lunes, 26 de julio de 2010

El narcotráfico: Un problema de todos. ¿Qué hacer?

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

Las drogas ilegales y el mercado

El mundo de las drogas ilegales, en tanto gran negocio a escala planetaria, pero más aún: como mecanismo de control social, es algo manejado por los mismos actores que deciden las políticas globales, las deudas externas de los países y fijan las guerras. Dicho claramente: el mundo de las drogas ilegales es un instrumento implementado -secretamente- por los grandes poderes, y más exactamente, por la Casa Blanca, por el gobierno de la principal potencia del orbe: Estados Unidos de América, en función de seguir manteniendo su hegemonía.

Sabiendo que no es simplemente un problema de salud pública o una cuestión criminal de orden policial, sabiendo que las dimensiones del asunto son gigantescas, con implicancias militares a nivel planetario incluso, ¿qué podemos hacer los ciudadanos de a pie para enfrentar todo eso, nosotros, los pueblos que seguimos padeciendo la explotación y la exclusión social?

Hay que empezar por crear conciencia, por desmontar la mentira en juego, por denunciar de manera pública el mecanismo que allí se realiza.

Está claro que el problema afecta a todos los ciudadanos comunes, tanto los del Norte como los del Sur. En los países capitalistas desarrollados el problema es la cultura de consumo ya establecida, consumo universal de cuanta mercadería se ofrezca y que incluye, entre otras, las drogas ilegales (además de las legales. Las benzodiazepinas, es decir: los tranquilizantes menores, constituyen la segunda droga más vendida en todo el mundo, luego del ácido acetil salicílico -la aspirina-). En el Sur, donde no es tanto la calidad de vida lo que está en juego, sino su posibilidad misma, el problema tiene otras connotaciones: el tráfico de drogas ilegales es una buena excusa que sirve para la intervención directa, política y militar. En ambas perspectivas, no obstante, se trata de lo mismo: mecanismos de dominación político-cultural con los que el poder se asegura el manejo de las poblaciones y los recursos. En ambos casos, también, para el campo popular se trata de lo mismo: ¿qué hacer?, ¿cómo enfrentar este monstruo que se ha ido creando y que se presenta como de tan difícil desarticulación?

La legalización es una clave fundamental para empezar a cambiar todo esto; si se saca a las drogas de su lugar de prohibido, seguramente va a descender en muy buena medida el consumo y se va a terminar, o se va a reducir ostensiblemente, mucho de la delincuencia y la violencia que acompañan al fenómeno. Pero la legalización no es la solución final.

A partir de la misma condición humana, finita, siempre necesitada de válvulas de escape ante la crudeza de la vida, para lo que apareció el uso de evasivos -práctica que se repite en todas las culturas-, a lo cual se suma la monumental inducción artificial a un consumo siempre creciente, es muy difícil predecir si en un futuro inmediato podremos prescindir absolutamente de las drogas. Pero el hecho de quitarles su estigma diabólico, despenalizarlas, eso ya constituiría un paso adelante en el manejo del tema. De todos modos, dado que en la actual situación estamos ante una red tan fuertemente tejida, con intereses tan extendidos, quizá resulte prácticamente imposible, dentro de los marcos sociales donde la misma surgió, poder terminarla en totalidad.

¿Represión o prevención?

Los planteamientos policíaco-militares en relación al narcotráfico no son una verdadera respuesta ante el problema. De hecho las políticas antinarcóticos que se despliegan por todo el planeta, alentadas por Washington como parte de su estrategia de dominación global, ponen siempre, y cada vez más insistentemente, todo su acento en la represión. Se reprimen, eso sí, los dos puntos más débiles de la cadena, los que menos incidencia tienen en todo el fenómeno: el productor de la materia prima (campesinos pobres de las montañas más recónditas) y el consumidor final. De esa forma no hay posibilidad alguna de terminar con el círculo. Eso, en todo caso, marca que no hay la más mínima intención de afrontar el problema en forma seria. Muy por el contrario, reafirma que es un “problema” artificial, provocado, manejado desde una óptica de control político-militar planetaria. La angustia humana que lleva a consumir los diversos consuelos químicos de que disponemos no es artificial; lo es, sí, el manejo político que se viene haciendo de él desde hace unas cuatro décadas, con fines de dominación.

A esto se suma el manejo hipócrita que se hace del tema, pues mientras por un lado la estrategia de hegemonía global de Washington levanta la voz contra el flagelo del narcotráfico, al mismo tiempo su principal instancia presuntamente encargada de combatirlo, la DEA, funciona de hecho como el más grande cartel del trasiego de sustancias ilícitas en el mundo. Doble discurso inmoral con el que es imposible afrontar con seriedad el asunto y que ratifica, en definitiva, que no hay interés en terminar con el mismo.

En Cuba hay algo emblemático: el caso del general Arnoldo Ochoa, héroe de la guerra de Angola, y de otros tres oficiales del Ejército. Cuando se descubrió que participaban en una red de narcotráfico, se les fusiló. Eso fue realmente una respuesta fuerte del Estado a este problema social, con un alto contenido político e ideológico. Y de hecho Cuba, más allá de la sucia campaña mediática internacional con la que quiere involucrársela en el negocio de las drogas ilegales, no tiene problemas ni de narcotráfico ni de consumo. ¿Se tratará de fusilar unos cuantos mafiosos para terminar con el problema? No, sin dudas que no; los entramados en torno al poder mundial que hoy día se construyeron con este mecanismo son infinitamente complejos. En definitiva, el consumo inducido de drogas es parte medular del mantenimiento del sistema capitalista, tanto como lo es la guerra. Atacar el narcotráfico, por tanto, es dar en el corazón mismo del poder. Por eso en un país socialista se puede fusilar a narcotraficantes considerándolos delincuentes peligrosos mientras que la DEA, la agencia pretendidamente dedicada a la lucha contra los narcóticos, termina funcionando como el principal grupo mafioso de narcotráfico. Está claro que el proyecto del capitalismo no es terminar con el negocio; al contrario: lo necesita.

Dicho de otra manera: el sistema capitalista se apoya cada vez más en pilares insostenibles. Si la guerra, el consumo de narcóticos o un modelo de consumo voraz que está provocando una catástrofe medioambiental sin salida, si esas formaciones culturales son las vías sobre las que transita, eso marca que, como sistema, no tiene salida. Si la muerte y la destrucción son su alimento imprescindible, definitivamente no sirve al desarrollo de la humanidad. Por el contrario, es el camino que conduce a su destrucción.

En un sentido es casi imposible, al menos hoy, pensar en un sujeto que a través de la historia no haya necesitado este soporte artificial de las drogas. De hecho, hasta donde podemos reconstruir, nuestra historia como especie, nuestra misma condición de finitud nos confronta con esa angustia de base que nos lleva a buscar apoyos en determinadas sustancias químicas. Son nuestras “prótesis” culturales, que hablan, en definitiva, de nuestras flaquezas originarias. Es difícil, cuando no imposible, hablar de “la” condición humana, una condición única, ahistórica; con modestia podemos hablar de la condición de ser humano que conocemos hoy. El sujeto de referencia, aquél del que podemos hablar en este momento, es una expresión en pequeño de la dimensión socio-cultural general que lo moldea; por tanto es una expresión de finitud girando en torno a valores egocéntricos y donde la lucha en torno al poder juega un papel central. Esa es, al menos, nuestra realidad constatable hoy; si la edificación de una nueva cultura basada en otros principios da lugar a un nuevo modelo de sujeto, a nuevas relaciones sociales, y por tanto a una nueva ética, está por verse. En todo caso, hay ahí un desafío abierto. Con mayor o menor éxito, el socialismo lo ha intentado construir en las primeras experiencias del siglo pasado. Si aún no se logró, ello no habla de la imposibilidad del proyecto. Habla, en todo caso, de su dificultad, de la lentitud en cambiar modelos ancestrales. ¿Quién dijo que cambiar la ideología patriarcal, machista, xenófoba y egocéntrica que conocemos en todas las culturales actuales es tarea fácil? La duda, en todo caso, es ver si ello será posible cambiar. La apuesta nos dice que sí. ¿O estaremos condenados a sociedades centradas en la división de clases y en el triunfo de los “mejores”? ¿Habrá, acaso, que aceptar un darwinismo social originario?

Negocios “sucios”: una necesidad del sistema

Siendo crudamente realistas, nuestra situación en este momento es que estamos en el medio de un mundo manejado criminalmente por unos pocos grandes poderes basados en enormes capitales privados y con un espíritu militarista furioso; y son esos factores de poder los que han puesto en marcha la estrategia del consumo de drogas ilegales como parte de su política hegemónica. Una vez más, entonces, la pregunta inicial: ¿qué hacemos ante este estado de cosas?

Llamar casi ingenuamente al no consumo de drogas sabemos que no alcanza. En todo caso, con bastante más modestia -o visos de realidad-, se podrían pensar estrategias para minimizar el consumo. ¿O podremos terminar algún día con la angustia de base que genera estas huidas a paraísos perdidos? De momento, nadie en su sano juicio podría concebir un mundo donde los evasivos no fueran necesarios; pero lo que sí podemos intentar es generar una nueva sociedad donde ningún grupo aliente las conductas de las grandes mayorías imponiéndole tendencias, obligándolas a consumir en función de proyectos basados en el beneficio de unos pocos.

Algunos gobiernos, con proyectos alternativos al neoliberalismo salvaje de estos últimos años, están proponiendo nuevos caminos. No se trata de seguir los dictados del imperio, hacer buena letra para no ser “descertificados” y apoyar la estrategia de represión que se ha puesto en marcha. Reprimiendo al usuario final o al campesino productor de las materias primas, no se termina con el problema de las drogas ilegales. Para atacar el consumo con alguna posibilidad cierta de impactar positivamente hay que implementar políticas que vayan más allá de la represión policíaco-militar; hay que poner énfasis en la prevención en su sentido más amplio.

Pero terminar con el narcotráfico tal como hoy lo conocemos implica, por fuerza, luchar en términos políticos por otras relaciones sociales. Se trata, inexorablemente, de una nueva sociedad: nuevas relaciones de clases, nuevas relaciones entre países, nuevas relaciones entre géneros. Es decir: un mundo nuevo, una nueva ética, un nuevo sujeto. Sin ese marco no es posible considerar seriamente el narcotráfico, sabiendo que él es, en definitiva, un instrumento más de dominación de la clase capitalista global liderada por el aparato gubernamental de Washington.

Sólo la construcción de una sociedad nueva que supere las injusticias de lo que ya conocemos en el ámbito de la iniciativa privada basada en el lucro y que recupere críticamente lo mejor que hayan producido las primeras experiencias socialistas del siglo pasado, sólo así podremos pensar de verdad en terminar con el altísimo consumo inducido y el tráfico de sustancias psicoactivas como gran problema de salud a escala planetaria. Sólo una sociedad nueva a la que llamaremos socialista, quitándonos de encima el miedo y la esclerosis que nos produjeron las pasadas décadas de neoliberalismo feroz, sólo una sociedad con esas características, centrada en la equidad, en la búsqueda de justicia por igual para todas y todos, sólo eso será lo que podrá desarmar esa estrategia de muerte que hoy, al igual que el siempre mal definido “terrorismo”, ha implementado el imperialismo para seguir manteniendo sus privilegios disfrazando el control social con el noble fin de un combate contra un problema real. El peor enemigo de la sociedad, en definitiva, no son las mafias delincuenciales que trafican con drogas ilegales; el enemigo sigue siendo el sistema injusto que usa esa barbarie para beneficio de unos pocos privilegiados.

