lunes, 31 de enero de 2011

Vietnam: Ofensiva del Tét en el año del Mono

Carmen Esquivel

La ofensiva del Tét, lanzada por el pueblo vietnamita en el Año Nuevo Lunar de 1968, está inscrita en la historia junto a las batallas que cambiaron el curso de las guerras, como la de 'Las Naciones', que marcó el principio del fin del imperio napoleónico, o la del 'Arco de Kursk', la cual abrió el camino a la victoria soviética en la Gran Guerra Patria.

Comenzó durante las Fiestas del Tét que daban paso al Año del Mono, un signo del calendario que en la cosmovisión vietnamita representa la energía dinámica, la innovación y la imaginación, atributos que caracterizaron esta impresionante campaña militar.

Hacía ya 14 años que el país se encontraba dividido en dos, con el río Ben Hai en el paralelo 17 como línea de demarcación. En el norte, la República Democrática de Vietnam, bajo la dirección del Partido de los Trabajadores (antiguo Partido Comunista de Indochina), con Hanoi como capital. En el sur, la República de Vietnam, con capital en Saigón, bajo un gobierno títere y pro-norteamericano.

Para apoyar al régimen de Saigón, Estados Unidos había enviado al sur más de 500 mil soldados y medios bélicos y llevaba a cabo una de las más crueles agresiones y bombardeos contra el territorio norvietnamita.

Ante esta situación, el Buró Político del Comité Central del Partido de los Trabajadores de Vietnam (PTV), bajo la dirección del presidente Ho Chi Minh, llegó a la conclusión de que había que crear un cambio brusco en el teatro de operaciones que llevara la guerra a todos los rincones del sur.

La noche del 30 de enero, cuando comenzaban las tradicionales fiestas del Año Nuevo, estallaron de manera simultánea en todas las grandes ciudades del sur 'Las ofensivas y sublevaciones generales del Tét de 1968'.

Las fuerzas del Frente Nacional de Liberación del Sur (FNL), apoyadas por comandos urbanos, milicianos, obreros y otros sectores, atacaron 36 de las 44 capitales de provincias, así como más de 60 bases, aeropuertos, puertos y estaciones de ferrocarril.

En Hué, una de las más importantes ciudades y donde se concentraban los órganos de dirección principales de Washington y del régimen títere, el FNL toma el fortín Mang Cú y ocupa puestos militares, el aeródromo, bases de carros blindados, la sede del mando de la policía y la de la radio y hoteles reservados para los norteamericanos.

Al amanecer del 1 de febrero, la bandera de dos franjas roja y azul del Frente Nacional de Liberación ondeaba en medio de la Ciudad Imperial.

Saigón fue el objetivo principal de la ofensiva del Tét. Durante tres semanas se pelea encarnizadamente en el corazón de esa urbe. Diecisiete combatientes toman por asalto la embajada norteamericana y obligan a darse a la fuga a varios helicópteros que pretendían desembarcar tropas en el techo del edificio.

Estados Unidos manda de inmediato refuerzos. Se desata un combate cuerpo a cuerpo en el patio, pero las fuerzas vietnamitas eran muy reducidas y finalmente los estadounidenses vuelven a ocupar la sede.

En otras partes de la ciudad el FNL, apoyado por la Unión de la Juventud, la Federación de Mujeres y la Unión de Trabajadores, atacan 13 de las 14 cabeceras municipales y ocupan la textilería Vinatexco, unidades de carros blindados, la sede del mando de la artillería saigonesa, entre otros objetivos.

En todos estos combates los norteamericanos y saigoneses eran muy superiores en número de efectivos, armas y potencial de fuego.

Un despacho de la agencia AFP emitido el 3 de febrero de 1968 señalaba: 'En Saigón hay en estos momentos unos 3.500 combatientes del FNL. En cuanto a la parte de EEUU-Saigón, hay hasta 500 mil efectivos compuestos por 15 batallones norteamericanos y 18 saigoneses y 34 mil policías móviles'.

Los combates prosiguieron durante ocho meses. Una segunda oleada de ataques alcanzó en mayo 119 centros urbanos y bases militares y una tercera se registró en agosto y septiembre, pero es en febrero cuando se desarrolló el grueso de las operaciones.

La ofensiva del Tét es, sin lugar a dudas, uno de los más grandes acontecimientos políticos y militares de las últimas décadas y también uno de los más complejos.

Hay quienes en Estados Unidos han tratado de minimizar su impacto por las elevadas pérdidas en las fuerzas vivas y en los medios de guerra para ambas partes, pero lo cierto es que para Washington esta ofensiva fue la constatación de que nunca podría ganar la guerra.

Con estas acciones, el FNL y el pueblo vietnamitas demostraron que podían propinar duros golpes a Estados Unidos y al régimen títere, a pesar de la gran diferencia en efectivos, poder de fuego y medios bélicos.

En esta ofensiva las fuerzas vietnamitas desplegaron unos 67 mil soldados, mientras que la parte norteamericana un millón 100 mil. Además, Estados Unidos movilizó 2.600 aviones, 1 300 helicópteros y tres 500 carros blindados.

Uno de los más brillantes militares de todos los tiempos, el general Vo Nguyen Giap, estratega de la ofensiva, declaró: 'Se puede decir que el Tét fue un ataque sorpresa que nos reportó una gran victoria. Lo más importante era frenar la escalada de la guerra y comenzar las negociaciones. Ese era el verdadero objetivo de nuestra campaña'.

A partir de esta ofensiva, el conflicto dio un viraje definitivo a favor de Vietnam del Norte. Estados Unidos se vio obligado a desescalar la guerra, a retirar paso a paso sus tropas del territorio vietnamita y a iniciar ese mismo año las conversaciones de paz en París.

El Libro La verdad sobre el Tét de 1968 señala que esta campaña es un símbolo del arte militar de Vietnam: 'el arte de usar lo pequeño para enfrentarse a lo grande, usar una elevada calidad para vencer a la cantidad, usar la perspicacia del hombre vietnamita para vencer las armas y la inteligencia del aparato ejecutivo de la guerra de los Estados Unidos'.

Y añade: 'Sólo con el golpe del Tét Vietnam logró quebrantar la voluntad de agresión de Estados Unidos y combatir hasta obligar a Washington a retirarse, liberar totalmente el sur, reunificar el país y llevar a Vietnam a avanzar hacia la obra de la renovación de hoy en día'.

Si la batalla de Las Naciones, librada en Leipzig en 1813 fue el principio del fin del imperio napoleónico, y la del Arco de Kursk, en 1943, una derrota irreversible para la alemania hitleriana, la Ofensiva del Tét fue el punto de inflexión en la guerra, el giro que llevó a la victoria definitiva de Vietnam, al triunfo más difícil y heroico en la lucha de descolonización del siglo XX.

Fuente foto: BUSINESS WEEK

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