CERIGUA
En un artículo publicado en el diario Prensa Libre, Alamilla, anotó que “hoy los campesinos son noticia, hay protestas, se alzan las voces, se escribe y se condenan los hechos, en unos días pocos recordarán el incidente y nadie se preguntará con esos seres humanos que se quedaron sin nada”.
De acuerdo con la profesional de la información, esto ha sido una clara muestra de lo inútil que han sido las mesas de diálogo, que la paciencia que ha tenido el movimiento campesino ha sido retribuida con traición, que a los terratenientes lo único que les interesa es la riqueza y que el sistema de justicia actúa de acuerdo a esas circunstancias.
Seguramente la Ley de Desarrollo Rural seguirá engavetada y el presidente continuará con el discurso de siempre, hasta que el escenario de la inseguridad alimentaria nos alcance de nuevo, dijo Alamilla.
En uno de los desalojos, realizado en la comunidad Miralvalle murió un labriego, otros más fueron heridos, varios ranchos fueron quemados y mujeres y niños afectados seriamente.
Los desalojos perpetrados por fuerzas del Estado y grupos paramilitares, según denuncias de las organizaciones campesinas, se realizaron cuando todavía estaba en Guatemala el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, agregó la comunista.
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