Nadie asegura que los seres humanos, por nuestra misma condición de finitud, no sigamos apelando por siempre a estos apoyos externos, estos evasivos que constituyen las drogas. Pero sí podemos -y debemos- buscar modelos de sociedades más justos donde ningún poder hegemónico decida maquiavélicamente la vida de la humanidad, tal como sucede hoy día con el capitalismo desarrollado. Una sociedad que no ofrece salidas, que se centra cada vez más en los “negocio de la muerte” como son la guerra, la catástrofe ecológica provocada, el consumo imparable de drogas, la apología de la violencia, no es sino una barbarie, es la negación de la civilización. Los “incivilizados” no son los pueblos que aún están en el neolítico y con taparrabos, tendenciosa imagen holywoodense que ya se nos internalizó. La barbarie está en la sociedad capitalista que no ofrece salida a la marcha de la humanidad, que tiene como sus dos principales quehaceres la guerra y las drogas, principales rubros comerciales del mundo. ¿Cómo entender, si no, lo que decíamos de las benzodiazepinas? ¿Por qué esa acuciosa necesidad de fugarnos de la realidad?

En ese sentido, entonces, hacemos nuestras las palabras de Rosa Luxemburgo para mostrar que sin cambio social no es posible terminar con esta cultura de muerte llamada capitalismo que nos envuelve día a día, destruyendo valores morales y el propio medio ambiente. Es decir: “socialismo o barbarie”.

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Kosovo: Independencia para albergar la mayor base militar yanki del mundo

Miguel Giribets (especial para ARGENPRESS.info)

La reciente decisión del Tribunal Internacional de Justicia bendiciendo la independencia de Kosovo (aunque hace unos años decían lo contrario), trae de nuevo al primer plano de la actualidad la tragedia de la ex-Yugoslavia. Es un buen momento para aportar algunos elementos de reflexión que nos permiten denunciar que la independencia de Kosovo obedece, más que a la “voluntad de de los pueblos”, a turbios intereses militares y económicos de los países occidentales, con los Estados Unidos a la cabeza.

Camp Bondsteel

Kosovo debe su existencia como país independiente a la necesidad de los Estados Unidos de disponer de una base militar en la zona. Esta base militar se llama Camp Bondsteel y es la mayor y más cara de todas las que tienen desplegadas los Estados Unidos por todo el mundo desde la guerra de Vietnam.

Antes del comienzo de la guerra contra Yugoslavia, The Washington Post señalaba que “dada la creciente fragilidad de la situación en Oriente Medio, necesitamos nuevas bases y derechos de utilización del espacio aéreo para proteger nuestros intereses relativos al petróleo del Caspio”. Y es que por aquellas fechas ya estaba decidida la construcción de la base militar de Camp Bondsteel como uno de los objetos esenciales de la guerra que se iba a desatar. Si miramos un mapa, fácilmente no daremos cuenta que Kosovo es un punto estratégico de primer orden, pues desde su territorio se puede actuar sobre Oriente Medio, el Caucaso, Irak, Irán, o -y tampoco hay que pasarlo por alto- sobre Moscú.

La base está ubicada cerca de la frontera con Macedonia. Alberga a unos 10.000 solados norteamericanos.

El paro entre la población kosovar de la zona llega al 80%. Los salarios del personal nativo contratado son extraordinariamente bajos, entre 1 y 3 dólares la hora; todo ello para que la inflación no se dispare, según fuentes norteamericanas.

Debido a la fuerte presencia de fuerzas de la OTAN en Kosovo, la prostitución se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos. Kosovo tiene el triste récord de no “exportar” putas a todos los prostíbulos de Europa, como sucede con los otros países ex - socialistas, sino que tiene que “importar” jóvenes de Europa central y oriental para que se prostituyan a mayor gloria de las tropas de la OTAN. La explotación infantil forma parte de esta dura realidad: como señala Christine Dolan, de la Campaña Internacional Humanitaria contra la Explotación Infantil, “los empleados de los suministradores del ejército norteamericano se acuestan con la mafia y compran niños como objetos sexuales”.

Los corredores energéticos

La base de Camp Bondsteel sirve también de perro guardián de un corredor energético que atraviesa la ex-Yugoslavia, un hecho que constituye una de las razones fundamentales de la agresión occidental a este país: en los planes imperialistas la traída de petróleo y gas del Caucaso y Asia Central a Occidente pasa por la ex-Yugoslavia.

Hay dos proyectos de corredores. Uno es alemán: nace en Constanta (puerto rumano en el Mar Negro) y sigue la línea Belgrado-Hamburgo. El otro proyecto es de los Estados Unidos y sigue le trazado Bulgaria-Macedonia-Albania. En 1999 el general Jackson, que entonces dirigía la OTAN, era muy claro cuando decía que “sin duda permaneceremos mucho tiempo para garantizar la seguridad de los corredores energéticos que atraviesan este país”.

En 2004 se firmó el acuerdo AMBo, que permitía construir un oleoducto desde Burgas, en Bulgaria, a Albania (proyecto estadounidense). En 2007 los ministros de Economía de Rumania, Serbia y Croacia firmaron la puesta en marcha del “Corredor 10” (proyecto alemán), un oleoducto de 1.200 km.

Los trazados de carreteras siguen los intereses económicos que mencionamos, según la potencia que los patrocina. Así, la Agencia Europea para la Reconstrucción ha invertido 47 millones de euros en las carreteras y autopistas de Kosovo, mientras que la Agencia Norteamericana para el Desarrollo Internacional ha invertido 30 millones de dólares en la ruta Bulgaria-Macedonia-Albania. Estas “ayudas” occidentales las están pagando muy caras las poblaciones de los países ex-socialistas, que son las que finalmente han de devolver la inversión realizada. El gasto social de estos países y miles y miles de empleos están siendo el precio.

Kosovo en el paraíso capitalista

Kosovo es una fruta apetitosa para las grandes potencias occidentales, pues dispone de grandes reservas de carbón, zinc y níquel. Estas minas están sobretodo en las zonas de mayoría serbia, lo que explica uno de los motivos de la limpieza étnica contra los serbios.

La Kosovo Trust Agency, dependiente de la ONU, ha organizado el proceso privatizador de la economía kosovar: minas, instalaciones eléctricas, correos, aeropuerto, ferrocarriles, y un largo etcétera, han sido privatizadas a precio de saldo. Interpress News Service decía en un informe del 20 de enero de 2008 que la venta de 300 empresas públicas desde 2003 sólo ha supuesto 344,5 millones de dólares.

Las subidas de precios son imparables. Como ejemplo, señalemos que entre 2007 y 2008 el precio del pan pasó de 4 a 30 dinares; el kilo de carne de cerdo, de 180 a 260 dinares (con Milosevic estaba a 60, y la proporción vale para todos los productos que reseñamos); las patatas, de 7 a 12 dinares el kilo; el azúcar, de 25 a 50 dinares; el litro de aceite, de 36 a 70; el metro cúbico de gas, de 3 a 11,20 dinares.

Michael Collon relata un caso de Belgrado, que es aplicable para Kosovo y el resto del mundo ex-socialista: “Mis viejos amigos, una pareja de intelectuales de Belgrado, compran un plátano o un yogur, ya que no pueden pagar más. El café ya no se vende en paquetes de medio kilo, sino sólo en paquetes de cien gramos. Pero ya no lo toman, se ha convertido en un lujo (…) Sí, estamos bien, nos las arreglamos, me dicen, pero han perdido diez kilos. Una comida consistía en una lata de sardinas para tres, algunas páprikas, pan… Y ya no se contabilizan los suicidios de ancianos que ya no se pueden comprar sus medicinas” (Michael Collon, Rebelion, Esp., 21-01-03)

“Se ha acabado el acceso a las medicinas a bajo precio de las farmacias estatales; estas medicinas se han vuelto casi en inencontrables. En cambio, hay que tener unos ingresos muy sólidos para poder pagarse las medicinas de las farmacia privadas” ” (Michael Collon, Rebelion, Esp., 21-01-03)

La propaganda occidental hizo creer a sectores de la población de los países ex-socialistas que el capitalismo traería unas condiciones de vida superiores a las del socialismo. Seguimos con Michael Collon en 2003: “una gran ilusión domina actualmente a la juventud yugoeslava, porque es sobretodo ella la que más ilusiones alimenta respecto a las promesas de Occidente. La gran ilusión es creer que, aceptando las voluntades de las multinacionales y los dirigentes occidentales, la prosperidad vendrá a recompensar a la población yugoeslava. La cuestión decisiva sigue siendo cuánto valen las promesas de Estados Unidos y de sus aliados. Tentados por las promesas de prosperidad hechas en 1989, países como Rusia, Bulgaria o Albania se pusieron de rodillas ante el imperialismo occidental. ¿Acaso sus pueblos viven mejor hoy? Los hechos han respondido” (Michael Collon, Rebelión, 21-01-03).

Kosovo y las mafias

Kosovo está en manos de las mafias. El informe de 2007 de Maceij Zaremba, periodista del diario sueco Dagens Nyheter, tras pasar 6 meses en Kosovo, revela las estrechas relaciones entre los dirigentes internacionales de la UNMIK (la misión de la ONU) y la mafia albanesa, con el visto bueno de la ONU: Kosovo es un lugar sin ley, un centro de comercio de mujeres y droga; viniendo del aeropuerto hay una gasolinera cada 6 kilómetros, "un record fantástico que, desgraciadamente, sirve únicamente para el blanqueo de dinero del contrabando de droga y armas, y de la esclavitud sexual" (Rebelión, Esp, 19-12-07); sólo hay electricidad unas horas al día, "¿Cómo, entonces", nos preguntamos, "mientras que el Estado está dirigido por Naciones Unidas que ha invertido 700 millones de euros en las dos centrales eléctricas en una región tan rica en lignito que podría alumbrar todos los Balcanes, Kosovo no puede producir bastante electricidad y, en cambio, contamina el aire 70 veces más que la norma permitida por la Unión Europea?" (Rebelión, Esp., 19-12-07); los siete "gobernadores", los jefes de la UNMIK, sólo han hablado en sus informes de la estabilidad y de los progresos de la situación, pero las fuentes británicas señalaron a Zaremba que la sede de las fuerzas de policía de la ONU está desbordada de informes sobre la criminalidad, que nadie ha abierto nunca. "La mayoría de los crímenes no se han investigado nunca, pero, viendo la composición de la UNMIK, ¿quién iba a hacerlo aunque lo deseara?" (Rebelión, Esp., 19-12-07); "si roban a alguien no hay prácticamente ninguna posibilidad de que se encuentre al ladrón, a pesar de que Kosovo tenga el mayor número de policías por habitante de Europa. En los tribunales esperan 300.000 casos no resueltos. Si uno es serbio o gitano, le pueden quemar a uno la casa mientras que los soldados de la ONU miran tranquilamente el incendio. Y esto ha ocurrido muchas veces". (Rebelión, Esp., 19-12-07).

Marie Fuchi, que dirigió la Kosovo Trust Agency en 2003-04 afirma que la ayuda internacional va a parar a manos de la mafia local; Francia consiguió que la telefonía se privatizara a favor de Alcatel: los precios son los más altos de la zona y los beneficios van a parar a Francia y Mónaco, con el visto bueno de la ONU. Der Spiegel reproduce las declaraciones de unos policías alemanes destacados en Kosovo: "Uno se indigna cuando ve cómo los peores mafiosos disfrutan ahí manifiestamente de la protección de los estadounidenses" (Rebelión, M.Collon, 24-03-04). En Pristina, una legión de "funcionarios" occidentales, que no trabajan pero que cobran sueldos desorbitados, protegen a las mafias locales que trafican en la heroína afgana (otro país ocupado por la OTAN).

En los últimos años la comunidad internacional ha llevado a Kosovo unos 20 millones de euros, pero nadie sabe dónde están. En julio de 2002 investigadores de la Unión Europea descubrieron en diversas cuentas en Gibraltar 4,5 millones de euros.

