viernes, 23 de julio de 2010

Cuando China salvó a Europa: La bancarrota capitalista cumple años

Jorge Altamira (especial para ARGENPRESS.info)

Nadie descorchó champagne para celebrar ni tampoco ofreció una corona de flores en señal de duelo, de tal manera que el tercer aniversario del comienzo del derrumbe económico mundial, a mediados de 2007, pasó sin la gratificación de un recuerdo. Los apologistas del capital han preferido el olvido para esquivar el desafío de explicar lo sucedido ni el fracaso de los recursos, que habían pretendido infalibles, para conjurar la crisis o contenerla.

Sin embargo, una crisis de conjunto que atraviesa su tercer año sin el menor signo de reversión a la vista, tiene un alcance histórico. En especial cuando ocurre después haber proclamado una gran victoria: el desmantelamiento de los sistemas de protección social en la mayor parte del mundo e impuesto nada menos que una extensión colosal del mercado mundial mediante la restauración capitalista en dos grandes bloque territoriales como China y Rusia y su periferia. Ahora, los pronósticos más autorizados señalan una recaída de la producción industrial y nuevas quiebras de bancos. Los detonantes de lo que se ha dado en llamar la “doble zambullida” son la crisis fiscales de los estados de la Unión Europea; la deuda federal, estadual y municipal de los Estados Unidos y el derrumbe de consumo como consecuencia de una desocupación mayor; y la deuda creciente de Japón (200% del PBI), pero por sobre todo el persistente derrumbe del mercado hipotecario norteamericano. Este mercado es el principal mercado mundial de deuda, con obligaciones por 9 billones de dólares – el 65% del PBI de los Estados Unidos. Una columnista del Financial Times (12.7) observa que “La capacidad de la construcción de viviendas para motorizar un crecimiento económico de Estados Unidos se ha disipado, al menos por el momento”, pero esto no tiene en cuenta la creciente desvalorización del stock de viviendas existentes, o sea el default de sus propietarios y la incapacidad para hacer frente a las cuotas de las hipotecas. “La industria de la construcción, prosigue la columnista citando al Barclay’s Bank, descuenta una doble zambullida, o por lo menos una reducción significativa del crecimiento económico”. El economista Nouriel Roubini (Project Syndicate, 16.7), luego de señalar que una caída industrial es inevitable después del cese de las medidas de estímulo, observa, lo que nosotros mismos hemos señalado repetidamente, que “los excesos fundamentales que le metieron gas a la crisis no han sido encarados”. Se refiere “al excesivo endeudamiento de hogares, bancos y otras instituciones financieras, así como a la mayor parte del sector de corporaciones”. O sea que estaríamos en el punto de partida, aunque con el agravante de que, en el camino, los estados y bancos centrales inyectaron billones de dólares en operaciones de rescate, que no fueron usados para reducir el excesivo endeudamiento sino para hacerlo mayor.

De infartos y colapsos

El manto de silencio que cubrió el aniversario sirvió para escamotear otro hecho más: el colapso de la zona euro durante el mes de mayo, similar al que produjo la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers y el default de la aseguradora AIG en septiembre/octubre de 2008. El infarto se manifestó en la paralización del funcionamiento del capitalismo e incluso el sistema político norteamericano; los bancos dejaron de prestarse entre ellos, las operaciones de rescate se dilataban por divergencias políticas Ahora, el columnista Siaba Sarrate (Ámbito, 16.7), en referencia a la crisis de Grecia y del euro, en mayo pasado, dice retrospectivamente, claro, que “La corrida sin contención pudo (sic) ser terminal”, y que, además, “se alimentó más de la parálisis de las autoridades – y de su asombrosa impericia”. O sea un derrumbe político combinado con el económico. “Europa pasó de Dunkerque a Normandía”, , rememora el columnista,. En Dunkerque, 1940, las tropas alemanas inflingieron una dura derrota a las británicas, que tuvieron que retirarse de Europa, y abrieron el camino para la ocupación nazi de la Europa continental – en Normandía, julio de 1944, se produjo la invasión aliada que inició la liberación de Francia. Se trata, por cierto, de una comparación muy fuerte. Pero invasiones aparte, la crisis reciente en Europa puso de manifiesto, por segunda vez que el derrumbe mundial no se compone solamente de recesiones, despidos y quiebras, sino también de colapsos, cuando el mecanismo interior del mecanismo capitalista se paraliza, pero en este caso no a partir de un banco de inversión y una compañía de seguros sino de estados y uniones políticas y monetarias estatales. No hay tampoco que asustarse, nos dice Siaba, porque el plan de salida de Europa funcionó muy rápido. Vano consuelo: de un colapso se sale rápido o no se sale. Más allá de esto, deja una secuela permanente. Es lo que ocurrió con la quiebra de Lehman Brothers y el rescate de AIG: el rescate de la economía por parte de los estados y los bancos centrales desató la fase siguiente de la crisis mundial, que incorpora crisis fiscales gigantescas y aún mayores crisis monetarias. Las deudas públicas principales superan el 100% del PBI y las emisiones de moneda, con respaldo en activos sin valor, han crecido en torno al 150%; la base monetaria en Estados Unidos subió de 1.3 billones de dólares a 3.5 billones entre abril de 2007 y marzo de 2010, en tanto el PBI caía en precios constantes. Ahora los especuladores internacionales apuestan a un derrumbe del dólar.

Más que una gambeta

De todos modos, la afirmación de que el plan de rescate salvó el día en Europa es menos que media verdad. En un artículo anterior (“Gambeta china”) se nos escapó un eslabón de ese rescate. Es cierto que al no ceder a las presiones para revaluar su moneda, el yuan, respecto al dólar, China protegió al euro de un derrumbe, ya que esa revaluación hubiera amplificado la devaluación que estaba sufriendo el euro. Pero ante el anuncio del plan de rescate, China hizo algo más: salió a comprar deuda de los bancos españoles y griegos, y a transformar una parte de su reserva de dólares en euros. Las autoridades chinas habían pregonado, precisamente, que tenían la intención de atar su moneda a una canasta de monedas – lo cual supone una diversificación de sus reservas. “El mercado europeo, le acaba de decir Wen Jiabao, primer ministro de China, a su homóloga de Alemania, Angela Merkel, de visita en China, es y será una de las principales plazas de inversión para las reservas chinas de divisas extranjeras”. Este señalamiento llevó al corresponsal de El País (17.7) en Pekín al comentario siguiente: “Suficiente para que el euro superara la barrera de los 1.30 dólares por primera vez en dos meses”. Voilà. Europa solamente salió de terapia intensiva, por un lado por la gambeta china con relación al dólar, que fue acompañada de una fuerte intervención de socorro de bancos europeos y del euro. Es cierto que al detener la devaluación del euro, China actuó en defensa de sus propios intereses comerciales, como es frenar el encarecimiento de sus exportaciones y el abaratamiento de las de la competencia. Pero el problema comercial es de mediano y largo plazo, y está condicionado por diferentes variables, en tanto que el hundimiento del euro era un problema financiero inminente, pues hubiera podido acelerar las quiebras bancarias en Europa y provocar una cadena de devaluaciones de otras monedas.

La intervención de China en el rescate del euro la eleva a una posición de arbitraje en la crisis monetaria, que hasta ahora había estado reservado a Estados Unidos. Después del shock de 2008 y más tarde cuando la crisis de Grecia sacudió a Europa, la Reserva Federal había realizado operaciones de canje del dólar con monedas locales (real, peso mexicano, euro), para cubrir las necesidades de dólares de los países que enfrentaban fugas de sus divisas. Ahora ese rol fue pactado por la Unión Europea con China. Hay una lógica en esto porque China tiene reservas superiores a los dos billones y medio de dólares. China se ve obligada a arbitrar para preservar el valor de estas reservas. En varias ocasiones advirtió al gobierno de Obama contra la tentación de desvalorizar el dólar. Pero bien mirado, este arbitraje pone de manifiesto la dependencia monetaria de China. Después de todo, conservar un porcentaje desproporcionado de la riqueza creada y comercializada (en sus gigantescas reservas, 31% de las mundiales cuando su población es el 22% del total), constituye un despilfarro descomunal, pues la función del dinero, más allá de un nivel de atesoramiento y de reserva para transacciones, debe ser la inversión en nuevas capacidades productivas. Las reservas de China financian la emisión desmesurada de dólares sin respaldo (por eso el elogio de los Kirchner al monto alcanzado por las reservas de Argentina constituye un despropósito: son el vaciadero de basura de la Reserva Federal, su emisión de dólares, y tienen el único propósito de operar como garantía para un ulterior endeudamiento internacional). El salvataje del euro por parte de China es un nuevo estadio de la crisis monetaria internacional y una forma todavía ‘pacífica’ de dirimir los conflictos comerciales. La protección del valor de las reservas internacionales, por parte de los países con excedentes, y el privilegio emisor del dólar, por parte de la Reserva Federal, constituyen los ‘causus belli’ de la presente crisis mundial.

(Los países emergentes, se informa, han recibido capitales especulativos en el último año por el monto de 700 mil millones de dólares. Ante la incapacidad de esas economías de absorber esa suma sin provocar un colapso interno, sus bancos centrales compraron 600 mil millones de aquellos, con lo cual evitaron una revaluación de sus monedas. Para esterilizar las monedas locales con las que compraron esos dólares, han tenido que pagar tasas de interés muy superiores a las que cobran cuando invierten esas reservas, por ejemplo en bonos de la deuda pública norteamericana. Esta operación de desangre financiero de las economías emergentes es saludada, naturalmente, por los países centrales, y menos naturalmente por los cipayos que gobiernan en esos países, que adoran la acumulación de reservas como un éxito nacional y popular).

La zona euro sigue en terapia

El rescate del euro ‘a la china’ forma parte de una disputa que supera el marco del comercio entre naciones. Después de todo, las medidas proteccionistas de Estados Unidos contra las exportaciones chinas apenas involucran al 3% del comercio bilateral; la pelea principal es por el acceso de los capitales internacionales que operan en China al mercado de compras estatales de China, cuyo presupuesto anual es de dos billones de dólares. Las restricciones al acceso de este mercado ya ha desatado un enfrentamiento, en especial de capitales alemanes y norteamericanos, con el gobierno de China, en especial porque China pone la condición de que las empresas extranjeras asocien a las chinas y le transfieran tecnología sensible. Se trata de una exigencia imposible de satisfacer, esto porque el diferencial tecnológico es la fibra decisiva de la competencia mundial, en especial cuando la crisis ha horadado el diferencial de financiamiento. En forma simultánea, sin embargo, existe una restricción generalizada a permitir inversiones chinas en los países centrales, o sea a transformar sus reservas en dinero en inversiones productivas. China ha logrado, a cambio de su socorro al euro, que se le permita comprar empresas en Grecia y en otros países de la periferia de Europa.

