencia de una democracia grande con formas de democracia directa. Porque la democracia de hoy ha sido reducida a un convite periódico al sufragio para elegir gerentes que gestionan esta dependencia y que sistemáticamente traicionan al pueblo. Nos apresuramos a decirlo: la Revolución quedó inconclusa. Dr. Horacio Micucci

Ha sido un drama, muchas veces provocado, la separación de la cuestión democrática y la patriótica. En lo más profundo de nuestra historia se entrelazan estas banderas patrióticas y populares. Juntas mostraron la salida en encrucijadas claves escribiendo las mejores páginas de nuestra vida como Nación. Reconquistar el patrimonio nacional, establecer la soberanía popular, garantizar la independencia argentina, hacer efectivos los derechos del pueblo a la libertad, la salud, la alimentación, el trabajo y la tierra para el trabajo y no para la renta y la especulación, exigen esa unidad inseparable de lo patriótico y lo popular. Dr. Horacio Micucci.

“Las políticas de entrega y sumisión nacional, de miseria e indecibles sufrimientos para el pueblo que ejecutaron, y ejecutan, los distintos turnos de gobiernos gerenciales obligan a buscar un nuevo camino para lograr la definitiva independencia nacional.

“Está claro que el ejemplo de Mayo ha sido ocultado y deformado por quienes llevaron a la patria a este oscuro presente. No pueden enfrentar el ejemplo de patriotas como Belgrano, Moreno, Castelli, Saavedra, Artigas, San Martín, Güemes, Arenales, Brown, Juana Azurduy y tantos otros. Quienes encarnan la entrega y la sumisión nacional oculta sus enseñanzas, disminuyen su trascendencia y deforman la verdad histórica, a pesar entre algunos de ellos de profundas diferencias políticas.

“Nos parece importante reafirmar las palabras de Raúl Scalabrini Ortiz, de quien, este año, se cumple el cincuentenario de su muerte: “Reconquistar el dominio político y económico de nuestra propia tierra es nuestro deber para con nosotros mismos, para nuestros hijos y para los hijos de nuestros hijos. No es una acción fácil pero tampoco es una acción inabordable. Los revolucionarios de 1810, de donde provenimos, nos dieron el ejemplo de que nada resiste la voluntad del hombre puesta al servicio de una gran causa”.

“Lo haremos con las consignas de Reconquistar el patrimonio nacional, establecer la soberanía popular, garantizar la independencia argentina y transmitir a las jóvenes generaciones el espíritu patriótico que nos dio libertad en 1810 y que hizo grande ala Argentina hace dos siglos. Comisión para la conmemoración del Bicentenario del 25 de Mayo de 1810”. Comisión para la conmemoración del Bicentenario del 25 de mayo de 1810

He tomado nota de las palabras de Horacio Micucci y de la proclama de la Comisión para la conmemoración del Bicentenario del 25 de mayo de 1810, como introducción, porque son esclarecedoras y profundas. Dicen Reconquistar el patrimonio nacional, el ferrocarril lo es. La destrucción del Sistema de Transporte Ferroviario, Industria y Telecomunicaciones, desnuda y deja a la intemperie que somos un país dependiente. Es decir, como Nación, sólo existimos como país con independencia formal.

Las políticas de todos los gobiernos, desde 1955 hasta la fecha lo corroboran, para tomar un punto de partida. Puedo decir, que a pesar del esfuerzo de algunos gobiernos, nunca fuimos totalmente independientes y soberanos.

El origen de la debacle ferroviaria

En 1955, a través de un golpe de estado, el poder oligárquico se apoderó nuevamente del aparato del Estado. Desde ese nuevo marco político comenzaba, especialmente en el campo social, el desmontaje de una formación ideológica y cultural de carácter nacional; el ferrocarril principiaba a soportar una descarnada ofensiva, el objetivo era su destrucción. Otros intereses dirigían al Estado. (…) Por eso es dable afirmar además, que: El actual proceso de dominación política tiene a la cultura como campo estratégico de maniobra.

No nos olvidemos nunca de las palabras de Winton Churchill, ante las Cámaras de los Comunes, Londres 1955. “La caída del tirano Perón en Argentina, es la mejor reparación del orgullo del Imperio y tiene para mi tanta importancia como la victoria de la Segunda Guerra Mundial y las fuerzas del Imperio Inglés no le darán tregua, cuartel ni descanso en vida ni tampoco después de muerto”.

¿Qué fue lo que hizo Argentina para que el Imperio Inglés nos considere enemigo peor que a los que combatieron en 1939-45?

Lo peor para un Imperio es que una “colonia” haya tenido la osadía de desarrollar su país (financiera y diplomáticamente independiente) imponiendo la soberanía política en sus relaciones internacionales, independencia económica y financiera explotando sus recursos en el marco de un desarrollo integrado del país, más justicia social para su pueblo.

También debemos recordar que la penetración del capital británico, realizado bajo una primera forma de actividad comercial reconoce, como fecha oficialmente inicial, la que corresponde al decreto del Virrey Cisneros dado el 6 de noviembre de 1809. Como se sabe, este resuelve dando fin a un largo proceso cuyas últimas etapas fueron conducidas por Mariano Moreno: abrir el puerto de Buenos Aires al comercio inglés.

Allan Hutt, dice en el caso particular de los ferrocarriles: “La construcción de ferrocarriles en las colonias y países poco desarrollados no persigue el mismo fin que en Inglaterra; es decir que no son parte –y una parte esencial– del proceso de industrialización. Esos ferrocarriles se emprenden simplemente para abrir esas regionales como fuente de productos alimenticios y materias primas tanto vegetales como animales, no para apresurar el desarrollo social como un estímulo de las industrias locales. En realidad la construcción de ferrocarriles coloniales es una muestra de imperialismo en su función antiprogresista que es su esencia”.

