jueves, 15 de julio de 2010

Chile: Neoliberalismo y “Crecimiento empobrecedor”

Orlando Caputo (especial para ARGENPRESS.info)

Felipe Larraín, actual Ministro de Hacienda, en 2007, afirmó que la pobreza era de un 29%, más del doble del 13,9% informado por MIDEPLAN. En la actualidad, aplicando la metodología usada por Felipe Larraín, la pobreza en Chile podría superar el 30%.Es decir, alrededor de cinco millones de chilenos se encuentran bajo la línea de pobreza.

Concentrar la discusión sobre una variación un poco superior a un punto porcentual de la pobreza, de cerca de 14% a 15,1%, es limitar y ocultar los verdaderos niveles que podrían permitir una discusión fundamentada sobre las verdaderas causas de pobreza en Chile.

Felipe Larraín, avaló esta afirmación en una investigación que él realizó. El Mercurio, el 14 de octubre de 2007, publico su investigación bajo el titulo: “Una muy necesaria corrección: Hay cuatro millones de pobres en Chile”.

En dicho documento Felipe Larraín señala que “para determinar la línea de pobreza resulta clave usar información actualizada de lo que efectivamente consumen los hogares. Y la canasta oficial (en base a la cual se han reportado las cifras de pobreza) fue construida en 1990 utilizando los patrones de gasto de los años 1987-1988”

Es decir, una canasta de consumo básico de hace más de 20 años, debiéndose aplicar una nueva, calculada por el mismo MIDEPLAN en 1999. Felipe Larraín agrega: “PERO ELLO NO SE HIZO, a pesar del compromiso explícito adoptado por Mideplan en 1999 Y en forma categórica agrega: “Ninguna razón resiste el más tímido de los cuestionamientos”

Felipe Larraín señala: “Para responder cuántos pobres hay efectivamente en Chile contamos con el acucioso trabajo desarrollado entre 2001 y 2003 por la Fundación para la Superación de la Pobreza - Fundación con gran apoyo del Estado chileno-, en conjunto con el Departamento de Nutrición de la Universidad de Chile y la Jefa de Precios del INE.

Basado en lo anterior, afirma: “Al aplicar esta metodología concluimos que el 29% de los chilenos vivía en pobreza en 2006 (en vez del 13,9% oficial). Es decir, poco más de 4 millones y medio de chilenos vive bajo la línea de pobreza; de ellos, un millón son indigentes”.

“Lo que definitivamente no corresponde es seguir calculando la pobreza en base a información de 1987”

Ahora, Piñera publicita los resultados de la pobreza basada en una canasta de consumo básico de 1987, es decir, la misma que criticó Felipe Larraín.

La reciente Encuesta de Caracterización Socioeconómica 2009 (Casen), fue realizada por la Universidad Alberto Hurtado. Pero, en este estudio no se establece la línea de pobreza.

Para establecer la línea de pobreza es necesario cruzar la encuesta CASEN con la información sobre Presupuesto Familiar. Es decir, cuánto se gasta en alimentación, en vestuario, educación, etc. y en cada uno de sus ítems mas significativos.

En las últimas décadas, se han realizado tres encuestas de Presupuesto Familiar: 1987, 1997 y la de 2007.

Ahora, la CEPAL fue la encargada de calcular la indigencia y la pobreza cruzando la información de la CASEN con la de Presupuesto Familiar. Pero, inexplicablemente utilizó la información de la Encuesta de Presupuesto familiar de 1987. Es decir, la misma que Felipe Larraín, denunció en 2007. CEPAL sólo ajustó la información por la inflación de más de 20 años.

Felipe Larraín, como es obvio, destacó en su estudio que en un período tan prolongado, las familias modifican sus hábitos de consumo, y es más grave aún, cuando se utiliza información de 1987, más de veinte años en que se han producido profundas modificaciones.

Reiteramos lo señalado por Felipe Larraín:

“LO QUE DEFINITIVAMENTE NO CORRESPONDE ES SEGUIR CALCULANDO LA POBREZA EN BASE A INFORMACION DE 1987”

Felipe Larraín finalmente comenta: “Como país y especialmente desde el punto de vista de los pobres, no conviene que vivamos en la quimera de que la pobreza afecta sólo al 13,9% de la población, cuando en realidad es el 29%.”

Ahora, el Presidente Piñera publicita los resultados de la pobreza basada en una canasta de consumo básico de 1987, es decir, la misma que criticó Felipe Larraín, su Ministro de Hacienda,

El Presidente Piñera insiste en validar el fraude estadístico denunciado por Felipe Larraín en el año 2007, durante el gobierno de Michelle Bachelet. Este fraude estadístico oculta los verdaderos niveles de pobreza en el gobierno actual y en los anteriores gobiernos de la Concertación.

Las verdaderas causas de los elevados niveles de pobreza en Chile, se explican por la forma actual del funcionamiento del capitalismo neoliberal en Chile, que se caracteriza entre otras múltiples razones por: el contrato y subcontrato; flexibilidad laboral; empleo precario; la gran apertura comercial y la competencia espúrea en base a bajos salarios y apropiación de los recursos naturales y daño a la naturaleza. En realidad, en Chile se presenta en forma ampliada el “modelo de crecimiento empobrecedor”, desarrollado por la ciencia económica.

La pobreza actual en Chile es muy superior, en términos porcentuales y en términos absolutos de los niveles existentes en 1970, es decir, en el modelo de desarrollo hacia adentro. Según informaciones de la CEPAL, en Chile en 1970 el nivel de pobreza era de 20,0% y correspondía a un millón 500 mil personas. En 2009, utilizando la metodología del economista Felipe Larraín y actual Ministro de Hacienda, estimamos que los niveles de pobreza en Chile son superiores al 30% de la población, que representa alrededor de cinco millones de personas. .

Foto: Chile, Política - Felipe Larraín Bascuñán, ministro de Hacienda del gobierno de Sebastián Piñera.

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Chile. Entrevista con la presidenta de Federación de trabajadores del sector, Ana Orrego: La verdad sobre las universidades privadas

Andrés Figueroa Cornejo (especial para ARGENPRESS.info)

Ana Orrego González es sociólogo, académica, Presidenta del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Diego Portales y desde el 19 de abril de 2010, Presidenta de la Federación Nacional de Sindicatos de la Educación Superior Livia Videla. Una bufanda infinita recorta sus facciones mientras afuera la lluvia de julio estalla contra los adoquines de calle Carrera, en Santiago de Chile.

“Le pusimos Livia Videla a la nueva Federación porque ella era una profesora dirigente del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación (SUTE), que junto con Mireya Baltra y Graciela Trujillo, fueron las primeras dirigentes mujeres de la entonces, Central Única de Trabajadores (1957)”, dice Ana, y también dice que los dos actores más importantes de las universidades son los académicos y los estudiantes. Y que como puente mediador para generar un buen servicio a la educación se encuentra la importante labor de los administrativos y auxiliares.