Sea como fuere, el salvataje por parte de China no ha resuelto la crisis del euro. Es cierto que obligó a desarmar posiciones a los fondos que habían especulado a la baja (recompraron euros) y que esto provocó un giro hacia arriba en su cotización. Pero en este viraje intervino también una depreciación del dólar, determinada por la evidencia de que Estados Unidos vuelve a la recesión y de que no tiene el mismo margen que en los años recientes para ejecutar rescates o estímulos económicos. La situación fiscal y bancaria de Europa es más grave que nunca. La zona euro tiene una deuda pública combinada de casi 8 billones de euros, que se eleva a 12 billones para toda la UE. Gran Bretaña acaba de confesar que su deuda pública fue dibujada por el gobierno precedente (¡ya es un deporte mundial!) y que es, en realidad, medio billón de dólares superior a la informada. En Clarín del domingo pasado, Rodolfo Terragno adjudicó los males de Europa a la convertibilidad de las viejas monedas europeas con el marco alemán, que quedó fijada en el valor del euro. Pero olvida que la crisis europea envuelve en especial a la misma Alemania, cuyos bancos tienen activos incobrables por 300 mil millones de dólares. Una salida del euro y una devaluación sumiría a los países que lo hicieran en una crisis económica mucho peor que la actual. Grecia tiene una deuda pública tres veces mayor a la de Argentina en 2001 y los bancos españoles han contraído una deuda record para ser rescatados por el Banco Central Europeo. Una parte de la banca griega ya ha sido calificada como zombi: es que cotiza sus activos incobrables, que carecen de valor, a la par, y reemplazan esta falta de recursos con inyecciones del Banco Central Europeo (esto mismo ocurre con la Cajas españolas, los Landesbank germanos, y los bancos locales o cooperativos de Italia). La semana que viene se conocerán los resultados de las pruebas de resistencia a situaciones de crisis, a la que han sido sometidos los bancos europeos. Todo el mundo anticipa que las pruebas han sido fraguadas, e incluso que son de imposible verificación – como ya se demostró en Estados Unidos. Aun así le bajarán el pulgar a una decena de entidades de importancia relativa, que seguramente serán absorbidas por otras….con el apoyo de un financiamiento de la Comisión Europea y los diversos estados. En definitiva, los analistas internacionales más destacados siguen pontificando sobre la necesidad de un default “ordenado” de Grecia y las probabilidades crecientes de una desintegración de la zona euro.

Estados Unidos, siempre

El torbellino de la crisis ha regresado, a partir de este desarrollo, a Estados Unidos; los pronósticos optimistas de la Reserva Federal, en febrero, se han tornado, agoreros. Se prevé recesión o menor cifra de crecimiento del PBI (1.5%), agravamiento de la crisis hipotecaria, cese de la reposición de inventarios. El quebradero de los quebraderos está representado por las agencias estatales hipotecarias Freddie Mac y Fannie Mae, cuyo valor de capital en Bolsa ha caído a casi cero (la sacaron de las pizarras), pero que solventa bonos garantizados por hipotecas en el orden de los 5 billones de dólares (la mitad del mercado hipotecario), que no puede pagar. De ese monto, la Reserva Federal se ha hecho cargo de 1.3 billones, o sea que la circulación del dólar no tiene respaldo. Una comisión investigadora ha determinado que el déficit fiscal ya tiene el carácter de “un cáncer”, que hará metástasis fiscal en regla en unos pocos años. Asimismo, además de la posibilidad de default de numerosos estados de la Unión, los fondos de pensiones que pagan jubilaciones pre-determinadas, ya están más allá de la bancarrota: es que con la baja de las tasas de interés por las contribuciones que maneja, necesitaría aumentar sus fondos de sustentabilidad en varias veces para poder pagar los retiros establecidos. Para resumir, la carga fiscal potencial del estado norteamericano no tiene soporte. No porque el fondo de capital en los Estados Unidos para solventar la deuda del Estado no sea suficiente – por el contrario, la crisis ha creado una abundancia de capital en forma de liquidez -, sino porque ese capital no bancaría asumir el riesgo que conlleva la deuda pública. Hoy mismo, la deuda americana se solventa solamente en un 53% con capital interno – el 47% es exterior y saldría por la puerta de emergencia ante el primer síntoma de colapso. A esto se refieren los economistas que aseguran que cualquier despiste de ruta podría transformar a las nuevas manifestaciones de recesión en una depresión.

Los llamados países emergentes no pueden contrarrestar esta tendencia a partir solamente del comercio de materias primas que motoriza la demanda de China, porque esta misma demanda está siendo afectada por el nuevo retroceso de los países centrales. Otra cosa sería si la demanda de China estuviera sustentada en un vigoroso desarrollo de su mercado interior con independencia del capital internacional. Pero lo que ocurre es que el capital internacional quiere colocar su excedente de producción y de capitales en China. Sería una tercerización de su actividad en los países centrales, con la consecuencia de un violento crecimiento de la desocupación en ellos. Por otro lado, la demanda de China y del resto de emergentes se encuentra en gran parte fogoneada por los capitales especulativos y la acumulación de reservas de moneda extranjera, que se extinguirían como consecuencia de otro derrumbe financiero en los países centrales. La salida a este derrumbe plantea una reorganización social en gran escala; entrañará un gigantesco retroceso social si se produce en los marcos capitalistas.

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El difícil camino a un Estado Palestino

Abel Samir (especial para ARGENPRESS.info)

El futuro Estado Palestino se hace cada día más difuso con las medidas de Israel de apropiarse de más y más territorios palestinos con diferentes excusas, mientras que la ANP está cada día más impotente frente a una estrategia a la que no han podido oponer una alternativa seria. Hace más de 10 años que vengo sosteniendo que Israel nunca ha tomado en serio la edificación de un Estado Palestino.

Los acuerdos de Oslo firmados en 1993 no han sido respetados por Israel, porque no existió ni existe ahora, la intención de permitir la existencia de un Estado Palestino. Los judíos fueron a las conversaciones para ganar tiempo mientras que más y más colonos, la mayoría provenientes de la ex URSS, llegaban a los territorios ocupados para así lograr que los ciudadanos judíos no fuesen una minoría como le ocurrió a la minoría blanca en Sudáfrica. Y no importaba que esos colonos fuesen o no realmente judíos o de ascendencia judía. Lo importante es que no fuesen musulmanes y que fuesen de raza blanca. Por propia experiencia con refugiados rusos en Suecia sé de estas artimañas. Incluso en Europa, muchos rusos aduciendo ser judíos, lograron quedarse como refugiados alegando la persecución religiosa. Después algunos de ellos se fueron a Israel debido a las garantías que le ofrece el Estado israelí, si es que están dispuestos a radicarse en los territorios palestinos, como en Cisjordania, en calidad de colonos.

El Estado de Israel, no importando de que gobierno se tratase, ha seguido la política de afirmar su intención de llegar a un acuerdo de paz y, por otro lado, la práctica de torpedear los acuerdos para hacerlos imposibles. En una grabación hecha hace algunos años el premier Netanyahu, afirmó que la tarea de ellos (el Likud) era socavar los acuerdos de Oslo. Como no se especificaba el volumen de las fuerzas militares israelíes en Cisjordania y como las zonas militares no habían sido claramente delimitadas, Netanyahu llegó a la conclusión de que esto era suficiente para retener grandes territorios, y en forma irónica expresó que todo el valle del Jordán era una de esas zonas militares. Esta forma de proceder de los diferentes gobiernos israelíes responde a una estrategia a largo plazo que persigue debilitar el esfuerzo palestino de alcanzar una paz para erigir su Estado.

Mientras eso ocurría, la ANP creyendo ver en USA un país neutral, que apoyaba verdaderamente el nacimiento de un Estado Palestino, permanecía a la espera de una apertura por parte de Israel que no llegó nunca. Jasser Arafat murió y ascendieron a la jefatura de Al-Fatah aquellos que más habían disfrutado del dinero de ayuda aportado por los países árabes para beneficio del pueblo y que ellos utilizaron para tener una fuerza militarizada a su disposición y una parte importante para sus gastos personales. Esta afirmación que hago tiene bases sólidas, basta leer lo que escribió el destacado escritor palestino-norteamericano Edward Said en su obra Crónicas palestinas. Dice Said (página 124) lo siguiente: “Hallándome en Londres hace unos días, asistí a la comida anual de recaudación de fondos de la Ayuda Médica para Palestina (MAP), una importante sociedad benéfica británica que proporciona medicinas, formación y equipamiento hospitalario a los palestinos en el Líbano, Cisjordania y Gaza. La mayoría de los asistentes (y, de hecho, muchos de sus miembros) eran árabes, y concretamente palestinos; pero había también una considerable presencia británica. Los dos principales oradores, fueron lord David Steel, actual presidente de la MAP, antiguo miembro del Parlamento y jefe del partido Liberal, y Clare Short, ministra de Desarrollo Internacional en el nuevo gabinete laborista de Tony Blair. Ambos son conocidos defensores de los derechos palestinos y, a pesar de que hablaron con aprobación de los hoy difuntos acuerdos de Oslo, insistieron en lamentar el actual estado de cosas, en el que los palestinos continúan sufriendo la negación de sus derechos. Sin embargo, lo más llamativo de ambos oradores fue la referencia que hizo cada uno de ellos al uso indebido de los fondos públicos por parte de la Autoridad Palestina.” Hay muchas referencias más sobre el mal uso de los dineros de ayuda, tanto en otros escritos del difunto periodista Edward Said como en otros más actuales. Es conocida por muchos la noticia de las mansiones que se hicieron construir Abu Mazen (Abbás) y Um Yihad en la costa de Gaza con dineros provenientes de esta ayuda humanitaria, y hay mucho más. La bancarrota moral de Al-Fatah, la corrupción cada vez mayor de su superestructura y de jefes intermedios y la falta de respeto a los civiles por los “policías” de la ANP tuvo consecuencias funestas para los palestinos. El pueblo se dividió y una mayoría pasó a apoyar a Hamás, que se había distinguido por la honestidad y el respeto de su jefatura hacia la población. El temor a una dirección con medidas religiosas extremas como las de otras organizaciones islamistas, hizo que todavía una parte de los palestinos apoyasen a Al-Fatah, como el mal menor. Pero Hamás hasta acá ha tenido un comportamiento correcto y no hay indicios de corrupción, lo cual es muy importante ante los ojos de los palestinos y del mundo, de los que aún no siendo palestinos, desde fuera de Palestina apoyamos en forma irrenunciable su lucha.

