lunes, 15 de noviembre de 2010

¿Qué nos deja la cumbre del G20 en Corea?

Julio C. Gambina (especial para ARGENPRESS.info)

Terminó la reunión del G20 en Seúl y tal como se esperaba, sin muchas precisiones con capacidad de incidir en la marcha de la economía mundial y sí, con incertidumbres sobre el futuro inmediato ante el desorden generado por la crisis mundial, que vuelve a ser amenazada por una sucesión de crisis nacionales que cambian periódicamente de escenarios, desde EEUU a Europa y viceversa. Ahora la novedad es Irlanda y en cualquier momento reaparecen en la escena de la crisis, España, Portugal o Italia, pero el resultado electoral negativo para los demócratas en EEUU puede deparar novedades de recidiva de la crisis en la primera economía del mundo.

La realidad es que el desorden está manifestado en la contradicción que surge de políticas nacionales aplicadas por los gobiernos para intentar erradicar los efectos de la crisis en su territorios y una crisis que tiene dimensiones sistémicas, integrales, que no admite paliativos parciales, locales, nacionales. En realidad, desafía a pensar en un nuevo orden económico y financiero mundial, que por lo resultados concretos de las deliberaciones del cónclave reunido en Corea del Sur, no da para expectativas esperanzadoras.

¿Países emergentes al poder mundial?

Algunos imaginan la emergencia de una nueva realidad del poder mundial por el surgimiento de nuevos actores económicos y políticos en la escena mundial, entre ellos los llamados, BRIC. Hay razones para pensarlo, ya que China acredita un crecimiento acumulativo del orden del 10% por tres décadas y se posicionó como segunda potencia mundial, aún lejos del poder de EEUU, pero en expansión. La India también muestra un ritmo de crecimiento importante, aunque debe admitirse, en ambos casos, China e India muestran esos niveles de expansión económico beneficiadas por el arribo de inversiones externas, principalmente de EEUU, con lo cual, más allá de los avances en el ranking económico de las naciones, lo que importa es un proceso creciente de transnacionalización de la economía mundial.

Lo que queremos decir es que más que el peso de las naciones en la generación de riquezas, lo que importa es la movilidad del capital superando los límites fronterizos para realizar sus objetivos de obtención de ganancias para ampliar la dinámica de la acumulación y valorización de capitales, con lo cual se resuelve la dominación en el capitalismo, sea económica, política o cultural.

No se trata de un tema menor a la hora de considerar lo que ocurre en la Argentina, ya que más allá de la menguada credibilidad de los datos ofrecidos por el INDEC, lo cierto es que la extranjerización es creciente en la cúpula empresarial en el país. En un escenario de transnacionalización de la economía, lo que importa es observar lo que ocurre con la valorización de los capitales, mucho más que los datos macroeconómicos. La cuestión pasa por definir quienes son los dueños de la economía, quienes ocupan el lugar dominante en la estructura económica social de un país, por caso la Argentina. El país vuelve al crecimiento en el 2010, pero debemos interrogarnos sobre quienes se apropian de esa evolución, cuál es el destino del excedente que se genera en el capitalismo local, ya que una parte puede ser apropiado por el Estado y contribuir a financiar políticas sociales compensatorias, pero lo que define es la apropiación privada por parte del capital extranjero dominante en la estructura productiva y de servicios local.

La economía estadounidense o europea muestra señales de crisis, con un crecimiento muy importante de la desigualdad. En la región latinoamericana, según la CEPAL, los impactos macroeconómicos de la crisis mundial fueron menores que en los países capitalistas desarrollados, sin embargo, existe un incremento absoluto de la desigualdad. Lo que pretendemos señalar es que más allá de la crisis, lo que crece en el mundo es la desigualdad. Por eso, sin perjuicio de la pérdida de dinamismo de las potencias hegemónicas del capitalismo mundial, EEUU, Europa o Japón; y de la nueva potencialidad emergente de Brasil, Rusia, India o la China, los países llamados BRIC, lo que debe considerarse es la movilidad transnacional del capital para asegurar y viabilizar el proceso de valorización del capital.

Importa la liberalización y la valorización transnacional En la reunión del G20 parecen confirmarse estas modificaciones en las cuotas nacionales de poder mundial, donde lo esencial continúa siendo la dinámica de los capitales por asegurar la liberalización de la economía, el libre movimiento de los capitales según mande el mercado mundial.
EEUU no pudo imponer regulaciones comerciales o monetarias para favorecer su situación y China aceptó vagos calendarios para adecuar su política nacional a las demandas de otros grandes actores de la economía mundial. ¿Es acaso un empate entre el viejo y el nuevo liderazgo? O mejor debe interpretarse como parte de una negociación política que permite avanzar en los objetivos liberalizadores propuestos por las transnacionales.
Es un tema a considerar en la Argentina, insistimos, cuando más allá de los datos positivos de la macroeconomía, lo que surge es la consolidación de la extranjerización de la estructura económica, en un cuadro de desigualdad social y un modelo productivo que destruye nuestros recursos naturales, los bienes comunes del país.

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¿Una nueva derecha en Chile?

Álvaro Cuadra (especial para ARGENPRESS.info)

Debemos alegrarnos de que connotados líderes del actual gobierno hayan planteado la necesidad de una “nueva derecha” en Chile. La declaración ha sido proferida por un ministro, un senador y nada menos que por el propio Presidente de la República. La estatura de los personajes no deja dudas sobre la importancia que tal sector atribuye al asunto.

Pareciera que el ejercicio del poder confronta al conglomerado de derecha con una serie de tensiones que lo llevan a un reclamo tan radical, solo comparable a la “renovación de la izquierda” tras el regreso a la democracia. La renovación, una suerte de refundación de ideas y perspectivas, es siempre encomiable, venga de donde venga. El reclamo de renovación denuncia una situación de estancamiento y extemporaneidad respecto de los cambios acontecidos en el mundo y propone, justamente, superar, dicha situación; por ello toda renovación promete brisas de primavera.

Una “nueva derecha” en Chile nos trae, de inmediato, a la memoria aquel Manifiesto de la “Nouvelle Droite” escrito en Francia en el año 2000 por Benoist y Champetier, aunque sospechamos que se trata más bien de un alcance de nombre, pues dicho texto es tan contrario al ideario marxista como a las ideas liberales. La “nueva derecha” que proclaman nuestras figuras criollas es, de algún modo, la versión local de un discurso conservador, una derecha con empanadas y vino tinto, algo así como el tránsito de la “vía chilena al socialismo” al “chilean way”.

Hay muchas razones para mostrarse más bien escéptico y pesimista ante la buena nueva de una renovación de la derecha. Por de pronto, el hecho indesmentible de que el actual gobierno del sector sigue fiel a la herencia autoritaria consagrada en la carta constitucional, administrando con “eficiencia” no sólo el ordenamiento económico prescrito por la constitución de Pinochet sino además, aplicando todas y cada una de las disposiciones represivas contenidas en dicho cuerpo legal. A esto se agrega el hecho, no menor, de que todavía, muchos de sus personeros tuvieron una activa participación en los oprobiosos días de la dictadura militar. De suerte que, junto a una discrepancia lógica frente a los argumentos de una supuesta “nueva derecha”, surge la falta de credibilidad en quienes sostienen ese punto de vista.

En pocas, palabras, plantear una “nueva derecha” cuando toda la institucionalidad sigue anclada en el pasado dictatorial, y quienes lo plantean son los mismos que protagonizaron aquellos años de autoritarismo es, por decir lo menos, demagógico. No obstante, admitamos que la actual situación política del país incomoda, en alguna medida, a “algunos” sectores de derecha que anhelan un retorno más decidido a los principios demo-liberales como un modo más “eficiente” de administrar el capital..

Como se sabe, el pensamiento de derechas no es un todo homogéneo y reconoce, por lo menos, tres fuentes históricas, a saber: el fundamentalismo católico, el nacionalismo y una forma sui generis de liberalismo. De tal manera que el reclamo de una “nueva derecha” no significa lo mismo para todos sus adherentes. En el imaginario fundamentalista, la renovación toma tintes valóricos y populistas, mientras que para los neoliberales se trata más bien de una inflexión tecno-económica, una “derecha 2.0”. Por último, el ideario nacionalista está técnicamente excluido del paisaje derechista actual y se mantiene fiel a la “obra” y la figura del dictador Augusto Pinochet.

La derecha chilena está muy lejos de protagonizar aquello que en lenguaje marxista se conoce como una “revolución democrático-burguesa”. La realidad chilena actual no reúne las condiciones de posibilidad históricas en lo económico ni en lo político para esperar un salto cualitativo de la derecha. Plantearse una “nueva derecha” en un país latinoamericano de segundo orden que todavía no se repone de una cruenta dictadura y en un mundo que no acaba de salir de una crisis mayúscula del capitalismo global pareciera más bien un chiste de mal gusto o, repitámoslo, simple demagogia.

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Daniel Ortega irrespeta y agrede al pueblo costarricense

Luis Paulino Vargas Solís (especial para ARGENPRESS.info)

1. Así inicia este conflicto estúpido

El actual conflicto entre Costa Rica y Nicaragua empezó cuando se hizo público que un contingente de soldados nicaragüenses, al comando de Edén Pastora (el mediático Comandante Cero) incursionó en territorio de Costa Rica, desalojando del lugar a finqueros de nacionalidad costarricense. De entrada aquello me pareció una acción estúpida por parte de un señor que siempre ha demostrado tener unas ansias terribles de figuración. Bastante lamentable, me dije, pero nada de que sorprenderse siendo Pastora quien estaba de por medio. Imaginé que en el gobierno de Ortega habría la sensatez necesaria para poner en orden las cosas e impedir que el incidente fuera a más. Pequé de ingenuo. El caso es que después el asunto fue enredándose más y más.

Al principio, Pastora justificó sus acciones diciendo que aquello era “tierra de nadie” y que su acción iba orientada a la captura de un grupo de narcotraficantes. Al cabo, parece que estos últimos o no existían o volaron al planeta Saturno.

Días después se hizo público que tropas nicaragüenses se habían acantonado en Isla Calero. Entonces el showman Pastora adujo que en los mapas de Google ese territorio aparecía como parte de Nicaragua. Los personeros de esa empresa se apresuraron a reconocer el error (que ya ha sido corregido) y advirtieron acerca de lo obvio: los mapas de Google, nunca, ni en ningún caso, pueden ser utilizados como referente para decidir una acción militar. Al margen de lo anterior, fuentes del gobierno nicaragüense –incluido el ya mencionado “bufón de la reina”- comenzaron a propalar la afirmación de que Isla Calero es territorio nicaragüense. Ello no obstante que existe evidencia abrumadora en el sentido de que los acuerdos vigentes, la cartografía universalmente aceptada y la práctica histórica han reconocido, por más de un siglo, que es territorio tico.

El gobierno de Laura Chinchilla reaccionó frente al problema con evidente lentitud. Cuando Pastora y sus muchachos hicieron la primera incursión en territorio costarricense, tanto el canciller como su vice estaban fuera del país…y en aquellas lejanas tierras se mantuvieron por muchos días más, mientras el conflicto pasaba de rosado a rojo. Hubo algunas desafortunadas salidas públicas del Ministro de Seguridad y una visible invisibilidad de la Presidenta. Al cabo canciller y vicecanciller volvieron a sus respectivos despechos, lo cual no es mucho decir, puesto que uno y otro no son más que un par de advenedizos en asuntos diplomáticos.

