martes, 17 de agosto de 2010

Un adiós a don Apolinar Díaz-Callejas

ARGENPRESS

Un maestro se nos fue: don Apolinar Díaz-Callejas. A los 89 años de edad, acaba de fallecer en Bogotá, Colombia.

De una entereza ética notable, a lo largo de su dilatada existencia fue tanto pensador y hombre de letras consecuente como político de acción, siempre regido por la defensa de los derechos humanos y el trabajo en favor de la solidaridad con y entre los pueblos de América Latina.

Nació en Palmito (estado Sucre) en 1921; fue Bachiller y Doctor en Derecho y Ciencias Políticas por la Universidad de Cartagena de Indias, en su natal Colombia. Miembro de la Academia Colombiana de Historia, de la Academia de la Historia de Cartagena de Indias y de la Comisión Andina de Juristas, igualmente se desempeñó como senador de la República, como ministro de Estado, gobernador, vicepresidente de la Asociación Internacional de Juristas Demócratas (París), vicepresidente del Foro Internacional de fuerzas de Paz (Viena) y activista del Comité para América Latina de la Internacional Socialista.

Al mismo tiempo, junto a su labor en el ámbito político, fue conferencista en universidades de Estados Unidos, México, Chile, Brasil, Venezuela, Colombia, así como columnista de periódicos colombianos y profesor universitario. Nos legó numerosas obras teóricas de gran valor, dedicadas tanto a la investigación histórica sobre cuestiones internacionales y sobre política exterior de Colombia (“Colombia y la reforma agraria. Sus documentos fundamentales”, “¿Qué será de nuestra América en el siglo XXI?”, “La Nueva Hegemonía en la guerra y la paz”), así como algunos hermosos trabajos literarios.

Durante años colaboró con Argenpress con profundos análisis de la realidad política de su amada Colombia que aportaba semanalmente. Desde la Redacción le damos un emotivo adiós, don Apolinar.

Foto: Colombia - Apolinar Díaz durante un homenaje en Barranquilla (centro). Fuente: EL HERALDO

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Políticos profesionales: “¡Que se vayan todos!”

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

Hay palabras tan manoseadas que, llegado un momento, se torna muy difícil, cuando no imposible, definirlas con precisión. Son términos cuyo sentido originario, al menos según la etimología, ha cambiado tanto, ha sufrido tal proceso de transfiguración que debe hacerse un complicado galimatías hermenéutico para situarlos. Entre éstas, nada curiosamente, se encuentras muchas de las que tienen que ver con el poder, con las relaciones entre los seres humanos (que son siempre, en mayor menor medida, relaciones asimétricas de poder).

Así, por ejemplo, pueden mencionarse “democracia”, “libertad”, “pueblo”. Son tan amplias, tan confusas y vagas que pueden dar para todo; en su nombre se pueden tomar las armas para intentar cambiar el mundo así como invadir un país o declarar “guerras preventivas”. No sucede lo mismo con otros conceptos, mucho más acotados, concretos, que jamás pueden prestarse a equívocos: “lucha de clases”, por ejemplo, o “explotación”, por poner algunos ejemplos.

En ese orden de polisemias problemáticas encontramos la idea de “política”. Y de la mano de ella, la de “político profesional”.

En realidad, no es común hablar de político “profesional”; en todo caso, se habla de “político” a secas, sobreentendiéndose con ello lo que está en juego: aquel que ejerce el ¿oficio? de hacer política como modo de vida. Con esto, la conciencia común no se refiere al cuadro medio de la administración pública, a los funcionarios que sí, efectivamente, mueven los mecanismos de la organización estatal (ese es el nivel técnico) sino a la dirigencia de ese Estado: léase “puestos políticos de los gobiernos” (miembros de los poderes legislativos, ministros y presidentes, autoridades municipales en muchos casos, etc., etc., en general, cargos electivos).

El político profesional no es el ciudadano común que se involucra en los asuntos de la res publica (eso no pasa nunca en nuestras democracias representativas, ¡no puede pasar nunca!) sino la persona –generalmente varón– que se dedica de tiempo completo a moverse en el aparato de Estado, a administrar toda esa maquinaria conociendo los vericuetos íntimos del poder político. La noción es moderna; nace en el capitalismo europeo, en el Estado-nación moderno que crea el capitalismo triunfante en la Europa post renacentista, y que hoy ya se ha extendido globalmente como sinónimo de progreso y modernidad. Esta noción de “político” tiene en la actualidad sus códigos propios, su historia, su identidad. Como mínimo, y aunque suene a chistoso, tiene incluso identidad hasta en su presentación formal: varón de mediana edad, o ya entrado en años –raramente joven– en traje y corbata con pelo corto. Y como la mujer ya ha ingresado también a este “oficio”, por supuesto tiene su correspondiente look, su uniforme: trajecito formal, tacones, pelo recogido.

La profesión ya se ha globalizado, y con las adecuaciones del caso (también vale en algunos casos la túnica o el traje típico de la región; el “traje y la corbata” son, en todo caso, un emblema ideológico) puede encontrársela en cualquier punto del globo. Todo lo cual puede demostrar al menos dos cosas: por un lado, que los vericuetos del poder y de las sociedades basadas en las diferencias de clases, más o menos se repiten por igual en cualquier latitud. Y por otro, que las matrices dominantes que marcan el modo de hacer vienen impuestas por la cultura dominante, en este caso, la visión eurocéntrica, occidental si se quiere decir de otro modo (léase: el traje y la corbata, o… democracia representativa, formal, democracia de los partidos políticos).

Esta concepción lleva a la base una noción que jamás se va a expresar abiertamente, pero que es fundamental; como dijera sarcásticamente Paul Valéry: “la política es el arte de evitar que las personas participen en los asuntos que les conciernen”. Es decir, la idea de político profesional presupone que, más allá de la declaración –siempre pomposa por cierto– de participación ciudadana, gobierno del pueblo y voluntad popular, u otras cosas igualmente altisonantes, no se equivoca en algo básico: el poder no está en el siempre invocado pueblo, en la gente de a pie. Aquello fórmula de “el soberano es el pueblo”, no puede sostenerse más que como mal chiste…

Si se quiere expresarlo con mayor cinismo, la política profesional, la actividad que a lo largo del siglo XX ya se “normalizó” universalmente como práctica de los partidos políticos manejando los aparatos de Estado –eso son las benditas democracias de cuyas supuestas bondades estamos inundados por la ideología dominante, por el acoso mediático que identifica progreso con esa forma de organización–, esa noción de política y del político profesional que la ejerce es lo que, cada vez más, están por el piso.

La “política” como actividad civil está desacreditada, abominada, denigrada –sin mayores posibilidades de arreglo, por lo que se ve– puesto que la mentira que encarna cada vez es más insostenible. Cuando, por ejemplo, se dice de la movilización de un determinado sector social, de una huelga, de una medida de fuerza, etc., que eso es “político”, se encierra ahí una noción de qué entiende el sentido común por actividad política: algo artero, mañoso, sucio, algo que conlleva una agenda oculta non sancta. ¿Por qué? Porque el sistema de partidos políticos y de profesionales de la política que conocemos no puede llevar sino a eso: es el arte (quizá es excesivo llamarlo así: quedémonos con práctica) que consiste en mantener el statu quo, mantener inalterable la estructura económico-social de base, manejando (mejor aún: manipulando) las grandes masas. Es decir: la mentira bien presentada. En palabras de Zbigniew Brzezinky, un ideólogo estadounidense de la extrema derecha muy transparente en sus declaraciones, “el rumbo lo marca la suma de apoyo individual de millones de ciudadanos incoordinados que caen fácilmente en el radio de acción de personalidades magnéticas y atractivas [los políticos profesionales], quienes explotan de modo efectivo las técnicas más eficientes para manipular las emociones y controlar la razón”. La derecha sabe lo que dice, aunque lo diga por lo bajo. ¿Quién se atreve a definir así el trabajo de un político profesional? En los manuales de Ciencia Política eso no aparece, por supuesto. Sólo la altanería que pueda dar la impunidad de saberse todopoderoso permite, como a Brzezinky, decirlo sin pelos en la lengua

Es idea repetida hasta el hartazgo que los males de la sociedad, las injusticias y penurias que sufren las grandes mayorías, se deben a los políticos profesionales (léase: funcionarios de Estado). Ahí es donde puede apreciarse con toda claridad entonces la función social de la política profesional: pasan a ser el fusible de las sociedades. Si se quiere expresarlo de otro modo: son el “chivo expiatorio” de los poderes, de los verdaderos poderes, los que les pagan sus campañas.

La ideología que nos domina elude siempre mostrar la diferencia de clases y el origen real de la explotación, de la riqueza que se genera a partir de la alienación del trabajo de las grandes mayorías. Los problemas sociales –es decir: las diferencias sociales– quedan explicadas por la supuesta mala práctica de quienes administran la cosa pública, por la sempiterna corrupción de los políticos. “Estamos mal, estamos pobre, estamos jodidos porque los políticos se roban todo”, puede escucharse como cantinela interminable. De ese modo el sistema como un todo se asegura, se mantiene intacto: la “culpa” de los males no está en el sistema mismo, sino en la corrupción de quienes lo administran. La treta funciona muy bien, pues en general es eso lo que las mayorías repiten. Es la administración de turno quien hace de “malo de la película”. Exagerando, cuando el sistema hace crisis, se puede llegar a pedir que se marchen todos los políticos, todos los administradores oficiales –de traje y corbata– de la cosa pública, como sucedió en Argentina a fines de 2001, cuando pasaron cinco presidentes en el lapso de dos semanas en una explosión de ingobernabilidad. Más allá de ese desfile de gobernantes, expulsados uno tras otro al calor popular de un indignado “¡que se vayan todos!”, la situación de fondo no se “resolvió” con esas partidas. La “mala praxis” de ningún político profesional explica la caída de la economía argentina, sino los planes de capitalismo salvaje que se aplicaron durante más de dos décadas, que dieron como resultado una crisis espantosa resumida en el tristemente célebre “corralito”. Aunque efectivamente “se vayan todos”, el sistema permanece. Ahí es entonces donde se ve el papel de fusible, de tapón de la verdadera estructura subyacente del sistema que juegan estos encorbatados políticos.

El sistema socioeconómico funciona; es decir: produce y reproduce su estructura (la explotación de una clase por otro, dicho clara y simplemente). Sus administradores, mal o bien, cumplen con su función de mantenerlo andando, de hacer funcionar los aparatos de Estado. Que haya más o menos corrupción en esa tarea, que haya más o menos competitividad y talento en la obra, o mediocridad, en definitiva no altera las cosas. Dicho grotescamente: no importa el color de la corbata de quienes ocupan determinadas sillas, determinados cargos en la administración: el sistema como un todo se mantiene. Por supuesto, alguien tiene que ocupar esas sillas: y ahí está entonces ese oficio tan peculiar.