Estados Unidos tiene una política que sirve fundamentalmente a sus intereses, como todos los Estados del mundo lo hacen. Es necesario repetirlo porque hay muchos que ven en las medidas de carácter geopolítico sólo cuestiones del bien y del mal. Y el interés de USA es mantener esa zona bajo su control y colaborar con el Estado de Israel, que sea como sea, es su aliado principal. Indudablemente que en la política de USA juega un papel importante lo que se llama el Lobby judío, que no es otra cosa que los capitalistas judíos que apoyan a aquel candidato a presidente o al ya elegido, siempre y cuando tenga una política clara de apoyo a Israel. Y el Lobby judío es poderoso. De manera que los palestinos han errado en elegir a USA como país neutral en intermediario en su disputa con Israel. USA hasta aquí sólo ha hecho reuniones y más reuniones en donde se llegan a acuerdos que luego no se cumplen, en especial por parte de Israel. En ese sentido la ANP ha cometido un error que ha costado caro. En el artículo que escribí en noviembre de 2007, “¿A dónde conduce la conferencia de Annapolis?” dejé en claro que el resultado de esa conferencia sería muy poca cosa. Decía yo que Annapolis sería un fiasco, y lo fue. Por esa época pensaba que los israelitas entregarían sólo promesas, hoy ya ni siquiera hacen promesas como no sea utilizar la fuerza para desalojar a los palestinos de Jerusalén y de otros territorios y aumentar la construcción de viviendas en esos territorios para inmigrantes llegados de Europa. Pensaba en aquella época que era posible un Estado batustiano al estilo de los Estados que creó el aparthied en Sudáfrica. De un Estado batustiano a ningún Estado propio y libre, a no ser la existencia de un mini Estado en Gaza gracias a la tenacidad y al valor de los combatientes de Hamás.

Ahora pienso que ni siquiera un Estado batustiano es posible. Las alternativas para los palestinos son cada vez más reducidas. No hay espacio para maniobrar y así la estrategia se reduce sólo a medidas tácticas que no obedecen a una estrategia general y coordinada. Decía en aquella época que Israel (y también USA) obligaría a la ANP a medidas irregulares que conducirían a una guerra civil como realmente ocurrió. El mal de todo esto no fue tanto la lucha entre la ANP y Hamás, como la actitud poco clara y casi entreguista de Al-Fatah a los norteamericanos y de esa forma, al Estado de Israel aunque no se lo hubiesen propuesto. Y ¿cuál es la alternativa política de Al-Fatah en este momento. Están paralizados esperando que venga una ayuda exterior que no llega, sobre todo que tanto Jordania como Egipto se han casado con USA y apoyan enteramente su política. Abu Mazen y algunos de sus seguidores hablan de declarar en forma independiente la creación del Estado Palestino aún a pesar de las amenazas de los israelíes.
Eso no es nuevo. Durante varios años y en más de tres ocasiones dijeron lo mismo y luego no se cumplió con lo enunciado, lo que demuestra que esas declaraciones no son otra cosa que palabras al viento.

Hasta aquí yo no había barajado la posibilidad de un sólo Estado en el cual palestinos y judíos tengan los mismos derechos, en todo orden de cosas. Esa posibilidad tampoco estaba en la mente de los judíos que sólo apoyaban la existencia de un Israel judío y no un Israel con dos etnias y al menos dos religiones. Me parecía algo imposible por el odio acumulado durante más de 60 años. Sobre todo, el odio a los judíos, que han cometido enormes tropelías y abusos a diario. El pueblo palestino ha sufrido mucho. Han tenido que soportar más allá de lo humanamente posible y por eso, a veces, movidos por la desesperación, acuden a las acciones terroristas que no puede ser comparadas con el terrorismo diario de las fuerzas israelíes. La gente de otros lugares no comprenden que un ataque con artillería contra viviendas civiles, en el que muere o son terriblemente heridos niños, mujeres y ancianos es tan o más terrorista que una bomba en un restaurante de Tel Aviv.

El mundo va cambiando a pasos largos. Sobre todo por la globalización de la economía y la necesidad cada vez más urgente de fuentes energéticas sin las cuales la economía no puede funcionar. Y como resultado de esto último, los Estados-nación van perdiendo su influencia para entregársela a Estados que se unen en base a intereses comunes, a su cercanía, a su región. Así surgió la Unión Europea y hay otros proyectos ya en camino. Y ¿qué ha de ocurrir en Oriente Medio en uno o dos decenios? Es muy probable que surja algo parecido tomando como base al o los países más desarrollados y que tengan una economía sólida. Así sea Irán, Turquía o Arabia Saudita la base de este Estado regional o Estado Multinacional como lo llamé en otro trabajo, Israel quedaría aislado y perdería más que ganaría con su aislamiento. Pero si fuese un Estado con dos etnias y con dos religiones, podría ser parte de esto y con ello saldría a flote económicamente, sobre todo porque se ha desarrollado tecnológicamente. Y la tecnología da más dividendos que los productos agropecuarios o las materias primas. Además, como lo dice Ali Abunimah en Al Jazeera: “los Judíos israelíes ven su moneda y la legitimidad moral devaluada drásticamente en todo el mundo, mientras que demográficamente los palestinos están a punto de convertirse en una mayoría, una vez más en la Palestina histórica.” Existe claro está, los ultra reaccionarios que piensan que la única solución es expulsar a los palestinos de Palestina, pero eso no podría ser ya que conduciría a una guerra en la cual muchos países árabes tendrían que participar al lado de los palestinos.

El asunto es que hoy se han planteado algunos políticos israelíes que fueron los más reaccionarios, sobre la posibilidad seria de un Estado compartido con los palestinos. ¿A dónde conduce todo esto? No lo sabemos, pero no es una idea descabellada, si los palestinos llegasen a gozar de los mismos derechos que tienen los judíos y participasen en todas las instancias del poder estatal. Desde luego que esta posibilidad es difícil de aceptar por los palestinos. Pero, antes que sea demasiado tarde, tal vez sea la única alternativa a la guerra, de la cual tampoco se puede esperar mucho. Lo cierto es que hoy se necesita una estrategia sólida que marque una ruta posible, porque, como bien sabemos, la política correcta es aquella que responde a una estrategia de lo posible. Y para ello no podemos evadirnos de la realidad, por triste que esta sea.

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Pronunciamiento de Narciso Isa Conde: Ante la acusación del gobierno de Uribe en la OEA

MCB

El régimen genocida de Álvaro Uribe Vélez instruyó a su Embajador en la OEA para presentar un informe mentiroso contra Venezuela, en el que me acusa de integrarme a campamentos guerrilleros de las FARC en territorio venezolano y me acusa de ser parte de una “red de coordinación de guerrillas” al servicio de esa organización insurgente, con la cual he tenido relaciones políticas abiertas desde hace mas de 40 años.

Las fotos presentadas como pruebas es algo que en periodismo se llama “refrito” o “información trasnochada”.

Ellas fueron tomadas en el 2006 en territorio colombiano, en ocasión de mi visita política a uno de los frentes guerrilleros de las FARC, invitado para hacerme varias entrevistas sobre el proceso latinoamericano=caribeño y para intercambiar puntos de vista con los comandantes Iván Márquez y Jesús Santrich, y fui yo quien la di a conocer en mi país y en el exterior.

Mucho antes, a raíz de los diálogos de paz con el gobierno de Pastrana, me entrevisté con los fallecidos comandantes Raúl Reyes y Manuel Marulanda, y mas luego Raúl Reyes visitó nuestro país.

Nunca he estado con las FARC-EP en territorio venezolano, ya que sus campamentos están en Colombia. Y los he visitado con los riesgos de lugar y la vestimenta adecuada a las difíciles circunstancias en que me ha tocado hacerlo.

He viajado muchas veces, aunque hace varios meses que no lo hago, ha Venezuela para participar en diversas actividades publicas, todas ellas previamente convocadas y difundidas. De ello siempre he informado al país a través de los medios de comunicación y del programa Tiro al Blanco.

Soy coordinador de la Presidencia Colectiva del Movimiento Continental Bolivariano (MCB) y lo fui de la Coordinadora Continental Bolivariana (CCB) que le precedió. En ambos espacios las FARC y otras organizaciones insurgentes han participado junto a múltiples movimientos y partidos revolucionarios.

Nunca he ocultado mis relaciones políticas con diversas organizaciones revolucionarias, armadas o no armadas, a lo largo de toda mi trayectoria. Ese es un derecho que me asiste y que ha sido ejercido también por innumerables dirigentes comunistas, socialistas y revolucionarios de mi país y de todo el mundo.

Desde la revolución de abril de 1965 no he participado, por razones conocidas, en ninguna otra lucha armada, sea guerrillera o insurreccional. Pero si lo hiciera no tendría porque negarlo ni ocultarlo, sino que me sentiría orgulloso de ese rol siempre que responda a los intereses de los pueblos oprimidos, empobrecidos y reprimidos.

El conflicto armado en Colombia dura ya 60 años y tiene profundas raíces sociales, por lo que jamás me prestare a estigmatizar, calumniar, excluir o discriminar a quienes han tomado las armas contra un Estado terrorista y opresor, enfrentados ahora a la creciente intervención militar de EEUU en ese país.

No tengo nada que ocultar.

Si debo decir que todo esto es una patraña del gobierno de Uribe y de su sucesor Juan Manuel Santos, quien desde el ministerio de las fuerzas armadas ya me hizo acusaciones similares, ambos instrumentos de guerra del Pentágono; patraña evidentemente dirigida a propiciar la agresión militar estadounidense contra el proceso liberador venezolano, a desestabilizar al gobierno de Chávez y a facilitar el plan gringo de conquista militar de la Amazonía.

De paso persigue criminalizar a los revolucionarios del continente que no aceptamos su chantaje y denunciamos su genocidio.

En mi caso es claro que procuran justificar el plan criminal colombo-estadounidense ya denunciado.

Esta es una clara señal de su reactivación, lo que denuncio ante el país y el mundo.

Narciso Isa Conde
22-07-2010
Santo Domingo, R.D.

Foto: Colombia, FARC - Narciso Isa Conde con comandantes de las FARC-EP. Esta imagen fue exhibida por el embajador de Colombia en la OEA, publicada en la ABP en el 2008 por cortesía de Isa Conde.

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Deconstrucción de la libertad de expresión: Archivos y estados de excepción

Víctor Silva Echeto (especial para ARGENPRESS.info)

1. Las excepciones de la introducción

La libertad de expresión es un concepto que tiene, por lo menos, dos rostros como Jano: entre ellos dos se encuentra el de los que enarbolan la idea, pero, en la práctica -por antecedentes o acciones concretas- no utilizan la misma concepción para medir quiénes atacan o no a la libertad de expresión, ya que para realizar esa medición se basan fundamentalmente en concepciones ideológico- políticas. (1)

Esto es, para esos grupos conservadores de presión o para las grandes empresas que sostienen a los medios de comunicación, los gobiernos de izquierdas en América del Sur (con sus matices se podrían mencionar los de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina, Brasil, Uruguay o Paraguay), violentarían permanentemente la libertad de expresión, confundida con libertad de “mercado” (la mano invisible), mientras que los gobiernos conservadores- de derechas, por su propia concepción económico-política, defenderían la libertad de expresión, o no está de más repetirlo, la libertad de mercado. Los sintagmas establecen la ecuación: libertad de expresión = libertad de mercado.

