domingo, 10 de octubre de 2010

La Alianza para el Progreso - Kennedy; y Bush - la Cumbre de las Américas: El Che desnuda al imperialismo

Elena Luz González Bazán (especial para ARGENPRESS.info)

"La historia es duración. No vale el grito aislado, por muy largo que sea su eco; vale la prédica constante, continua, persistente.
No vale la idea perfecta, absoluta, abstracta, indiferente a los hechos, a la realidad cambiante y móvil; vale la idea germinal, concreta, dialéctica, operante, rica en potencia y capaz de movimiento".
José Carlos Mariátegui, Aniversario y Balance, 1928.

El 8 de agosto de 1961, el comandante Ernesto Guevara hablaba ante los delegados de los pueblos de América Latina, se estaba desarrollando la Quinta Sesión Plenaria del Consejo Interamericano Económico y Social, en Punta del Este, Uruguay.

En esa brillante alocución de Guevara, le responde a Estados Unidos de Norteamérica y a los países que están aviniéndose a juzgar a Cuba, cuando les cuenta que en la isla se hizo una Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba, y en esa reunión se condena ¨la explotación del hombre por el hombre, y de la explotación de los países subdesarrollados por el capital financiero imperialista¨.

Y continúa: ¨Aquella fue una declaración de nuestro pueblo, hecha a la faz del mundo, para demostrar nuestra decisión de defender con las armas, con la sangre y con la vida nuestra libertad y nuestro derecho a dirigir los destinos del país, en la forma que nuestro pueblo considerara más conveniente¨.

Toda relación con la actualidad es, como afirmamos en las notas anteriores, la realidad de un sistema que se desnuda y en un pensamiento como el de Guevara, que no lo dejaba avanzar: ¨ni un tantito así¨.

Como si estuviéramos viviendo la realidad actual, el Che les pregunta a los delegados de los países de nuestro continente si acaso no tienen la impresión que se les está tomando el pelo, con esta Alianza para el Progreso, donde se dan dólares para hacer carreteras, ¨… se dan dólares para hacer caminos, se dan dólares para hacer alcantarillas, señores, ¿con qué se hacen las carreteras, con qué se hacen los caminos, con qué se hacen los alcantarillados, con qué se hacen las casas? No se necesita ser un genio para eso. ¿Por qué no se dan dólares para equipos, dólares para maquinarias, dólares para que nuestros países subdesarrollados, para que todos, puedan convertirse en países industriales-agrícolas, de una sola vez? Realmente, es triste¨.

Haciendo un balance de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, Che les dice a los delegados que Cuba ha sido y sigue siendo asediada por las distintas formas beligerantes implementadas.

¨Después se estableció una verdadera obra maestra de la beligerancia y la ingenuidad política, que dio en llamarse ¨Libro Blanco¨. Según las revistas que hablaron tanto en los Estados Unidos, que llegaron a provocar las iras del presidente Kennedy…¨y continúa desnudando que uno de los autores, estaba presente, como integrante de la delegación norteamericana.

Luego desnuda los dichos del Libro Blanco donde se juzga las características revolucionarias de la revolución, y sostenía que el mismo libro decía que: La revolución ha traicionado la misma revolución, y agregaba Guevara: ¨… como si fuera el juez de las revoluciones, y de cómo hacer una revolución, y el gran calificador de las revoluciones en América¨.

En ese mismo discurso sigue despojando lo que decía el Libro Blanco, y cómo llamaba al propio pueblo cubano para que se levantara, llamaba al pueblo de Cuba a la subversión y a la revolución, contra el régimen de Castro. Palabras textuales de aquel informe llamado Libro Blanco, injerencia norteamericana en los temas relacionados con nuestro continente.

Mientras el 15 de abril de ese año, Kennedy sostenía que no iba a invadir Cuba, el 17 de abril de ese año, y vale que no puede haber improvisación por parte de Estados Unidos, se produce la invasión que repele el pueblo cubano.

¨Acabó Playa Girón y, para no decir nada más sobre esto, porque a ¨confesión de partes, relevo de pruebas¨, señores Delegados, el presidente Kennedy tomó sobre sí la responsabilidad total de la agresión. Quizás en ese momento no recordó las palabras que había pronunciado pocos días antes¨.

Y las agresiones no habían acabado, Che cuenta que el 26 de julio, grupos contrarrevolucionarios armados en Guantánamo esperaban a Raúl Castro para asesinarlo.

Y sigue retratando la serie de agresiones que se sucedieron, donde no calla ante la presencia imperial, a diferencia de una actualidad tan llena de genuflexiones, Che nos muestra la dignidad ante los poderosos, se lucha con la fuerza de la verdad, el coraje y la convicción.

Tomando las palabras de Martí cuando sostenía que: Todo hombre verdadero debe sentir en la mejilla el golpe dado a cualquier mejilla de hombre¨, fijaba la posición de la solidaridad y las características humanistas de la revolución cubana y el apoyo irrestricto a los países que luchaban por su independencia. Sobre los territorios ocupados decía: ¨Apoyamos a Panamá, que tiene un pedazo de su territorio ocupado por los Estados Unidos, Llamamos Islas Malvinas, y no Falkland, a las del sur de la Argentina, y llamamos Isla del Cisne a la que Estados Unidos arrebató a Honduras y desde donde nos está agrediendo por medios telegráficos y radiales¨.

Su discurso continuaba desnudando a un imperialismo que sentado a la mesa de los dominados, en aquella Alianza para el Progreso, y podemos agregar, norteamericano, Guevara no ahorra elementos donde queda involucrado lisa y llanamente la potencia imperial, utilizando todos los medios a su mano para ¨limpiar¨ las luchas por la libertad y la dignidad, por la independencia y soberanía.