Y no es como manifiesta el colonizado, o el sicario de los ingleses o el genocida Julio Argentino Roca:

“El directorio de Ferrocarril del Sud como si tuviese una visión clara de futuro, sin hacer cálculos estrechos, sin vacilar un instante, acometió la obra que el gobierno requería en nombre ‘de la seguridad nacional’. No ahorró dinero ni tiempo ni esfuerzo y tendió los rieles que conectaban al puerto hasta Neuquén con una celeridad sin ejemplo entre nosotros. Este es un nuevo y hermoso testimonio de los beneficios que debe el país al capital y al genio emprendedor de los ingleses”.

Esa manifestación es la muestra cabal del entrelazamiento de la oligarquía ganadera con el capital inglés. La misma que avalaba ésta definición, “de que sufrimos una dependencia directa y determinante”, es decir, éramos y somos un país dependiente.

A partir de ese golpe de Estado de 1955, los ferrocarriles fueron sufriendo un ataque feroz, metódico, sistemático, sin pausas, hasta lograr su vaciamiento integral (ferrocarril y ferroviarios) Para comenzar, primero fue su desarticulación, luego, la desintegración, hasta llegar al objetivo buscado: la paralización. A raíz de esta embestida Ferrocarriles Argentinos fue perdiendo participación en el mercado nacional de transporte por la competencia desleal del camión (transporte de carga) y ómnibus (pasajeros).

La baja inversión, inducida desde este Estado dependiente y colonizado, derivó en deficiencias en el servicio; se le asignó un volumen presupuestario que no alcanzaba para reparar o reponer el desgaste del material rodante y de sus infraestructuras. A esto hay que agregarle el boicot interno a través de funcionarios venales en la no aplicación de los magros presupuestos asignados.

La corrupción es una fuerte herramienta política, penetró en el tejido de los funcionarios ferroviarios como nunca antes. Párrafo aparte, es la corrupción entre los dirigentes gremiales. Dúo que en complicidad con los proveedores del Estado constituyeron la mesa de tres patas que minaron a la empresa Ferrocarriles Argentinos desde adentro.

Estos fenómenos fueron produciendo un efecto catastrófico: el ferrocarril dejaba de integrar, no cumplía más esa función social que le fue asignada en su nacionalización. Esta deserción inducida va produciendo una paulatina desunión entre pueblos, asoman los primeros poblados abandonados y dormitorios (localidades que se han convertido en albergues o barriadas, donde los trabajadores sólo descansan y viven, no laboran en ese lugar), se fueron suprimiendo ramales secundarios, éstos eran los afluentes tributarios de la línea principal.

El Estado, herramienta de poder de la clase dominante, cambiaba de mano en 1955. Se había instalado un poder en el Estado que inauguraba el desmoronamiento violento del aparato productivo anterior. Se iniciaba otra etapa de cambio en el Sistema. Había que destruir lo antepuesto, para imponer modificaciones profundas en el Sistema Capitalista. El capitalismo cambiaba y modificaba las relaciones de producción. Las reglas serían otras, pero la explotación al pueblo tampoco sería la misma, empeoraría. El objetivo de este nuevo reordenamiento capitalista era la de explotar a los trabajadores y al pueblo de la cuna a la tumba.

Para eso había que desmontar todo lo que tenía que ver con la Nacionalización de los Ferrocarriles. Como consecuencia directa de ese acto, el de la nacionalización, éste modo de transporte se había transformado por su propia dinámica en un Sistema Integrado de Transporte Ferroviario de Industrias y Comunicación.

El auge de este nuevo sistema integrado de transporte ferroviario fue en el año 1950, producto de la nacionalización. Se había formado una sola empresa con un solo objetivo, ser un servicio público. Los índices estadísticos señalaron que la carga por tonelada/kilómetro y de pasajeros/ kilómetros transportados fueron los más altos de la historia de los ferrocarriles en la Argentina, con una dotación de 220.000 trabajadores, donde la capacidad instalada de sus talleres, depósitos de locomotoras diesel, vapor y coches motores funcionaban a pleno y en forma coordinada. Razón que le permitió a la nueva empresa ferroviaria estatal desarrollar una tecnología nacional independiente. En ese contexto, se crearon escuelas de aprendices, programas de capacitación para los trabajadores, como resultado político de esas estrategias se generó un desarrollo tecnológico independiente.

Juan Carlos Cena es miembro fundador del Mo.Na.Re.FA (Movimiento Nacional por la Recuperación de los Ferrocarriles Argentinos).

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Golondrinas en el surco: Milonga del peón de campo

Carlos Saglul (ACTA)

Tienen la suerte de amanecer cada día donde, parafraseando a Haroldo Conti, “el cielo es ancho y profundo, no un miserable agujero en lo alto de la ciudad”, pero también la desventura de ganarse la vida con uno de los oficios más mal pagos. De un millón y medio de obreros rurales que se registran en el país, no más de 350 mil tienen salarios en blanco. Sufren maltrato, explotación, hacinamiento, trabajo infantil. Estos son los desafíos que enfrentan los sindicatos de la CTA que en la rica geografía del agro argentino organizan a los trabajadores más pobres, los peones de campo.

En el agro argentino se reproducen realidades casi feudales. Recién en enero del año pasado quedó en vigencia legalmente la jornada laboral de ocho horas diarias y cuarenta y ocho semanales para los trabajadores rurales. Según la disposición correspondiente, el tiempo que excede ese horario debe ser considerado hora extra. Victoriano “Tocho” Torres del Sindicato de Trabajadores y Estibadores de La Plata (SITRE-CTA) dice: “Las ocho horas no se respetan. Eso es sólo para los papeles. Tampoco se cumple con el salario mínimo, las dos mudas de ropa que deberían darnos, condiciones de alojamiento y alimentación. Hacen lo que quieren. Para ellos las normas que defienden los derechos del trabajador son cosas que publican los diarios pero en realidad no existen. Nos rigen todavía las leyes de la dictadura militar”.