Ana asegura que en el mundo académico existen dos tipos de figuras: el académico de jornada completa o media jornada; y por otro lado, el académico part-time (por horas). “Los últimos nunca saben si continuarán con trabajo el próximo semestre; hacen clases en una y otra parte. Son verdaderos “temporeros de la educación.” Eso es una aberración que existe en el país. Uno de los aspectos negativos de la situación del académico part-time, es que aprende que su inserción depende de las buenas relaciones que genere con los jefes, los decanos, etc. Y, por su alta rotación laboral y poco tiempo que pasan en las universidades, no se enteran mucho de la realidad y dinámica de las instituciones. Además, por razones obvias e independientes de la voluntad del académico, tiene relaciones esporádicas con los estudiantes.”
-¿Siempre fue así?
“En la Universidad de Chile yo recuerdo que luego de las clases uno podía ir a tomarse un café con el profesor. Y muchas veces, en ese espacio informal, una aprendía mucho más que en algunas clases. Eso no se vive el las universidades privadas.”
Los estudiantes de hoy y los de ayer
-¿Qué tipo de estudiante es el que se matricula hoy en una universidad privada?
“Los estudiantes, en general, llegan a la universidad con la finalidad de sacar su título lo más pronto posible, y luego de obtener el título entrar al mercado y tratar de ganar plata rápidamente. La formación que nosotros tuvimos en las universidades tradicionales siempre nos enseñó que la oportunidad de estudiar una carrera era producto de la lucha de muchísimos años y muchísima gente. Sabíamos que era un derecho conquistado. Y por tanto, teníamos plena conciencia de que al egresar de nuestros estudios debíamos devolverle la mano a esa sociedad que nos había ofrecido con su empeño la oportunidad de ser profesionales.”
-¿Y ahora?
“Hoy, en cambio, la enseñanza superior pasó de ser un derecho a convertirse en una simple mercancía que se transa en el mercado. Entonces el joven sólo puede acceder a esa mercancía si tiene el dinero o la capacidad para endeudarse. Hace unos años atrás, cuando estaba el llamado Servicio País (voluntariado de jóvenes profesionales en zonas y sectores muy apartados y pobres a cambio de condonaciones de deuda universitaria), simplemente ningún médico se presentó de todo el sistema, tradicional y privado.”
-¿Por qué crees que se ha modificado tanto el perfil de estudiante universitario?
“Cuando se habla del sistema capitalista de dominación, a veces nos olvidamos de uno de sus aspectos esenciales: la dominación ideológica. Este sistema, producto también de la propiedad privada de los medios de comunicación y de la desigualdad tan extrema en términos de la concentración de la riqueza, tiene al Estado cautivo. Asimismo, los gobiernos que hemos tenido no han generado ninguna reforma relevante para transformar el injusto orden de cosas. Cuando tenemos una relación de fuerzas tan desigual, existe entonces una ciudadanía que no tiene acceso a medios de comunicación democráticos y por tanto, es una ciudadanía propensa a la ignorancia.”
-¿Qué otro aspecto crees que ha impactado en los jóvenes y su comportamiento?
“Esta sociedad ha destruido el concepto de derecho. Si nos destruyen el concepto de derecho, tienes dos alternativas para satisfacer tus necesidades: el asistencialismo o el poder económico para acceder a la mercancía. Sectores pobres creen que la atención pública de salud en los consultorios, por ejemplo, es una dádiva generosa de los gobiernos, y a caballo regalado no se le mira el diente. La gente no se ve así misma como sujeto de derecho y constructora de su propio destino. Eso también pasa en la educación. En las Ues privadas a los estudiantes les hacen sentir que son clientes que hay que tratar bien. Pero ocurre que cuando los jóvenes necesitan reclamar por algo no son escuchados. Y eso es porque también los estudiantes no han sido capaces de organizarse y defender aquello que es importante.”
La ruta de la organización
-Tú primero fuiste Presidenta del Sindicato de la Diego portales…
“El Sindicato de la Universidad Diego Portales fue el primero entre todas las Ues privadas y tiene 21 años. La Universidad tiene 28. Nosotros hemos pasado por todas las represiones del mundo. El primer directorio sindical sufrió una persecución tremenda. Se despidió a alrededor de 120 académicos de cerca de 300. Los profesores echados integraron listas negras en todo el sistema para que nadie los contratara. Estoy hablando de académicos de excelencia, como Rafael Agacino, Mauricio Ponce, Fabio Cortés, Ernesto Moreno y otros.”
-Se dice que el contrato que tienen en la Universidad Diego Portales es el mejor del sistema…
“Sí. Pero tiene 20 años de lucha, con huelgas tradicionales, de hambre, persecuciones y hostigamientos. En la negociación más importante que realizamos sólo recibimos el apoyo de la Confederación de Sindicatos de Empresas Privadas de Chile (CEPCH). Eso fue vital.”
-De todos modos están mejor que las otras instituciones…
“Se compara a un tuerto con los ciegos, porque los trabajadores de otras universidades privadas están demasiado mal. De hecho, por ejemplo, un auxiliar de la Diego Portales remunera más que un administrativo de la Santo Tomás. La hora de los académicos también es peor pagada. En rigor, todos son peor pagados.”
-¿Sus luchas han sido básicamente económicas?
“Como sindicato no sólo hemos negociado por bonos más o bonos menos, sino que por temas de institucionalización. El primer estudio de descripción de cargos de la Diego Portales fue producto de la negociación colectiva. Ello significó reajustes salariales porque personas que cumplían la misma función, de la misma forma y con la misma antigüedad, una ganaba 100 y la otra 20. Otra lucha ha sido la construcción de una carrera académica y una evaluación de desempeño académico formativa, transparente, hacia arriba y hacia abajo.”
-¿Cuántos profesores están a tiempo completo y cuántos no?
“En el sistema entero, el 30 % de los académicos son jornada completa o media jornada, y el 70 % part-time. Y del total de trabajadores de la UDP, en particular, el 30 % son administrativos y el 70 % académicos.”
-La UDP negoció únicamente con el apoyo de la CEPCH…
“Siempre hemos pensado que si un sindicato negocia solo, también perece solo. Por ello estimamos desde nuestra experiencia, que debía haber sindicatos en las demás universidades privadas.”
-¿Cómo se ha desarrollado la lucha por organizarse en otras universidades?
“En la Universidad Andrés Bello tres veces trataron de hacer sindicato. Dos veces los hicieron papilla.”
-¿Y qué es lo central en una negociación colectiva?
“Lo más importante en una negociación es jerarquizar los objetivos. Lo primero es fortalecer el sindicato, y garantizar su sobrevivencia luego de la negociación.”
LA FEDERACIÓN: QUE LA UNIDAD BRILLE CON LUZ PROPIA
-¿Por qué nace la idea de formar una Federación en la universidad cuyos trabajadores están en mejores condiciones en relación al resto del sistema?
“Nosotros tenemos un eslogan al respecto: ‘Nadie puede ser libre si tienes esclavos a tu lado’. Ahora mismo que estamos negociando en la UDP, sabemos que el empleador ocupará el argumento de que estamos mejor que los demás. Por ello cada punto que logremos es tan valioso.”
-¿Cuáles son los fundamentos de su horizonte de sentido?
“Nuestros principios son la unidad, la organización, la conciencia de clase y el objetivo de la formación de una sociedad justa.”
-¿Para qué sirve la Federación?
“La creación de la Federación no sólo pasa por una cuestión de necesaria solidaridad entre pares, también tiene que ver con darle fuerza a las legítimas demandas de los trabajadores de otras Ues privadas que jamás han negociado colectivamente.”
-¿A cuántas organizaciones constela la Federación?
“La Federación agrupa a los sindicatos de trabajadores de las universidades Andrés Bello, Santo Tomás, Viña del Mar, Diego Portales, y a los tres sindicatos de la Universidad de Las Américas. Asocia a académicos, administrativos y auxiliares, y tiene 15 dirigentes nacionales.”
-¿Por qué hay universidades con más de un sindicato?
“La Universidad de las Américas tiene seis rut distintos y, por tanto, tres sindicatos. Afortunadamente, dirigentes jóvenes, empeñosos y comprometidos tuvieron la claridad de negociar juntos.”
-Hablas mucho de la unidad…
“Que la unidad da más fuerza no es un cliché. Es la pura verdad. Por el momento, los más unidos son los empresarios. Sin embargo, nuestro lema es ‘Nunca más solos’.”
EL CASO CUADRA
Francisco Javier Cuadra, ex rector de la Universidad Diego Portales, antes fue Ministro Secretario General de Gobierno de la tiranía entre 1984 y 1987, y posteriormente embajador de Chile en Ciudad del Vaticano entre 1987 y 1990
-¿Cómo llegó a la rectoría Cuadra?
“Francisco Javier Cuadra trabajó mucho tiempo en la UDP como profesor part-time. En la primera parte de la actual década comenzó a acercarse a la Casa Central con argumentos asociados a mejorar la imagen corporativa de la institución.”
-¿Y qué ocurrió?
“¡Nosotros supimos de inmediato que su objetivo era ser rector de la UDP!”
-¿Y que hizo la comunidad universitaria?
“El único estamento que levantó la voz fuimos nosotros. Cuadra fue una de las caras visibles más importante de la dictadura pinochetista. Asimismo, nuestros argumentos tenían que ver con que había muchos casos de violaciones a Derechos Humanos que no estaban cerrados y donde, estábamos seguros, Cuadra estaba involucrado. Por ejemplo, hubo prensa de la época que afirmó que Cuadra visitó los lugares de las matanzas de la llamada Operación Albania (o "Matanza de Corpus Christi" que se cometió entre los días 15 y 16 de junio de 1987. En ella doce militantes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez fueron asesinados por agentes de la Central Nacional de Informaciones, CNI).”
-¿Qué movimientos realizaron?
“No podíamos dar la pelea solos así que intentamos buscar alianza con los decanos en el sentido de que a nosotros nos resultaba tremendamente preocupante que Francisco Javier Cuadra llegara a ser rector de la UDP. No resultó el vínculo y Cuadra llegó a la rectoría en junio de 2004.”
-Pero se tuvo que ir después de un año…
“Luego Cuadra cayó debido a que había ofrecido varias entrevistas a la periodista Patricia Verdugo en el marco de un aniversario más del atentado a Pinochet de 1986. Allí Cuadra habría hecho declaraciones off de record que la Verdugo no publicó. Sin embargo, el 2005 la periodista le solicitó a Cuadra que la autorizara a publicar lo que había dicho en las antiguas entrevistas. Finalmente Cuadra accedió, y Chile y el mundo se enteraron que, según el entonces rector de la UDP, el propio Presidente de entonces, Ricardo Lagos Escobar, estaría en la lista de personas que serían asesinadas para vengar el atentado a Pinochet, y que por esa razón, Cuadra lo habría tomado preso en ese entonces. Esta situación gatilló la renuncia de Cuadra como rector en noviembre de 2005”.

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Nicaragua a 31 años de la victoria sandinista de 1979: “Los intereses populares en el centro de las prioridades nacionales”

Sergio Ferrari (E-CHANGER)

Un amplio proyecto social. La promoción de la producción campesina y de las mujeres cabeza de familia. Política internacional solidaria: pro-ALBA, contra el Golpe en Honduras. El sandinismo y sus propias limitaciones.

El 19 de julio en Nicaragua se celebrará el 31er aniversario de la victoria popular del 1979. Entre ese momento histórico y el presente se sucedieron 11 años de Revolución Popular Sandinista (1979-1990); 17 años de “democracias” neoliberales (1990-2007) y tres y medio del retorno del FSLN (Frente Sandinista de Liberación Nacional) al Gobierno con Daniel Ortega a la cabeza. Diversas voces dentro y fuera presentan al país centroamericano a través de caricaturas catastróficas. Algunas, incluso, hablan de *dictadura familiar* parangonando la gestión actual con la dictadura somocista que durante casi medio siglo se impuso con mano de hierro antes de la insurrección del 79.

¿Cuál es la realidad actual que vive ese país centroamericano? ¿Cuáles son las fortalezas y las debilidades del sandinismo en su segunda etapa? Entrevista con Gerald Fioretta, sociólogo suizo que acaba de visitar Nicaragua, país donde vivió durante varios años en la década de los ochenta trabajando en tanto cooperante internacionalista en la región rural de Matagalpa.

P: Acaba de regresar de un viaje a Nicaragua en el que pudo mirar de primera mano la realidad cotidiana. ¿Cuál es su impresión sobre ese país centroamericano en relación con la versión que dan ciertos de comunicación en el exterior?

R: Los medios no hablan prácticamente más sobre Nicaragua desde hace mucho tiempo. En todo caso en Europa. Y cuando lo hacen, se alinean detrás de los cables producidos por las grandes transnacionales de la información como AP (Estados Unidos), AFP (Francia) o EFE (España) que denuncian al Presidente Ortega (Daniel) y su “dictadura familiar”.
Un contraste enorme entre las críticas europeas o estadounidenses sobre las “desviaciones” del Gobierno Ortega y la sensibilidad atenta de una gran parte de hombres y mujeres nicaragüenses con respecto a su Gobierno. Me pregunto, siempre en base a la interpretación de las grandes agencias internacionales: ¿dónde se pueden ver los afiches gigantes del “dictador Ortega” pisoteando a los líderes de la oposición, sean estos Arnoldo Alemán o Eduardo Montealegre? Nada de esto es visible ni existente cuando uno llega a Nicaragua. Y se comprueba que esa imagen de “Ortega dictador” no es más que el producto de una gran campaña de desinformación mediática, interna e internacional.

P: No son pocas las Organizaciones No-Gubernamentales (ONG) tanto internacionales como locales que critican también muy radicalmente al actual Gobierno Sandinista. Es decir no se trata sólo de medios de información...

R: La pregunta sería: ¿por qué tal manipulación? ¿Qué buscan los organismos oficiales de cooperación de los países europeos, muchas de las ONG internacionales e incluso ciertas pequeñas ONG, que en otro momento, fueron activamente solidarias con el sandinismo?
¿Por qué coinciden con las campañas de oposición de la derecha?
¿Por qué están sólo a la escucha de sus “contrapartes”, en general un estrecho sector social de cuadros y empleados de ONG internacionales y nacionales residentes en Nicaragua?
La controversia nació en torno a la victoria del FSLN en las elecciones del 2008. Ciertos analistas hablan de *fábula* en relación al pretendido fraude electoral. Mala perdedora en las elecciones municipales del 2008, una parte de la oposición, detrás de Eduardo Montealegre y del Movimiento de Renovación Sandinista (sector disidente del FSLN), logró propagar su propia versión sobre el “fraude electoral” cometido supuestamente en 30 de las 153 municipalidades, incluida la capital Managua. Sin embargo, nunca aportó pruebas o documentación sólida de este eventual fraude delante las autoridades competentes, en las cuales están representados todos los partidos que participan en las elecciones.