Los noventa, pero podemos decir mucho antes, en el caso de nuestro sur continental durante los golpes de estado en la década del setenta, todo lo que fuera nacional, o tuviera la bandera de las naciones, todo el petróleo, los minerales, ferrocarriles, agua, energía, gas y telecomunicaciones fueron privatizadas, concesionadas, o sea, entregado el patrimonio nacional. En la actualidad hablar de nacionalización para estos gobiernos que se autodenominan ¨progresistas¨ o levantaron banderas de lucha en los años setenta, continúan a rajatabla el proceso entreguista y privatizador.

El Che decía otra cosa, vale: ¨Nuestra Revolución nacionalizó la economía nacional, nacionalizó las industrias fundamentales, incluyendo la minería, nacionalizó todo el comercio exterior, que está ahora, en manos del Estado, y se dedicó a su diversificación, comerciando con todo el mundo, nacionalizó el sistema bancario para tener en sus manos el instrumento eficaz con que ejercer técnicamente el crédito de acuerdo con una tabla, durante determinado número de años¨.

Y continuaba… ¨Tomó muchas medidas de afirmación de la dignidad humana…¨

Luego el Che desnuda la actitud de los países latinoamericanos, de los gobiernos ¨hermanos¨ que se fueron alineando con Estados Unidos y dejaron sola a Cuba. Y en otro tramo separa los pueblos de los gobiernos, algo que ha sido una constante en la historia de América Latina.

¨Ya sabemos todos, el íntimo sentir del Departamento de Estado norteamericano: ¨es que hay que hacer que los países de Latinoamérica crezcan, porque si no viene un fenómeno que se llama castrismo, que es tremendo para los Estados Unidos¨.

Más de cuatro décadas y el discurso de Guevara es actual, el castrismo como se intenta reducir ese ejemplo cubano que ha sido un hecho maldito en nuestro continente. Vale sólo decir que la realidad actual es otra historia.

Hoy no se llama Alianza para el progreso, esa que decía que los países iban a crecer y desarrollar. El objetivo de aquella Alianza fue que los países fueran consumidores de los productos norteamericanos, una fuente de recursos para los monopolios norteamericanos, para crear reservas para los norteamericanos para una eventual guerra de conquista.

Hoy las palabras de Ernesto Guevara nos llevan a pensar en este nuevo momento político, económico y social de nuestro continente. Como en aquel momento de esa intervención de Guevara, los pueblos van por un andarivel y los gobiernos representan los intereses monopólicos.

Latinoamérica se cubrió de hombres que se jugaron por los ideales y por profundas convicciones, sembraron conciencia y regaron el suelo de América Latina de grandes dosis de dignidad y valor. El oriental más sagaz sostenía que: ¨No venderé el rico patrimonio oriental al precio vil de la necesidad¨. José Gervasio de Artigas

El 27 de julio de 1819, San Martín afirmaba: '...Andaremos en pelotas como nuestros paisanos los indios: seamos libres y lo demás no importa nada'.

Los americanos, en el sistema español que está en vigor, y quizá con mayor fuerza que nunca, no ocupan otro lugar en la sociedad que el de siervos propios para el trabajo, y cuando más el de simples consumidores…¨ Carta de Jamaica - Simón Bolívar.

Che tenía una respuesta que refleja y desnuda a genocidas y genuflexos de cualquier color: En la Tricontinental sostenía defendiendo a Vietnam y cuestionando seriamente a yanquis y a aquellos que desde el socialismo no se habían jugado por Viet Nam: ¨El imperialismo norteamericano es culpable de agresión. Sus crímenes son inmensos y repartidos por todo el orbe¨. Eso ya lo sabemos señores… y luego afirmaba: ¨Que grandeza la de ese pueblo. ¡Qué estoicismo y que valor, el de ese pueblo! Y que lección para el mundo entraña esa lucha…

En meses se cumplirán cinco décadas de aquel discurso donde el Che desnudaba al imperialismo, los pueblos de América Latina han sido esquilmados, sus riquezas son transportadas en grandes cargamentos hacia los grandes negocios imperiales, las materias primas son robadas en el tránsito del denominado libre mercado, la desocupación y subocupación refleja el desastre a que han llevado a nuestros pueblos, las peores pestes han vuelto a invadir nuestra tierra, la usurpación, el robo y la división entre los pobres es un logro de nuestros enemigos, hoy se los recibe con todos los honores y se permite que ingresen fuerzas armadas extranjeras para cuidar a quienes nos han quitado, robado, matado la alegría.

Si algo de este argentino nos queda para imitar, se trata de pensar en rescatar la sonrisa, en mostrar que hay dignidad en nuestros pueblos y que podemos devolvernos la alegría, porque como decía Che: hay que endurecerse, sin perder la ternura, jamás…¨.

Publicada la primera versión en Agencia Argenpress el 10 de octubre del 2005.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

8 y 9 de octubre de 1967-2010: “Me siento tan patriota de Latinoamérica”

Elena Luz González Bazán (especial para ARGENPRESS.info)

Han pasado más de cuatro décadas del asesinato de Ernesto Che Guevara, la generación que nació por aquellos años no lo conoció, quienes vinieron después, tampoco, sin embargo, resulta una figura mundial que recorre con su mirada las injusticias del mundo.