“Tocho” Torres se refiere a la Ley 22.248 que data del año 1980 y que flexibilizó al trabajador rural excluyéndolo de las previsiones y el amparo de la Ley de Contrato de Trabajo. “Queremos volver a Ley de Contrato de Trabajo, tener una jornada de 8 horas, no de entre 15 y 17 horas diarias”.

Ya en 1920 Alfredo Palacios se preocupaba por la situación de los peones rurales a la que definía como deplorable “en razón de la falta de organización sindical y debido a la prepotencia de los señores del suelo a quienes responde incondicionalmente una policía absolutamente bárbara”. El primer estatuto sancionado en 1944 fija condiciones para los trabajadores del campo que dan una idea del maltrato a que son sometidos. Por ejemplo prohíbe que los braceros sean trasladados en los mismos camiones que el ganado y evita que se los despida en caso de enfermedad. También se trata de desterrar el pago con vales que se debían canjear por alimentos en el almacén del empleador. Hito histórico en la defensa de los derechos del trabajador de campo, en 1944 se sanciona el Estatuto del Peón Rural redactado por la Secretaría de Trabajo a cargo del entonces coronel Juan Domingo Perón. Las patronales del campo ponen el grito en el cielo. La nueva legislación se empeña en garantizar que los obreros tengan alojamiento y alimen
to dignos. Se disponen salarios mínimos para cada una de las categorías. Reglamenta la asistencia médica. Se prohíbe el trabajo de los niños. Ante el estupor feudal de la oligarquía rural hasta se legisla el otorgamiento de una parcela mínima de campo donde la familia del trabajador pueda “tener su huerta, criar sus aves” con destino a la alimentación diaria. Por supuesto, la normativa no sobrevive a la Revolución Libertadora. Es pisoteada por el golpe oligárquico-militar y pasa a ser parte de los mitos de “ese país socialmente más justo” que sobrevivirá en la memoria popular.

José “Lullo” Gómez del Sindicato de Trabajadores Rurales y Estibadores de Santiago del Estero (SITRE-CTA) da su versión: “Vas al Ministerio de Trabajo a denunciar y no te dan bolilla. Te pagan como quieren. Muchos compañeros tuvieron problemas para cobrar la Asignación por Hijo por la forma irregular en que fueron contratados. Como hay mucha desocupación trabajás por menos de lo que dice el recibo o no trabajás. Muchas veces los aportes figuran pero no los hacen. Todo el norte es igual”.

La única ley que parece existir es la del Patrón “Sólo en La Plata y el Gran La Plata hay más de 21 mil trabajadores. Es necesario que nos organicemos ya que no hay otra garantía de que nos respeten. Podríamos hablar horas de nuestras demandas. Son muchas las carencias. Ahora estamos empeñados en que deje de perjudicarnos la falta de combustible. Cuando no hay gasoil, el tractorista se tiene que volver a la casa sin cobrar la jornada y no es justo. Y esto pasa con todos los compañeros que manejan maquinaria”, cuenta “Tocho” Torres del SITRE de La Plata.

Mundo tarefero

Rubén Ortiz es el secretario general de la CTA de Montecarlo, Misiones, y promotor del Sindicato de Tareferos, Trabajadores Temporarios y Desocupados. Nos cuenta que en la actividad yerbatera el contratista no es algo nuevo, existió desde siempre en esa zona pero “en los ’90, cuando la cooperativa decidió levantar la cosecha apelando mayoritariamente a terceros, tuvo un nuevo empuje y auge. El sistema funciona con subcontratación de mano de obra a través de la compra y venta de servicios. El contratista acuerda directamente con los productores. Es un intermediario que brinda el servicio de cosecha a empresas y a la Cooperativa Agrícola Mixta Montecarlo. La mayoría tiene organizada más de una cuadrilla de 25,y 30 hombres y mujeres. Hasta mediados de los ’90 las empresas y cooperativa tenían sus propias cuadrillas, existían una mayor estabilidad y formalidad en las relaciones laborales”.

Para Ortiz, “el negocio para el contratista está relacionado directamente con la diferencia que logra entre lo que cobra por el servicio y el costo laboral que le significa cada tarefero. La búsqueda de la ganancia termina en la informalidad y la inestabilidad laboral. Los salarios son bajos para garantizar las tasas de ganancias del contratista y también por la masa de trabajadores desocupados y pauperizados, al borde del hambre, que aceptan trabajar en cualquier condición, sin seguridad social, ART, en negro o cobrando parte de su salario en vale de mercadería que muchas ocasiones son caras y de baja calidad”.

“Existen casos en que los contratistas no pagan la última quincena de trabajo, esto se produce al final de la zafra, se detectó que existían contratistas que en el periodo 2008 no pagaron la última quincena a los trabajadores. Queda clara la situación de violencia a los que están sujetos estos trabajadores que termina generando las protestas de los últimos tiempos”, apunta certeramente el dirigente de la CTA misionera. La situación tiende a agravarse si desde el Estado o desde el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), que es el organismo que fija los precios de la hoja verde y traza las políticas del sector, no se toman las medidas de control. Un ejemplo es que para la presente zafra se fijó un precio de 0.62 centavos por kilogramo de hoja verde que nadie los cumple.

“En mi caso, la Cooperativa me paga 0,30 centavos por kilo de hoja verde. De eso yo le pagó al contratita 0,25. Si facturo pago IVA y ahí queda cero ganancia hoy en día. A fin de año, cuando la Cooperativa venda me pagará algo. Para que se tenga una idea, el año pasado la Cooperativa pagó 0,16 centavos el kilo hoja verde. Te imaginás que los números no cierran. Yo estuve obligado a tumbar pino para poder limpiar el yerbal este año, ya no sé qué hacer.”,explica Ramon, afiliado al sindicato de los tareferos en la CTA.

