martes, 22 de marzo de 2011

José Luis Mangieri recuerda a Alcira Fidalgo desaparecida en la ESMA: “No podrán con nosotros, siempre volveremos a empezar”

Mario Hernández (especial para ARGENPRESS.info)

En la emisión del 25 de marzo de 2004 del programa radial “El Reloj”, recordamos a Alcira Fidalgo, detenida-desaparecida durante la dictadura militar en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Para hacerlo contamos con la presencia de José Luis Mangieri, director de La Rosa Blindada y editor de “Oficio de Aurora”, libro de poemas y dibujos que la recuerdan, recopilados por Reynaldo Castro, poeta jujeño.

ER: ¿Qué nos podrías comentar de Alcira?

JLM: La conocí cuando tenía 7 años, cuando visité Jujuy en 1956. Para esa época el padre, Andrés Fidalgo, era abogado de presos políticos y gremiales. Ella fue detenida-desaparecida en diciembre de 1977. El año anterior estuvo alojada en mi casa, luego nos tuvimos que ir pero ella se quiso quedar. Cuando la desaparecen, un joven ensayista y poeta jujeño, Reynaldo Castro, comienza a darse cuenta que hay varios amigos de ella que tenían dibujos. Ella había estudiado con Medardo Pantoja, ese gran pintor jujeño. A partir de ese momento Castro empieza a recopilar poemas y dibujos. Los padres no sabían de esta actividad de Alcira que militaba y vivía en Buenos Aires. Fue gracias a Reynaldo Castro que salió “Oficio de Aurora”, un excelente libro que los Fidalgo me acercaron para editar hace un par de años.

ER: Los crímenes de la dictadura nos privaron de talentos muy valiosos como Alcira aunque afortunadamente este material ha podido ser rescatado y publicado.
¿En qué circunstancias conociste a la familia Fidalgo en 1956?

JLM: Yo tenía un amigo en Buenos Aires, hoy el importante poeta Néstor Groppa, que me invitó a visitar a Andrés Fidalgo. Fuimos a su casa a tomar unos mates y me quedé 2 meses. A partir de ese momento nos hicimos íntimos amigos. Casualmente vengo de Jujuy donde presentamos un nuevo libro que se llama “Con vida los llevaron” que recoge testimonios de las madres y familiares de detenidos-desaparecidos de la provincia.
Alcira era una militante muy tozuda, personalmente la quise convencer en el 76 de retroceder en orden y no seguirla porque la derrota ya estaba y había que reconocerla, pero no me hizo caso. El padre había estado detenido casi 2 años por su actuación como abogado de presos políticos y gremiales. Aunque no estaba afiliado a ningún partido era un abogado muy consecuente, muy solidario. Pocos días antes de la desaparición de su hija aceptó una invitación de su hermano radicado en Venezuela y se exilió en ese país. También había posibilidades de llevarla a Alcira, traté de convencerla pero, como te decía, lamentablemente no pude hacerlo.

ER: Precisamente en la contratapa de “Oficio de Aurora” escribís que “Alcira siguió la pelea, aún bajo los genocidas, contra toda esperanza. Que es el combate más duro y en el que ella triunfó”. ¿Qué edad tenía Alcira Fidalgo cuando fue secuestrada?

JLM: 28 años.

ER: Hiciste referencia a este nuevo libro “Con vida los llevaron” de Reynaldo Castro que además escribe un excelente prólogo en “Oficio de Aurora” donde rescata la biografía de Alcira pero, también editaste un libro de Andrés Fidalgo, “Jujuy 1966-1983” sobre las violaciones a los Derechos Humanos cometidas en la provincia o contra personas vinculadas a ella. ¿Cómo explicás esta importante recopilación de datos en relación a la represión en Jujuy? Convengamos que no es común encontrar un registro tan exhaustivo como el que ha recopilado Andrés.

JLM: Encontró más desaparecidos Fidalgo que los organismos de Derechos Humanos de Jujuy. Lamentablemente registró 10 ó 12 casos más. Cuando presenté el libro dije que ojalá en cada provincia hubiera un Fidalgo, qué interesante sería que apareciera alguno en Córdoba, Rosario, Buenos Aires, por ejemplo, que se dedique a este tipo de investigación, porque así como tuvimos de enemigos a los genocidas, ahora el enemigo que tenemos que enfrentar es el olvido. Si olvidás se puede volver a repetir. Yo creo que este tipo de libros por ahora sólo han salido de Jujuy, de otro lugar no conozco, me comentaron que en Salta comenzaron a hacer algo parecido. En el caso de “Con vida los llevaron” además recrea la época, hasta cómo se vestían siendo chicos quienes luego se convirtieron en militantes.