Se han escrito cientos de biografías, miles de personas dan testimonio de su tránsito por la vida. Los hombres del Che, los que fueron compañeros de ese final descansan junto a él, y otros, simplemente, no hablan, han dejado que el tiempo agote las canillas de las interpretaciones que se han hecho…

Recientemente, Ciro Bustos, un hombre de confianza del Che, en su trabajo “El Che quiere verte”, devela aspectos de aquel final donde queda claro de las traiciones, pero esencialmente corre el velo de aquellos, luego de cuatro décadas de silencio militante y de soportar que todas las miradas fueran puestas sobre su actuación como el que traicionó, que sí le dieron la espalda al Che, como el francés embaucador y que fue responsable de hablar de más…

Pero en estos trabajos nuestra intención es trabajar sobre el pensamiento de Guevara, poco se ha escrito, por el contrario, hay una ignorancia importante sobre su discurso en Argelia, su disertación el 8 de agosto de 1961, cuando hablaba ante los delegados de los pueblos de América Latina, se estaba desarrollando la Quinta Sesión Plenaria del Consejo Interamericano Económico y Social, en Punta del Este, Uruguay.

Casi nada se sabe sobre su plan económico, el desarrollo industrial, el mercado interno. Salir de la economía del monocultivo. Se ignora la cantidad de intervenciones que hizo como Ministro de Industrias en Cuba, recorriendo cada rincón laboral donde logra llegar y llevar una propuesta.

Poco se habla, en los tiempos de la exaltación de un progresismo abyecto, sobre los estímulos morales y materiales, donde él privilegió la coherencia en el recorrido de la vida.

Su identidad es diáfana y a pesar de que la historia oficial lo intentó transformar en un icono inalcanzable, muchos hombres y mujeres en un recorrido coherentes de sus vidas han sabido ser fieles a los mandatos éticos y de eterno compromiso con los valores populares. Aquellos y aquellas que no se doblegaron nunca y que no tienen prensa, ni están en los grandes medios, no recorren los canales televisivos, ni son convocadas a hablar del Che sin tener un ápice de sus principios. Los hay, están, siguen siendo las profundas reservas morales de un pueblo que silenciosamente homenajeará al Che Guevara teniendo en claro la identidad de los pueblos de Latinoamérica, levantará su figura para que pueda tener el brillo; no del bronce frío, de las imágenes y enorme cantidad de elementos que lucirán su rostro para un mercado que consumirá sin poder imitar; sino de los profundos sudores de los pueblos que siguen luchando por sus ideales.

Alguna vez dijo Ernesto Che Guevara: "He nacido en la Argentina; no es un secreto para nadie. Soy cubano y también soy argentino y, si no se ofenden las ilustrísimas señorías de Latinoamérica, me siento tan patriota de Latinoamérica, de cualquier país de Latinoamérica, que en el momento en que fuera necesario, estaría dispuesto a entregar mi vida por la liberación de cualquiera de los países de Latinoamérica, sin pedirle nada a nadie, sin exigir nada, sin explotar a nadie".

Es un testamento, es un legado, puede ser una cachetada a la enorme hipocresía que fluye desde las clases dominantes y de un progresismo pacato que sirve a los intereses de los dominadores. Las rivalidades que se adentran entre los espacios de la misma nacionalidad y en contraposición con otros hermanos de esta América golpeada por los mismos intereses antinacionales y anti latinoamericanos.

Su pueblo de nacimiento, su pueblo por adopción, la América que lo vio morir, la América que recorrió, donde observó y decidió pelear contra las injusticias.

En definitiva el amor a América Latina es un viejo paradigma de otros hombres y mujeres que también regaron de ideales la unidad de este continente conquistado y arrasado. Es complejo y difícil sentir amor por los otros. Las profundas confrontaciones que embarcaron a los pueblos de América unos contra otros son responsabilidad de las clases dominantes para beneficio más que económico, donde inmensos campos de batallas se cobraron miles de vidas sin que hayan sido reconocidos.

El 16 de agosto de 1961, en la 7ma Sesión plenaria de la reunión extraordinaria del CIES sostenía: “Para tomar de verdad un camino, habría que romper todas las estructuras, volcarse del lado de las masas, e iniciar una revolución completa”.

En otra parte de su disertación manifestaba, hablando sobre la Alianza para el Progreso: “Esta Alianza para el Progreso es un intento de buscar soluciones dentro de los marcos del imperialismo económico. Nosotros consideramos que en estas condiciones, será un fracaso”. Más abajo y poniendo en duda las cifras de supuestos préstamos para nuestros países, afirmaba: “Se ha establecido explícitamente que esos préstamos irán fundamentalmente a fomentar la libre empresa. Y como no se ha condenado en ninguna forma a los monopolios imperialistas asentados en cada uno de los países de América, en casi todos, es lógico suponer también que los créditos que se acuerden servirán para desarrollar los monopolios asentados en cada país”.

Casi medio siglo ha pasado de aquellas aseveraciones, el propio tiempo del imperialismo ha comprobado esas sentencias, disfrazando esa dominación imperial con una llamada “globalización”, que sólo ha beneficiado a los grandes trusts, carteles y monopolios internacionales, y ha condenado al hambre más brutal a nuestros pueblos, como denunciaba el Che.

Hoy, los gobernantes modernos de América Latina, salvo algunas excepciones se engolosan rindiendo pleitesías a los amos del mundo desarrollado, realizan viajes, hablan ante los magnates de las finanzas, tocan la campana en el santuario de Wall Street. Son la nueva cara de la Alianza para el Progreso. Por eso, el planteo de Ernesto Guevara resulta contemporáneo… por eso, cobran valor sus palabras cuando dice en la búsqueda de volcarse hacia las masas para la construcción de esa nueva sociedad, rompiendo todas las estructuras.