Ante esta realidad todos los actores ajustan hacia abajo quedando en este caso los tareferos en una situación de absoluta explotación, acosados por la falta de trabajo y viviendo en una realidad desesperante terminan aceptando relaciones laborales flexibilizados. Todo vale con tal de acceder a algunas ganancias. Los contratistas, con la ayuda de estudios contables, minimizan los salarios en blanco de los obreros para evitar los altos costos laborales. Algunos apelan a medidas que rondan el delito como no pagar los días de reposo, el 5%, etc.

Cosecha y aula

El trabajo infantil es moneda corriente. Se calcula que más de 250 mil menores son explotados en tareas rurales. Los niños trabajan en las cosechas de tabaco, yerba mate, algodón. Antonio Trigo, del Sindicato de Trabajadores Ajeros Y Afines de Mendoza (SITRAAJ-CTA) afirma: “las ocho horas no existen y el Ministerio de Trabajo lo sabe y no hace nada”. Cuando se le pregunta por la explotación infantil dice con bronca: “desde los nueve años los chicos dejan el aula para ir al campo. Trabaja toda la familia. Si hay cosecha no hay escolaridad”. Comenta que están exigiendo que se pongan guarderías para que los chicos no tengan que ir al campo.

“En algunas cooperativas los pibes llegan a las cinco de la mañana y suben al camión que los lleva de vuelta a las 21 horas. Son jornadas agotadoras. Tratan de traerlos tarde por miedo a los inspectores que en realidad nunca aparecen. Son jornadas muy duras. No hay sombra ni agua. Tampoco baños. Para comer se puede comprar algo en almacenes que los jornaleros suponen son de los patrones y que descuentan lo consumido cada quincena”, agrega Trigo.

Según la Encuesta de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes realizada por el Ministerio de Trabajo de la Nación, Mendoza es la provincia con mayor magnitud de trabajo infantil. En tanto, de acuerdo a la Comisión Provincial de Erradicación del Trabajo Infantil (Copreti) “tres de cada diez chicos de entre 6 y 14 años, pobres y en edad de escolaridad primaria, desempeñan alguna clase de actividad laboral en el Gran Mendoza y sus alrededores”.

En la provincia de Buenos Aires la cosa no cambia: “Contratan al jefe de la familia pero terminan trabajando todos, por ejemplo en la recolección de verdura. A la mujer le dan unos pesitos y también trabaja en el campo o atiende a la familia del patrón como sirvienta” dice Torres. “Tocho” sostiene que no obstante, “los hijos de muchos compañeros hacen treinta cuadras aún bajo la lluvia para ir a la escuela. Ya llevamos juntadas más de ochocientas firmas para que pongan colectivos que trasladen a los niños a la escuela”.

“Las condiciones de seguridad e higiene son las peores y el sector no tuvo grandes avances. Las ropas siguen siendo a cuenta del trabajador, al igual que las herramientas elementales como serrucho, tijeras y guantes”, dice, a su turno, Ortiz. “El hambre durante las jornadas de trabajo se calma con alimentos que el tarefero cocina antes de partir al yerbal y al mediodía almuerza en condiciones de extrema precariedad e higiene. Calmar la sed es tarea cada vez más complicada. Las nacientes y cursos de agua se encuentran contaminados y es difícil que no sean afectadas por agro tóxico atendiendo que los yerbales están en más de un caso cerca de forestaciones que son fumigadas regularmente”, subraya el secretario general de la CTA Montecarlo.

La escasa mecanización de la actividad expone al trabajador de la yerba mate a una tarea extrema a la hora del transporte del raido y carga en los camiones aunque esto último comienza a mejorar con la implementación de grúas en los camiones.

“Cuando los yerbales se encuentran lejos de los poblados o las cuadrillas se trasladan a otro municipio, los trabajadores viven en campamentos precarios debajo de carpas de plásticos, durmiendo a la intemperie, soportando el frío extrema en invierno y el calor del verano. Estos campamentos no reúnen condiciones mínima como ser agua potables, ducha, sanitarios, cocina y es posible observar a familias enteras viviendo, entre ellos se encuentran niños y mujeres”.

Sonia Leiva, del Sindicato de Trabajadores Rurales de Neuquén enrolado en la CTA, afirma que “ahora no se ve tanto el trabajo infantil”. En cambio, se muestra preocupada por las condiciones de hacinamiento en las que viven los trabajadores. “Los alojan en los mismos galpones donde ponen la fruta. Hemos inspeccionado lugares donde el único baño para decenas de compañeros es un foco infeccioso. Se aprovechan porque aún rige la ley de la dictadura. Pueden echarte cuando quieren y ellos lo saben”.

Relata que, entre otras cosas, están peleando porque al trabajador golondrina se le compute la antigüedad. Pedimos que se tenga en cuenta su desempeño en las cosechas anteriores, que eso quede registrado”, explica. Sin embargo, confiesa: “La pelea no es fácil, hay mucho miedo y es difícil afiliar a la gente”.

Todo trucho

Antonio Trigo, del SITRAAJ-CTA de Mendoza indica que “acá estamos como esclavos. No hay obra social ni nada, cada uno se las arregla como puede. A una compañera embarazada la hicieron trabajar casi hasta el momento de parir”. Los verdaderos dueños de las empresas dedicadas a la producción ajera trabajan a través de testaferros que a su vez evaden toda responsabilidad laboral escudándose en cooperativas truchas. En los registros de estas entidades figuran miles y miles de asociados: son los jornaleros que cobran salarios de hambre. No hay sueldo mínimo, obra social ni jubilación. “Todo trucho, para explotarte mejor”.

De vez en cuando, los funcionarios salen en los diarios prometiendo atacar la explotación de los ajeros, pero las cooperativas siguen funcionando o, en el peor de los casos, cambian de nombre. Cuentan que el Ministerio de Trabajo se limita a fijar multas que las empresas no pagan.