También las tropas españolas se vieron involucradas en la trama mafiosa. Reproducimos varios párrafos de una carta que dirige Pedro Javier Sánchez Zarca, Secretario de Prensa de la Unión Federal de Guardias Civiles a Michael Collon: "El caso que nos ocupa es que a seis compañeros, que integraron el contingente de Kosovo hasta el 2 de agosto de 2007, se les repatrió sin explicación alguna de Istok, por haber descubierto una serie de irregularidades que pudieron ser constitutivas de delito, quedando la base sin policía militar ni órgano de control ante la corrupción, que no nos atrevemos a calificar de generalizada, en el propio Ejército Español. (…) "Los compañeros estuvieron recopilando pruebas que demostraban que el personal que contratan las empresas de la UTE (Unión Temporal de Empresas) estaban bajo el dominio de las mafias, sin control ninguno, sin seguro médico y sin contrato, como el ministerio de Defensa Español exige.(…) "También localizaron un posible delito de tráfico de anabolizantes en la base, de contrabando de tabaco y alcohol, que se vendía sin el control fiscal, ni la precinta (certificado de su pago a Hacienda), que los suministros que se mandaban desde España vía Grecia se desviaban a un almacén sin control del Ejército, donde se descargaban sin control alguno, pudiendo estar las empresas de la UTE desviando dicho material para su venta fuera de la base, o hacer contrabando con dicho material.(…) "Incluso le doy una pista, hubo un cargamento de carne procedente de Paraguay que no cumplía los requisitos sanitarios, que se detectó en la frontera, que sospechamos iba a ser revendido en España a través de la Base Española.(…) "El caso es que de la Base España se sustraía (o robaba) hasta el gasoil de la gasolinera, ya que la encargada de la misma también mantiene una relación sentimental con el empleado del cátering de la base. Poseemos fotos de dicho gasoil en el almacén donde se desviaba todo el material que el Gobierno Español mandaba como pertrechos a nuestros soldados". (Rebelión, Esp., 31-01-08)

Como afirma Chossudovsky "los barones de la droga de Kosovo, Albania y Macedonia se han convertido en las nuevas elites económicas, frecuentemente vinculadas a importantes intereses comerciales occidentales. Los ingresos financieros procedentes del tráfico de drogas y armas se han reciclado a otras actividades ilegales como las redes de prostitución. Altos responsables del régimen del Presidente albanés Berisha han estado implicados en el tráfico de drogas y en el tráfico ilegal de armas con Kosovo. Tráficos que pudieron florecer impunemente a pesar de la presencia, desde 1993, de un importante contingente de tropas norteamericanas. En los últimos años, este tráfico de drogas ha permitido a la UCK poner en pie de guerra a treinta mil hombres en poco tiempo. La OTAN he hecho un matrimonio de conveniencia con la mafia". Los servicios de policía europeos lo confirman, especialmente la Agencia Criminal Federal de Alemania: "Los albaneses son actualmente el grupo más importante para la difusión de la heroína en occidente".

Si exceptuamos a Rugova, los dirigentes de Kosovo de los últimos años tienen un curriculum poco enviadiable.

- En diciembre de 2004 es nombrado primer ministro Ramush Haradinaj. Antiguo guerrillero, es responsable de crímenes de guerra contra la población serbia de Kosovo entre 1998 y 1999. En Serbia tiene 108 acusaciones por "crímenes en guerra y en paz". Su nombramiento es impugnado por Solana, Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europa, pero la administración civil de la ONU opinó lo contrario. Finalmente, el Tribunal Penal Internacional acusa al primer ministro de Kosovo de crímenes de guerra, por lo que tiene que dimitir.

- Agim Ceku, nuevo primer ministro de Kosovo en mayo de 2006, está acusado por un Tribunal de Belgrado de crímenes en Croacia y en Kosovo. Los norteamericanos han obligado a la Interpol a retirar la orden internacional de búsqueda y captura, aunque esto sólo puede hacerlo el tribunal que ha emitido la orden.

- Hashim Tachi, vencedor en las elecciones de 2008, es un criminal de guerra del UCK y uno de los dirigentes del cartel criminal de Kosovo. Forma parte del Grupo Drenica, sindicato criminal asociado a las mafias albanesas, macedonias e italianas dedicadas al tráfico de heroina procedente de Turquía, Pakistán y Afganistán.

El UCK

En la agresión a Yugoslavia, la CIA y el Bundes Nachrichten Dienst (BND, servicio secreto alemán) han ido de la mano. Los primeros pasos en la creación de la UCK los dieron los alemanes: los terroristas kosovares utilizaron uniformes y armamento alemanes… y dinero de la droga.

La financiación de las operaciones imperialistas con la droga es el modelo que se utilizó en América Central con Oliver North, Haití o Afganistán. Apareció por primera vez en la guerra del Vietnam, con la financiación a las fuerzas reaccionarias de Laos en los años 60 del siglo pasado. En Rambouillet (negociaciones de paz) los dirigentes de la UCK iban de la mano de Madeleine Albrigtht, secretaria de Estado Estados Unidos, al tiempo que la Europol (la Organización de la Policía Europa) reunía pruebas e informes de la conexión de la UCK con los traficantes de drogas albanos.

Arabia Saudita y Kuwait financiaron abiertamente al UCK, con fondos y mercenarios. En la invasión a Kosovo instructores alemanes, turcos y afganos adiestraron al UCK. El comandante de las fuerzas de élite del UCK era Mohamed Al-Zawahiri, hermano del médico egipcio Ayman Al-Zawahiri, número dos de Osama bin Laden.

Antes de la invasión de 1999 Holbrooke, secretario de Estado Estados Unidos, llegó a un acuerdo con Milosevic en 1998, por el que las fuerzas de seguridad yugoeslavas se retiraban de Kosovo y eran reemplazadas por una Misión de Verificación de Kosovo (KVM en inglés), proporcionada por la OSCDE. Así se retrasaba, al menos unos meses, la agresión bélica a Yugoslavia. Quien no se retiró de Kosovo fue el UCK, que realizó todo tipo de tropelías, y preparó, junto con la KVM, el incidente de Racak, que justificaba la agresión de la OTAN. El enlace de la KVM con la UCK fue William Walker, ex embajador en El Salvador de 1988 a 1992, creador de los escuadrones de la muerte y autor intelectual del asesinato de 6 jesuitas en 1989.

La UCK es una organización fascista, separatista y racista que quería la guerra (está escrito en sus propios documentos) para imponer una "Gran Albania" étnicamente pura.

La opinión de Occidente sobre la UCK era muy distinta en los años 90 del siglo pasado. En febrero de 1998 el enviado especial de Estados Unidos en la región, Robert Gelbard, declaró en tres ocasiones ante la prensa internacional: "No hay la menor duda de que la UCK representa un grupo terrorista". Lo que confirmó el ministro de asuntos exteriores norteamericano: "Responsables de la UCK amenazaron con asesinar a campesinos e incendiar sus casas si no se unían a sus filas. La amenaza representada por la UCK adquiere tales proporciones que los habitantes de seis pueblos de la región de Stimlje se preparan para huir".

Los ajustes de cuentas también llegaron a los albaneses después de la guerra, como señala el semanario alemán Der Spiegel el pasado 21 de septiembre, en entrevista a Bujar Bukoshi, ex-"primer ministro" de los kosovares albaneses en el exilio. "Después de la guerra las eliminaciones más crueles tuvieron lugar entre albaneses. Bajo el pretexto de que eran "colaboradores", los dirigentes de la UCK liquidaron a sus adversarios políticos"

Kosovo y Milosevic

Milosevic, asumiendo su autodefensa en el juicio a que le sometió el TPI responsabilizó a Alemania de la desintegración de Yugoslavia y de financiar a la guerrilla albanokosovar: "Alemania instigó la desintegración y Estados Unidos encendió la llama" (El País, Esp. 16-02-02); el senador yanki Bob Dole "colaboró con el ELK "(El País, Esp. 160202), así como el equipo negociador de paz Rambouillet (en este equipo se encontraba Solana, aunque Milosevic no lo menciona por su nombre); Klaus Kinkel, que era ministro alemán de exteriores, organizó la financiación del UCK a través de los servicios de inteligencia alemanes; también Bin Laden colaboró desde Albania ayudando al UCK. Añade que "las guerras civiles en Croacia -entre serbios y croatas- y en Bosnia -entre serbios, croatas y musulmanes- son la consecuencia de las llamas que se atizaron fuera de las fronteras de Yugoslavia" (La Jornada, Mex., 19-02-02).

Milosevic interrogó al testigo de la acusación Mahmut Bakali, antiguo gobernador comunista de Kosovo. Bakali tuvo que aceptar que en Kosovo la mayoría albanesa había sido manipulada para atacar a la minoría serbia. Milosevic documentó el caso de miles de serbios expulsados de Kosovo, cientos de asesinados, secuestrados y desaparecidos y ataques contra monumentos serbios. Bakali tuvo que reconocer que en Kosovo había tráfico de armas y que el UCK aún estaba operativo y atacando el sur de Serbia y Macedonia. Bakali no pudo demostrar la tesis occidental de que los albanokosovares habían sido apartados de los puestos clave de las empresas y la administración, en época de Milosevic. Dos días más tarde el TPI presenta a Agim Zeqiri como testigo de las "atrocidades" cometidas contra los albanokosovares. Hizo un relato confuso, lleno de acusaciones; cuando Milosevic le interroga para sacar a la luz que se trata de un elemento del terrorista UCK, Zeqiri dice sentirse indispuesto y pide irse.

Otro testigo, Halit Batari, presentó una lista presuntamente elaborada por la policía serbia, sobre los "Albaneses que deben ser sumariamente ejecutados". Milosevic dice que el documento es falso, basándose en que está lleno de errores ortográficos y gramaticales, y que dichos errores sólo pueden ser atribuidos a "extranjeros, especialmente albaneses" (Yahoo 01-03-02).

Unos días más tarde Milosevic presentó documentación del FBI de diciembre de 2001 que demuestra la implicación de Bin Laden y al Qaeda en la guerra de Kosovo, Bosnia y Chechenia.

En sesiones posteriores, Milosevic aborda otro tema clave: afirma que en Racak (Kosovo) se colocaron los cuerpos de 45 combatientes del UCK en una fosa común para que pareciera una matanza. Este hecho sirvió como pretexto a la OTAN para iniciar los bombardeos contra Yugoslavia en 1999. Días más tarde presenta una serie de fotografías sin manchas de sangre en el suelo (que prueban el montaje de la supuesta "matanza") y una fotografía de un mismo cadáver con y sin sangre.

Rugova también salió huyendo de los interrogatorios de Milosevic. Este le recordó que la prensa occidental hablaba del UCK como una "pandilla de gángsters y mercenarios". Los jueces impidieron que continuara el interrogatorio el lunes siguiente porque las preguntas de Milosevic eran "irrelevantes".