Claro, muchos pensarán que está fuera de tiempo, que en realidad no hay alternativas. Sencillamente, este próximo aniversario de la caída honrosa en combate del Che pasará con homenajes rimbombantes, pero a la hora de comprometerse torcerán la mirada y la acción quedará entrampada entre lo posible y lo ético…

Es tiempo de abrir caminos, limpiar los campos para sembrar el maíz, este es un instante para pensar en la unidad, en la acción y el compromiso por los grandes valores, por la liberación de los pueblos, por la dignidad y contra todas las injusticias: No hay opciones entre lo posible y lo ético. Esta confrontación de ideales y palabras debe quedar dilucidada en la práctica concreta.

Cuando hayamos desbrozado los ejidos, podremos homenajear dignamente ese tránsito bestial y doloroso de su muerte, la del Che… pero eso sí, revalorizando su vida, su alegría por la lucha, la misma alegría que sienten y sintieron tantos otros cuando lograron infligir una derrota a los poderosos.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

El Che Guevara y el movimiento obrero (Parte I)

Elena Luz González Bazán (especial para ARGENPRESS.info)

El 9 de octubre de 1967 fue asesinado Ernesto Che Guevara, sus restos desaparecidos, por décadas, descansan en Cuba.

“La capacitación de los trabajadores activos se inicia en los centros de trabajo…”
Ernesto Che Guevara
Abril de 1961
El apresamiento de Guevara en Bolivia y su posterior asesinato, en la mañana del 9 de octubre de 1967, dejó trunco el pensamiento, análisis y reflexión de un hombre que tenía 39 años y había transitado efectiva y prácticamente el camino de la Revolución.

Por eso el intento de este trabajo es reflejar no su biografía, sino desnudar su pensamiento medular y claro, para comprender nuestro pasado, entender el presente y el futuro que elijamos vivir. Queremos hablar de los aspectos humanos, de la convivencia diaria desde el Ministerio de Industrias, lugar que no es elegido al azar, desde allí cumple un intenso recorrido de empaparse de las condiciones de los trabajadores y de la industria que se planifica desarrollar, intensamente, en Cuba. Desde otros lugares de mando o en el llano, con los trabajadores en general, en la relación de enseñanza y aprendizaje diario, en la labor y en el intercambio, esto que se trasmite a partir de la emulación y la revalorización de los obreros cañeros y de los trabajadores y campesinos en general. Estas enseñanzas - aprendizajes son las que vuelca Guevara y esto es lo que debería servir de trabajo para imitar, llevar a la práctica diaria. Lo que parece incoloro, no es fulgurante, al contrario es opaco, rutinario y cotidiano, pero está lleno de vida.

Guevara tiene en sus obras conocidas una cantidad de discursos y ponencias relacionadas con el desarrollo industrial: El 7 de febrero de 1960 habla a los trabajadores de la industria textil, el 20 de mayo de ese año da un discurso en la inauguración de la exposición industrial en Ferrocarril. El 14 de junio de ese año un largo y reflexivo discurso a la clase obrera.

Luego, el 22 de febrero de 1961, la emulación, el trabajo voluntario, los estímulos morales y materiales surgen en su discurso a los obreros destacados, tema que desarrolla más profundamente en el Encuentro Nacional Azucarero, Santa Clara, el 28 de marzo de ese mismo año.

Hablará en cursos de adiestramientos en el Ministerio de Industrias, en la primera reunión nacional de la producción, en la reunión de la Gran Habana sobre producción, a los trabajadores del Ministerio de Industrias, en la inauguración de la planta de sulfometales Patricio Lumumba y podemos seguir enumerando intervenciones del Che, todas orientadas hacia el movimiento obrero cubano, su papel esencial, y lo que en palabras de Guevara sintetizan la importancia que le da a la industrialización del país: “… tengo casi un solo tema, por lo menos un tema central, que es, precisamente, el de la industrialización del país”.

Hablando a los obreros azucareros

El 28 de marzo de 1961, en Santa Clara, el Che da un discurso en el Encuentro Nacional Azucarero, en esa asamblea de obreros y administradores de la producción azucarera a los que les habla afirmando que son lo más puro y lo más odiado y combatido de un pueblo que supo conquistar su independencia. Se dirige a rostros curtidos por el trabajo y tostados por el sol, con manos callosas de empuñar las armas de la producción, que son los machetes con los que se desbroza la caña de azúcar

Luego seguía en su alocución. “Por eso nosotros elegimos el sector azucarero para empezar las emulaciones que deben realizarse en todos los sectores industriales”

La novel revolución aún estaba en vía a poder consolidar su supremacía y en tal sentido resistía el asedio, Guevara en otro discurso, esencialmente en Argel, alocución que debiera ser plenamente conocido para analizar la profundidad de sus objetivos.

El 24 de marzo de 1965, reafirmaba sobre lo trascendente de arrebatar un país al imperialismo, por ello “el gozo de todos” los que buscan la liberación, mientras que aquel país sojuzgado por el imperialismo, es una pérdida para todos los que luchan por su independencia.

La emulación no fue un término, muy rico en acepciones en nuestra lengua castellana, distintas concepciones y que muestran incluso homónimos claros.

Desde el punto de vista de los sinónimos: rivalidad, competencia, contrincante o antagonismo; pero también: estímulo, contención y superación. Estas últimas son las acepciones que le imprime Guevara a esa emulación en el trayecto de la Revolución Cubana. Luego habla sobre la zafra de los precios altos y la que se sucede, la zafra de los cuatro centavos que era la que iba a los países socialistas. Se trata, sostiene, que todas las cañas que hay en el país se transformen en azúcar, es lograr el máximo del esfuerzo productivo.