P: ¿Cuál es su visión sobre lo que pasa en el terreno concreto, en la vida cotidiana de los sectores más amplios de la población?

R: Durante mi viaje, encontré una realidad diferente a la que transmiten las grandes agencias de información o una gran parte de las ONG presentes en Nicaragua.
Existe una gran lista de programas sociales en ejecución: “Hambre Cero”; “Usura Cero”, “Bonos Productivos”, que buscan concretamente beneficiar a las familias campesinas pobres, incluso priorizando a las mujeres cabeza de familia. Se realizan también grandes esfuerzos para rehabilitar caminos y rutas rurales. En esas mismas zonas, se impulsan pequeños proyectos de energía limpia o de distribución de agua potable. Se promueve también la rehabilitación de calles en los barrios marginados de las ciudades. Se han instalado un millar de puestos “ENABAS” (centros de distribución de alimentos) para la venta de productos básicos a precios subsidiados
Hay un esfuerzo gubernamental estratégico a favor de los pequeños y medianos campesinos con la idea de aumentar la agricultura familiar y huertos.
Y también para promover cooperativas, que son actoras claves de la agricultura de exportación sustentable, fundamentalmente de café y carne.
De esta manera y a pesar de la crisis mundial que golpea muy rudamente a los países centroamericanos vecinos, Nicaragua ha visto aumentar significativamente su producción de alimentos de base en este primer semestre del 2010. Y el país está a punto de ser auto-suficiente en la producción de muchos de esos productos.
Sin olvidar en esta radiografía rápida la nueva situación energética que favorece al país, luego de años de una verdadera penuria de electricidad.

P: Uno de los pilares distintivos de la revolución sandinista en los años ochenta fue la activa participación popular... ¿Qué se observa hoy en la esfera de la movilización y participación ciudadana?

R: Siento que hay una renovación de la participación popular, acentuada por la dinámica de la juventud.
Numerosos sandinistas, que se habían retirado de la vida política activa luego de la derrota electoral del FSLN en las elecciones de 1990 y que se mantuvieron alejados en los 17 años anteriores de gobiernos de neto corte neo-liberal, hoy comienzan a movilizarse de nuevo.
Por otra parte, los jóvenes que hoy tienen entre 18 y 25 años y que no habían vivido ni la lucha anti-somocista ni la revolución sandinista y que sólo conocieron el neoliberalismo depredador que empobreció a sus familias, comienzan a movilizarse. Pude observarlo claramente en el departamento rural de Matagalpa: desde el regreso del Gobierno Sandinista en el 2007, esos jóvenes son testigos de cambios sustanciales para ellos mismos, especialmente en el plano de la educación, que volvió a ser pública y gratuita a partir de la vuelta del FSLN en el 2007.
Las becas de estudio y las carreras técnicas volvieron a ser accesibles, incluso en algunos centros poblacionales de regiones rurales. Los jóvenes ven ampliarse sus horizontes; sus necesidades de formación son tenidas en cuenta; sus aspiraciones de participación se ven facilitadas. El cambio es rápido y una gran parte de la juventud respeta a este Gobierno que está cercano a sus necesidades y que facilita la innovación tecnológica. Se puede acceder de forma corriente y fácil a Internet en bibliotecas rurales de zonas alejadas e incluso en las municipalidades.
No es inusual, por tanto, que los jóvenes participan en los CPC (Consejos de Poder Ciudadano) que existen en cada barrio y cada poblado, para servir a la comunidad o para exigir a las autoridades locales el respeto y la aplicación de los planes de inversión comunal.
Cuando veo todo esto me pregunto por qué la campaña mediática de denigración del actual Gobierno golpea tan fuerte en el exterior, por ejemplo aquí en Europa. Para los medios de información que todo lo simplifican y lo denigran, los CPC son sólo “estructuras clientelistas” en manos de los sandinistas más ortodoxos para distribuir cartas de recomendación indispensables para acceder a un puesto de trabajo, a una vivienda o a una beca de estudio.
De tanto repetirse, estos argumentos son aceptados como verdad especialmente en Europa.
Es evidente que existen excesos, como han existido y existes en otros países mucho más ricos que Nicaragua. Nadie dice que todo el perfecto. Pero los CPC intentan revitalizar la organización popular. En tanto estructuras de poder ciudadano y de participación popular.

P: ¿Existe el riesgo que esos instrumentos fortalezcan un funcionamiento de tipo dictatorial tal como lo señalan voces críticas externas e internas?

R: Cuando ciertos dirigentes de la oposición o de la sociedad civil, muchas veces ex-sandinistas, comparan a Ortega con Somoza, me parece alucinar. La decencia mínima impide una comparación de esta naturaleza. Sobre todo si se conoce lo que fue el somocismo, implantado por los Estados Unidos de América, basado en una Guardia Nacional (ejército) terrorífico que asesinaba sin distinción, detenía indiscriminadamente a centenas de presos políticos, torturaba y violaba a miles de nicaragüenses.
La Revista “Envío” que pertenece a los jesuitas progresistas, próxima del opositor Movimiento de Renovación Sandinista – nacido de una división del FSLN- comienza finalmente a suavizar su tono, dándose cuenta que no es para nada creíble calificar a un Gobierno como el actual de dictadura sin que se den ninguna de las características básicas de una dictadura, particularmente en lo referente a la violación masiva de los derechos humanos.
No hay presos políticos, no se percibe una militarización de la sociedad, no existe censura a los medios de comunicación, muchos de los cuales son acérrimos opositores y critican cada día a Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo ... ¿Cómo hablar de dictadura, entonces?
Recorrí la mitad del país, desde la zona pacífica a la región central montañosa...y nunca en mi reciente estadía fui objeto de un control personal, o de un tranque militar. Libertad de circulación y tranquilidad que todo viajero puede observar.
Lo que cualquier observador puede percibir es, de una parte, una campaña mediática intensa contra el sandinismo; y de otra parte, una dinámica social interna en pleno movimiento y portadora de esperanza.

P: ¿Cómo evalúa la política internacional del sandinismo?

R: Ha ido recuperando la dignidad y la soberanía de Nicaragua desde 2007 en adelante. Daniel Ortega se ha convertido en el dirigente centroamericano más convencido de los ideales de integración latinoamericana y subregional. La adhesión de Nicaragua al ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas) le ha dado un nuevo sentido/objetivo a la política exterior y como decía antes, ha permitido resolver la grave crisis energética del país gracias al acuerdo sobre el petróleo solidario firmado con Venezuela. En contraparte, Venezuela es hoy el segundo país más importante a donde van las exportaciones de productos nicas luego de los Estados Unidos.
Un elemento importante: Brasil y Nicaragua fueron los actores principales de la unidad latinoamericana todo a lo largo de la crisis hondureña que siguió al Golpe de Estado del 28 de junio del 2009.
Pragmáticos y solidarios, Lula y Ortega sostuvieron al presidente destituido Manuel “Mel” Zelaya y al Frente de Resistencia contra el golpe. También fueron ellos los que impulsaron una estrategia continental unitaria para deslegitimar la elección de Porfirio Lobo, primer presidente pos-golpe. Impusieron negociaciones en torno al retorno de Zelaya y al fin de la represión. En breve, está política pragmática y solidaria prosperó y a partir de ahora un nuevo Golpe de Estado en América Latina es inimaginable.

P: ¿Cuáles son los principales problemas, o lo más visibles, que surgen de la observación de la realidad nicaragüense?

R: Es cierto que al país respeta y cumple, año tras años, con los acuerdos impuestos por el Fondo Monetario Internacional (FMI), para gran tranquilidad de la oligarquía tradicional y de la nueva burguesía sandinista. Eso tiene sus consecuencias… Pero es obvio que sin mayoría social y política (en el parlamento, por ejemplo) que le aseguren al Gobierno una legitimidad a la vez política y popular (y pienso que allí está el gran desafío de las próximas elecciones presidenciales de fin del 2011), es casi imposible impulsar grandes reformas estructurales que podrían cambiar el sistema.
Pienso que la principal debilidad hoy es superar un déficit ideológico importante, después de tantos años de neoliberalismo. No es tanto un límite propio del Gobierno, pero sobre todo del FSLN y del sandinismo en general. No es del día a la noche que se puede reconstruir la actividad y la visión colectivas para promover campañas de ideas, para impulsar debates de fondo que permitan la sensibilización de la gente sobre los temas esenciales de la sociedad.
El Gobierno Sandinista tiene sus contradicciones, es cierto. Pero ha puesto los intereses del pueblo en el centro de sus prioridades y trabaja fuerte para concretizar un proyecto social por el cual han sufrido y dado su vida, incluso, miles de mujeres y hombres nicaragüenses, en la guerra de liberación y luego, durante la guerra de los ochenta.

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Cayetano Cabrera morirá en huelga de hambre; Calderón será culpable, pero también líderes obreros y de izquierda

Pedro Echeverría (especial para ARGENPRESS.info)

1. Después de 81 días de huelga de hambre en el Zócalo de la ciudad de México, el obrero electricista Cayetano Cabrera, él solito, nos ha demostrado –en muy valiosas declaraciones a la periodista Aristegui- que México está como está: explotado, sometido y oprimido, porque los mexicanos (¿todos?) no hemos sido consecuentes con nuestras luchas “al estar siempre dispuestos a transar o negociar cualquier movimiento o demanda dejándolo todo a medias o de plano derrotado”.

Señaló categóricamente Cayetano: “en una huelga de hambre sólo hay dos salidas: o logras los objetivos propuestos o mueres, y con esta convicción estoy aquí”. Cayetano morirá como un mártir porque en México cada organización social o política –por angas o por mangas- sólo atiende sus propios intereses sectarios, gremiales o de partido. Buscan negociar, transar, “conseguir algo para avanzar”.

2. Al gobierno fascista de Calderón, por medio del secretario del Trabajo -su brazo más golpeador- le importa un bledo que mueran de miseria, por enfermedades curables, por asesinatos de cientos de miles de mexicanos, o por huelgas de hambre. Estaría dispuesto el fascista presidente ofrecerle a Cayetano una mejor situación de ingresos que la que tenía; pero el huelguista ha sido claro: “no lucho por mis intereses particulares sino por los 44 mil obreros cesados, por su organización independiente y porque se cumpla el contrato y las leyes que lo respaldan.” ¿Qué hacen los obreros del SME, los 60 exhuelguistas de hambre y sus líderes sino repetir las mismas presiones que han fracasado durante 10 meses por no haber logrado la unidad real, práctica, física, de otros trabajadores y ciudadanos? Por eso señalo que el fascista Calderón será culpable, pero quizá mucho más los líderes “de izquierda”.

