jueves, 11 de noviembre de 2010

Las banales, adictivas y riesgosas redes sociales

Adán Salgado Andrade (especial para ARGENPRESS.info)

En el año 2005, el neoyorquino Thomas Montgomery, un hombre casado, de 45 años, quien aparentemente llevaba una vida normal con su esposa y dos hijas adolescentes, decidió que su existencia era muy aburrida y requería un cambio, así que se armó de una nueva personalidad y se inscribió a una red social de videojuegos en línea llamada Pogo.com, con tal de hacerse de nuevos amigos, convirtiéndose en un asiduo adicto a dicho sitio.

Se presentó como un joven soldado de 18 años, un marine, destacado en Irak, cinta negra en karate, con cicatrices en el hombro izquierdo y en la pierna derecha, pelirrojo, 1.85 metros de estatura, 95 kilogramos de peso y un pene de 23 centímetros. Obviamente tan “ruda y atractiva” personalidad atrajo de inmediato a chicas como Jessica, muy adicta también a Pogo, quien decía tener 17 años y vivir en el estado de Virginia occidental. Los dos comenzaron a chatear para conocerse mejor. Tras un breve, amistoso periodo que luego se convirtió en romance, en el cual ambos supuestamente se amaron como nunca antes habían amado y estaban dispuestos a casarse, un inesperado final llegó, cuando un amigo de Montgomery, Brian Barret, que participaba en los “chats” que sostenían aquéllos, le confesó a Jessica quién era realmente el supuesto joven mariner: un tipo cuarentón, calvo y pasado de peso. La chica se desilusionó por la inesperada revelación, pero además ella y Barret, además de burlarse de Montgomery, iniciaron también un noviazgo virtual. Montgomery quedó tan frustrado y al mismo tiempo tan enojado con Barret, por haberle dicho la verdad a su amada Jessica y habérsela “bajado”, que un buen día acudió a su domicilió y lo mató de tres tiros cuando aquél se disponía a abordar su vehículo para ir a su trabajo. Y fue cuando Jessica, dándose cuenta de las graves y fatales consecuencias que su falta de tacto y precipitado actuar habían provocado en la conducta de Montgomery, decidió quitarse la careta y mostrarse como quien realmente era: Mary, de 45 años, madre de dos chicas, una de las cuales se llamaba Jessica, y cuya personalidad su madre, Mary, había suplantado. Casos de tan funestas consecuencias como el narrado aunque no son todavía tan comunes, permiten apreciar no sólo lo superficiales y adictivas, sino lo riesgoso que las así llamadas redes sociales pueden llegar a ser.

Y podríamos definirlas simplemente como las relaciones que se establecen entre personas a través del Internet, mediante una computadora, como si no bastara que de por sí la comunicación directa entre dos o más personas se ha hecho menos frecuente con el tiempo, a pesar de que supuestamente vivimos en un mundo cada vez más comunicado. Muy convenientemente el sistema capitalista salvaje ha logrado que las relaciones entre las personas sean a través de celulares, de laptops, de computadoras, de ipad’s... ya ni siquiera el teléfono tradicional, por el que se escucha la voz de la otra persona, está empleándose, y en el caso de los celulares, son preferidos los mensajes de texto a una conversación, por muy corta que ésta pueda ser (además, esto ha alentado la alta demanda de todos los gadgets requeridos para relacionarse a través de las redes, con lo que el capitalismo ha creado un nuevo nicho consumista). De esta forma, la cohesión social tan esencial para los necesarios cambios requeridos con tal de lograr una transformación, por ejemplo, del sistema económico, hacia uno más justo, se ha disipado y dichas redes han convertido las relaciones sociales en una suerte de gigantesca vecindad o barrio virtual en donde nada trascendente sucede, excepto por los comentarios banales, los chismes, la superficial cotidianeidad que los participantes comparten a diario... nada que pueda poner en peligro al sistema. Son contadas las excepciones en donde algunas redes sociales, como Facebook, a la que me referiré más adelante, han logrado convertirse en instrumentos de lucha social para convocar manifestaciones o protestas antigubernamentales, como en Egipto, en donde el joven activista Ahmad Maher creó en aquélla red la página “Movimiento 6 de abril”, para exigir la liberación de otro activista, el bloguero Abdel Kareem Nabil Suleiman Amer, duros críticos ambos del cerrado, autoritario gobierno egipcio. También en China, gracias a redes de blogueros que divulgan algunas noticias censuradas por las autoridades, como el joven Wozy Yin, se ha podido romper algo del férreo control del gobierno contra la libertad de expresión. Incluso aquí en México, de repente un movimiento organizado desde las redes sociales, pretende imponer cierta fuerza, pero considero que son movimientos relativamente temporales y efímeros, ya que la verdadera fuerza de las movilizaciones no se puede dar por un “facebookaso” o un “twiiteraso” y que sólo sean virtuales, sino a través del real conocimiento de causa de los problemas en cuestión, lo cual se da sólo contando con un bagaje cultural y con un verdadero compromiso de clase y que las protestas se materialicen en el mundo real (por ejemplo, puede decirse que el Movimiento Zapatista es una red social verdadera, que tiene su fuerza porque las relaciones entre sus integrantes se dieron de frente, no virtualmente, y por ello ha perdurado).

Y es que otro problema es que el Internet, la Web, que en un inicio pretendía ser un instrumento de relaciones sociales y comunicacionales verdaderamente alternativo, cada vez se torna más en un conglomerado que tiende a ser controlado por un puñado de empresas que están monopolizando e, incluso, restringiendo su empleo (Google, Youtube, Facebook, Twitter, Microsoft, Yahoo...). Esto porque, por un lado, el sistema político en el que se apoya el capitalismo salvaje no permitirá que la red se convierta en un instrumento de lucha y de reivindicación social que logre en cierto momento un cambio de las estructuras económicas en el que éste, el capitalismo, se sustenta. Por otro, porque a fin de cuentas, el Internet se ha ido adecuando a una función primordial de todo avance tecnológico que se precie de serlo, que es la de servir también de promotor del ciclo económico de producción, circulación y venta de mercancías, o sea, del fundamento retroalimentador del capitalismo salvaje: el consumismo. Sitios que inicialmente promulgaban la gratuidad de sus servicios, actualmente están buscando la forma de hacerlos lucrativos. Por ejemplo, Youtube, la red de videos de todo tipo que prácticamente ha monopolizado la red, por la cual Google pagó poco más de 1700 millones de dólares, últimamente ha diseñado estrategias para obtener un ingreso, el cual, modesto por lo pronto, pretende ir creciendo, con tal de que ese sitio deje de ser una sangría económica, como por muchos meses lo fue para su empresa propietaria. Lo mismo sucede con las redes Twitter y Facebook, que están diseñando nuevas estrategias y presentaciones de sus respectivos productos para que la cacareada gratuidad ya no lo sea completamente y se generen mayores ingresos.
No sólo se pretendió que el Internet sería digamos que revolucionario, sino que por el inicial entusiasmo que despertó esa singular aportación tecnológica (relacionarse a través de computadoras, lo que confirma la tendencia fetichizadora de la sociedad de consumo, o sea, de relacionarnos a través de objetos y no de nosotros mismos), incluso innovaría la forma en que el ser humano adquiere conocimientos. Pero tampoco esa visionaria esperanza se ha cumplido, puesto que recientes investigaciones, como la del profesor Gary Small, de la universidad de California, y otros investigadores, como psicólogos, neurobiólogos y educadores, han llegado a la misma conclusión: cuando una persona busca información en la red, su lectura es de hojeada (los títulos, por ejemplo, de artículos o de blogs), su razonamiento es distraído y apresurado y su aprendizaje es superficial. En efecto se ha registrado una mayor actividad cerebral cuando alguien está buscando información en el Internet, pero eso se debe a que se ofrece una saturación de dicha información (hay que ver, por ejemplo, que cuando se busca un tópico en particular, como un dato histórico, en un buscador como Google, se ofrecen a veces millones de resultados de sitios o páginas que pueden contener algo al respecto de lo buscado, imposibles, ni siquiera, de ser revisadas de una ojeada). Por si fuera poco eso, tantos distractores, como la publicidad, o que se puede, por ejemplo, cambiar de tarea con un cliqueo del mouse, reduce también la capacidad cognitiva del cerebro, lo que hace aún menos firme lo que se “aprenda” a través de la red.

Pero regresando a las redes sociales, en un principio pretendían ser una especie de selectos clubes privados (exigían varios requisitos para acoger a los solicitantes de membresías), pero han tenido tan buena aceptación entre los internautas desde su origen, que cada vez se amplían más, así como la facilidad para ser miembro (Facebook es viral y sólo es necesario aceptar una invitación que nos haga uno de nuestros contactos en el correo, que ya sea parte de dicha red, para que seamos miembros, llenando mínimos datos). Además hay niveles, desde las que son una suerte de vecindad virtual, en donde las relaciones se van multiplicando, como el Facebook, el Hi-Fi (ésta, ya en franca decadencia), el Twitter... que ofrecen sus servicios digamos que gratuitamente, hasta aquéllas más específicas que sirven, por ejemplo, para hacerse de parejas sentimentales (algunas gratuitas, otras pagadas), y que permiten al usuario realizar desde simples, iniciales flirteos, hasta las que de plano son una abierta invitación a encuentros de sexo virtual entre sus miembros, el llamado “sex on line”, que también están teniendo un gran auge, quizá porque muchos de los usuarios pueden actuar en el anonimato, sobre todo mujeres (aunque esto de relacionarse por Internet ha resultado poco exitoso, ya que en promedio sólo el 17% de los encuentros realmente funcionan, así que quienes ganan son las redes, quienes cobran por “relacionar” a los desesperados y desesperadas en busca del amor de su vida). También hay redes promovidas por algunas empresas que de esa forma logran gratuitamente convocar a gente que les auxilie para diseñar, mejorar o lanzar al mercado un nuevo producto. Tal es el caso, por ejemplo, de la empresa Lego Company, la creadora de los bloques plásticos con los que se pueden formar infinidad de figuras y objetos. Tiene un sitio llamado Lego Serious Play, mediante el cual promueve que los usuarios participen jugando con modelos tridimensionales de sus bloques, con tal de que creen nuevas formas, innoven ensamblajes, proporcionen ideas... redundando todo en que la empresa se provea gratuitamente de una vasta cantidad de creatividad colectiva sobre la que tiene plenos derechos. También existen redes como Wikipedia, que es una especie de enciclopedia virtual, formada por las desinteresadas participaciones de sus miembros, que también es gratuita (hay que decir que la gratuidad, generalmente, es sinónimo de cierta seriedad, pues los sitios que cobran por sus servicios, se ponen en entredicho).

Sin embargo, aunque algunas de las redes sociales, como Facebook, Twitter o Youtube, actúan supuestamente para fomentar más la socialización, en realidad están creando una nueva clase de personas, sobre todo de jóvenes, que sólo son capaces de relacionarse así, y no en persona, “face to face”, ya que cuando se enfrentan, digamos que en vivo con la persona a la que acaban de conocer, toda la versatilidad y la seguridad que presumen en la red, la pierden y ha habido casos en que “amigos en línea”, se han encontrado frente a frente y han tenido que recurrir a sus celulares para establecer una “comunicación”, así que en lugar de fomentar una verdadera relación, muchas de las prácticas en la redes la están destruyendo y con ello contribuyen no a cohesionar a la sociedad, sino, muy convenientemente para el sistema político que sustenta al capitalismo salvaje, a dividirla, individualizarla, que no constituya un potencial peligro para la estabilidad social.