Ha sido, literalmente, una operación de “acomodar las cargas en el camino”. Imagino que se habrían procurado algunas asesorías más calificadas y de mayor kilometraje de modo que, finalmente, el gobierno de Costa Rica empieza a articular una respuesta decente.

2. Mear fuera del tarro

Desde cierta izquierda (de suyo maniquea y medio paranoica) el tema recibe el tratamiento que era de esperar: todo queda reducido a una enorme conspiración que el gobierno de Costa Rica ha urdido en connivencia con el Departamento de Estado. Eso también lo repiten intelectuales vinculados a la “revolución bolivariana” de Hugo Chávez (me consta, a propósito de cierto libelo insultante escrito por un cierto “politólogo internacionalista” venezolano).

Para resultar convincente, esta hipótesis conspirativa debe, primero que nada, explicar por qué el problema se inicia con una incursión en territorio tico comandada por Pastora. Ello supondría que el propio gobierno nicaragüense –o al menos el mencionado farandulezco personaje- estaba en la jugada y se habría prestado a la treta. Desde luego, esto resulta un perfecto absurdo, sobre todo cuando fácilmente se constata que, en todo esto, el gobierno de Chinchilla no solo ha tenido un papel puramente reactivo, sino que, además, esa reacción ha sido lenta y tardía.

Otra hipótesis conspirativa, también surgida desde esa izquierda maniquea, es que esto es un pretexto urdido por Chinchilla y la oligarquía criolla a fin de justificar la militarización e, incluso, el restablecimiento del ejército en Costa Rica. Clarísimo que la señora Presidenta no es un dechado de coherencia en esta materia. La forma como ella promovió que se aprobase el despliegue en Costa Rica de 7.000 marines estadounidenses y no sé cuanto equipo militar, constituye sin duda una enorme mancha en su currículum pacifista y en sus atestados patrióticos (aunque, según se ve, en la práctica han manejado el asunto con innegable prudencia).

Sin embargo, y por esta vez, habría que reconocerle a la Presidenta que, una vez que se hizo visible y se puso al comando de la crisis, su discurso y su planteamiento, como en general la forma como su gobierno está manejando la situación, claramente favorecen la búsqueda de salidas pacíficas y negociadas. En particular, Chinchilla ha procurado dirigirse, en forma respetuosa y conciliadora, a la numerosa población migrante nicaragüense que vive en Costa Rica (alrededor de un 12% del total de la población que habita el país). Sin duda, Chinchilla ha sido mucho más ecuánime que buena parte de la prensa nacional, e incomparablemente más sensata que ya el desatado señor Ortega.

3. Tan solo un corrupto tiranuelo

Pasadas las semanas, y conforme la intransigencia del gobierno de Ortega se endurece más y más, el asunto, creo, dejó de ser un conflicto por un pedazo de tierra. Incluso pasa a segundo plano el hecho bien documentado de que las acciones del ejército nica en tierra costarricense está implicando graves daños al medio ambiente (otro asunto donde la administración de doña Laura no exhibe un palmarés precisamente impecable, vista su tolerancia con el nefasto proyecto de minería a cielo abierto en Crucitas).

Ya a estas alturas el tema degradó en un asunto de manifiesto irrespeto y clarísima agresión por parte del gobierno de Ortega. Pero irrespeto y agresión hacia el pueblo costarricense, mucho más que al gobierno de Laura Chinchilla.

Para entenderlo, quizá sea necesario recordar los antecedentes del señor Ortega y la forma cómo logró retornar a la presidencia de su país. Sabemos que fue líder de la revolución sandinista que, en 1979, derrocó al dictador Somoza. De seguro Ortega no querrá recordarlo, pero el caso es que por entonces el pueblo de Costa Rica dio su más plena y activa solidaridad y apoyo a aquella lucha. El showman Pastora, en particular, fue cálidamente acogido en hogares ticos. Al respecto, él seguramente alegará amnesia.

Luego vino la guerra de los Contras, financiada por el gobierno de Estados Unidos. El gobierno de Monge (1982-1986) puso a jugar a Costa Rica en una difícil cuerda floja: de un lado su alianza con Estados Unidos; del otro, el esfuerzo por impedir el involucramiento directo del país en aquella guerra. En términos generales lo logró. Vino luego Oscar Arias (1986-1990) que, con maquiavélica habilidad y mayor ambición, hizo de la pacificación de Centroamérica la plataforma que lo llevaría a la obtención del Nobel de la Paz.

Como consecuencia de los acuerdos de paz, vinieron en 1990 las elecciones en que Ortega disputó con Violeta Barrios la presidencia de Nicaragua. Recuerdo que, por entonces, todas las encuestas vaticinaban un triunfo aplastante de Ortega. La realidad fue otra: Barrios fue la ganadora. Ello dio para diversas especulaciones. Se decía, por ejemplo, que el pueblo nica –inteligente y sagaz- ocultaba su verdadera intención de voto a fin de burlar los múltiples mecanismos de coacción a los que recurrían Ortega y su gente.

Se dio por entonces la famosa “piñata” que, puesto en sencillo, consistió en repartir, antes de salir del gobierno, todo lo que se podía repartir. De tal forma, algunos de los antiguos comandantes de la revolución –Ortega el primero- dejaron su vida resuelta: en adelante ninguna preocupación económica causaría desasosiego a sus noches.

Por años, la “piñata” fue motivo de alejamiento de Pastora, quien criticaba acremente –incluso aquí en este territorio tico que siempre le fue hospitalario- la corrupción de sus antiguos jefes. Parece que luego las desavenencias fueron satisfactoriamente aplacadas de forma que, hoy por hoy, el showman del cuento ha devenido sumiso servidor del comandante-potentado. No ha de haberle ido mal en el proceso de sutura y cicatrización de las viejas heridas.

Luego de varios infructuosos intentos, a Ortega finalmente se le hizo ¡volvió a ser electo Presidente de Nicaragua! Un manto de impunidad cubre las acusaciones de abuso sexual por parte de su hijastra. Por otra parte, son conocidísimos sus penumbrosos contubernios políticos con el corrupto ex presidente Alemán (la corrupción ha de haber sido eficaz lubricante que facilitó la mutua “compenetración”). Aconteció además que el hombre se hizo piadosísimo católico y, como con Pastora, también logró que restañaran viejas heridas que lo distanciaban de la cavernaria cúpula de la Iglesia Católica. Hoy, la reaccionaria jerarquía católica nicaragüense y el señor Ortega son lo que la uña a la mugre.

Elegido presidente, su gobierno devino aliado cercanísimo de Chávez y su revolución bolivariana y su socialismo del Siglo XXI. Entonces, y a propósito de esta trifulca con Costa Rica, Chávez ha devenido sostén principal del gobierno de Ortega ante la OEA. Es asunto de escuchar al respectivo embajador venezolano; así tan flemático y cariacontecido, con ese su discurso irónico y descalificante.

Se trata, claro está, de una mezcla que no hace mucho tiempo parecía imposible, pero que, espléndida, hoy se nos ofrece como un caso digno de arrobada contemplación. Ortega es un presidente de izquierda, que pacta con la derecha más corrupta, consulta sus decisiones con la caverna episcopal y maneja negocios personales en dólares y con muchos ceros a la derecha. Hacia dentro es aliado carnal de Alemán, en la misma proporción en que hacia fuera lo es de Chávez.

En breve: el derrocador de Somoza ha devenido obsecuente depositario de su legado. Así son las vueltas que da la vida. Y, como Somoza en su momento, se muestra groseramente irrespetuoso con el pueblo costarricense.

4. Pero, por sobre todo, somos hermanos

Lo de Isla Calero en Costa Rica resultó entonces que ni caída del cielo. Que el hombre no quiere ser menos que su papá Chávez, y si este considera que veinte años no son suficientes para su revolución, pues Ortega estima que cuando menos él debería estar quince en la presidencia nicaragüense.

Y así, y por juzgar que ello le conviene a sus ambiciones de tiranuelo corrupto, Ortega puso a su sirviente Pastora al comando de un contingente militar que está instalado en territorio costarricense. Sin la menor duda, hay violencia sobre la integridad territorial de Costa Rica pero, a estas alturas, ya eso es secundario. Es que la arrogancia e intransigencia de este tipo son ofensivas y, sobre todo, humillantes. Ofensivas y humillantes para el pueblo de Costa Rica. He ahí lo realmente patético y lamentable de esta situación. Se está violentando territorio tico, pero, sobre todo, se está violentando al pueblo tico.

Pero lo más triste es que este conflicto estúpido que Ortega inventó, y que insiste en alimentar y engordar, está suscitando expresiones de xenofobia a ambos lados de la frontera. Pero sí hay una diferencia que conviene señalar: Ortega, exaltado y fuera de sí, atiza directamente la hoguera; Chinchilla se ha mostrado comedida y serena.

De una cosa no tengo duda: ese pedazo de tierra –ni mucho menos los siniestros intereses que mueven a Ortega a atizar este conflicto- no ameritan la vida de un solo tico ni de un solo nica. Por ello reconozco y aplaudo el esfuerzo del gobierno de Chinchilla en su búsqueda de una solución pacífica y negociada labrada a través de los mecanismos de la diplomacia.

Y, entretanto, buscaré reafirmar la relación de aprecio, respeto y amistad que me unen con muchos nicaragüenses que viven en Costa Rica: con Marvin, que cada noche se gana la vida lavando autobuses de la línea de Guadalupe; con Ángela, mujer luchadora y abnegadísima madre de Jimena y Jacó; con Adrián, con ese su esmero en el cuido de los jardines de la UNED; con Mara, tan inteligente y trabajadora; con Luis, fino y preciso en su trabajo de reparación de electrodomésticos; con Francisca, luchadora incansable.

Hermanos y hermanas somos. Y ningún dictadorzuelo corrupto, demagógico y mentiroso podrá jamás malograr los lazos de aprecio y solidaridad que nos unen.

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La guerra de los mosquitos

Giovanni Beluche (especial para ARGENPRESS.info)

Un criadero de mosquitos ha sido el pretexto ideal para que los gobiernos de Nicaragua y Costa Rica distraigan la atención de los principales problemas que aquejan a nuestros pueblos. Discursos xenofóbicos emitidos en los dos países atizan peligrosamente sentimientos de odio, que sólo dolor y luto podrían causar a tanta gente humilde. Ojalá la sensatez impere en los gobernantes de Costa Rica y Nicaragua, para que este diferendo se resuelva de manera pacífica. En vez de alentar un falso nacionalismo, deberíamos aprender un poco de nuestra historia centroamericana.