La “raza” de los políticos profesionales es muy singular: hay que tener una buena dosis de cinismo para poder trabajar de eso que apuntaba Valéry: “el arte de evitar que la gente participe realmente en sus asuntos”. Es decir: hay que ser un buen “mentiroso de oficio”. Pero no se trata de satanizar: los políticos profesionales, detrás de sus uniformes de combate –el traje y sus finas corbatas, o su equivalente en la versión femenina– no son tenebrosos personajes equivalentes a capos mafiosos, aunque en cierta forma así los pinte la conciencia popular. Algo de eso podrán tener, sin dudas; los habrá más o menos mafiosos seguramente. Pero ellos no son los causantes de las penurias de las grandes mayorías. Así se fueran todos, el sistema persistiría, y los efectos del sistema: la explotación, las injusticias, las diferencias irritantes, las asimetrías sociales, no desaparecerían.

Es un lugar común ver a los políticos profesionales como corruptos, aprovechados, ávidos de poder, mentirosos (“construiremos un puente… y si no hay río, ¡construiremos un río!”). Y los partidos políticos, en tanto fábricas de políticos profesionales son, en muchas encuestas que así lo indican, junto a los Parlamentos (cámaras de diputados y/o senadores), las instancias menos reputadas entre la población en términos de credibilidad social, los más abominados, los peor calificados. Todo eso es lo que queda en la conciencia colectiva, sin dudas. Una mirada al entorno político de cualquier país “moderno” –léase capitalista con sistema de democracia formal vía partidos– da más que suficientes fundamentos a esa descripción. Ahora bien: el problema de fondo no está en el viático irritante que puede cobrar un congresista, el vuelto que se le queda pegado a un ministro o el soborno que cobrará algún alcalde para otorgar un permiso de construcción. Esas son lacras del sistema político, definitivamente. Pero así se terminara con todo eso de un día para otro, la explotación inmisericorde, las injusticias y las diferencias de clase no terminarían. Los políticos profesionales, como grupo cerrado, como “gremio” profesional que son, en más de algún caso, o en mucho casos, pueden ser despreciables (quizá más que otros gremios que no juegan con los dineros públicos –nadie desprecia a los bomberos, ni a las enfermeras ni a los arquitectos, por ejemplo–); pero no son ellos la fuente de las injusticias.

Lo dramático en todo esto es que a partir de esa práctica específica de la política, de esa forma peculiar que han ido tomando los partidos políticos en las democracias representativas, la idea misma de política quedó desacreditada. Política, en ese sentido, para el imaginario colectivo es sinónimo de desprestigio, de cosa sucia, de actitud mafiosa. Pero la política no es sólo eso: puede ser también –y esto es lo que hay que rescatar – la participación efectiva de la población en los asuntos que le conciernen.

Imagen: Humor por Sergio LANGER. / Fuente: “Libro – Manual de historia argentina – De Carlos a Néstor”. Editorial Pequeño Editor

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Chile: La banca usurera de cada día. La verdad sobre la industria del crédito y la deuda

Andrés Figueroa Cornejo (especial para ARGENPRESS.info)

Mientras el sistema financiero, controlado en casi un 70 % por tres instituciones, obtuvo ganancias de un 57 % el primer semestre de 2010 respecto del mismo lapso del año anterior, los chilenos han aumentado sus salarios en apenas un 0,3 % mensual y son presa del sobreendeudamiento y la mala vida.

La noticia pasó inadvertida, pese a la ferocidad de su contenido. Las utilidades de la banca que opera en Chile el primer semestre del año en curso aumentaron un 57 % respecto del mismo período del año anterior. Es decir, la industria del crédito y la deuda obtuvo 1.554 millones de dólares la primera parte del año. Sólo en junio, las ganancias se encumbraron un 12, 6 % en relación a mayo. Según la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF), el incremento astronómico se debió a la disminución en el gasto en provisiones por riesgo de crédito (15,59%), un aumento en otros ingresos operacionales netos (86,64%), un mayor resultado de operaciones financieras (16,79%) acompañado además, de un aumento de las comisiones netas (2,25%).

El diferencial entre la tasa de interés que los bancos pagan por los depósitos y lo que cobran por los créditos es de 5,77 puntos promedio en el país (spread), mientras que en el Reino Unido es de 0,33 puntos. Al respecto, Chile lidera con Brasil el spread a escala latinoamericana. Asimismo, sólo tres bancos concentran casi el 70 % del mercado (Santander, De Chile, De Crédito e Inversiones). Para el caso, el incremento de los créditos bancarios se explica no tanto por la baja en el riesgo y la supuesta recuperación económica y de confianza de los usuarios, sino por el alto precio de los préstamos (operaciones + spread + intereses). Y la superior demanda crediticia significa que, simplemente, los sueldos no alcanzan por sí solos para pagar el costo de la vida. Es decir, las deudas no alcanzan para pagar las deudas.

Gana la banca por los gastos operacionales más que por el interés de los créditos

Frente a las inquietantes utilidades del negocio financiero, el Secretario General de Confederación Bancaria, Luis Mesina, indica que“Cuesta entender cómo una industria tan vinculada a los servicios tiene una tasa de rentabilidad tan alta. Esto se explica, en parte, porque el banco compra dinero muy barato (al Banco Central principalmente), a tasas muy bajas; las captaciones (depósitos de los usuarios) tienen bajo interés; y se vende plata a un precio 30, 40 y 50 % anual más de su valor.”

Para el prestigioso economista y académico, Claudio Lara, “Desde el 2000 ocurre lo mismo. En este caso el argumento que emplea la banca para justificar sus ganancias, es que han disminuido las provisiones que tiene debido al menor riesgo que se ha estado estableciendo, y a un aumento de la tasa de interés. Esto permitiría un mayor diferencial entre las colocaciones y las provisiones (spread)”, y recuerda que “el ex ministro de Hacienda de la Concertación , Nicolás Eyzaguirre (que se ganó bien su puesto en el Fondo Monetario Internacional), ya hablaba del escándalo del spread. Pero lo que ocurre, al igual que con las bencinas, es que cuando hay un aumento de las tasas de interés sube el precio para los usuarios inmediatamente, pero cuando hay una baja se demoran hasta un año en trasladar la disminución a la gente “.

Lara enfatiza que el gobierno propone como gran novedad que los bancos deben ser transparentes en términos de hacer saber a los clientes las tasas de interés y la comisión que cobran, “pero hace años ya hubo una resolución de la Corte Suprema al respecto y nunca se ha aplicado. En muchos casos lo que los bancos cobran en comisiones es mucho mayor que las tasas de interés. Aquí está la causa central que permite los cobros abusivos que sólo existen en Chile por todo tipo de servicios que entrega la banca”.

La comisión o gastos operacionales es lo que el banco cobra por el uso de cualquier instrumento financiero, como el cajero, la tarjeta, los cheques, la línea de crédito. Por eso la banca tiene una rentabilidad asegurada independientemente de las variaciones de las tasas de interés.

Así lo confirma el dirigente bancario Luis Mesina, cuando asegura que “las grandes utilidades hoy se ilustran más por los gastos operacionales, el aumento de las comisiones y la venta de instrumentos financieros cuyo costo para los bancos es igual a cero. Es decir, cuando alguien pide un préstamo a la banca, además de pagar el diferencial, debe pagar costos adicionales, como los seguros de desempleo, de vida, de edad. Y ello, considerando que la ley de bancos dice que los créditos no pueden estar condicionados a la venta de seguros. Sin embargo, no pasa así. Esto tiene una dudosa legitimidad y legalidad” y agrega que “Nosotros denunciamos hace un tiempo que había una concertación de los bancos respecto de los precios de los instrumentos financieros. Uno de los aspectos más graves, es que las pymes –que generan la mayoría del empleo del país- compran el dinero muy caro. Y el dinero para las pymes es un bien de capital, con esos recursos realizan otras actividades económicas. Entonces les resulta difícil volverse competitivas. Este gobierno tiene un gran problema, porque si quiere competir en el mercado internacional, está liquidado”.

Salario miseria y sobreendeudamiento: La usura legal

Uno de los aspectos más insultantes de las cifras de rentas bancarias está en que, según el economista de la Fundación Instituto de Estudios Laborales (FIEL), Cristian Paiva, “de acuerdo a las variaciones del Índice de Remuneraciones Reales del INE, los salarios, de junio de 2009 a diciembre de 2009, suman un reajuste de 3,6 %, y el complemento de los últimos 5 meses, de diciembre de 2009 a mayo de 2010, caen 0,4 %, según la metodología de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). Vale decir quelas remuneraciones reales mensuales han aumentado apenas un 0,3 % promedio. Esto se debe a que el empresariado ha tratado históricamente de bajar los costos por donde sea, y el máximo de disminución de costos que tiene a su disposición se encuentra en los salarios”.

Para el economista Patricio Guzmán S., “la encuesta de presupuestos familiares del Gran Santiago, entre 1997 y el 2007, arrojó que la participación del ingreso del 20 % más rico bajó su participación de un 53,4 % al 51,9 %. Sin embargo, ya no en el ingreso, sino que en el gasto, el 20 % más pobre pasó de gastar el 5,2 % al 8,9 %. Mientras, el 20 % más rico pasó de gastar el 53,4 % al 43,7 %. “

-¿Por qué?

“Porque todos los quintiles, salvo el 20 % más rico, gastan más de lo que ganan. Sólo el quintil más rico es capaz de ahorrar más de un 10 %. El 20 % más pobre, gasta un 171 % de su ingreso debido al crédito usurero de las casas comerciales. Es decir, estamos frente a un fenómeno de sobreendeudamiento. Los bancos de las casas comerciales son como los antiguos “cocodrilos” o “tiburones”, esto es, una banca dedicada a la usura legal.”

A su vez, Claudio Lara, señala respecto de los créditos de consumo no bancarios que “los préstamos de las casas comerciales representan una actividad perversa. Como la banca coloca niveles de exigencia sobre el promedio, entonces la gran mayoría de los chilenos, que son de menores recursos, piden en esas instituciones que no ponen grandes exigencias, .pero a costa de enormes tasas de interés. Es decir, a los más pobres se les castiga, al que más necesita se le cobra más.”

Como si no bastara, Lara explica que “El sobreendeudamiento hace que gran parte del ingreso de las personas vaya a pago de deudas. Y eso se ha convertido ya en una condición estructural. Debido al bajo nivel de aumento de los salarios, y paralelamente, al aumento del costo de algunos servicios básicos (educación, salud, electricidad), el endeudamiento se impone como necesidad. El sobreendeudamiento no refleja que la gente esté económicamente mejor que antes, sino todo lo contrario. De hecho, en la actualidad bajó la demanda de créditos hipotecarios, es decir, la gente no tiene confianza en el sistema para endeudarse por un bien duradero. ¿Para qué es el endeudamiento de la gente entonces? Para pagar gastos cotidianos, servicios, alimentación”.

El sobreendeudamiento en Chile se duplicó el 2000. Hoy el 60 % del ingreso promedio de las personasen va a parar a pago de deudas. Por tanto, el incremento de los créditos festinado por la banca los últimos días, sólo refleja préstamos para cancelar deudas y no dinamismo económico. La gente no pide dinero para comprar una casa. En el fondo, la privatización de los servicios públicos se ha convertido en fuente de endeudamiento. Al respecto, Lara dice que “toda deuda tiene un tope y un punto de quiebre. Y para ese momento, las provisiones bancarias no alcanzarán.”

