miércoles, 23 de marzo de 2011

Guatemala: Divorcio presidencial genera conmoción e indignación

CERIGUA

La noticia de que el Presidente de Guatemala, Álvaro Colom y su esposa, Sandra Torres, tramitan su divorcio en aras de que la Primera Dama participe en la contienda electoral de este año, como candidata a la primera magistratura, generó conmoción e indignación entre diversos sectores, como abogados, iglesias y ciudadanos.

Profesionales del derecho y constitucionalistas opinan que este divorcio constituye “un fraude de ley”, porque la pareja admite que opta por ello para evadir el impedimento constitucional que tenía Torres para postularse a la Presidencia, por ser la esposa del gobernante.

Los principales directivos de la coalición Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) y Gran Alianza Nacional (GANA) convocaron a una rueda de prensa, sin permitir preguntas, en la que argumentaron que los Colom decidieron divorciarse “para evitar más manipulaciones políticas de la oposición y acusaron de pretender desgastar a las instituciones del Estado”.

Alejandro Ballsels, del Centro para la Defensa de la Constitución, aseguró que la pareja presidencial ha cometido fraude a la Carta Magna, opinión en la que coincidió Roxana Baldetti, secretaria general del Partido Patriota, al asegurar que el divorcio voluntario, como lo plantea la pareja presidencial, es un fraude de ley, porque tiene el único propósito de obtener una candidatura presidencial.

Carlos Molina Mencos, abogado constitucionalista, dijo que la acción de los Colom es una falta de respeto a la institución del matrimonio; “como personas públicas deben dar el ejemplo y lo malo es que hacen estas acciones sólo por la posibilidad de una candidatura; significa que si ganan se pueden volver a unir, y si no, también se unirían; esto es una burla”, advirtió.

Álvaro Colom y Sandra Torres se casaron el 20 de febrero de 2003 y su matrimonio fue cuestionado por quienes aseguraban que solo habían efectuado una ceremonia Maya; a pesar de que en varias ocasiones el Mandatario aseguró que no se divorciarían para dar paso a la candidatura de su esposa, porque sería inmoral, ambos esperan ahora el avance del trámite de separación legal.

Según jueces de familia, un proceso de divorcio tarda aproximadamente dos semanas luego de la solicitud; Colom y Torres presentaron la demanda el pasado 11 de marzo, ante el Juzgado Segundo de Familia, por lo que se prevé que el fallo se dé a conocer en los próximos días.

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