Para José “Lulo” Gomez, “los únicos que tienen cobertura en materia de salud son los trabajadores del Estado. El resto debemos arreglarnos con el hospital público. Cuando te enfermás las ART, en el caso de que la tengas, te dan lo menos posible. Esta es una actividad muy embromada. Hay muchísimos compañeros con artrosis y otras enfermedades que tienen que ver con la actividad. Los tractoristas que deben pasar quince horas diarias sentados frente al volante terminan casi siempre con problema de columna”.

Los plaguicidas que se utilizan en los cultivos transgénicos que ocupan la mayoría de las tierras útiles no sólo erosionan el suelo: matan. Producen cáncer, malformaciones, esterilidad. “Tocho” Torres recuerda: “Se habla de la soja pero no es lo único ¿Cómo te parece que hacen para que en cuarenta días un pollo alcance dos o tres kilos? La materia fecal de esos pollos engordados con químicos es cargada en grandes camiones que se la llevan para destinarla a abono. El riesgo no es sólo para los que manipulan esa materia fecal sino para los consumidores de las frutas y verduras infectadas de químicos a través del abono”.

Según Sonia Leiva de Neuquén, en esa provincia “tuvimos problemas con compañeros a los que le recomendaron trabajos livianos después de un accidente. Los echaron”.

Había una vez una vaca

Según admite Naciones Unidas, a nivel mundial el campo se va despoblando. El fenómeno se agrava en la Argentina donde históricamente la población rural ha sido reducida. La guerra por el control de los alimentos por parte de las multinacionales acentuó este fenómeno. Los cultivos transgénicos casi no requieren mano de obra. Detrás la Tecnología Terminador y Zombie, que se sirve de semillas que no pueden reproducirse y son estériles salvo que se les aplique un químico diseñado por las compañías que tienen la patente del producto, no hay otro objetivo que terminar con la agricultura. Las huertas familiares, los medios de subsistencia tradicionales de los pueblos originarios están en la mira de este tipo de producción.

Muchos trabajadores rurales tienen su pequeña propiedad. El Estatuto del Peón de la época del peronismo preveía esa realidad: Obligaba a darle al trabajador una pequeña parcela para su cultivo y la cría de animales para consumo familiar. El fenómeno casi se ha perdido. Gómez señala que a ese fin concurren la extranjerización de la tierra y las grandes extensiones sembradas con soja. Los cultivos tradicionales se ven arrinconados y por supuesto se reducen las fuentes de empleo y subsistencia. Paralelamente, la planificación estatal seducida por los fondos millonarios que aporta la soja al erario público orienta la obra pública, caminos, transporte, fuentes energéticas, a beneficiar ese tipo de producción. “Ya ni vacas se ven. Cuando se vayan nos van a dejar un desierto”, dice el dirigente santiagueño.

“La provincia de Misiones posee 27.000 explotaciones agropecuarias, 160 de ellos o sea 0,6% del total posee el 44 % de las tierras en Misiones (917.000 hectáreas)…En el Alto Paraná en la última década desaparecen el 27% de las pequeñas chacras.”, explica Ortiz.

La empresa que más concentró tierra en el norte de Misiones es Alto Paraná S.A. que reúne alrededor del 10% del total de las tierras de la provincia una cantidad que llegaría a 233.700 hectáreas, de las cuales un 48% corresponden a bosques nativos protectores; otros 48% se comprende de pino taeda en su mayor parte araucarias y eucaliptos; y el 4% restantes son áreas forestables y reforestables. La empresa sostiene que opera con certificaciones de calidad y protección del medio ambiente (certificaciones), ISO 9.001 calidad; ISO 14.001 Ambiental; y 18.001 seguridad y salud ocupacional.

Lo curioso es que el sistema de certificaciones no evita que la empresa Alto Paraná sólo en el Municipio de Puerto Piray es dueña del 62,5% de las tierras, unas 22.500 hectáreas de un total de 36.000 que posee todo el Municipio.

Este proceso que nace de la mano de la última dictadura genocida, recibió y recibe hoy el apoyo de los representantes del régimen demoliberal. Se trata de un modelo que se asienta en la degradación del ambiente, que genera más pobreza, (expulsa a las familias de productores y los reemplaza por pinos), a partir de su forma irracional de producir la riqueza y distribuirla.

Los gobiernos misioneros siguen entregando a la explotación ilimitada sus riquezas ambientales agotables como el suelo y el agua, proceso que sólo genera día a día un empobrecimiento mayor de miles de misioneros, desplazados a partir de un monopolio cada vez mayor de la tierra por partes de inversores extranjeros. Este proceso se acentúo a partir de la década del 90, cuando el país profundizó su dependencia económica, tecnológica, industrial y financiera a partir del desmantelamiento industrial y mayor concentración y extranjerización de su economía.

Los beneficios que reciben de parte de las políticas que implementa el Estado a estas empresas se pueden ver con claridad en el siguiente ejemplo: “El sector privado forestal invierte por hectárea 1870 pesos (incluye todos los gastos de producción, desde la siembra hasta que el árbol está cortado arriba del camión, pasando por todas las etapas intermedias). Pero esos 1870 pesos de inversión no corren por cuenta de la empresa. La generosa Ley 25080 de ‘Promoción Forestal’, les paga a las compañías, por cada hectárea sembrada de pino, 1.140 pesos, más los gastos de raleo y poda. La mayor parte de los gastos los recuperan, gracias a la plata del Estado”, reseña Ortiz. “Todos nosotros a través de los gobiernos le pagamos a la corporación maderera para que haga un negocio redondo. Además de financiar la destrucción del medio ambiente de Misiones.”

