viernes, 4 de marzo de 2011

Gobierno al borde del nocaut

Alberto Ampuero (especial para ARGENPRESS.info)

Justo cuando el gobierno estaba a punto de suspender las operaciones de sus departamentos el 4 de marzo cuando expira la actual medida provisional que suministra fondos para su funcionamiento,… es salvado por la campana.

Barack Obama se mostró dispuesto a "firmar cualquier propuesta seria” para reducir el déficit, con tal de lograr un acuerdo sobre la financiación del Gobierno para evitar su cierre.

Debido a que el congreso nunca llegó a aprobar el presupuesto para el año fiscal 2011, que comenzó en octubre, el Gobierno estaba gastando este año conforme a una legislación de emergencia que debe ser renovada por el Congreso.

Los republicanos reconocían los riesgos de una parálisis fiscal del gobierno, pero no titubearon en considerar que la coyuntura podría usarse para imponer cambios en la manera como se maneja la economía desde la Casa Blanca.

"Tenemos una responsabilidad moral para enfrentar los problemas que tenemos. Eso significa recortar el gasto y frenar el Gobierno, pero no cerrarlo", dijo el líder de la mayoría republicana en la Cámara, John Boehner

Los republicanos exijieron fuertes recortes en el presupuesto actual antes de abordar el de 2012.

Aceptado el trato, los republicanos, mayoría en la Cámara de Representantes, aprobaron una nueva provisión de fondos temporal, que tendría una duración de dos semanas, hasta el próximo 18 de marzo.

No es gratis

La medida contempla un recorte de 4,000 millones de dólares en los gastos del Gobierno durante ese periodo.

Según la propuesta denominada “Resolución de Continuación”, divulgada por el Comité de Gastos de la Cámara de Representantes en su página web, se cancelaría la financiación de ocho programas -la mayoría del Departamento de Educación- por importe de 1,240 millones de dólares. Los restantes 2,700 millones se ahorrarían en partidas individuales presentadas por los congresistas para sufragar proyectos determinados en sus circunscripciones electorales.

Con esta nueva resolución temporal, ambos partidos consiguen ganar tiempo para continuar negociando un pacto presupuestario que permita al Gobierno federal seguir funcionando hasta el 30 de septiembre, cuando concluye el actual año fiscal.

La lucha para llegar a un acuerdo a largo plazo se presenta difícil en las próximas dos semanas

A mediados de febrero, los republicanos aprobaron un recorte de 61,000 millones de dólares del gasto público para lo que queda de año fiscal. Los demócratas rechazaron esta reducción al considerarla exageradamente severa y quieren llegar a un compromiso con los republicanos

Se avecina pues una dura batalla donde no está claro qué pasará con programas sociales clave

Pero antes que siquiera lleguemos a esa encrucijada, los republicanos tendrán otra oportunidad de imponer un trato verdaderamente malo al presidente Obama, advirtió el economista Dean Baker

Según los cálculos oficiales, entre marzo y mayo de este año el gobierno tocará su techo de endeudamiento autorizado por el Congreso, fijado en 14,3 billones de dólares

Los aumentos en el límite de deuda han acompañado necesariamente el aumento en la deuda general del gobierno. Esos aumentos han sido especialmente sorprendentes en los últimos 10 años. El límite es ahora de 14,3 billones (millones de millones) de dólares. El límite fue de 5,72 billones en septiembre de 2001. Es una tasa de aumento de más de 10% por año.

En los dos años de presidencia de Barak Obama la deuda nacional casi se duplicó, pasando de 7,6 billones en enero del 2005 al comenzar el presidente George W. Bush su segundo mandato a 10,6 billones el día que llegó a la Casa Blanca Obama y a 14,02 millones en la actualidad, lo que, en esencia, impedirá que el gobierno se endeude más.
Dado que el gobierno ya tiene un déficit sustancial, y que su gasto excede sus ingresos, el llegar a este límite significaría que el gobierno no tendría suficientes fondos para pagar por todos sus programas. Significaría, también, que el gobierno no podría hacer frente a los pagos por concepto de intereses o principal sobre deuda que se le acercan; de hecho, esto lo obligaría a incumplir dichos pagos.

La perspectiva de que el gobierno incumpla el pago de su deuda, dice Baker, crearía una suerte de escenario del fin del mundo, con un despliegue similar de advertencias de desastre por parte de los republicanos, que, probablemente, nos llevarían a un escenario en el que el presidente Obama firmaría, como ya ha ocurrido en otras ocasiones, cualquier acuerdo de techo de endeudamiento que le presente la Casa de Representantes Republicana, aún si incluye la privatizacion de la Seguridad Social y de Medicare y grandes recortes o la total eliminacion de otros programas sociales importantes.

¿El argumento de la administracion?: que no tenemos alternativa.

Alberto Ampuero es periodista de Riverside, California.

Fuente imagen: Chuck Kennedy - White House

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