Dos rostros: uno mira hacia el exterior, criticando a quiénes supuestamente la atacan y, un segundo rostro que mira hacia el interior, asumiendo que hay libertad de expresión en países de ideología liberal-conservadora o neoliberal. No está de mas decirlo que en países, como por ejemplo Chile, la libertad de expresión es muy cuestionable porque crecen los oligopolios de los medios de comunicación (cuestionándose, paralelamente, la libertad de mercado o su autorregulación) o, conjuntamente, la diferencia política, cultural, social y económica no tiene su lugar en las pantallas, sonidos y escrituras mediáticas.

Un caso concreto es el de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), quién no solamente no criticó a las dictaduras cívico- militares que atropellaron a los gobiernos democráticos o semi-democráticos que gobernaron Sudamérica entre los años '70 y '80, sino que, aún más, algunos de sus directivos actuales, como el periodista Danilo Arbilla, fueron funcionarios de la dictadura cívico- militar uruguaya. Pero, en la actualidad, critican la supuesta falta de libertad de expresión que existiría en países, gobernados por la izquierda, como es el caso de Venezuela, Bolivia, Ecuador o Brasil.

Otros ejemplos que habría que sumar son los de las actuales legislaciones sobre medios de comunicación en Argentina y en Uruguay, que abrieron las licencias de otorgamiento a los medios comunitarios, además, de las ya existentes a los medios, llamados, comerciales. Esas normativas han sido ampliamente criticadas por grupos empresariales que se acostumbraron a ampliar su poder en los medios de comunicación sin ningún tipo de control socio- comunitario ni estatal, y tuvieron una total impunidad para apoyar gobiernos de turno (militares; cívico- militares; civiles acusados de corrupción), como es el caso del grupo Clarín de Argentina. El pago para tanto silencio fue el otorgamiento de ondas de radio y televisión por parte de los gobiernos de turno. (2)

En el caso del grupo Clarín de Argentina, empresarios/as críticos/as con el actual gobierno argentino y con la ley de servicios de comunicación audiovisual (3) (llamada de los tres tercios, ya que otorga un tercio a los medios comerciales, otro tercio a los medios sin fines de lucro -comunitarios, socio-culturales y otro tercio al Estado), elaborada y apoyada por grupos sociales, intelectuales, sectores comunitarios, periodistas y políticos de centro- izquierda, ha reaccionado más airadamente contra esta ley que con las supuestas libertades que rigieron en Argentina durante la dictadura cívico- militar o durante el gobierno, acusado de corrupción, de Carlos Menem. Un caso aparte es el de su relación, tan confusa que llega hasta niveles familiares, con los detenidos desaparecidos durante el proceso cívico- militar, ya que la propietaria del grupo está acusada de adoptar dos niños hijos de detenidos- desaparecidos.

2. Una primera aproximación al Estado de excepción: Clarín y los desaparecidos
Ernestina Herrera de Noble, dueña del grupo Clarín, para las Abuelas de Plaza de Mayo adoptó dos hijos de detenidos desaparecidos, durante la dictadura cívico- militar de Argentina.

Así las cosas, en ese país, para conocer la identidad de los hijos de detenidos desaparecidos, las personas sospechosas de haber adoptado un/una niño/a en esas condiciones, debe de someterse y someterlos/as a exámenes de ADN. De no ser así por su propia voluntad, están obligados/as a hacerlo.

No obstante, la propietaria del grupo Clarín, fue burlando los exámenes de ADN para conocer la identidad de los hijos, adoptados en 1976.

Hay que tener presente que la poderosa empresaria argentina, quién ha sido crítica con el gobierno actual de Argentina, desde el grupo de medios de comunicación Clarín, no mantuvo la misma posición durante la dictadura cívico - militar que azotó a la Argentina durante los años 1976 y 1983.

Uno de los últimos intentos por conocer la identidad de los supuestos hijos de detenidos- desaparecidos fue en junio de 2010. Pero, paradójicamente, el día del examen, el Banco Nacional de Datos Genéticos de Argentina no pudo realizar la prueba genética para determinar si la dueña del grupo Clarín adoptó a dos hijos de desaparecidos en dictadura, informó en un comunicado Abuelas de Plaza de Mayo, debido a la falta de colaboración por parte de Herrera de Noble.

El Banco informó a la justicia que no había sido posible obtener el ADN de Marcela y Felipe Noble Herrera “por contaminación de las prendas” que fueron utilizadas para la prueba, según la organización de familiares.

“El estudio determinó que las prendas de vestir, que habían sido entregadas voluntariamente por Marcela y Felipe Noble Herrera en el allanamiento practicado el 28 de mayo pasado, no fueron aptas para obtener su perfil genético”, indica. “Por ello, no se pudo concretar el entrecruzamiento con las muestras de los familiares que buscan a sus seres queridos desaparecidos durante de la última dictadura militar”, agrega el informe.

La entidad precisó que “las prendas analizadas fueron medias, camisetas, camisas, pantalones y ropa interior femenina, ya que Felipe Noble Herrera no portaba calzoncillo al momento de la requisa”. Los peritos “informaron que, llamativamente, las prendas contenían información genética de numerosas personas de distintos sexos”, según la nota de prensa. Para las abuelas, los peritos deberán declarar ahora ante la justicia para explicar por qué razones “podrían aparecer tantos perfiles genéticos en prendas íntimas y de vestir, pues no parece posible que se trate de algo casual o accidental”, sostiene el comunicado.

La entidad abogó porque la jueza del controvertido caso, Sandra Arroyo Salgado, defina el curso a seguir para dilucidar si los jóvenes, adoptados en 1976, son hijos de desaparecidos nacidos durante el cautiverio de sus madres durante el régimen militar (1976/83).

Debido a que algunos jóvenes que se sospechan que fueron robados se negaron a la extracción de sangre para realizar la prueba genética -como el caso de los Noble Herrera- la justicia argentina admite realizar la prueba en cabellos, ropas íntimas o cepillos de dientes.

Abuelas de Plaza de Mayo ha restituido la identidad a un centenar de niños apropiados, sobre un total estimado de 500 casos. Sobre el tema, el diario Clarín y sus medios afines, no han dicho nada, ni una imagen, un sonido o una letra. Los rostros de Jano sobre la libertad de expresión…

3. Segunda aproximación al Estado de excepción: Chile, Piñera y Chilevisión

El actual presidente de Chile, Sebastián Piñera, saltándose todas las concepciones mundiales sobre el otorgamiento de ondas, y con el beneplácito de la Concertación de Partidos por la Democracia de centro izquierda, durante el gobierno de Ricardo Lagos Escobar, el 15 de abril de 2005, adquirió el canal de televisión Chilevisión. A partir de ahí, comenzó a diseñar su campaña presidencial que lo llevó a la presidencia de Chile en enero de 2010. Al canal de televisión se le sumó la propiedad mayoritaria de Colo-Colo, el equipo de fútbol más popular de Chile. Canales de televisión, compañías áreas, equipos de fútbol, lo llevaron a transformarse en el candidato presidencial-empresario, que mezclaba ambos roles sin aclarar en qué momento cumplía uno u otro.

La mezcla de programas sensacionalistas sobre la delincuencia (potenciando el discurso sobre la inseguridad), teleseries, culebrones, reality shows y de programas periodísticos, permitieron que el discurso y las imágenes de Chilevisión, por acción u omisión, fueran uno de los principales escenarios para potenciar la candidatura, y la posterior gestión, de Sebastián Piñera. La política en escena y la escena de la política.

Ya en la presidencia de la república, la “venta” del canal de televisión se ha transformado en uno de los temas políticos del país. Dos rostros de Jano: en el propio canal de televisión se discute sobre la “propiedad” del medio, aunque no se incorpora la opinión de que, por definición, la televisión, como los medios de comunicación de aire, son patrimonios públicos y, por lo tanto, no pueden enajenarse (venderse o comprarse) sino otorgarse los permisos de administración (económica y de contenidos de la onda), por un tiempo determinado y sujeto a evaluaciones. Mientras tanto, Piñera sigue siendo su “propietario” y se encuentra esperando su venta.

Uno de los últimos hechos ocurrió el 15 de julio de 2010. Ese día, el contralor de la República, Ramiro Mendoza determinó que Piñera no está “inhabilitado” para nombrar autoridades del canal estatal de televisión y a un miembro del Consejo Nacional de Televisión, un organismo autónomo del Estado que debe “velar por el correcto funcionamiento de los servicios de televisión”, según sus estatutos. “No sería ilegal el nombramiento (…) no hay una incompatibilidad”, dijo Mendoza. “Contraloría no advierte impedimento para que el Presidente de la República cumpla con la función de efectuar los señalados nombramientos y proposiciones, por cuanto la sola circunstancia de que el jefe de Estado, como persona natural, sea accionista en los términos antes indicados no lo inhabilita al efecto”, sentencia el dictamen. La Cámara de Diputados aprobó el 14 de julio de 2010, un proyecto de acuerdo -por 41 votos a favor y 40 en contra- para solicitar a Piñera que venda a la brevedad Chilevisión.

Durante el terremoto que se produjo en Chile el 27 de febrero de 2010 y sus posteriores réplicas, Chilevisión reprodujo el discurso y las imágenes sobre la inseguridad, fortaleciendo el toque de queda o estado de excepción (instalado por el gobierno de centro izquierda de Michelle Bachelet Jeria ante los pedidos de la centro derecha próxima a instalarse en el gobierno con Sebastián Piñera). Dos rostros de Jano sobre la libertad de expresión: el estado de excepción se transformó en la regla, en términos de Walter Benjamin. Sobre la represión que padeció la población de las zonas afectadas, Chilevisión no dijo nada.

En definitiva, se podría decir que el terremoto en Chile tuvo dos ritmos: uno fue el que le imprimió el sismo 8, 8º el 27 de febrero y sus consiguientes réplicas, el otro fue el que, desde la madrugada de ese día, se produjo en las pantallas televisivas con transmisiones las 24 horas, pero sin que ello implicara que fuera en vivo y en directo ya que las imágenes se reiteraban segundo tras segundo durante las 24 horas. En esta segunda rítmica, se radicalizó la idea de inseguridad, propia del discurso de la derecha que gobierna actualmente y de un sector de la concertación, de estigmatización de la pobreza (los ricos no lloran, parecía la máxima), de enfrentamiento entre las familias y de los grupos más marginalizados por el sistema cada día menos sistémico. A esto se le sumó, toque de queda, militarización de las zonas afectadas (4) y el discurso amnésico sobre un nuevo tipo de desaparecido, perdido bajo las aguas del maremoto. Nuevamente, intentan limpiar -como la blanca nieve de la cordillera y del iceberg del sur- (5) la historia de secuestros, terrorismo de estado y desapariciones.