El 14 de setiembre de 1856, un puñado de 180 heroicos nicaragüenses derrotaron, en batalla desigual, a los mercenarios de William Walker en la inolvidable batalla de San Jacinto, a unos 32 kilómetros al norte de Managua. Los filibusteros habían llegado a Nicaragua tras el pacto firmado en 1854 por el entonces mandatario provisional Francisco Castellón, quien acordó con el gringo Byron Cole la llegada de 200 mercenarios denominados la Falange Democrática, para que le ayudaran a los democráticos (liberales) a derrotar al ejército de los legitimistas (conservadores), en el marco de la guerra civil que se libraba en el vecino país. Como pago el gobierno entregó tierras a Cole.
Arbitrariamente Cole traspasó el contrato a Walker, quien tomó Granada en octubre de 1855, para después convocar a unas elecciones amañadas, en las que se proclamó nada menos que presidente de Nicaragua en julio de 1856, con la ambición de anexar a Centroamérica a los estados del sur de Estados Unidos. El pueblo nicaragüense, nada dispuesto a dejarse esclavizar por estos invasores, se levantó en armas junto con sus hermanos centroamericanos. Del lado de Costa Rica, el presidente Juan Rafael Mora organizó un ejército que asestó golpes contundentes a los filibusteros, en la batalla de Santa Rosa, en el río San Juan y en la propia Rivas (quema del arsenal de los filibusteros). La derrota y posterior fusilamiento de Walker en Honduras el 12 de setiembre de 1860, marcó el final de esta amenaza contra la libre determinación de los pueblos centroamericanos.
Llama la atención que la historia oficial en cada país da cuenta de las acciones heroicas de sus pueblos en la gesta contra los filibusteros, pero se esmera en desconocer que la victoria fue posible por la intervención decisiva y unitaria de los pueblos de El Salvador, Guatemala, Honduras, expresado en el Tratado de Alianza firmado el 8 de julio de 1856 y Costa Rica que por la epidemia del cólera no pudo asistir pero mantuvo su participación en la causa. La batalla de San Jacinto (Nicaragua), la batalla de Santa Rosa (Costa Rica) y la captura y fusilamiento de Walker en Trujillo (Honduras), fueron determinantes para la historia de Centroamérica.
Han pasado 154 años y los filibusteros nos siguen llegando, ahora ataviados con el ropaje de grandes corporaciones que empobrecen a nuestros campesinos y trabajadores. Como Francisco Castellón en su momento, nuestros gobernantes les abren las puertas y les regalan nuestros más preciados recursos estratégicos. Sus naves de guerra entran so pretexto de la lucha contra el narcotráfico, escondiendo sus verdaderos propósitos de utilizar nuestras tierras para sus proyectos belicistas del Plan Colombia.
Pero la respuesta de nuestros gobernantes al ultraje transnacional en nada se parece a las epopeyas de la lucha contra los filibusteros. Contrario a esa historia, en las últimas semanas se ha desatado una verborrea “nacionalista” sumamente peligrosa a ambos lados del río San Juan. Son ridículas las poses patrioteras de quienes no hace mucho entregaron los intereses estratégicos de Costa Rica y Nicaragua, a las angurrientas transnacionales norteamericanas mediante un TLC a todas luces anti patria. Más risibles son sus discursos sobre las motivaciones ambientales de la “cruzada patriótica”, de parte de quienes declararon de interés nacional la explotación de una mina de oro a cielo abierto cerca de la zona fronteriza, cuyos daños ambientales están harto demostrados.
Nuestros gobernantes se levantan cada día pensando en cómo favorecer más los beneficios mercantiles de sus socios extranjeros y ahora nos hablan de patria e intereses nacionales. Los mismos políticos que no hacen nada cuando un hotel extranjero le cierra el acceso a las comunidades a una playa privatizada; los que se hacen de la vista gorda con el crimen ambiental que se está cometiendo en muchas áreas protegidas; acaso se nos olvida que hace pocos meses sacaron por la fuerza a un grupo de indígenas que solicitaban a la Asamblea Legislativa que se discuta un proyecto de ley sobre la autonomía de sus territorios.
Con sus arengas patrioteras ambos gobiernos están sembrando el odio entre dos pueblos que tienen una larga tradición e historia común. En vez de pelearse demagógicamente por un criadero de mosquitos, deberían imitar las gestas de nuestros próceres. Aprender de nuestra propia historia, unirnos como hermanos centroamericanos y juntos reivindicar un proyecto regional en donde la economía esté al servicio de la gente y no la gente al servicio de la economía. Donde el río San Juan genere calidad de vida para las empobrecidas y olvidadas comunidades de los dos lados de la frontera.
Ambos gobiernos bien harían en dedicarse a resolver los asfixiantes e innumerables problemas que sufren nuestros pueblos, la pobreza, la inequidad, la exclusión social, los deteriorados servicios de salud, los bajos salarios, la delincuencia, la falta de carreteras, la educación pública, la falta de crédito para la pequeña producción, tantas carencias que golpean a la gente buena y humilde a uno y otro lado del río San Juan.
¡Otra Centroamérica es posible!

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Haití: ¿Epidemia o limpieza étnica? De la catástrofe al genocidio

Carlos Medina Viglielm (especial para ARGENPRESS.info)

Las muertes en Haití a consecuencia de la epidemia de cólera se acercan rápidamente (o ya han sobrepasado), los mil casos. El mundo hace cálculos sobre la posible cantidad de muertes a partir del número de contagiados y, no mucho más.

Acosados por la premura y la falta de condiciones mínimas hospitalarias, o directamente a la cruda intemperie, los brigadistas médicos desplazados en el castigado país, entre ellos los cubanos, primeros en llegar, hacen lo que pueden.

Hace pocos días se celebró en Montevideo un encuentro de solidaridad con Haití, bajo la consigna "Ayuda humanitaria sí, tropas no". El encuentro se llevó a cabo durante los días 8 y 9 de los corrientes, fue convocado por la central única obrera uruguaya PIT-CNT y la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU). Representando al pueblo haitiano asistió Henry Boisrolin (Coordinador del Comité Democrático haitiano) y por la organización Médicos del Mundo, cooperante en Haití, el médico argentino Gonzalo Basile.

Los testimonios aportados tanto por Boisrolin como por el Dr. Basile, dejaron -para vergüenza de los asistentes al encuentro-, las verdaderas razones de lo que no es otra cosa que una ocupación militar. Haití es simplemente un nuevo portaviones al servicio de los intereses guerreristas del Pentágono. En el encuentro quedó claramente establecida la absoluta inutilidad e incompatibilidad, desde el punto de vista de la ayuda humanitaria, que significan las fuerzas militares desplazadas en Haití y que están supuestamente dirigidas por militares brasileños. Esas fuerzas militares de ocupación, entre las que se encuentrasn más de 1100 soldados y oficiales uruguayos, son la nueva actividad que desempeñan en Latinoamérica y el Caribe, en este caso en Haití, los ejércitos que no hace muchos años, oficiaron de ejércitos de ocupación en sus propios países.

Quedó establecido, contra los argumentos que da el gobierno urugayo al aprobar la extensión por un año de la permanencia de tropas uruguayas en Haití, que el contingente militar internacional desplazado en ese país, no es otra cosa que la tercerización de una ocupación militar, al servicio de los intereses hegemónicos de los Estados Unidos de Norteamérica.

En una entrevista concedida al programa "Resonando", que se emite en Montevideo por CX40 Radio Fénix (en AM) dijo Henry Boisrolin: "Nosotros (los haitianos), entendemos que la presencia de la MINUSTAH (Misión de las Naciones Unidas para la estabilización de Haití) donde participan tropas brasileras, argentinas, uruguayas, chilenas, etc. representan una violación de la soberania de nuestro pueblo y una violación al principio de audeterminación del pueblo haitiano".

"Consideramos que la MINUSTAH entonces es una fuerza de ocupación y los hechos son muy claros, han violado a nuestras niñas y mujeres, un soldado de ellos consume lo que consumen 5 haitianos, no supieron prevenir absolutamente nada con los huracanes, las inundaciones, en el terremoto demostraron una total ineficacia, durante y después".

CX40.- Y entonces ¿para qué están?

Henry - "Yo creo que Haití políticamente hablando es un país donde las clases dominantes haitianas han perdido el control, no pueden ganar elecciones y es un país donde los EEUU no pueden dejar que las cosas sigan su curso y terminen en un alzamiento popular, un levantamiento que termine en la construcción de un poder popular. No hay que olvidar que geopolíticamente hablando Haití es el país más próximo a Cuba, 77 kms nos separan. Haití comparte la misma isla con la República Dominicana, estamos a minutos de vuelo de Puerto Rico y de Jamaica. Entonces ellos inventaron en el año 2004 lo que nosotros llamamos la tercerización del imperialismo, retiraron sus tropas y propusieron mandar tropas de otros países pero comandadas esta vez por Brasil".

(...) "Aristide es un populista que traicionó pero que mantenía ciertos vaivenes, no era una carta segura para la política norteamericana, incluso le cobraron a él los discursos incendiarios que hacía al principio cuando él era adepto a la teología de la liberación (porque era un cura salesiano) entonces hubo muchos disturbios, movilizaciones pidiendo la renuncia de Aristide y un levantamiento armado organizado por norteamericanos y fundamentalmente las clases dominantes haitianas con ex de la milicia de Duvalier y ex militares, los organizaron, los armaron en la república dominicana, cruzaron la frontera y empezaron a tomar algunas ciudades pero igual se dieron cuenta que esas fuerzas no eran suficientes para derrocar a Aristide entonces un comando militar norteamericano entró y lo secuestró; por lo menos es la declaración que hizo Aristide y los EEUU dijeron que no es cierto.

"Cuando la CARICOM (Comunidad Caribeña) y algunos otros presidentes pidieron una investigación, los norteamericanos se opusieron; entonces lo que queda en pie es la acusación que hizo Aristide y horas después desembarcaron norteamericanos, canadienses y franceses ocupando Haití pero acuerdense que en alquel momento estaban con lo de Irak, entonces ellos necesitaban concentrar fuerzas en la otra parte e idearon esto, un nuevo plan, cómo administrar una nueva crisis y creando un precedente peligroso, eso que los gobiernos que aceptaron mandar esto tienen que tener claro si eso tiene éxito en Haití entonces puede ocurrir en cualquier otra parte, bajo cualquier otro pretexto; por supuesto las condiciones de las comparaciones que estoy haciendo, yo no hago comparaciones para demostrar, las comparaciones sirven para ilustrar. Yo estoy diciendo que han creado un precedente demasiado peligroso para el futuro de los pueblos latinoamericanos, sobretodo en un momento donde hay vientos de cambio que empiezan a soplar fuertemente en Venenzuela, Ecuador, Bolivia, entonces hay que tener eso en cuenta".

El gobierno uruguayo (Tabaré Vázquez primero y José Mujica después) fue uno de los que aceptó la propuesta norteamericana. El senador Eleuterio Fernández Huidobro, uno de los ex líderes máximos del Movimiento de Liberación Nacional - Tupamaros, aseguró a la prensa, al ser preguntado, que en realidad, el envio de tropas a Haití era una "acción antiimperialista".

La "solidaridad" del gobierno uruguayo para con Haití tiene todavía un ribete inexplicable. Los más de 1100 soldados y oficiales enviados cuentan, para su uso, con dos potabilizadoras de agua de fabricación uruguaya. Luego se enviaron otras dos, para dar abastecimiento a la población. Esas dos centrales portátiles potabilizadoras, fueron entregadas en Haití para su administración a una empresa (DINEPA), con la condición de que la misma suministrara agua en forma gratuita durante un año. Noticia 1: en medio de la epidemia de cólera esas dos potabilizadoras están sin utilizar. Seguramente la empresa adjudicataria, está esperando que se cumpla el año para poder cobrar por el suministro. Noticia 2: el gobierno uruguayo dice no poder hacer nada al respecto.