El testigo de la acusación Radmir Markovic, ex jefe de Seguridad del Estado, se ve obligado a mantener una de las principales líneas de defensa de Milosevic: que no hubo crímenes de guerra en Kosovo contra los albanokosovares, que no se planeó ninguna expulsión masiva y que no hubo ningún plan de desaparición de cadáveres. Markovic era la gran esperanza de los acusadores a Milosevic. "¿Recibió alguna vez algún tipo de informe," le preguntó Milosevic, "o oyó alguna vez hablar de una orden, de expulsar a los albaneses de Kosovo?" "No, nunca oí algo semejante. Jamás nadie ordenó que se expulsara a los albaneses de Kosovo," replicó Markovic. "¿Recibió alguna información sobre algún plan, sugerencia o influencia de facto de que había que expulsar a los albaneses?" preguntó Milosevic. Respuesta: "No, nunca escuché una sugerencia semejante, de que se expulsara a los albaneses de Kosovo." "En las reuniones en las que participó, ¿es verdad que se dijo exactamente lo contrario, es decir que siempre insistimos en que había que proteger a los civiles, y que no debían ser afectados en el proceso de las operaciones antiterroristas?" "Por cierto," dijo el testigo, "la tarea no era sólo la protección de los serbios, sino también de los civiles albaneses." "¿No es cierto que tratamos de persuadir a los refugiados de que se quedaran, y de que el ejército y la policía los protegerían?" preguntó el antiguo presidente. "Sí, fue la instrucción que recibimos y fueron ésas las tareas." "¿Sabe que el Ejército de Liberación de Kosovo le dijo a la gente que se fuera, y que organizaran un éxodo?" "Sí," dijo Markovic. "Estoy al tanto de ese hecho." (Rebelión, Esp., 11-09-02 John Laughland, The Mail on Sunday).

Markovic acaba confesando que las nuevas autoridades yugoeslavas, después de torturarle, le habían prometido liberarlo de prisión y una nueva identidad en Occidente si testimoniaba contra Milosevic. Además, añadió que el Tribunal había falsificado y modificado la declaración escrita que había presentado.

Anteriormente, otro testigo "crucial" se había hundido en sus propias contradicciones. Radomir Tanic resultó ser un agente secreto de los países capitalistas occidentales y no tenía relación con las autoridades yugoeslavas como para declarar nada.

Pese a las maniobras de los jueces (le quitaron la palabra a Milosevic en varias ocasiones) y que la "enfermedad" de Milosevic comenzaba a manifestarse, nadie ha podido probar en el TPI que el gobierno de Belgrado agrediera lo más mínimo a la población kosovar. Lord Owen, ex mediador de la Unión Europea en las guerras de Croacia y Bosnia, declaró como testigo de la acusación a Milosevic, y dijo que el dirigente yugoslavo "no era de aquellos que quería expulsar a todos los musulmanes fuera de Serbia ni de la República Sprska (la entidad serbia de Bosnia)" (El Mundo, Esp., 03-11-03)

"El TPI está financiado por el gobierno de Estados Unidos, por multinacionales norteamericanas y por el supermillonario especulador George Soros, que tanto en Yugoslavia como en el este ha financiado, a golpe de cientos de millones de dólares, a los medios para atacar a Milosevic y a fundaciones para promover el capitalismo. También ha financiado a los separatistas albaneses. ¿Se puede ser a la vez juez y parte?" (Michael Collon, Resumen Latinoamericano, 21-02-02)

En Kosovo ha habido limpieza étnica, pero contra los serbios

“Una auténtica limpieza étnica ha expulsado de Kosovo a la mayoría de los no-albaneses: serbios, judíos, gitanos, musulmanes, turcos, egipcios....Todas estas nacionalidades son expulsadas sistemáticamente por medio del terror: atentados con bomba, asesinatos, destrucción de sus casas, amenazas permanentes...230.000 personas han tenido que refugiarse en Serbia, Montenegro, Macedonia o en otros lugares. Los que se han quedado se encuentran bloqueados en pequeños enclaves-ghetto de los que sólo raramente pueden salir escoltados por las tropas de la OTAN." (Michael Collon)

Lo reafirma James Bisset, ex embajador canadiense en Yugoslavia: "Kosovo sigue siendo una sociedad sin ley, completamente intolerante respecto a las minorías étnicas y uno de los lugares más peligrosos de la tierra".

El 13 de febrero de 2008 se publicaron las Declaraciones del Grupo Pro-Derechos de las Minorías: « En ningún otro lugar de Europa hay tanta segregación como en Kosovo... En ningún otro lugar existen tantas ciudades y pueblos "étnicamente puros" diseminados en una zona tan pequeña. En ningún lugar reina semejante nivel de temor por parte de tantas minorías de verse hostigadas simplemente por ser quienes son. Mientras siguen las discusiones sobre el futuro estatuto, los serbios y las otras minorías, que sufren la expulsión de sus hogares, las discriminaciones y las restricciones de hablar su propia lengua, temen que el modelo de violencia que han soportado durante tanto tiempo se convierta en ley en el nuevo Kosovo".

Alvaro Gil Robles, Comisionado para los Derechos Humanos del Consejo se Europa, al visitar la prisión del campo Bondsteel en 2005, declaró: "Lo que fui a ver allí, la situación de los prisioneros, era tal que podría absolutamente reconocerse a partir de las fotografías de Guantánamo. Los prisioneros estaban encerrados en barracas pequeñas de madera, algunos en solitario, otros de dos en dos o de tres en tres. Cada barraca estaba rodeada de alambradas de espino, y los guardias patrullaban entre ellas. Alrededor de todas ellas había un muro alto con torres de vigilancia. Como había sido el ejército el que había directamente arrestado a todos aquellos seres, no tenían derecho alguno a acceder al sistema judicial. No tenían abogados. No contaban con la posibilidad de apelar. No había siquiera ordenes exactas acerca de cuánto tiempo tenían que estar allí prisioneros." (Rebelión, Esp., 20-02-08)

En 2006 la OTAN se había opuesto a que el Comité para la Prevención de la Tortura visite las cárceles de Kosovo. Estos hechos han sido denunciados por el secretario general del Consejo de Europa, Terry Davis.

El Informe de Amnistía Internacional es contundente: "Cientos de casos de crímenes de guerra, desapariciones y crímenes interétnicos siguen sin resolver (a menudo sin que haya habido investigación alguna); cientos de casos han sido cerrados, sin tratar de buscar ni reunir pruebas efectivas. Los familiares de las personas perdidas y 'desaparecidas' informan que han sido entrevistadas demasiadas veces por la policía internacional y fiscales sin avance alguno. Respecto al reclutamiento de personal, parece que en ninguna etapa se llevaron a cabo esfuerzos serios para identificar y reclutar para los diversos puestos de trabajo a los candidatos más cualificados y apropiados y con más experiencia en el mundo. Un elemento de preocupación acerca de la equidad de los juicios dirigidos por jueces y fiscales internacionales es la falta de atención concedida a los derechos de la defensa. Gran parte del procedimiento en los juicios se desarrolló en un idioma que el acusado o su abogado no entendían. No había traducción simultánea, sino meros resúmenes. En algunos casos, no se dispuso de las transcripciones de los procedimientos judiciales hasta mucho tiempo después que se hubiera agotado la posibilidad de apelación. Es inquietante que en los casos presentados de crímenes de guerra, sólo uno se refiriera a una víctima no albanesa. En ese caso, una de las 25 víctimas era serbia." (Rebelión, Esp. 20-02-08)

Los juicios se llevaban a cabo "en ausencia"; se "utilizaban testigos anónimos"; "las reconstrucciones del crimen" tenían lugar "sin que el acusado ni su abogado estuvieran presentes"; "escasa traducción e interpretación y utilización de resúmenes por parte de los intérpretes en lugar de la traducción textual"; "decisiones pobremente razonadas, confusas e 'incomprensibles'; "juicios basados en testimonios de testigos que entraban en contradicción con las pruebas forenses o con anteriores testimonios de los testigos"; "discrepancias entre la prueba y el veredicto o pruebas insuficientes para apoyar el veredicto"; y "diferencias importantes entre el juicio oral y el juicio escrito." (Rebelión, Esp. 20-02-08)

El obispo Artemije, de la Iglesia Ortodoxa Serbia de Kosovo: "Quedó expulsada en estos años dos tercios de la población cristiana: 250 000 serbios, gitanos, egipcios y otros no albaneses" y que, con la protección de la OTAN, se habían producido "asesinatos, incendios, explosiones, secuestros, violaciones, profanación de iglesias y monasterios"; "numerosos cementerios serbios a lo largo de Kosovo y Metohija fueron profanados, los crucifijos y las lápidas destruidas, los restos mortales exhumados y dispersados en el entorno, sin que nadie aún haya pagado por esas fechorías". (Granma, Cu., 30-10-07)

Human Rights Watch hizo la siguiente declaración, reproducida en El País de 12-12-07: "Después de una intervención de la OTAN en 1999 justificada en nombre de los Derechos Humanos, y de más de ocho años de subsecuente administración internacional, Kosovo sigue siendo un caso perdido en Derechos Humanos, en el que la violencia política, la impunidad para los crímenes comunes y políticos, la intimidación y la discriminación son moneda común". (...) "Las poblaciones albanesa y serbia de Kosovo están por lo general separadas geográficamente, pero los incidentes contra la seguridad siguen siendo frecuentes en las zonas étnicamente mezcladas, incluidos los asaltos físicos, los robos y las disputas sobre la propiedad". (...) Por ejemplo, "ocho iglesias y monasterios serbios ortodoxos han sido atacados y saqueados este año". (...) "Las minorías romaní, ashkali y egipcias siguen siendo vulnerables y marginadas, sujetas a discriminación y amenazas". (...) "Los refugiados y desplazados serbios y de otras minorías que desean regresar a sus hogares no pueden hacerlo con seguridad y dignidad". (...) "Los abusos contra los Derechos Humanos en Kosovo se deben en parte a la debilidad del sistema de justicia y a la falta de voluntad por parte de la administración de la ONU, desde 1999, para enfrentarse a los que utilizan la violencia política". (...) "Los fiscales para crímenes de guerra se encuentran en una posición particularmente débil", y "la falta de voluntad política, el escaso interés de los jueces y fiscales internacionales y la negativa de los jueces locales a perseguir a los sospechosos, a los que se ve como héroes de guerra, suponen que en muy pocos casos son llevados a juicio". (...) "La inadecuada protección de testigos es un importante impedimento a la justicia, especialmente para los crímenes de guerra, el crimen organizado y los ataques a minorías". (...) "Cada vez que un defensor de los derechos de las personas se vuelve demasiado crítico con la ONU, se le retira su mandato de vigilancia a la misión y sus funciones se entregan al Gobierno provisional" (El País, Esp., 12-12-07)

El progrom antiserbio de marzo 2004

A partir del 18 de marzo de 2004 tienen lugar violentos incidentes durante varios días entre albanokosovares y serbios en una docena de localidades. Los incidentes peores se producen en Mitrovica. Se saldan con 31 muertos y cientos de heridos. Son los peores disturbios desde 1999. ¿Dónde estaban las fuerzas "liberadoras" occidentales?

El esquema ya se ha dado otras veces: falsos rumores de muertes de niños albaneses provocan la respuesta de esta etnia contra los serbios. Al producirse a la vez los disturbios en varias ciudades, se piensa en una acción planificada y coordinada. El portavoz del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Ron Redmond, declara: "No quedan muchas minorías étnicas en Kosovo, 220 mil personas (de origen serbio) escaparon desde 1999. No queremos que se vayan más" (La Jornada, Mex., 20-03-04). Hasta el portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Adam Ereli, tiene que declarar: "Reafirmamos nuestro llamado a todos aquellos que están implicados, pero particularmente a la comunidad albanesa de Kosovo, a cesar inmediatamente la violencia " (La Jornada, Mex., 20-03-04). El jefe del mando sur de la OTAN, Gregory Johnson, habla de "limpieza étnica": "Este tipo de actos equivale prácticamente a una limpieza étnica y no pueden continuar. Para eso vinimos a Kosovo en su día" y que la violencia había sido "orquestada" (La Jornada, Mex., 20-03-04)

Solana tuvo la cara dura de declarar en junio, tras una inspección personal, que la comunidad internacional "no puede tolerar ni tolerará" la violencia contra los serbios en Kosovo, y añade que está "horrorizado por la brutalidad" de los ataques: "Es terrible. Han destruido escuelas donde deben ser educados los alumnos, han matado a gente, han destruido iglesias" (El Periodico, Esp., 25-03-04), aclarando que "la comunidad serbia no ha estado bien protegida en Kosovo" (El Periodico, Esp., 25-03-04). También dijo que la reconstrucción "no terminará nunca" si continúa al ritmo actual (La Estrella Digital, Esp., 08-06-04)

A modo de resumen

Las palabras de George Kenney, alto funcionario para Yugoslavia del Departamento de Estado de los Estados Unidos, en los años 90 del siglo pasado, son el mejor resumen para todo lo que acabamos de exponer: “En la Europa después de la Guerra Fría, no había lugar para un vasto Estado socialista con pretensiones independientes y que se resistiese a la mundialización”.

