jueves, 31 de marzo de 2011

Los exportadores de democracia

Jaime Richart (especial para ARGENPRESS.info)

A las democracias demoliberales no les basta con corromperse a sí mismas. Encima se constituyen en exportadoras de la corrupción al tiempo que evidencian su determinación neocolonial y depredadora. No hacen más que seguir la estela de sus antepasados dedicados a la conquista bajo la excusa de la evangelización y luego al pillaje colonial bajo la del protectorado o fórmulas similares.

Obsérvese, por ejemplo en España lo que en materia de corrupción da de sí este país y lo que ha sido su inmediato pasado y cómo de viciada nació en ella esto que llaman democracia. Y sin embargo, en lugar de atajar sus corruptelas los sucesivos gobiernos se atreven a arengar a otros países acusándoles de todo, y a defender allí los derechos humanos que no respetan aquí donde por fuentes fiables sabemos que tampoco se respetan. Desde luego esta osadía si bien es constante en la política, desde el punto de vista antropológico y moral es inadmisible.

Porque que la corrupción es una costumbre nacional lo prueban los propios protagonistas. A cada acusación de desfalcos, prevaricaciones, cohechos o abuso de poder formulados por el psoe (o la justicia) contra el pp, responde el pp con otra batería de lo mismo contra el psoe. Tal para cual.

Es obvio que, en general y aunque sólo sea por la cuantía, lo trajinado por los miembros del psoe palidece ante lo malversado por los del pp. Sólo en la trama gürtel debe haber casi una parte del pib...Pero independientemente de la desproporción notoria entre los desfalcos y los gestos desprovistos de toda ética de los del pp -como ese reciente del eurodiputado del partido, un tal Pablo Zalba, que pactó con un lobby cien mil euros al mes a cambio de introducir una enmienda en una ley debatida en el parlamento europeo-, los legajos que implican a centenares (¿o miles?) de políticos de los dos partidos mayoritarios son tantos, que manchan al resto y permiten decirque, desgraciadamente, gran parte de la clase política está podrida, y que lo que menos le preocupa a ésta es el bien común. .

Y es que en la política, como en la sociedad civil, la podredumbre hace acto de presencia no sólo cuando se corrompe uno a sí mismo, también cuando se corrompe a otro y cuando quien tiene el deber de estar vigilante mira a otra parte y se hace cómplice por negligencia o para poner el cazo.

Por todo ello digo y afirmo que España, en pañales de democracia, es un inmenso vertedero político y otro estercolero, el judicial, que trata suciamente lo político siempre a favor del pensamiento único. (Véase, si no, qué hacen los tribunales "nacionales" con las aspiraciones legítimas soberanistas de vascos y catalanes, sin ir más lejos). Pero al mismo tiempo y a juzgar por su participación en cada guerra a lo largo de estos últimos diez años, España es uno de los países más empeñados en exportar democracia a bombazos como excusa para participar en el saqueo de petróleo. Esta felonía contra la ética universal la han compartido hasta ahora todos los gobiernos que se han ido sucediendo a lo largo de 30 años de farsas. En todos los países "demócratas" cuecen habas, pero España debe ser, con Italia, la primera en el ránking de Europa en corrupción y en voluntad de montaje. Y está en el cuadro de honor en el ansia de exportarlas. Ya se sabe, siempre hablan los que más motivos tienen para callar...

En las dictaduras y los totalitarismos, en las teocracias y las satrapías, al menos todo el mundo sabe a qué atenerse. En cambio en estas democracias de guardarropía se proclama una cosa y luego se hace otra. Pero es que por si esto fuera poco, no es que no haya dictadores en las instituciones, en los municipios y en las autonomías; no es que no haya caciques, ni abusadores de poder, ni tantos que pisotean los derechos humanos, ni torturadores, ni ricos y enriquecidos, en ambos casos a costa del pueblo… es que en ellas, comúnmente, unos están velados, otros disfrazados, otros en la sombra, y otros, a las claras, sostenidos con argucias por lo que queda del anterior aparato represor.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.