En Cuba el azúcar es sinónimo de monocultivo, ésta, la caña de azúcar ha condicionado la vida de antes de la Revolución y durante la misma. La caña de azúcar es como afirmaba el Che: una forma pesimista de ver la realidad, de introducir a Cuba en la dependencia. “Sin azúcar no hay país, decían antes, es una forma pesimista de expresar la dependencia que tenía Cuba frente a los poderes imperiales” concluía Guevara, y aquí la estimulación, el zafrero trabajando sus 8 horas, logrando la máxima producción, este era el proceso de emulación, de estimular y también contener a aquellos que por un premio buscaran esa forma egoísta de trascender sobre los otros. Las ocho horas es una conquista, comparada con las extenuantes jornadas de sobre explotación de la mano de obra del zafrero.

Los estímulos morales y materiales de Guevara nos hablan de esa practicidad que tiene que ver con realizar el trabajo voluntario y entender las necesidades y problemáticas de los obreros cañeros cubanos, cuando afirma: “Hemos tratado de premiar con lo poco que puede ofrecer este gobierno de cosas materiales, y con lo mucho que puede ofrecer de estímulos morales a nuestro pueblo”.

Les dice también: “… hemos tratado de dar pequeños estímulos, insignificantes para el esfuerzo del pueblo, pero es lo que el gobierno puede y debe dar en este momento, porque cada estímulo material, cada poco de dinero que se distrae del producto común para premiar a una persona individual, es una fuente de trabajo que se está dejando de crear, es un hombre que no puede trabajar y nuestra misión fundamental, en esta primera etapa, es abolir definitivamente y totalmente el desempleo en Cuba”.

El premio está en reconocer a los mejores obreros, en lograr, como sostiene Guevara, interpretar la realidad de la propia Cuba, que el pueblo de Cuba transformó a los trabajos más odiados, más fuertes y peor pagados del país en un objeto de orgullo y de emulación.

Y luego refleja en aquella alocución, sintetizando la realidad de esos dos años, como los trabajadores cañeros, donde se suman los obreros de las cooperativas cañeras, todos los trabajadores compiten, emulan y discuten, porque estos obreros son los hijos de la masa campesina, y de lo que se sienten orgullosos es de su habilidad con el machete y para cortar y recoger la caña en menos horas. A esto se le puede llamar Cultura del Trabajo, amor a la tarea, ser el mejor trabajador, enseñar a los que vienen, a esos aprendices a los cuales hay que formar para que sean buenos trabajadores, mejores compañeros, solidarios, esa es la cultura del trabajo que muestra el discurso guevarista y su práctica, está en la historia del movimiento obrero mundial, es la transmisión de las enseñanzas recibidas.

En ese mismo discurso el Che desnuda la lucha y las divisiones que impone el imperialismo cuando no puede destruir a los pueblos en una lucha frontal, o sea la guerra, como el caso de Irak, Afganistán o tantas más, lo que hace es utilizar los métodos de división, sembrar el descontento, el miedo, las divisiones entre colores de piel, entre los diferentes antis, entre los que creen y no creen, la división entre la ciudad y el campo, entre el obrero y el campesino.

Este discurso es una pieza sobre la economía cubana, y en él refleja la problemática que debió vivir el pueblo en su conjunto, el problema de las exportaciones e importaciones, con una balanza favorable a Estados Unidos y sus corporaciones, la inmediatez de ambas fronteras evitó que Cuba tuviera lugares de almacenamiento, la colonia de Cuba le pedía los suministros al imperio y luego esta, en un todo condicionado, debía producir, son las condiciones de una industria subsidiada.

Luego nos cuenta sobre el bloqueo descarnado por parte de los países imperiales, donde la política tiene preeminencia sobre los objetivos económicos, pero en este caso se palpa el objetivo a más largo alcance, la destrucción de Cuba. El petróleo cubano necesitaba de un artículo muy barato para su producción, fueron a una casa francesa que les negó la venta, luego a una canadiense y luego a una belga, nadie les vendió el producto. Por eso el petróleo cubano tuvo deficiencias.

Cualquier nivel de ideologización queda desnudada por el propio Ernesto Guevara y tiene que ver cuando afirma en el final de este mismo discurso: producción, fusil, estudio. La vanguardia de la revolución, sostiene, es la clase obrera y la vanguardia de la vanguardia, los trabajadores y campesinos. Destaca la real importancia de la masa laboriosa y su papel en la historia, porque como afirma: “es la punta de vanguardia de todos los pueblos oprimidos del mundo”.

Sostiene la importancia del papel liberador de los pueblos trabajadores, por eso dice que se debe avanzar coco con codo con los mineros de Chile, los obreros de los frigoríficos de Argentina, los obreros del café en Brasil, con los macheteros paraguayos, los mineros bolivianos, y los mineros y algodoneros del Perú, los trabajadores agrícolas de Ecuador, con los indómitos llaneros de Colombia y los petroleros venezolanos, los obreros del Canal de Panamá, los obreros de la United Fruit en Costa Rica, los algodoneros nicaragüenses, los de la United Fruit de Honduras y Guatemala, y con los ferrocarrileros de México y con lo más puro de la clase obrera norteamericana, con el objetivo de destruir definitivamente al imperialismo.

Para aquellos que miraron deformadamente la acción y pensamiento del Che, vale este discurso, y otros muchos donde este argentino les habla a los trabajadores de todos los espacios cubanos. No como un intelectual elitista, sino como uno más del pueblo. Donde producción es el trabajo diario, el estudio, la capacitación permanente y el fusil sirve para la defensa ante el imperialismo.

Hay en Guevara un trabajo y un estímulo, la moral prefijada en los valores humanos, el material para incentivar y también para concienciar que cada cosa material dada individualmente le quita a otro hermano la posibilidad de su propia subsistencia.