Foto: Kosovo - Camp Bondsteel y es la mayor y más cara de todas las bases militares que tienen desplegadas los Estados Unidos por todo el mundo desde la guerra de Vietnam.

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Ferrocarriles. Compras chinas: Adquisiciones que no responden a un plan de recuperación integral ferroviario (Parte II)

Juan Carlos Cena (especial para ARGENPRESS.info)

El ferrocarril una cuestión nacional.
A 50 Años de la desaparición de Raúl Scalabrini Ortiz.
A 62 años de la nacionalización de los ferrocarriles.

La verdad es lo que es
y sigue siendo verdad
aunque se cuente al revés.
Antonio Machado.

Antes de continuar con el trabajo, debo aclarar que el hacer este recorrido por tiempos anteriores, se confirma que las políticas de Estado en todos estos gobiernos, en materia de transporte, en los recursos naturales y en nuestras riquezas, uno comprueba que todos están en la misma sintonía.

Por ello, recapitular, nos afirma en los análisis que hicimos en cada momento, que las promesas fueron esas, y que detrás estaba una draconiana política estatal del mejor estilo menemista. Desde el 25 de mayo del 2003 a la fecha, los ferrocarriles nacionales son el doloroso desastre de lo que se inició luego del golpe en 1955, con los sucesivos gobiernos democráticos y dictatoriales, la última dictadura y los gobiernos posteriores hasta arribar a Menem. La ley de Reforma del Estado sigue vivita y coleando, se enseñorea y es la reguladora de esta fenomenal entrega que no admite más enunciados, por ello, las concesiones continúan, la ley de glaciares fue vetada, se permite la minería a cielo abierto, las comunidades originarias son expropiadas y las tierras argentinas son vendidas a extranjeros, entre otras tantas políticas de Estado del actual gobierno nacional.

Lo que prometieron: no hicieron, y lo volvieron a anunciar

El ex presidente Néstor Kirchner presentó, el 18 de febrero del 2004, el Plan Nacional de Inversiones Ferroviarias (PLANIFER) que proyectaba para ese año inversiones por más de 300 millones de pesos.

Dijo en esa oportunidad con elocuencia: 'Es una decisión irrevocable que la Argentina vuelva a tener un sistema de ferrocarriles al servicio de todos los argentinos'. Más adelante subrayó: "El tema de los ferrocarriles es central. Cualquier país del mundo que se quiera constituir como nación necesita un sistema de ferrocarriles que funcione, lo más moderno posible. Estas obras son fundamentales para la integración del MERCOSUR".

Pero en realidad, el PLANIFER, era un subsidio encubierto a las empresas de carga. Ya que estas debían mantener las vías a 50 km/hora de promedio de velocidad para que circulen los interurbanos normalmente. Imposible de concretar. Un importante kilometraje de vías esta en pésimas condiciones por falta de mantenimiento y renovación de vías, durmientes, eclisas, cambios, agujas, etc. Daños originados, además, por el exceso en el peso por eje, asunto que tiene que ver con la voracidad por la recaudación de los fletes Esta negligencia obliga al Estado, que está raptado por los concesionarios, a reparar y renovar las vías para que así puedan continuar circulando los trenes de cargas. Esta reparación es parte de los subsidios otorgados por otras formas.

El entonces presidente dijo como para ilusionarnos que: “Cualquier país del mundo que se quiera constituir como nación necesita un sistema de ferrocarriles que funcione...".

Por otro lado a contramano de lo manifestado, el gobierno de Néstor Kirchner fue definiendo de entrada cual sería su política de estado sobre los ferrocarriles argentinos.

Decía que el gobierno había definido una política de estado sobre los ferrocarriles: estos…"Serán ferrocarriles sojeros/graneleros al servicio de los grandes cargadores de granos, nacionales e internacionales". (…)

"Estos empresarios graneleros/sojeros serán los que gerenciarán bajo un régimen de concesión al Ferrocarril General Belgrano de Cargas. Otrora Ferrocarril de Fomento, iniciativa de Figueroa Alcorta, luego Ferrocarriles del Estado, después de la nacionalización: Ferrocarril General Belgrano que continúo transportando cargas y pasajeros, integrando y acarreando solidaridad a gran parte del territorio nacional, tal como fue ideado". (…)

"Con este proyecto de ferrocarril granelero/sojero, el FC Belgrano, dejaría de cumplir el objetivo por el cual fue creado: Ser una empresa de transporte ferroviaria que cumpla una función social, es decir, un servicio Público. No como se quiere transformar ahora, en este nuevo intento: En un servicio privado con fines de lucro, ajeno a todo proyecto nacional". (…)

"El proyecto de reprivatización del Ferrocarril General Belgrano-Cargas y el Ferrocarril Metropolitano (suburbano de pasajeros) es la respuesta y, al mismo tiempo, la afirmación de que los ferrocarriles continuarían concesionados. Porque lo esencial será permanecer con la misma política privatista (concesionarista), por otras formas y medios. Esta es la política del transporte ferroviario diseñada por la Secretaria de Transporte y avalada por el Ministerio de Planificación Federal, con la aquiescencia del Poder Ejecutivo Nacional". Nota publicada por este medio el 14/07/2004.

En otro artículo titulado: Rieles Argentinos. Decía: “El ferrocarril no está más integrado, ha dejado de ser un ente regulador, ordenador e integrador del transporte en la Argentina. El quebranto de esa integración es notorio, cunde la anarquía” Publicado el 13/09/2004.

Luego de presentar el PLANIFER-Plan Nacional de Inversiones Ferroviarias, el 18 de febrero del 2004, en ese mismo transcurrir vino la inauguración del Paso de Jama, espacio crucial para el Proyecto de los corredores bioceánicos diseñado por IIRSA, organismo que depende de la CEPAL. Paso que debería ser utilizado para trasladar la soja y las oleaginosas con destino a Asia, que es el mercado cautivo. Luego, ligeramente apareció el anuncio sobre la reestatización del F.C. Belgrano Cargas pregonado por el judicializado múltiple Ricardo Jaime en Tucumán, -nunca demorado - en el mes de junio del 2005. Explicó en su pregón: que el F.C. Belgrano Cargas se iba a reestatizar. Pero, sutilmente, terminando su proclama manifestó: con Gerenciamiento privado.

El otro anuncio desde el atril fue el promocionado Plan Nacional de Recuperación y Modernización Ferroviaria que realmente no era un Plan sino un conjunto de medidas tendientes a remendar anomalías y daños causados, no solucionados, por las empresas concesionarias que no invierten un solo níquel en el mantenimiento de las infraestructuras y menos en seguridad del material tractivo, vías, señales, puentes, pasos a nivel, entre otros asuntos.

Subsiguientemente se proclama el Mega Plan: Plan Ferroviario 2005 a través del Decreto 1683 del 28/12/2005, con un total de inversión programada, para 3 años (2006- 2008), para el servicio interurbano de pasajeros de 5.000 millones de pesos. Además, se prevé 1.000 millones de pesos para el sistema de transporte de cargas y 400 millones de pesos por año para subvencionar a las concesiones y mantener los boletos congelados. Los recursos saldrían, mayoritariamente, de las partidas presupuestarias asignadas al sector y de créditos del BID, Banco Mundial y la Corporación Andina de Fomento.

Como podemos observar, leer y constatar los anuncios sobran y no cesan. Es el atosigamiento de las publicidades, que se repita, guebelialmente, hasta que penetre. Que este nuevo bando haga olvidar con la saturación el anterior anuncio, y así.

El 8 de mayo del 2006, el ex presidente informó sobre un llamado a licitación pública nacional e internacional para la construcción del tren de alta velocidad Buenos Aires-Rosario-Córdoba. Esta proclama estuvo enmarcada dentro del Plan Nacional de Recuperación y Modernización Ferroviaria que lleva adelante el Gobierno Nacional.

Tiempo después vinieron cuentos de soterramientos, muros de contención, más soterramientos desde Tolosa-La Plata. Se inauguraron trenes de doble piso que fracasaron, no circulan más. Apertura de ramales, el Túnel Internacional Mendoza-Las Cuevas, construido e inaugurado por Figueroa Alcorta en 1904, junto con la presidente Chilena, y otras obritas varias, todas con jugosos presupuestos.

Inédito, desopilante, se inauguró, tres veces tres, el tren local desde Tafí Viejo a Tucumán. La unidad se halla estacionada en la Estación de Tucumán. Es el tren fantasma, los tucumanos lo ven de noche como un deseo etéreo.

Pero lo más penoso que ocurrió, en este período, es la transferencia al grupo Macri-Chinos, burocracia sindical y otros impresentables del F.C. Belgrano Cargas.

Francisco Macri es el hombre al que le quitan la concesión y explotación del Correo Argentino en el marco de un discurso setentista.

Más tarde, ese mismo Macri es convocado a la Casa Rosada. El ex presidente Kirchner, con un discurso de los 90, que otrora apoyó y que luego denunciara, que ese período aplaudido, fue un viaje a los infiernos, le otorga en esa convocatoria noventista, en forma directa, la concesión del F.C. Belgrano Cargas S.A. Don Francisco Macri, sonreía. Hoy continúa sonriente por el éxito de las gestiones en China, por la compra de material ferroviario y la propina ganada por el mandado encomendado.

Todo esto ocurrió y ocurre entre las marañas y escabrosidades del aparato del Estado. Apariencias que pertenecen al sistema capitalista. A pesar de las fragosidades, nada debe ocurrir fuera de ese recuadro. Esas, fueron conductas de comportamiento inmodificables por los diferentes gobiernos y de los industriales nacionales adictos al color de quien habite la Casa Rosada.

Tren bala – Un desatino

Sobre la hora, antes de terminar su mandato, el gobierno de Néstor Kirchner, estuvo diseñando un paquete de inversiones faraónicas, remachando proyectos como ser: Tren bala a Rosario y Córdoba después a Mar del Plata. Para el primer proyecto se estaba definiendo la ingeniería financiera y que en un mes se firmaría el contrato definitivo con el consorcio liderado por Alstom. Dicen que el monto es de US$ 1.320 millones. Pero, siempre hay un pero, el Club de Paris condiciona el préstamo. Quiere que el FMI participe de la operación. El gobierno dice que si en una fecha, por boca de un ministro y que no en otra, por boca de otro ministro. Toda una “coherencia”.

Quien fuera tres veces presidente de la Nación, Juan Domingo Perón, en Historia de una Traición, capítulo Vendepatrias y cipayos, escrito en 1957 afirmaba: El mandato dictatorial viene de afuera y se realiza dentro. Nada mejor que conocer cuáles son las reales relaciones de causas y efectos entre la metrópoli y los “vendepatrias” y “cipayos”… Donde haya habido colonización ha habido vendepatrias y cipayos. Luego de definir al vendepatria y cipayo afirmaba: Los vendepatrias actúan aislados o asociados. En la primera forma lo hacen los personajes más o menos conocidos, a quienes la propaganda publicitaria se encarga de dar prestancia y la “ayuda económica” lo eleva de acuerdo a las necesidades. Asociados actúan en los partidos políticos, en las organizaciones económicas y, en algunos casos en las sindicales.