Así pues, al contar ya con millones de usuarios dichas redes, crecen igualmente los potenciales usos que tanto las empresas que las crearon, como aquéllas de muy variados giros que siguen su evolución, les pueden dar, pues son una excelente fuente de muy valiosos datos, como veremos. Por un lado, para las empresas que proporcionan esos servicios, pues cuentan con vastos archivos de la información supuestamente “confidencial” exigida a las personas que solicitan membresía a sus sitios, a la que pueden emplear como mejor les convenga, por ejemplo, clasificándola para crear perfiles de los usuarios con los cuales se pueden determinar sus gustos y aficiones específicos (es lo que está haciendo Facebook). Así, pueden vender esa información ya procesada a otras empresas las cuales estarán en posibilidades de bombardear a los usuarios de dichas redes con publicidad customizada (anglicismo empleado para referirse al tipo de publicidad específicamente dirigido a cierto sector social), mediante los anuncios que se cliquean, la cual se supone que es más efectiva a la hora de convencer a una persona para que compre algo ( ya comenté que como todo buen negocio, las operadoras de las redes deben de tratar de obtener una ganancia por la prestación de sus servicios, que aparentan ser gratuitos, pero indirectamente deben de costar algo al usuario, así que manejando y vendiendo dichas operadoras a su antojo la información de sus millones de afiliados, están obteniendo ya buena parte de sus ingresos, como más adelante veremos). Por otro lado porque valiéndose de esos datos, dichas empresas, las que operan las redes, conocen otro tipo de información confidencial a través de la cual pueden saber, digamos, el comportamiento social y pueden indagar, por ejemplo, cuáles son sus tendencias o qué tan estable o inestable es la sociedad en determinado momento. Y es que el banco de los datos personales de los millones de miembros de una red, se ha convertido en una especie de archivo estadístico que no parte de una simple, pequeña muestra, sino que tiende a abarcar un universo casi comparable a la población entera (sin exagerar, estamos ante verdaderos laboratorios sociales y no se necesita de experimentación, pues son los propios usuarios de las redes los que proporcionan los experimentos con la cotidianeidad que suben a sus respectivas páginas. Es tan variada la clase de personas que emplean las redes sociales que me he hallado Facebook’s de los piratas somalíes, en donde explican el por qué se dedican a secuestrar barcos y a cobrar recompensas). Incluso ya existen otras empresas que están partiendo de dichos bancos de datos para crear redes sociales que, por ejemplo, permitan hacer “recomendaciones” sobre películas, libros... lo que sea. Uno de ellos, Hunch, cínicamente señala su promotora, la señora Caterina Fake que “el objetivo de Hunch es mapear a toda aquella persona que use Internet en relación a cualquier objeto que exista en la red, sea éste un producto, un servicio u otra persona”. Claramente esta declaración señala que en supuestas aras de crear algoritmos computacionales que personalicen la información disponible para hacer, como en el caso de Hunch, “recomendaciones”, la gente tendrá que confesarse si desean pertenecer al club, pero además es frecuentemente cuestionada sobre infinidad de tópicos, con tal de que, dice la señora Fake, su algoritmo computacional logre clasificar y definir perfectamente, tanto los gustos, como la personalidad de cada usuario. Y pudiéramos pensar, concediendo de buena fe, que la información recabada no iría más allá de ser usada para hacer recomendaciones, pero si es sustraída por hackers mal intencionados, entonces allí se acaban los buenos usos de los bancos de datos para ser empleados en perjuicio de quienes los proporcionaron de buena gana. Aquí en México, por ejemplo, hace unos meses se hizo obligatorio un programa para registrar los teléfonos móviles (celulares), el RENAUT, con tal de, dijeron las autoridades, evitar extorsiones y el empleo de redes criminales de tales aparatos. Sin embargo, todo resultó en un completo fracaso, dado que varios de esos registros se hicieron con nombres falsos, pero además, lo más grave, fue que al poco tiempo de que se había medio completado ese fallido registro, la información ¡ya estaba a la venta en el Internet! (antes de ese bochornoso hecho, se divulgó que la información de todo el padrón electoral de los mexicanos ¡ya se vendía también por Internet!).

Como dije, tanta información está también tendiendo a fomentar lo que ya se define como cybercrimen, gracias a que esos datos son aprovechados por redes criminales que de esa forma conocen mucha información social e íntima de los usuarios y se valen de ellos para esquilmarlos o incluso cuando se trata de sitios pagados, que se clonen los datos de las tarjetas de crédito usadas para liquidar los servicios extras que se proporcionan o que se suplanten personalidades, el llamado phishing. Por ejemplo, se estima que en Estados Unidos, en el año 2003, los fraudes por clonación de tarjetas y suplantación de identidad, ascendieron a poco más de $52,000 millones de dólares, afectando a 9.1 millones de estadounidenses, muchos de los cuales se quedaron sin un centavo en el banco o adquirieron astronómicas deudas por sus tarjetas clonadas, así que como puede verse es un excelente negocio y va en aumento, debido, sobre todo, a esos sitios pagados, muchos de los cuales son fraudulentos, una mera forma de obtener los datos de sus “clientes”. En el caso de otros, se debe a que cuentan con pobres sistemas de seguridad que dejan muy vulnerables los datos de los usuarios (los sitios pornográficos son muy dados a ser simples trampas para tontos, por ejemplo). Además, es a través de redes como el Facebook, que muchos traficantes humanos están obteniendo sus víctimas, pues los usuarios, sobre todo adolescentes, exponen en sus páginas todo tipo de información, sobre todo sus fotos de todo, de sus personas, amigos, su casa, su habitación, el nuevo auto de sus “papis”... ellos mismos vulneran sus intimidad y ya son varios los casos en todo el mundo de acoso por parte de “desconocidos” que han venido a saber todo sobre sus víctimas a partir de su Facebook. Y a través de Youtube, grupos criminales difunden videos de sus víctimas, siendo torturadas y hasta asesinadas (se han mostrado degüelles o hasta decapitaciones), lo cual produce el efecto extra de desensibilizar aún más a una sociedad de por sí muy indiferente a tanta violencia cotidiana que se está viviendo... o igualmente a aterrorizarla, muy conveniente también para el sistema político, pues también el terror se ha convertido en una muy conveniente forma de control (ver mi trabajo “La muy oportuna ‘descomposición’ del Estado mexicano, pretexto para militarizar y recrudecer la represión gubernamental”, en este mismo blog, en donde abundo sobre este particular tema).

Así pues, tan controvertidas están resultando las redes, que una de ellas en particular, la ya mencionada Facebook, incluso se ganó que la compañía Sony Pictures le haya hecho una película, “La red” (The social network), basada en muy igualmente controvertidos aspectos de la vida de su fundador, Mark Zuckerberg, el joven antisocial (irónicamente, Zuckerberg padece el síndrome de Asperger, una muy suave y poco notoria forma de autismo que vuelve antisociales a quienes la padecen) quien a través de engaños, estafas y mala fe, logró hacer a un lado a los otros iniciales fundadores de la empresa, con tal de apoderarse casi de la totalidad de los derechos intelectuales de Facebook, así como, por supuesto, de las ganancias que el muy buen negocio le está dejando con sus más de 500 millones de usuarios por todo el mundo, a la que se incorporan cientos diariamente. Las revelaciones fueron hechas al escritor de best-sellers Ben Mezrich por un tal Eduardo Saverin, antiguo, defraudado socio de Zuckerberg, decepcionado por el malévolo, traicionero comportamiento de éste. Se muestran además los malos manejos que Facebook hace de la información y páginas de sus usuarios.

Aunque Zuckerberg ha desestimado a la cinta, diciendo que todo es falso y con el afán de desacreditarlo, su empresa cínicamente ha aceptado que puede manejar la información de sus miembros a su antojo y ha evadido hábilmente los candados legales y mandatos judiciales que han tratado de que evitar que lo haga.

Pero como suele suceder una vez que Hollywood mete las manos en escándalos así, muy probablemente la cinta aumente exponencialmente la fama de Facebook y en general de la redes y contribuya aún más a la socialización virtual de un mundo cada vez más aislado en términos de reales y corporales relaciones interpersonales.

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Aumentan los peligros para América Latina

Ángel Guerra Cabrera (especial para ARGENPRESS.info)

El análisis de las elecciones intermedias en Estados Unidos lleva a un diagnóstico muy grave sobre la salud del imperio. No se contrae simplemente a lo que en otro tiempo podía definirse como una gran victoria del Partido Republicano o una “paliza” al Partido Demócrata, como la calificó el mismo Obama. Más allá de los resultados numéricos es necesario plantearse qué expresan. Aunque el propósito de estas líneas es discutir sus consecuencias para América Latina, creo indispensable antecederla de lo que nos dicen sobre la sociedad estadounidense. Intentaré por ello sintetizar la opinión de Noam Chomsky ya que es lo más agudo que he leído.

El filósofo de 82 años apunta que las pasadas elecciones “registran un nivel de cólera, temor y desilusión en el país como nada que pueda recordar en mi existencia”. Puntualiza que el Partido Demócrata recibe el “impacto” por estar en el gobierno pero recuerda que la situación socioeconómica y política actual tiene sus raíces en los años 70 cuando se inició la “financierización” de la economía y el “ahuecamiento” de la producción, que han conducido a la extrema concentración de poder económico y político y a una desigualdad “sin precedente”. Aunque Reagan y sus sucesores republicanos hayan tenido mayor responsabilidad, señala, también la tiene los demócratas puesto que estas políticas se iniciaron con Carter, cobraron un gran impulso con Clinton y los principales “electores” de Obama fueron las instituciones financieras. Explica la ira de la gente por el alto desempleo junto a las enormes ganancias y bonos para los banqueros, responsables de la crisis y encima rescatados por los contribuyentes, y alerta que no se debe desestimar el Tea Party por más irracional que sean sus propuestas. Lo que hay que preguntarse, subraya, es por qué gente justamente enojada está siendo movilizada por la extrema derecha en lugar del “activismo constructivo” surgido durante la Gran Depresión. Aunque la lógica de su análisis lo lleva a evocar una cita del historiador alemán Stern que asocia el futuro de Estados Unidos a la Alemania hitleriana opina que la historia no se repite y que no faltarán tareas para quienes intentan una alternativa “a la furia y la equivocación mal dirigidas… y encabezar el avance hacia un futuro mejor”.

Un pronóstico de cómo impactarán estas elecciones en el mundo, y particularmente en América Latina, debe tomar en cuenta que la dirección de todos las comisiones de la cámara de diputados pasan a manos republicanas, en algunos casos ultrareaccionarias como la de Relaciones Exteriores, que será liderada por Ileana Ros-Lehtinen, una de las cabecillas de la contrarrevolución anticubana, y sionista militante como muchos otros de los electos. Esto significa que las presiones para tolerarle todo a Israel y lanzar la guerra contra Irán se van a incrementar, así como la inquina contra todo intento de independencia frente a Estados Unidos. Olvidémonos de nada favorable para contrarrestar el calentamiento global si depende de la aprobación de este Legislativo.

Considerando que junto a la mencionada señora ahora la bancada contrarrevolucionaria de origen cubano asciende a cinco diputados y dos senadores así como las sinergias ideológicas y financieras(aportes a sus campañas con dinero de la mafia miamense) que crean con otros colegas de los dos partidos podemos calcular que muy difícilmente pase por las cámaras ninguna medida que afloje el cerco contra Cuba y más bien debería esperarse lo contrario. Conviene recordar que la Helms-Burton no la auspició pero sí la aprobó Clinton. Entre las dos cámaras han ganado en fuerza y en número los enemigos rabiosos de los gobiernos progresistas de América Latina, fervorosos partidarios del golpe en Honduras y del cambio de régimen en Cuba, Venezuela, Ecuador y Bolivia. A la vez debe considerarse el envalentonamiento en las derechas criollas que crea un giro de esta naturaleza en Estados Unidos. En síntesis, aumenta el peligro, que ya era muy serio, de planes desestabilizadores impulsados por la ultraderecha yanqui contra todo gobierno en América Latina con un mínimo de compromiso con su pueblo, con la independencia y soberanía y el impulso a la unidad e integración de América Latina. Aumentarán también las políticas para dividir a los gobiernos progresistas y organismos de integración nuestromericanos. Obama podría todavía ejercer una positiva influencia por la convivencia pacífica con sus vecinos pero si no lo hizo antes…

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¿Es posible la independencia (¿) de los medios comunicacionales?

Alberto Maldonado (especial para ARGENPRESS.info)

La pregunta es -desde hace rato- válida, Sin embargo, hay medios comerciales privados que persisten en llamarse independientes, aunque nunca dan cuenta de “independientes de qué o de quiénes”. Pero si, son muy “exigentes en exigir” que los medios públicos sean independientes, en especial de los gobiernos que los financian y auspician; y hasta exigen que sean simples repetidoras de sus informaciones y opiniones.

El tema es pues muy actual y muy manido; pero, como dice la sentencia bíblica, “por sus obras los conoceréis”; y, desde hace rato, es público y notorio que los medios privados de la comunicación son en verdad independientes pero de los movimientos o gobiernos que proponen una actitud de cambios trascendentales o que afecten la sociedad de consumo (el neoliberalismo) Mientras, son cada vez más y más dependientes de sus dueños (por lo general, los poderosos empresarios privados o las grandes corporaciones) y de la inmensa torta publicitaria, que es lo que les permite vivir y enriquecerse; o por lo menos subsistir.

En realidad, esta actitud (que tampoco es nueva) tiene un larguísimo registro en nuestros países. La revolución cubana, desde hace medio siglo, ha sido la víctima preferida de esta “independencia” Desde hace una década, el gobierno “díscolo” de Hugo Chávez, en Venezuela; y, desde hace cinco, el “indio ese” de Evo Morales. Por si esto fuera poco, por ahí deambula, el “impertinente” de Daniel Ortega y, para no quedarse atrás, el “autócrata” de Rafael Correa, el Presidente que de puro terco fue a meterse en la “boca del lobo” (los policías amotinados); y eso “no puede ser en un mandatario que se precie”.