La muerte sin gloria del SERNAC financiero

Desde hace poco está en discusión e incluso ya ha ingresado al Congreso, un proyecto para crear una suerte de Sernac Financiero. Como era de esperar, la Asociación de Bancos (gremio de los dueños del sistema financiero que opera en el país), no está de acuerdo, y su presidente -el que casi fue embajador de Piñera en China- Hernán Somerville, manifestó que ya existían suficientes regulaciones para el sector.

Sin embargo, para el representante de los trabajadores bancarios, Luis Mesina, “No existe ninguna regulación. Al señor Somerville se lo hemos indicado reiteradamente. Él quizás no tenga ningún problema con la banca, porque no conoce los bancos, ni ha hecho filas jamás. La situación clama regulaciones profesionales para que se garanticen los derechos mínimos de los usuarios. De lo contrario, se pone en riesgo la propia perduración de la industria financiera, porque tarde o temprano, la banca dejará de ser exitosa, la gente ya no le cree. El señor Somerville no tiene ningún tipo de autoridad para pronunciarse sobre esta materia. Los que tienen que hablar de un Sernac Financiero son los afectados, la gente, no los dueños de las instituciones. Es el mundo al revés.”

En este sentido, el economista Claudio Lara aclara que “Desde un principio la banca se opuso a ello. Este es uno de los pocos países en el mundo en que no hay contrapeso entre una institución tan poderosa como la banca y los usuarios. La lógica del Sernac Financiero apuntaba a llenar ese vacío. Pero producto de las presiones de los dueños del sistema financiero, el tema se reducirá a una unidad más de Sernac que se va a especializar en el tema financiero; es decir, ya quedó sin fuerza. ¿Qué facultades podemos esperar de una unidad financiera del Sernac a la hora de defender los derechos de los usuarios?”

-¿Y la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras?

“La Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras trata de asegurar un buen servicio de parte de los bancos a través de la información. Pero la SBIF sólo está preocupada de la oferta, de la banca. Su propósito no es colaborar con el consumidor. No hay competencia en el sistema frente a la alta concentración del negocio del crédito. Mientras no haya una reforma sustantiva en el sector, las cosas seguirán tal cual.”

Las eventuales salidas

Luis Mesina informa que “No es posible que haya entidades financieras que estén rentando por sobre el 30 % del capital. Claro, el diferencial entre la compra de dinero de un banco y la venta a los usuarios en Brasil es el más grande del mundo, pero las utilidades de la banca que opera en Chile es la más alta del planeta”.

-¿Y qué hacer?

“Abrir una amplia discusión sobre la legitimidad que tienen las operaciones financieras. Uno de los grandes directores del Banco Santander, Francisco Luzón, señalaba que la banca española en Brasil y en Chile, con la rentabilidad que en nuestros países obtiene, parte a comprar activos a los EE.UU. Es decir, nosotros estamos sirviendo de plataforma para que las grandes transnacionales compren activos y se enriquezcan en otras latitudes, con el subsecuente deterioro de nuestra calidad de empleo, condiciones de salario, aumento de la brecha de la distribución de ingresos, y bajo la estrategia de una banca que no funciona para potenciar sectores emergentes de la economía. La banca es cortoplacista, sólo busca la alta tasa de rentabilidad en el menor tiempo posible. Cada vez hay más reclamos de los usuarios respecto de la banca y el retail. Las instituciones comerciales hoy son parte de la industria financiera. Su rentabilidad no se encuentra en la venta de pantalones o estufas, sino en la venta de dinero a tasas escandalosas. Esas utilidades, basadas en la usura contra la gente corriente, es la que les permite extenderse a otras latitudes.”

Una vía para compensar la usura financiera sería contar con un banco público, papel que debiera caberle al BancoEstado. Sin embargo, el economista Claudio Lara concluye que “El BancoEstado opera bajo la lógica privada; es un actor más del sistema. Y hablamos de un actor abusivo. Cuando el gobierno de Bachelet entregó amplia liquidez a los bancos el 2009, y después, todas las entidades gozaron de las facilidades gubernamentales para pedir prestado a causa del terremoto, el BancoEstado mantuvo sus mismas tasas de interés ante las pequeñas y medianas empresas. De hecho, aprovechó para ganar participación en el mercado. Lo único que queda estatal del BancoEstado es la red extensa a lo largo de todo el país de sus sucursales. Pero en lo demás, es igual. Sus tasas no presionan a la baja. Y entre sus trabajadores también se ha impuesto la subcontratación y la precarización. En Chile no hay un banco público.”

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Entrevista con Margarita Murillo, activista de la Resistencia hondureña

TORTILLA CON SAL (especial para ARGENPRESS.info)

“Podrán matar dirigentes, podrán desaparecer dirigentes pero la semilla de organización del Frente allí va a quedar”.

El 5 de agosto del 2010 logramos entrevistar a la activista del Frente Nacional de Resistencia Popular, Margarita Murillo, una dirigente del trabajo organizativo del Frente en la zona noroccidental de Honduras. Margarita da una visión del desarrollo de la situación actual del país desde la perspectiva de alguien que enfrenta diariamente los problemas rutinarios para hacer avanzar el trabajo del Frente y los plantea dentro de un contexto nacional de profundos conflictos políticos, sociales y económicos.

TcS: Estamos de nuevo con nuestra amiga la compañera Margarita Murillo. La última vez que hablamos Margarita, del tema del desarrollo de la situación política y socioeconómica en Honduras fue más que todo en diciembre del año pasado, un poco después de la farsa electoral de noviembre de ese año. En aquel entonces usted sintió que hubo mucho incertidumbre sobre las perspectivas para el desarrollo del trabajo del Frente de Resistencia Nacional Popular. En su experiencia, porque usted trabaja a nivel de base en los municipios del noroccidente de Honduras, ¿ha habido mucho cambio en el desarrollo de su trabajo?

MM: Realmente desde diciembre del año pasado a esta fecha es bien poco lo que se ha podido avanzar en cuanto al trabajo político. Sí, se ha avanzado un poco con el trabajo de organización del Frente a nivel de los municipios. En el Frente hemos retomado el lineamiento de la organización a nivel de municipios, barrios, colonias y caseríos precisamente del departamento de Cortés o del Valle de Sula donde también nosotros como el Foro del Valle de Sula tenemos alguna organización de base. Pero no hemos podido avanzar lo que nosotros desearíamos avanzar en ese proceso de organización.

Sin embargo, sin poder avanzar pero se van haciendo las bases pero hay algunos cambios en la población hondureña que ha estado más motivada a participar en esos procesos de organización. De repente también la población hondureña tiene algunos temores en algunos momentos de expresar libremente su necesidad o sus ganas, su voluntad de participar en esos procesos de organización del Frente Nacional de Resistencia Popular.

Uno, porque, primero la mayoría de la juventud hondureña trabaja en las maquilas, trabaja en la empresa privada y muchas empresas si saben que los jóvenes o las jóvenes están involucradas en el Frente, pues no les dan trabajo o despiden. Ya han despedido varios compañeras y compañeros por pertenecer a los frentes municipales o pertenecer al Frente Nacional de Resistencia Popular.

Por otro lado también, la población tiene algunos temores de libremente decir o pertenecer o asistir o participar libremente porque sigue habiendo esos niveles de represión y de asesinatos que siempre los hubieron después del golpe de estado o desde antes del golpe de estado. Pero con el golpe de estado se encarnizaron más los asesinatos que han habido, y son asesinatos en la mayoría políticos.

Además de eso la persecución política que hay no deja de que la población tenga algún temor de organizarse. Pero creo que esta es la oportunidad que nosotros tenemos de poder consolidar el Frente. Después del proceso electoral en Honduras hay una desconfianza y además de eso, de haber desconfianza también hay una incertidumbre, sigue habiendo una incertidumbre de como se va a manejar la situación en el país.

Para todos es conocido que las elecciones del año pasado fueron elecciones no tan democráticas, que ese día hubo fraude y a consecuencia de eso es un gobierno, el gobierno de Pepe Lobo, que es un gobierno débil. Es un gobierno débil que no está tomando decisiones para el mejoramiento de la población hondureña. Además de eso, en este momento por ejemplo, están los problemas que hay en la universidad en las instituciones del estado, porque hay ingobernabilidad. El gobierno ha estado vendiéndole bonos a los colegios magisteriales y con los bonos comprados por los ahorros de los maestros se ha estado pagando los salarios de los mismos maestros.

Entonces ahora el problema va a ser más grave cuando los colegios magisteriales ya no pueden seguir vendiendo los bonos, no va a poder seguir prestando dinero al gobierno. Entonces el gobierno no va a tener de donde pagar a los maestros y la lucha social en el magisterio se va a engrandecer más.

TcS: ¿Esos bonos en que se basan? ¿Salen de los ahorros de los mismos maestros?

MM: Sí. El estado de Honduras o el gobierno de Honduras por toda una vida han vendido bonos a empresa privada, a Hondutel, a la Empresa nacional de Energía Eléctrica y a la empresa privada.

TcS: Entonces, ¿esos bonos el gobierno los emite como una promesa a pagar en el futuro lo que recibe, en este caso para pagar en un futuro lo que ellos reciben del gremio magisterial?

MM: Exactamente, eso es. Y esos bonos en este momento con lo que han vendido al gremio magisterial, los bonos que han vendido a Hondutel y a la Empresa de Energía Eléctrica, a la Empresa Nacional Portuaria, con esos bonos es mucho más mayor la deuda interna que la deuda externa. Y cuando el país tiene una deuda mucho más mayor internamente después de eso viene la privatización de los servicios.

TcS: Suena como un plan deliberado del gobierno de Lobo y la gente que manejan y respaldan el gobierno de Lobo, de deshacer completamente el Estado hondureño....

MM: Sí, es que esa es la situación. Por ejemplo, ahorita el estado hondureño es ingobernable. Primero. La institucionalidad no existe. Porque desde el momento que hubo un golpe de Estado, hubo un rompimiento del orden constitucional. Al haber un rompimiento del orden constitucional existe una institucionalidad que no es acorde de las necesidades del pueblo. Como en este momento el gobierno ha quedado aislado con el bloqueo económico a nivel internacional la única alternativa que le ha quedado es venderle bonos tanto a la empresa privada como a las mismas instituciones estatales.

Cuando hay venta de bonos y hay deuda, crece mucho más la deuda interna que la deuda externa entonces la única alternativa que le queda al gobierno es de privatizar los servicios públicos. Al haber la privatización de los servicios públicos, eso quiere decir que la deuda la van a pagar imponiéndole más impuestos disimulados al pueblo hondureño que es lo que está pasando.

TcS: Mirando eso desde la perspectiva de las opciones disponibles al gobierno, eso nos hace volver a lo que estábamos hablando en diciembre sobre el concepto de una Asamblea Constituyente que fue una demanda fundamental del Frente de Resistencia antes de las elecciones espurias de noviembre. Aún en aquel entonces usted estaba claro que fue perfectamente factible que el nuevo gobierno de Porfirio Lobo iba a aprovechar la coyuntura para llamar a una Asamblea Constituyente y ahora con la crisis económica y la crisis de ingobernabilidad parece ser una opción todavía más atractivo para Porfirio Lobo. Pero ahora paradójicamente eso no es algo que quiere el Frente.