3. López Obrador, con sólo levantar la mano, reuniría a por lo menos 50 mil personas en el Zócalo en posición de lucha; la UNT de telefonistas, universitarios, FAT y otros sindicatos con sólo dar una consiga podría situar en el Zócalo a varias miles de trabajadores; los pequeños organismos: trotskistas, maoístas, anarquistas, zapatistas –con una convocatoria y junto a los obreros- pronto estarían bloqueando calles y edificios para obligar a Calderón y a su faldero Lozano a dar pasos atrás. Hay muchos ejemplos concretos de poder realizar esa movilización, aunque sea iniciándola en sábado. Sin embargo en nuestro país, desde siempre, la izquierda prefiere hacer las cosas en solitario, sólo a partir de sus propias demandas, cuidando que “nadie penetre su movimiento y lo confundan”, para demostrar su fuerza particular y poder negociar también en lo oscurito.

4. Pareciera que en México siempre hay “valores entendidos” entre los políticos, los empresarios y todos. Aunque algunas veces se diga lo contrario hay principios sagrados del capitalismo, como el respeto a la propiedad privada, respeto a las reglas impuestas por la democracia burguesa, respeto a toda la institucionalidad, que son intocables porque son básicos para la conservación del sistema de explotación y dominación. Todos pueden mentarle la madre –y siempre así se hace- al PRI, al PAN, al PRD, a todos los políticos, pero nada contra el sistema. Aunque el pueblo se esté muriendo de hambre por falta de trabajo no se podrá robar un pan o una cartera, tampoco invadir un terreno, una fábrica o una casa abandonados para trabajarlo o vivirla. El ejército y la policía reprimirán con toda su fuerza a los “delincuentes invasores”. ¿Qué tal si les quitan el registro por apoyar?

5. Por eso es importante enterarse acerca de lo que sucede en otros países; porque si bien “México es México y como México no hay dos”, habría que preguntarse: ¿Por qué los cubanos pudieron hacer una revolución en 1959, a que se debe que los venezolanos han podido mantener a Chávez en el poder mientras se profundiza su proceso y cuáles son las diferencias por las que Evo Morales con la gran fuerza indígena hace transformaciones importantes en Bolivia? ¿Por qué los panameños, que apenas son 3 millones y medio de habitantes han logrado el día de hoy paralizar su país con una huelga general contra la Ley laboral y nosotros la sufrimos en la práctica desde hace más de 10 años? Sí, hay particularidades históricas muy concretas en cada país, pero también tenemos indígenas, campesinos, obreros, ciudadanos explotados, oprimidos y hambrientos que durante el último siglo no se han podido poner en movimiento.

6. Nunca las izquierda y los movimientos sociales llegamos a saber qué es lo que falla, menos lo sabremos si nada hacemos para desenmarañar las causas por las que hemos soportado la dictadura del sistema: debe recordarse que soportamos casi 30 años al dictador López Santana (1825-55), 35 años de dictadura de Díaz (1876-11), 70 años de dictadura del PRI (1929-2000) y 10 años de dictadura panista (2000-10) No son dictaduras por el número de años de dominación, sino dictaduras porque una clase social minoritaria impuso su poder a sangre y fuego a la inmensa mayoría del país. En muchos pueblos y comunidades se han registrado gobiernos de viejos honrados que han durado en el cargo 20 o 30 años, pero sus gestiones no han sido de clase sino que unidas estrechamente con la población. Más aún han sido gobiernos honoríficos que no cobran por este trabajo. El problema de los gobiernos es cuando están al servicio de una clase minoritaria que explota y oprime.

7. ¿Por qué denuncia el valeroso Cayetano Cabrera, huelguista con 81 días sin injerir alimentos sólidos, que todos los movimientos sociales en México sólo son a medias, no son consecuentes, se paralizan con una promesa y cifran esperanzas en la negociación con el gobierno, en la legalidad y sus leyes? Esto es lo que habría que estudiar, pensar, reflexionar bien. Y con ello también cabría pensar en no mandar a la gente al matadero, es decir, a que las golpeen, encarcelen o asesinan, si sabemos que la gente no está dispuesta a sacrificar nada, es decir, a llegar al fin en sus luchas. Cualquiera insulta al PRI, al PAN, al PRD, al gobierno; incluso ya es trivial, risible, como un deporte nacional. Lo importante es pensar y hacer algo serio que permita organizar batallas contundentes, suficientemente fuertes, para dejar de llorar que nos reprimieron. A no ser que sólo estemos planteándonos defendernos.

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¿Existe la objetividad periodística?

Ernesto Martinchuk (especial para ARGENPRESS.info)

La función del periodista se basa, en principio, en la selección de acontecimientos que se consideren periodísticamente importantes. A partir de este punto se considera que la objetividad no sólo depende del objeto y del sujeto, sino también del proceso de producción del conocimiento. El periodista es el enlace del conocimiento de los médicos, economistas, científicos y políticos con el ciudadano, cabiéndole un rol social legitimado en la transmisión del saber cotidiano y como traductor del saber de los especialistas para todo el público.

Ahora bien, en principio la corriente del “nuevo periodismo” ha puesto en crisis la distinción entre ficción y realidad. Los periodistas desarrollan, en muchos casos, hechos en los que no estuvieron presentes y los relatan como si hubiesen asistido a ellos.

Este fenómeno genuinamente norteamericano tiene sus comienzos en la década del 70 donde, en la estructura narrativa, lo anecdótico se convierte en lo real y los pequeños hechos dan su lugar a los grandes acontecimientos. En lo cotidiano, la imaginación comienza a tener importancia periodística y la realidad se confunde con la ficción. Es curioso observar en las redacciones como se da el cuestionamiento entre los periodistas sobre su propio trabajo y la posible falta de objetividad en el mismo. Ante esta situación los periodistas establecen una serie de estrategias para sostener la objetividad de su narración, la posible censura y la crítica de sus jefes. El uso de comillas, muchas veces, pone el texto en boca de otro para afirmar hipótesis personales. Se presentan en primer lugar los hechos esenciales y luego los comentarios.

La “objetividad” es utilizada como ritual estratégico para la defensa reforzando la convicción de que los “hechos hablan por sí mismo” introduciendo la opinión del periodista haciéndole creer al público que el análisis de la noticia es importante y definitorio. La objetividad sería distinguir y separar la noticia del comentario, recordemos que en el modelo de periodismo liberal-burgués “los hechos son sagrados; el comentario es libre”.

La objetividad promueve la descripción de los principales hechos desconectados de las relaciones de clase en que se dan. Según Gouldner “El objetivismo es un discurso que carece de carácter reflexivo; enfoca unilateralmente el “objeto”, pero oculta al “sujeto” hablante para quien es un objeto; así el objetivismo ignora el modo en que el objeto mencionado depende, en parte, del lenguaje en que es mencionado y varía de carácter según el lenguaje o la teoría usados”. Debemos recordar que no sólo el observador modifica con su mirada lo observado, sino que también la mirada del observador es modificada por el fenómeno observado.

Para Umberto Eco la producción del hecho-noticia es un problema que ha madurado en los últimos tiempos, y ha cambiado la ideología del periodismo y de la noticia. Nos encontramos ante la producción de mensajes por medio de mensajes. “Con el nacimiento de los grandes circuitos de información, gesto simbólico y transmisión de la noticia se han convertido en hermanos gemelos: la industria de la noticia necesita gestos excepcionales y los publica, y los productores de gestos excepcionales tienen la necesidad de la industria de la noticia para dar sentido a su acción”.

La mente humana no funciona como una máquina de calcular infalible y fría. Responde a impulsos variados: el deber, la devoción, la codicia, los rencores, las pasiones dogmáticas y los caprichos triviales, la vanidad desabrida, retazos de locura y el azar que componen una sinfonía discordante. Los odios y las ambiciones se entrelazan con las virtudes y los ideales, hasta en los mismos actores, han hecho rodar gobiernos como revoluciones, tanto unos como otros. “La objetividad –afirma Becheloni- es un concepto ideal-típico, como tal no existe, pero su presencia es conocible: una tensión permanente hacia la verdad”.

Según Eco la solución transitoria la problemática de la objetividad es “saber construir por la información un continuo discurso crítico sobre la propia modalidad, reflexión sobre las condiciones ficticias y reales de la objetividad, análisis de la noticia en cuanto tal, reconocimiento explícitos de los casos en que la noticia proviene de hechos y en aquellos en que ésta habla de otras noticias” Entonces, como señalan algunos autores “la objetividad, en su versión liberal-burguesa, es un mito, una mentira subjetiva trasvertida y los medios informativos son el lugar donde las sociedades industriales producen nuestra verdad”.

Ernesto Martinchuk es Periodista - Docente - Investigador - Documentalista.

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La vida en los enclaves petroleros como condicionantes de la respuesta de los trabajadores ante la privatización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales

Susana Martínez (GRUPO CONTRAVIENTO-UNPA-UARG, especial para ARGENPRESS.info)

Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), creada en 1922 y privatizada en el año 1993, fue la principal empresa estatal de Argentina y el principal activo estratégico del país, constituyendo la explotación petrolera una actividad clave en lo que fue el desarrollo industrial.

El Centro Regional de Estudios Económicos de la Patagonia Central describía así al cumplirse 10 años de la privatización de YPF, las consecuencias sobre las comunidades patagónicas nacidas a partir de la explotación petrolera: “De ahí en más todo fue una debacle de importancia en los pueblos y ciudades que nacieron a la orilla de los pozos petroleros que se descubrieron desde 1907. Las economías locales y regionales sufrieron mutaciones de importancia generándose inmensos bolsones de pobreza, desocupación y desesperanza. Un tipo de sociedad estaba llegando a su fin y el tan mentado Estado benefactor keynesiano era reemplazado por el eficientismo del libre mercado. Miles de trabajadores perdieron sus puestos de trabajo, pero también se les escurrió por entre los dedos la esperanza de una vida digna. Algunos canjearon sus indemnizaciones por remises, taxis o kiosquitos, una cantidad importante prefirieron jubilarse, mientras que lamentablemente varios encontraron en el suicidio su única salida y muchos debieron reconvertirse a expensas de entregar su fuerza de trabajo al capital privado. Sólo unos pocos canalizaron sus fuerzas a través de la lucha contra el proceso privatista que se había enquistado en la conciencia de la mayoría porque "en YPF había muchos vagos que no querían trabajar o se robaban todo". Comodoro Rivadavia fue partícipe necesario de todo este proceso y aún hoy sigue padeciendo las terribles secuelas que aquella historia reciente le caló en lo hondo de su ser. El fantasma de la petrolera estatal sigue deambulando por los yacimientos, los barrios y las edificaciones de la ciudad...”. (1)

Esta referencia sintetiza el rol que tenía la empresa YPF en las regiones petroleras y el fuerte impacto de su privatización, que implicó para los trabajadores en particular, nada menos que el desvanecimiento de una forma de vida que se consideraba que nunca se iba a modificar.