Precisamente, los sucesos violentos del 30 de septiembre (el 30-S) permiten reiterar que la actitud de los medios masivos (ecuatorianos y extranjeros) es, cada vez, con más desfachatez, dependiente del sistema al que se pertenecen. Mientras son contemplativos y, sobre todo, “comprensivos”, con gobiernos cavernarios, que cometen toda clase de crímenes y atropellos (caso Uribe, en Colombia, Pinochet en Chile, la feroz dictadura militar argentina, etc.) no paran un día en eso que se ha denominado “la conspiración permanente” contra Venezuela y su revolución bolivariana; contra Bolivia y su estado plurinacional, contra Ecuador y su revolución ciudadana.

En palabras más directas, podríamos afirmar que, en nuestro continente americano (no norteamericano) las grandes redes comunicacionales (impresos, radiofónicos, televisivos y ahora digitales) son la vanguardia de la sociedad de consumo y están empeñados en una guerra permanente y sin cuartel contra todo movimiento político, social, mediático, ideológico, que pretenda irse contra el sistema impuesto (el neoliberalismo) o introducir cambios que les afecte, aunque estos sean epidérmicos o circunstanciales. Y que esta “guerra mediática” está muy engarzada con directrices y orientaciones que vienen de la SIP-CIA, de la USAID y la NED, el Coro y de los propios sectores locales, que sienten que sus privilegios están en riesgo o que tambalean sus “derechos” de poder real, en nuestros países.

A muchos de nosotros no nos quedó duda de que el 30-S (jueves 30 de septiembre/2010) se pretendió un golpe de estado contra el Presidente Rafael Correa (elegido y reelegido en las urnas) El país fue testigo de que así fue; y el mundo exterior, especialmente América Latina, ese mismo día, repudió de mil maneras ese intento de ruptura constitucional. Sin embargo, la “gran prensa mediática” tanto al interior como al exterior del país, pretende hacernos creer que no hubo tal intento y que solo se trató de una reacción policial “fuera de tono” y que el “intemperante” fue el Presidente Correa.

En este afán “se han distinguido” y por lo menos dan la cara unos cuantos asambleistas de la vieja derecha; en especial, uno (César Montúfar) que es algo así como el director de orquesta. Según Eva Golinger (abogada venezolana-norteamericana) este legislador más otro membrete (Fundamedios, de un tal César Ricaurte) más unos cuantos asambleistas que otrora cantaban y pregonaban su ultra izquierdismo (MPD, Pachakutik, PSP) son los actores visibles en el Ecuador de este objetivo, ya que los otros (banqueros, financistas, políticos fracasados y/o resentidos, militares y policías activos y pasivos) se mantienen, discretamente, tras bastidores, a la espera del siguiente episodio.

Para estos opositores fue y sigue siendo más preocupante (un ataque a la libertad de expresión de ellos) que el asediado gobierno haya decretado una cadena ininterrumpida y continua de radios y canales de televisión, que los hechos violentos que se dieron durante todo el 30-S No pocos periodistas y políticos estaríamos de acuerdo en que la queja-denuncia de los “mediáticos” tendría algún valor si los medios privados hubieran demostrado que durante la cadena ordenada por el Gobierno se manipuló, se tergiversó o se mintió a los ecuatorianos y ecuatorianas. La cadena impidió -eso es verdad- que los golpistas sigan utilizando esos espacios para seguir azuzando el golpe de estado en marcha, como comenzaron a hacerlo desde primeras horas de la mañana.

“Piensa mal y acertarás” dice un viejo proverbio latino; y, de acuerdo a sucesos similares que han ocurrido en nuestros países (Venezuela 2002, Bolivia 2008) los sucesos del 30-S permiten ver que en el continente latinoamericano hay una simbiosis de los sectores más retardatarios, en esos y otros sucesos. Por supuesto, quienes lo prohijan y financian, solo aparecen cuando el complot ha triunfado. Quienes pagan los platos rotos -si fracasan- son aquellos ingenuos que se lanzaron a esta aventura, seguros de que iban a tener todo el respaldo popular, armado y político.

De lo contrario, tendríamos que creer que, en un momento determinado, los policías (oficiales y tropa) se volvieron todos locos; y que el Presidente de la República (quien a la vez es el jefe constitucional y legal de los uniformados, armados o no) tiene que “pedirles permiso” a los golpistas, para ir a un cuartel insubordinado Mejor irse a la casa o “resistir en el intendo” como dijo y actuó el coronel Lucio Gutiérrez, cuando le faltó alas para escapar a Brasil, en busca de asilo (abril del 2005) Y según parece, fue este coronel y sus muchachos, los primeros actores (pero encubiertos) de este fallido intento

El “Plan A” desde luego, era el golpe de estado. Hay un relato de una paciente del hospital policial quien, muy temprano en la mañana de ese día (el 30-S) relata que, desde su ventana, que da a avenida Mariana de Jesús, advirtió la presencia de cámaras de televisión y periodistas que se disponían a “cubrir” sucesos especiales (el hospital está muy cerca del Regimiento Quito No 1) aún cuando nadie sabía lo que iba a suceder, horas después. Hay otro relato que asegura que, antes de las 8 de la mañana de ese jueves, María Augusta Calle, la asambleista de Alianza País, recibió una llamada telefónica de una conocida suya, quien le aconsejó que no fuera a la Asamblea Nacional, porque la iban a matar. No hay que olvidar que esta legisladora, hace un par de años, cuando presidía la Comisión de Soberanía de la Asamblea Constituyente de Montecristi y se proponía denunciar la terminación del período para el cual (10 años) se le concedió al militarismo imperial el uso y abuso de la estratégica Base de Manta, se pretendió demostrar (a través de las prolíficas laptos de Raúl Reyes) que esta joven periodista de izquierda estaba “relacionada” con las FARC colombianas.

El contubernio de la gran prensa sipiana y continental con los sectores más retardatarios de nuestros países se dio en Mérida (México) con ocasión de la reunión de fin de año de la famosa y desacreditada SIP (Sociedad Interamericana de Prensa) Oficiosos informadores ecuatorianos, “lograron” que este organismo advierta que en Ecuador, la libertad de expresión está en riesgo; y que el Presidente Correa “ha redoblado” sus ataques a la “prensa libre” después del 30-S cuando ellos esperaban que, por lo menos, “baje el tono” en sus enlaces sabatinos.

Pero la SIP ya está plenamente identificada como “un gran sindicato patronal” de medios comunicacionales del continente; un organismo que fue organizado por la CIA directamente (a través de su oficial “encubierto” Jules Dubois) hará medio siglo atrás. Hace décadas, esta SIP protestaba también o “mostraba su preocupación” por el asesinato de periodistas o su persecución. Pero, desde hace unos de 30 años, que la SIP solo se preocupa de sus “miembros plenos” los grandes medios comunicacionales y de los “periodistas pelucones” que están a su servicio y mientras les sean útiles (cuando dejan de serlo, pues sencillamente les echan al canasto de la basura sin siquiera reconocerles una buena indemnización)

Por eso decimos y aseguramos que todo este aparataje, contrario a cualquier cambio (así sea epidérmico) es un concierto continental que viene del norte “salvaje y brutal” y que está siendo operado por sectores ultristas, cuya vanguardia es y seguirá siendo la “gran prensa sipiana”

Manuel Zelaya, de Honduras, fue la primera víctima de este complot. Tanto es así que para los sipianos reunidos en Mérica, no significa mayor preocupación el que ya el gobierno espúreo que crearon al apuro, ya lleva diez periodistas asesinados o desaparecidos. Tuvieron que incluirle a México, a regañadientes, pero endosándole la culpa al narcotráfico y sin tocar siquiera a EE.UU. el principal mercado de drogas en el mundo.

Desde luego, en la “lista negra” aparece una vez más Cuba, seguida por Venezuela. Atrás vamos Bolivia y Ecuador. ¿Quién será el próximo? Los golpistas ecuatorianos “auguran” que será Correa si sigue acusándolos y si no baja el tono. ¿Será?

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El caso Marcelo Bielsa en Chile: Una cápsula de cómo se administra el sistema

Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)

El fútbol, una de las actividades más mediáticas en Chile, está conmocionado, y esa conmoción se trasladó a la política. En los pasillos de la dirigencia chilena tanto política como deportiva, se baraja la posibilidad de que el popular entrenador rosarino que renunció hace una semana, regrese a su puesto de entrenador nacional.

Se estima que sería la clave para comprimir una crisis expandida a todos lo niveles. Entre la oposición y el gobierno hay una lucha abierta de tonos incendiarios inédita con otros temas. ¿Chile se futboliza? No, el fútbol se politizó y no porque el rosarino quiera marcharse, sino porque en algunas esferas del gobierno no lo soportan, aunque digan lo contrario.

Es así que ahora algunos directivos que rechazaban su filosofía, hablan de que el regreso de Bielsa sería esencial para soldar una fractura mayor en un sistema institucional del fútbol que demostró toda su precariedad, al estar basada en quién pone más dinero y no en quién pone mejores argumentos. Es la cápsula de cómo se administra el sistema mayor, me atrevería a decir el país.

Esta nueva propuesta de algunos de sus detractores para continuar con la “Era Bielsa”, lleva a pensar que efectivamente hubo una intervención desde algún cuartel y que la estrategia falló. Al referirse a Bielsa y su ya histórica conferencia de dos horas, un dirigente -Jaime Estévez; 5-11; Bio Bio La Radio- expuso el mejor repertorio de la xenofobia insular chilena: “En Chile se hacen las cosas de otra forma”. En la frase se encontraba parte de la explicación de por qué Chile vive bajo un sistema precario.

La razón es relativamente simple. En la concepción del negocio de las sociedades anónimas que se ha apoderado del juego a través de la compra de los clubes de fútbol, los hinchas y el público más apasionado no forman parte de la matriz económica. El fútbol puede ser espectáculo rentable en la medida que genere ingresos en el consumo masivo del merchandising de objetos y derechos de televisión que genera la actividad, pero no en la capacidad de re-encantar a un público abúlico y pasivo para ver y sentir el fútbol.

Lo aseveran dos voces vinculadas al fútbol. Una es la del célebre jurista Jorge Ovalle cuando señala en Bio Bio La Radio, que “En el juego accionario de la Bolsa, no se contempla el intangible de la pasión del hincha por determinada preferencia”. El hincha y su pasión, no tiene un número en la contabilidad. Un periodista de quién reservaré el nombre, me señala hoy (11-11-2010), “Bielsa se equivoca. Es un nostálgico del pasado y un impulsor de las hinchadas bravas. El fútbol es un espectáculo que se debe regir por normas comerciales y Chile está muy distante de tener hinchadas civilizadas como en Europa”. Le pregunté cuál hinchada europea. He visto en Madrid, Milán como en Londres, a los hinchas pegarse en las calles y la pregunta es quiénes son los que se pegan y por qué se pegan. NO es un problema de ser hincha de un equipo de fútbol obviamente.

Claramente, Marcelo Bielsa en su interpretación pedagógica del juego, -como una herramienta de crecimiento personal en una sociedad capitalista pero más colectiva, haciendo un símil con la pedagogía de Paulo Freire, constituía una amenaza para el incipiente desarrollo de sociedades anónimas apoderándose gradualmente de todo el espectro del fútbol y sus divisiones.

No es que Bielsa, con su mentor, el saliente Presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional Harold Mayne-Nicholls, sean socialistas desbocados. Lejos de ello. Lo que esta dupla planteaba era una concepción de crecimiento económico de la actividad con buenos jugadores y profesionales de excelencia, y que, gradualmente hicieran crecer el negocio sobre bases más reales y paritarias. Me imagino, en mi percepción, dentro de la modalidad planteada por David Stern el prestigiado comisionado de la Asociación Nacional de Basketball en EEUU, la famosa NBA.

Según Roberto Zuban Salvaro, un sociólogo ítalo-argentino radicado en Estados Unidos hace 40 años y especialista en comunicación y deporte, “La NBA en su manejo, es lo más próximo a una empresa de tipo socialista en la cual se reparten las ganancias. Algunos ganan más, dependiendo del éxito y la competitividad, pero el piso básico se mantiene para que el sistema se mantenga sobre bases competitivas y de calidad hacia el progreso y no hacia la destrucción de las franquicias. Así se beneficia el espectáculo y el que gana más es el público, porque recibe un producto de calidad”.

Por su bien ganada popularidad y su filosofía de trabajo, Marcelo Bielsa podría gravitar negativamente en un sistema de sociedades anónimas muy arcaico y poco moderno en su concepción de la repartición de las utilidades.

El impacto de su renuncia ha sido captada por la gente en esa veta de que él no se prestaría para una administración que plantea ganancias y rentabilidades rápidas (Fast Money), sobre bases especulativas que perjudican la formación integral del que sostiene el juego, que es el jugador, y depreciando en el fondo el valor intrínseco del hincha y del público en la construcción de la industria y su producto.

La “Doctrina Bielsa”, por llamarla de una manera que por cierto él mismo negaría, es una amenaza a una concepción muy medieval de la actividad. Una en donde se beneficia fundamentalmente un circuito cerrado de sociedades anónimas tendiente a monopolizar el poder y las ganancias en estrictas leyes de Darwin, sin la horizontalidad que la NBA privilegia en Estados Unidos.