MM: Bueno es posible que en algunos momentos uno se ve en contra de todo, pero la verdad es que antes del proceso electoral y antes de tomar posesión, el gobierno de Pepe Lobo para nosotros si era factible la convocatoria de la Asamblea Constituyente pero con el retorno del orden constitucional. No hablando específicamente del retorno de Mel Zelaya, que era obligatorio para volver a ordenar el orden constitucional, tendría que haber retornado Mel Zelaya como Presidente para presidir. Y en ese momento para nosotros como Frente sí era válido que al entrar Zelaya de nuevo al poder y volver otra vez a gobernar el pudiera o debería o tenía que haber convocado la Asamblea Nacional Constituyente. Hasta allí estamos listos y de acuerdo.

Pero después de ganar Pepe Lobo y después de todo lo que está pasando, la situación económica, la situación social, la situación de delincuencia de sicariatos y todo, la persecución política, los asesinatos, pues, para nosotros seguir luchando para la Asamblea Constituyente ya no es del todo correcto. Por una sencilla razón. Nosotros podemos seguir luchando por la Constituyente. Pepe Lobo perfectamente bien puede ponerse de acuerdo con su Congreso Nacional y sus aliados de la burguesía y convocar la Asamblea Nacional Constituyente.

Pero ¿qué va a suceder con eso? Una convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente en las condiciones en que está ahora el país, tanto políticas como económicas y en las condiciones en que la van a convocar es controlado por la burguesía, controlado precisamente por los golpistas, eso significa que la Asamblea Nacional Constituyente la pueden convocar y ellos pueden decidir que sea el mismo Congreso el que se convierte en la Asamblea Nacional Constituyente.

Entonces, van a ser una nueva constitución de la república pero van a ser una nueva constitución de la república a beneficio de la oligarquía hondureña, en beneficio a los que dieron el golpe y no a beneficio del pueblo hondureño. Entonces, para nosotros ahora no es válido, no es válido seguir luchando, seguir peleando, seguir insistiendo en que la Asamblea Nacional Constituyente se debe de convocar en este momento. Para nosotros esa convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente puede ser dentro de dos términos.

Uno, que la convoque el Presidente de la República y el Congreso Nacional que ya sabemos a quien van a beneficiar, y otro sería que nosotros como Frente llegáramos a tener la capacidad de movilizar el pueblo hondureño a su término de tres millones, cuatro millones y que nosotros pudiéramos convocar o constituir aquella Asamblea Nacional Constituyente desde el poder popular. Eso significaría que tendríamos que tener parte del territorio libre a favor del Frente, y eso
todavía no lo tenemos.

TcS: Parte de la estrategia del Frente en este momento es precisamente la recopilación de más de un millón de firmas en apoyo a una Asamblea Nacional Constituyente, pero otra demanda, que es una demanda lógica que muchos países en el mundo especialmente en América Latina respaldan es el regreso a su país de Manuel Zelaya para poder participar libremente, activamente en la vida política del país, incluso en el desarrollo de un proceso hacia una Asamblea Nacional Constituyente. ¿Usted ve un regreso de Manuel Zelaya a Honduras como 100% positivo o podría ser que tenga sus desventajas?

MM: Esa es una de las luchas, una de las peticiones del Frente con la recolección de las firmas que va a terminar en septiembre. Yo creo que políticamente, claro que nosotros queremos que Manuel Zelaya regrese porque es el hombre aglutinador. Ahora él aceptó ser el Coordinador General del Frente. Sabemos que regresando Mel la gente se va a movilizar. Pero también nosotros creemos que políticamente no es correcto que Mel Zelaya ingrese en este momento al país.

Esa es una apreciación que algunos incluso yo sigo insistiendo que no es correcto que Mel Zelaya regrese al país porque lo que va a suceder con la entrada de Mel Zelaya al país es que él va a colaborar al blanqueo del golpe. Estando Mel Zelaya adentro, no lo van a enjuiciar. No lo van a encarcelar y tampoco lo van a matar. Y no van a hacer no porque no lo quieren hacer, ni porque no lo pueden hacer, sino porque no les conviene políticamente hacerlo. Entonces ¿qué va a suceder en ese momento?

Van a decir , “¿Ahora? ¿Ahora qué quieren? Ya vamos a constituir la Asamblea Nacional Constituyente. Hemos dejado entrar a su líder al país. Y ahora ¿qué es lo que quieren? Las puertas de los países que tienen bloqueado a Honduras deben de abrirse porque ya no hay nada a pelear.”

Entonces lo que va a suceder en ese momento es que un gobierno que es resultado de un golpe de Estado va a quedar como un gobierno sumamente inteligente, astuto, benevolente, voluntarioso y bueno dándole la entrada a Manuel Zelaya y Zelaya va a caer en la trampa por querer ir a ayudar a su pueblo.

Para mi, políticamente no debe de entrar por lo menos este año y el otro hasta no debe de entrar Mel Zelaya al país. Debe quedarse afuera, colaborando desde afuera para que el Frente puede consolidarse, colaborando desde afuera para que el Frente pueda organizar el pueblo y él puede estar dirigiendo desde afuera. Para dirigir el Frente no sencillamente tiene que estar adentro. Él puede hacerlo desde fuera coordinando el progreso siendo el Coordinador General. Si Juan Barahona fue el coordinador y no cayó el Frente entonces ahora Juan Barahona es el sub-Coordinador y el Frente tampoco ha caído. Entonces para nosotros ahora Manuel Zelaya debe de continuar afuera y entrar cuando está conveniente y cuando el Frente está listo para que él entre.

TcS: Uno de los temas que hemos visto en el desarrollo del Frente Nacional de Resistencia Popular a lo largo de este año ha sido un papel a veces muy complicado del Partido Liberal dentro del Frente. En la Asamblea que tomó lugar en Tocoa en el departamento de Colón recientemente hubo un choque entre una parte del Frente que no está relacionado con el Partido Liberal y los apoyadores de Mel Zelaya que forman parte del Frente como los Liberales En Resistencia. ¿Cómo ve usted ese acontecimiento y como ve el papel de Mel Zelaya como el líder de ese grupo de Liberales?

MM: Bueno, primero yo creo que lo que hay son confusiones del proceso de organización. Uno porque no deberían de existir los Liberales En Resistencia, no debería de existir Mujeres En Resistencia. Ningún grupo de Resistencia debe de existir y se debe consolidarse en su conjunto el Frente Nacional de Resistencia Popular. No debería de haber grupos en Resistencia perteneciendo al Frente.

Más bien lo que yo he estado viendo dentro de un grupo de los llamados Liberales en Resistencia que dicho de paso no son las bases del Partido Liberal sino que son los dirigentes que toda la vida anduvieron alrededor de la dirección del Partido Liberal o alrededor de la direcciones departamentales y municipales del Partido Liberal, queriendo ellos controlar todo lo que es el Frente. Yo creo que eso es incorrecto pues, porque debe de haber un acuerdo conciliatorio entre que todos pertenecemos al Frente Nacional de Resistencia Popular.

A mi me parece que la idea de algunos Liberales de reorganizar, re-consolidar o reorientar su Partido Liberal, esa es tarea de los Liberales y no tarea de los no-Liberales. Esa es tarea de ellos y si quieren ellos hacerla pues que intenten a reconstruir su Partido Liberal. Pero no pueden llevar a toda la gente que pertenece al Frente a la reconstrucción de un partido político tradicional arcaico y que está en división porque fueron los protagonistas del golpe. Creo que ellos andan confundidos en ese sentido. Porque más bien ellos lo que deberían de hacer es como Liberales decir “Bueno nosotros somos del Frente Nacional de Resistencia Popular.”

Pero creo que eso no es tanto a nivel de las bases del Partido Liberal sino es a nivel de dirigencia del Partido Liberal y con esto de que Mel Zelaya aceptó ser Coordinador General del Frente Nacional de Resistencia Popular, entonces ya los grupos que andaban afanados con que quieren reconstruir su Partido Liberal han bajado un poco la guardia, porque ellos estaban pensando en la reconstrucción de su partido, por allí era donde todos iban a caber para poder hacer su trabajo político y pensando en que Mel Zelaya como es el aglutinador que iba a ir aglutinar de nuevo el Partido Liberal. Con la respuesta que da Mel, a mi me parece que estos grupos van a tener que bajar la guardia o ceñirse realmente a los lineamientos del Frente ya que Mel aceptó ser el Coordinador General.

TcS: Un tema que por supuesto ha sido estratégico en el desarrollo del trabajo del Frente ha sido el papel del apoyo económico que ha recibido desde el exterior. Hay dos preguntas con respecto a eso. Uno es si usted piensa que fue un error estratégico de las fuentes de apoyo económico para la Resistencia en Honduras canalizar casi todo ese apoyo económico por medio del circulo alrededor de Mel Zelaya, que por supuesto fue monopolizado por el Partido Liberal supuestamente fiel a Manuel Zelaya. Y la otra pregunta es ¿qué tal importante sería en este momento para las fuentes de apoyo económico a la Resistencia en Honduras de diversificar su apoyo en un sentido más amplio entre la Resistencia tal como está constituido hoy?

MM: Si hubieron países que apoyaron para la vida del Frente Nacional de Resistencia Popular y lo hicieron a través de la gente exclusivamente allegada a Mel, pero que más le iban por la reconstrucción de su Partido Liberal, fue un error grave. Y fue un error grave porque primero no se hizo el trabajo de organización del Frente Nacional de Resistencia Popular.

No se hizo el trabajo de consolidación de ese Frente sino fue que los Liberales lo que han hecho es utilizar los medios obtenidos a través de este grupo para consolidar supuestamente su partido, su Partido Liberal. Y nosotros sí creemos de que el Partido Liberal en primer lugar no es el partido exclusivo del pueblo y que al consolidarse se van a mejorar las condiciones del pueblo. Nosotros creemos otra cosa. Queremos cambios estructurales en nuestro país que con el Partido Liberal no se van a hacer.

Eso, bueno, de repente uno muy poco puede decir sobre la cuestión económica porque realmente todo el trabajo que nosotros hemos hecho de organización a nivel de los municipios, aldeas, caseríos del Frente, movilización de la gente del Frente, lo hemos hecho con recursos que de repente la misma gente nos pone y con recursos propios. No lo hemos hecho con apoyo de ningún grupo de afuera del país. Si llegó el dinero, llegó a malos manos y se invirtió mal. Eso para nosotros es lamentable pues porque los que andan realmente queriendo construir base social para el Frente lo hemos hecho con las puras manos. Y eso es imperdonable - pero nosotros hemos avanzado con la organización del Frente, aun así en las condiciones que hemos estado haciendo el trabajo.

TcS: ¿Usted piensa que el factor económico ha contribuido a un cierto nivel de decaimiento en el trabajo del Frente?