“Qué puede ofertarle un peón, que no sean sus pobrezas…? A veces me entra tristeza y otras veces rebelión”, dice la “Milonga del peón de campo” de Atahualpa Yupanqui. Nos acordamos de la canción cuando escuchamos el testimonio del tarefero Agui Lezcano: “Mirá, toda mi vida trabajé y hora me doy cuenta que cada día tengo que trabajar con menos derechos para vivir, eso es una barbaridad, algo está mal. Trabajar en la yerba de por sí es difícil, tenés que soportar el clima, las heladas, las lluvias y el calor, lo pesado del trabajo, las condiciones de higiene y seguridad y ahora estás obligado a trabajar en negro por unos miserables pesos. Esta situación nos lleva a decir basta”.

Y el “basta” de Agui tiene eco en la tierra y los montes, le entran ganas de esa rebelión de la que habla la milonga de Yupanqui, gana fortaleza en la solidaridad a través del sindicato y va por la historia de justicia que se le niega. Es eso andan tareferos de Misiones, empacadores de fruta de Neuquén, trabajadores del ajo de Mendoza, rurales de Santiago del Estero y Buenos Aires, obreros del campo de todo el país que se van sumando a las filas de la CTA.

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La unidad de los diferentes

José Rigane (ACTA)

Los trabajadores, los desocupados, los movimientos sociales, los pueblos originarios y otros sectores populares han desarrollado a lo largo de esta etapa la pelea para conseguir más democracia y más libertad. De esa manera ha ido ocupando el centro de la escena política el movimiento obrero.

Nuestra lucha por libertad y democracia sindical comenzó hace más de una década y hay varios impedimentos que frenan esa posibilidad.

El primero de ellos es la vigencia de la Ley de Asociaciones Sindicales, la 23.551, que impide que los trabajadores nos organicemos en libertad y en democracia. Pero lo más grave, lo más serio, es que esa Ley es el fundamento para que rija la apropiación, por parte del poder, sobre los trabajadores.

Es la Ley que van a defender tanto en los ámbitos internacionales, como en el país los patrones y el Gobierno. ¿Por qué defienden esa Ley si es que en serio están de acuerdo con la libertad y la democracia sindical?. Porque les conviene el modelo vigente que le da sustento a la apropiación de la minoría y el poder.

La primera consecuencia de la falta de libertad y democracia sindical es no sólo que no podemos desarrollar la organización como queremos los trabajadores, sino que lo más demostrativo, dicho por las cifras oficiales, es que sólo el 12% de las empresas del ámbito privado tienen delegados electos; en la gran mayoría no se puede elegir representación de los trabajadores.

Otra de las consecuencias es que los trabajadores, en la práctica, sufrimos persecución, discriminación, despidos. Sufrimos las consecuencias de no permitir esa posibilidad de darnos la representación que entendemos y necesitamos para llevar adelante nuestras reivindicaciones y nuestras necesidades.

A pesar de eso, a pesar de esta situación, la CTA y cientos de organizaciones sindicales han logrado desarrollarse a lo largo y a lo ancho del país porque lo que le ha dado legalidad a esas organizaciones son los propios trabajadores; lo que ha dado legitimidad, son los propios trabajadores.

Es la demostración de que hay una voluntad y una decisión que va más allá de los frenos legales que vivimos. Es una demostración de convicción y de saber que para disputar este sistema, las consecuencias que origina sobre el conjunto de los sectores populares, originando pobreza, desocupación, mortalidad infantil, sólo lo vamos a resolver si hay más democracia. Y para que haya más democracia necesitamos libertad y democracia sindical para que se organicen los trabajadores.

La visita de la Comisión Técnica de la OIT, es el resultado de la política y de la estrategia de la Central de Trabajadores de la Argentina, porque nunca antes nadie había hablado con la cantidad de argumentos, de fundamentos, de la necesidad de libertad y democracia sindical. Esa Comisión estuvo en nuestro país, es cierto, a pedido del Gobierno. Pero también es cierto que hubo 16 observaciones de la OIT reclamándole a éste y a los anteriores gobiernos que debían reconocer a la CTA.

La libertad y la democracia sindical es un problema político, no es un problema jurídico, no es un problema técnico, ni un problema administrativo. La CTA hace más de 6 años que tramita la posibilidad de tener la Personería Gremial y no la puede obtener a pesar de haber presentado todos los papeles.

Cómo vamos a obtener la Personería Gremial si desde el Ministerio de Trabajo se le pide a las organizaciones sindicales, entre otras cosas, cuántas personas que integran una comisión electa de una organización que quiere ser simplemente inscripta han hecho el servicio militar. Una verdadera barrabasada, un verdadero atropello para la posibilidad de poder organizarse en libertad.

No hay duda, porque está demostrado, que necesitamos esa democracia y libertad sindical no sólo para la CTA sino para todas las organizaciones de la clase obrera. Necesitamos, y lo vamos a lograr, porque se ha demostrado que es producto de la correlación de fuerzas. Y la prueba más contundente es que la Corte Suprema de Justicia de la Nación tomó la decisión de reconocer el derecho a los trabajadores, a los simplemente inscriptos, a los delegados, algo que la política no ha querido reconocer hasta ahora.

Por eso, la Comisión Técnica de la OIT se llevó una mirada contundente, in situ, de lo que significa no tener democracia y libertad sindical. Y también se llevó los logros que tiene la clase obrera argentina. Estoy hablando de muchos éxitos que no voy a enumerar pero sí voy a mencionar. Uno que es el éxito de todos: el lunes 10 de abril en San Juan, ante la Barrick Gold, un sindicato no reconocido, que no tiene inscripción, que cuando los trabajadores mineros se organizaron, lo primero que hicieron los patrones fue echar al secretario general, con la solidaridad de la CTA y de todos los compañeros, porque ha habido reconocimiento, el compañero subió de nuevo a la mina como dirigente a ocupar su lugar. Ese compañero es José Leiva.

Finalmente, necesitamos enfrentar al sistema para hacer las transformaciones que se requieren. La Central es uno de los instrumentos y bases fundamentales para lograr eso, no es lo único pero es lo más importante. Y necesitamos llegar a los trabajadores no organizados que son más de 10 millones, sólo el 25% está sindicalizado.