Repito nuevamente que, además deberían recordar a Alexander Pope con su célebre frase “El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera.”

¡Cómo nos mienten y mintieron, y cómo han mentido al pueblo! ¡Cómo los han estafado! ¡Cómo nos siguen engañando! También los escribas, lacayos y amanuenses del sistema sostuvieron la mentira sabiendo que era mentira. La concepción guebeliana de insistir en la mentira, prosigue.

Ver también:

Juan Carlos Cena es miembro fundador del Mo.Na.Re.FA - Movimiento Nacional por la Recuperación de los Ferrocarriles Argentinas.

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Nicaragua: "Tierra de lagos y volcanes"

Manuel Justo Gaggero (especial para ARGENPRESS.info)

Cuando asumió el Gobierno de esta pequeña Nación latinoamericana Daniel Ortega, encabezando una alianza en la que el tronco más importante era el "Frente Sandinista de Liberación Nacional", hubo diferentes interpretaciones sobre el rumbo que podría tomar el mandatario sandinista. Sin embargo las primeras medidas revelaron la dirección que tomaría esta gestión. La decisión, adoptada el mismo día de la asunción del mando, de reactivar las relaciones con Cuba, elevando la representación diplomática al rango de Embajada, y designando como embajador en la Isla de la Libertad al argentino - nicaragüense Luis Cabrera, se sumó a la decisión de integrar el "Alba" - la alianza económica, cultural y política que conforman Cuba, Venezuela y Bolivia.

Días más tarde se produjo el primer entredicho con el Departamento de Estado norteamericano, que había apoyado abiertamente al candidato de la derecha, el banquero Montealegre, al exigir Washington que se procediera a destruir unos misiles que había adquirido Nicaragua en el período de la Revolución, a la entonces Unión Soviética. El nuevo gobierno rechazó la presión estadounidense y puso en tensión las relaciones al retirar su embajador por unos días. Al mismo tiempo recibía, con honores, al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, firmando varios convenios de cooperación, entre otros, uno por el cual esta Nación proveería de petróleo al país centroamericano, a un precio diferencial, comprometiéndose a construir, en un plazo de dos años, una destilería; al mismo tiempo que se iniciarían trabajos de prospección para detectar posibles reservas .Hoy la destilería está a punto de inaugurarse.-

Por otra parte, técnicos cubanos y venezolanos realizan investigaciones a fin de determinar si es posible generar puentes de energía alternativa con los gases que se producen en los volcanes existentes en territorio nicaragüense.

Contemporáneamente, y en un viaje a Cuba, el presidente sandinista firmó un acuerdo de cooperación en las áreas de salud, educación y tecnología de medicamentos. Cientos de médicos cubanos desembarcaron en el país de Sandino y Fonseca Amador para llevar atención médica a miles de nicaragüenses privados de ésta; al mismo tiempo decenas de jóvenes viajaban a Cuba como becarios universitarios en informática, ingeniería, física y medicina. La Casa Blanca amenaza permanentemente al gobierno de Managua con incluir a Nicaragua entre los países hostiles, desaconsejando el comercio y las inversiones en ese país.

Por otra parte, la ESSO, que posee la única destilería existente en la Nación centroamericana, se negaba a destilar petróleo venezolano; argumentando supuestas imposibilidades técnicas. Ortega contraatacó imponiendo multas a la petrolera estadounidense y disponiendo la intervención de la destilería para asegurar el abastecimiento..-

En la visita del primer mandatario de Irán, se firmaron varios acuerdos de cooperación entre esta Nación y Nicaragua para resolver los serios problemas energéticos que afectan a ésta. El acuerdo incluye la posibilidad de construir una usina eléctrica con uranio enriquecido.

El contexto

Nicaragua es un país de casi cuatro millones de habitantes en una superficie de 130 mil kilómetros cuadrados.

Un tercio de su población habita en la capital, que aún conserva rastros del terremoto que destruyó casi completamente la ciudad en 1971.

Más del 60 % de su población vive en situación de pobreza absoluta; siendo, después de Haití, el país más pobre del Continente, con mayor inequidad social. Los más ricos, unas treinta o cuarenta familias entre las cuáles se cuenta la del banquero Montealegre, que lidera la oposición pronorteamericana, participan en casi un 70 % del producto bruto interno.

La mayoría de la población viven en la zona del Pacífico, y son mestizos descendientes de españoles e indígenas. Hay una minoría de origen europeo y grupos originarios, miskitos, sumos y ramas, que viven en la Costa Atlántica.

Como la casi totalidad de las naciones del istmo centroamericano produce café, algodón y azúcar. La diferencia es que, como tiene inmensas planicies entre los lagos y volcanes, posee una producción ganadera importante, que exporta a las naciones vecinas. Explota la pesca en el lago y en el mar y tiene una industria incipiente que cobró mayor desarrollo durante el período de la Revolución Sandinista - 1779 a 1988. Luego, sucesivas gestiones neoliberales, convirtieron al país en un "paraíso fiscal", en el que se "lavaba" dinero producto del narcotráfico. Barrios cerrados, grandes hoteles de lujo, casinos e incremento de la prostitución fueron las secuelas de los gobiernos de Chamorro y sus sucesores.

Podrá Ortega modificar este escenario? Es un desafío importante, ya que persiste la hostilidad de Estados Unidos, al mismo tiempo que aumenta la solidaridad venezolana y cubana para con este proceso.

La Historia

Nicaragua, o lo que es hoy ese país, fue visitada por Colón en 1502, logrando la independencia de España en 1821, como la totalidad de los países centroamericanos, integrando el Imperio Mexicano del que se independizó en 1824.

La posición geopolítica del país, con salida a los dos océanos, la hacía una pieza vital para la estrategia expansionista de los Estados Unidos. Por eso en 1958 desembarcaron en Nicaragua ciento veinte hombres al mando de William Walker, quien con el apoyo de Washington logró proclamarse presidente de Nicaragua. Luego de cruentos combates fue derrocado por los ejércitos aliados de América Central y fusilado en 1860. En 1875 y 1895 los puertos nicaragüenses fueron ocupados por Alemania y Gran Bretaña que administraron sus aduanas para cobrarse las deudas. En realidad el objetivo de estas naciones europeas eran construir un canal interoceánico, aprovechando el inmenso lago de Nicaragua; el único que, aún hoy, posee tiburones de agua dulce. Este proyecto fue abortado al construir Estados Unidos en 1914 el Canal de Panamá. Después de tres décadas de dominio conservador en 1893 asumió el gobierno de esta nación centroamericana el liberal José Santos Zelaya. Este estableció la laicidad de la enseñanza, incorporó al
Código Civil la ley de divorcio e integró la región de la Costa Atlántica, hoy denominada departamento "Zelaya". Por negarse a aceptar las demandas de la Casa Blanca, el Presidente William Taft ordenó el desembarco de marines que permanecieron en el país hasta 1925; retornando al año siguiente para imponer como presidente al fantoche Adolfo Díaz.

La nueva ocupación fue resistida heroicamente por Sandino, el que durante seis años combatió a las tropas de ocupación norteamericana, hasta lograr su primera gran derrota en 1933. Asesinado el General de Hombres Libres por Anastasio Somoza, se inicia la primera dictadura somocista. En 1956 el poeta Rigoberto López Pérez ejecuta al Dictador, El gobierno es ocupado por su hijo Anastasio Somoza Debayle, quien es derrocado en 1979 por el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

La revolución triunfante el 19 de julio de ese año, nacionaliza las tierras y las propiedades de Somoza y sus allegados (40 % de la economía nacional en ese momento); sustituye la Guardia Nacional por el Ejército Popular Sandinista. Inicia una campaña de alfabetización que logra alfabetizar a más de un millón de campesinos. Planes de viviendas sociales, la entrega de tierras a los campesinos, el establecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba, la entonces Unión Soviética, y los países socialistas de Europa y Asia, fueron algunas de las manifestaciones más destacadas de la política independentista de la joven Revolución.

Una larga guerra de desgaste apoyada por los Estados Unidos y el hostigamiento de la oligarquía local, determinan que en 1988, en elecciones convocadas por el gobierno sandinista, logre la victoria la derecha liderada por Violeta Chamorro.

Lo que sigue después es lo que se reproduce en todo el Continente. Políticas neoliberales que aumentan la pobreza y la exclusión social y un período oscuro que se interrumpe cuando asume Daniel Ortega.

Con esa historia, "Nicaragua, Nicaragüita, la flor más linda de mi querer", se merece otro destino y es esa la impronta a la que deberá responder el nuevo gobierno. Merece tener éxito.

Manuel Justo Gaggero es abogado, ex Asesor del Ministerio de Justicia de Nicaragua en el período 1980 a 1984.

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Honduras y el “poder inteligente”: De la intervención humanitaria al humanismo golpista

Jorge Capelán (TORTILLA CON SAL)

El 15 de julio de 2010 un grupo de ONGs de derechos humanos y grupos religiosos estadounidenses (1) enviaron una carta a la Secretaria de Estado Hillary Clinton acerca de la situación en el país centroamericano planteando una serie de demandas para que “el gobierno y el pueblo de Honduras [retomen] totalmente el camino de la democracia, el estado de derecho y el buen gobierno”.

Las organizaciones firmantes de la carta dicen:

Que en Honduras se han cometido "graves violaciones de los derechos humanos (...) desde la asunción al gobierno de Porfirio Lobo Sosa el 27 de enero de este año".

Que "muchas de las personas amenazadas, atacadas y asesinadas pertenecían al Frente Nacional de Resistencia Popular o se oponían de otra forma al golpe de estado que tuvo lugar el 28 de junio de 2009".

Da los nombres y datos de ocho de los asesinados, activistas sociales, dirigentes de la resistencia al golpe de estado y ex-miembros del gabinete del derrocado presidente Manuel Zelaya.

Que “los activistas también han informado sobre ataques en los que se les ha amenazado por su actividad política.”

Que, según la CIDH, también 'se está secuestrando, atacando y amenazando a hijos de dirigentes del Frente de Resistencia, como estrategia para silenciar la resistencia.'

Da los nombres y datos de diez periodistas asesinados constatando que “Los periodistas (...) siguen enfrentando amenazas de muerte” de parte de los golpistas.

Que “los defensores de derechos humanos son el blanco específico de amenazas de muerte y otros actos de intimidación” y que “en los primeros seis meses de la administración Lobo, prácticamente ninguna de las violaciones que tuvieron lugar después del 28 de junio se está investigando seriamente.”

Que “además, el gobierno hondureño no ha podido implementar medidas de protección efectivas para las personas en riesgo según fue ordenado por la CIDH.”

Que “la libertad de expresión también está sometida a las restricciones” por parte del gobierno, que puede clausurar medios de prensa, y de la Suprema Corte de Justicia que destituyó a cuatro jueces que abiertamente se opusieron al golpe.

Que “...se trata además de la falta de acción por parte del Estado de Honduras para hacer frente a estos abusos y realizar las reformas necesarias”, lo que hace que se genere “un efecto intimidatorio para el ejercicio de la libertad de expresión y de reunión.”

Hasta ahí todo bien ¿no? Bueno, no tanto. No nos dejemos encandilar por el reconocimiento de los crímenes de los golpistas y de los actuales gobernantes de Honduras. Es que a la par de lo que dicen las ONGs en su carta a la Secretaria de Estado, hay algunas cosas muy importantes que no dicen.