MM: Creo que sí porque las fuerzas políticas tradicionales tienen sus estructuras económicas, tienen sus estructuras de movilización y tienen todo un engranaje como para poder detener cualquier intento que uno haga. Por eso no se ha podido avanzar, porque la mayoría de las compañeras y compañeros que andan haciendo trabajo del Frente lo hacen voluntariamente.

Y mientras tanto, la burguesía sí tiene todo su aparataje con dinero con todos los medios, los medios escritos, los medios hablados, los medios económicos, medios de movilización para poder deshacer cualquier trabajo que nosotros voluntariamente hagamos. Pero no todo se hace con dinero. Sí, es necesario, pero aun así nosotros hemos avanzado organizando, organizando parte del pueblo. Más hubiéramos hecho si tuviéramos el apoyo directo para poder trabajar.

TcS: Cuando se habla como ustedes en el Frente hablan, de cambios radicales estructurales en la sociedad y la economía de Honduras, me imagino que una de las cosas que más atrasa el desarrollo de una vida equitativa para toda la sociedad hondureña es el machismo y que uno podía ver en los raíces de donde vino el golpe que el machismo fue fundamental en la formación de las actitudes de los golpistas al nivel humano más básico. Y se ve eso también en la conducción de la dirigencia del Frente Nacional de Resistencia Popular. ¿Hasta qué punto piensa usted que es posible cambiar la vida política del país si no hay cambios más profundos todavía con respecto a la formación de los hombres y su concepto del papel de la mujer?

MM
: El machismo de nuestro país es un machismo cultural del patriarcado. Pero el hecho de ser cultural no quiere decir que nosotros no tenemos que hacer algo para cambiar algunas cosas y visto así si te das cuenta que en casi todas las movilizaciones que habían después del golpe de estado, el ochenta o hasta el noventa por ciento de las participantes en las movilizaciones eramos mujeres. Y no lo digo yo por ser mujer sino porque se veía la cantidad de mujeres participando en las marchas y en las tomas de las calles.

Muchas veces en tomas de los puentes, las primeras que iban eramos las mujeres y los hombres iban llegando después. Eso fue bien evidente. Y sí a mi me ha estado preocupando el hecho que si en el Frente han estado participando el ochenta o noventa por ciento de mujeres, ¿por qué no hay ese porcentaje en la dirección del Frente? Y eso también se da porque el machismo es bastante arraigado. Lo mismo como fue en el golpe.

El golpe fue un golpe completamente machista. No quiere decir que no hubieran mujeres que no participaron. Creo que eso es una de las partes que nos corresponde ver y de repente va a ser un papel que nos toca a nosotras las mujeres empezar hacer un trabajo de conscientización en la población y a nivel de dirección para que el machismo sea un poco recortado.

Ahora a mi me parece que tenemos en este momento una oportunidad de poder ir cambiando algunas cosas. He pensado ¿por qué no, en estos momentos, por qué no buscar una figura femenina para que participe en los procesos a nivel nacional?

TcS: Y la figura o la persona que demostró una capacidad para aglutinar gente en apoyo a la Resistencia durante los duros meses del segundo semestre del año pasado después del golpe fue precisamente Xiomara, la esposa del Presidente Manuel Zelaya. ¿Usted piensa que ella podría ser una figura, una persona factible como candidata presidencial en las elecciones del 2013? Y allí supongo que estamos presumiendo que la vía electoral es el camino más viable para el desarrollo del Frente Nacional de Resistencia Popular.

MM: Yo sí creo que debemos de participar en ese proceso electoral. Ahora, pienso que el Frente Nacional de Resistencia Popular no debe de convertirse en partido político. Al momento que el Frente Nacional de Resistencia Popular se convierte en partido político, en ese momento desaparece como Frente de lucha por las cuestiones reivindicativas, las reivindicaciones sociales y se convierte en un partido exclusivamente de participación política.

Ahora ¿qué creo que debemos de estar sosteniendo y proponiendo? El surgimiento de un movimiento amplio de participación electoral o un frente amplio de participación electoral. Para que el Frente queda como Frente aglutinador, como Frente de movilización de la población para participar en este proceso electoral. Y sí lo veo de ese lado, lo veo como que tiene que ser el Frente con varias figuras que estuvieron bien presentes al momento del golpe de estado.

Y no es que soy Liberal, nunca he sido Liberal y nunca voy a ser Liberal, y Xiomara lo sabe, y tampoco voy a dar esta opinión porque Xiomara sea mujer. Pero pude captar al momento y después del golpe de Estado que el poder de aglutinar las personas que tiene Xiomara, el poder de convocatoria que tiene y además de eso, su visión política que es mucho más clara.

Entonces por ese motivo yo sí estaría como pensando, pues, que uno de las personas que tiene que ir a la cabeza de este frente o este movimiento amplio para poder ir a participar en ese proceso electoral es Xiomara. Y a la par de ella otras figuras como Carlos H. Reyes, Juan Barahona. Otros compañeros que también han estado al frente de la conducción de este movimiento después del golpe.

Y todo eso por varias razones. Uno, por empezar a romper esa estructura de dominación patriarcal. Y otro porque la mujer de repente se lo ha ganado por todo lo que he estado diciendo. En otra oportunidad si me habrías hecho esta pregunta en dos mil seis o dos mil siete yo te habría dicho que no le doy un voto por Xiomara Castro de Zelaya. Pero ahora es otra coyuntura, es otra visión y hoy sí creo que es lo correcto.

TcS: ¿Usted piensa que el Frente va a poder mantener su coherencia – suponemos que el país va a poder estabilizarse y llegar de una manera más o menos estable a las elecciones de 2013 – dentro de todo ese proceso usted piensa que el Frente va a poder mantenerse unido y coherente?

MM: La coherencia en el Frente de repente puede ser bien difícil porque hay pensamientos diversos. Pero hay que buscar la unidad dentro de esa diversidad de pensamientos y creo que el Frente, si no lo convertimos en Frente político, sí puede llegar más allá de 2013. Puede ser un Frente que va a pasar de allí porque tiene que ser un Frente como el que va a continuar haciendo el trabajo de organización, el trabajo de conscientización de formación política y de aglutinamiento y de movilización social.

Y eso tiene que mantenerse ahora después de 2013 aunque nosotros con un Frente Amplio o con un Movimiento Amplio se ganara las elecciones uno de las personas que he mencionado la Presidencia de la República, debe de mantenerse el Frente.

TcS: ¿Usted piensa que la feroz represión que se ha desatado en contra del Frente va a lograr su objetivo que es obviamente amedrentar, y aniquilar hasta donde se puede, el liderazgo quizás no en la cúpula pero definitivamente a los lideres a nivel mediano y a nivel de base – el Frente va a poder sobrevivir esta represión?

MM: Creo que la dirección del Frente va a tener que elaborar su propia estrategia de funcionamiento del Frente, del mantenimiento del Frente para que el Frente no sea aniquilado por la represión. Sí hay bastante persecución, represión y mucha gente tiene miedo de salir libremente a todos los llamados del Frente. Pero no creo que nos terminen. Porque podrán matar dirigentes, podrán desaparecer dirigentes pero la semilla de organización del Frente allí va a quedar.

Y sea que en este momento no resurja o no continúa, pero va a ver un momento en que va a volver a surgir porque la semilla del Frente allí va a quedar. Y muchos líderes y dirigentes del Frente tendrán que tener su propia forma o estrategia para poder salvaguardar la vida y continuar dentro de este proceso de organización del Frente. Es bastante difícil pero creo que se puede lograr. Y es bastante difícil en este momento, porque uno no se cuida de un policía o de un uniformado.

Un policía uniformado se encuentra y uno lo ve y uno sabe que no puede disparar tan descaradamente porque anda uniformado. Pero en este momento lo que se está teniendo son las bandas de paramilitares y las bandas de sicariatos que tiene la burguesía y el gobierno para exterminar las organizaciones. Y además no es solo exterminar el Frente aniquilando sus dirigentes sino también aniquilando todas aquellas organizaciones que pueden darle sostenimiento político organizado al Frente. Por lo siguiente.

Han aprobado una ley de la media jornada. Si hay más de 200 o 300 o 400 trabajadores en una empresa, despiden a los cuatrocientos, y contratan a 800 pero ya trabajando media jornada, o sea, cuatro horas. Y ¿qué sucede con esto? Primero desaparecen las afiliaciones a lo que es el seguro social. Desaparecen lo que es prestaciones sociales, aguinaldo, treceavo y catorceavo mes. Todos los derechos adquiridos por los trabajadores desaparecen.

En este momento van a desparecer. Los derechos de las mujeres, por ejemplo, prenatal, pos-natal y la lactancia, todo desaparece. Todo eso que va a desaparecer es ganancia para la empresa privada. Pero no solamente desaparecen los derechos como tales de los trabajadores, sino que van a desaparecer también las organizaciones sindicales. Porque ¿con cuales afiliados van a continuar las organizaciones sindicales?

O se da una lucha encarnizada de las organizaciones sindicales para defender sus sindicatos de las empresas, o desaparecen. O las centrales obreras conscienticen a sus afiliados para que no desaparezcan sus organizaciones y las centrales obreras llaman a una huelga general para desarticular esta ley, o desaparecen. Entonces no solamente están buscando el aniquilamiento del Frente a través del asesinato de los dirigentes, sino también la muerte de los gremios sindicales.

TcS: Y eso es el significado también de los acontecimientos en estos días en la Universidad Nacional Autónoma....

MM. Es lo mismo. Hay un lío, un problema fuerte que es con el gremio magisterial. Y una de las caras es eso de la venta de los bonos, porque el gobierno ha estado vendiendo bonos a la dirección de los colegios magisteriales para pagarle los salarios a los maestros. En este momento ya en este mes de agosto y en septiembre el gobierno ya no tiene para pagar los salarios de los maestros.

Eso significa que en septiembre, octubre o noviembre van a ver paros de los maestros en todo Honduras y todos los días, porque no lo van a pagar y porque su economía que tenían ahorrada en los colegios magisteriales ha salido para resolver un problema de los mismo maestros, pero ha salido a nombre del gobierno.

TcS: Y lo que está pasando en la universidad está relacionado con ese tema...

MM: Es el mismo sentido que hay en este momento. Una, que es el afán del gobierno y la empresa privada de ir desarticulando todas las organizaciones que van a ir fortaleciendo lo que es el Frente. Y el otro es ya por este plan de despidos que hay o que van a ver en todos los niveles y en todas las instituciones. Porque donde hay un sindicato, es allí donde van a empezar el programa y donde van a empezar desencabezar. Y el problema en la universidad va en esa vía de desencabezar el sindicato.

TcS: ¿Y esa situación más amplia a nivel nacional se refleja directamente en tu experiencia, en tu trabajo organizativo en los municipios donde estás trabajando?

MM: La situación de seguridad a nivel nacional es precaria. Antes, en los municipios se veía menos. Pero ahora es casi igual. En el municipio donde yo hago más trabajo de trabajo social y de trabajo organizativo en menos de 22 días han habido 11 asesinatos en dos comunidades. Entonces, uno no sabe si estos asesinatos – sabemos que son sicariatos porque rondó una lista de personas que iban a asesinar en ese municipio y de esa lista ya van 11 – pero uno no sabe si los asesinatos son por el pleito por cuestiones de droga o son porque alguna gente andaba dentro de la Resistencia. Porque dentro de aquellos asesinatos han habido dos jóvenes que sí anduvieron en todas las marchas del Frente Nacional de Resistencia Popular.