Mientras tanto, el país vive a otro ritmo y la televisión sigue, parafraseando a Baudrillard, intentando demostrar que el terremoto no tuvo lugar, sino que se produjo en el no lugar de las pantallas y en el discurso sobre la inseguridad del Estado de excepción.

4. La ironía de la “libertad de expresión” como estado de excepción
Es Giorgio Agamben (2004), quien coloca en tensión diversas categorías, entre ellas, la relación entre excepcionalidad y normalidad y entre experiencia y destrucción. Citando e invirtiendo la tesis 8 de Walter Benjamin sobre la filosofía de la historia, Agamben realiza un extenso análisis sobre los estados de excepción, aunque, a diferencia de Benjamin, estos estados no implican la liberación de los oprimidos sino el modelo de gobierno que determina de manera creciente e incontenible la política de los estados modernos en la mayor parte de sus dimensiones. De esa forma, “en casi todas las democracias occidentales” se manifiesta la tendencia, sin precedentes, de generalizar el “paradigma de la seguridad como técnica normal de gobierno” (Agamben, 2004: 27).

En América del sur el término más utilizado es “estado de sitio”, noción vinculada a las doctrinas italiana y francesa, mientras que “estado de excepción” es común en la doctrina alemana (Ausnahmezustand junto con Notstand, como estado de necesidad). Para Giorgio Agamben (2004: 14): “si las nociones de ‘estado de sitio' y de ‘ley marcial' expresan una conexión con el estado de guerra que ha sido históricamente decisiva y que aún está presente, resultan, sin embargo, inadecuadas para definir la estructura propia del fenómeno y tienen por ello necesidad de calificaciones ‘político' o ‘ficticio', también de alguna manera descaminadas”. En cambio, “el estado de excepción no es un derecho especial (como el derecho de guerra), pero en cuanto suspensión del orden jurídico mismo, define el umbral o el concepto- límite de éste” (6).

De esa forma, cada vez más, en Sudamérica diversos medios de comunicación (en una era postmediática), apelan al paradigma de la seguridad como técnica “normal” de convivencia socio- cultural. Con imágenes, sonidos y escrituras que, apelando a un nuevo tipo de archivo, muestran, hasta el cansancio, la desintegración social, paradójicamente, como la nueva forma de convivencia. Así las cosas, fortalecen el discurso sobre la seguridad como “técnica normal de gobierno”. Hay que tener presente, que las dos principales reformas que se han instalado en Sudamérica, son las de la educación y las de la seguridad. Parece que estar “seguros” (en salud, en delincuencia, en economía, en política…) es, paradójicamente, una de las claves de vida en la sociedad del riesgo.

El status necessitatis se presenta “tanto en la forma del estado de excepción como en la revolución, como una zona ambigua e incierta, donde procedimientos extra o antijurídicos en sí mismos, se convierten en derecho y donde las normas jurídicas se indeterminan en mero hecho; un umbral, pues, en que hecho y derecho parecen hacerse indecidibles” (Agamben, 2004: 46). Así, “si se ha dicho de forma convincente que, en el estado de excepción, el hecho se convierte en derecho (…) lo contrario, es verdad también: en aquel actúa un movimiento inverso, en virtud del cual el derecho se suspende y se anula en el hecho” (Agamben, 2004:46).

En ese contexto, cada vez más, a partir de las reformas procesales penales (por ejemplo, en Chile), hecho y derecho se confunden, ya que, en diversas circunstancias, los medios de comunicación “judicializan” (o mejor dicho, derechizan -de derecho y de derechas-) a los “afueras” no representativos: movimientos sociales, delincuentes pobres, otredades que no ingresan en el espacio representativo del adentro del discurso mediático y postmediático.

La radical postura de Agamben es ampliamente criticada por Marcelo Córdoba (2010), quien sostiene que el teórico italiano realiza un análisis que debilita el potencial crítico y genealógico de Foucault sobre la biopolítica y, que además, hace “de la mayor catástrofe del siglo XX el paradigma de la política occidental”, trivializando “el acontecimiento” y bloqueando “su significación normativa: la derrota del fascismo como ‘parteaguas histórico' del siglo XX”. Más allá de la crítica de Córdoba, considerar el estado de excepción como la nueva doctrina liberal (en este caso con referencia a la libertad de expresión) permite estimular el debate sobre la excepción como regla en tiempos de fluidez, rizomas y crisis.

Así las cosas, aparece -en esos archivos desestructurados- la figura del testimonio y todas sus ambigüedades. El archivo, en concreto, no es el conjunto de discursos del pasado, sino la emergencia enunciativa e imagónica, la relación entre lo dicho y no dicho, la superficie de discursos, imágenes y sonidos y los testimonios que, con toda su complejidad, aparecen y dan cuenta de esas tramas de discursos y no discursos (instituciones, imágenes, sonidos).

5. Deconstrucción de los archivos

Es Michel Foucault, uno de los que incorpora esta concepción del archivo. Michel Foucault (1996, primera edición 1970), se refiere al archivo en su propuesta arqueológica, conceptualizándolo desde la polémica noción de a priori histórico. Así las cosas, Foucault, comienza definiendo más que la condición de validez de una formación discursiva (conformada por enunciados), el papel de lo que él llama un a priori histórico. “Yuxtapuestos esos dos términos hacen un efecto un tanto detonante: entiendo designar con ello un a priori que sería no condición de validez para unos juicios, sino condición de realidad para unos enunciados” (Foucault, 1996: pp. 215- 216). Por lo tanto, “no se trata de descubrir lo que podría legitimar una aserción, sino de liberar las condiciones de emergencia de los enunciados, la ley de su coexistencia con otros, la forma específica de su modo de ser”, los principios según los cuáles subsisten, se transforman y desaparecen. No, un a priori de las verdades que no podrían ser jamás dichas, ni dadas a la experiencia, “sino de una historia que está dada, ya que es la de las cosas efectivamente dichas”.

Foucault utiliza este término tan polémico, porque “este a priori debe dar cuenta de los enunciados en su dispersión, en todas las grietas abiertas por su no coherencia, en su encaballamiento y su reemplazamiento recíproco, en su simultaneidad que no es unificable” y en su “sucesión que no es deducible”. En definitiva, “ha de dar cuenta del hecho de que el discurso no tiene únicamente un sentido o una verdad, sino una historia, y una historia específica que no lo lleva a depender de las leyes de un devenir ajeno”.

El a priori se caracteriza por un conjunto de prácticas discursivas y él mismo es un conjunto transformable. Foucault propone llamar archivo a esos sistemas de enunciados, que, por una parte, conforman acontecimientos, y, por la otra, cosas. Por archivo no entiende “la suma de todos los textos que una cultura ha guardado en su poder como documentos de su propio pasado”, o “como testimonio de su identidad mantenida”; no lo entiende tampoco por “las instituciones que, en una sociedad determinada, permiten registrar y conservar los discursos cuya memoria se quiere guardar y cuya libre disposición se quiere mantener” (Foucault, 1996: 219).

Más bien, es por el contrario, el sistema de la discursividad, las posibilidades y las imposibilidades enunciativas que éste dispone. “El archivo es en primer lugar la ley de lo que puede ser dicho, el sistema que rige la aparición de los enunciados como acontecimientos singulares”. El archivo “es el sistema general de la formación y de la transformación de los enunciados” (Foucault, 1996: 221). Su análisis, además, comporta una región privilegiada: a la vez próxima a nosotros, pero diferente de nuestra actualidad, es la orla del tiempo que rodea nuestro presente, que se cierne sobre él y que lo indica en su alteridad; es lo que, fuera de nosotros, nos delimita” (Foucault, 1996: 222).

En resumen, mientras la constitución del archivo, de acuerdo al planteamiento de Foucault (1996), deja al sujeto al margen, reducido a una función o posibilidad vacía, “la cuestión decisiva” en el testimonio, para Agamben, “es el puesto vacío del sujeto” (Agamben, 2003: 152).

El archivo, también, adquiere toda su densidad como paradójico “mal”, donde el “arkhé” guarda y desecha, “documentaliza” y descarta. Al respecto, Jacques Derrida (1997: s/p) se pregunta: “¿por qué reelaborar hoy día un concepto del archivo? ¿En una sola y misma configuración, a la vez técnica y política, ética y jurídica?” Entre los intentos de intervenir esa pregunta con deconstrucciones posibles, Derrida indica que habría que considerar que los desastres que marcan el fin de milenio y el inicio del siglo XXI, son archivos del mal: “disimulados o destruidos, prohibidos, desviados, ‘reprimidos'”.

Es decir, hay que considerar su tratamiento tanto masivo como refinado, así como sus manipulaciones privadas o secretas, porque “nunca se renuncia, es el inconsciente mismo, a apropiarse de un poder sobre el documento, sobre su posesión, su retención o su interpretación” (Derrida, 1997). A la primera pregunta se le suman otras: “¿mas a quién compete en última instancia la autoridad sobre la institución del archivo? ¿Cómo responder de las relaciones entre memorándum, el indicio, la prueba y el testimonio?”

En este último punto, Giorgio Agamben se plantea, también, esa relación de conflicto entre el archivo y el testimonio: “en oposición al archivo, que designa el sistema de las relaciones entre lo no dicho y lo dicho, llamamos testimonio al sistema de las relaciones entre el dentro y el fuera de la langue, entre lo decible y lo no decible en toda lengua; o sea, entre una potencia de decir y su existencia, entre una posibilidad y una imposibilidad de decir” (Agamben, 2003: pp. 151- 152).

Volviendo a Agamben (2003: 153) y a su intento de demarcarse de cierta fenomenología, hay que considerar que: “el testimonio es una potencia que adquiere realidad mediante una impotencia de decir, y una imposibilidad que cobra existencia a través de una posibilidad de hablar”. Estos dos “movimientos no pueden identificarse ni en un sujeto ni en una conciencia, ni separarse en dos sustancias incomunicables. El testimonio es esta intimidad indivisible”.

A modo de conclusiones

La noción de libertad de expresión, tan instalada en occidente y en su extensión sudamericana, tiene dos rostros como Jano. Esto implica que está atravesada por una paradójica situación, donde los que muchas veces dicen defenderla, no hacen más que defender una libertad de mercado que, contradictoriamente, no hace más que incrementar los oligopolios mediáticos.