Las fuerzas armadas uruguayas, como la mayoría de las fuerzas armadas del continente, han tenido y tienen entre sus filas oficiales formados ideológicamente (más que militarmente), en la tristemente célebre Escuela de las Américas. Los militares uruguayos han dado muestras de sobra respecto a su concecuencia ideológica y no solo eso. El actual jefe del ejército, el general Jorge Washington Rosales, ha defendido públicamente tanto la continuidad del pensamiento de los militares, con respecto a lo militares golpistas, como la "honorabilidad" de aquellos que hoy persigue la justicia.

Hace pocos días y por primera vez, la justicia uruguaya condenó a prisión a un general en actividad, el general Miguel Dalmao, segundo jerarca militar del Uruguay, jefe de la división Ejército IV, por el asesinato en la tortura en 1974, a la joven militante comunista Nibia Sabalsagaray.

La debilidad (¿o complicidad?) del gobierno de José Mujica quedó nuevamente al descubierto. El reo no fue llevado a prisión sino que "por ahora" (según el ministro de Defensa Luis Rosadilla, ex integrante como Mujica del MLN tupamaros), a una residencia dentro del Club de Oficiales del cuerpo de Coraceros de la Policía.

Los militares uruguayos seguirán respondiendo a sus mandos "naturales" en el Pentágono. Las FFAA uruguayas no fueron enviadas al banquillo de los acusados sino al banco de reserva, para entrar a "la cancha" donde y cuando "el entrenador" disponga.

Haití, la cuna de la revolución libertadora en el continente se desangra. Pocos recuerdan el hecho de que los haitianos fueron los primeros en celebrar el 200 aniversario de su liberación del poder colonial (1804). Y menos aún conocen que el Gran Libertador Simón Bolívar, triunfó en su campaña en gran medida, gracias a la ayuda que le brindaron los haitianos no solo en armas y dinero, sino en consejos ideológicos.

Es muy posible que esas sean, más allá de su conocido racismo, dos de las principales razones del desprecio y el encono con que el imperio trata a los haitianos. Todo el mundo recuerda (25/1/2010), cuando llegaron los 20 mil soldados yankis después del terremoto, masticando goma y con cara de tabla, para desalojar a punta de fusil a los periodistas internacionales que ocupaban el aeropuerto. No llevaron hospitales: llevaron tanques y helicópteros.

La ocupación militar en Haití, es hoy reponsable de las terribles consecuencias que está dejando la epidemia de cólera (de dudoso origen) y que debiera considerarse lisa y llanamente como genocidio o limpieza étnica. El próximo paso será, el próximo 28 de noviembre, la realización de elecciones presidenciales y legislativas bajo el estricto control de las fuerzas de ocupación. Los candidatos ya están elegidos.

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Los izquierdistas “no kirchneristas” que “se nublaron” ante la muerte de Néstor Carlos

Fernando Armas

Al difundir masivamente el excelente texto de Gustavo Robles, recibimos elogios y apoyo al mismo. Pero también, casi en partes iguales, nuestro buzón de entrada fue objeto de diatribas e insultos (mínimo, “gorilas rojos”).

Como un aporte más elevado al debate político, recibimos también otros textos de personalidades que no forman parte de la militancia orgánica del Frente para la Victoria (Fontova, Mempo Giardinelli), pero sí del espectro de la “izquierda progresista no gorila”. También hemos leído algunas novedades en el pensamiento de la llamada izquierda revolucionaria.

En todos estos casos asistimos a una absolutización apologética del papel del individuo (en este caso, el muerto Kirchner) en la historia reciente de la Argentina.

El método (empírico e instintivo) que usan estos izquierdistas para sumarse al coro del kirchnerismo auténtico, es bien simple:

1) Enumerar cual listado de logros las “medidas positivas” del ex Presidente y de su compañera sucesora, sin profundizar concretamente acerca de cada medida.

2) No enumerar el listado de las “medidas negativas”, reemplazándolo con el eufemismo de “mis divergencias con el Gobierno” y con la rotunda advertencia. “¡ojo, que yo no soy kirchnerista ni nunca lo voté!

3) No dar contexto a dichas medidas. Se omite decir que, producto de las propias leyes del mercado, toda América Latina (así como otros países llamados emergentes, como China, India o Rusia) tuvieron un desarrollo de las fuerzas productivas excepcional, que se hubiera dado de cualquier manera, con cualquier gobierno burgués, como lo demuestra el carácter antitético al populismo que campea en Chile, Colombia o Perú. Lo que varía (¡y lo que está en disputa!) es qué fracción de la burguesía nacional, con qué relación con el Imperialismo, capitaliza ese crecimiento económico.

4) Se omite decir también que los ajustes de gobierno para superar (en términos capitalistas) la crisis del 2001 (que tuvo en la devaluación del peso su piedra angular), no fueron trabajo de Kirchner, sino de Duhalde y de Lavagna.

5) Estas omisiones son decisivas, ya que se parcela el balance de un gobierno, evitando una mirada holística del mismo. Se evita definir lo que, desde el ángulo del marxismo, es lo esencial (su carácter de clase) para perderse en una serie de supuestos logros. Como bien dice la Liga Comunista de los Trabajadores (ver “La Hoja obrera” Nº 17): “Antes que nada, es necesario aclarar una vez más que el peronismo, en todas sus variantes -como la UCR, el ARI, el PRO, el Proyecto Sur, etc.-, es un partido o movimiento político patronal, que defiende al capitalismo como sistema, por eso mismo gobierna para los intereses de los empresarios. La diferencia con los otros partidos patronales está en qué sector burgués priorice cada uno y en qué sector social se apoyen para tener respaldo político. En este sentido el peronismo, como quiere ser apoyado en las elecciones por las masas populares, generalmente tiene un costado más popular que los otros, pero es sólo a los efectos de ganar su apoyo electoral y gobernar para los intereses de los empresarios, entre los cuales se encuentran la gran mayoría de sus dirigentes: son patrones.”

6) Es que si relacionamos el fenomenal desarrollo de las fuerzas productivas acaecido en la Argentina en los últimos años, con los salarios, la precarización laboral, la desocupación, la educación, la salud, la vivienda, los transportes, etc., tendremos que concluir que estamos ante GOBIERNOS MISERABLES en cuanto a su intervencionismo estatal, para que haya algún “derrame” de la fenomenal riqueza acumulada. Y pluralizamos, porque no nos referimos sólo a los K, sino también a aquellas provincias o municipios gobernados por la oposición burguesa (Macri en Capital, Das Neves en Chubut, Rodríguez Saa en San Luis, Binner en Santa Fe, y los radicales en otras provincias). Por eso es una falacia atacar nuestra postura de independencia política con el argumento de que “le hacemos el juego a la derecha”.

7)Nuestros izquierdistas (y en este ítem tenemos de todo: filo kirchneristas, marxistas, leninistas, guevaristas, y hasta trotskystas), se vieron conmovidos por la gran movilización popular que generaron las exequias, especialmente por parte de la juventud. Siendo completamente cierto que el desfile ante el cajón del ex Presidente (¡transformado en prócer!) fue genuino y masivo, y no producto solamente del aparato, tal hecho no acredita progresividad alguna, sino más bien una adhesión pasiva rayana en la pleitesía, que nos dá una medida de la situación del movimiento de masas en la actual situación política. Haciendo memoria, me viene el recuerdo de la muerte de José Stalin, también de un infarto de miocardio, en la década del 50: sus funerales fueron imponentes EN TODO EL MUNDO (también en la Argentina), porque la burocracia reaccionaria enterradora de la revolución de octubre ya había logrado entronizar “LAS MEDIDAS POSITIVAS” (especialmente la victoria contra el nazismo en la 2ª Guerra mundial), obturando completamente la posibilidad de pensar desde una mirada integral el carácter esencialmente contrarrevolucionario del stalinismo, encarnado en su propio Jefe muerto.

8) Finalmente, debiera pensarse que la muerte es un recurso a considerar por el viviente, de allí su ambigüedad. Pero ella es concreta y no respeta agenda, ni es hipócrita (también estas son consideraciones subjetivas de la naturaleza viva). La biología de la muerte es tomada por el viviente de manera que nos pinta de cuerpo entero: esto es el duelo, el ceremonial, etc. Ahora bien: ¿qué pasa cuando el muerto se transforma en vía de acceso? Si aguzamos la atención, tenemos que analizar que allí se cambió el foco: el muerto ya no es el muerto sino la escena del viviente. Esto puede traducirse en lo que nos decían nuestras abuelas de niños "tenele miedo a los vivos, no a los muertos". Kirchner se transformó en vía de acceso para una propaganda política del Gobierno, para ubicar al lider, al prócer, ante la crisis de referente-guía, de dirección, que es la real muerte en vida.

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Problemas de columna

Alcira Argumedo (especial para ARGENPRESS.info)

Hace pocos días el jefe de gabinete Aníbal Fernández afirmó que la CGT de Hugo Moyano -quien también ha sido designado presidente del PJ de la provincia de Buenos Aires- es la columna vertebral del kirchnerismo.

Esto nos lleva a analizar la estructura de poder de esta fuerza política, que en realidad tiene en la CGT sólo uno de sus pilares fundamentales, con estribaciones en José Pedraza de la Unión Ferroviaria, responsable del negocio de la terciarización de trabajadores y sospechado por su participación intelectual en el asesinato de Mariano Ferreyra. Sin considerar los problemas vinculados con el tráfico de medicamentos adulterados que llevaran al procesamiento del bancario Juan José Zanola y de Héctor Capaccioli, encargado de finanzas de la campaña presidencial del 2007. Un segundo pilar lo constituyen los barones del conurbano bonaerense -Mario Ishii, Hugo Curto, Alejandro Granados, Raúl Othacehe, Juan José Mussi, entre otros- cuyo accionar ha sido poco efectivo contra los desarmaderos de autos, la trata de personas y la distribución de paco en sus territorios. El tercer pilar está conformado por los gobernadores aliados -José Luis Gioja de San Juan, Jorge Capitanich de Chaco, Maurice Closs de Misiones, Luis Beder Herrera de la Rioja o Gildo Insfrán de Formosa- entre cuyos méritos se destacan los acuerdos con la Barrick Gold o Minera Bajo La Alumbrera para la explotación de minería a cielo abierto, la devastación de bosques nativos con el despojo de tierras de comunidades indígenas y campesinas o los planes de hambre cero que no evitan la muerte de chicos a causa del hambre por culpa de sus padres. Finalmente, está el pilar de los grupos de negocios que integran nombres como Cristóbal López, Franco Macri, Sebastián Eskenazi, Lázaro Báez, Eduardo Eurnekian y Eduardo Gutiérrez, Matías Garfunkel, Sergio Szpolski o Raúl Moneta, vinculados al petróleo, minería, concesiones viales, aeropuertos, juego, grandes constructoras, finanzas, telefónicas, medios de comunicación y similares. No puede negarse que estos pilares, con diverso tipo de relaciones entre sí, constituyen uno de los sectores de la derecha en Argentina.