La posible intervención del gobierno para derrotar a Mayne-Nicholls su mentor, y así hacer salir a Bielsa, no se descarta. Una masa importante de gente en las redes sociales siente que el caos y la incertidumbre que experimenta el fútbol profesional chileno es producto de una intervención del gobierno. Esta supuesta intervención ha sido desmentida por las autoridades oficiales con una agresividad inusual y en el límite del protocolo. Las declaraciones oficiales “de que la acusación de intervención del gobierno era una canallada”, en el fondo perjudican a la imagen del gobierno. Esta exacerbación es síntoma de debilidad y como se dice, por la boca muere el pez.

La posibilidad de intervención no es desechable aunque no se tengan pruebas en la mano. En el peor de los casos la situación merece una investigación. Además, la legitimidad del presidente electo de la ANFP para asumir está cuestionada por funciones incompatibles con los estatutos.

La legitimidad de cualquier político es frágil, como es frágil cualquier gestión de gobierno. Para el buen gobierno, lo tangible que gratifica a la gente es tan esencial como la construcción de imagen. En este sentido, la popularidad de Bielsa es contraproducente para el gobierno y había que despedirse de él lo antes posible. Recién están apareciendo declaraciones oficiales del gobierno diciendo que Bielsa había hecho un buen trabajo, para no echarse a la gente descontenta, que son muchos, encima.

El gobierno de la derecha en Chile está en una carrera contra el tiempo por legitimar una imagen de gran gobierno para hacer olvidar los 20 años de gobierno de la Centro Izquierda. Bielsa con su renuncia y el caos institucional generado por aquello, comienza a impactar negativamente en el gobierno y su popularidad ganada con el éxito del rescate de los 33 mineros. De esto ya poco se habla, y en esta vertiginosa vida moderna, todo éxito es reemplazado por el siguiente, o en este caso por el revés.

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Argentina: Apuntes después de Kirchner

Norberto Bacher (especial para ARGENPRESS.info)

En memoria de la generación de proletarios,
campesinos y explotados, que hace 93 años se
animó a tomar el cielo por asalto y nos
enseñaron a soñar

1- La lucha entre los distintos bloques burgueses, que durante el último año tuvo como principal teatro de operaciones la confrontación parlamentaria entre el oficialismo y la oposición agrupada en el heterogéneo grupo A, se acelera y potencia a un nivel superior con la desaparición física de NK.

En efecto, el bloque de derecha apuesta a que con esta ausencia se acelerará lo que ya había comenzado con el conflicto por la retención fiscal a la exportación de soya en 2008: el desmembramiento del complicado entramado de alianzas armado por el ex presidente para darle sustentación social a un gobierno que nació débil, donde al mejor estilo peronista logró juntar pero no revolver, caudillejos provinciales reaccionarios y nuevos progresistas, ex alcahuetes de la triple A con incuestionables luchadores por los derechos humanos, jefes sindicales de aparatos empresarios con reformistas sindicales, terratenientes con pequeños productores, ex neoliberales cavallistas con neodesarrollistas y un largo etcétera.

Bajo esta perspectiva, el sector más emblemático del ala liberal pro-yanqui se sintió autorizado como para lanzar, a través de su diario tradicional, una suerte de ultimátum al gobierno de Cristina apenas conocida la muerte de su esposo.

Para los intereses inmediatos y estratégicos de los trabajadores y los explotados no puede ser indiferente la direccionalidad que tome la resolución final de este choque. Ignorarlo, como si nada hubiera pasado, sería suicida para cualquier intento serio de construir un programa y una organización de clase

2- Así como en julio de 1974, frente al vacío de poder que creaba la muerte de Perón, el emotivo discurso del radical Balbín durante el funeral en el Congreso, fue un claro indicador de la decisión de las fuerzas burguesas de cerrar filas desde la institucionalidad del sistema para frenar el ascenso de masas y la aparición de una nueva vanguardia que crecía desde el Cordobazo, la andanada disparada desde el diario La Nación (28/10) por Rosendo Fraga representa el camino opuesto: una convocatoria a exacerbar la fractura existente al interior de la burguesía argentina, con el fin de recuperar el epicentro de las decisiones políticas del Estado para la fracción política más representativa de los intereses de los grandes grupos económicos, que debieron abandonarlo forzadamente con la crisis de 2001, cediendo paso a los sectores menores y más marginales de la burguesía, que pudieron canalizar a su favor la rebeldía popular desatada contra los grupos financieros y el estamento político.

3- El citado artículo no disimula esta intención de la derecha de cercar al gobierno y recuperar la iniciativa política que había logrado después de su relativo éxito electoral en las parlamentarias de 2009 y que paulatinamente se fue diluyendo en los últimos meses. Dice el citado artículo.. “Si ella insiste en la línea fijada por su marido, no le será fácil gobernar. Ella no es la misma persona y además ese estilo, estaba claramente en crisis.” Inmediatamente, se desnuda la alternativa que se prepara ….. “La continuidad institucional no está en riesgo en la Argentina, pero puede estarlo la gobernabilidad en el tramo final del mandato de Cristina…” En lenguaje llano: si el gobierno no se aviene a negociar o capitular, queda habilitada la opción hondureña de un golpe parlamentario, con el vicepresidente reaccionario Cleto como mascarón legal de proa hasta las nuevas elecciones de 2011.

Para ese objetivo de hacer ingobernable el país, la derecha cuenta con los “factores de poder” a los cuales buscará movilizar, que además enumera prolijamente en dicho artículo, al hacer la síntesis de los problemas políticos que hereda Cristina: enfrentamiento con “el campo”, conflicto con los industriales, tirantez con la Corte Suprema, enfrentamiento con el Congreso tras el veto al 82 % a los jubilados, alejamiento de mayoría de intendentes y gobernadores peronistas, la candidatura de Scioli como aglutinante del peronismo tradicional, conflicto con la iglesia e ,infaltable, la burocracia empresarial desplazada de la conducción sindical cegetista por Moyano.

No es lo mismo llegar a las elecciones del 2011 con Cristina al frente del gobierno que con Cleto al comando.

4- La primera línea armada por el equipo gubernamental para el contraataque fue exitosa; buscó y logró transformar los funerales en una masiva demostración de apoyo al gobierno de Cristina. Más allá del aporte numérico a este despliegue de los distintos aparatos que rodean al oficialismo, el elemento resaltante fue la espontaneidad de amplios sectores de la población, donde el predominio de la juventud fue notorio. La derecha tendrá que tomar debida cuenta; por distintas razones, también la izquierda, que aspira a un camino distinto y opuesto al de un capitalismo “con rostro humano”.

5- Esta demostración pone un límite a la derecha. Al menos en el corto plazo. Se le dificulta la utilización de las calles –por ejemplo con el pretexto de la seguridad – como instrumento para afianzar en la sociedad un discurso reaccionario que actúe como catalizador para su plan político central.

Restringida esa posibilidad de estimular un clima de descontento general apoyado en necesidades reales o ficticias, también se reduciría su posibilidad de cosecha electoral para el 2011, porque el círculo de quienes votarían a la derecha se estrecharía a quienes lo harían bajo cualquier coyuntura, es decir aquellos que responden a su condición de clase, y a los sectores medios visceralmente gorilas. Además esa dificultad se potencia por la disputa de hegemonía entre los distintos segmentos que componen el espectro derechista, que amenaza con ser insoluble y dispersar el voto reaccionario.

Bajo esas circunstancias – ahora frente a la casi segura candidatura de Cristina – se esforzarán por socavarla en sus bases. En esto tienen larga experiencia. Para eso la mejor opción para la derecha sería alentar la consolidación de una falsa bipolaridad opositora, captando por un lado el voto de los pobres, a través de un populismo reaccionario con eje en lo peor del aparato del PJ – quizás con Scioli a la cabeza como antes apuntalaron a Macri o Reuteman – y por el otro, amarrar a buena parte de las clases medias, que sirvieron de soporte social a la movilización de la burguesía agraria, mediante una candidatura de tinte progresista liberal, cuyo esqueleto político se asienta en el renaciente alfonsinismo sumando a los aliados socialdemócratas de estilo rosarino y otros retazos del centro.

6- Aunque de momento las operaciones de la derecha quedan restringidas a los ámbitos recoletos que le son más afines, como el Congreso, los despachos judiciales, las reuniones de cámaras empresariales y por supuesto la acción de las cadenas mediáticas para alienar la conciencia popular a partir de la contingencia cotidiana y las indisimulables rengueras del gobierno, no es impensable que sea en el plano de la economía por donde se reinicie la línea de ataque. En ese terreno hay dos flancos particularmente frágiles en la política oficial: la alta tasa de inflación y la fuga de capitales, que se asocian –entre otros aspectos – a la política de mantener un dólar supervaluado a más de $ 4 por unidad verde. No por casualidad desde La Nación y otros mentores intelectuales de la derecha, como Rodolfo Terragno, se viene pidiendo la revaluación del peso. No es el objeto de estos apuntes tratar ese aspecto

7- Así como la magnitud y espontaneidad de la movilización popular de estos días tiende un vallado que temporariamente pone al gobierno a resguardo de las acciones de calle de la derecha, la contrapartida es que también a futuro lo compromete más con satisfacer las aspiraciones inmediatas de esos sectores populares que, por variadas razones, fueron a testimoniar su apoyo. Queda abierto el mayor de los interrogantes, que es en qué medida podrá hacerlo en el marco de sus alianzas actuales.

Tal como reiteradamente se evidencia, la red de acuerdos que teje son un fuerte condicionante para el gobierno, donde permanentemente debe estar haciendo concesiones a personajes siniestros de la política – especialmente en las provincias – y al aparato burocrático de Moyano y afines, que vienen aumentado su cuota de poder y tienen proyecto propio, que de alguna manera retoma, bajo una forma más reaccionaria, corporativa y con una base de sustentación más lumpenizada, el rol político que pretendía Vandor para el sindicalismo argentino. Ya se vio en días previos, con el asesinato del militante de izquierda Mariano Ferreyra, cómo el oficialismo debió pagar tributo a su forma de “crear poder” porque lo pone en serias contradicciones con su discurso y con el sentimiento de gran parte de sus propios seguidores.

Un intelectual de izquierda como Atilio Borón escribe que “…para responder a los desafíos del momento Cristina Fernández tendrá que contar con mucho apoyo, reforzar su articulación con las clases y capas populares mediante la rápida implementación de políticas sociales y económicas más efectivas (y, en algunos casos, largamente demoradas) y, sobre todo, mantener a raya a los aparatos que se arrogan una representación popular que en realidad no tienen….”

De hecho para seguir estas recomendaciones el gobierno debería hacer un giro y reestructurar una alianza más a la izquierda del aparato del PJ, retomando alguna variante de la abandonada senda de la “transversalidad ” de los primeros tiempos del kirchnerismo. Ningún dato de la realidad indica ni que Cristina esté en disposición y condiciones de tomar esa decisión, ni que las fuerzas de las circunstancias inclinen la balanza hacia ese costado. Pero en este tiempo todo está en entredicho en la superestructura política.

8- En estos días seguramente aparecerán las más disímiles interpretaciones acerca de las razones que acercaron a una multitud a rendir tributo al ex presidente. Pero toda conjetura al respecto escapa al análisis político para entrar en el campo de la indagación sociológica o el más cenagoso de la pura especulación intelectual.

Sin embargo hay hechos previos, de los últimos meses, que podrían hacer prever una respuesta popular de dimensiones y que seguramente fueron valorados por el equipo gobernante al decidir su conducta en la emergencia. Merecen ser recordados porque tienen la objetividad de los acontecimientos.

Por ejemplo:

- en los días agitados del pasado verano, cuando se destituyó a Redrado del Banco Central, la movilización sindical de apoyo al gobierno, si bien se afincó en la fuerza del aparato sindical de camioneros y afines, convocó a buen número de trabajadores reales, que no fueron encuadrados

- las varias convocatorias a favor del gobierno desde un programa televisivo y a través de redes (twitter), que además de ser numerosas contaron con fuerte presencia de juventud

- la respuesta popular masiva a los actos oficiales del Bicentenario, que tuvieron un definido perfil ideológico de afirmación de “identidad nacional” a través de los acontecimientos políticos del siglo XX más que de lo folklórico, y que arrojaron un saldo de claras muestras de simpatía hacia Cristina

- no debería sorprender la presencia juvenil porque es claramente uno de los saldos políticos de la crisis de 2001. Comenzando por los motoqueros en las trágicas jornadas de diciembre de 2001, el protagonismo juvenil fue evidente a lo largo de estos años en diversas luchas sindicales, piqueteras o por reclamos de justicia. De esa generación son también la mayoría de las víctimas de las luchas sociales en este período. Así como en los 90 una parte importante de la juventud (especialmente estudiantil) era absorbida entre el radicalismo y la derecha liberal, desde 2001 ese sector se desplazó hacia la izquierda, entre el arco llamado centro-izquierda hasta las corrientes más extremas. Es en este corrimiento general que reaparece una JP amamantada con las facilidades que brindan las arcas oficiales. La reciente entrada en la escena de la protesta social de los más adolescentes, a través de las tomas de las escuelas secundarias, muestra – por suerte – que la farandulización de la política a la cual apuesta la derecha, tiene viento en contra. Si bien estas acciones estudiantiles no fueron a favor del gobierno, políticamente golpearon a uno de sus enemigos, el Berlusconi criollo, uno de los personajes más emblemáticos de la derecha que quiere volver.