Paralelamente, los medios -en lugar de ser patrimonio o archivos públicos- se enajenan (venden y compran) entre empresarios (o empresarios- presidentes, como en el caso de Chile) sin pasar por mecanismos de evaluación del Estado o del conjunto de la sociedad y de sus tejidos y tramas culturales. Esto implica que sus contenidos no dan cuenta de las diferencias socio- culturales, sino que están vinculados a la arbitrariedad de lo que deciden sus “propietarios” del momento (caso grupo Clarín con los niños hijos de detenidos-desaparecidos, supuestamente, adoptados por su “propietaria” durante la dictadura cívico- militar).

Es, en ese contexto, que la enarbolada por algunos medios en Sudamérica libertad de expresión, además, de vincularse a la libertad de mercado difunde permanentemente el “estado de excepción” como “paradigma normal de gobierno” y de convivencia. Las pantallas, sonidos y escrituras, son las nuevas formas semióticas de juzgar, transformando al derecho en hecho y viceversa. Los testimonios amplifican discursos que convierten a la verosimilitud en verdad y ésta, como el acontecimiento, deja de ser un tópico filosófico para transformarse, contradictoriamente, en una regularidad mediática.

Víctor Silva Echeto, académico uruguayo, docente de la Universidad de Playa Ancha (Valparaíso, Chile) e investigador del CONICYT- Chile.

Notas:
1) Soy consciente de que la noción de ideología presenta numerosas complejidades. Va desde el extremo de ponerla en cuestionamiento alojándola en la teoría de la representación en la época clásica (Foucault, 1986) pasando por la teoría reproduccionista (Althusser, 1994) hasta llegar a su reactualización (Žižek, 1994; Van Dijk, 1999 y Eagleton, 2007). No obstante, en este caso, sin entrar en detalles, me refiero a las relaciones discursivas y extra-discursivas entre ideología y poder.
2) En el caso de Uruguay es escandalosa la concentración de los medios de comunicación -fundamentalmente radio y televisión- en grupos económicos dependientes de familias criollas de empresarios: Romay, Salvo, Restano, Schek, Cardozo y De Feo. En Chile, actualmente, se produce la concentración de la “propiedad” de las radios por parte del grupo Prisa de España (Iberoamericana Radio Chile) y de la televisión en un presidente (Piñera) “propietario” de un canal de televisión (Chilevisión) y, por extensión, con posibilidades de control del canal “público” (televisión nacional de Chile). Tres grupos económicos concentran el 55 por ciento de la “propiedad” de las radios en este país.
3) Hay que aclarar, no obstante, que más allá de la disputa entre el gobierno y el grupo Clarín, asociaciones de medios comunitarios y alternativos, también han planteado reservas sobre el contenido de la ley.
4) Fundamentalmente, Concepción, justamente una de las zonas más enfrentadas del país, entre otros temas, por la causa mapuche.
5) Hago mención al iceberg que Chile trasladó en 1992 a su stand de la expo-Sevilla como un gran movimiento publicitario y de marketing, justamente en momentos que se transitaba entre la dictadura chilena y la postdictadura (o democracia tutelada). También, al blanqueamiento de La Moneda (palacio presidencial), borrándole todas las huellas de su destrucción durante el golpe de Estado que se produjo el 11 de septiembre de 1973, que instaló a Pinochet en el gobierno y provocó la muerte de Salvador Allende, presidente elegido democráticamente 3 años antes. Y los blancos trajes que portan los/las guardias que se encuentran instalados en la puerta de La Moneda.
6) “La historia del término 'estado de sitio ficticio o político' es instructiva” y permite aclarar porque se incorpora al sintagma, más general, de estado de excepción. “Procede de la doctrina francesa, en su referencia al decreto napoleónico de 24 de diciembre de 1811, que preveía la posibilidad de un estado de sitio, que el Emperador podía declarar, con independencia de cuál fuera la situación efectiva de una ciudad sitiada o directamente amenazada por las fuerzas enemigas”. El origen de la figura jurídica se remonta al decreto del 8 de julio de 1791 de la Asamblea Constituyente francesa, que distingue entre état de paix, en el que la autoridad militar y civil actúan cada una independiente de la otra en su propia esfera, état de guerre, en el que la autoridad civil actúa concertadamente con la autoridad militar, y état de siège, “en el que ‘todas las funciones de que está investida la autoridad civil para el mantenimiento del orden y de la policía interna pasan al comandante militar, que los ejercita bajo su responsabilidad exclusiva” (Agamben, 2004: 14). Esta última fue la situación que se vivió en la zona del terremoto de Chile desde el 28 de febrero de 2010. “Aunque por una parte (en el estado de sitio), el paradigma sea la extensión al ámbito civil de los poderes que competen a la autoridad militar en tiempo de guerra, y, por otra, una suspensión de la constitución (o de las normas constitucionales que protegen la libertad individual), los dos modelos acabarían por confluir con el tiempo en un único fenómeno jurídico, que llamamos estado de excepción” (Agamben, 2004: 15).
Referencias bibliográficas:
-Agamben, Giorgio (2004): Estado de excepción. Homo sacer II, 1. Valencia, Pre- textos.
-Althusser, Louis (1994): “Ideología y aparatos ideológicos del Estado” en Ideología. Un mapa de la cuestión. México D.F., Fondo de Cultura Económica.
-Córdoba, Marcelo (2010): “Agamben, Negri y la biopolítica hipostasiada” en F@ro, revista teórica de la Facultad de Ciencias Sociales. Universidad de Playa Ancha, Chile, http://web.upla.cl/revistafaro
-Derrida, Jacques (1997): Mal de archivo. Una impresión freudiana. Madrid, Trotta.
-Eagleton, Terry (2007): Una introducción a la teoría literaria. México D.F, Fondo de Cultura Económica.
-Foucault, Michel (1986): Las palabras y las cosas. Una arqueología de las ciencias humanas. México D.F., Siglo XXI.
(1992): Microfísica del poder. Madrid, La piqueta.
(1996): La arqueología del saber. México, siglo XXI.
-Žižek, Slavoj (ed.). (1994): Ideología. Un mapa de la cuestión. México D.F., Fondo de Cultura Económica.
-Van Dijk, Teum (1999): Ideología. Una aproximación multidisciplinaria. Barcelona, Gedisa.

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Indulto

Álvaro Cuadra (especial para ARGENPRESS.info)

Cuando el país se aproxima a la emblemática fecha de su Bicentenerario, las autoridades eclesiásticas han dado a conocer un documento en el cual, en nombre de la clemencia y la misericordia, se reclama un indulto amplio que incluye, por cierto, a quienes cumplen condenas por violaciones a los Derechos Humanos. Como es natural, una solicitud tal está destinada a generar una áspera polémica en nuestra sociedad, pues confronta a víctimas y victimarios, trayendo al presente heridas y cicatrices.

Más allá del fundamento ético y religioso con que se reviste la demanda de la Iglesia, lo concreto es que tal discurso constituye una maniobra política que obliga a los distintos actores a pronunciarse. En primer lugar, se trata de una interpelación directa al primer mandatario, a quien corresponde otorgar los indultos solicitados y establecer sus límites y condiciones. Es claro que una demanda de esta naturaleza resulta incómoda para La Moneda, pues cualquier respuesta posible entraña un costo político.

La demanda de la Iglesia no emerge de la nada sino que ha sido ambientada desde hace meses por figuras ligadas a la dictadura militar, incluido el hermano del actual presidente, y por círculos castrenses en retiro con claras simpatías en sectores fundamentalistas católicos. Los poderes fácticos que operan tanto dentro como fuera de la Iglesia Católica exigen un pronunciamiento claro del gobierno que represente un giro en torno a la política sobre Derechos Humanos.

Es evidente que aceptar sin más las presiones de estos grupos de poder significaría no sólo negar su propio discurso frente al tema sino desconocer convenios internacionales, violentar el espíritu de la ley y borrar mucho de lo obrado hasta aquí por los gobiernos concertacionistas. A esto habría que agregar el enorme desprestigio internacional que recaería sobre el primer gobierno de derecha y la afrenta a la sensibilidad mayoritaria de la sociedad chilena actual.

Por otra parte, cerrar la puerta a los indultos solicitados representaría para el actual gobierno indisponerse con aquellos sectores ligados a la “familia militar” que aunque minoritarios poseen grados de influencia en la derecha dura que apoyó la candidatura Piñera. Si consideramos que la solicitud de indulto viene firmada por las más altas autoridades de la Iglesia chilena, podemos imaginar el calibre político del tema en cuestión y lo que significaría negarse de plano a atender a lo solicitado.

Lo que está fuera de toda duda es que el gobierno del señor Piñera enfrenta un problema político no menor que lo confronta con sectores de la oposición y, principalmente, con sectores de su propia alianza. La derecha, como oposición, ha sido insensible al tema de los Derechos Humanos por más de veinte años, haciéndose cómplice de crímenes atroces e impidiendo el actuar pleno de la justicia. Todo indica que para un gobierno de derecha, como el actual, la salida política se juega en los matices, con el riesgo cierto de no dejar satisfechos ni a los unos ni a los otros.

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Ferrocarriles. Compras chinas: Adquisiciones que no responden a un plan de recuperación integral ferroviario (Parte I)

Juan Carlos Cena (especial para ARGENPRESS.info)

El ferrocarril una cuestión nacional.

A 50 Años de la desaparición de Raúl Scalabrini Ortiz.
A 62 años de la nacionalización de los ferrocarriles.

La verdad es lo que es
y sigue siendo verdad
aunque se cuente al revés.
Antonio Machado.

Transporte ferroviario su distorsión conceptual

Poco se ha escrito (diría casi nada) sobre el papel que el Estado debe cumplir (y cumplió) frente al sistema de transporte nacional y en particular sobre el ferrocarril. Específicamente, a lo largo de la historia de los ferrocarriles, desde su instalación, desarrollo y destrucción.

En exceso se han vertidos juicios falaces sobre la verdadera naturaleza de ese modo de transporte, induciendo e instalando en forma análoga todo un embuste en el seno de la sociedad. Distorsión aceptada donde han abrevado en ese charco ligeros pensadores, ignorantes, mediocres, parlanchines incontinentes y esas yerbas, repitiendo en forma autista esa falsedad como si fuera una verdad absoluta. Toda una maniobra de distracción armada por unos, impulsada por otros. Patraña guebeliana, repetida por ilustrados y amanuenses. Joseph Goebbels decía Ahora será fácil llevar la campaña, porque podemos usar todos los recursos del Estado.

Así es, a partir del golpe de 1955 comienza la campaña, el Estado cambiaba de manos. El Estado, herramienta de poder de la clase dominante, utilizaba los recursos para otros objetivos políticos.