Por ello nos permitimos dudar que con esta base de poder real pueda construirse un proyecto de corte nacional y popular. No obstante, existen otros actores: organismos de Derechos Humanos, movimientos sociales, grupos de periodistas e intelectuales, organizaciones juveniles y sectores políticos aliados de centroizquierda, que conforman una legítima faceta progresista, aunque es difícil concebir su convivencia con los pilares del poder real cuya existencia tiende a velarse en los discursos o a ignorarse cuando se acusa a Proyecto Sur de establecer acuerdos con otras expresiones de la derecha en el Parlamento: la paradoja es que Proyecto Sur nunca votó leyes propuestas por esa derecha; más bien fuimos apoyados en iniciativas como la Ley de Protección de Glaciares y la creación de una Comisión Bicameral para la Auditoría de la Deuda Externa o se aceptaron nuestros aportes en casos como la Ley de Reforma del Consejo de la Magistratura. Los programas radiales y televisivos cada vez más numerosos, emitidos por los medios de comunicación controlados o financiados por el oficialismo, tienden a difundir y reiterar una mirada que solamente muestra la faceta progresista de la política kirchnerista, eludiendo su vinculación con los pilares del poder real. Lo cual es aceptable en términos de propaganda política; pero no puede negarse la existencia de una manipulación de la información: manipular información no significa mentir; simplemente se trata de decir verdades a medias remarcando en forma sistemática determinados aspectos y silenciando, también en forma sistemática, otros aspectos que dan cuenta de la composición integral del conjunto.

El debate en el Parlamento sobre la Ley de leyes del Presupuesto Nacional, puso en evidencia una metodología que fuera utilizada profusamente durante los últimos años: cooptar conciencias con el propósito de dividir a quienes se les oponen y debilitarlos, al lograr que una fracción de esos opositores se vuelquen hacia su campo formulando duras críticas a sus anteriores pertenencias o simplemente garantizando el apoyo a determinadas medidas. La UCR sufrió esta metodología -al margen de sus resultados posteriores- con Julio Cobos y las fracciones de radicales K; diversos organismos de Derechos Humanos, movimientos sociales y otros grupos políticos, asimismo la sufrieron. Ahora, ante los problemas de columna causados por la CGT de Moyano, todo indica que se busca la división de la CTA, de modo tal que la fracción de esta central de trabajadores encabezada por Hugo Yasky, sea la parte progresista mostrable del mundo sindical. En las últimos semanas, hemos detectado la utilización de estos métodos en Proyecto Sur: la idea sería promover una disidencia susceptible de ser utilizada en artículos y entrevistas de Página12 o programas como 6,7,8 y similares en radio y televisión. Imaginemos: “Un amplio sector de Proyecto Sur deja ese movimiento con duras críticas a la conducción y se vuelca hacia la militancia en el movimiento nacional y popular kirchnerista”. Esta película ya la vimos en julio del 2008 y, con otros matices, en la campaña “Pino, devolvenos el voto” que incluía canciones de dudosa calidad estética y moral. Con referencia a la noche del escándalo, no podemos afirmar que hacia nosotros existiera un intento de soborno: a las 0.55 horas del jueves y antes de la votación final, cuando era evidente que Proyecto Sur podía definir para uno u otro lado, el secretario parlamentario del Interbloque Proyecto Sur, Mario Mazzitelli, recibió una llamada de José María -existe un José María en el Ministerio de Planificación- preguntando de parte del Ministro Julio De Vido “Qué piden ustedes para aprobar el presupuesto?” No podemos entonces hablar de eventuales sobornos, ya que en este caso la pregunta hubiera sido “Cuánto piden …”; por el contrario, la formulación “Qué piden…” solamente puede interpretarse como una sana intención de conocer nuestros deseos.

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Coctel fatal

Claudia Rafael (APE)

Amoríos, negocios y amantazgos célebres. Historias de dinero o de sexo en donde dioses paganos señalan y bajan luego su pulgar como en una escena de la arena romana. La muerte enraizada en una historia personal de odio suele demasiadas veces tener a sus pies los servicios y pleitesía de las instituciones. Allí donde la vida privada y la pública se transforman macabramente en una.

Emilio Eduardo Massera fue amo y señor en tierra arrasada. Y mostró al mundo entero cómo era posible abrir cada una de las herramientas del despotismo del Estado y ponerlas a trabajar aceitadamente a su beneficio. Sea cual fuere ese beneficio. Massera ofreció un compendio perfecto de ese cóctel fatal cuando en Semana Santa del 77 hizo llamar al empresario Fernando Branca, segundo marido de su amante, para que fuera a las islas del Tigre para mostrarle luego cómo le bajaba su pulgar después de haber compartido incontables negocios millonarios. Con los poderosos no se juega, pensó mientras marcaba con una línea roja el límite que jamás debería ser atravesado sin la venia oficial y suya personal.

Durante los últimos años, la Correpi (Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional) contabilizó que “el 8 por ciento de los casos corresponde a situaciones intrafuerza o intrafamiliares, en los que el policía, gendarme, prefecto o servicio penitenciario actúa como tal, y convierte un hecho de violencia privada en uno estatal”.

Cuando hace apenas unos días se conoció la macabra historia que terminó con la vida de Fabián Gorosito se desnudó esa mezcla a la perfección. Su muerte habla de una carrera fatal, de tormentos típicos de los manipuladores de la violencia pero también de cómo puede armarse una causa penal para tapar todo o para excusar su actuación.

Siete policías y varios más bajo sospecha quedaron imputados por secuestrar, torturar y asesinar a Fabián, con sus 22 años arrasadores de vida y de sueño. Intentaron cargarle sobre su mochila un robo y una violación. Después hablaron de una intoxicación. Nadie imaginaba aún cuánta perversidad puede esconder el poder que se traviste de entera comisaría, en este caso, la sexta de Merlo.

Fabián trabajaba en el frigorífico cercano a la estación Agustín Ferrari, la anterior a Mariano Acosta. Su papá, Carlos, reconstruiría luego que “el 14 de agosto Fabián salió a bailar con unos amigos. Iban a un boliche nuevo que creo que se estrenaba esa noche, en Marcos Paz. El lugar de reunión fue la puerta de la iglesia José Obrero. Es en el barrio Paraíso, es un barrio tranquilo”.

Pero esa vez llegó la policía y los pibes -contó Carlos Gorosito- “les tienen miedo. Siempre detienen pibes y les pegan porque sí y entonces si ven policías corren. Lo que hizo mal mi hijo fue correr al descampado”.

Bastarían unas cuantas horas para que los vecinos que viven cerca de la estación avisaran a los padres que había un cuerpo en un descampado. Que podía ser su muchacho. Que fueran a ver. Que la vida se acaba en un instante. Que los sueños se suelen romper, demasiadas veces, en un chasquido del terror. Que quién puede imaginar (¿cómo es posible?) que los vio venir. Que lo corrieron. Que quiso escapar. Que lo atormentaron. Que le presionaron la cabeza y le aplastaron el rostro contra la tierra hasta la asfixia. Que no hubo un mínimo vientecito que le llevara aire a sus pulmones porque como Massera, le habían bajado el pulgar cuando supieron que Fabián tenía una historia de amores ocultos con la pareja de uno de ellos. Y hay líneas demarcadas con el rojo intenso de la sangre que no deberán ser traspasadas jamás.

Durante todo 2009 hubo -según la Correpi- 252 homicidios por integrantes de diferentes fuerzas de seguridad del país. El mayor número desde los últimos catorce años. El 42 por ciento, es decir, 105, ocurrieron en la provincia de Buenos Aires. Y hubo puntualmente 20, teniendo en cuenta el 8 por ciento habitual, de muertes ocurridas en ese coctel de violencia nacida para la resolución de pugnas privadas. Esas a los que ya 41 años atrás, Rodolfo Walsh definía como “conflictos personales y pequeños incidentes cotidianos que los policías suelen resolver por la vía del arma reglamentaria”.

Se llamaba Fabián Gorosito. Tenía 22 años. Era obrero. Tal vez estaba enamorado o quizás simplemente jugaba al juego del amor prohibido. Y apostó su vida entera a los labios encendidos y al fuego fatal que los manejadores de los hilos no perdonan y condenan con los latigazos de la muerte.

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Argentina, Chaco: Masacre de Margarita Belén. El jueves retoman las audiencias

CHACO DIA POR DIA

Este jueves se reiniciarán las audiencias en el juicio por la Masacre de Margarita Belén. Ante el Tribunal Oral Federal declararán dos testigos: José María Romero, quien fuera secretario parlamentario y Justo Perini, convocado por la defensa de los imputa.

Con dos testigos, este jueves se reiniciarán las audiencias en el juicio por la Masacre de Margarita Belén. Ante el Tribunal Oral Federal declararán dos testigos: José María Romero (por querella), quien fuera secretario de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados que realizó el Informe sobre el la Masacre del 13 de diciembre de 1976 y Justo Perini, convocado por la defensa de los imputados, según informó la Comisión Provincial por la Memoria.

Vale recordar que la Comisión de Derechos Humanos realizó entre los años 1984 y 1985 una larga investigación donde a través de relatos de víctimas, testigos ocasionales y documentales se develó gran parte de la maquinaria del terror que sobrevoló la provincia durante la última dictadura militar. Secuestros, torturas, fusilamientos y desapariciones forzadas, fueron la constante en cada una de las páginas de ese documento que fue piedra basal para las causas que hoy se sustancian en los tribunales chaqueños.

En este sentido, la propia Comisión, en su Informe Final, le dedicó un capítulo especial a una de las matanzas más terribles y paradigmáticas de los años de plomo: la Masacre de Margarita Belén. “Dentro de los hechos represivos más impactantes por sus derivaciones, y que ha conmocionado no sólo, a la Provincia del Chaco sino al país todo, se encuentra en este caso, que es conocido por la civilidad como ‘masacre de Margarita Belén’”, dice el Informe presentado por la Comisión en 1985.

Masacre

“Desde el mismo inicio de la labor de esta Comisión fue nuestra preocupación constante la investigación de este hecho y si merced a nuestra tarea podríamos adjuntar elementos de juicio para los tribunales que deberían abocarse al tratamiento del tema”, señalan los diputados. A lo largo de este apartado, los integrantes de la comisión detallaron las torturas previas que sufrieron quienes posteriormente iban a ser fusilados y su traslado final.

En los párrafos finales de este capítulo, y tras recabar y analizar distintos testimonios y documentales, la Comisión considera totalmente falsa la versión de un enfrentamiento dado por las Fuerzas Armadas y sostiene que ese 13 de diciembre de 1976 hubo un fusilamiento ilegal a la vera de la ruta 11, en cercanías de Margarita Belén.

“Del examen de las declaraciones la Comisión de Derechos Humanos considera poco creíble, que los hechos acaecidos en las primeras horas del 13 de diciembre de 1976 en las proximidades de Margarita Belén se hayan producido de acuerdo al informe oficial brindado en su oportunidad”, señala el Informe.