9- En definitiva todos los hechos señalados en el punto anterior muestran la capacidad de recuperación de la iniciativa política que tuvo el oficialismo en 2010, cuando la derecha y parte de la oposición de “centro-izquierda” creían que lo tenían contra las cuerdas, después de perder la mayoría en ambas cámaras del Congreso.

La presencia popular en el duelo no es más que la continuidad de esa capacidad de recuperación demostrada en estos meses por el oficialismo. Por eso hay que indagar – en particular los militantes revolucionarios si quieren estructurar una táctica que rompa el aislamiento de las sectas – en los contenidos de la política que permiten al kirchnerismo contactar con amplios sectores populares, que aunque no le alcancen para ganar elecciones le sirven para mantener la primacía.

En este punto debe desecharse cualquier tentación de recurrir al simplismo de la chismografía periodística, que reduce toda la política a la compra de voluntades y al reparto de favores desde la caja central del gobierno. Sin desconocer que esto existe y que el gobierno lo aplica con maestría – y en esto no hace diferencia con el resto de las fuerzas burguesas – su utilidad se limita al cenáculo de las cúpulas políticas, sindicales y algunas piqueteras, pero no aplica para las grandes masas. Por ejemplo, en este año el alza salarial ha sido muy acotada y si se toman fuentes no afectas al oficialismo – como CTA y TEL – corre rezagada en relación al crecimiento inflacionario.

10- Hay tres ejes bien definidos, que no son creación ni patrimonio de ninguna fracción política sino el saldo de las luchas de varias décadas de gran parte del pueblo argentino, y sobre los cuales el equipo gobernante ha tomado la iniciativa política desde su arribo en 2003.

Obviamente uno es el incorrectamente llamado derechos humanos, que en nuestra historia particular tiene el contenido muy concreto de “juicio y castigo a los genocidas”.

La figura de Kirchner descolgando el retrato de Videla empezó a ser la realización de la justicia popular denegada. Hoy los juicios están en pleno desarrollo. Lo que al principio fue una demanda de pocos, echó raíces profundas en nuestro pueblo, al punto que nadie defiende a los genocidas y obliga al silencio de quienes fueron cómplices o beneficiarios de la dictadura. La demanda de justicia y castigo a los culpables en múltiples expresiones del arte popular es el registro de la evolución masiva de esa conciencia.

Repetidamente los intentos de reincidir en la represión política desde el Estado terminaron arrastrando a sus gestores. Así ocurrió con De la Rúa: bastó que decretase el estado de sitio para que una masa humana se vuelque a las calles; el asesinato de Maxi y Darío se llevó puesto a Duhalde; el de Fuentalba estremeció a la pandilla que gobierna esa provincia del sur; el más reciente, de Ferreyra, obligó a despegarse de sus autores intelectuales a muchos de sus socios. Antes de la dictadura se escribía desde órganos cuasi oficiales que “el mejor enemigo es el enemigo muerto”; hoy, ni los más fascistas se animarían a hacerlo. Entre aquel pasado y este presente hay un mar de sangre derramada, casi todos militantes. Pero así se escribe la historia, es decir la evolución de la conciencia de los pueblos.

El anodino matrimonio de abogados santacruceño que, hasta donde se conoce, se mantuvo silencioso durante los años de plomo, que en la década menemista, ejerciendo cargos públicos, se cuidó de confrontar con la política oficial de indulto y olvido, ahora, montados en las circunstancias y porque entendieron este punto como parte del programa gestado por el pueblo, logran acumular crédito político. Si vale la comparación, un recorrido opuesto al de Alfonsín, que traía un pasado de pertenencia a organismos de derechos humanos, usó como bandera electoral esa demanda social de juicio a los genocidas y comenzó a quedarse huérfano de pueblo cuando se pudo entrever que atrás del recordado “felices pascuas” había transado la impunidad, porque retrocedió espantado de su propio compromiso, con la cobardía propia de la clase y el partido que lo habían catapultado.

11- El segundo eje, no menor, fue el significativo aumento del empleo en estos siete años y medio de gobierno kirchnerista, resultante directa de la reactivación del aparato productivo que siguió a la devaluación monetaria, impulsado por el exponencial crecimiento de las exportaciones.

Si en todo tiempo y lugar la posibilidad o no de trabajo es el principal problema existencial para quienes no tienen más recurso que la venta de su fuerza de trabajo, en épocas de crisis la preservación del empleo aparece como crucial.

Por eso, formulado como el derecho a trabajar, que es el derecho más negado por el régimen de mayor capacidad productiva de la historia humana, pasó a ser reivindicación básica y principal de cualquier programa democrático.

Los gobiernos que logran dar pasos visibles en esta dirección cosechan adhesiones masivas. Acaba de demostrarlo el gobierno de Lula en las recientes elecciones presidenciales; parte importante de la adhesión que logra Chávez se explica porque dio un giro sustancial al problema del desempleo, a pesar de las formas poco ortodoxas de lograrlo.

Desde su llegada en 2003 el gobierno supo que el alto desempleo heredado era un explosivo social, al cual debía desarmar cuidadosamente. Se dio a esa tarea, con buenas y malas artes. Subsidiando a los sin empleo, pero cooptando para sus fines políticos y fracturando al creciente movimiento de auto organización que estos trabajadores sin trabajo, popularizados como piqueteros, habían emprendido varios años antes del pico de la crisis. Se reabrieron las discusiones de los convenios salariales pero el trabajo tercerizado y en negro sigue con viento a favor, incluso dentro del personal estatal, y en algunos casos subsidiado desde el Estado, como acaba de salir a luz pública con el accionar asesino de la patota de la burocracia sindical ferroviaria. Los trabajadores que asumieron recuperar por si las empresas que sus patrones habían cerrado en la crisis, en lugar de ser apoyados por créditos sin usura, fueron acosados por vía de judicializar su iniciativa.

En el último año, para conjurar el riesgo que el desempleo vuelva a trepar por los efectos locales de la reciente recesión globalizada, se volvió al subsidio con recursos públicos. Pero esta vez a los empresarios, para preservarles las ganancias. Medida acorde al pragmatismo de estos tiempos, con la cual desde el Estado se convalida la más cruda concepción capitalista del trabajo, según la cual es sólo una variable de ajuste en función de la ganancia del capital.

Al menos Perón, en la Constitución del 49, introdujo una ilusoria función social del capital que le servía de fundamento para ponerle cierto límite a la voracidad de la ganancia y asegurar la política de conciliación de clases que impulsó.

A pesar de esas zonas oscuras, no es impensable que buena parte de las largas colas que desfilaron por la Casa Rosada para el postrer saludo, estuvieran formadas por quienes lograron algún empleo después de largas penurias. Para los más desposeídos, este sólo punto marca diferencia entre el gobierno de NK y los que le precedieron.

12- El otro eje que el equipo kirchnerista asumió desde sus inicios es el de una política internacional no alineada con los yanquis, traducida en el imaginario popular como “liberación”, consigna que dominó el escenario de los recientes actos fúnebres.

En esto también el equipo gobernante logró crédito político, porque logró traducir, aunque de de una forma distorsionada y mezquina, la direccionalidad que expresaron las masas en el tumultuoso proceso que le abrió las puertas del gobierno. Todo acontecimiento histórico – si verdaderamente lo es – deja huellas en una sociedad y aún quienes especulan políticamente a su sombra, de algún modo deben rendirle tributo.

Por eso en el 2003 el desvelo de la derecha no era tanto el sedimento ideológico que pudiera quedar en el presidente electo de su paso juvenil por la izquierda peronista de los años setenta, sino la evidencia que el recién llegado estaba condicionado para su mandato por las causas que provocaron el temblor social de ese momento.

Desde los círculos áulicos del poder eran conscientes que más allá de la voluntad subjetiva del nuevo mandatario, que por supuesto contaba, le estaba vedado utilizar el simple y habitual recurso de hacerle una manganeta ideológica a sus votantes – como antes habían hecho Menem y De la Rua –, para lisa y llanamente desentenderse por esa vía de la furia popular desatada contra el sector financiero y sus conexiones internacionales.

Además de la urgencia de recuperar algún nivel de confianza política para poder dirigir el Estado y encauzar la radicalidad incontrolable del “que se vayan todos”, había claros signos que buena parte de la sociedad argentina ya no estaba dispuesta a tolerar más las consecuencias directas de seguir subordinados al FMI y al incondicional alineamiento con Washington de los años 90.

El testimonio brutal del giro que se estaba produciendo en la conciencia social estaba en las masas enardecidas pero inconscientes rompiendo cajeros automáticos. Sin saberlo imitaban a aquellos primeros trabajadores industriales que para evitar el paro forzoso se dedicaron a romper las máquinas. Si la de aquellas épocas no fue propiamente lucha proletaria sino su antesala, la de las jornadas de 2002 tampoco era conscientemente lucha antiimperialista pero abría esa perspectiva.

Se comenzaba a clausurar así una etapa aunque sin definirse lo que vendría. Caía otra década infame de nuestra historia que, desde el punto de vista de su incidencia en la conciencia popular, tuvo su momento de mayor oscuridad cuando los más pobres legitimaban con su voto la genuflexión menemista con sus “relaciones carnales”, pasando por la confusión sembrada en amplias capas de la población por los progresistas que cohabitaron vergonzosamente, dentro de la alianza, con lo más florido de los personeros nativos de los centros financieros.

Le cupo al gobierno K, que no representaba el de la asociación con los organismos financieros internacionales, la misión de conducir y cerrar el conflicto por la deuda con esos organismos y con los bonistas.

Si bien tuvo singularidad en su estilo, lo hizo – y no podía ser de otra manera – en consonancia con los intereses de los sectores burgueses que lo apalancaron y de los que sumó desde el poder. El interés nacional se redujo a ser el interés de la burguesía por retornar a los mercados, para lo cual se estiró los compromisos con los bonistas por otras décadas. La política de borrón y cuenta nueva aplicada al pago cash con el FMI, sin investigar deuda espuria del pasado, cubre con un manto de impunidad a los personajes y grupos económicos responsables de gran parte de la pobreza actual. Una vez más se ratificó que en una sociedad de clases el interés general queda subsumido al interés particular de las clases dominantes.

Según la vocería oficial y sus seguidores esa negociación fue un acto de liberación. Tienen una parte de objetividad: si bien el pueblo argentino no se sacó el lazo del cuello, el gobierno K logró aflojar el nudo.

Pero fue en la recordada cumbre de Mar del Plata, que sentenció el estrepitoso fracaso yanqui para imponer el ALCA, donde realmente se cerró el ciclo de la infamante década, definiendo a la vez un nuevo rumbo. Entre los protagonistas centrales de esa cumbre trascendente, NK ocupó un lugar de privilegio.

Frente a la actitud servil de varios de sus antecesores su gesto de dignidad adquirió rango de osadía, y la osadía filtrada por la óptica “nacional y popular” – que como toda ideología de las clases dominantes se alimenta de la realpolitik – pronto adquirió carácter épico.

Esa audacia presidencial no fue una pirueta improvisada y en el aire, sino que se sustentó en dos patas: una, la señalada, destinada a cubrir las nuevas expectativas populares y la segunda en el interés terrenal de un arco de alianzas empresariales que, cabalgando sobre las ventajas competitivas que daba la reciente devaluación, percibieron que había un mundo de mercados por conquistar y que seguir atados a la estrategia yanqui era acompañarlos a su propio entierro, cuando ya era inocultable que para salir de la seria recesión del 2001/2 los estrategas del norte no encontraron otra alternativa que embarcarse en una suerte de fuga hacia delante a través de una combinación de delirio financiero hipotecario y guerra total.

La pasión por la multipolaridad que hoy cruza al discurso oficial, y a buena parte del opositor, nace en esos días y comenzó a crecer al compás de los buenos negocios internacionales de esos sectores capitalistas, que conocedores de los límites de su capacidad productiva y de incidencia en la arena mundial pusieron proa a una asociación más estrecha – pero no exenta de conflictos – con la hermana mayor, la burguesía brasilera.

Se asiste a una suerte de paradoja histórica. El renacer del fervor por la integración regional, edulcorada con la mística de la Patria Grande, crece con los éxitos de las burguesías autóctonas, incluida la “puta oligarquía” ahora devenida en sojera en vez de vacuna, que justamente fueron quienes frustraron esa posibilidad en el siglo fundacional, también en función de sus buenos negocios de entonces. Es de temer que la pasión latinoamericanista de esta burguesía le dure tanto como el ciclo de crecimiento capitalista y el de sus ganancias.

