miércoles, 19 de enero de 2011

Elecciones peruanas: Balance del momento

Carlos Angulo Rivas

1.- El principal enfoque está en marcar enormes diferencia con otras candidaturas, incluida la de Ollanta Humala.

Todas las candidaturas están en la tarea de los ofrecimientos demagógicos: duplicar el sueldo mínimo vital; seguridad ciudadana; mejor educación escolar y universitaria; aumento de salarios a los policías, militares, maestros, médicos, empleados públicos, etc; protección a los jubilados, madres solteras, niños, etc; guerra a muerte a la corrupción, enjuiciamiento y prisión para los dignatarios gubernamentales, jueces y altos jefes militares; vivienda digna, agua, desagüe, alumbrado; atención médica, construcción de hospitales, postas de salud, saneamiento; construcción de infraestructura, irrigaciones, vías de comunicación, transportes, puertos, aeropuertos; etc.; inversiones en megaproyectos gasíferos y mineros; redistribución de la riqueza, incremento de impuestos, cobranza de impuestos a las sobre utilidades mineras, reforma constitucional, etc. etc.Palabras más palabras menos todos están enlo mismo, buscan la mejor forma de impactar con los engaños de siempre. Por ello, se puede seguir con una larga lista en la feria de ofrecimientos, todo depende de la imaginación del lector. Entonces, lo que viene sucediendo, desde cualquier punto de vista, es irresponsable tal cual ha sido la costumbre en todo proceso electoral peruano.

2.- A ninguna candidatura le interesa analizar las garrafales deficiencias del Estado Peruano, cuya descomposición en todos los poderes e instituciones es evidente. Por consiguiente, el problema nacional no tiene solución a través de ofrecimientos grandilocuentes que jamás serán cumplidos. En esta dirección, la solución tiene que ver con el cambio integral del sistema político, con una nueva constitución del estado, con la depuración y limpieza de los organismos públicos. En pocas palabras con una posición definida antisistema.

3.- En esta feria circense electoral los grandes medios de comunicación, radio, TV, periódicos, con sus analistas alquilados, han montado una manipulación informativa a fin de encarrilar a la población en la continuidad de la política económica neoliberal. Los resultados de las encuestas publicadas indican, hasta ahora, el éxito de esta manipulación masiva. Y en ella los medios juegan con cuatro ases (Alejandro Toledo, Luis Castañeda, Keiko Fujimori, Ollanta Humala) dan por descontado a Kuczynski con el PPC porque no tiene opción y al APRA le dan gran cobertura noticiosa por ser gobierno, sabiendo que no tiene opción alguna, no sólo por la crisis interna del partido sino por la putrefacción del gobierno de Alan García. A los candidatos menores no los mencionan, el silenciamiento es casi total. En el tinglado montado, Ollanta Humala es maltratado y estropeado sin poder negarlo o desaparecerlo del escenario, aunque se insinúa constantemente el peor de todos en caso llegara a la segunda vuelta.

4.- Habida cuenta de esta manipulación masiva, las encuestas numéricamente hablando son ciertas. Son producto del momento político encarrilado por las candidaturas de los ricos, gracias al manejo de los medios. Sin embargo, lo que no es cierto es que la izquierda en el Perú como espectro político haya desaparecido. Sumados los resultados de las encuestas, las candidaturas de la derecha o de los ricos se llevan, más o menos, el 78 % de la votación nacional, dejando para el nuevo Ollanta Humala, candidato centrista modernizado, apenas el 11 %. De esta suerte, sin mayor análisis, las cosas están claras para la derecha y el APRA en el gobierno, en el total de los sondeos informáticos la izquierda peruana se extinguió como por arte de magia y todo camina en buenos términos. No hay de qué preocuparse.

5.- El miedo al cambio estructural, político, económico y social, es inculcado desde los medios de comunicación cuando se hace necesario y cuando no, se ignora por completo la necesidad de este cambio. No deben discutirse demarcaciones ideológicas en la perspectiva de construir un modelo de desarrollo con justicia social, soberano, nacional, independiente, autónomo, creativo y participativo; menos de transformar el país sin exclusión de los trabajadores, los pobres, los campesinos, las naciones quechua y aymara y las diversas etnias originarias. La gran prensa vende el mismo modelo neoliberal de la globalización que en nuestro país que, en los últimos veinte años, ha dado como resultado una bancarrota social exhibida en la pobreza extrema y la miseria de vastos sectores sociales; además de la desnacionalización de la patria y el recorte de su soberanía. Se repudia así cualquier indicio de nacionalización de la industria estratégica como se observa en Brasil, Colombia y Chile, por ejemplo.

6.- Ollanta Humala en las elecciones 2006 ganó la primera vuelta electoral como candidato "chavista" con30.6% de los votos válidos, sobre Lourdes Flores y Alan García. En la segunda vuelta como "chavista" asustado por los ataques y la manipulación de los medios de comunicación perdió con 47.4 % faltándole apenas 2.6 % para hacerse de la presidencia de la república. Hoy como candidato modernizado, domesticado por la derecha, una tanto santificado por Mario Vargas Llosa, con sospechosas conversaciones en Washington e iniciando su campaña electoral frente a la tumba de Haya de la Torre y no frente a la de José Carlos Mariátegui, tiene apenas 11% de la intención de voto. No cabe duda, los intelectuales de la "gran transformación" donde se ocultan varios elementos anticastristas, lo han transformado o convencido para que lo vean de manera distinta. Tan distinta que no se diferencia mayormente de Alejandro Toledo en sus propuestas.

7.- Con un discurso ambiguo y sin llegar a concretarse el gran frente amplio, popular y socialista, al que aspiraban los sectores populares, la izquierda se quedó sin candidato. La derecha lo sabe de memoria y canta victoria de antemano. No se trata de enmiendas al sistema porque "yo pienso lo haré mejor y soy más honesto" que los demás; se trata de una revolución social en la perspectiva latinoamericana, donde los gobiernos de Alan García, Santos de Colombia y Piñera de Chile son los más retrógrados del continente.

8.- Necesitamos inversiones, sí. Aquello está fuera de toda duda. Sin embargo, los parámetros de estas inversiones ya hechas y por hacer los deben poner los gobernantes del Estado Peruano. El país no puede estar atrapado en las manos de la derecha usurpadora, expropiadora y ladrona. El momento de discutir los problemas de fondo del Perú se debe dar en los próximos dos meses con un "outsider" creo, aún estamos a tiempo.

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