martes, 22 de marzo de 2011

Chile, un Deja vu permanente

Andrés Bianque (especial para ARGENPRESS.info)

Como para que entendamos a la raza humana, es el sol el que se esconde cada tarde, no nosotros. (Anorak Emutiaa).

Sería grato una pandemia de Alalia, sobre un montón de personajes de izquierda. Sobretodo algunos viejos vinagres, malditos lastres que no paran un segundo de lamerse y relamerse los laureles autoimpuestos. Que son un retroceso para los procesos, que tienen a flor de labio leporino sus historias trucadas y tergiversadas.

Hubiésemos sabido lo caro que nos iba a costar las piedras que arrojaron contra las bestias en su momento, mejor que se hubieran quedado paseando como turistas-víctimas en Europa.
Tienen que palmarse una centena de Revolusaurios, para que las nuevas camadas aprendan. Porque son realmente insoportables algunos pelmazos que dan cátedra sin que nadie se los pida de cómo fue, por qué fue, cómo debió haber sido y lo más desagradable, se pasean diciendo, cómo debe ser, denigrando la opinión de los nuevos sujetos sociales.
Es que las críticas tienen que ser con altura de miras. O sea, hay que intentar escalar a sus alturas, desde la posición pigmea que se tiene. Hay que escribir con cuidado, sino son diatribas, sino son mensajes ocultos, financiados por los Yankees. Exigen respeto y educación, cuando pareciera que quieren obediencia y sumisión.
Quizás, cuando el único interés es servir a una causa justa, no se necesita andar afinando la pluma, para no arruinar alguna futura transacción.
Y a razón de ello, algunos, se solazan en sus meras descripciones periodísticas de huelgas, chuchoqueos políticos y asuntos laborales. Aburren con sus datos insípidos, su letra precisa y acicalada, su sacrosanta objetividad fingida de profesionales chatos, que son incapaces de plasmar dos líneas rupturistas o innovadoras. Esos fifiriches son la delicia de algunos medios, describen, jamás proponen, jamás desenmascaran la médula central de las injusticias. Cronistas de pacotilla, articulistas baratos reparando su autoestima.
Otros, llorando mil años por los desaparecidos, entendible, pidiendo justicia por sus cuerpos ausentes, más que justo. ¿Pero qué más aparte de eso? ¿Qué más aparte de dorarse a fuego lento de lamentos lejanos? Lloren por las noches. De día involúcrense en algo palpitante, vigente. Estamos claros que varios usan los cuerpos desaparecidos como megáfonos de sus propios intereses, los suyos, no los de ellos.

Que a razón de su penosa desgracia, no se les puede criticar mucho porque sino se ofenden y se escinden.
Y redactando con angustia, porque hay ciertos cretinos que sí los escritos son muy largos, se aburren y no leen, no ve que son productos de Internet, máximo tres minutos en la misma página. Aún así.
Síganme los buenos, Chapulín Amaranto
¿Es necesario, a estas alturas, comentar el accionar del supuesto partido de vanguardia?

¿A alguien no le ha quedado claro su descaro, sus desfalcos, su matonaje, la mafia que rige sus raíces?

Cierto sector propuso tres grandes tareas.

Romper la exclusión. Se consiguió, Sí. Pero aquello fue sucio, bajo. De la misma manera que algunos mediocres obtienen lo que quieren a punta de mentiras, cuentos y engaños, porque de propios, con el pecho abierto y sin truculencias, no llegan a ningún lado.

Se habló de la victoriosa labor de modificar la pauta del debate público. Lo cual se logró. El pueblo debatió hasta el cansancio sí el festival de viña, fue mejor o peor que el del año pasado.