“Para terminar, se puede afirmar, que la masacre de Margarita Belén se inscribe en la historia de nuestra provincia, como uno de sus acontecimientos más lamentables y tristes donde el respeto por la vida y la seguridad personal quedaron vulnerados en su máxima expresión”, remarca el informe confeccionado por la Comisión de Derechos Humanos compuesta por: (En 1984) Presidente: Felipe Germán Bittel; Vicepresidente: Juan Manuel Rey; Miembros: Susana Ayala de Collado; Ovidio Aníbal Filippa; Carlos Tenev y Miguel Angel Galissier. (En 1985): Presidente: Felipe Germán Bittel; Vicepresidente: Juan Manuel Rey; Miembros: Alvaro Eduardo Palavecino; Ovidio Aníbal Filippa; Secretario de la Comisión: José María Romero; Auxiliares de Comisión: Carlos Reynoso - Alvis José Westtein.

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Argentina, Corrientes: Víctimas de la represión del 99 esperan reparación del Estado nacional

MOMARANDU

Autoconvocados que sufrieron la violenta represión a civiles que ocupaban el Puente General Manuel Belgrano en diciembre de 1999 solicitaron a funcionarios de la secretaría de la Presidencia a cargo de Oscar Parrilli que apure la reparación que el Estado nacional les confirmo en 2007, se informó a MOMARANDU.

Dos de los señalados beneficiarios ese año se reunieron esta semana con la secretaria de Parrilli, Mariana Ponce de León, para reiterarle el pedido sin solución desde que ocurrió el ataque de Gendarmería autorizado por el Ministerio del Interior hace 11 años.

La presidencia de la Nación contactó con los autoconvocados en función de la presentación promovida por la Red de Derechos Humanos de Corrientes que devino en una intervención en el caso por “denegación de justicia” de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Entre tantos protagonistas civiles en aquel episodio, quedó el saldo de dos muertos y treinta heridos de bala.

La secretaria de Parrilli le informó que la dependencia a cargo de Medicina Comunitaria en la Municipaldiad de Corrientes se hará cargo de retomar el estudio socioambiental necesario para definir el beneficio.

Es que, según les dijo, la secretaría de la Presidencia perdió analisis anteriores que superaban esa instancia, por lo tanto, es ncesario volver a redactarlos.

Los autoconvocados piden al Estado nacional que les de trabajo estable con mínimo garantizado según establecen los convenios colectivos de trabajo en alguna dependencia federal. En tanto la posibilidad, no aceptan puestos en la comuna capitalina.

A su vez, solicitaron a Ponce de León una reunión formal con la pesidenta de la Nación Cristina Fernández junto a su scretario.

"Como en aquella época, estamos cansados de las promesas... en 2007 nos corroboraron que el Estado se encargaría de lo que nos hizo, ahora hechos concretos", dijo Cerdán, uno de los dos entrevistados con la secretaria de Parrilli en contacto con momarandu.com.

El trágico suceso, ocurrido el 17 de diciembre de 1999 en el contexto de una grave crisis institucional y una explosiva situación social, sería el último acto del movimiento histórico conocido como "Plaza de la Dignidad".

Miles de estatales, en particular docentes, seguidos de profesionales y productores privados habían salido a las calles a reclamar por sus sueldos, a rechazar la dilapidación de fondos públicos y a protestar por el achique de las libertades ciudadanas y por la corrupción imperante.

Durante ese breve, pero intenso período, el sistema político soportó una aguda crítica que abarcó al sistema de representación institucional, el poder, los partidos y los sindicatos.

Se abrieron paso inéditas formas de organización social, como los Autoconvocados, que se movían horizontalmente, respondiendo sólo al mandato de sus asambleas y ejerciendo una democracia directa. Fueron por momentos un poder paralelo.

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Argentina, Córdoba: “Un preso me comunicó por señas que habían matado a mi marido”

Alexis Oliva (PRENSA RED)

Dora Caffieri, ex presa política y esposa de Raúl “Paco” Bauducco, fue la última de 110 testigos convocados en el juicio por los 31 prisioneros de la UP1 asesinados durante la dictadura. El 18 de noviembre comenzarán los alegatos y la sentencia se conocerá antes de Navidad.

Al comenzar a declarar Dora Isabel Caffieri, el presidente del Tribunal Oral Federal N° 1, Jaime Díaz Gavier, le hizo la pregunta de rigor:

-¿Tiene algún interés particular en este juicio?

-Simplemente, que la justicia exista en mi país. Me considero responsable de la justicia y creo que el país la necesita para todos –respondió quien fuera presa política en la UP1 y esposa de Raúl Augusto “Paco” Bauducco, ejecutado en el patio de la prisión el 5 de julio de 1976.

Con esas palabras, la testigo 110 y última en exponer en este proceso, reiteró el deseo formulado por las decenas de ex prisioneros políticos que debieron aguardar más de tres décadas para poder narrar su experiencia de cautiverio y los asesinatos de sus compañeros de la Unidad Penitenciaria Nº 1 (UP1) durante el primer año de la última dictadura militar.

Así, en la audiencia 50 del juicio al ex dictador Jorge Rafael Videla, al ex comandante del Tercer Cuerpo de Ejército Luciano Benjamín Menéndez y otros 29 militares y policías imputados por los asesinatos de 31 presos políticos de la UP1, en 1976, concluyó la etapa testimonial de este proceso iniciado el 2 de julio pasado. El jueves 18 de noviembre comenzarán los alegatos de las querellas y se espera que se dicte sentencia en vísperas de Navidad.

En su sólido y emotivo testimonio, Caffieri relató que había sido apresada junto a su esposo y estando embarazada, el 20 de diciembre de 1975 -antes del golpe militar de marzo del 76-, por personal de civil y conducida al Departamento de Informaciones de la Policía de Córdoba: “Allí me empiezan a amenazar, me plantean que me van a reventar el hijo que tengo en la barriga. Yo, absolutamente desconcertada, les decía: ‘Vayan a la facultad de Arquitectura y vean mis notas y van a ver qué me dedico’”.

Curiosamente, su esposo, de 27 años de edad y estudiante de Ciencias de la Información en la Universidad Nacional de Córdoba, era primo del almirante Emilio Eduardo Massera, fallecido el pasado lunes, por entonces integrante de la Junta Militar que gobernaba el país.

“El primo de mi marido era el almirante Massera -refirió Caffieri-. Les dije: ‘Llámenlo a él y se van a dar cuenta que acá hubo una equivocación. Nos han sacado de mi casa y acá hay una equivocación’. Me dieron una serie de patadas, diciendo que decía eso porque estaba embarazada y me iban a hacer decir otras cosas. La tortura fue psicológica en todo momento, no me sacaron las vendas otra vez, y yo tuve una contracción producto del miedo y los golpes porque sólo recibí patadas. En comparación a otra gente, lo mío fue más leve que lo que conocí después. Escuchaba nombres que no sabía y no conocía. Todo el tiempo sufrí esta presión psicológica que se vivía ahí adentro”.

Imputada de “asociación ilícita” junto a Bauducco y un compañero de estudios de él, fue trasladada a la UP1 y alojada en el pabellón 14 para “presas especiales”. El 6 de marzo del 76, fue trasladada esposada a la Maternidad Provincial para tener a su hijo: “Cuando llego, me esposan de la mano al elástico de la cama. Estuve trece horas con trabajo de parto. Así fue hasta que llegó la doctora y pidió que me quitaran las esposas. Donde mandaba ella, en la sala de parto, no iba a haber una persona esposada. Estaba la celadora y seis hombres de civil armados. Allí tuve a mi hijo y me llevaron a una sala donde había parturientas recientes. Yo era la única presa política y me volvieron a esposar a la cama. Recuerdo que al día siguiente había visitas y la celadora quería que escondiera la mano esposada. ‘Si usted me tiene esposada, yo no voy a esconder la mano’, le dije. Yo quería volver a la Penitenciaría cuanto antes, porque la agresión a las mujeres que estaban ahí y a mí misma, de estos hombres que prendían la luz a las tres de la mañana y recorrían con armas las camas, era injusta e innecesaria. Vuelvo a la Penitenciaría y el 20 de marzo nos comunican que nos prohíben las visitas y ahí empieza un clima demencial”.

Pocos días después del golpe de estado del 24 de marzo de 1976, el Ejército se hizo cargo del penal y la situación empeoró drásticamente. “Estábamos absolutamente sometidas. Nos encierran en las celdas, nos quitan la salida al patio y el sol, todo”, narró la testigo.

También obligaron a las que habían sido madres en prisión a separarse de sus hijos: “Después vino el momento en que nos retiraron los bebés. Nos dijeron que solicitáramos a los familiares que vinieran a retirar los niños. Yo di la dirección de mis suegros. Mi marido fue concebido por mis suegros después de 17 años de casados y era hijo único. Después, cuando volví al país en democracia y los fui a ver, mi suegra estaba muy mal, se murió un tiempo después. Y recuerdo que en ese momento yo no me explicaba por qué no venían a retirar a mi hijo, porque nos decían que si no los retiraban lo iban a llevar a una casa cuna. Yo no entendía, pero mis suegros se murieron de tristeza. A él lo tuvieron después de 17 años de casados y era hijo único. Entonces delegaron a mi mamá que lo viniera a retirar a mi hijo”.

A continuación, Caffieri recordó los supuestos “traslados” de sus compañeras, que invariablemente terminaban en fusilamientos. “Algunas gritaban y nadie las podía ayudar -lamentó la testigo-. No sólo que estábamos indefensas, a eso se sumaba la impotencia por no poder ayudar a las que se llevaban, no podíamos hacer nada. Y todas éramos testigos presenciales, auditivas, de ese momento. (…) Recuerdo una chica que le decíamos Tati (María Esther) Barberis. Le dijeron que la sacaban para declarar y ella empezó a gritar: “¡Qué me van a engañar a mí, asesinos!”. Y empezó a gritar y gritar. Habló siempre a los gritos diciendo que ella sabía que eran sus asesinos. (…) Siempre fue de noche que sacaron a las chicas que estaban ahí, que yo recuerde. Otra que llevaron fue Mirta Abdón, que estaba dos celdas a la izquierda. Recuerdo que ella preguntó la hora en voz alta. “¿Qué hora es?”. Le contestaron algo que yo no alcancé a entender. Ella quería ubicarse o decir algo en voz alta para que la escucháramos. Era de madrugada. También recuerdo a Marta Arqueola, no dijo ni una palabra. Al otro día volvieron a buscar sus cosas y no había nada ya adentro de su celda. En el clima que vivíamos temíamos siempre lo peor. Otra chica que recuerdo que sacaron fue Diana Fidelman. A ella fue la primera que llevaron”.