Pero este reencuentro con la necesidad de la unidad latinoamericana se ha cruzado y se alimenta también de otra vertiente, que reconoce su origen en revueltas populares contra las políticas neoliberales y ha desembocado en gobiernos más plebeyos, que por tanto tienen menores compromisos con sus burguesías y otras perspectivas estratégicas, que aún sin haber definido un eje de clase, apuntan a cuestionar el sistema capitalista de producción y a una visión distinta de la integración, que momentáneamente se concreta en el ALBA .

Por ahora ambas vertientes han encontrado un espacio de coexistencia y concordancia en UNASUR, cuyos éxitos políticos en frenar los intentos yanquis de contragolpear y recuperar espacio, socavando gobiernos populares, ha sido notorio, incluso obligando a sumarse a esa línea de acción a gobiernos de la derecha continental.

No faltarán intentos de transformar la figura de NK en esfinge para asegurar la continuidad de una política y facilitar los zigzagueos del equipo gobernante. Aquí cabe una pequeña digresión: para la conciencia de las grandes masas – de eso se trata la política – hay gestos, a veces simbólicos, hechos en el momento preciso que tienen valor de programa. Por ejemplo el Perón antiimperialista, que nace con el “Braden o Perón” del 45 y se afianza con su negativa a enviar tropas a la guerra de Corea, nunca pudo ser opacado por la circunstancia que su gobierno no afectó a las inversiones yanquis en el país y poco antes de su derrocamiento por el golpe gorila del 55, el líder popular negociaba ceder concesiones en extensas áreas patagónicas a la California petroleum co., subsidiaria de la Exxon yanqui; en el caso del desconocido Chávez en la época del alzamiento militar del 92, el simple “por ahora” que pronunció al momento de su rendición tras el fracaso, era también una declaración de continuar la lucha contra el régimen en crisis y le abrió camino a su liderazgo.

13- La liberación entendida y practicada a la manera como lo hizo el ex presidente no es más que un velo que oculta las rutas centrales por donde se transita hacia la independencia real de un país capitalista como Argentina – capaz, por ejemplo, de producir reactor atómico y biotecnología – que pasan , entre otras, por recuperar para el pueblo el control de una de las llaves de su comercio exterior que son las terminales portuarias, ahora privatizadas y en manos de grandes multinacionales, retomar el control de las comunicaciones, lograr la suficiencia energética ahora en manos extranjeras, acabar con el esquema de reprimarización de la economía que es la tarea que el capitalismo central asigna a los países del sur, retomar para el pueblo el control de la red ferroviaria – hoy desmantelada – para hacer de ellas lo que siempre debieron ser, la arterias por donde circule el flujo productivo nacional, y un largo etcétera.

Lo reprochable al kirchnerismo no es que no haya realizado nada de esto en siete años, habida cuenta de la situación crítica en la cual tomó la conducción del gobierno, sino que ni siquiera figura en su agenda de debate con el pueblo. No es difícil entender el porqué: muchos de los socios incorporados para ampliar su endeble base de sustentación de origen, tienen grandes intereses entrelazados a capitales extranjeros en cada uno de estos negocios. Como dice nuestro dicho popular, nadie escupe en su propio asado.

Introducir este debate en el seno del pueblo es la única forma de descorrer ese velo de ocultamiento, mistificado con el nombre de liberación, para avanzar hacia una tarea histórica aún a mitad de camino, que es esa independencia real, porque cada uno de estos puntos irresueltos es un derecho del pueblo que no se cumple.

La evolución de esa conciencia social no será un acto espontáneo. El desafío de la izquierda es poner rumbo en esa dirección, entablando un diálogo sobre estas necesidades incumplidas con los miles de hombres y mujeres del pueblo que fueron a testimoniar su aprecio por el ex presidente, porque seguramente entre ellos están muchos de los interesados en resolverlos, aunque todavía no lo tengan planteado en estos términos.

Esta tarea se entrelaza con la necesidad crear una instancia política con capacidad para ser caja de resonancia de la multiplicidad de necesidades y conflictos que aquejan a nuestro pueblo, que el gobierno no resuelve y que a la derecha sólo le interesa en tanto pueda utilizarlos para minar la base de sustentación de la presidenta o sacar rédito electoral.

No puede ser tarea de pequeños grupos con fervor militante, ni de liderazgos personales que pretenden aglutinar la diversidad de lo social alrededor de su proyección política, aunque se haga con discurso antiimperialista, ni reducirse a las luces de los intelectuales por dignos que estos sean, ni mucho menos reemplazarse por la agitación vocinglera y consignista.

La demorada necesidad de concentrar todas las ricas experiencias de lucha social de la última década, que reconocen diversidad de vertientes y de experiencias, en una organización unitaria, plural, democrática, de masas, que asuma el antiimperialismo real en su programa y en su acción, se acentúa con la desaparición de Néstor Kirchner, porque ante un gobierno disminuido por la pérdida de su estratega mayor, con la dudosa lealtad de tránsfugas que lo rodean, la derecha siente que está en mejores condiciones de acentuar su asedio al gobierno para recuperar posiciones. Si tal cosa ocurriese, no pueden quedar dudas que las primeras víctimas no serían los funcionarios actuales sino las conquistas democráticas ganadas estos años, limitadas pero irrenunciables.

Conquistas que la izquierda tiene la obligación política de prepararse con celeridad a defenderlas, más allá de cualquier especulación electoral y que sin duda fueron el disparador inconsciente que movilizó a miles a expresar su duelo.

Norberto Nicolás Bacher militante socialista argentino. Se incorporo a la lucha social en su juventud,tras el golpe militar de septiembre de 1955 que derrocó al segundo gobierno de Perón.
Como estudiante de la Universidad de Buenos Aires participó en los grupos estudiantiles enfrentado a las tendencias "gorilas" que predominaban en esa época en los Centros Estudiantiles.En 1958 fue Secretario general de su Centro de Farmacia y Bioqímica, y desde su conducción formó parte del ala política más radical, participando en las grandes movilizaciones contra la apertura a la privatización de la enseñanza universitaria.
Como delegado estudiantil al IV Congreso Nacional de la Federación Universitaria Argentina(FUA) en 1959,defendio la unidad de acción con el movimiento obrero enfrentado a la represión (Plan CONINTES) participó en el Comité de Solidaridad Estudiantil con los Obreros del Frigorifico Nacional que realizaron una histórica huelga.,con toma de fabrica para prenar un intento de privatizar empresas del Estado.
Desde ese momento participa en las luchas de la clase obrera como parte de una generación que asumió el socialismo como un compromiso de vida, enfrentando, desde la ilegalidad, la política pro-imperialista de los gobiernos de turno.
Fue obrero metalúrgico y activista sindical en la fábrica Olivetti bajo la dictadura de Onganía, participó en los primeros debates para asumir la resistencia armada, integró tendencias clasistas en época del Cordobazo y fue dirigente de una huelga de trabajadores municipales en la provincia de Buenos Aires, al final de la dictadura de Lanusse.
Bajo la dictadura militar de Videla vivió en la clandestinidad perseguido por los grupos facistas de la Triple A.
A la caída de la dictadura partició de diversos intentos de reagrupamientos de la izquierda argentina. De allí data su accionar dictando cursos de formación marxista a obreros y jóvenes y en calidad de tal fue invitado por la Federación Campesina de Paraguay.
Integró el Comité de Apoyo a la huelga ferroviaria de 1991, último intento obrero de impedir las privatizaciones en el gobierno de Menen.
Fue director de un periódico marxista, articulista en revistas de política y Secreetario General de un grupo de propaganda marxista. Cuando tendencias electoralistas desvirtuaron sus bases programáticas, junto a dirigentes obreros de ese greupo fundó el Colectivo militante BASES SOCIALISTAS del cual forma parte.
Invitado por la LIGA SOCIALISTA a unirse a su lucha, participó de momentos cruciales de la Revolucion Bolivararia, formó parte de los Comités Guías de los trabajadores Petroleros nacidos despues del sabotaje del 2002,fue redactor del Basirruque durante el golpe de abril y miembro fundador de la Universidad Bolivariana de Trabajadores "Jesus Rivero" en Venezuela ademas, integrande del equipo de redaccion de la Revista "Transicion" ,Hoy continua como Director de la Escuela de Formacion Socialista "Manuel TAborda" del Frente de Trabajadores Petroleros de PDVSA de Oriente y participa de foros para los trabajadores en varios puntos de Venezuela.


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Crítica de la razón K (Parte II)

Alfredo Grande (APE)
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“Darío, Maxi y Mariano se abrazaron. Tan asesinados y tan vivos”
(aforismo implicado)


“Sabemos que estamos ante un final de época. Atrás quedó el tiempo de los líderes predestinados, los fundamentalistas, los mesiánicos. La Argentina contemporánea se deberá reconocer y refundar en la integración de equipos y grupos orgánicos, con capacidad para la convocatoria transversal, el respeto por la diversidad y el cumplimiento de objetivos comunes”. Discurso del Presidente Néstor Kirchner al asumir la presidencia de la República Argentina 25-05-2003

“Cuando empieza el luto” es una obra de teatro de mi padre, cuyo seudónimo como autor era Juan Carlos Ferrari. El luto se sabe cuando empieza, pero se ignora cuando termina. Hay lutos que se despliegan en tiempos y espacios determinados, y en algún momento permiten al menos una cuenta nueva sin borrón. Hay otros que prolongados mas allá del bien y del mal, sostienen la pesadilla de los vivos que ya nunca dispondrán de su libertad ni de su alegría. La muerte de Néstor Kirchner nos ha dejado una Argentina Culpable. En los dos registros en los cuales la culpa se procesa: lo persecutorio y lo melancólico. En el primer registro se busca al responsable directo, o indirecto, por acción, por omisión o por simple deseo. “Algún culo va a sangrar” y entonces el Jefe de Gabinete sugiere quien puede ir y quien mejor se queda con las ganas, o con algo parecido. Incluso algunos ponderaron que la más odiada de las odiadas mujeres de la oposición se llamara a silencio. Se ignora que se contestó, pero hablar del tema, no habló. No hace mucho todos acordamos que la peor opinión es el silencio. Parece que cada vez acordamos menos. Lo cierto es que para cierta lectura, Kirchner fue asesinado por la oposición gorila, y por lo tanto, y parafraseando tristes palabras, se acabó otra leche de cualquier tipo de clemencia. “Al enemigo, ni justicia”. Sin embargo, se alaba el regreso de la política, aunque más bien estamos observando que alguna tregua se ha roto y que sin declaración o con declaración (habitualmente en programas radiales matinales) alguna guerra está por empezar. Una oyente de un espacio radial que es mas K que los kinotos, dijo, supuestamente indignada: “donde estaba Altamira cuando asesinaron a ese militante del PO”. (nota especial: PO lo dijo casi con arcadas) La realidad no se paga de palabras, sino de actitudes. La culpa persecutoria es la matriz donde reverdece ese macartismo de consorcio que tanto daño hace, porque legitima los otros macartismos. El significante privilegiado para el discurso justificatorio de ese macartismo es “gorila”. Y ser oposición es ser gorila porque una razón simple: si es opositor es gorila. Tautología con una demoledora eficacia política. Puede tener apenas dos macetas, pero si es oposición seguro está entongado con la oligarquía terrateniente. Hoy la culpa persecutoria que ha regresado a la Argentina, coloca a toda la izquierda en varios banquillos no de acusados, sino de condenados. Si los gorilas lo mataron a Néstor, todo puede complicarse. También la guerra es la continuación de la política por otros medios. Esta culpa persecutoria está todavía amortiguada por el excedente de dolor todavía presente. Pero sabemos que el tiempo amortigua los dolores mas profundos, y si bien no todas las heridas cierran, todas dejan de sangrar. La cuestión es que en ese momento, el de los dolores mitigados, el contrapeso de la culpa persecutoria habrá desaparecido. Y la consecuencia mas probable sea su desmesurado crecimiento. Las próximas elecciones seguramente podrán acelerar ese mecanismo.
En el registro de la culpa melancólica también hay un culpable, pero no está afuera, sino que está adentro. Uno mismo es el culpable de la desgracia. Han aparecido trabajos donde se le pide perdón a Néstor. Palabras mas, palabras menos: “pobre mi Néstor querido, cuantos disgustos le daba”. Un acto nuevamente alejado de la política, y mas cercano a las lógicas familiaristas tipo “Asi es la vida”, la película que inmortalizara Enrique Muiño. Con la absoluta convicción de tener la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser, la culpa melancólica lo pone al sujeto en el borde exterior del precipicio. No puede no caerse. La única reparación, desde ya desmesurada, es sostener lo incondicional del apoyo a la viuda. Cristina, a la que habría que esperar para que pudiera elaborar todas las facetas de su duelo desgarrador, recibe la mayor adhesión que nadie pudiera imaginar algunos meses antes. Pero en esa adhesión, mas allá de la política, late una determinación profunda: “no soy culpable de su muerte”. Sacarse de encima la insoportable pesadez de la culpabilidad por la muerte de Néstor, reafirma la adhesión absoluta a su compañera de la vida. Nuevamente la política desaparece. Y todo aquello que de la realidad pudiera pensarse como negativo para la imagen idealizada que se está construyendo, es desestimado totalmente. Un ministro dice que la inflación es cosa de ricos. Le faltó decir que el IVA es cosa de pobres. La imperiosa necesidad de amortiguar la culpa melancólica puede lograr que hasta las mediciones del Indec resulten creíbles. Haberlo combatido en vida no es motivo de orgullo, sino de escarnio. Hasta el más lúcido pensador de la izquierda plantea que ha nacido un nuevo modelo de pareja política. Pareja que en realidad es matrimonio, y nuevamente la política cede su espacio a la lógica del parentesco. El maquillaje del patriarcado ha sido consumado, por ejemplo suprimiendo gradualmente el “de Kirchner”, por el apellido de origen. La sola posibilidad de que muerto el padre, hay un espacio político mayor para el hijo, es estremecedora. Son determinaciones de la sangre, de la herencia, que nuevamente colocan a la política en el lugar de una incómoda espectadora. Otro de los efectos de la culpa melancólica, es el permanente “gracias, gracias, muchas gracias” que se lee, se escucha y se alucina todo el tiempo. Espero que a nadie se le ocurra un Néstor Nuestro para agradecer y reverenciar a aquel que podría estar en los cielos. Pero este “demos gracias” subvierte a la democracia, colocando la voluntad, el deseo, y el poder del Soberano muy por encima de otras soberanías menos soberanas.