El proceso privatizador de una empresa fundamental para Argentina como fue YPF, se inicia en el año 1989 con la Ley de Reforma del Estado y se concreta en junio de 1993. Tal como lo relata en el año 1995 el presidente de la empresa, José A. Estenssoro: “YPF había crecido hasta llegar a contar con más de 52.000 empleados (37.000 permanentes y otros 15.000 con contratos temporales de trabajo) y había acumulado una variedad de activos, que incluían escuelas, hospitales, salas de cine, servicios especializados de todo tipo y tamaño, talleres y un números de aviones y barcos que podían constituir las segundas flotas más grandes del país” (2). Al momento de la privatización, lo primero que se consideró fue la necesidad de “reducir su tamaño y después reestructurarla para hacerla eficiente y competitiva antes de su privatización en las bolsas del país e internacionales”. Se comenzó con la venta de los activos de la empresa: desde campos petroleros considerados marginales como ubicados en áreas centrales de explotación, refinerías, oleoductos, la totalidad de la flota petrolera e instalaciones de embarque de petróleo y todos los aviones, equipos de perforación y también “YPF se desprendió de clubes, supermercados, iglesias, cines, barrios, edificios administrativos, galpones y terrenos no usados...”.

Pero como señala Estenssoro “La reducción de personal fue la decisión más dolorosa pero inevitable, en el programa de transformación. Se logró sin huelgas, sin confrontación con el sindicato y evitando provocaciones y dolorosos traumas sociales....a la conclusión del vínculo laboral se pagaron las indemnizaciones completas previstas por ley. Este programa costó a la empresa más de 1000 millones de dólares que se pagaron entre 1991 y 1993. Esto redujo los planteles de personal de las de 52.000 en 1990 (permanentes y temporales) a menos de 6000...”.

Ahora bien, más allá de los mecanismos que desde el estado se instrumentaron para instalar en el pueblo en general el convencimiento de que la única y mejor salida para el país pasaba por el “achique de un estado elefantiásico e ineficiente” o las indemnizaciones que en el caso de YPF por su monto y mecanismos para implementar los llamados eufemísticamente “retiros voluntarios”, tuvieron un carácter casi extorsivo; no deja de resultar llamativo la escasa resistencia, si bien la hubo, y la relativa facilidad con que los miles de trabajadores de YPF aceptaron la privatización de la empresa y los despidos masivos.

¿Por qué los trabajadores de los enclaves petroleros no opusieron una mayor resistencia ante la privatización de la empresa Yacimientos Petrolíferos Fiscales?

¿Alcanzan las explicaciones vinculadas al disciplinamiento que habría implicado el terrorismo de estado del gobierno militar o la hiperinflación, junto al rol que jugaron los medios de comunicación respecto de la necesidad de desmantelar un Estado ineficiente y corrupto, o la cooptación (traición) de las dirigencias sindicales, siendo paradigmático el caso del rol jugado por Diego Ibañez, al frente del Sindicato Unidos Petroleros del Estado? Estas son seguramente solo parte de la respuesta.

La región patagónica será una de las más afectadas por transformaciones de los años noventa, dado que las explotación petrolera, y en particular de la mano de la empresa YPF, generó grandes oleadas migratorias desde otras regiones del país, expulsoras de población, y desde el país limítrofe, Chile, sobre todo a partir de la década de 1960, bajo la marcada influencia de las políticas desarrollistas que caracterizan el período.

Los trabajadores que llegados a la región para incorporarse a la actividad minera, -ante la necesidad de las empresas de constituir un mercado de trabajo en la zona-, recibirán buenos sueldos, garantía de un futuro asegurado para su familia; progreso económico y ascenso social; cobertura de salud; acceso a la vivienda; una estructura donde el Estado garantiza la situación laboral y una futura jubilación; ciudades que nacen prácticamente a partir del establecimiento de la empresa estatal y donde toda la vida comunitaria gira en torno a la misma, que controla el hospital público, los servicios, el club social, etc..-

La explotación petrolera y gasífera es así en gran parte de Patagonia, el eje alrededor del cual se dará el desarrollo económico; desplazando a la actividad ganadera (ovinos) que en su momento generó el poblamiento a fines del siglo XIX. Surgiendo enclaves que es la forma que adoptó la explotación minera.

Los enclaves productivos, desde el punto de vista económico-social han sido objeto de diferentes estudios a partir de los cuales se los puede caracterizar en base a algunos elementos que les son propios: un relativo aislamiento geográfico y a su vez una fuerte dependencia de los centros mundiales o nacionales de decisión política. Gran concentración de capital y alto número de asalariados donde se destaca una muy heterogénea composición migratoria y donde los lazos del trabajador con su familia y con el centro productivo (empresa) son muy estrechas. En general se basan en producción de tipo estratégica, como la actividad minera. El resto de las actividades económicas del enclave están en función de la actividad principal. Gran vulnerabilidad ante los cambios o crisis económicas (por ejemplo la baja o la suba del precio del petróleo). Papel central del sindicato en la comunidad. (3)

Para responder a los interrogantes anteriormente planteados es necesario avanzar en el conocimiento de las formas de organización de los trabajadores y en particular la formación de la conciencia, lo que implica conocer qué conciencia de si, de su situación y de su inserción en la sociedad, tiene una fracción de la clase obrera, tal que ante los drásticos cambios que en su situación se produce con las privatizaciones de las empresas públicas en Argentina, en particular de la Empresa YPF, los acepta prácticamente sin lucha y casi sin plantear alternativas.

Se trata entonces de encontrar cuál es la forma de conciencia y el grado de organización de esta fracción del proletariado, la de los trabajadores petroleros de la empresa estatal YPF, -que en Patagonia fue históricamente la capa más acomodada dentro de los asalariados tanto del estado como del sector privado-; lo que se va a manifestar en los fines y metas que persiguen y los intereses que defienden.

Hemos tomado como caso testigo para analizar el proceso de formación de esta fracción del proletariado, el del flanco sur de la Cuenca del Golfo San Jorge, es decir la zona norte de la provincia de Santa Cruz, donde ha sido y es en la actualidad, muy alta la concentración de trabajadores petroleros, ya que la actividad hidrocarburífera es la más importante de la zona y de hecho la que generara el poblamiento de la región y el nacimiento de localidades eminentemente petroleras como Caleta Olivia, Pico Truncado, Las Heras, Cañadón Seco; tratando de conocer, su procedencia e inserción social de origen; las relaciones sociales y comunitarias en el marco de la empresa estatal; las luchas llevadas adelante; así como el rol del sindicato. Elementos que permitirán acercarse al conocimiento de la situación en que se hallaba esta fracción del proletariado en el contexto de los cambios que acontecen en el país a partir de la imposición hegemónica del capitalismo financiero en la década de los noventa; y la forma en que los trabajadores petroleros perciben dichos cambios y las estrategias que en consecuencia implementan para tratar de defenderse.

Elementos a partir de los cuales poder acercarnos a la caracterización de los trabajadores petroleros, fracción de trabajadores que presenta características que les son propias centradas en la actividad en la que se hallan insertos; las relaciones laborales y las vinculaciones con otros grupos sociales, variables entre otras a considerar, que se encuentran en el plano objetivo de las relaciones materiales de existencia. Análisis que nos permitirán aproximarnos a la descripción de la clase social en sí.

Los hombres en la producción de su vida material contraen relaciones determinadas, necesarias, independientes de su voluntad; el modo de producción de la vida material condiciona el proceso de vida social, política e intelectual en general. No es la conciencia de los hombres lo que determina su ser; por el contrario, su ser social es lo que determina su conciencia. (4)

La teoría social clásica analiza cómo la dominación del capital crea una masa de trabajadores con una situación común e intereses comunes. Esta masa constituye así una clase frente al capital, pero no lo es aun en si misma, lo es solo como atributo del capital. Es en la lucha cuando esta masa se reúne, se constituye en clase por sí misma. (5) Constitución que implica necesariamente un proceso, el cual se va conformando a partir de enfrentamientos sociales. Y es en esos momentos cuando puede haber cambios en la mentalidad, en las formas de conciencia.

Los cambios que se producen entonces en las condiciones económicas de producción van a producir manifestaciones en las formas ideológicas y ello dependerá de la conciencia que los hombres tengan de los conflictos para resolverlos, o sea de la percepción de su situación. En esa forma de conciencia pueden prevalecer distintos aspectos de la situación en que se encuentran; puede prevalecer su aspecto de “asalariados”, tomar conciencia de esa situación de aparentes propietarios de una mercancía (fuerza de trabajo), y tratar de mejorar su situación en tanto tales; o bien puede prevalecer su aspecto de expropiados de sus condiciones materiales de existencia, y tratar de eliminar la explotación. Grados de conciencia que se vinculan con aspectos de su situación, y por eso con intereses inmediatos o intereses históricos que hagan a su totalidad como seres humanos.

La conciencia para sí es una construcción, es por lo tanto un proceso que pasa por distintos momentos, en que los trabajadores van tomando conciencia de sus intereses. No es lo mismo que su conciencia (aún burguesa) plantee la competencia entre los individuos que la competencia de las fracciones, ni, menos aún, que se tenga conciencia como clase para el capital, es decir, que se conciba a la totalidad de la clase como un todo que tiene derechos como poseedores de fuerza de trabajo, esto es, por ser asalariados.

Se han realizado entrevistas a trabajadores que llegaron a la zona en el momento de expansión de la explotación petrolera y transitaron el proceso de privatización, entre otros documentos primarios y secundarios.

Uno de los elementos que resalta a partir de este primer acercamiento al problema, es la cuestión de los vínculos individuo-sociedad, donde uno de los elementos que se destaca en las entrevistas realizadas es el aislamiento del trabajador de YPF en relación con el resto de la sociedad.