Pero el momento más dramático de su vida en prisión, fue cuando se enteró de la muerte de su esposo Raúl:

-Sabíamos hablar con las manos (lenguaje de señas) y un preso común me dijo: “¿Cómo están?”. “Bien. Y los muchachos, ¿cómo están?”. “Están mal, ayer mataron a uno”. “¿A quién mataron?”. “Bauducco”. El shock fue muy grande. Siempre tuve la esperanza que fuera una equivocación. Pero a los dos días las celadoras empezaron a hacerme sugestivamente preguntas. Querían saber si yo sabía que él había muerto: “¿Tu marido no conoce al nene?”. Yo tuve la esperanza de que hubiera una equivocación. Cuando me llaman a declarar el 12 de agosto, pensé que era sobreseimiento. Cuando me leen los datos de la causa, faltaba mi marido, no lo nombraron. Pregunté por qué no estaba en la causa y me contestaron que después me iban a explicar. En ese momento me dan el sobreseimiento. Estaba el abogado que era (Luis) Molina y personas del juzgado que fueron a decirme que estaba sobreseída. Y yo pensé que mi marido también tenía que estar sobreseído. Pregunté y me dijeron que él le había querido arrebatar el arma a un militar y éste en defensa propia lo ultimó. Entré en un ataque de rabia y les dije: “Ustedes son la justicia, son la única esperanza que tenemos; y ustedes vienen a decirme a mí que mi marido, al que conozco porque vivía con él y nunca manejó un arma, era una persona tan imbécil que le iba a querer arrebatar un arma a un militar aquí. Ustedes, que son las personas en que nosotros confiamos, me vienen a querer convencer de eso a mí. No les da vergüenza ser la Justicia”. Le pedí a la celadora que me retirara, porque no podía estar frente a esas personas que me daban asco.

Justamente, en la audiencia anterior, el ex cabo del Ejército, Miguel Angel Pérez, acusado de haber disparado a Bauducco por orden del teniente Enrique Pedro Mones Ruiz, en una virtual confesión había afirmado que se trató de un “accidente” al escapársele un tiro y pidió perdón: “Quiero pedirle perdón a la familia Bauducco, a Diego que se crió sin su padre, y a Doris Caffieri, les pido simplemente que me perdonen por haberles arruinado la vida. Unicamente a ellos les debo explicaciones. Y ahora, en democracia, a este tribunal”.

En septiembre de 1976, Doris fue trasladada a Buenos Aires al penal de Devoto y poco tiempo después optó por salir del país y exiliarse en Venezuela.

Sobre el final, uno de los fiscales, le preguntó:

-Cuando se enteró de la muerte de su marido, más de un mes después, les cuestionó a los funcionarios judiciales que usted tenía esperanza en la justicia y la perdió. ¿Qué espera de nosotros ahora?

-Si no tuviera esperanza en ustedes, no hubiera venido. Espero que ustedes sean personas honestas y coherentes con ustedes mismos. Si no confiara en ustedes no hubiera venido, hubiera puesto mi ‘disco duro’ en la basura.

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Argentina, Córdoba: Rehén de Videla

Katy García (PRENSA RED)

Federico Víctor Bazán (69), ex director de la Escuela de Bellas Artes y luego preso político, pasó cinco años en diferentes prisiones y fue uno de los 23 rehenes elegidos para prevenir supuestos ataques a Videla. Se salvó de una muerte anunciada que en el caso de Cristian Funes y Miguel Hugo Vaca Narvaja se cumplió.

Era director de la escuela de Bellas Artes y participaba en la actividad gremial cuando fue detenido el 23 de mayo de 1975 por policías del Departamento de Informaciones (D2). En 1980 salió en libertad y se exilió en Francia donde continuó con su carrera profesional. Es licenciado en cine y comunicación social y profesor de cine y teatro.

Un nuevo relato en primera persona reforzó lo afirmado por decenas de testigos sobre el maltrato en las cárceles. Por caso, pasó nueve meses en celdas de castigo y fue uno de los rehenes que garantizaba preventivamente la vida de los jerarcas.

El testigo relató que durante el gobierno de Héctor Cámpora se produjo un conflicto gremial en la Universidad Nacional de Córdoba ocasionado por cambios de ministros y por ende de las políticas educativas. Una de las consecuencias inmediatas fueron las cesantías y la caída de los contratos. “En ese momento en Filosofía se hicieron manifestaciones al rectorado para pedir la renovación de los contratos”, explicó.

Asimismo, cuatro decanos, Martín Federico (Ciencias Sociales), Bontempo (Arquitectura), Gallardo (IMAF) y él recibieron amenazas veladas en forma de ramos de flores rojas. “Y a los pocos días, sin haberse resuelto el problema gremial, me detienen, allanan mi casa y me detienen”, recordó.

Bazán relató que fue detenido junto a su esposa mediante un procedimiento legal por miembros de la policía provincial y por orden del Juez Puga, acusados de asociación ilícita. Tras permanecer unos pocos días en el D2 y ser sometido a interrogatorios violentos, los derivaron a penal de San Martín y al Buen Pastor respectivamente.

Confirmó lo que muchos testigos describieron en relación a la restricción paulatina de derechos antes del 24 de marzo. “Con el cambio de régimen creo que queda el mismo director pero sometido al nuevo régimen político. Hay circunstancias como requisas violentas, las conductas de los presos a ir al médico eran reservadas. La gente no quería ir al médico porque lo conducían y lo traían a los golpes. Un preso que estaba en la celda conmigo, el señor (Carlos) Dreizik, tenía asma y prefería aguantarse el asma y no ir al médico”, ejemplificó.

Precisó que eran maltratados y que rompieron los vidrios y ventanas adrede para que sintieran frío y que “en el pasillo interno nos pegaban con varas que se usan para arrear las vacas, porque adentro de la goma tienen un núcleo metálico, entonces dan electricidad. En una de las golpizas a (Carlos Alberto) Sgandurra lo golpean y queda con las nalgas moradas y a los pocos días se lo llevan y no volvió más”. (Junto a Sgandurra fueron fusilados José Ángel Pucheta y José Osvaldo Villada).

Al cielo vestido de blanco te vas

Durante su permanencia en la cárcel sobrevivió a tres traslados. Contó que el primero fue el 11 de junio del 1976. Junto a Miguel Hugo Vaca Narvaja y a Cristian Funes “somos conducidos, a las seis de la tarde, a la entrada de la cárcel y no recuerdo si personal de Gendarmería o de la cárcel nos vendan con vendas blancas y atan las manos atrás”.

Describió que se vivía “un ambiente de traslado” y que ignoraban el lugar de destino. “La gente que nos trasladaba me toca la rodilla, la parte trasera de la rodilla, porque decían que cuando se siente miedo, el músculo de la rodilla no se lo puede tener quieto y tiembla. Ellos cantaban una canción de moda en ese momento: Al cielo vestido de blanco te vas (N.de R. canción de Palito Ortega referida a la muerte de una novia).

Los llevaron acostados en el piso de un camión tapado. “El traslado dura tres noches y cuatro días, el viernes 11 desde las seis, el sábado y domingo todo el día, y el lunes 14 nos vuelven de nuevo a la cárcel de San Martín. Durante la estadía estamos atados, vendados y sentados frente a los colchones. El Domingo 13 nos dicen: van a ir a misa. Nos sacan. Yo no tenía comunicación ni con Funes ni con Vaca Narvaja, porque estábamos separados”.

El domingo los sacaron a tomar sol en un patio donde había otros presos. Dedujo que se trataba del campo de La Ribera.

El lunes los reunieron y “una persona de alto nivel nos trasmite un mensaje. Nos palmea el hombro y nos dice: ustedes encabezan la lista de personas que vamos a matar. Comuníquenlo por medio de las palomas a París”. Esta ironía llevaba implícita la idea de que le avisaran a las organizaciones que suponían se encontraban en Francia. “Las palomas eran los mensajes que se enviaban de celda a celda los presos políticos”, aclaró.

Al regresar expresó que fueron revisados por personal médico “pero no estábamos heridos ni golpeados”. Socializaron la información con el resto de los presos políticos y tres semanas después lo sacaron a Cristian Funes con una chica (Rossetti de Arquiola) y no regresaron. “Bueno, empiezan a cumplir la promesa”, pensó en ese momento y aclaró que no era el primer caso en que desaparecían personas en “intento de fugas”.

Después lo “trasladaron” a Vaca Narvaja junto a otros presos (Higinio Toranzo y Gustavo De Breuil). “Yo decía, a mí me toca en agosto”, pero alguien tal vez lo protegió. “El 5 de septiembre a la noche hay un traslado masivo. Nos llevan a Sierra Chica, y yo dije mágicamente: es mi padre que me está salvando”, evocó. El 6, cumpliría años su padre a quien perdió a los cinco años y medio. En este viaje por los golpes perdió el oído izquierdo.

Cautivos de la impunidad

“A mediados del 77 hay un traslado masivo ordenado por Videla y nos llevan a cárceles de Buenos Aires. Eligen a tres, un periodista Bornardel de Mendoza, a mí y a Alicia Wieland, y nos llevan vendados a un lugar”, atestiguó. En ese viaje les advierten que son rehenes y tal como narraron otros testigos las muertes irían en aumento cuanto más alto sea el grado del militar afectado.

Para el mundial ‘78 volvió a ser parte de un contingente de 23 rehenes con destino a Córdoba. En ese mismo momento la Cruz Roja fue advertida por la denuncia de una mujer - Liliana Deusch-, de lo que ocurría y los buscaron primero en el penal. Para entonces, ya estaban en La Ribera y luego pasan a La Perla, donde no había prácticamente nadie. Allí pudo ver a Deusch cumpliendo las tareas de fajinera, como castigo. Los sometieron a simulacros de fusilamientos y finalmente los devolvieron a la penitenciaría y de ahí a Sierra Chica.

En esta prisión pasó en total nueve meses en celdas de castigo “redondas, sin ángulos” donde era imposible orientarse y ni siquiera contar pasos podía. “Uno pierde la noción del tiempo, no hay luz”, amplió. Añadió también que en ese periodo bajó de 86 kilos a 62.

Durante las preguntas de las partes el testigo afirmó que los represores entraban “camuflados y con máscaras” de modo que no fueran identificados. Ante una pregunta del Tribunal respondió que escucharon el tiro y luego se enteraron de la muerte de Bauducco.

La defensora pública de Videla le preguntó si conocía a (Ricardo Daniel) Tramontini. Esto hizo que contara que la víctima con quien compartía la celda sabía que la policía “se la tenía jurada”. Y precisó que justamente fue asesinado (Junto a Liliana Páez) un año después de que fuera detenido cuando participaba de un acto por la masacre de Trelew ocurrida el 22 de agosto cuando “en vez de hacerles juicio, los matan”, sostuvo.

“Sabíamos lo que significaba la palabra traslado. Ni siquiera pudimos darle la mano y un abrazo”, evocó.

El último tramo de encierro lo pasó en la cárcel de Rawson. La causa por asociación ilícita tuvo sentencia. Le aplicaron una condena de cinco años más “inhabilitación absoluta y perpetua” y es ahí que decide partir al exilio.

Seguidamente el Tribunal resolvió no tomar el testimonio de Acuña. Luego testificó Dora Isabel Caffieri, esposa de Raúl “Paco” Bauducco. Así, la etapa de recepción de testimonios llegó a su fin. La próxima semana concluirán las ampliaciones de declaración de los imputados y luego se iniciarán los alegatos.

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Argentina: Ex capitán acusado por la desaparición de un soldado

Norberto G. Asquini (LA ARENA)

Un ex oficial que vive en Toay es uno de los procesados por la justicia federal cordobesa junto con el ex capitán Vergez por delitos de lesa humanidad, a raíz del secuestro y desaparición de un conscripto en el año 1976.