Todo dividido por igual parte, entre todos de la misma forma.

Por eso la ostentación de la riqueza en cualquier estamento es una ofensa a la pobreza, se puede dibujar cifras y realidades, lo que no se puede falsear, es la verdad.

En este mismo discurso el Che sostenía que: “Pero el enemigo tiene experiencia, tiene una larga experiencia, porque la misma divisa que hoy lleva como centro de sus actos y vida entera, es la misma que el Imperio Romano había levantado, y la memoria de los imperios va de generación en generación transmitiéndose”

Admirador de José Martí, lo tomaba y citaba en sus alocuciones, en Punta del Este en la Quinta Sesión Plenaria del Consejo Interamericano Económico y Social, el 8 de agosto de 1961 sostenía: Quien dice unión económica, dice unión política. El pueblo que compra manda, el pueblo que vende sirve; hay que equilibrar el comercio para asegurar la libertad… [ ] Cuando un pueblo fuerte da de comer a otro se sirve de él…”José Martí - 1891.

Y nuevamente remarcar que Guevara planteaba la importancia de entender articuladamente a la producción, la educación y el fusil. La producción era la industrialización de Cuba, esencial para el desarrollo y la libertad económica, íntimamente unida a la realidad política. La educación como base principal para el presente y el futuro, por eso la primera plataforma estaba en el ámbito laboral y el fusil servía para la defensa de la revolución, contra el avance imperial.

Porque estos eran valores valiosos del avance en el entramado revolucionario, les decía a los trabajadores textiles: “… los compañeros de la Federación Textil me han dado una noticia que es para mí un indicio de fuerza mucho mayor aún que el de las armas: el de un aumento de un veinte por ciento en la producción textilera, gracias al esfuerzo de todos ustedes…”

Sobre los estímulos morales y materiales le afirmaba a los obreros premiados, que un estímulo individual nunca podía hacer perder de objetivo que la industria es el producto de un esfuerzo colectivo.

Por otro lado, y en su valoración del trabajo efectivo de los obreros les planteaba que ellos tenían un valor precioso y podían ver los defectos, deficiencias, yerros, pedía que los anotaran y marcaran dichas deficiencias, para ser corregidas.

Los premios estaban dirigidos a los mejores trabajadores, los más solidarios, por cooperación y producción, pero además sostenía la vital importancia de premiar a aquellos obreros que hicieran sus aportes a la producción, con inventos nuevos, fórmulas nuevas para trabajar, el mejor aprovechamiento del esfuerzo laboral, entre otros.

El 21 de diciembre de 1962, en el acto de graduación de la escuela Patricio Lumumba decía: “Es decir, hay libertad cuando todo el mundo empieza a comprender que tiene que ceder una serie de cosas para poder vivir mejor en la sociedad nueva, es decir, es una tarea de conciencia”. Es como sostenía: “…hay que satisfacer las necesidades de nuestro pueblo. Es decir, estar íntimamente ligado a nuestro pueblo en cada momento de la vida”

Este y todos los discursos del Che terminaban con ovaciones, los años sin su voz nos dejan sus ideas, la ovación a sus principios por los que vivió, lucho, sufrió, se equivocó, acertó y murió nos toca a nosotros, depende de ser capaces de tener alguno de sus errores para empezar a caminar por sus aciertos.

Publicado por primera vez en la Agencia Argenpress 8 de octubre del 2005 y otros medios. Actualizada el 09/10/2010

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

El Che Guevara y el movimiento obrero (Parte II)

Elena Luz González Bazán (especial para ARGENPRESS.info)

El 9 de octubre de 1967 fue asesinado Ernesto Che Guevara, sus restos desaparecidos, por décadas, descansan en Cuba.

“Ustedes van a tener de profesores a obreros veteranos, que conocen a cabalidad su oficio y que les van a brindar toda su experiencia…”
Ernesto Che Guevara - en la inauguración de la Escuela de Capacitación Técnica para obreros - 1º de febrero de 1962

Decíamos en el tramo anterior de este trabajo, que había un importante número de discursos y trabajos del Che sobre el tema del movimiento obrero, también sustentar que este aspecto esencial, fundamental, ha sido poco trabajado, y es también poco conocido.

Sin embargo, está en sus obras publicadas y en los discursos, razonamientos y otros que fueron elaborados y tomados por la Comisión para perpetuar la memoria del comandante Ernesto Guevara.

En un tramo de este mismo discurso citado, les decía a los obreros que se iban a capacitar durante un año, que ellos tenían que estudiar, estudiar a velocidad, que firmaban un contrato de honor con la sociedad, “… y ese contrato de honor que no muere siquiera en la fronteras de nuestra Isla”, afirmaba.

Asimismo, teniendo claro que era una escuela de capacitación técnica, donde los obreros estudiantes iban a perfeccionarse en el manejo de las maquinas, también les decía que en un momento determinado ellos iban a tener y comprender perfectamente su maquinaria, eso los llevaría a manejarla mejor. “Podrán hacer con ella, prácticamente, lo que quieran” Pero luego les decía que ellos debían manejar una cantidad de elementos que los ayudara para aprender a pensar y poder proyectarse hacia el futuro. “Recuerden que las sociedades no son cosas estáticas, recuerden que ustedes no pueden conformarse con llegar a un escalón, y allí quedarse. Están en el principio de una escalera que no debe acabarse”.