Se había instalado un poder en el Estado con propósitos claros. En consecuencia, comenzaba en forma violenta el desmoronamiento del aparato productivo anterior. Se iniciaba otra etapa de cambio en el Sistema. Había que destruir lo antepuesto, para imponer modificaciones profundas en el Sistema Capitalista. El capitalismo relevaba y modificaba las relaciones de producción. Las reglas serían otras, la explotación al pueblo tampoco sería la misma, empeoraría, un vector represivo la atravesaría. El objetivo de este nuevo reordenamiento capitalista era la de explotar a los trabajadores y al pueblo de la cuna a la tumba.

Después del golpe de Estado comenzaba, dentro del campo social, el desmontaje de una formación ideológica de carácter nacional. Acción ejecutada por los colonizadores nativos representantes de los antiguos colonialistas ingleses. Nada fue dejado al azar por estos cipayos. Ningún gobierno “democrático” ni militar detuvo esta política diseñada y ejecutada después del golpe de estado de 1955.

La invención de la mentira se haría costumbre, práctica, rutina. Si lo anunciado era verdad o no, era secundario. Lo importante era instalar la mentira en la sociedad, hasta que la república creyera que era una verdad. La mentira se multiplicaba sin contención. El déficit de los ferrocarriles era el cáncer nacional, decían.

El doctor Roberto Verrier, Ministro de Hacienda de los golpistas de 1955, fue uno de los voceros de la mentira. En 1957 elabora y publica un informe que se llamó el Plan Verrier y, dentro de él, contenía el mentado déficit ferroviario, mismo que es apoyado por Prebisch.

El principal silogismo contra los ferrocarriles fue la de agitar, en forma sistemática y permanente, el argumento del déficit ferroviario. Los sofismas remontaban vuelo sin que nadie contestara. ¿No se podía, o la cobardía asomaba sus crestas? Se publicaban informes estadísticos con una falta total de rigurosidad técnica, y sobre los estudios realizados concernientes al estado de situación de los ferrocarriles; (Recordar INDEC actual).

Datos falaces se propagaron. La invención de la mentira se hacía costumbre, práctica, rutina. Si lo anunciado era verdad o no, era secundario. Lo importante era instalar la mentira en la sociedad, hasta que la república creyera que era una verdad. La mentira se multiplicaba sin contención. El déficit de los ferrocarriles era el cáncer nacional, decían.

Los libres pensadores potenciaron esa falacia hasta la fecha. Se mentía a dos puntas. Este argumento se fue instalando sobre una comunidad poco reflexiva: todo un valor de verdad alterado y errado.

De esta manera la sociedad se mal informaba. Además con esa habitualidad poco reflexiva se satura, se aburre y no saca las conclusiones correctas correspondientes sobre el tema del transporte; es para imaginarse como esta sociedad aburrida debe enfrentar a diario las otras dificultades cuando la farsa está instalada y la verdad reprimida.

Lo que si no es distracción, sino ocultamiento, es el papel que jugaron los ferroviarios en este devenir, como si los ferrocarriles funcionaran sin hombres. La historia de los ferroviarios está ligada a la historia del movimiento obrero, al desarrollo y consolidación de los ferrocarriles; a sus creaciones particulares como sociedades de socorros mutuos, bibliotecas, escuelas, cooperativas, sistema integral de salud y su vasta y profunda impronta cultural. No ocurre por casualidad este ocultamiento.

Nadie menciona las huelgas resistentes más notables como la de 1961 y la última de 1991/1992 contra la tupacamarización del ferrocarril.

Para comprender correctamente este trabajo, antes debemos seguir haciendo algunas consideraciones, aunque muy breves, esta vez sobre el transporte, el ferrocarril y un resumen de la historia de las promesas.

Algunas consideraciones sobre el transporte

Decimos que el transporte interviene reiteradamente, en la producción y comercialización de bienes. La mercancía o cualquier producto manufacturado toman valor, recién, cuando interviene el transporte. Por eso el precio y la calidad de los servicios del mismo afectan intensamente la perfomance de todo el sistema económico. Para tener una idea cuantitativa de la importancia económica del Sector Transporte es ilustrativo mencionar que el mismo genera más del 9% del PBI y, que en él, se efectiviza un 11% de la Inversión Bruta Interna.

El transporte debe aportar irremplazables soluciones a los problemas de integración del espacio territorial y de la Defensa Nacional, cumpliendo trascendentes funciones de la ecuación económica-financiera.

Allí, en esa, su directa injerencia en la economía global donde el transporte adquiere capital importancia que debe calificarse, sin duda alguna, como trascendente.

El sistema constituye un aspecto clave de la vida nacional, ya no existe ninguna actividad que no requiera de una forma u otra de este servicio.

El sistema de transporte es como el sistema arterial que irriga al cuerpo humano. Sin este régimen circulatorio el cuerpo no tendría vida. Todas las arterias, venas grandes, pequeñas, y conductos capilares contribuyen armónicamente al funcionamiento de ese camino circulatorio. Todos los vasos arteriales son afluentes tributarios al sistema central de irrigación, todos son necesarios, comunicantes y complementarios entre sí. No compiten. Si eso ocurriera habría un serio desequilibrio en el metabolismo de ese cuerpo, o no habría vida.

No se puede imaginar el desarrollo de una comunidad que no cuente con un sistema de transporte adecuado, armónico, integrado, donde los distintos modos se complementen y sirvan a la universalidad comunicacional del territorio nacional.

El objetivo básico de cualquier Estado en ese sector es: Transportar, eficientemente, al más bajo costo social para la Nación. Para eso, deberá fijar objetivos claros en su organización y armonización general. El Estado debe intervenir definiendo las normas de comportamiento de los distintos modos de transporte. Cumpliendo, con plena facultad, la función de planificador y organizador; asumiendo, a su vez, el papel de ente regulador a través de un férreo control de gestión, para así corregir errores y desviaciones en los objetivos fijados.

El ferrocarril es un componente del Sistema Nacional de Transporte y, como tal, su relación con la economía general se inscribe en este marco.

En tales fines el ferrocarril tiene funciones específicas a las cuales, la Nación no puede renunciar.

Sin embargo, en mérito a constreñirlo a un papel netamente comercial se abandonaron infraestructura y servicios de importancia estratégica, sin que los medios sustitutos, rigiéndose por estrictos e impropios mecanismos de lucro hayan cubierto mínimamente los espacios vacíos, por el retiro del medio ferroviario, condenando a la extinción a poblaciones íntegras.

El ferrocarril es el medio más barato para el transporte masivo de personas y cargas en medias y largas distancias, bajo ciertas condiciones.

Estas son definiciones sintéticas y primarias al desarrollo del tema. Referente al papel que juega el Estado y el rol que debe jugar en su inserción, el sistema nacional de transporte ferroviario, en el sistema nacional de transporte. Desde hace años, desde todas las latitudes del mundo donde el transporte juega un papel fundamental en el desarrollo de los países, se ha dicho y comprobado que viajar y transportar en tren es mas seguro.

El ferrocarril debe ser un sistema integrado de transporte, industrias y comunicaciones: un servicio publico y cumple una función social, que entre sus características principales figuran la de transportar todo a todas partes y en todo tiempo, con la regularidad obligada de sus servicios.
Breve historia de las promesas incumplidas

El último discurso de Néstor Kirchner en su campaña electoral sobre la recuperación de los ferrocarriles fue en Cruz del Eje, provincia de Córdoba, en ese momento era un candidato exultante. La esperanza blanca federal.

Luego, ungido presidente, anunció variados y diferentes planes, pero nunca un Proyecto Integral para recuperar los Ferrocarriles Argentinos. Han transcurrido más de siete años de anuncios y discursos de distintos tonos. Eso sí, a pesar de las incontinencias verbales, la continuidad de las concesiones ferroviarias no sólo se han profundizado, sino que se eternizan. El desvanecimiento de las promesas electorales es notable. Percibiendo que las promesas se esfumaban, desde el Mo.Na.Re.FA., afirmamos: la modalidad concesionarista se va a ahondar más que en la década de los años noventa.

Una de las primeras proclamas fue sobre la revisión de los contratos de concesión de los ferrocarriles. Luego, la mención de la apertura de los talleres de Tafí Viejo. Hecho que ocurrió en la misma ciudad donde están asentados los talleres, sus habitantes recibieron al presidente con una algarabía esperanzada. Se reabría ese establecimiento que supo albergar a más de 5.500 trabajadores, fundado por el Estado Nacional en 1907.

Al terminar su discurso, anunciado la medida prometida, dijo con fuerza y salivando las palabras: Para los escépticos que no creen les digo: ¡MINGA! Hasta el día de la fecha, el minga no se concretó, deambulan sólo 60 compañeros por sus talleres desmantelados y saqueados.

Tras ellos, Talleres Los Hornos, en La Plata, la comarca se movilizó, fueron todos a escuchar las nuevas noticias que generarían fuentes de trabajo. Ese día se anotaron de a miles, como en los otros talleres, para ingresar. Tiempo después los talleres de Campana, éste, sólo se transformó en un museo ferroso y sin presupuesto, en él crece el abandono, el óxido… y el yuyal.

Foto: Argentina, Política - La presidenta Cristina Fernández de Kirchner y parte del Gabinete nacional durante la reunión que mantuvo con el presidente Hu Jintao en el marco de la gira por China. / Autor: Presidencia de la Nación

Juan carlos Cena es miembro fundador del Mo.Na.Re.FA - Movimiento Nacional por la Recuperación de los Ferrocarriles Argentinas.

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Mutilan el proyecto de aumento jubilatorio

Marcelo Ramal (PRENSA OBRERA, especial para ARGENPRESS.info)

El supuesto “avance” del proyecto jubilatorio en el Senado ha consistido, en realidad, en su completa desnaturalización.

En la Cámara de Diputados, la comisión de previsión había votado un proyecto que fijaba las jubilaciones mínimas en el 82% del salario mínimo; en segundo lugar, establecía el reajuste de todos los haberes según los fallos de la Corte Suprema. En tercer término, fijaba la movilidad futura de las jubilaciones de acuerdo con la evolución de los salarios; ello, en reemplazo de la actual ley de movilidad, que condiciona el aumento de los haberes a la recaudación previsional. El proyecto, sin embargo, no otorgaba “derecho alguno a percibir la retroactividad que pudiere corresponder por las diferencias producidas” en el pasado. Por esas diferencias, se han originado 360.000 juicios jubilatorios.

Pero antes de que el proyecto siguiera su trámite en Diputados, el Senado avanzó en una versión mutilada. El dictamen que votó días atrás su comisión de presupuesto contempla exclusivamente el ajuste del haber mínimo al 82% del salario mínimo. En cambio, suprime los reajustes de acuerdo con los índices salariales, tanto pasados como futuros. En el primer caso, desconoce los fallos Sánchez y Badaro, que imponían los ajustes salariales de los períodos 1991-1996 y 2002-2006, respectivamente. En el caso de los ajustes futuros, deja en pie la fraudulenta “movilidad jubilatoria” del kirchnerismo.