Es común en la zona la referencia y las crónicas que relatan la profunda diferenciación entre los llamados “ypefianos” y el resto de la sociedad, como un sector privilegiado, separado, al que era difícil ingresar, constituyendo una capa más acomodada respecto del resto de los trabajadores, como un “estrato obrero privilegiado”, evidenciado en sus hábitos, estilos y expectativas de vida. Esto se ve claramente en la tendencia a la separación de los barrios de los trabajadores de YPF y a la importancia que tienen para ellos sus clubes, proveedurías y lugares para el deporte o el ocio separados del resto, sus hábitos de consumo: mayor disponibilidad de bienes relativamente costosos, signos que reflejan la diferenciación de categoría de quienes podían obtenerlos; y lo que es muy importante el nivel y regularidad de sus ingresos. (6)

La preocupación por el “progreso económico y social”, pasa en gran medida para esa sociedad a un primer plano, tornándose como el interés u objeto principal. “La gente llega a la Patagonia con un ‘mandato’: el desarrollo económico que no pudo hacer en su lugar de origen. Entonces ante el primer asomo de fracaso, comienza a emerger toda una serie de conflictos: desarraigo, el alcoholismo, la depresión”. (7)

Considerando entonces a su vez que la mayoría de los trabajadores proviene de provincias pobres (en general del norte del país, Catamarca, La Rioja, Salta, entre otras) habiendo escalado por lo tanto, rápido socialmente, esto resulta ser un elemento muy perturbador para la personalidad; y se ve fomentado por la posición importante que la empresa tiene dentro del enclave, que hace que el trabajador de YPF se sienta superior, parte de la empresa, y diferente al resto de la sociedad; lo que coadyuva a su más difícil integración.

Conformándose una sociedad fragmentada entre los que trabajan en el petróleo y “los otros”, donde la competencia -que es como diría Engels la expresión más completa de la guerra de todos contra todos dominante en la moderna sociedad burguesa- entre los trabajadores de los enclaves mineros, hace a ese aislamiento de que hablábamos.

Cabe citar los aportes desde otras disciplinas como el trabajo de la Lic. en Psicología Alejandra Azpiroz (8), quién para referirse a cómo influyen los cambios socio-económicos de los años noventa en los enclaves mineros, realiza un análisis desde su disciplina del ámbito social-familiar propio de dichos enclaves, planteando que las características del trabajo en los enclaves mineros “coadyuvan al advenimiento de diversas manifestaciones patológicas”: conductas adictivas, la accidentofilia, las enfermedades psicosomáticas, la violencia familiar, que dejarían al individuo “en un estado de desvalimiento afectivo”.

Se describe a la familia petrolera como una constitución familiar particular; en ella, por la tipología del trabajo (mayoritariamente masculino, con largas jornadas fuera del hogar, a veces por varios días en campamentos a varios kilómetros, en espacios inhóspitos, con riesgos y accidentes de trabajo peligrosos y frecuentes), la mujer, la madre, suele funcionar como jefe de familia “organizando las actividades escolares, sociales, recreativas y religiosas de sus miembros” postergándose a su vez las actividades más placenteras al momento de la llegada del padre, al que caracteriza como ese “extranjero conocido” que conforma una constelación totalmente diferente al de la madre y los hijos, ese hombre que en realidad vive “afuera” y cuya integración suele ser conflictiva.

Resultan ilustrativos asimismo los relatos de ex-trabajadores o historias de vida, como por ejemplo la de Carlos Alberto Reinoso, ex-empleado de YFP, autor de varios trabajos dedicados a su paso y retiro de la empresa; quién. habla de la “orfandad” que significó para él, como para muchos de sus compañeros, alejarse de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (9), señalando: “Seguramente no estábamos preparados para irnos, y menos todavía, para ingresar a un mundo de competencia, donde la experiencia juega un rol protagónico” “Imposible retirarse de YPF y olvidarse de sus 47 años otorgando pujanza y grandeza al norte Santacruceño...que es la tierra adoptiva de muchos norteños que abandonamos nuestras provincias para crecer junto a la empresa nacional...”. Y se pregunta: “¿Estuvo mal que YPF creara barrios, otorgara viviendas, transporte, hospitales, proveedurías, pasajes aéreos, comedores y una inagotable obra social ?...quizás.”

Como vemos era muy fuerte el nexo entre el trabajador y la empresa estatal a la que se añora y cuya privatización representó para muchos, no sólo la pérdida del trabajo sino hasta de la familia, y a nivel individual un profundo sentimiento de orfandad.

YPF lo era todo, sin duda representaba a la autoridad, una autoridad que era vista como la madre, una madre “proveedora”, y por lo tanto, omnipotente; lo que también llevaría implícito el temor, la angustia, ante la idea de ser “abandonado por la madre”; de ser excluído.... Se podría entonces a partir de esta mirada comprender cómo pesaba sobre los individuos, sobre los trabajadores, YPF; como una autoridad coactiva y donde, -como con la materna- “la libertad de elección, de contestación, de rebelión, de reflexión crítica brilla por su ausencia”. (10)

¿Conformarían así los ypefianos un grupo donde sus miembros carecían de autonomía?; en el sentido de que no se sentían capaces de vivir si no era dentro y bajo el amparo de la empresa-madre. Lo que explicaría la postración y la misma muerte en el caso de exclusión, como plantea el ex-empleado Reinoso.

Hombres que provenían en su amplia mayoría de zonas rurales, sin instrucción, y escasa experiencia laboral y mucho menos sindical, que prontamente logran en el marco de la empresa estatal, ascender socialmente; y que pasan de sentirse seguros tanto ellos como sus familias -sus hijos seguramente también se incorporarían a la empresa estatal, como era práctica común-; a encontrarse de pronto solos frente a sí mismos y frente a los demás, desarmados, culpabilizados, desgraciados, sin poder comprender las contradicciones de su sociedad, por el modo en que estaba organizada y controlada su vida en el marco de la gran empresa-madre.

La forma que adoptan los enclaves mineros, que se corresponde con un modelo empresarial del tipo “paternalista” y que resulta ser un hábil mecanismo de dominación y control por parte de la empresa, en la hipótesis que pretendemos traer a la discusión da lugar a efectos subjetivos tanto individuales, como familiares y grupales, que se relacionan directamente con las características del trabajo y la vinculación tan estrecha con la empresa que explota el enclave minero. La historia colectiva marca a los individuos y su vida cotidiana por lo que el estudio de lo subjetivo, lo simbólico o incluso el estudio de las patologías a que da lugar, permiten aproximarse al conocimiento de la dinámica de una sociedad y su capacidad de adaptación o resistencia al cambio. (11)

“Al reseñar este conjunto de políticas sociales y laborales impuestas por Mosconi en la empresa estatal, podemos observar que las mismas tienden a la producción de un sujeto social -los trabajadores de YPF- que al ser despojados de su autonomía político-sindical y aún cultural abrazaron la causa de la nación (en el orgullo de ser ‘ypefiano’) a partir de una cerrada adhesión a los dictados de la empresa. De tal manera que la misma ya no será vista por los trabajadores como agente de explotación y alienación, sino como la vanguardia en la defensa y promoción de los intereses de la patria. Esta identidad colectiva construida en los años de la administración de Mosconi, se consolidará a lo largo del tiempo y perdurará hasta el proceso final de privatización de la empresa”. (12)

La historia de vida de los trabajadores entrevistados nos da así elementos para construir el perfil del trabajador de YPF, arribado a la provincia entre los años 50 y 70, en plena expansión petrolera, momento en el que había que constituir un mercado de trabajo para la zona, y que como recomendaba Mosconi en décadas anteriores, -como una manera de “argentinizar” la mano de obra y eliminar posibles conflictos sociales- se implementó a través del reclutamiento de “trabajadores de baja calificación en el noroeste artigentino” (fundamentalmente catamarqueños) para reemplazar a los obreros extranjeros …”. (13)

No puede dejar de considerarse sin embargo, que no hubo una respuesta única por parte de los trabajadores; aunque minoritaria, hubo resistencia a la privatización, las dirigencias locales del SUPE (Sindicato Unidos Petroleros del Estado) denunciaron la “entrega” de la empresa YPF y sus consecuencias sobre los trabajadores, y organizaron paros y movilizaciones en su defensa. (14)

Más al aislamiento respecto de la conducción nacional de SUPE, se sumó el aislamiento del trabajador “ypefiano” de la propia sociedad en la que se hallaba inserto, que se tradujo en indiferencia respecto de sus reclamos con los cuales la mayoría no se sintió consustanciada. Primando por otra parte en la mayor parte de los mismos trabajadores la idea de la “salvación individual” a través de las indemnizaciones, participación accionaria en la nueva empresa privada, micro-emprendimientos -en su mayoría fracasados- o la esperada inserción en alguna petrolera privada.

¿En realidad la respuesta a la falta de capacidad de reacción ante la privatización de YPF, no habría que buscarla en el individualismo que presentaba esa sociedad “del bienestar” en la corporación que conformaban los “ypefianos” y que se observa en su aislamiento del resto de la comunidad.?

Lo expuesto nos lleva a concluir, como hipótesis que pretendemos demostrar según resulte del desarrollo de la investigación, que: los trabajadores petroleros del norte de la provincia de Santa Cruz (Argentina) de la empresa estatal YPF respondieron mayoritariamente en forma pasiva al proceso privatizador, ya que por el hecho de conformar la capa más acomodada dentro de su clase, se encontraban en una situación de aislamiento, que llevó a la construcción, en los enfrentamientos que libraron, de una conciencia basada en la competencia individual o más bien en su condición de fracción privilegiada, que los llevó a perder de vista la necesidad de unidad de los trabajadores y reforzó la competitividad, los aisló de otras fracciones obreras, y eso los colocó en una situación de debilidad.

La situación de los trabajadores “ypefianos” en el marco de la empresa estatal necesariamente se vincula entonces con la respuesta ante la privatización. Lo que no es sino establecer la necesaria conexión entre la sociedad asentada en el individualismo, con la desvalorización del hombre, lo que expresa en definitiva la enajenación del trabajador en el capitalismo, enajenación que en el contexto de la estrategia paternalista de la empresa estatal, queda más oculta aún, donde todas las funciones humanas pasan a ser controladas, ya que pertenecerá a YPF no solo el producto del trabajo de sus trabajadores, sino toda su vida misma, lo familiar, el ocio, la salud, el engendrar hijos, el alimentarse, ya que también pertenecían a YPF, las casas familiares, el club social, el hospital, la proveeduría…“El trabajo enajenado …hace del ser genérico del hombre, tanto de la naturaleza como de sus facultades espirituales genéricas, un ser ajeno para él, un medio de existencia individual. Hace extraños al hombre su propio cuerpo, la naturaleza fuera de él, su esencia espiritual, su esencia humana... Una consecuencia inmediata del hecho de estar enajenado el hombre del producto de su trabajo, de su actividad vital, de su ser genérico, es la enajenación del hombre respecto del hombre. Si el hombre se enfrenta consigo mismo, se enfrenta también al otro. .Lo que es válido respecto de la relación del hombre con su trabajo, con el producto de su trabajo y consigo mismo, vale también para la relación del hombre con el otro y con el trabajo y el producto del trabajo del otro….En la relación del trabajo enajenado, cada hombre considera, pues, a los demás según la medida y la relación en la que él se encuentra consigo mismo en cuanto trabajador”. (15)