El ex capitán del Ejército Abelardo Ramos Monso, un ex oficial que vive actualmente en Toay, fue procesado por la justicia cordobesa junto con otros 48 militares, en una causa por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar en esa provincia. La resolución la tomó el juez Alejandro Sánchez Freytes, titular del Juzgado Federal Número 3 de Córdoba, que dictó el procesamiento a los ex uniformados acusados en tres causas distintas de haber cometido homicidios, torturas y privaciones ilegales de la libertad antes y durante el último gobierno de facto.

Entre los procesados está Luciano Benjamín Menéndez, ex jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, y el ex capitán Héctor Pedro Vergez, oriundo de Victorica. Ramos Monso está acusado de haber participado en el secuestro y desaparición de un soldado que prestaba servicio bajo sus órdenes en 1976.

La causa

Ramos Monso fue imputado en los autos caratulados "Romero, Héctor Raúl y otros p.ss.aa. homicidio calificado, privación ilegítima de la libertad agravada y tormentos agravados", en el expediente 17.204, que se puede consultar en el Centro de Información Judicial. Allí se investiga la privación ilegítima de la libertad, tormentos y homicidios de 107 víctimas, las que en su mayoría a la fecha se encuentran desaparecidas. Los secuestros datan de los años 1976 y 1977.

Según figura en la causa, Ramos Monso es argentino, nacido el 28 de diciembre de 1947, y domiciliado actualmente en calle Hornero 5.221 de Toay, La Pampa, sin antecedentes penales. Es el esposo de la titular de la Asesoría de Menores, María Cristina Funes.

Según informes, el ex oficial hizo su "especialización" en la Escuela de Inteligencia de donde egresó en 1979 y por lo dispuesto en el Boletín Militar número 4.851, fue asignado al destacamento de Inteligencia de Misiones.

Ramos Monso era el segundo oficial con el grado de teniente, en 1976, de la Compañía Policía Militar 141 dependiente del Cuerpo de Ejército III. El ex capitán fue procesado como "presunto autor mediato del delito de privación ilegítima de la libertad agravada (conf. art. 45, 55, 144 bis inc. 1º con la agravante prevista en el último párrafo de la norma que remite al art. 142 inc. 1 del Código Penal vigente al tiempo de los hechos) en perjuicio de José Antonio Brizuela Córtez (hecho nominado cincuenta y cinco) conforme a lo dispuesto por el art. 306 y 312 y sgtes. del CPPN".

El "escuadrón perdido"

José Antonio Brizuela Córtez fue un conscripto que integra "El Escuadrón Perdido", como denominó el abogado José Luis D'Andrea Mohr a los militares que fueron desaparecidos durante la represión ilegal. Fue secuestrado en Córdoba el 12 de septiembre de 1976 cuando cumplía funciones en la Compañía de Policía Militar 141 y fue visto en el centro clandestino de detención La Perla.

Tenía 27 años y había pedido prórroga para poder terminar sus estudios de abogacía y cursaba ya el último año. Estaba casado con Luisa Inés Vilardo, tenían un hijo de un año y ella estaba embarazada de cuatro meses. El domingo 12 de septiembre de 1976, a las cinco y media de la mañana, José Antonio dejó durmiendo a su mujer e hijo y salió hacia el cuartel para cumplir con un servicio.

La esposa del conscripto denunció ante la Justicia que el 14 de septiembre se hizo presente en su domicilio una patrulla o comisión del Ejército que, "en razón de no encontrar a nadie en la casa, dejó un mensaje firmado por el teniente Ramos Monso para que el soldado Brizuela se presente en el cuartel. Al regresar a su domicilio, la denunciante se comunicó telefónicamente de inmediato con la unidad militar, siendo atendida por el suboficial de turno, quien le manifestó no comprender los motivos por los que la mujer efectuaba ese llamado, puesto que el soldado Brizuela figuraba con franco de servicio".

"A partir de ese momento fueron innumerables las comunicaciones tanto telefónicas como personales con los superiores de Brizuela. Así -en una de las pocas oportunidades en que fue recibida personalmente- el teniente Ramos Monso dijo que Brizuela se hizo encargar una comisión con el mayor de la Compañía aprovechando que faltaba el soldado estafeta, no habiendo regresado de esa comisión, que esto ocurrió el 14 de septiembre por la mañana. El teniente adujo que Brizuela había pretendido que le dieran el resto del día franco, pero que eso no correspondía puesto que había sido castigado por haberse dormido durante una guardia cumplida en el fin de semana. Ramos Monso le aconsejó que le dijera a su marido que se presente al cuartel porque había salido sin permiso, que no se le había ordenado ningún franco y que a los cinco días de abandono del Servicio Militar, se le tenía que iniciar sumario por desertor", indica la causa.

Partícipe

La mujer fue atendida otras veces por distintos suboficiales que no se identificaron y que le dieron diferentes versiones: o bien que había salido a cumplir una comisión que no llevó a cabo y de la cual no regresó, o bien que había cumplido la comisión y luego había tomado franco de servicio no regresando al cuartel. En ningún caso las autoridades militares le brindaron explicaciones respecto a cuál era la comisión que se le había encargado, ni en qué lugar debía cumplirla o quién la había dispuesto. Habiendo solicitado que se realizara una investigación, se le contestó que la autoridad militar la practicaría de oficio, disuadiéndola de formular denuncia o presentación alguna.

El juez federal entendió que por "las pruebas colectadas" Ramos Monso tuvo participación en el accionar que se le endilga "con el grado de probabilidad exigida".

Un testigo, Cecilia Suzzara, recordó en la causa haber visto detenido en La Perla al soldado Brizuela, recordando que éste fue llevado a ese centro clandestino de detención, desde el lugar en el que cumplía el servicio militar obligatorio, es decir, desde el ámbito en el que la víctima se hallaba bajo la autoridad de Ramos Monso.

Declaración anterior

Ramos Monso ya declaró a fines de septiembre de este año en Córdoba como testigo en otra causa por violaciones a los derechos humanos. Fue en la audiencia en el juicio en el que están procesados 31 represores por los fusilamientos en la Unidad Penitenciaria San Martín (UP1), cárcel cordobesa donde se alojaba a los presos políticos. Allí está acusado también Menéndez.

Ramos Monso afirmó en su declaración ante el Tribunal Oral Federal Número 1 que "en el año 1976, con el grado de teniente en la compañía 141 de la Policía Militar, era jefe de sección. El servicio duraba una semana, de relevo los días viernes. No sé si fui una vez o dos veces a la UP1."

"Mi jefe era Emilio Juan Huber, que tenía el grado de mayor. No me acuerdo haberlo visto en la Penitenciaría, pero cualquier novedad que yo tuviera tenía que comunicárselo a él", afirmó.

"Si se hizo algún traslado se hizo a espaldas mías. Me enteré por conocimiento público que habían muerto personas en traslados y me sorprendí mucho. Me enteré que habían fallecido dos internos, uno por arma de fuego y otro por hipotermia y que se responsabilizó al teniente Alsina. Me he interiorizado por internet lo de las audiencias de estos días. En aquel momento no sabía nada", indicó ante el juez. Alsina fue sancionado por la justicia militar a raíz de haber estaqueado, en un día frío de julio de 1976, y causado la posterior muerte por hipotermia al médico santiagueño René Moukarzel.

"Ese año pasé un mal año porque en lo personal estaba muy mal, me estaba separando, con dos criaturas muy chicas. Esto, que es muy doloroso para mí, estaba en un segundo plano. Lo que más me importaba era mi situación familiar, por eso puede ser que no haya prestado mucha atención a lo que estaba pasando", dijo.

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Argentina, Catamarca: Ambientalistas debatieron en Andalgalá. Sigue la lucha contra la minería

PRIMERA FUENTE

En la ciudad catamarqueña de Andalgalá, símbolo de la lucha antiminera, se realizó el fin de semana pasado el 14º encuentro de la UAC. Este espacio, integrado por organizaciones socioambientalistas de todo el país permitió analizar los avances y resultados obtenidos en la lucha por la defensa del territorio, los bienes comunes, los derechos de la Madre Tierra y los derechos humanos. Participó un grupo de artistas tucumanos.

La región oeste de Catamarca junto al resto de Cuyo es considerada como puntas de lanza contra los mega emprendimientos mineros que proliferan en alianza con los gobiernos.

En este sentido, las asambleas tenían previsto realizar el sábado una “caminata por la vida” a través de la ciudad, hoy bajo la mira de varios proyectos mineras a gran escala, entre ellos Agua Rica.

Como cada encuentro de la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC), hubo diferentes comisiones de trabajo divididas en ejes de abordaje:

Método de acción:

Movilización y organización popular como nuevas formas de participación directa de los pueblos en la toma de decisiones de diferentes gobiernos provinciales y gobierno nacional. Coordinación de acciones conjuntas hacia la efectivización de los reclamos y reivindicaciones asamblearios.

Judicialización y criminalización de la protesta:

En la actualidad prácticamente todas las asambleas de los pueblos de todo el país tienen integrantes que se encuentran judicializados y criminalizados. El objetivo es esclarecer estrategias de defensa de las causas populares.

El agua como derecho humano esencial:

Contaminación o destrucción de bienes comunes, declarados como delitos de lesa humanidad. Propuestas respecto a las distintas legislaturas provinciales y al congreso nacional. Ley de glaciares, nuevas propuestas ante el ataque del poder político y judicial en complicidad con las empresas multinacionales extractivas que operan en nuestro territorio.

Medios de comunicación:

Nuevos desafíos ante la realidad de las luchas invisibilizadas por los medios de información masiva en todo el país, tratando de reforzar estrategias de comunicación entre asambleas para instalar las diferentes problemáticas en torno a los bienes comunes para instalarlas a nivel nacional.

Compromisos políticos:

Diseñar nuevas formas de presión, comunicación y enseñanza a funcionarios, dirigentes y políticos de los tres poderes en pos de ejercer concretamente una democracia directa a través de el enriquecimiento de todas las asambleas ciudadanas de la argentina, que representan los verdaderos intereses y necesidades de los pueblos.

Objetivos comunes:

Legislaciones respecto a los bienes comunes, leyes que reflejen los derechos humanos y los de la madre tierra. Prohibición de los megaemprendimientos contaminantes y destructivos (megaminería, agronegocios, agrotóxicos, otros), revisando e interpretando leyes nacionales e internacionales ratificadas por nuestro país. Revisión de lo existente y nuevas propuestas.

Del encuentro participará también un grupo de artistas tucumanos (cantantes, músicos, poetas y bailarines) quienes realizarán una manifestación artística denominado "Artistas tucumanos por la vida".

El grupo esta integrado por el "Dúo Tucumano" (Gustavo Guaraz y Carlos Valdez Toledo), La Simple, Taa Huayras, Runa Bombo (Taller de bombo del Prof. Carlos Valdez Toledo), Cato Acosta, Guadalupe Márquez, José Romero Silva, Tomas Alvaréz, Noelia Scalora, Adrian y Coqui Sosa, la pareja de danza "Adriana Arancibia y Jesús Reinaga".

“La manifestación artística es un aporte, desde la cultura, a la lucha contra la contaminación y la destrucción de la minería a cielo abierto, utilizando como herramienta el canto, la poesía y la danza”, sostuvieron.

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