Por ejemplo, no dicen que Porfirio Lobo Sosa fue nombrado tras unas elecciones que:

Tuvieron lugar bajo una situación de suspensión de garantías constitucionales y represión extrema mientras que los que rechazaban el golpe del 28 de junio de 2009 y llamaban “farsa” a esas elecciones, eran salvajemente reprimidos, perseguidos y hasta asesinados. (hecho, éste último, que las mismas ONGs firmantes reconocen).
Tuvieron lugar mientras que los gobernantes que depuestos tras el golpe estaban – y aún están – impedidos de ingresar al país.
Tuvieron lugar a pesar de que nunca se cumplió la condición establecida por los Acuerdos de San José-Tegucigalpa, de que los partidarios del depuesto presidente Manuel Zelaya deberían estar de acuerdo con su realización.
Habían sido boicoteadas de hecho tanto por la resistencia como por la Organización de Naciones Unidas, la Unión Europea, la OEA y el Centro Carter.
No hubo observadores internacionales en excepto los del Instituto Democrático Nacional estadounidense financiado por los propios Estados Unidos, acusado de haber instigado el golpe.
El Tribunal Supremo Electoral de Honduras (TSE), designado ilegalmente por los golpistas, hizo públicos unos resultados absolutamente sospechosos. Las cifras del TSE y las de la red de ONGs contratada por el gobierno estadounidense para legitimar el proceso Hagamos Democracia coincidieron con sorprendente exactitud, pero no menos sorprendente fue la divergencia entre sus cifras de participación: Al dar por ganador a Pepe Lobo con el 61,89% de las mesas escrutadas, el TSE hablaba de una absurda participación de más del 60 por ciento, mientras que las ONGs del Departamento de Estado daban un algo menos absurdo 48-49 por ciento, cifra a la que el TSE terminó ajustándose en su informe final. Según fuentes de la Resistencia, la participación fue del 21.5%. (2)
Es imposible saber cuánta gente realmente participó en la “elección”, pero no es imposible imaginarse que muchos fueron a las urnas por miedo a la represión, a ser despedidos por sus patrones golpistas o a ser objeto de otras represalias.

En síntesis, los firmantes de la carta a la Secretaria de Estado, a pesar de constatar una serie de evidentes, masivos y brutales crímenes “tolerados” por la administración de Pepe Lobo, omiten lo más obvio para cualquier observador desapasionado; es decir, que las elecciones fueron una farsa, que el gobierno de Lobo es en sí y de por sí ilegítimo, que el sistema imperante en Honduras no es más que el producto de un proceso de normalización del golpe de estado del 28 de junio de 2009, que lo único que el actual gobierno de Tegucigalpa puede hacer para encaminar al país hacia la democracia y el estado de derecho es autodisolverse y, por último, que la gran promotora de la idea de la legitimidad el régimen de Lobo es, precisamente, la Secretaria de Estado Hillary Clinton.

Sigamos con la carta:

En la misiva, las ONGs firmantes piden al gobierno de Estados Unidos:

“...denunciar de forma sistemática y pública las violaciones que tienen lugar en Honduras contra los defensores de los derechos humanos, los activistas sociales y los periodistas.”

“...condicionar el suministro de asistencia a Honduras a la realización de una inmediata investigación de estos casos y a la adopción de medidas efectivas para asegurar que se ponga fin a estos abusos.”

“...a alentar las reformas necesarias” como “la derogación del decreto #124-2009” que permite al gobierno cerrar medios que emitan mensajes que “generen (…) un régimen de anarquía social en contra del Estado democrático”, y el retiro de los militares de funciones civiles y policiales.

“alentar al gobierno hondureño para que acepte el establecimiento de una oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos con amplio mandato para fortalecer el estado de derecho y para que brinde su apoyo a dicha oficina luego de su establecimiento.”

Todo eso suena muy bonito, pero:

¿Dónde está, por ejemplo, la demanda de garantizar a la brevedad posible las condiciones para el regreso al país del depuesto presidente Manuel Zelaya y todos sus ministros, libres de toda represalia? ¿Qué se dice de la demanda de amplios sectores populares de llamar a una asamblea constituyente? ¿Cuáles serían los órganos encargados de juzgar y castigar los crímenes cometidos, sino los de un sistema judicial que ayudó a perpetrarlos?

Pero hay otro hecho que afea aún más la aparentemente noble intención de la carta. Porque esta carta está dirigida a la jefa de la política exterior de un estado que, independientemente de lo que ella en lo personal piense o diga pensar:

A lo largo de la historia ha puesto y depuesto presidentes a su antojo en Honduras, defendiendo a sus empresas multinacionales y a las élites criollas que les sirven.

Desde hace casi 100 años tiene bases militares en el país, especialmente hoy en día, con la estratégica base de Palmerola que, “casualmente”, el depuesto presidente Manuel Zelaya, un año antes del golpe había anunciado sus intenciones de cerrar, y del hecho de que desde el 27 de enero cuando Lobo asumió la presidencia, el Comando Sur de los EE.UU ha financiado y supervisado la construcción de una base naval en la Mosquitia y estará avalando la construcción de otra base naval en la isla Guanaja en la Costa Atlántica.(3)

Probadamente financió, apoyó y hasta dirigió a los grupos que dieron el golpe.

Inicialmente, puso cara de asombro ante el golpe de estado del 28 de junio de 2009, al que luego se negó a llamar por su nombre lo más que pudo – y cuando lo hizo fue de pasada, como restándole importancia, para terminar hablando de “situación” y otros eufemismos.

Hizo caso omiso de las resoluciones de organismos regionales e internacionales como el SICA, la OEA, UNASUR, y la Asamblea General de la ONU e impulsó un proceso dilatorio de “diálogo” entre los golpistas y el depuesto presidente que no llevó a nada que no fuese ganar tiempo para hacer unas elecciones amañadas que luego aplaudió de todo corazón.

Lo que proponen las organizaciones firmantes apoya objetivamente una variante de lo que en la historia de la vecina Nicaragua se conoce como “somocismo sin Somoza,” que fue la fallida estratagema de los Estados Unidos de intentar pactar una salida del poder de su protegido, el dictador Anastasio Somoza a espaldas del Frente Sandinista, que era la fuerza que estaba llevando adelante la lucha junto a todo el pueblo nicaragüense.

La idea de los EE.UU era la de librarse de un dictador genocida que le estaba empezando a dar mala imagen internacional y que se veía incapaz de contener la masiva resistencia popular con caras menos quemadas y representantes de la misma élite que se había favorecido durante décadas de la dictadura.

Esa es la estrategia que hoy, con medios mucho más sofisticados, está implementando el Departamento de Estado en Honduras y la carta del grupo de ONGs a la Secretaria de Estado es un elemento más que la apoya:

Cambio de algunos nombres, cambio de algunas caras, exclamaciones indignadas de “¡cómo pudieron cometerse actos tan crueles!”, cárcel para algún golpista (o, probablemente, para oficiales de menor rango), más medios propiedad de los propios golpistas para dar la impresión de variedad y pluralismo, reinserción política y social de aquellos que doblen la cerviz y acepten un lugarcito bajo el sol a cambio de vivir en una democracia vigilada y continuada represión, terrorismo de estado e impunidad contra aquellos que sigan reclamando una refundación del país que termine con el oprobioso status quo instaurado por los Estados Unidos hace mucho, mucho tiempo.

Todo lo que venga después en materia de represión, impunidad y continuadas violaciones a los derechos humanos será achacado a algún problema congénito de los y las hondureñas para vivir en paz, armonía y democracia, al narcotráfico, al “terrorismo internacional” o a lo que sea. Y, por supuesto, igual que siempre se seguirá proveyendo a las “fuerzas del orden” de todos los medios técnicos para, a su manera, continuar con la labor de “promover los derechos humanos y construir la democracia” en el país.

Apenas una semana después de enviada la carta, los Estados Unidos montaban una farsa con el reconocimiento al régimen de Pepe Lobo por parte de todos los países miembros del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) menos uno, Nicaragua Libre. El derrocado presidente Manuel Zelaya dijo que los presidentes centroamericanos que se prestaron a la farsa, "insultan al pueblo hondureño" al desconocer lo que pasa en el país.

Dicho “reconocimiento”, de por sí ilegal, ya que las decisiones del órgano sólo pueden ser tomadas por consenso, es una grave violación al proceso de integración del istmo con la que los Estados Unidos esperan torcerle la mano a la OEA y, más tarde, al resto del mundo para que pronto se olvide que alguna vez hubo un golpe de estado en Honduras. Con un eventual reconocimiento a Honduras del SICA y de la OEA, Zelaya ya no tendrá fuerza alguna para negociar su regreso al país.

La lista de firmantes de la carta (2) es extensa. Abundan en ella nombres nobles y respetables, y hasta alguno que otro con credenciales de denuncia a las atrocidades estadounidenses en América Latina.

Sin embargo, entre las firmas salta a la vista una muy especial: la de Joy Olson, Directora Ejecutiva de la Washington Office on Latin America (WOLA), un influyente grupo “liberal” de cabildeo estadounidense.

La antropóloga Adrianne Pine, en un excelente trabajo sobre la organización (3), constata que “aunque muchos latinoamericanos creen que el papel de Estados Unidos en Honduras es continuación de las medidas imperialistas que ha adoptado en la región durante el siglo pasado, en el caso de Honduras se aprecia un nuevo giro: gran parte de la labor que realiza en la sombra el Departamento de Estado la lleva a cabo una de las ONG defensoras de los derechos humanos más respetada en Washington:” La WOLA.

Notas:
1) http://www.democracyinamericas.org/pdfs/Carta_a_Clinton_Honduras_15_de_j...
2) Resultados preliminares del TSE: http://www.elmundo.es/america/2009/11/30/noticias/1259544660.html
Resultados oficiales del TSE: http://consulta.tse.hn:2185/Resultados.aspx
Informe oficial de HD: http://hagamosdemocracia.hn/dwnls/pdf/informe_final_observacion_electoral_y_conteo_rapido_HD.pdf
Participación según la Resistencia: http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article11472
Entrevista del periodista Dick Emanuelsson a HD: http://dickema24.blogspot.com/2009_12_03_archive.html
3) http://ellibertador.hn/Nacional/4105.html
4) Los firmantes de la carta son el Reverendo Michael Kinnamon, Secretario General del Consejo Nacional de Iglesias de Cristo en los Estados Unidos , Robert White, Presidente del Center for International Policy , Viviana Krsticevic, Directora Ejecutiva del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) , Jean Stokan, Director del Equipo de Justicia de la organización Sisters of Mercy of the Americas , Jenny Atlee, Coordinadora del Quixote Center, James E. Winkler , Secretario General, Junta General de Iglesia y Sociedad de la Iglesia Metodista Unida , Joy Olson, Directora Ejecutiva de la Washington Office on Latin America , Sarah Stephens , Directora Ejecutiva del Center for Democracy in the Americas , Wayne S. Smith , Miembro numerario del Center for International Policy , Mark W. Harrison , Director del Programa de Paz con Justicia de la Junta General de Iglesia y Sociedad Metodista Unida , Valerie Novak , Representante de la Comisión para América Latina y el Caribe de la Comunidad Loretto , Abigail Poe , Subdirectora del Center for International Policy , Amanda Martin, Director de la Guatemala Human Rights Commission/EE.UU., David Kane, Asociado para América Latina y Justicia Económica de la Oficina Maryknoll para Asuntos Globales , Stephen Coats, Director Ejecutivo del Proyecto de Solidaridad Laboral en las Américas (USLEAP) , Timi Gerson , Directora de Incidencia del American Jewish World Service , Sharon Hostetler , Directora Ejecutiva de la organización Witness for Peace , Pam Bowman , Coordinadora Legislativa y de Investigación de SOA Watch , T. Michael McNulty, SJ , Director de Justicia y Paz de la Conference of Major Superiors of Men (CMSM) , Tom Loudon , Miembro de la Junta Directiva de la U.S.-Nicaragua Friendship Office , Martin Shupack , Director de Incidencia del Servicio Mundial de la Iglesia , Michael Neuroth , Defensor de Políticas sobre Temas Internacionales de los Ministerios de Justicia y Testimonio de la Iglesia Unida de Cristo , Mark Weisbrot, Co-Director Ejecutivo del Center for Economic and Policy Research , Tracey S. King , Presidente del Ecumenical Committee of English speaking Church Personnel in Nicaragua, Manuel Pérez Rocha, Asociada numeraria del Proyecto Economía Global del Institute for Policy Studies , Roz Dzelzitis , Directora Ejecutiva de May I Speak Freely Media y James Vondracek, Director Ejecutivo de la Chicago Religious Leadership Network on Latin America .
5) “La Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos contra la democracia hondureña - El pulso del planeta” de Adrianne Pine, Rebelión, 25-04-2010.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=104722

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Los nuevos desequilibrios de la economía argentina (Parte I)

Claudio Katz (especial para ARGENPRESS.info)

La política económica reúne actualmente muchos ingredientes de un modelo. Esta calificación puede resultar abusiva en comparación a otras configuraciones de la historia nacional, como el esquema agro-exportador o la sustitución de importaciones. Pero es totalmente pertinente frente a la convertibilidad. Sólo el tiempo zanjará el status histórico de la orientación vigente, pero ya son nítidos sus desequilibrios.