Notas:
1) “A 10 años de la privatización de YPF – Análisis y consecuencias en la Argentina y en la cuenca del Golfo San Jorge” Autores: Cr. César V. Herrera - Periodista Marcelo García- Centro Regional de Estudios Económicos de la Patagonia Central Fecha: 2003/enero/23
2) Estenssoro, José A. “La transformación de YPF”, en Libro del Año 1995, Encyclopaedia Britannica Publishers, INC. EUA, 1995, págs. 15/16.
3) Cfr. Salvia, Agustín. “La adopción del retiro voluntario por trabajadores de una empresa minera”. Rev. WAXEN Nº 6 – 12/94 (Publicación Científica Universidad Federal de la Patagonia Austral). Pags. 151/195.
4) Marx, Karl, Contribución a la crítica de la economía política (Prólogo), México, Siglo XXI, 1997
5) Marx, Karl Miseria de la filosofía, Bs. As., Gradifco, 2006, p 172.
6) Es interesante confrontar los debates acerca de la aristocracia obrera, sus hábitos, las expectativas, las condiciones de vida y el supuesto aburguesamiento ideológico de los estratos obreros favorecidos; línea que entendemos corresponde profundizar .(Cfr. Hobsbawm, Eric. El mundo del trabajo. Ed. Crítica, Barcelona, 1987).
7) Diario Página’12. 29/09/94 (Informe especial sobre las enfermedades mentales típicas de la Patagonia).
8) Azpiroz, Alejandra. “Las consecuencias psíquicas en la vida anímica del trabajador patagónico, a la luz de las crisis socioeconómicas”. Revista Observatorio Patagónico (UNPA). Año 1, Nº 2, p 19/22. Caleta Olivia. Septiembre 2000.- (Se relevaron para éste trabajo mil historias clínicas del hospital público de la localidad petrolera de Caleta Olivia).
9) Reinoso, Carlos Alberto. Cementerio de Cigüeñas. Ed. Mapu-Che, Caleta Olivia. 1995.
10) Cfr. Mendel Gerard. La descolonización del niño. Ariel. Barcelona. 1974, p 83.
11) Cfr. Viñar, Marcelo N.. “Historia y psicoanálisis: diálogo entre oficios”. Revista Uruguaya de Psicoanálisis 1997, Nº86, p 23/28.
12) Mases, Enrique H.. “Mosconi y los trabajadores de YPF”. Revista Todo es Historia (Edición Especial: 100 años de petróleo en la Argentina). N° 484, Noviembre de 2007, pág. 20.
13) Mases, Enrique H.. Op. cit., pág. 19.
14) José Daniel BENCLOWICZ. La lucha contra la privatización de YPF en Tartagal y Mosconi. 1988-1991. Sociología del trabajo – Estudios culturales – Narrativas sociológicas y literarias. Núcleo básico de Revistas Científicas Argentinas del CONICET N° 15, Vol XIV, Otoño 2010,Santiago del Estero, Argentina. ISSN 1514-6871 (Caicyt-Conicet) (www.unse.edu.ar/trabajoysociedad).
15) Marx Karl. El trabajo alienado (Manuscritos), Barcelona, Altaya, 1997, pag. 117.

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Bajo los puentes y sin mundial

Elisa Rando (especial para ARGENPRESS.info)

Defender la alegría como una trinchera.
Defenderla de la miseria y de los miserables
… … …
Y del dolor de estar absurdamente alegres. (*)

Entre Mundial y Bicentenario. Entre roscas, trenzas, trampas y contubernios. Entre ríos contaminados y pactos indecentes. Entre aguas estancadas, mosaicos de Venecia y mármoles de Verona, la insolente vergüenza de escuelas destartaladas, hospitales sin anestesias y teatros maquillados para la ocasión. Todo junto. Todo revuelto. Todo emparchado. Todo, todo siniestra mascarada.

Opera, tango, ballet y Mataderos. Bicentenario y Mundial. Y, por todos lados huecos donde se refugian sin la menor dignidad, familias, hombres, mujeres, viejos, que perdieron trabajo, vivienda, afectos y esperanzas. Niños sin escolarizar, pulmones perforados por el paco. Y todos durmiendo por las calles, en los portales de una ciudad que cuando duerme no escucha, y cuando transita no mira.

Historia grande y pantalla chica. Paciencia infinita. Paciencia de gente pobre. Abandonados a su suerte pobre. Historia que no se escribe. Drama que nadie explica, porque no tiene personajes, solo les dicen “sujetos”.

Pero la gente siempre está. La ignoran y persiste. La gente mira, escucha, aguanta…está…y no puede creer que no la vean. No lo pueden creer los que lo sufren. Son tantos, no podemos creer que no los vean. Aunque los tapen. Aunque los árboles los cerquen. Aunque los desalojen a golpes. Las villas estás. La miseria se ve, se siente, se sufre. Aunque la quemen de noche…Aunque los maten de día…, la gente siempre está. Y no se puede razonar tanta ignominia. Tanto tiempo…y en silencio.

La realidad atropella y derrumba. Y en medio del asombro, la locura machetera del sheriff de Buenos Aires. En el Buenos Aires que cantó Gardel. Deshilachó Discépolo. Pintó Quinquela y reprimieron todos. Desde Falcón, hasta Videla. Desde Filomeno Velazco, hasta Borlenghi y López Rega.

El sheriff, no llegó solo. Lo antecede y acompaña la terrateniente burguesía nacional nacionalista; el capitalismo explotador del cinturón industrial, que crece, llora, produce y vende en negro: la histeria insoportable de un sector social que se dice clase media, prevenida y desclasada. Desconfiada, resentida y tilinga sin regreso. El sheriff tiene la compañía que merece.

La ciudad del puerto en la puerta, está escindida.

La provocación de Puerto Madero. La insolente prepotencia de Barrio Parque, Recoleta, Libertador y la miseria bochornosa de barrios marginales, villas, conglomerados urbanos que cobijan la indigencia. Silenciosa, enferma e ignorada.

Hay que vivir cada día, cada noche, cada lluvia, cada hambruna, entre chapas y cartones, bajo los puentes. A cielo abierto, y estrellado, como sus vidas. Corridos, escondidos, utilizados, acorralados…bajo los puentes.

Desconfiando hasta de su propia sombra. Prevenida de bondades y derrotas…, manipulada, expulsada, sospechada, está la gente. Están las villas, con varias generaciones de mujeres y hombres sin trabajo. Niños sin colchones, sin mantas, sin infancia, sin sonrisas. Ignorados. Despreciados. Prematuramente ausentes. Injustamente ocultos. Con lluvias y frío en inviernos. Con calores de infierno y pestes de verano, bajo soles calcinantes. El poder sólo los recuerda, cuando los cuenta, cuando los señala…, para reprimirlos. Expulsados a golpes de palos o insecticidas asesinos. Como moscas. Es cuando las ratas matan a las moscas. Si no los mata el frío, los mata el poder desaforado. El comisario de turno. El fiscal ausente y el cohecho que le propone robar para seguir viviendo y vivir para seguir robando. Para su turno, para su guardia, para el enjambre represor que los matará algún día. Su nombre es un número: su legajo. Su legajo: su sepultura NN.

Acosado y acosador, juego de gatos y ratones. Poder delincuente que cuida al que va a matar cuando se canse. Y que mata antes que se canse y “cante”.

Siempre fue el poder, el de turno o el asaltante dictador glorificado.

Ahora la histriónica novedad es el sheriff, que luce y regentea la más engreída de las ciudades argentinas. La que tiene una población que le brindó, graciosamente, el sesenta y dos por ciento de su masa electoral. Sin más méritos que la prepotencia de balbuceante “niño bien”. Una vergüenza porteña, tanguera y desconfiada. Y no fue una broma de inocentes. Fue una elección. Fue en junio. Y fue verdad… No había fiesta de inocentes. Hay, simplemente, víctimas inocentes.

Las villas y sus ocupantes fueron siempre botín electoral y objeto de seducción mafiosa. Cuando la justicia desaparecía bajo las botas asesinas y la metralleta urgente, fueron los primeros objetivos culpabilizados de ocultar militantes que pronto pagaron con sus vidas, el delito de querer un país sin miseria ni miserables.

Comenzaron siendo novedad cuando a mediados del siglo veinte,- no hace tanto-, peones y braceros llegaron del interior colgados de los trenes, –que existían-, creyendo de verdad en la revolución industrial y la justicia social. Comenzaba así, a sedimentar la fantasía de que las luchas sociales habían logrado terminar con la explotación capitalista. Que la legislación obrera, de verdad había llegado para quedarse. Y que podría sentirse un hombre libre en la tierra de las vacas, el trigo y el pan.

Hoy son “esa gente”: “negros de mierda”, (lenguaje de gente “culta”) analfabetos, vagos y sospechosos.

Creímos, creemos; queríamos, queremos; luchamos. Muchos fueron asesinados, los compañeros, los mejores ya no están. Creíamos que Carlos Marx había empezado a ser interpretado, comprendido, practicado. Pero algunos prefirieron al Viejo Vizcacha del Martín Fierro, y así estamos. Bajo las autopistas que construyó la dictadura y bajo los puentes donde mataron a Kosteki y Santillán.

A la justicia, como a las estrellas, el sol las tapa sólo unas horas. Siempre están. Y alumbran. Es cuestión de echarse a andar y mirar de frente a las estrellas…y al sol.

*) Mario Benedetti / Defensa de la alegría.

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Antes de que llegue el frío

Oscar Taffetani (APE)

Con excitación morbosa los medios anuncian que llega una ola de frío polar y la noticia se clava como un puñal en los oídos de los más pobres, de los desahuciados, de ésos que apenas tienen manera de abrigarse. Cuevas y agujeros, galerías del subte, locales y depósitos, lo más impensado puede convertirse en refugio de pibes o viejos sin casa. Hasta que se vaya el frío. O al menos, hasta que el sol preste unas horas de compañía.

Raleados ejércitos del trabajo marchan a su labor desde temprano. Con el rabillo del ojo, pasajeros y transeúntes ven los bultos, esos montones de trapos y papeles que dicen que allí abajo hay un ser humano. Tal vez un viejo. O un niño.

Esta mañana, el periodista que ayer hablaba de la ola de frío pasó a hablar de la ola de inseguridad. Nunca habla de la ola de abandono. Nunca habla de la ola de injusticia.

Demasiados monumentos

Empleados municipales, utilizando una hidrolavadora, borran los graffitis y asean el bronce de Juan Bautista Alberdi, en Plaza Constitución. Pronto se cumplirá el bicentenario del nacimiento del procer. Y habrá flores. Y discursos. El arquitecto que diseñó el monumento hizo construir una amplia cripta en su base, para que funcionara allí una biblioteca. Pero nunca se hizo la biblioteca. Hoy la cripta es un depósito polvoriento, donde se guardan trastos y herramientas.