La reconfiguración de izquierda. Entendiendo esto como una izquierda esclava del comité central del Partido Comunista y sus intereses. (Por ejemplo. Izquierda Cristina y los Neo-Allendistas) es decir, una masa acrítica, lambiscona y callada. Algo así como los movimientos instrumentales o asambleistas, financiados y soplados desde ciertos bufetes de rosas y trigos. Ciertos “Independientes” que tienen como lema: “En estos tiempos lo más revolucionario es ser reformista”
Intentar reformar el Capitalismo, es intentar domesticar un tigre adulto, con un libro de poemas.
En el descaro citan a Gladys, citémosla entonces: “La Concertación no va a ser derrotada por la Derecha porque jamás dio la batalla contra ella. La derecha sólo la va a sustituir, con consentimiento de amplios sectores de la Concertación. Y nos viene a pedir a nosotros, a las fuerzas de izquierda, a la juventud, que votemos por ella, después que 12 años han estado en la misma mesa del banquete. Chantajean a la Izquierda, con el cuento de que hay que parar a la Derecha. Claro que hay que parar a la Derecha, pero eso se hace enfrentándola, desarmándola, pasándole la cuenta y con el pueblo movilizado, luchando como se hizo en dictadura" (Gladys Marín, 2002-16-06)
Tres discursos más allá.
Alejados de toda esta farándula y parafernalia partidista encubierta, otros se imbuyen en los procesos autónomos de los pueblos originarios. Eso a falta muchas veces, de un proyecto político propio. Quizás intentando captar las carencias ajenas y mezclarlas con sus posiciones políticas, que, accidentalmente, han sido omitidas.
Otros, como se les acabó la ubre soviética, ven qué pueden sacarle a la pacha mama.
Hay de quienes sí creen, sufren, mueren y respiran por estas causas, y No tienen partido o comandancia que les pida cuentas los fines de semana.

Algunos no han sido todo lo claro que deberían ser y contar las desavenencias entre el Indianismo y el Marxismo y cómo subsanar aquellas diferencias.

Antes eran todos palestinos, vascos, catalanes, ahora son todos indianistas, asoman los

Saharauistas. Buenos para ayudar en los problemas ajenos y malos para acordarse de los propios espantos. ¿Cuánto tiempo se mantendrá en boga lo que emana desde el sur?
Dios se pasea en calzoncillos y pantuflas por entre las avenidas de la capital. La sagrada sopaipilla ungida de las esquinas, le entorpece la risa tenaz, cuando mira el ambiente.

Mientras tanto, nuestro presidente se pasea por el mundo, comentando que su insecto favorito es el mono, lo cual, contradictoriamente, lo hace 200 millones de veces más astuto y sigue teniendo más propiedades que el ajo.

Ya no resulta divertido comentar una vez más que el Opus Dei, es un conjunto de fascistas ungidos soplanucas desde el tiempo de Balaguer.

Entonces, se sigue el hilo conductor que muestra la televisión. Instalan el debate público de la energía nuclear. ¿Casas para los allegados, término total de las deudas habitacionales, educación gratuita, atención de salud para todos, sin cheques en blanco? Temas que no tienen ningún auge en Twitter.

A la par exigen que el factótum del capital del Norte, venga a Chile y pida perdón por atrocidades pasadas. Claro, resultaría hasta folclórico y de realizarse aquello, sería un “triunfo” demoledor y lo más probable es que cambiaría la historia de la humanidad.

Ok. I am sorry. ¿Y? He ahí, en el cénit de la demagogia a algunos.

¿No sería sensato preguntar por qué ese olvido con Yemen y esa actitud de matonaje contra Libia?

Es frágil la memoria, aquel país aportó, específicamente Gadafi, con bastantes millones en relación a la internación de armas en la década de los 80, contra la dictadura, aparte de otros jugosos aportes para los mismos combatientes manilargas de siempre, que ahora usan corbata y sólo viajan en auto. Y sobre lo mismo, ni siquiera pensar, que alguno de esos beneficiarios explique la metamorfosis del presidente Socialista de Libia.
A prosópito
¿Qué tal aquellos imbéciles que se pasean haciéndose pasar por anarquistas? Que no le trabajan un día a nadie, que se roban lo que pueden de las organizaciones, que combaten al capital, sólo pidiendo dinero para cervezas, que leyeron la tapa de algún libro de Malatesta y son abyectamente destructivos contra aquellos que intenten organizarse. Que justifican todos sus defectos con el cuento de ser “libres e independientes” Ratafustanes de pelo largo y cerebro enano. Enemigos número del Anarquismo.
Es más que obvio que el estar aquí obedece más a un acto reflejo que a una convicción.

La presencia cuando es fingida, no tiene sombra.
El Socioistmo planteado por toda la mutación omnívora hedonista de cargos y cargas, son otros que no pasan de ser meros tiros al aire, simples zapadores enviados de otros cazadores más fuertes.