Entonces uno ahora no sabe identificar si la represión es por una cosa o es por la otra. Y si hoy les toca a aquellos, mañana puede tocar a nosotros. Porque lo que buscan es meterse ese miedo a la población. Para mi lo que están buscando con estos asesinatos por sicariato de motocicletas es encarnizar ese miedo hasta los huesos de la población hondureña.

Y eso se ha dado en varios países de Centroamérica donde antes de consolidar el problema mayor han habido asesinatos a diario y eso es lo que está pasando en nuestro país. En el municipio de Villanueva este jueves pasado por ejemplo, asesinaron al guardaespalda del alcalde de Villanueva. Entonces uno queda viéndose uno con el otro , “Bueno, y ¿por qué asesinaron el guardaespalda del alcalde...?”

TcS: Y el alcalde es un alcalde progresista....

MM. Que es un alcalde progresista. ¿Por qué lo asesinaron? Lo fácil es decir que el muchacho andaba metido en otras cosas. Eso es lo más fácil. Pero nosotros no podemos estar creyendo que es por otras cosas es que asesinan a la gente. Es posible que lo hayan asesinado por el vínculo que hay con un alcalde progresista. Es posible. Pero uno no sabe. Y tenemos también por ejemplo el asesinato que hubo en Cofradía hace más o menos dos meses. Es un compañero del Frente. Andaba levantando las firmas que se están levantando para lo de la Constituyente. Y él cayó todavía con el manojo de las firmas en la mano, y cayó al suelo de los disparos. Entonces, sí lo mataron cuando estaba haciendo el labor del Frente.

TcS: Y esa situación de tu experiencia, uno puede suponer que es generalizada en todo el país...

MM: Sí es generalizada porque si nos vamos nosotros a ver lo que está sucediendo en Colón. En Colón todos los días aparecen dos, cuatro, ocho asesinados. En Olancho. En Cortés. Que son los departamentos más conflictivos. Tegucigalpa no digamos, donde todos los días hay muertes. Pero una de las cosas que a veces yo sí quisiera tener claro y que todos los hondureños tuviéramos claro es que no muere la gente de la burguesía, sino que muere la gente de nuestra clase.

Independientemente de que andan drogas, independientemente de que sean delincuentes, independientemente de que sean de un color político o otro o que andan en una cosa o en otra pero – todos son pobres. Todos son de nuestra clase. Donde anden o lo que hagan, los posicionamientos políticos que tengan, la ideología que tengan – pero todos son pobres de nuestra clase marginada. De la burguesía no aparecen los muertos. O es que no hay. O es que los esconden...

TcS: En ese aspecto del tema de clase y la violencia por supuesto está relevante la situación de las maras. ¿Qué papel juegan las maras en la situación en Honduras ahora?

MM: Las maras también son parte de la población. Y dicho sea de paso son parte de la población más pobre. Y es por eso que andan en las maras, porque son parte de la población más pobre. Pero eso de que son parte de la población y de los más pobres también no quiere decir que todos están alineados o que todos están conscientes. Están divididos.

Unos que están a favor del golpe y otros en contra del golpe. Y precisamente porque eso se da, de repente no solo en las maras, sino incluso en las mismas organizaciones, tenemos obreros de derecha y obreros de izquierda, tenemos campesinos de derecha y campesinos de izquierda, mujeres de izquierda y mujeres de derecha aún dentro de la misma población pobre.

Y con las maras se da la coyuntura de que como los que manejan el tráfico de drogas, los asaltos, los secuestros, los robacarros, todo eso, están dirigidos por una cúpula que no es de los mismos pobres, sino está participando en todo eso la alta burguesía hondureña, y policías y militares.

Entonces, ¿qué sucede? Que estos de arriba utilizan la necesidad, el hambre, la inequidad de la población y meten a los jóvenes a participar en las bandas de robacarros, de secuestradores, de asaltantes, y quienes dirigen son altos militares o gente que tienen mucho poder económico.

Y allí dividen la población. Como han dividido la población, también tienen divididas lo que son las maras. No nos cabe duda que de repente que se hayan conflictos entre las maras con algunos defendiendo las posiciones de sus cabecillas y las otras defendiendo las posiciones de la población. Sí están divididas las maras realmente.

Foto: Honduras - Margarita Murillo. / Autor: TORTILLA CON SAL

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Ferrocarriles: El consignismo como proyecto político (Parte II)

Juan Carlos Cena (especial para ARGENPRESS.info)

El ferrocarril una cuestión nacional
A 50 Años de la desaparición de Raúl Scalabrini Ortiz
A 62 años de la nacionalización de los ferrocarriles

"Prefiero molestar con la verdad
Que complacer con adulaciones"
Séneca

Suplicantes tardíos

En este devenir aparecieron algunos políticos suplicantes quejándose por la ausencia del tren, en tono suave. Uno de ellos, Felipe Solá, ex funcionario de la primera hora del gobierno menemista. Cuando fue gobernador de la provincia de Buenos Aires tuvo bajo su jurisdicción la administración de FERROBAIRES la empresa de pasajeros ferroviaria creada durante el gobierno provincial de Eduardo Duhalde, duramente el menemato. Constituida por el residual de los Ferrocarriles Sarmiento, Roca, San Martín, entre otros, de trenes de pasajeros que abrazaba toda la provincia de Buenos Aires, llegaba a La Pampa. Su gestión fue pésima, depredatoria.

Antes que llegara el depredador Menem, llegaron a correr entre 8 y 11 trenes diarios a Mar del Plata, luego vino un desguace silencioso de la mano del gobierno de la provincia de Buenos Aires. Hoy es una empresa chatarra, sólo circulan dos o tres trenes diarios sin horarios de llegada ciertos.

La preocupación de Felipe Sola por el ferrocarril frente a Mariano Grondona fue risueña y triste a la vez. Sin que se le contraiga un solo músculo de su rostro por un lejano cargo de culpa (si lo tiene) exultante convocaba a Pino Solana para que se arrime y venga a él con su proyecto.

Grondona sonreía, una y otra vez, estaba satisfecho. Todos van al píe, como en los viejos tiempos de Tiempos Nuevos.

Antes, en otro programa, Grondona había confesado que se estaba haciendo hincha de Pino Solanas, lo manifestó cuando este participó y explicó lo que siempre explica sobre el ferrocarril y otras cuestiones. A mi me hubiera preocupado esta alabanza, en cambio agradeció con una sonrisa el halago. Grondona, sonrió, estaba más que satisfecho.

Ninguno de los dos le recordó el papel nefasto que había jugado en el programa Hora Clave junto a Neustadt y en sus columnas de La Nación y otros medios, batiendo parches en sus predicamentos contra el ferrocarril y las empresas del Estado y todo lo estatal y el libre comercio.

Acá Grondona, hábil refregador de sus manos, los abrazó agradecido por el olvido con palabras alambicadas y empalagosas, luego volvió a sonreír y de nuevo se refregó las manos. Habló de Aristóteles, nunca de Heráclito, pleno de satisfacciones. Algún día, alguien deberá escribir la historia de los abrazos y los abrazados por Grondona y del misterioso estrujar de sus manos, ¿será de satisfacción el refriegue? Todo un gozo el de refregar. Nadie le reclama. Domina la escena. O los que exponen saben que no pueden reclamarle nada ¿por qué?

Por otro lado, aparece la ostentación de Proyecto Sur por haber conseguido casi un millón firmas vía Internet, en su mayoría en forma virtual, para peticionar que se restituya el ferrocarril. Como antecedente histórico debemos recordar que la CTA logró más de cuatro millones de firmas, con mesas tendidas a lo largo y ancho del país, cara a cara con el firmante y comunicado de por medio para que se acabe el hambre de los niños. El hambre y la mortalidad infantil continúan.

De la misma manera Blumberg ¿se acuerdan? Por el problema de la seguridad, firmaron de a miles el petitorio contra la violencia, todos estaban consternados. Hubo manifestaciones multitudinarias apoyando a esas firmas peticionantes. Fue tanta la presión que Blumberg fue recibido por el ex presidente Kirchner. A raíz de ello se sancionaron varias leyes. No era una sensación ese fenómeno virulento, era una cuestión concreta. Vasta leer los diarios de la época, y los de hoy, a que la impresión no ha cambiado, la inseguridad continúa, la percepción se transforma en escalofríos.

Los discursos justificatorios sobre la violencia tanto del gobierno y de la oposición son patéticos. Ninguno opina sobre la verdadera naturaleza de este fenómeno. Es un tema político social grave y debe ser considerado seriamente por el estado y la denominada clase política.

En ese alarde por haber conseguido un millón de firmas impersonales vía Internet Proyecto Sur nos propone un Proyecto de ley: La creación de una nueva empresa ferroviaria.

El proyecto apunta a la fundación de una empresa pública, Ferrocarriles Públicos Argentinos Sociedad del Estado (FEPAR S. E.), que tendrá a su cargo la gestión de la totalidad de la estructura ferroviaria, y control de circulación sobre la misma.

Desopilante, un ferrocarril público estructurado como una Sociedad del Estado. Como si los antecedentes históricos no sirvieran, más precisamente los del F.C. Belgrano S.A., toda una torpeza de los asesores, o no. Debo insistir, no se puede opinar desde la ignorancia. Eso sí, si no es ignorancia, ¿qué es?: ¿un acto conciente?, y si es así es que hay muy mala leche y el valor de verdad es falso, al decir en el lenguaje académico y plebeyo.

No mencionan en los considerandos la ley Dromi de Reforma del Estado. Ley 23.696, sancionada el 17 de agosto de 1989, legislación madre de todas las concesiones y privatizaciones. La iniciativa fue impulsada por los sectores de centro derecha, donde se sostenía que Achicar el Estado era agrandar la Nación. (21 años han pasado, que casualidad nadie habla de ella). Ley que ampara el decreto 666, el corazón de las concesiones ferroviarias, y los decretos de supresión de los trenes de pasajeros. Tampoco mencionan la necesidad de impulsar una Ley Nacional de Transporte.

Al no pedir la derogación de la ley Dromi e impulsar la sanción de una Ley Nacional de Transporte, se puede inferir con certeza que la impericia los tiene maniatados y ciegos, repito, o no. Será que la intencionalidad final es que todo vaya a quedar como está. Todo un gattopardismo, la de cambiar para que nada cambie. Lo afirman al anunciar y proponer que esa empresa deberá ser una Sociedad del Estado, será si se encuadra en la ley Dromi.

En un somero análisis uno puede observar que plantean como debe ser la composición del Directorio: Presidente y Vicepresidente designados por el Poder Ejecutivo Nacional y 7 vocales que serán: 2 a propuesta de las provincias; 2 representantes de los trabajadores ferroviarios; 2 representantes de los usuarios y 1 representante de los usuarios de carga.

