jueves, 27 de enero de 2011

Libertad y democracia sindical: A mayor organización gremial, mejores condiciones laborales

ACTA

El secretario general del Centro de Empleados del Azúcar del Ingenio Río Grande La Mendieta de Jujuy, organización sindical enrolada en la CTA, Angel Ledesma, indicó a ACTA que “a raíz de la nueva forma de organización sindical que nos dimos a través de la Central de Trabajadores de la Argentina, estamos revirtiendo condiciones de trabajo y explotación históricas”.

Y señaló: “A mayor organización de los trabajadores, obtenemos mejores condiciones laborales y salariales, eso es un hecho”.

“Debemos capacitarnos –señala Ledesma–, conocer todas las herramientas del mercado, el precio del azúcar, el tonelaje en dólares, cupo de exportación, proyección anual, todas esas variables debemos manejar con la mayor precisión posible. Esto debe ser una obligación para quienes representamos a los trabajadores. Ya no alcanza con andar reclamando, el escenario ha cambiado mucho en los últimos años. Entonces, insisto: los delegados y dirigentes sindicales tenemos que estar mejor preparados para la lucha”.

Por su parte Enrique Alejandro Wandschneider, abogado laboralista de sindicatos de la industria del azúcar de Jujuy y Salta, indicó que “la tecnificación es buena siempre que esté al servicio del hombre y no de generar ganancia para unos pocos y miseria por doquier”.

Wandschneider, integrante del Observatorio Jurídico de la CTA en el NOA, comentó que “los dirigentes del viejo modelo sindical no discutían condiciones de trabajo y los salarios, por supuesto siempre negociaban a la baja”.

La mejoría en las condiciones de trabajo corre pareja a la organización gremial y la presión que se puede hacer sobre la patronal. Ledesma reconoce que “después de la crisis que significó el cierre de ingenios durante el menemismo, comenzó a surgir una camada de nuevos dirigentes. Compañeros que están en el campo y la empresa, que todo lo resuelven mediante la asamblea y la participación de la gente”.

Repaso histórico

Es imposible hablar de los orígenes de La Mendieta sin hablar del Ingenio Río Grande, la evolución de ambos (pueblo e ingenio) corren paralelas. Ambos fueron generándose al unísono, amalgándose engranajes y hombres en un ritual simbolizado en la caña de azúcar.

La Mendieta existió originariamente como finca o estancia cuyos títulos de propiedad datan del tiempo de los españoles. El nombre “Mendieta” es de origen vasco, lo que hace suponer que sus primeros dueños legales fueron de nacionalidad española. La casa principal de esta estancia fue denominada “sala de los matos” (por encontrarse ubicada al margen del arroyo Los Matos).

Entre los años 1889-90 se constituyó en Salta una compañía integrada por: Alvarado, Aráoz y Müller, quienes compraron la estancia con la intención de instalar un ingenio azucarero, parte del capital original fue inglés. Esta compañía se abocó a la construcción de la fábrica azucarera a la que denominó “El Porvenir” pero, con el correr de los años y, al producirse una superproducción de azúcar en el país, la fábrica fue cerrada. Posteriormente el ingenio fue vendido en remate público (1904) a los señores: Guillermo Arning y Pablo Hasberg. Estos señores formaron una sociedad anónima con el nombre de La Mendieta y a efectos de remodelar y ampliar la fábrica original, compraron las maquinarias de Europa.

Las viviendas del personal obrero conformaban un verdadero conventillo por lo que se inició la construcción de las mismas. En 1933, al incrementar terrenos o fincas (Pampitas, Barro Negro, Palos Blancos) se cambió la razón social de “Ingenio La Mendieta” por la de Ingenio Río Grande S.A., denominación con la que se conoce actualmente.

Con respecto a la población, diremos que los primeros pobladores (1890) fueron criollos, nativos, bolivianos y grupos provenientes de Salta, Tucumán Santiago del Estero y Catamarca. También se asentaron familias de españoles, italianos, ingleses, alemanes e hindúes. Los aborígenes que habitaron en los lotes fueron los “chaguancos”, encargados de realizar las tareas de campo

También el trabajador boliviano, conocido como “zafrero”, (que trabaja en la época de zafra) “bracero” (por trabajo manual), “cosechero” (contratado para la época de la cosecha, “golondrinas” porque sólo estaban de paso (aunque muchos se asentaron definitivamente en el lugar.

La ciudad de La Mendieta se encuentra ubicada aproximadamente a 45 kilómetros de San Salvador de Jujuy, capital de la provincia, y a 14 kilómetros de la ciudad de San Pedro de Jujuy, cabecera del departamento homónimo al que pertenece.

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