Según los medios, los senadores votaron este proyecto “en desafío” al gobierno, que concurrió, a través de Boudou, a exponerle al parlamento la “inviabilidad” del aumento jubilatorio. Pero, en verdad, lo que hicieron fue adaptarse a las exigencias kirchneristas. Del aumento jubilatorio, sólo queda en pie el ajuste de la mínima a 1.230 pesos. Si se tiene en cuenta que la “movilidad oficial” podría implicar un aumento del 15% en septiembre próximo, la mínima kirchnerista alcanzaría los 1.030 pesos. Después de tantos choques verbales, la distancia entre oficialistas y opositores quedaría reducida a unos 200 pesos. Es cierto que el gobierno debe reunir al Consejo del Salario Mínimo, lo que podría elevar esa diferencia. Pero, precisamente, los “K” ya están maniobrando para postergar esa convocatoria, en función de “desenganchar” el haber mínimo de cualquier aumento.

Con el proyecto mutilado, alrededor del 85% de los jubilados terminaría bajo el rasero común de la jubilación mínima. Y sometido a los ajustes anuales del salario mínimo, que sería manipulado en función de consolidar los haberes de miseria. Por su parte, y para los jubilados que ganen más de la mínima, regirá la movilidad fraudulenta impuesta por los Kirchner. De este modo, la jubilación seguirá siendo una prestación asistencial, fijada por el Estado e independizada, más que nunca, del salario del trabajador en actividad.

Mientras el Senado ha votado este fraude con los jubilados, la Cámara de Diputados tiene previsto tratar el proyecto “completo” en su comisión de presupuesto, el próximo 4 de agosto. Pero los partidos opositores que supuestamente lo fogonean... son los mismos que han convalidado su mutilación en el Senado. El autor del dictamen desguasado es el “socialista” Giustiniani, socio de la UCR y de Carrió en el Acuerdo Cívico.

Después de haber hecho demagogia con el aumento jubilatorio, la oposición patronal ha cumplido con la exigencia de sus mandantes, los lobbies capitalistas, que salieron a bramar contra el proyecto presentado en Diputados.

Denunciemos en todos lados la desnaturalización del proyecto jubilatorio. Exijamos, el próximo 4 de agosto frente al Congreso, el tratamiento y la aprobación del proyecto integral, o sea: 1) jubilación mínima del 82% del salario mínimo; 2) ajuste de los haberes de acuerdo con los fallos de la Corte; 3) movilidad futura de acuerdo con el salario.

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Argentina: Juicio político. Para Alcira Argumedo, hay que juzgar toda la gestión de Macri

INFOSUR

La Diputada Nacional por la Ciudad de Buenos Aires (Proyecto Sur) contextualiza el anuncio de la realización de un juicio político al Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

La Diputada Nacional por el Movimiento Proyecto Sur, se pronunció sobre la situación en el Gobierno de la Ciudad: “Ante los sollozos del Jefe de Gobierno denunciando conspiraciones de la oposición, que exceden al Kirchnerismo, y la fuga hacia adelante que implica su propio pedido de juicio político, no debemos perder de vista lo que se juega detrás. Está en tela de juicio toda la gestión macrista, caracterizada por debilitar las políticas públicas en materia de educación, salud, desarrollo e inclusión social, al tiempo que fortalece una estructura de gobierno cada vez más reaccionaria.”

La legisladora también señaló: “Vemos el abandono y la postergación que sufren los colegios públicos, los centros de salud y los ciudadanos en general: alumnos, personas enfermas y carentes, trabajadores, desocupados y personas en situación de calle. Pero también existe un esquema represivo que se manifestó con la creación de la hoy disuelta UCEP –sin que sepamos el destino de sus violentos integrantes- y con una estructura de inteligencia policial paralela, de uso político y personal, vinculada al mismo Jefe de Gobierno.”

“Que Macri haya nombrado –aunque luego debiera retroceder ante la presión política y social- al policía “Fino” Palacios, implicado judicialmente en la causa AMIA, en la represión de Plaza de Mayo en el 2001 y en la causa de Axel Blumberg, es parte de una política en la cual gente como Osvaldo Chamorro, Ciro James y Abel Posse encajan perfectamente con el paradigma del gobierno PRO: eficiencia y eficacia para aumentar la exclusión y garantizar los propios negocios, bajo un signo reaccionario que nos retrotrae a las más oscuras y tristes épocas de la Argentina. Algo que desde el Movimiento Proyecto Sur repudiamos enérgicamente, proponiendo un modelo de Ciudad equitativo, inclusivo y más justo” concluyó la diputada.

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Pesadilla de los injustos

Oscar Taffetani (APE)

La retrospectiva de Antonio Berni que acaba de inaugurarse en el Museo de Bellas Artes -dice su curador- “fue pensada como una catedral. Los diferentes sectores se acomodan como capillas laterales a un eje axial, que funciona como metafórico altar”. El eje aludido es la obra Pesadilla de los injustos, un díptico de 3x4 metros que el Estado compró a Lily Berni, hija del pintor, pagando el precio récord de $ 1.900.000. “Es un cuadro cuya metáfora no se pierde, en esta Argentina donde la injusticia nos sigue acompañado", declaró el secretario de Cultura Jorge Coscia, tal vez sin medir el alcance de sus palabras.

Junto a Pesadilla de los injustos se exhiben treinta obras destacadas de la producción de Berni, entre ellas los óleos sobre arpillera Desocupados, Chacareros, Manifestación y Medianoche en el mundo, correspondientes al período del Nuevo Realismo.

El curador de la muestra, Roberto Amigo, dijo a los medios que “casi toda la pintura de Berni se puede sostener en una clave de discusión con el peronismo" (con lo cual, quedaría afuera la entera producción de los años ‘30 y principios de los ‘40). También dijo el curador que el Juanito Laguna de los ’70, remontando un barrilete, representa el ascenso de la lucha política juvenil (“Podríamos hablar de unos Juanitos camporistas", arriesgó). Finalmente, aludiendo a una tela que quedó inconclusa a la muerte de Berni, y que muestra a una mujer tendida junto al mar, con un avión que vuela lejano, Amigo deslizó que “muchos ven en esa obra los vuelos de la muerte de la represión”.

Como vemos, las obras del maestro Berni están expuestas a distintas clases de tráfico: son robadas periódicamente; son rescatadas cada tanto; son apropiadas y recuperadas y vueltas a vender; son leídas de cierta manera en los ’80 y de otra en los ’90, y así. Pero invariablemente son escamoteadas a quien es su auténtico destinatario y heredero: el pueblo.

No obstante, sorteando las vallas habitualmente impuestas, ciertos adultos y ciertos niños (privilegiados) tienen la posibilidad de acercarse por sí mismos a algunas obras de Berni, para recibir directamente, sin intermediarios, lo que esas obras tienen para decirles.

Vida de un trabajador

El día que Deliso Antonio Berni vino al mundo -un 14 de marzo de 1905-, Rosario era un inquieto paisaje de barcos llegando y partiendo, inmigrantes con baúles a cuestas, conventillos, almacenes, fraguas, molinos harineros y quintas que se perdían en el dorado y verde de los campos.

Antonio fue el menor de tres hermanos, hijos de padre sastre y de madre costurera. “Soy de aquel tiempo -escribió una vez- en que se podía jugar a la pelota en la calle, porque sólo pasaban carros y mateos. Perdí a mi padre a los siete años; después, a un hermano; me quedé con una hermana y con mi madre, que falleció en el ’36”.

Su primer trabajo fue como aprendiz en una fábrica de vitrales, antes de cumplir 12 años. Fileteaba y arreglaba vidrios las horas que no estaba en la escuela. Y también aprendía dibujo, en una sociedad de socorros mutuos. A los 14 hizo su primera exposición en el Salón Mary de Rosario. A partir de allí, no paró de trabajar en lo que definitivamente le gustaba: la creación artística.

Militante comunista en los ’30, Berni se animó junto a Gambartes y otros artistas del Litoral a romper con el molde del naturalismo y el realismo socialista, para hacer una pintura mural que no necesitara paredes, un instrumento de denuncia y crítica social. De aquella época son sus chacareros y sus cosecheros, sus obreros en huelga y sus desocupados.

Debieron pasar tres décadas de viajes y de convivencia cotidiana junto a los nuevos desplazados, a los nuevos migrantes y los nuevos niños de las orillas, para que nacieran dos personajes que marcarían para siempre su pintura: Juanito Laguna y Ramona Montiel.

Otra mirada, la misma

El estigma de la pobreza marca para siempre a Juanito. Pero no pierde su inocencia. Ni su alegría. Ni sus ganas de cambiar la vida. Le lleva el almuerzo a su papá, que trabaja en la fábrica (porque alguna vez -créase o no- hubo fábricas). Y tiene vacaciones. Y tiene fiesta de Navidad. Y tiene el asombro, el renovado asombro por las cosas que pasan. “Juanito es un chico pobre -escribió Berni- pero no es un pobre chico. Tiene los ojos cargados de porvenir".

Desde las orillas -donde Juanito vive- viaja hasta el centro de la ciudad Ramona, la costurerita que dio el mal paso (“¡y qué tonta si no lo daba!”, nos susurra Yunque). Cuando Ramona aparece en escena, algo ya se ha quebrado en la Argentina, además del orden constitucional. Y entonces el purpurado corrupto dicta clases de moral. Y las señoras deshonestas predican la virtud. En el discepoliano cambalache, Ramona medra. Allí, en lo destituido, avanza.

De lo épico a lo lírico: ése es el pasaje nítido que hace Berni entre los ’30 y los ’60. De la protesta organizada a la sátira surrealista. El paradigma de Goya y de Picasso, dos maestros de la pintura, se cumple en el rosarino más que en cualquier otro artista del país. Trabajo con la forma. Trabajo con el lenguaje. Siempre trabajo. Y una mirada certera, insobornable, sobre la realidad social.

El cuadro Pesadilla de los injustos, hoy puesto en el “altar” del Museo de Bellas Artes, lleva un segundo título, más largo, de puño y letra de Berni: La conspiración del mundo de Juanito Laguna trastorna el sueño de los injustos.

¿Será así? ¿Podrá esa conspiración del arte y la belleza sobreponerse a la mediocridad, a la burocracia y la estupidez? ¿Prevalecerá sobre el sueño de los injustos? No hay palabras que puedan responder a esas preguntas.

“Finalmente -escribió Van Gogh en su última carta- por nosotros sólo pueden hablar nuestros cuadros”.

Fuente imagen: APE

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