En los países desarrollados del mundo a las autoridades máximas de todas las empresas del estado las nombra el parlamento a través de un concurso de antecedentes, luego, ejercen sobre ellos un férreo control concerniente a su comportamiento en forma integral, y si no anda bien son revocados sus mandatos. Deben rendir cuentas en el parlamento ante la comisión que los controla.

El presidente de la RENFE (Ferrocarriles Españoles) transitó por el gobierno de Felipe González, luego por el de Aznar (conservador de tomo y lomo) que no lo removió y hoy con Zapatero (diz que socialista) y está a punto de jubilarse sin una mácula.

O la presidenta de los ferrocarriles franceses SNFC Anne Marie Idrac que el año pasado probaron bajo su gestión una locomotora prototipo que desarrolló una velocidad de 578,5 km por hora. Los dos ejemplos de ferrocarriles pertenecen al Estado, son monopólicos y eficientes. No son sociedades anónimas, del estado o mixtas.

Control obrero

Con respeto a los controles obreros y de usuarios no está explicado el como de su organización y su aplicación, es sólo una consigna. Antes de hablar de esta iniciativa y menos del como, se debe tener en cuenta que la ausencia más importante, diría la fundamental, para la aplicación de esos controles, son los obreros, técnicos, profesionales e idóneos, es decir los ferroviarios y sus múltiples oficios.

Se puede apreciar que desde el inicio se encara mal la cuestión, esa, la del control obrero. Porque casi todos de esos idóneos y profesionales fueron expulsados. Los primeros, 1.500 técnicos (ingenieros, contadores, especialistas en vías, telecomunicaciones, cambios y estructuras, economistas, técnicos químicos, geólogos, ingenieros agrónomos, arquitectos, entre otros) fueron enviados a la DGI, hoy AFIP.

El sindicato que los agrupaba, APDFA (Asociación del Personal de Dirección de Ferrocarriles Argentinos), no movió un dedo en su defensa. Me consta, era secretario general por ese entonces de la seccional Organismo Central de ese gremio, donde estaba la mayor cantidad de técnicos, profesionales e idóneos. Protestamos de todas formas y maneras, la Comisión Nacional sorda, muda y ciega.

A eso hay que sumarles los 85.000 trabajadores dejados cesantes al paralizarse el ferrocarril en todo el territorio.

Los nuevos trabajadores no han podido adquirir el conocimiento necesario que a cada uno le da la práctica diaria del oficio, ni la de haber obtenido la enseñanza que transmitían los mayores en forma oral en la relación cotidiana del trabajo, los concesionarios nunca habilitaron centros de capacitación como cuando eran administrados por el Estado, todos están ausentes. Además, los nuevos ferroviarios no poseen la mística de SER ferroviarios. Que es la de tomar conciencia de la identidad a la cual pertenecen, cognición que sólo se adquiere en la praxis concreta de la vida regular ferroviaria.

La otra cuestión es la condición humana que posee el ferroviario. Ser ferroviario viene de una estirpe que se forjó, como el ferrocarril, a través de 150 años. Esos trabajadores casi no existen, no están esos ferroviarios que fueron la carnadura del sistema ferroviario. Es decir, ellos eran también el ferrocarril. Entonces ¿como afrontar ese control en esas condiciones? Que es la de tener conciencia de la identidad a la cual pertenecen como trabajador ferroviario y la tarea que les será asignada. Nada más ni nada menos que la de controlar la otra parte del ferrocarril, la ferrosa, la que genera movimiento.

Esa tarea ¿quien la asigna? El sindicato o una asamblea. O la Sociedad del Estado. Toda una incógnita, o ignorancia.

La incorporación de técnicos, por parte de los concesionarios fue nula. Los nuevos contratados padecen de una ignorancia supina. Son empleados de una empresa privada (concesionaria) que sólo le exigen eficiencia y polifuncionalidad. No hay que descalificarlos, hay que ayudarlos a crecer, son los nuevos protagonistas de las luchas ferroviarias. Los concesionarios nunca invierten en seguridad, desarrollo tecnológico y capacitación de su personal.

Tampoco en el proyecto de ley está contemplado un sub proyecto de capacitación sobre los múltiples oficios que necesita el ferrocarril.

Sigamos ahora con el control obrero. Esas ausencias me revelan el eclipse inducido sobre el conocimiento acumulado durante más de 150 años.

Por estas sucintas razones, me permito inferir, que eso del control obrero es sólo una consigna, es como vender humo de leñita verde, te hace llorar, nada más que eso. Los proponentes no hablan o no saben de lo que es el control ni la co-gestión obrera. Debemos preguntarnos y contestarnos a la vez: Sí, el control es necesario, pero ¿Qué control, cómo organizarlo y con quién? En la respuesta se verá el itinerario a seguir en la tomas de decisiones.

Al insistir, acá y allá, sobre el control obrero. Pregunto: ¿El control obrero debe desarrollarse desde el punto de vista de la producción y distribución de las tareas, de las misiones y funciones de la nueva empresa ferroviaria Sociedad del Estado? ¿También debe prolongarse a todas las operaciones financieras y bancarias? Del mismo modo, preguntarse ¿si es posible dentro de este sistema capitalista? Porque la constitución nacional lo dice claramente en su Art. 14 bis, articulado nunca cumplido.

Son interrogantes que uno se hace ante el consignismo reinante. Veamos algunos ejemplos. Porque esto del control obrero ya lo planteaban los obreros en la Comuna de Paris en 1871. A pesar de haber tomado el poder nunca lo pudieron aplicar.

Como el control obrero en Bolivia (1953-1963) reclamado por la Federación Sindical de los Trabajadores Mineros de Bolivia en noviembre de 1946, implementada recién al día siguiente de la revolución de 1953, luego, lentamente degeneró.

O la autogestión en Yugoslavia en 1950, o en 1962 Argelia. Acá hago esta pregunta ¿se investigó que es la autogestión?

En fin, así, con las historias de los deseos del controlador burlado. No me lo imagino al control de marras dentro de este contexto actual así se apruebe la ley propuesta.

En la Argentina el ejemplo más contundente de control obrero fue el de Petroquímica Argentina S. A. (P. A. S A)

A tres años, después de la asamblea obrero popular de San Lorenzo, y de que Agustín Lanuse llamara a la región como “el cinturón rojo del Paraná”, se produjo la toma por 28 días de Petroquímica Argentina Sociedad Anónima por parte de los trabajadores.

El detonante fue cuando el concesionario del comedor de la fábrica que agredió a uno de los trabajadores del lugar. La respuesta fue una asamblea. Se le exigió a la patronal que luego de tres horas caducara el contrato del concesionario. La empresa rechazó el pedido. Se decidió entonces la toma de fábrica. Era el 26 de julio de 1974.

“Esta decisión transformará la relación con los técnicos e ingenieros de la planta, ya que la producción estará organizada y dirigida por los obreros caducando el poder patronal, en cuanto director del proceso de producción. Los trabajos de riesgo o insalubres se realizaban tomando las precauciones y normas aconsejables, disminuyendo considerablemente los accidentes de trabajo. Se trató de evitar la contaminación ambiental y la eliminación de desechos al río. Este control obrero se organizó a partir de comités, los cuales adoptarían todas aquellas medidas necesarias para llevar adelante el conflicto. Algunos de ellos fueron el comité de lucha, el de prensa y propaganda, de vigilancia, de abastecimiento y servicio del comedor y el de producción”, Fuentes: Leónidas Cerruti y Mariano Resels. Historiadores rosario-citados por Carlos del Frade.

En la toma de PASA, los trabajadores se constituyen como la autoridad máxima de la empresa, como consecuencia de ello, resolvieron continuar el proceso productivo con control obrero; declararse en estado de asamblea permanente; sugerir al gobierno nacional que se interese en la nacionalización de esta importante fuente de trabajo”.

También se pedía la reducción de las horas de trabajo a seis por turno, al mismo tiempo que comenzaba a mejorarse la producción durante la toma de la fábrica. Incluso se reparó uno de los hornos de estireno y se apagó “una pileta utilizada para la quema de desechos que provocaba emanaciones tóxicas y otros inconvenientes para la población de la zona”.

Una solicitada aparecida en el diario La Capital, de Rosario, el 13 de agosto de 1974, decía: “Los obreros petroquímicos llevamos 18 días de lucha, controlando la planta de PASA...con un rendimiento productivo superior”.

El 22 de agosto finalizó la experiencia al cumplir la empresa todo lo solicitado por los trabajadores.

Pero, como dice el saber popular, la venganza de clase sería terrible... Las enseñanzas: no es posible el control obrero bajo el régimen capitalista

Ver también:

Juan Carlos Cena es miembro fundador del Mo.Na.Re.FA - Movimiento Nacional por la Recuperación de los Ferrocarriles Argentinas.

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Argentina. Saqueo corporativo de recursos: "Los gobiernos provinciales son más fáciles de corromper"

Raquel Schrott y Ezequiel Miodownik (BIODIVERSIDADLA)

"Para las corporaciones es mucho más fácil negociar con los Gobiernos provinciales, que son más débiles y más fáciles de corromper que el Gobierno nacional. Por eso, en la estrategia de la Barrick, que fue sacar leyes provinciales con respecto al tema de los glaciares, quedó muy clara esta forma de manejo que tienen".

La Renace es una red donde trabajan más de 40 organizaciones ecologistas. A partir de eso tenemos un paneo de la situación socioambiental del país. Es la única red que lleva adelante en Argentina todas estas luchas, explica Carlos Manessi, presidente del Centro de Protección a la Naturaleza (Cepronat), una organización que carga con más de tres décadas de vida sobre sus espaldas, condición que la convierte en una de las entidades más viejas de su tipo en el país.

Por nuestra institución han pasado muchos de los ambientalistas más conocidos, destaca Manessi. Según cuenta este ingeniero agrónomo de 60 años, la perseverancia y la transparencia de sus acciones a lo largo del tiempo le valieron al Cepronat un importante reconocimiento en la provincia de Santa Fe, donde se encuentra localizada la organización.

Casi tan antigua como el Cepronat es la Red Nacional de Acción Ecologista (Renace), que hace pocos días celebró su 33.ª asamblea anual en la ciudad tucumana de Tafí Viejo, donde el grupo ecologista Pro Eco tomó la posta para llevar adelante la coordinación de la red, conducida durante los últimos 4 años por la organización presidida por Manessi, quien en su vida privada se dedica al cultivo del Aloe vera.

Entrevista de Raquel Schrott y Ezequiel Miodownik para la Agencia de Noticias Biodiversidadla.*

La descentralización ayuda a que el saqueo siga

―En su último manifiesto la Renace recomienda a sus organizaciones elevar al Congreso las diferentes problemáticas socioambientales. ¿Por qué acudir al Congreso y no a las instituciones provinciales?

Manessi.―Lo que pasa es que en la década del 90, cuando reinaba Menem, lo que hicieron fue descentralizar en las provincias todas las responsabilidades que en su momento tenía la Nación. Ahora las provincias se creen dueñas de las cuestiones: en la votación del otro día por el tema de los glaciares había un diputado que decía que los glaciares eran de ellos, y no son de ellos, son de todos. Nosotros decimos que en este momento la descentralización ayuda a que el saqueo se siga produciendo. Nosotros tuvimos un Gobierno central... Ahora estamos pidiendo que todos estos temas sean una cuestión del Gobierno nacional.