Salta a la palestra aquel Socioista de apellido Rossi, una verdadera papa frita. Crujiente, esbelta y dorada y de conocidos efectos sobre la salud.
Incontinenti
El asunto es que resulta bastante fácil esconderse detrás de una ideología, realmente cómodo repetir los conceptos de otros, redundar en la sabiduría ajena y excluirse de lo propio. Porque, ¿de qué sirve atacar la miseria económica, cuando olvidamos adrede, criticar nuestra propia miseria o impericia?

Al parecer, algunos piensan que el Socialismo, el Indianismo ó el Anarquismo, nos convertirá en hermosos seres humanos, por el sólo hecho de existir un equitativo ente regulador de la economía.

Por mucho que el materialismo dialéctico ofrezca cierto Constructo de los procesos mentales, eso no garantiza absolutamente nada. ¿Cómo regular y profetizar el fruto de los procesos productivos neuroquímicos en las personas?
Sí sólo lo económico, es el bálsamo de Fierabrás, la panacea que todo lo cura, ¿entonces a qué se debe el comportamiento de algunos muchos ilustres ángeles zurdos?

El estar ocupados siempre en criticar lo externo, quizás es una excusa para no criticarnos por dentro. Aquello es una clara y flagrante contradicción dialéctica en su infinita sapiencia de modificarnos, de evolucionar, no involucionar.
Ser de izquierda no es un don, no es una condición transitoria, es una actitud coherente con lo que se dice. Ser de izquierda o abogar por un sistema justo no nos canoniza, ni inmuniza contra los males que denunciamos. De estar equivocado, ¿Cuándo, cómo, ocurrió aquella unción de perfeccionamiento intrínseco sobre aquellos elegidos?

Un verdadera revolución, un verdadero cambio, debe estar fundamentado en el amor, lo demás, meras monsergas apestosas,
Deja Vu
Cuando la desigualdad y las injusticias llegan a un límite insostenible se levanta desde el fondo del océano popular, una ola de protestas. Un maremoto social contra toda corriente draconiana.

Sin embargo, sobre la cresta de esa ola social, se puede apreciar a destacados sufistas de izquierda conduciendo ese caballo marino hacia sospechados y poco originales puertos.

Vayámonos preparando, en los próximos 20 años no habrán grandes cambios en Chile.

Todo seguirá igual. En lo medular no habrá ni el más mínimo cambio.

El árbol social será dominado sin contrapeso por hojas amarillas y verdes.

En Chile, la izquierda no existe. Simplemente no existe. Lo que existe, es un simple conjunto de personas, quizás bienintencionadas, improvisando todo el tiempo. Los demás, pequeños burgueses gentil hombres que pretenden modificar un sistema perverso en sí mismo, con un par de reformas.

Cada vez que estalle la olla social por tanta presión, la válvula de escape serán las elecciones. A la cabeza estarán aquellos que se dicen de izquierda, tratando de arrear ovejas a la tranquilidad institucional, como buen zagal del sistema**

De portada

Hay muchos medios de información de izquierda que NO toleran el cuestionamiento contra la izquierda. Parecieran medios de comunicación manejados y manipulados por esos mismos, que supuestamente son, los liberadores del mundo. Si son padres de familia, aquello de “Sí no te gusta, te puedes ir” no les debe parecer ajeno. Nada de arreglar o tomar criticas. Hipócritas, farsantes de facsímiles sólo acordes al son que de ellos emana. Las líneas redactadas deberían decir: “Muerte al sucio capitalista opresor del mundo, viva la clase desposeída” para que sea del gusto de los dueños del monopolio de los medios de izquierda.

Los medios de comunicación, son la avanzada más fuerte que tenemos, más fuerte que las balas, que los discursos, que las huelgas o los paros. ¿Dudas? Sólo basta con preguntarles a los estudiantes secundarios, aquello de nombre ¿Revolución Pingüina? Entre miles de ejemplos más.
Vamos a pedales, mientras ellos viajan en jet. Discutimos lo que ellos quieren que discutamos. Nos peleamos las sobras, mientras ellos van de compras.

Oda a lo inútil, emana de ciertos acordes, párrafos, poemas y proclamas que no sirven más que de adornos. ¿Tal vez se repiten una y otra vez los mismos errores tácticos o estratégicos?

La Izquierda, un Coloso, una Amazona en llamas, donde lo normal es que sigamos perdiendo, lo extraño sería que empatáramos y lo milagroso, que ganásemos.

No es arenga, ni monserga, sino el más claro, honesto parecer.
Hasta la Victoria, Always…
(Fragmento)
**Extracto de un artículo del año 2005.

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