ER: ¿Qué significa para vos el 24 de marzo de 1976?

JLM: Desde el punto de vista histórico, a comienzos de la década, habían gobernado Allende en Chile, Torres en Bolivia, que luego fue asesinado en Buenos Aires, los generales peruanos, etc. Creo que nuestras sociedades iban hacia un cambio. Una vez que los EE. UU. se retiraron de Vietnam, donde sufren por primera vez una derrota militar en toda su historia, porque Corea había terminado empatada, pero en Vietnam pierden, entonces se ocupan de nosotros, de América Latina. Fundamentalmente, era un programa económico el que ellos intentaban imponer destruyendo previamente a la clase obrera organizada que no los dejaba dormir. Aparte el auge desde el punto de vista intelectual, el papel de los estudiantes, las Universidades, las tomas de fábricas, eran cosas que el sistema no podía soportar. El golpe significó un retroceso. Raúl González Tuñón me decía que el golpe del 30 fue un retroceso para la generación del 22, la de Borges, los hermanos Tuñón, etc. Lo mismo significó el golpe del 55, incluso contra Frondizi. Este es un país que nunca se queda quieto, incluso ahora que estamos económicamente en baja fijate la actividad intelectual y cultural que hay. Si a la Argentina la soltás un poquito se te va de las manos. Fijate con Illia, “la tortuga”, ¿qué tortuga? A Illia lo tiran abajo por querer sacar la Ley de Medicamentos y no firmar los contratos petroleros. Eso iba a hacer la tortuga, nombre que le puso Jacobo Timmerman y después se arrepintió. Si a este país lo dejás, realmente tiene un desarrollo que al sistema se le va de las manos. Ahora los tiempos están muy acelerados desde el punto de vista político. No estamos acostumbrados a ver bajar el cuadro de Videla en el Colegio Militar, lo de la ESMA, en materia de Derechos Humanos. La parte socio-económica es otro cantar.
El golpe de 1976 vino a parar el desarrollo de un país que se les iba de las manos en todos los niveles. Fijate que la dictadura de Pinochet fue genocida, igual que la de Uruguay, pero no rastrillaron el país hasta el esqueleto como hicieron acá. No pienso que Argentina sea la Francia de América del Sur y todas esas macanas, pero es un país potencialmente muy importante. Aún hoy la gente que viene de afuera ve el desarrollo cultural aunque económicamente nos hayan destruido bastante. Si ahora nos empezamos a poner nuevamente en puntitas de pie ojalá que podamos seguir adelante. Te reitero, el golpe vino a frenar un desarrollo progresista porque al sistema Argentina se le escapaba de las manos y está recontracomprobado el papel que jugaron personajes como Henry Kissinger, tanto aquí como en Chile.
De todos modos, yo siempre digo que no podrán con nosotros, siempre volveremos a empezar.
Reproducimos algunos poemas de Alcira Fidalgo publicados en “Oficio de Aurora”, Libros de Tierra Firme, 2002, Buenos Aires, Argentina, que forma parte de la Colección de poesía Todos bailan, dirigida por José Luis Mangieri.

RIOS SECOS transitan
el largo territorio
de mi cuerpo.
Crecen montañas,
caen piedras,
rumorea el monte aquí adentro
y florecen los tarcos en noviembre.
El huracán sacude mi arboleda.
Afuera está la piel
en calma tensa.

VIENEN TODAS LAS VOCES
cantando
vienen a vivir conmigo
los ausentes
¿Dónde están?
Yo pregunto. Yo respondo
nadie sabe.

A LO LEJOS, LOS CERROS. A lo lejos.
He traído la tierra que más quiero
atrapada en los ojos,
enredada en el pelo.

Entre esas montañas,
guardo la leve fibra
que me une a la vida.

Nota:
1) Alcira Fidalgo: El 4 de diciembre de 1977, durante las primeras horas de la tarde, en la entrada de un cine de la calle Lavalle, fue secuestrada por Alfredo Astiz y un grupo de tareas. Desde el día que la detienen y hasta febrero de 1978, fue vista en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). En ningún momento se dejó abatir, es más: por su constante aguante, sus compañeros de cautiverio la llamaban la “Biónica”. (Del Prólogo de Reynaldo Castro a Oficio de Aurora de Alcira Fidalgo. Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 2002).

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.