martes, 1 de febrero de 2011

Egipto sigue semiparalizado por ola de protestas antigubernamentales

Ulises Canales (PL, vía telefónica)

Egipto continua semiparalizado, básicamente en esta capital, por protestas antigubernamentales para exigir las renuncia del presidente Hosni Mubarak, en medio de una reforzada presencia militar y policial, y un ambiente de caos generalizado.

Miles de personas volvieron a congregarse, por séptimo día consecutivo, en la plaza Tahrir, del centro de El Cairo, para expresar su inconformidad con la pobreza, el hambre, la falta de libertades y de democracia, y la represión de la que responsabilizan al Gobierno.

Con pancartas y consignas gritadas una y otra vez frente a soldados y agentes policiales, los manifestantes aseguraron que mantendrán las demostraciones hasta conseguir el propósito final de forzar la dimisión de Mubarak, quien hasta ahora ha ignorado el clamor de sus adversarios.

Fuentes de la seccion social del Movimiento Seis de Abril en el populoso barrio de Choura, dijeron a Prensa Latina que se prepara una "gran convocatoria" parea movilizar, en coordinación con otros partidos políticos, a un millón de personas el martes en toda la capital.

También algunos coordinadores de las manifestaciones planean llamar a una huelga general para mañana con el alegado fin de demostrar a Mubarak que la situación "es ingobernable, que tiene los días contados y tiene que irse", según dijeron.

Los manifestantes desafían el toque de queda impuesto desde las 15:00 horas de hoy hasta las 08:00 del martes, tal como han hecho en los últimos tres días que ha regido esa medida de excepción.

Para mostrar un funcionamiento aparentemente del normal del Ejecutivo egipcio, la televisión estatal informó que el presidente designó a Mahmud Wagdy y Haber Asfour, ministros del Interior y de Cultura, en ese orden, mientras asumieron sus cargos los gobernadores provinciales.

Igualmente se espera que Mubarak anuncie otros nombramientos en el recién formado Gabinete, luego que ordenó al primer ministro, Ahmed Chafiq, mantener los subsidios a los alimentos y bajar los precios.

El Papa Chenouda III, jefe de la iglesia copta, abogó por evitar la confrontación y la violencia y pidio una salida sensata a la crisis, mientras el gran Iman de Al Azhar, máxima instancia islámica del país, urgió a los ciudadanos a velar por la seguridad y la unidad de Egipto.

Pero si bien zonas de la capital alejadas del centro exhiben una discreta actividad con negocios y oficinas abiertas por escasas horas, el entorno donde tienen lugar las protestas muestra una parálisis total, tanto en instalaciones privadas, como en las del Gobierno.

Helicópteros sobrevolando reiteradamente el centro de El Cairo, barricadas de concreto erigidas por el ejército, desvío del tráfico, prolongados embotellamientos y desabastecimiento de alimentos como el pan, leche, harina, verduras y vegetales, dominan el panorama citadino.

A ello se añade el temor creciente de la ciudadanía por la ausencia de ley en los barrios.

Según constató Prensa Latina en Shoubra, grupos de jóvenes formados para impedir saqueos y robos han querido hacer de policías y cometen excesos contra civiles indefensos.

Por si fuera poco, la alarma se disparó cuando las fuerzas armadas exhortaron a que se entregaran miles de delincuentes fugados de cárceles quemadas o vandalizadas, y que andan sueltos cometiendo fechorías, aunque ya fueron capturados unos tres mil 500 bandidos.

Fuente foto: Andrey Stenin - RIA NOVOSTI

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