Para eso vamos por más democracia, democracia participativa. Para eso, vamos por la soberanía de nuestros recursos. Para eso, vamos por una distribución que contemple la necesidad de la mayoría y que derrotemos a esa minoría que se queda con las ganancias.

Y para eso, la Central tiene una iniciativa política que es la Constituyente Social, que tomada de la mano de los jóvenes, las mujeres y los hombres, es el más alto poder, con la unidad de los diferentes, para obtener un proyecto emancipador.

José Rigane es Secretario de Organización de la CTA; Secretario General de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina (FeTERA-CTA); Coordinador Nacional de la Constituyente Social.

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Argentina: Así viven los chicos judicializados en los hogares del Estado mendocino

Maxi Quinteros (MDZOL)

El gremio que dirige Raquel Blas denunció a la Dinaf, el organismo del Ministerio de Desarrollo Humano por las pésimas condiciones edilicias de varios hogares donde viven cientos de chicos, algunos con enfermedades como leucemia. La directora de la institución, Dora Martínez, reconoció la falta de mantenimiento pero dijo que ya lo están solucionando.

Paredes descascaradas, cables pelados, cañerías rotas, mobiliario inservible, suciedad...Estas son las imágenes que pueden verse en varios hogares sustentados por el Estado a través del Ministerio de Dsarrollo Humano que dirige Carlos Ciurca. ATE denunció a la Dinaf por "abandono de persona", ante la Fiscalía de Estado, exhibiendo como prueba un sinnúmero del lamentable estado en el que viven diariamente los chicos que son alojados allí por cuestiones sociales o judiciales, muchos de ellos con patologías como adicciones.

El gremio que conduce Raquel Blas presentó el lunes pasado una denuncia ante Joaquín de Rosas una serie de fotografías donde revelan el estadio precario de los hogares 6,7,8, 14 y 15, que están bajo la órbita de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia.

Allí muestran las deficiencias actuales del sistema de contención social creado en aquella lejana galaxia que fue el primer peronismo.

Colchones en mal estado, elásticos de cama con las tablas rotas, pisos inundados, conexiones eléctricas al descubierto, cloacas tapadas...

Incluso, las imágenes muestran cómo estas casas, ubicadas en distintos barrios del Gran Mendoza, no sólo funcionan para alojar a chicos en situación de abandono o apartados de sus familias por distintas circunstancias: también funcionan como vertederos de basura, lo que podría agravar o dificultar las posibilidades de reinserción o recuperación de los menores.

En estos hogares viven diariamente más de 100 chicos, según indicaron desde ATE. Algunos presentan determinadas patologías, como adicciones, e incluso un caso de leucemia, según pudo saberse.

"Las condiciones edilicias no son habitables para estos menores, por un lado, pero tampoco nuestros compañeros tampoco pueden estar trabajando de esta manera", expuso el dirigente Roberto Macho. "No se puede tener a un chico enfermo y al lado una cloaca tapada con una chapa", expuso el gremialista y comparó los hogares con "covachas".

Macho explicó que esto fue alertado desde ATE a la directora de la Dinaf, Dora Martínez, pero "no dio solución al respecto".

Sí se pueden habitar

Por el contrario, la directora de la Dinaf, Dora Martínez aclaró que no existe abandono de persona y que las instalaciones todavía son habitables, pero también reconoció la falta de mantenimiento.

Aunque en este sentido, tiró la pelota hacia atrás y lamentó que estos hogares se encuentran así desde hace años.

"Durante mucho tiempo no se han hecho mejoras, pero no están inhabitables. A lo mejor no se h invertido o no se han efectuado los cambios que deberían hacerse", explicó la funcionaria.

En esa línea aclaró que ya se encuentran los expedientes por las vías administrativas para resolver estos problemas.

"¿Pero a Ud. le parece que son condiciones dignas para vivir en un hogar sustentado por el Estado?", preguntó MDZ a la funcionaria: "Las condiciones dignas tienen que ver con muchas cosas, indudablemente, pero si hay cables pelados se están arreglando. Estamos ocupados en eso, no sólo en estos hogares, sino en toda la provincia", respondió Martínez, una empleada de carrera en la institución.

¿Malversación de fondos?

A esta denuncia, el gremio sumará otra pero en la órbita de la justicia penal. Se trata de una presentación por presunta "malversación de fondos" -y también por abandono de persona- contra la Dinaf.

Según explicó Roberto Macho, la institución que dirige Martínez -vinculada estrechamente al ministro de Desarrollo Humano, Carlos Ciurca- estaría salteándose varios pasos administrativos para realizar la compra de los insumos necesarios para que ese elefante que es la Dinaf funcione día a día.

"Es medio anárquico lo que está pasando". Macho afirmó que, en lugar de realizar licitaciones, desde la dirección estarían dando cheques con abultadas cifras a los regentes de cada hogar para que ellos mismos efectúen las compras de mercadería.

"Nuestros compañeros se han rehusado a esto, porque no tienen un marco legal para cubrirse, ¿qué pasa si los asaltan?", se preguntó el gremialista, para luego destacar: "Como se han rehusado, han amenazado a los regentes por infringir el estatuo de empleado público, pero es absurdo en lo que ha caído esta dirección", subrayó.

Martínez también reconoció esta nueva modalidad y la suscribió a las denuncias a los proveedores por sobreprecios.

"Esto no es una práctica nueva, tiene muchos antecedentes", y expuso que en otras gestiones también la administración central de la Dinaf había entregado dinero en efectivo a los empleados y funcionarios para realizar compras directas: "Generalmente ha dado muy buenos resultados. Se está comprando a muy bajo precio y a mejor calidad. Pueden elegir lo que quieren comprar y no algo estipulado que no les conviene en ese momento".

Así, en respuesta a la posible demanda de ATE, negó que a través de esta práctica hubiera ilícito alguno.