La culpa, persecutoria o melancólica, impedirá el duelo. El pasaje del recuerdo al mito será su cristalización permanente. Después de todo, ser hijo de las Madres y Abuelas, pero solo desde el día en que asume como presidente, autoriza a replantearse que hacía Néstor en los largos años en que era huérfano. Pero todo intento de historizar en este momento deviene peligroso. Mostrar lo contradictorio, e incluso lo incompatible en la figura de Néstor Kirchner, se opone a una Mítica Razón de Estado. Los que lo combatieron no lo comprendieron. Y los que lo siguieron, esos comprenden todo. De todos modos, los asesinatos, detenciones arbitrarias (como la de Karina Germano) los desaparecidos (Luciano Arruga, Julio Jorge López), las insoportables rentas sojeras, mineras, petroleras, ganaderas, y otros males mayores, no permiten acceder a la hipótesis que el único heredero será el pueblo. En ele mejor de los casos, será un heredero más, de una herencia que tiene demasiados beneficiarios. Pero en algo debo acordar completamente con Néstor Kirchner: “el tiempo de los líderes predestinados quedó atrás”. Si alguien quiere ponerlo por delante, al menos no será en mi nombre.

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- Crítica de la razón K

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La hora de los tercerizados, la hora de la clase obrera

PRENSA OBRERA

El crimen de Mariano Ferreyra no sólo puso orden de captura a una patota sindical capaz de matar. No sólo ha puesto de manifiesto todavía más, si era posible, todos los nexos y complicidades del régimen político con el conjunto de la burocracia sindical -y aún más importante: la dependencia de los sindicatos del Estado y del gobierno. Al mismo tiempo, sacó a luz los mecanismos escandalosos de la tercerización.

Empresas fantasma de grandes grupos económicos como Benito Roggio, disfrazados de "pymes", explotan a una vasta categoría de trabajadores con salarios reducidos a la mitad de lo que fijan los convenios de trabajo. Esas "pymes" funcionan como si fueran cooperativas, para encubrir su condición de agencias de la burocracia sindical. Los concesionarios privados de empresas públicas constituyen una mafia con funcionarios del Estado,! gerentes y burócratas. Los Favale fueron reclutados por la burocracia de Pedraza. Un sistema de competencia desleal con otros trabajadores, que debilita la fuerza de resistencia de la clase obrera.

En la marcha del martes 9, la presencia numerosa de compañeros ferroviarios tercerizados marcó el anuncio del comienzo de la rebelión obrera contra la tercerización y contra los que lucran con ella. Los tercerizados despedidos del Roca han conquistado 217 reincorporaciones y un plazo al 20 de diciembre para el pase a planta de todos los tercerizados de ese ferrocarril. Hasta esa fecha, percibirán la categoría inicial del convenio ferroviario. En el ferrocarril San Martín, decenas de compañeros tercerizados se organizan y pasan a la lucha con el mismo objetivo.

Otro tanto empieza a ocurrir en el Sarmiento. Y la llama se prende en Edesur y Edenor, desde abajo, con delegados y movilizaciones. También en un call center de 700 trabajadores, regenteado secretamente por el diario La Nación. Los viejos zorros de la burocracia sindical moyanista, que olfatean la situación, han lanzado un globo demagógico: la ley Piumato-Recalde que andaba en un cajón. Pero esto no se arregla con defectuosos proyectos legislativos, que el gobierno, sin embargo, ya ordenó desautorizar. El camino del triunfo es que tomemos la tarea en nuestras manos. Elegir delegados en todas las tercerizadas, organizarnos, convocar asambleas, reclamar afiliación a los sindicatos de la actividad a partir de representantes propios. Exigir equiparación inmediata y pase a planta, a partir de comisiones obreras que monitoreen la ruptura de contratos y concesiones con el mundo fraudulento de las terc! erizadas. Por la vigencia de convenios únicos por rama que abarquen a todas las tercerizadas. La lucha contra esta superexplotación, que animó a Mariano, debe unir a toda la clase obrera para abatir la flexibilización, el trabajo precario, las pasantías truchas y para recuperar a los sindicatos como organizaciones de lucha y escuelas de conciencia de clase del proletariado de Argentina.

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Argentina: Apartan a tres camaristas federales de Mendoza de causas por crímenes de lesa humanidad

PRIMERA FUENTE

Se trata de los jueces Julio Petra Fernández, Alfredo López Cuitiño y Enrique Sosa Arditti. Casación Penal los separó de todos los procesos vinculados a delitos contra los derechos humanos en las provincias de Mendoza, San Juan y San Luis.

La Sala IV de la Cámara Nacional de Casación Penal resolvió apartar a tres integrantes de la Cámara Federal de Mendoza de las causas en las que se investigan delitos de lesa humanidad en toda la jurisdicción del tribunal, que incluye las provincias de Mendoza, San Juan y San Luis. Se trata de los camaristas Julio Petra Fernández, Alfredo López Cuitiño y Enrique Sosa Arditti.

Fue en el marco de un recurso presentado por el Ministerio Público Fiscal, contra la decisión de Cámara que entendiera que la recusación planteada contra sus miembros, se extendía sólo a las causas provenientes de la Justicia Federal de primera instancia de Mendoza.

En su presentación, el fiscal había solicitado que se revoque esa decisión y se disponga que Petra Fernández, López Cuitiño y Sosa Arditti “carecen de jurisdicción y competencia para intervenir en causas en las que se ventilan delitos de lesa humanidad en su ámbito de jurisdicción (provincias de San Juan, San Luis y Mendoza)”.

La Cámara de Casación Penal hizo lugar al recurso. En la resolución, el camarista Gustavo Hornos (a cuyo voto adhirieron Mariano González Palazzo y Augusto Diez Ojeda) señaló que “la situación jurisdiccional en la región de Cuyo, en particular, aquella relativa a la actuación o apartamiento de los integrantes de la Cámara Federal de Mendoza en causas de lesa humanidad, presenta una gravedad inusitada”.

“Ello, no sólo como consecuencia de la existencia de expedientes en trámite en los que se investiga la actuación de algunos de los integrantes de ese tribunal en el marco de causas de delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura y/o su intervención en la comisión de esa clase de delitos durante su desempeño judicial en aquel período, sino también por las constantes y sucesivas intervenciones suscitadas por las diversas recusaciones y excusaciones de los miembros del tribunal que previno, sin que se cuente con un marco jurídico-teórico razonable que permita distinguir aquellas causas en las que se hace lugar al pedido inhibitorio y aquellas en las que no”, agregó.

Aseguró que “este antagonismo creado entre decisiones que no debieran ser antagónicas impide la consecución del trámite en los procesos que se realizan en la jurisdicción, generándose demoras injustificadas, produciéndose un desgaste jurisdiccional innecesario, y atentándose contra la previsibilidad y seguridad jurídica”.

“Existe en Mendoza una crisis judicial tal que impide el juzgamiento de delitos de lesa humanidad cometidos en la región de Cuyo, lo que compromete seriamente la responsabilidad internacional del Estado. Esta excepcional y singular problemática requiere de una solución rápida y efectiva, la que será, por carácter transitivo, también singular”, indicó.

En ese sentido, dijo que “los motivos aludidos en la recusación dispuesta exteriorizan elementos que pueden producir en las partes y en la sociedad dudas razonables acerca de la imparcialidad de los tres miembros del tribunal que previno en todas las causas de lesa humanidad que lleguen a su conocimiento. Es que, analizados bajo la aplicación de la doctrina judicial sobre la garantía de imparcialidad objetiva del juzgador… presentan razonable y conveniente el apartamiento de los señores jueces recusados en los términos que viene solicitado por la representación del Ministerio Público Fiscal”.

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Agustín Tosco (1930-1975): No es un aniversario más

Leónidas Ceruti (INDYMEDIA)

Cuando las patotas de la burocracia sindical, atacan, golpean y matan a trabajadores combativos, como Mariano Ferreyra, se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento de Agustín Tosco, cuando se encontraba en la clandestinidad, porque el gobierno de Isabelita había decretado su detención, la Triple A lo había condenado a muerte y su gremio Luz y Fuerza había sido intervenido por el Ministerio de Trabajo.

Pensamos, que por la dimensión de su figura, merece que lo recordemos en distintos aspectos de su vida, y eso es lo que intentaremos.

Ejemplo de sindicalista

Tosco fue un dirigente sindical combativo, clasista, honesto, solidario, democrático, pluralista, trabajó codo a codo junto a compañeros de distintas posturas políticas y con los estudiantes universitarios.

Tosco en 1952 fue electo secretario del cuerpo de delegados de Luz y Fuerza de Córdoba, en 1953 ganó las elecciones para la conducción del gremio en la provincia, teniendo 23 años. Un año más tarde lo eligieron como Secretario Gremial del secretariado nacional de la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza (FATLYF). Al cese de las intervenciones militares, entre 1955-1957, bajo las cuales fue inhabilitado, formó parte del Congreso Normalizador y volvió a ser reelegido en los dos cargos antes mencionados. En 1972, mientras permanecía en prisión fue elegido como secretario adjunto de la CGT Regional Córdoba.

Tosco se pronunció por una sociedad sin explotadores ni explotados, con posiciones antiimperialistas, antidictatoriales e internacionalistas.

Tosco fue perseguido, varias veces detenido, pasó por distintas cárceles, y la Masacre de Trelew lo encontró encarcelado en Rawson.

Nada de lo humano le era ajeno

Tosco recordaba que hizo el secundario en calidad de interno, “el ciclo básico industrial, en la Escuela de Trabajo, donde fuí elegido presidente del Centro de Alumnos. Mi militancia arrancó en esa época, cuando encabecé varias huelgas por condiciones en el internado y contra las autoridades de la casa. No es lo único: en el mismo lugar al terminar el ciclo, me designaron para hablar en el cierre del curso; desde allí critique el sistema vigente en la escuela y me negué a recibir el diploma de parte del Director, donde me ovacionaron todos los compañeros. A los 9 años decidí hacerme hincha de fútbol y en vez de optar por el campeón de la temporada (1939) Independiente, me hice hincha del único equipo que logró derrotarlo: Huracán. Años más tarde esas preferencias se volcaron por dos clubes cordobeses: Talleres y Alas Argentina, un modesto equipo de mi barrio. A los 18 años durante tres años fui a la Universidad Tecnológica, donde me recibí de electrotécnico, donde fuí delegado de curso. Allí se discutía mucho y ese diálogo permanente me incitaba a profundizar la lectura. Siempre me gustó leer. En mi propia casa con piso de tierra y sin luz eléctrica; me había construido una pequeña biblioteca, precaria pero accesible. De adolescente solía preferir a Ingenieros; aunque positivista, enseñaba cosas. Cuando a los 17 años salí a buscar una nueva ocupación, recibí enseñanzas de otra índole: me aceptaban como aprendiz y entonces no me pagaban o me pagaban poco. Corría la liebre. Tan solo al cumplir la mayoría de edad conseguí incorporarme a Luz y Fuerza como ayudante electricista en el taller electromecánico, donde ahora soy técnico especializado. Por aquella época ya había adquirido conciencia de los conflictos sociales, y había decidido también tomar partido por mi clase. A los 19 años fui elegido subdelegado, a los 20 ascendí a delegado. Mientras tanto, Perón subía al poder y yo miraba con simpatía al movimiento que levantaba un eslogan contra Braden."