No muy lejos de Alberdi está Castelli. Inauguraron su estatua para la época del Centenario. Eberlein, autor de la pieza, decidió ponerla sobre un pedestal de granito negro con dos bajorrelieves de bronce. Cien años después, ya no hay pedestal de granito, ni bajorrelieves.

Más de 400 monumentos tiene Buenos Aires. Y los restauradores municipales no dan abasto para limpiarlos y ponerlos en condiciones, cuando se acercan los aniversarios. Demasiados monumentos, tal vez.

Entre Wheelwright y Barrick

“Proteged a empresas particulares para la construcción de ferrocarriles. Colmadlas de ventajas, privilegios, de todo lo imaginable, sin deteneros en los medios (…) Dejad que los tesoros de afuera, como los hombres, se domicilien en nuestro suelo (…) que cada afluente navegable reciba reflejos civilizadores de la bandera de Albión” (Bases, capítulo XV)

No cuesta hallar en los escritos de Alberdi la ideología que se haría carne (y sangre) en el Ochenta, con el ferrocarril inglés y el inmigrante europeo ocupando violentamente las tierras y desalojando a sus dueños originarios.

Pero además, con una circunstancia personal indefendible y agravante: que Alberdi fue abogado y apoderado de la Wheelwright, una de las primeras empresas ferroviarias y mineras de Sudamérica, que obtuvo importantes concesiones en Chile y la Argentina (una Barrick Gold, pero del siglo XIX).

Neorrealismo y utopía

En las adyacencias del monumento a Alberdi hay sólo eso: cosas que yacen. Yacen, por ejemplo, bolsitas con restos de pegamento, una droga mortal que se vende en las ferreterías, sin límite de edad ni condición. Otras veces, yacen cuerpos rotos. Pibes que no llegaron al día siguiente. Pibes que no.

La cripta del monumento, diseñada por Carlos Corvo, tiene ventanas para que entre la luz. Eso es porque debía ser una biblioteca. Y no cualquier biblioteca: una biblioteca de Derecho Constitucional (puesto que Alberdi, las Bases, la Constitución bla bla). Habría que revisar la idea de este monumento. Es defectuosa. Porque las criptas no se llevan bien con las bibliotecas. Y menos que menos, con la democracia. La democracia bien entendida es igualdad. Y mejor entendida, es justicia.

En Milagro en Milán, perla del neorrealismo italiano, el ángel llamado Totó invita a la vieja Lolotta, al atleta, a la novia abandonada, a la estatua que se mueve y a los niños del asentamiento a fundar una ciudad, una nueva ciudad, y a pensar desde cero sus calles y sus plazas.

Dado que los chicos tienen que aprender aritmética, las calles se llamarán “2x2=4” ó “2x3=6”. ¿Próceres? No habrá. ¿Héroes? Sí los habrá. Pero héroes con minúscula: héroes de la vida cotidiana.

Contagiados de ese espíritu, se nos ocurre que la cripta del monumento a Alberdi, en Plaza Constitución, debería dejar de ser una cripta. Habría que iluminarla, abrir sus puertas y recibir allí a los pibes de la plaza. Una taza de leche caliente, en lugar de la bolsita con pegamento. Y una enfermera, un médico, un voluntario, que se detengan a mirar eso que el Estado debería mirar y no mira.

Eso sería construir la ciudad de todos. Y prepararse -prepararse de verdad- antes de que llegue el frío.

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El significado de una victoria

PRENSA OBRERA

La aprobación del matrimonio igualitario es una incuestionable victoria de los derechos democráticos, contra el clero y contra la reacción política.

“Estamos bajo una fuerte presión externa”, dijo Rodríguez Saa, anticipando la derrota del rechazo al matrimonio gay, minutos antes de la votación. En una sociedad caracterizada por la represión a la juventud, la discriminación laboral, el trabajo en negro y la opresión extrema a la mujer trabajadora, el reclamo del matrimonio igualitario se ganó una inocultable simpatía popular. El Senado deliberó bajo esa presión.

La derrota de la Iglesia debe medirse con referencia a la brutal escalada que lanzó contra esta ley. Esa ofensiva se extendió a todo el país, y culminó en la movilización lanzada sobre el Congreso en la tarde de este martes. La Iglesia jugó recursos cuantiosos para la concurrencia de parroquias distritales, colegios e instituciones religiosas de todo tipo.

Estas acciones acompañaron a las manipuladas “audiencias” de la senadora clerical Negre de Alonso, donde los agentes del clero y del capital se unían para condenar al matrimonio homosexual. En respuesta a estas expresiones reaccionarias, en la mayoría de las provincias se desarrollaron contramarchas y asambleas en defensa del matrimonio igualitario.

Miseria política

La ajustada votación revela hasta qué punto la hostilidad a los derechos democráticos domina la agenda de los partidos capitalistas. Esa oposición fue disimulada con la “libertad de conciencia” que todos ellos otorgaron a sus legisladores. El gobierno K, que se atribuye el impulso del proyecto, no pudo disciplinar a una parte importante de sus senadores del interior. De esa deserción no se salvó siquiera el “fiel” Scioli, quien llamó a “despolitizar” el debate, o sea que se declaró neutral ante la ofensiva del clero. Cristina Kirchner permaneció en silencio durante todo el tratamiento parlamentario. Tardíamente, salió a criticar al “oscurantismo”, cuando la Iglesia se largó a una ofensiva de carácter general.

La mezquindad oficial sólo se parangona con la de sus opositores capitalistas. En el radicalismo, votaron a favor del proyecto sus principales voceros políticos, como Morales o Sanz. Pero por abajo, la mayoría de sus senadores votó compactamente junto al clero. Carrió, que se abstuvo en Diputados, buscó hasta el último minuto una variante de compromiso con la Iglesia. Los partidos históricos de la burguesía son tan dependientes de las capillas confesionales como de los grupos capitalistas que los financian.

Síntoma político

Con su ofensiva contra el matrimonio homosexual, la Iglesia quería introducir una agenda de mayor alcance, que sirviera de base para un reagrupamiento político derechista. Ese programa planteaba el fin de los juicios militares en nombre de la “reconciliación”, el archivo definitivo para el derecho al aborto, tal como lo plantearon varios obispos en sus homilías.

La derrota del Senado es un golpe a esa agenda reaccionaria. Ni qué decir que el kirchnerismo, que enfrentó tardíamente esa ofensiva clerical, pretenderá adjudicarse la conquista. Pero la capacidad de un gobierno de explotar una victoria democrática está condicionada al carácter más general de su orientación política. En este plano, sus límites son inexorables. El mismo gobierno que se enarbola con el matrimonio homosexual juró vetar la causa popular más importante del momento, o sea, la elevación de las jubilaciones al 82% del mínimo y su actualización con los salarios. En la misma noche de la votación del Senado, el oficialismo pugnaba por acomodar la ley de glaciares a los intereses de la Barrick Gold

La victoria del matrimonio homosexual es un acicate para la conquista de todos los reclamos democráticos y sociales pendientes, desde el derecho al aborto hasta la conquista del 82% móvil. Pero no podemos delegar las batallas que se vienen en los partidos o direcciones gremiales atadas al capital y a la reacción política. Tomemos en nuestras manos la lucha por el salario, las jubilaciones y los derechos democráticos, para desarrollar sobre esa base una alternativa política propia.

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Argentina: Se modifica al código civil. El Senado convirtió en ley al matrimonio igualitario

PRIMERA FUENTE

Con 33 votos en favor, 27 en contra y 3 abstenciones, la Cámara alta convirtió en ley la iniciativa que autoriza el matrimonio entre personas del mismo sexo.La sesión comenzó a las 13.15 pero el debate puntual sobre la iniciativa que modifica el Código Civil estuvo precedido por un contrapunto entre la senadora puntana Liliana Negre de Alonso y el jefe del bloque oficialista, Miguel Ángel Pichetto. Vea el momento exacto de la votación.

Con cuestionamientos cruzados, Negre de Alonso y Pichetto discutieron sobre la decisión de la Presidencia del Senado de invalidar el debate sobre un dictamen de mayoría de "unión civil" -promovido por senadores opositores-, en respuesta a una impugnación presentada por el Frente para la Victoria.

"Es una verdadera ilegalidad lo que usted ha hecho", dijo Negre de Alonso al presidente provisional del Senado, José Pampuro, y planteó una cuestión de privilegio porque la Presidencia del cuerpo no la había notificado sobre la impugnación de Pichetto.

De igual forma, el jefe del bloque oficialista acusó a Negre de Alonso de "haber violado la Constitución, en su artículo 81, al cambiar intencionalmente los giros a comisión, violentar el reglamento y la historia".

Los presidentes de bloques habían acordado ayer que el pleno del cuerpo debía pronunciarse en primer término sobre el dictamen de mayoría de la comisión de Legislación General que rechaza la media sanción de Diputados.

Entonces, en caso de que no se aprobara el rechazo, se pasaría a votar el dictamen de minoría que avala el proyecto con media sanción de Diputados y que cuenta con el apoyo del oficialismo y de parte de la UCR.

Siete horas después del inicio de la sesión, sólo se había pronunciado un tercio del total de los 50 senadores anotados en la lista de oradores, con posturas a favor y en contra, y en algunos casos con la defensa expresa del proyecto de "unión civil" que no podrá ser debatido.

En representación del kirchnerismo, la senadora Liliana Fellner declaró hoy que la propuesta de matrimonio igualitario apunta a que "todos los ciudadanos tengan las mismas oportunidades ante la ley".

"Nuestra obligación es votar por la igualdad", afirmó la legisladora jujeña y advirtió que el Parlamento debe "legislar para el matrimonio civil, en un estado laico, dentro de una construcción social, económica y cultural".

Además, dijo descreer que alguien se convierta en homosexual a partir de la sanción de una ley que permita el matrimonio entre personas del mismo sexo.

En cuanto a la discusión sobre la adopción, Fellner señaló que el Código Civil "no habla de orientacion sexual cuando una persona soltera quiere adoptar".

Desde la vereda opuesta, Negre de Alonso expresó su rechazo al proyecto de Diputados e insistió con que esa iniciativa "viola los derechos de las mujeres" porque otorga un "tono neutro" al lenguaje normativo.

La senadora puntana fue la encargada de inaugurar la lista de oradores del debate sobre la iniciativa y apoyó su postura contraria en argumentos utilizados por la camarista e integrante de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), Graciela Medina, quien había participado de las audiencias de la comisión de Legislación General del Senado.

En aquella oportunidad, Medina -según recordó Negre de Alonso- expresó que si bien estaba a favor "de la protección de los derechos humanos de las parejas homosexuales", se oponía a la iniciativa aprobada en Diputados porque "viola los derechos de las mujeres" al establecer -en su redacción- "el parentesco sólo por la línea parental masculina", entre otras cuestiones.

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