Rupturas y continuidades

El modelo emergió de una descomunal debacle. Ningún colapso anterior incluyó confiscación de los depósitos, cesación de pagos, masificación del desempleo, explosión de la pobreza y derrumbe industrial, en las proporciones observadas durante el 2001.

Este desmoronamiento puso en tela de juicio al propio capitalismo y fue superado con la reconstitución de este sistema. El esquema actual se asienta en la recomposición de la autoridad estatal y política que logró el gobierno de los Kirchner. Esta restauración permitió convalidar los privilegios de las clases dominantes y asegurar su continuado enriquecimiento a costa de las mayorías populares.

El modelo que ha regido desde el 2003 no introduce cambios sustanciales en el perfil productivo tradicional de Argentina. Continúa primando el cimiento agrícola sobre una esfera industrial subordinada. No se vislumbran modificaciones en la inserción internacional, semejantes a las observadas en las economías asiáticas que se industrializaron aceleradamente (Corea del Sur) o se transformaron en potencias exportadoras (China).

Pero dentro de estas continuidades el modelo contiene giros significativos en la política económica. El tipo de cambio bajo quedó inicialmente neutralizado con la devaluación, la apertura importadora fue sustituida por el énfasis exportador y las privatizaciones perdieron peso frente a la intervención del estado. Modificaciones de la misma envergadura se verifican en la política fiscal, laboral, monetaria y financiera.

Estos cambios expresan un nuevo equilibrio entre los distintos sectores que integran el bloque dominante. Los privilegios que tenían los bancos se redujeron, la burguesía industrial logró mayor influencia y otros actores ganaron fuerza en el conglomerado agro-exportador.

El modelo actual se ha distanciado de todas las vertientes usuales del neoliberalismo. No promueve la apertura comercial, la desregulación laboral y las privatizaciones. Tampoco se basa en atropellos sociales sistemáticos o en medidas continuadas de ofensiva del capital sobre el trabajo. En el plano externo cuestiona el libre-comercio y la movilidad de los flujos financieros.

Este alejamiento del neoliberalismo es visible en comparación a la convertibilidad y al rumbo seguido por otros países latinoamericanos. La fidelidad hacia la ortodoxia económica que se observa en Colombia, México o Perú ha desaparecido del modelo argentino.

Pero estas diferencias no han creado el escenario pos-liberal que surgiría de una ruptura radical con la etapa precedente. La nacionalización de los sectores básicos, la redistribución progresiva de los ingresos y la conversión de la inversión pública en la fuerza motriz de la economía constituirían los pilares de ese viraje. En ausencia de estos cambios es erróneo (o prematuro) cualquier diagnóstico de pos-liberalismo.

Objetivos y conflictos

Un propósito explícito del modelo es recuperar la gravitación que tuvo la industria durante los años 50-60. Los funcionarios han mencionado este objetivo en sus reiterados elogios a la “burguesía nacional” y en los llamados a restaurar un empresario fabril autóctono y pujante. Esta convocatoria no quedó solo en los discursos. La asociación inicial de la UIA, Techint y otros grupos con la gestión K perdió fuerza, pero se ha mantenido.

Estas metas y alianzas explican el frecuente uso del término “neo-desarrollista” para caracterizar al esquema vigente. Esta denominación resalta la intención industrialista, en contraposición a la valorización financiera precedente.

La supremacía que tuvieron los banqueros durante los años 80 y 90 obedecía a la regresión productiva y a la magnitud de la deuda pública. Estas ventajas de los bancos fueron abruptamente erosionadas por el crack del 2001. La rentabilidad del agro, la minería, la industria o los servicios, ya no marcha a la cola de la intermediación financiera.

La intención industrialista intenta atenuar la preeminencia de la actividad agro-exportadora. Por esta razón el principal conflicto que afrontó el gobierno con sus socios de las clases dominantes giró en torno al manejo de la renta agraria.

Pero la meta industrialista es tan solo “neo” desarrollista. Ya no busca erigir un aparato fabril con el auxilio de las estatizaciones o el proteccionismo frente a un sector agrario estancado. Sólo pretende reconstituir el debilitado tejido industrial, en coexistencia con una estructura agro-capitalista renovada y tecnificada. El viejo desarrollismo ha sido sustituido por esta variante agro-industrial.

Muchos autores elogian la pretensión industrialista, cómo si fuera el único camino posible o el más conveniente. Olvidan que su carácter capitalista lo torna adverso a las mayorías populares. Es importante resaltar este hecho, para retomar un análisis crítico y no elogioso del neo-desarrollismo.

El modelo atravesó períodos muy distintos, ya que la solvencia inicial fue seguida por varias convulsiones. Durante el 2002-07 mantuvo el apoyo unánime de todos los grupos dominantes, que recompusieron sus niveles de rentabilidad. La fuerte transferencia de ingresos generada por la mega-devaluación creó un colchón de beneficios elevados, que permitió restaurar las ganancias.

Pero este estado de gracia se disipó durante el choque con los agro-sojeros. Este conflicto terminó con una derrota política de gobierno, que transparentó el nuevo poder de los capitalistas agrarios. Con su demostración de fuerza, estos sectores paralizaron cualquier intento gubernamental de avanzar hacia las metas industrialistas, capturando mayores porciones de la renta sojera. Esta restricción fue asumida por el gobierno y el establishment aceptó la continuidad del modelo.

Tampoco la derrota electoral de los Kirchner en el 2009 cambió el rumbo. La oposición derechista ocupó el centro de la escena, sin exhibir un perfil económico nítido. Posteriormente, el gran giro que parecía introducir la crisis internacional no se consumó y reaparecieron las líneas iniciales del modelo. Las medidas adoptadas en los últimos meses ilustran este rebrote, signado por el emblemático ascenso de una camada de funcionarios liderada por Marcó del Pont.

Los tres cuestionamientos que afrontó el modelo con la acción sojera, el retroceso electoral y la crisis mundial no han modificado su continuidad. Si esta persistencia se ratifica quedaría confirmada una tendencia de largo plazo. Pero esta perdurabilidad no es sinónimo de buenos resultados. Hay una enorme brecha entre lo buscado y lo conseguido.

Orfandad industrial

Como el principal objetivo del modelo es aumentar la gravitación de la industria, el principal balance hay que situarlo en este sector. En contraste con lo ocurrido durante los 90 se registró un alto crecimiento, que recuperó la ocupación y frenó el desmantelamiento fabril. Pero los diagnósticos oficialistas que ensalzan los “nuevos bríos de la producción” y el “exitoso perfil de las exportaciones” sobredimensionan lo ocurrido.

La recuperación se explica por la altísima capacidad ociosa que dejó la crisis. No se produjo ningún cambio significativo en las tendencias precedentes a la extranjerización, concentración y escasa competitividad fabril. La participación de la industria en el PBI total es idéntica al 2003 y mantiene la misma composición sectorial de las últimas décadas (con alta concentración en solo cinco sectores). El tibio avance exportador ha sido consecuencia de la devaluación y no de incrementos en la inversión.

El continuado peso de la extranjerización socava, además, el intento de reconstituir la vieja burguesía nacional. La devaluación del 2002 abarató los activos y tornó atractiva la venta de compañía a propietarios extranjeros, que ya poseen las tres cuartas partes de las grandes firmas. El gobierno no introdujo restricciones legales a estos traspasos, que las empresas transnacionales negocian desde una posición de fuerza. Estas firmas arriban al país siguiendo un cronograma de expansión global, fijan sus condiciones de captura y han logrado adquirir con asombrosa facilidad un importante número de compañías.

Lo más llamativo es la disposición que mostraron los viejos dueños a desprenderse de sus propiedades. Muchos grupos familiares han desaparecido o quedaron en minoría ((Bemberg, Richards, Montagna, Gotelli, Garovaglio Zorraquín, Pérez Companc). Este retroceso de los industriales nativos es congruente también con el reducido papel que tiene Argentina en las multinacionales latinas. La única compañía de peso en este ascendente rubro es Techint. Las firmas restantes (Arcor, Impsa, Bagó) mantienen escasa relevancia, frente a sus pares de Brasil o México.

Estas limitaciones de los capitalistas nacionales no siguen un curso unívoco, ya que coinciden con una tendencia opuesta hacia la “argentinización” de los servicios. El modelo actual frenó la privatización foránea de esas actividades para incentivar un reingreso de los empresarios nacionales. Este recambio ya se verificó en varias compañías (Telecom, Edenor) y se negocia en otras (YPF, Gas Natural). Los capitalistas argentinos prefieren jugar sus fichas a un negocio que tiene menores exigencias de inversión, ya que las tarifas y los subsidios se negocian con el gobierno de turno. Además, como la competencia está cerrada el riesgo es acotado.

El modelo tiende a recrear la vieja tradición de un “estado bobo”, que socorre a las empresas quebradas (Aerolíneas, trenes, Aguas, Correo), asegura tarifas elevadas a los administradores privados (peajes, aeropuertos) y convalida el alto lucro de las actividades concesionadas (petróleo, minería, telefonía, electricidad). Esta política enriquece a ciertos grupos privilegiados, que están muy conectados con el gobierno (Eurnekian, Gutiérrez, Eskenazi, Bulgeroni).

Este favoritismo se extiende en forma más significativa a otro círculo de empresarios afines al poder, que manejan los negocios de enriquecimiento fulminante y acumulan incontables denuncias de corrupción (Báez, Jaime). En este grupo de agraciados se asienta la reproducción del “capitalismo de amigos” que también propicia el modelo.

Esta modalidad de acumulación carcomió en el pasado varios intentos de ampliar la industrialización. Condujo a muchas situaciones de ineficiencia e improductividad, que fueron costeadas con dinero público y terminaron desatando crisis fiscales. La repetición de estos fallidos antecedentes ilustra por dónde trastabilla el proyecto neo-desarrollista.

Nuevamente se verifica la ausencia de una clase capitalista dispuesta a asumir el riesgo de la inversión fabril. El sujeto social de un proceso reindustrializador no aparece en el escenario económico. Para contrapesar esta carencia se requeriría una decisión oficial más audaz de sustitución de esos empresarios por compañías estatales, en un marco de nacionalizaciones y mayor absorción de la renta agraria. Hasta ahora el gobierno no ha mostrado ninguna inclinación por este rumbo.

Continua

Claudio Katz es Economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda).

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