Elevarse un poquito más, cada día sostenía Guevara, no se trataba de una elevación material, más dinero, por escalar socialmente, por la carrera desenfrenada de tener más objetos materiales, podemos agregar hoy. No, por el contrario se trataba de una elevación humana y desde el punto de vista del conocimiento. Se trataba de tener más conocimiento sobre la historia, la historia social de los tiempos modernos, estudiar filosofía, materialismo dialéctico, estos elementos de la comprensión se debían unir, sumar, combinar con los estudios y aprendizaje técnico, complementar el aprendizaje - conocimiento.

Es una lucha en varios frentes, de muchos frentes, donde hay que derrotar al imperialismo, esta es una lucha integral, defender la Patria implica, decía Che, defender la revolución con un arma en la mano o bien entendiendo, cuando llegue el momento, que ustedes estén convencidos que: “son parte de una manera de actuar…, ahí ustedes podrán decir a cabalidad que son revolucionarios”.

Y agregaba: “Todos ustedes deben estar inconformes con ustedes mismos, plantearse las dificultades que tienen, analizar todos los defectos que tengan y trabajar para superarse”.

Era la comprensión de deducir que todos los espacios de lucha tenían valor, que la incorporación al trabajo industrial significaba la pelea diaria por hacer de la economía cubana, una economía independiente del imperio, que el aprovechamiento de la caña, en el proceso anterior a la Revolución, había significado que estaba escasa de tecnificación, y que a los terratenientes les bastaba para sus ganancias, y que los cañeros en este caso, y la clase obrera cubana en general soportaban la explotación. En este nuevo proceso histórico, los trabajadores accedían a la formación y capacitación técnica y la formación intelectual integral.

Luego les decía, cerrando su disertación: “Ustedes, miembros de la clase obrera, jóvenes que se preparan a ingresar en las nuevas industrias de Cuba, en las industrias técnicas, en las que se empieza a trabajar para un futuro que no tiene fronteras dentro de este mar Caribe, sino que se extiende a todo un Continente…”

En cuanto a tener un planteo de vida conforme, Guevara mantenía la inconformidad permanente del ser humano, plantearse las dificultades que tienen, analizar todos los defectos y el trabajo de la superación, siempre.

Capacitación, industrialización y fusil todo articulado para la conquista de los derechos y la defensa de lo conquistado ante el imperialismo. Las máquinas son frías, sostenía, quienes las hacen funcionar deben tener el objetivo claro que persigue para ponerlas en funcionamiento, es el hombre el que elabora y piensa y saca de la herramienta y de la máquina lo que busca. “Son frías como las fábricas, hacen lo que quieren que hagan, o lo que sepa sacar de ellas el que la maneja. La función de ustedes es saber manejar estas máquinas con las manos y con el cerebro, y saber el fin que persigue el manejo de esas máquinas”.

Esto implicaba maduración, dedicación, el deber de plantearse la madurez absoluta, afirmaba. Y les decía a los más jóvenes, a los que habían abandonado la adolescencia, que para ser un obrero de vanguardia, para ser un activista, para ser un revolucionario, de cualquier edad que se sea, “se debe estar maduro”.

Un poco antes de este discurso a los obreros que se iban a educar, el Che había dirigido un discurso a la clase obrera, esto fue el 14 de junio de 1960, había pasado un año y medio de la toma del poder, ya aquí sostenía que la Revolución era una revolución popular, porque la voluntad del pueblo y para el pueblo lo había determinado. Ahí dejaba bien claro que el camino emprendido de la industrialización, que significaba el camino del bienestar colectivo, en medio de la era de los imperios económicos, no era un camino sencillo. En realidad era un camino muy difícil.

De todas formas teniendo claro este factor se planteaba el desarrollo y la lucha por la industrialización que conducirían al bienestar general y colectivo. En otro de sus discursos hablaba sobre el problema del monocultivo, no sólo de Cuba, sino de muchos países de América Latina y del Tercer mundo, sojuzgar a partir de las necesidades económicas.

En esta charla dirigida a la clase obrera, a los trabajadores, no los del campo, porque los campesinos habían cumplido su primera etapa que era su derecho a la tierra, y por tal motivo estaban recibiendo los frutos de esa denodada lucha por conquistar la tierra, a los que debían industrializar Cuba, a esa clase obrera que no había recibido los frutos de la lucha porque en realidad, primero, había que sentar las bases de la industrialización.

En otro tramo fuerte del razonamiento les decía que había que practicar la verdad, la verdad entre revolucionarios. En este sentido desnudó que había fuertes diferencias en el seno del movimiento obrero, que la revolución se asentaba sobre la masa campesina, y que muchos obreros como los cañeros trabajaban tres meses al año y el resto del año se moría de hambre. Otros en cambio trabajaban todo el año con salarios muy superiores, todo esto fue provocado para lograr la división de la clase obrera. Igualmente afirmaba que otro de los problemas que surgen en la relación, antes, y se trasmiten a la vida revolucionaria es que esa línea de entreguistas, que fueron los que adscribían al mujalismo (1), aliados de Batista, sembraron las profundas divisiones en el seno del movimiento obrero.

La misión del dirigente obrero es la real concepción y el conocimiento acabado de lo que pasa, para ayudar a que los trabajadores hagan el menor sacrificio posible, si es que deben hacerlo. Además, debe tener clara definición de explicar el porqué de la situación, porque debe haber convencimiento por abajo para el trabajo común y el sacrificio general, desde arriba no se puede ordenar.