Consultado como era un día de su vida, comentó: “Bueno, me levanto a las cinco y media. Antes de las seis y media estoy fichando en la empresa. Trabajo hasta la una y media. Almuerzo en casa (a veces lo hago en el sindicato), duermo una pequeña siesta de dos horas, y desde las cinco de la tarde estoy en el sindicato, trabajando con los compañeros, con la gente que viene. Atiendo también en la CGT. En fin, terminamos siempre a la una o dos de la mañana, dormimos muy poco. Por las noches, íbamos a ver partidos de básquetbol; nos quedábamos a cenar, en fin, seguíamos hablando siempre de los problemas nuestros, pero no bajo el signo que nos obligó Ongania y la Revolución Argentina”.

Sus definiciones ideológicas

Se definía como “marxista-socialista, los fundamentos que tengo están elaborados en base al materialismo dialéctico, y en lo político estoy por la unidad de las fuerzas de la distintas tendencias, sin discriminaciones ideológicas, pero siempre que coincidan con el progreso y la liberación nacional de los argentinos”.

Ante la consulta de ¿Cuál revolución es la que propugnaba?, no vaciló en responder: “En realidad la única revolución posible es la que cambie la propiedad de los medios de producción y de cambio, ahora en manos de entes privados y privilegiados, para colocarlos en manos del pueblo. Es la revolución socialista, con sus características y su desarrollo histórico según las condiciones nacionales de cada país”.

Y para que no quedaran dudas de sus posturas declaró “nosotros queremos rescatar los medios de producción y de cambio que están en manos de los consorcios capitalistas -fundamentalmente de los monopolios- para el pueblo. Nuestro punto de vista es que deben desaparecer las clases y que debe existir una clase: la de quienes trabajan. Y no como ahora, que existen: la de los explotados que trabajan y la de los explotadores que sólo viven del esfuerzo de los demás”.

La unidad del campo popular y los revolucionarios

Fue un defensor de la unidad de los revolucionarios y de la izquierda. Compartió con los comunistas la construcción de la Comisión Nacional Intersindical y el Encuentro Nacional de los Argentinos, apoyó la candidatura peronista de Atilio López para la vicegobernación de Córdoba en 1973, impulsó y participó en los Plenarios Antiburocraticos, junto a numerosos gremialistas combativos, se sumó entusiastamente a los Congresos del Frente Antiimperialistas y por el Socialismo (FAS), que impulsaban entre otros el ERP-PRT, en tanto que su abogado y amigo era el radical Hipólito Solari Irigoyen.

Sus compañeros opinan de su personalidad

Felipe Alberti -secretario de Cultura de Luz y Fuerza Córdoba- sostuvo ante “Primera Plana” que “Tosco es uno de los pocos dirigentes que la Federación no logró corromper”. Otro compañero, Contreras, opino que “tanta austeridad, tamaña conducta, suele reflejarse en la ayuda que el dirigente sindical acepta para su esposa e hijos, mientras dure su prisión. Mensualmente y por limitación del propio Tosco, entregamos 60 mil pesos viejos a su esposa, fruto de la colaboración voluntaria de nuestros afiliados; cada uno se cotiza con lo que puede. Desde el más modesto hasta los que tiene cargos altos. Lo que sobra de esa suma, lo integramos en el fondo para ayuda de los presos….” La revista comentó que “Contreras y Alberti, junto a otros dirigentes sindicales lucifuercistas (Moro, Ditofino, Grigaitis), constituyen el anillo que rodea a Tosco. “El Gringo -refieren- tiene una gran personalidad; es honesto y correcto. Posee una capacidad de trabajo increíble. Se pasa 18 horas en el sindicato. A nosotros nos cuesta seguirlo. Le gusta hablar de noche. Por ahí -bromean- le decimos que en vez de haber sido encargado de sector, tendría que ser sereno”. Claro que no todas son rosas entre Tosco y sus amigos: “Por ahí nos peleamos, es que Tosco tiene todas las cosas que puede tener un hombre -dice Alberti-, pero a poco de discutir, de calentarnos, vemos que la mayoría de las veces tiene razón”. Además dicen que “Desde la cárcel, el 17 de septiembre del año pasado, Tosco fue reelecto en su cargo por 1110 votos contra 653. Nadie duda sobre el respeto a su personalidad, una actitud de todos los sectores, incluso los de la propia oposición sindical. En ese terreno, algunos acuerdos pudieron lograrse más allá de las frías relaciones políticas”.

Tosco y sus convicciones

Sobre él se dijo: “Fue de esos hombres que militó la terquedad de la esperanza, un autodidacta, anduvo siempre en la búsqueda de ampliar el conocimiento, como una manera de ser cada más libre, buscó perfeccionarlo a través de la lectura y el estudio, éste, fue uno de las modalidades para ampliar el conocimiento, tanto humanísticos, políticos o técnicos; el otro, fue el de bucear en las aguas profundas de la práctica concreta, y combinaba la teoría con esa práctica, en un ejercicio permanente de comprobación”.

El otro aspecto de su personalidad, pero que tiene que ver con la integralidad del hombre, fue la de cumplir con los mandatos que le daban sus iguales: los compañeros, la de ser buen trabajador, la de tener una actitud correcta frente al trabajo, ante sus compañeros en la relación social diaria, ser solidario, una de las formas era la de transmitir sin egoísmos el conocimiento acumulado del oficio, cualidad de esa particularidad, que es ignorada en los mundos académicos cuando se trata de la descripción de un trabajador.

Una fuerte concepción fue la de obrar siempre en forma colectiva, lo demostraba en los hechos concretos, hablaba y actuaba en plural siempre rodeado de sus pares.

Desarrolló su pensamiento buscando otra realidad para el Movimiento Obrero Argentino, que se centraba en la rotura de las cadenas que lo oprimían.

Fue claro al señalar que el reclamo económico solamente, era una trampa tendida por los explotadores. Dijo que “el patrón, trataba de penetrar con esa concepción, la de pelear sólo por el salario y otras reivindicaciones parecidas. Era la ideología del economicismo que se inmiscuía en el seno de las luchas de los trabajadores para desviar el problema central, la lucha de clases en el marco de la lidia por la liberación nacional, para terminar con la explotación del hombre por el hombre”.

“Acabar, definitivamente, con explotados y explotadores, terminar con los sueños de los explotadores que quieren que los trabajadores trabajen de la cuna a la tumba”.

“Eso fue lo que intentaron en intentan en la actualidad los dirigentes obreros participacionistas o colaboracionistas, y los llamados burócratas en los tiempos contemporáneos, cuando buscaban y buscan artimañas para que la lucha sólo sea por el salario. Y que además, el Movimiento obrero fuera apolítico, tal como lo pretendían y pretenden las patronales, el Estado y las burocracias entregadas”.

Tosco y sus compañeros, expresaban distintas corrientes del pensamiento político local y nacional, tuvieron en claro que no se puede introducir ningún partido político en forma preeminente, ni darle un tinte partidario al sindicato. Entre los trabajadores, en el seno de la clase obrera conviven y existen distintas expresiones, identidades, creencias y pensamientos. Por eso sostenían que la política sindical es la forma política más importante y compleja a desarrollar.

Dos tipos de sindicalismo

Tosco, definió que existían, dos tipos, al menos de sindicalismo. “Uno el sindicalismo que denominamos participacionista o adaptacionista, que se mueve en forma dependiente y referencial al sistema. Es el que espera que crezca el costo del nivel de vida para pedir aumento de salarios y que termina conformándose en la práctica con el aumento de salarios que la Secretaría de Trabajo autoriza. El otro, es el sindicalismo de liberación, que ha comprendido que debe ser un factor en la lucha por la liberación nacional. Es el que atiende tanto a la defensa de los derechos y reivindicaciones de carácter inmediato de los compañeros y que plantea la lucha contra el imperialismo internacional del dinero, en su manifestación concreta de monopolios de la producción, de la distribución, de los servicios, de las finanzas internacionales. Es el sindicalismo que asume una misión y una responsabilidad global, social y nacional. Que plantea la transformación revolucionaria de las estructuras y que reclama en lo inmediato que los grandes medios de producción y las palancas fundamentales de la economía sean de propiedad estatal -social y no privada-”.

“El sindicalismo de liberación lucha en estos momentos contra los tres grandes responsables de la injusticia y de la opresión: el imperialismo, la dictadura y el participacionismo. A su vez levanta tres banderas de unidad y lucha: justicia social, soberanía popular y liberación nacional, que particularmente pueden tener otras denominaciones, pero que en el fondo, deben unir a todos los que luchan por una vida mejor, sean del color que fueren. El sindicalismo de liberación debe actuar en todos los terrenos, institucionales o no. Depende de la relación de fuerzas y de las circunstancias para la preeminencia de su accionar en un terreno u otro. Los sindicatos en cuanto instrumentos de la clase trabajadora no son apéndices natos del sistema”.

“Este sí, quiere convertirlos en un apéndice morigerador. Pero la lucha de la clase trabajadora debe llevarse en todos los terrenos y no debe cejar su esfuerzo para que todos los sindicatos sean, en el ámbito sindical, sus canales reivindicativos, desde los cuales mucho se puede hacer para el cambio del sistema, al menos por ahora en Argentina y varios países del mundo dependiente. El sindicalismo de liberación asume su papel político general en su capacidad vanguardista, en unidad con los demás sectores populares, políticos, económicos y sociales…”.

“Ya sea en el terreno institucional, en el de la resistencia e incluso en la clandestinidad no hay otra relación posible que la democracia de bases. Es decir el contacto directo entre los trabajadores y sus representantes o dirigentes. La concienciación a nivel de bases. La reciprocidad del intercambio de opiniones. Las asambleas generales, las de sectores, las de unidades de trabajo. Claro que hay diferencias para una situación institucional, de resistencia o de clandestinidad. Pero en definitiva en el terreno del sindicalismo, nada es válido, sin la democracia de bases y la consecuente reciprocidad entre las bases y las direcciones”.

“En todos los casos de manera tal que las bases sean las que decidan como protagonista de la vida y de los objetivos de su organización”.

Carta a su compañera

Con su compañera Susana, delegada del gremio, pasó gran parte de su vida. Cuando fue detenido el 29 de abril de 1971, al declararse el estado de sitio, fue traslado a Villa Devoto, luego fue traslado en 1972 a Rawson, y fue liberado el 23 de septiembre de ese año. A los días de ser encarcelado, le envió esta carta:

“Querida Susana: Ni bien llegué fuí ubicado en la celda de aislamiento en el entrepiso N° 6. Este es muy reducido construido sobre el 3° y último piso de uno de los grandes edificios del penal. Esta cárcel aloja alrededor de 2.500 detenidos. El ascensor llega hasta el último piso y por una escalera se va hasta donde estamos nosotros. La celda del entrepiso tiene dos pequeños compartimientos de 2,30 m. de largo por 1,40 m. de ancho; de altura 2,10 m. Podemos apoyar las manos en el techo, con los brazos abiertos un codo da sobre una pared y la mano sobre la otra; allí está la cama y la puerta no puede abrirse del todo, porque topa con la cama. Así, con datos prácticos, es la dimensión de cada compartimiento. Son contiguos y por el frente los comunica un pasillo, que a su vez desemboca en el baño. En éste una ventana con rejas da al exterior”.

“Desde la misma se puede observar parte del penal y del barrio Villa Devoto. Estuve 17 días completamente solo, hasta que lo trajeron a Ongaro, acompañado de una radio a transistores y los diarios de la mañana que dejan entrar. Tantos días sin conversar resultaron cansadores. Veía fugazmente a los celadores, ya que no están en el entrepiso sino abajo en el pabellón, cuando traían la comida o procedían al recuento. Hizo mucho frío y lo combatía con un calentador a kerosene”.

“Comenzaron a llegar cartas y comunicaciones por intermedio del abogado Dr. Hipólito Solari Irigoyen y desde Córdoba mi abogado y compañero el Dr. Arnaldo Murúa, aliviaron la situación. De la correspondencia y de los saludos de mis familiares, de las compañeras y compañeros de Luz y Fuerza, de instituciones, abogados y amigos recibí una cálida solidaridad llena de fe, de firmeza y de combatividad. Fueron mi principal oxígeno espiritual y pasé y paso la mayor cantidad de horas contestándolas, reconociendo todo eso que viene de los que luchan, de los que combaten la arbitrariedad y la injusticia, las trampas y los engaños de un régimen usurpador y continuista. Todas las cartas son pedazo de una vida palpitante que está allí afuera y que llegan hasta mí con su carga generosa de sentimientos, de ideas, de sólidas afirmaciones. Y por mi cabeza pasan los recuerdos, vuela la imaginación, se ratifican todas las posiciones y se contempla toda la sociedad que todos queremos construir”.

La persecución, la cárcel y la condena a muerte no pudieron vencerlo, siguió luchando y hoy sus acciones e ideas siguen vigentes en cada conflicto obrero.

Leónidas Ceruti es historiador.

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