―¿Hay algún proyecto de ley que tengan en mente?

Manessi.―No, todavía no. Es un anhelo nuestro; vamos a empezar a trabajar con los diputados amigos que están en el Congreso para comenzar a tirar líneas. Es mucho más fácil combatir contra el Gobierno central en Buenos Aires que contra 7, 8 ó 10 provincias que están dispersas en el territorio y en donde cada uno hace lo que se le canta.

El riesgo es cada vez mayor

―En cuanto al rechazo a las leyes provinciales de protección de glaciares, ¿no es un derecho que tienen las provincias?, ¿por qué sienten que estas leyes vienen siendo sancionadas a espaldas del pueblo?

Manessi.―Para las corporaciones es mucho más fácil negociar con los Gobiernos provinciales, que son más débiles y más fáciles de corromper que el Gobierno nacional. Por eso, en la estrategia de la Barrick, que fue sacar leyes provinciales con respecto al tema de los glaciares, quedó muy clara esta forma de manejo que tienen. Con el tema de las provincias hay que tener mucho cuidado, porque muchas veces son feudos políticos donde la corrupción campea para las corporaciones.

―Advierten también que la ampliación de la vida útil de las centrales nucleares Atucha y Embalse constituye un peligro letal, ¿cuáles son estas amenazas? ¿Qué opinión tenés del impulso que está teniendo la actividad atómica en la Argentina?

Manessi.―El tema nuclear no es el fuerte del Cepronat. De todas maneras, lo tenemos como uno de los temas que se nos vienen encima: el tema de las centrales nucleares para producir energía es algo que nos preocupa muchísimo. Nosotros le tenemos muchísimo temor a esta forma de producción de energía. Nadie nos garantiza que no puedan suceder accidentes como los que ya sucedieron en varias partes del mundo y que son fáciles de recordar. Es una actividad de mucho riesgo por más que nos quieran decir que está bajo control. Los residuos que produce duran millones de años; nadie sabe qué hacer ellos. Por eso nos oponemos fuertemente a la instalación de nuevas centrales atómicas y pedimos que las que están funcionando sean dadas de baja. Ya cumplieron su vida útil, sus 25 ó 30 años, y el riesgo de que tengamos un accidente es cada vez mayor.

De frente contra el agronegocio

―Una mención aparte se lleva la concentración de la explotación de la tierra en manos de la agroindustria, ¿cuál sería la salida?, ¿están hablando de llevar adelante una reforma agraria?

Manessi.―Desde el Cepronat y la Renace estamos embarcados en una batalla de frente contra el agronegocio. Se está produciendo un vaciamiento de nuestro campo: en el interior de mi provincia o de las provincias de la Pampa Húmeda no queda absolutamente nadie viviendo en el campo. La Federación Agraria Argentina (FAA) habla de una agricultura sin agricultores; es totalmente así. Nuestros campesinos y nuestros agricultores, los trabajadores rurales, tuvieron que irse corridos por el agronegocio. En este momento están engrosando las villas miseria de las grandes ciudades. No existe en Santa Fe más nadie en el campo. Eso es para nosotros un gravísimo problema socioambiental. A partir de esa realidad, desde la Renace estamos planteando la redistribución de tierras, que el agronegocio se retire. Acá, con 20 millones de hectáreas de soja, lo único que ha conseguido es engrosar el bolsillo de unos pocos; el resto se ha tenido que ir del campo.

―Respecto a la denuncia de un aumento en las enfermedades relacionadas con el uso de agroquímicos en los campos de Argentina, siempre nos preguntamos, ¿el problema está en la toxicidad de los productos aplicados o en la irresponsabilidad con la que se utilizan?

Manessi.―Nosotros hablamos de agrotóxicos, no de agroquímicos. Estos productos envenenan el ambiente, envenenan a las personas. En la provincia de Santa Fe estamos hablando de que el cáncer se escapó y nadie lo puede contener. Es muy duro lo que nos está sucediendo producto de la contaminación con agrotóxicos en la salud de las personas: hablo de 4 ó 5 casos de cáncer por cuadra. Es un problema que está invisibilizado; tenemos la responsabilidad de decirlo porque muchísima gente está sufriendo. No es un problema solamente de buenos usos de estos productos; son veneno. Y si son veneno, te van a producir una enfermedad con toda seguridad.

No queremos una pastera en el Paraná

―¿Crees que puede haber un antes y un después para los conflictos socioambientales luego del monitoreo conjunto entre la Argentina y Uruguay de la planta de celulosa de UPM?

Manessi.―Un mes atrás estuvimos dando nuestra cátedra invitados por los compañeros de la asamblea ambiental, porque la Renace tiene una cátedra abierta que este año está dedicada al tema del IIRSA, con Javier Rodríguez Pardo y Daniela Verzeñassi, antes de que el Gobierno argentino y el Gobierno uruguayo cierren el tema de la pastera. Estuvimos dos días y tuvimos la oportunidad de charlar profundamente con los compañeros de Gualeguaychú. Hay mucha decepción con respecto a la forma en que se ha estado manejando el Gobierno nacional. Nadie cree que este monitoreo conjunto sea beneficioso y pueda conseguir algo. Sabemos que la industria de la celulosa es una de las más contaminantes del mundo. Está considerada por Naciones Unidas una de las producciones más contaminantes, y no nos van a hacer creer ahora que Botnia no contamina.

―¿Y de qué se trata la instalación de la planta de celulosa en la provincia de Corrientes?

Manessi.―Desde el Cepronat estamos en este momento en una etapa de investigación de este tema. Aparentemente, la pastera se instalaría en la zona de Goya, entre Esquina y Goya, que es el sudoeste de Corrientes. Da la casualidad que queda justamente enfrente de una población muy importante de mi provincia, Reconquista, a 40 kilómetros cruzando el Delta del río Paraná. Ya hay mucha inquietud de organizaciones ambientales. No tenemos confirmación de que se instalará, pero hay diputados que están pidiendo informes al Gobierno de la provincia de Santa Fe. Tenemos pensado contactarnos con los compañeros de Goya, Esquina y Reconquista para comenzar a hacer acciones en común. No queremos una pastera en el río Paraná.

Raquel Schrott y Ezequiel Miodownik estudian el uso de la Web en el desarrollo de conflictos sociales y experimentan con la distribución de ideas políticas, económicas y culturales a través de Internet.

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El conflicto en Paraná Metal afecta a 1.200 trabajadores y sus familias

Julio C. Gambina (especial para ARGENPRESS.info)

Los datos de la economía argentina manifiestan crecimiento sostenido, especialmente de la producción material. Los datos para la próxima cosecha, tanto como los de la expansión industrial son elocuentes, con nuevos récord en la producción agrícola y de automóviles, dos sectores claves a la hora de medir el volumen de las exportaciones y en consecuencia, de los ingresos derivados de un saldo comercial favorable.

Sin embargo, pese a ello, el próximo miércoles 18 de agosto está convocada una movilización en Villa Constitución por la situación de la empresa Paraná Metal. Se trata de una movilización que involucra a sus propios trabajadores, a la UOM de Villa Constitución, a otras organizaciones sindicales de la ciudad, pero que también motiva la solidaridad, participación y decisión de impulsar las medidas del conjunto de la sociedad en esa ciudad, incluida la presencia de la dirigencia nacional de la CTA y sindicalistas de países vecinos, como Juan Castillo, portuario uruguayo, integrante de la coordinación nacional del PIT-CNT y coordinador del Encuentro sindical Nuestra América, un nucleamiento que articula buena parte del movimiento sindical y social de la región.

¿Por qué la movilización? En un comunicado de la seccional de los metalúrgicos de la ciudad puede leerse sobre el peligro de cierre y desmantelamiento de la empresa, destacando que “La comunidad debe comprender el significado que tiene para Villa Constitución y la zona la pérdida de Paraná Metal y sus 900 puestos de trabajo”. Adicionemos unos 300 trabajadores más de las contratistas y nos encontramos con 1.200 familias afectadas. En la declaración, los trabajadores deslindan responsabilidades y atribuyen la situación actual a “las pésimas gestiones de seudo empresarios que se ocuparon más en conseguir subsidios del Estado, rebajas salariales o reducir personal que en invertir, optimizar la producción y buscar mercados”. Es una alusión a la participación de Cristóbal López al frente de la empresa, que al no presentar un plan de inversiones ante la justicia se reabrieron los plazos concursales que ponen en peligro el funcionamiento empresarial y las fuentes de trabajo.

La demanda de los trabajadores, “convencidos que Paraná Metal tiene futuro” dicen, apunta a los gobiernos provincial y nacional, “si es verdad que se tiene un proyecto industrialista”, concluyen en forma tajante. Se preguntan: “¿Por qué si el Estado subvencionó con fondos de la ANSES a una multinacional como General Motors cuando su casa matriz en EEUU estaba quebrada, hoy esa misma empresa se niega a comprar a Paraná Metal argumentando que está concursada? ¿Cómo puede ser que Peugeot tiene proyectada la fabricación de 400 mil motores y no compre un solo block a Paraná Metal? ¿Cómo puede ser que se esté por llegar al récord histórico en la fabricación de automóviles y no tengamos producción en Paraná Metal? ¿Cómo es posible que con tal producción automotriz las autopartistas nacionales sólo aporten menos del 30 por ciento de los componentes?”

En la convocatoria a la movilización, reconocen la intervención pública para “salvar puestos de trabajo durante la crisis mundial (Re.Pro, bonos, licencias no automáticas en caso de dumping, etc.)”, pero insisten en medidas políticas para inducir una solución efectiva del conflicto, asociada a negociaciones con compradores locales y de países cercanos, atendiendo a que gran parte de la producción tiene destino en la Ford de Brasil.

El caso de Paraná Metal es sintomático, por tratarse de una fábrica de autopartes que por razones de mercado puede quedar afuera del ciclo productivo afectando a más de 1.000 familias. En un momento donde el Estado, no solo en la Argentina, retomó funciones en el ciclo económico en crisis, se requiere la toma de decisiones públicas para favorecer una crítica situación, al tiempo que se modifica el patrón de gestión en la administración de la empresa, pensando más en una solución administrada por los trabajadores, asistidos por organizaciones de investigación pública como el INTI, o la propia Universidad estatal, la de Rosario, p.e., por cercanía, e incluso, favoreciendo la asistencia técnica de Centros de asesoramiento y consultoría del propio movimiento obrero. Ello supondría no solo la intervención estatal para el salvataje empresarial, sino, un cambio del sujeto para pensar el orden económico y político en el país.

Paraná Metal puede ser un caso testigo, donde no solo se contemple una solución para las fuente de empleo amenazadas, sino que se empiece a pensar en un modelo de producción con otros actores, ya no empresarios asociados a grandes ganancias, sino autogestión para satisfacer necesidades de los trabajadores y sus familias.

Julio C. Gambina es Profesor de Economía Política de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario, UNR. Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP. Integrante del Comité Directivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, CLACSO.

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