Otro de los aspectos dentro de la división que imponen las multinacionales, las reseña con los trabajadores de esas empresas, las diferencias salariales y las prebendas que tienen, mejores sueldos para acallar la protesta, mientras se mantiene la desocupación y subocupación, mientras se sostiene la división y se fomenta el elitismo entre los trabajadores. Esos trabajadores tienen un club especial, lugares privativos, obra social exclusivo y por supuesto no aceptan la entrada de “negros” porque no es el lugar de los negros, o sea se incentiva el racismo y la discriminación, todo de la mano de la libre empresa. Toda semejanza con la actualidad, no es al azar, implica un comportamiento del sistema político y social y que se ha ido profundizando en estas décadas.

Esta libre empresa, esta frase francesa de “dejar hacer” encadena el proceso del sistema capitalista, cada uno de los empresarios en cuestión busca esa ganancia y “supuestamente, igualitariamente, contendrían sobre sí y provocarían el desarrollo del país”. Esto que se sustenta habitualmente lleva a que, como afirma Guevara se coloquen cuatro fábricas de tornillos donde hace falta una, y por lo tanto los trabajadores de las otras tres quedan desocupados, mientras los empresarios se reciclan en otras tareas.

“El obrero tiene que ir a venderse como cosa que trabaja en competencia con el obrero de al lado que también tiene hambre, y que también se vende. Y el capitalista está aquí simplemente comprando la mercancía más baja; hay uno que tiene más hambre, o es más débil que los demás, o traiciona los intereses de su clase, y claudica. Ese es el que viene a trabajar, ese es el privilegiado, y el que ya está marcando el rasero para que todos los demás tengan que venir detrás de él a aceptar esas condiciones. Ese es el otro resultado”.

Guevara estaba hablando a una clase obrera que había comenzado a transitar el destino revolucionario, por eso cada una de sus intervenciones tenían ese tiente político e ideológico, y resulta claro sus comparaciones entre lo anterior, lo que se debía cambiar y el futuro que vendría, lo cierto por otro lado, era en ese marco la producción y el ahorro, ahorrar, por ejemplo, los carretes de todas la cintas que había en el país, para no importar estos carretes, esta era una idea de otros trabajadores, por eso lo lucía con la importancia que le daba a este trabajo y estas formas de participación para resolver lo necesario.

“Producir y ahorrar son las bases del desarrollo económico. Ahora, producir y ahorrar, lo vuelvo a repetir, para beneficio de los obreros”. Y agregaba: “No se puede llamar a nadie a que haga sacrificios, a que ponga más atención, a que ponga más capacidad de trabajo en cada minuto, para que eso se transforme en mayor riqueza para otro...”. Claro era su pensamiento, claridad daba a sus interlocutores, también en su trayecto por el ministerio de Industrias y su trabajo diario, donde imprimía al mismo tiempo ese aprendizaje - conocimiento - capacitación, que era el que pedía a los otros, pero se exigía a sí mismo, primero.

La lucha de la clase obrera de nuestro continente, del mundo, y en especial de nuestro país está llena de aspectos que tranquilamente podemos ver reflejadas en estos aspectos de algunos de sus trabajos. Sin embargo, si sabemos mirar la inmensidad del mundo obrero, de los trabajadores, entenderemos que una cosa es trabajar y otra ponerse una camiseta ajena. En el mundo de la libre empresa para nuestras naciones subdesarrolladas, como sostenía Guevara, los empresarios explotan la mano de obra y también podemos agregar la capacidad de sus trabajadores, la creación en el medio laboral y esa relación social que confluye día a día. No hay beneficios para los obreros, sino para el mundo del capital y los empresarios.

El mujalismo había implantado a fuerza de traiciones el individualismo en la Cuba antes de la revolución, en este tiempo Guevara intentaba que se pudieran desterrar esos cuadros y ese perfil en la Central de Trabajadores Cubanos, por eso sostenía que: “… cada agrupación humana es más importante que el individuo... [ ] Y todos los obreros son más importantes que uno”.

Unidad, trabajo, dedicación, esfuerzo, sacrificio, conciencia, capacitación, todos estos elementos están presentes en el legado guevarista, más aún está presente su interpretación de la verdadera naturaleza de un movimiento obrero luchando por su destino y de un Estado, tema que no hemos desarrollado en este trabajo, que tiene un lugar, diametralmente, opuesto al Estado que conocemos estos países subdesarrollados, como Argentina.

Emular, estimular, competir y discutir colectivamente, para resolver los problemas colectivos y humanos que se dan en el proceso productivo, donde los esfuerzos y sacrificios deben ser en función de los trabajadores y sus directos beneficiados.

Aciertos, errores, lucha, entereza, tiempos de sacrificio, dolor y su muerte, estas son décadas sin su voz y sus ideas, nos arrebataron sus enseñanzas, lo que no debemos dejar que nos arrebaten son sus errores y aciertos, para comenzar a entender que podremos caminar hacia otro destino, cuando los hayamos entendido, acabadamente; porque Ernesto Che Guevara rescata el papel histórico de la clase obrera, la personalidad irremplazable de la clase obrera en la historia. Este es el mejor legado del Che, un legado que, no casualmente, no ha sido rescatado. El, el guerrillero heroico, toma y es contundente para afirmar que es la clase obrera la vanguardia de la revolución. No es un planteo para quedar bien, no era ese Guevara, está en sus numerosas intervenciones, en sus trabajos, que son muchos más de los que hemos reflejado aquí.

Por eso a 43 años que nos dejaron sin su voz, tenemos sus escritos, ejemplo y convicción para poder tener algunos de sus errores y para empezar a caminar por sus aciertos.

Nota:
1) Mujalismo. Línea política establecida por Eusebio Mujal Barniol, quien fuera secretario general de la central sindical cubana, antes del triunfo revolucionario en 1959.

* Publicado por Agencia Argenpress 9 de octubre del 2005 y otros medios. Actualizado el 09/10/2010

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...