Martínez llegó a la Dinaf de la mano de Ciurca, cuando éste todavía era ministro de Seguridad, en reemplazo de David Fúnes, tras una salida escandalosa por parte de éste último. su llegada hizo presagiar el desembarco de Ciurca en el ministerio. Uno de los últimos conflictos que tuvo Fúnes fueron las deudas con los proveedores, que se fueron acumulando con el paso del tiempo y que generaron uno de los varios conflictos que lo terminaron alejando de la conducción de la institución.

Ahora, el dato aportado por ATE -y que tendrá que demostrar ante la justicia, con los cheques liberados en la mano- refleja un cambio de timón a la hora de gestionar ese elefante administrativo que es la Dinaf. Lo que no se explica es, si la compra directa permite efectuar la adquisición de insumos de una manera más rápida, por qué el mantenimiento de estos hogares se encuentra en estas condiciones.






































Fuente fotos: MDZOL

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Argentina, Río Negro: Universitarias denuncian violencia y abuso en las aulas

RIO NEGRO ON LINE

Se trata de una campaña de alerta difundida por la Comisión de Mujeres de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UNC. Las jóvenes estudiantes recibieron varias denuncias de sus pares.

Una campaña de difusión sobre la existencia de violencia y abusos en las aulas, genera repercusiones en los pasillos de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de Roca. La iniciativa fue lanzada por la Comisión de Mujeres, un grupo de estudiantes que se propones visibilizar las distintas situaciones a las que se ven sometidas las mujeres en el ámbito académico.

La inquietud de las jóvenes comenzó a partir de varias denuncias que compañeras de distintas carreras les hicieron llegar. Los hechos van desde la humillación en los exámenes por el solo hecho de ser mujer, hasta propuestas explícitas de "favores sexuales" a cambio de la aprobación de las materias, según ellas mismas manifestaron.

Catalina Arca, estudiante avanzada de Comunicación Social y miembro del grupo, remarca que los casos de humillación y violencia simbólica son conocidos entre los estudiantes pero que "se dan en el marco de una relación de poder docente-alumno que los naturaliza". Que un profesor mande a una estudiante a ponerse un delantal de cuadritos y a cocinar milanesas "porque para eso es lo único que sirve y no para ser abogada" suele ser un hecho común. O que otro asevere en una clase que las mujeres embarazadas son idiotas, genera más la risa del grupo que el repudio a tal consideración acerca de la condición femenina.

Desde la Comisión, aseguran que existen casos concretos de acoso sexual que muchas estudiantes están animándose a denunciar. Estos hechos tienen que ver con conductas tales como "regalarle ropa interior a una alumna, sugerirle a otra que si bajara unos kilos sería más atractiva, mails fuera de lugar o casos más específicos de docentes que han ofrecido buenos resultados en las materias a cambio de favores sexuales".

En la Facultad de Derecho hay un antecedente de una estudiante de Comunicación que denunció el acoso sexual de un profesor a quien se le inició sumario. "Esa investigación quedó en la nada y la joven decidió abandonar la carrera", cuenta Catalina.

Por otra parte, se sabe que estos hechos no transcurren a la espalda de la mayoría de la comunidad universitaria. Para la Comisión, gran parte de los docentes, no docentes e incluso estudiantes saben que estas cosas pasan y, sin embrago, no se han tomado medidas concretas al respecto. De hecho, nunca el Consejo Directo -máximo órgano de conducción de la unidad académica- discutió el tema.

Frente a estos acontecimientos, el grupo lanzó una suerte de protocolo de conductas ante la que las estudiantes deben estar alertas: comentarios sugerentes acerca del cuerpo, miradas intencionadas a determinadas parte del cuerpo, contactos físicos inadecuados (roces, caricias, manoseos), ofrecimiento de clases particulares innecesarias fuera o dentro del ámbito académico, mails o mensajes de texto que no guardan relación con las materias, comentarios con excesivo interés por tu vida sexual, chistes y comentarios sexuales ofensivos o humillantes, insinuaciones de mejora de notas a cambio de "favores", comentarios agraviantes por el solo hecho de ser mujer.

Con esta campaña, la Comisión de Mujeres busca no sólo denunciar la presencia de abuso y violencia en las aulas, sino también desnaturalizar comportamientos que se dan en la relación de poder para avanzar en una cambio concreto.

Imagen: Argentina, Río Negro, Derechos de la Mujer - Universitarias denuncian violencia y abuso en las aulas. / Fuente: RIO NEGRO ON LINE

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Argentina, La Rioja: Ahora el diputado provincial José Luís González compara a un homosexual con un alcohólico

EL INDEPENDIENTE

Luego de las polémicas declaraciones en torno al tratamiento del Congreso de la ley de matrimonio homosexual el diputado provincial José Luís González, reiteró que considera que la homosexualidad es “una enfermedad” y que por tanto “puede ser curable”. Sin precisar, vinculó su postura una situación vivida en su niñez.

A pesar de la polémica generada a nivel nacional y de los cuestionamientos que conllevaron a pedidos de juicio y destitución en su contra, en declaraciones radiales esta mañana el legislador del departamento Ángel Vicente Peñaloza reiteró y defendió su postura.

En este sentido manifestó no estar “arrepentido” de sus declaraciones a un canal de aire, aunque remarcó que su intención “no era ofender a nadie”

González explicó que su postura en relación a la homosexualidad está vinculada a una situación vivida en su niñez. “Yo lo sufrí de chico”, dijo; aunque no dio detalles del episodio que lo habría marcado de por vida.

El legislador provincial volvió a tildar a la homosexualidad como “una enfermedad” comparable con un adicto “que toma vino” y que “se internó y se recuperó”. “La homosexualidad, para mi, es un problema que puede ser curable”, sentenció González.

Por su parte, ayer el titular del INADI a nivel nacional, Claudio Morgado, anticipó que podría actuar de oficio por las polémicas declaraciones de carácter homofóbico del diputado provincial José Luis González.

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