viernes, 4 de marzo de 2011

México: José Rogelio Álvarez

Teodoro Rentería Arróyave (especial para ARGENPRESS.info)

México tiene una, única enciclopedia: “La Enciclopedia de México” y un, único creador, José Rogelio Álvarez Encarnación quien hoy dejó este mundo para entrar a la inmortalidad de los grandes en la historia de la humanidad.

Tuvimos la oportunidad de disfrutar en familias al colega, quien en toda momento presumía de sus orígenes de reportero, redactor, jefe de sección, jefe de información y jefe de redacción de la revista Tiempo. De sus colaboraciones en las revistas Historia Mexicana, Mañana y De América; y de haber dirigido la revista El Maestro: el Itinerario de los Ferrocarriles Nacionales de México, convertido por él en un medio de difusión de los bienes del patrimonio cultural, y el libro Noticias de Jalisco.

En una época fuimos inseparables tres parejas, que nos reuníamos en nuestras respectivas casas o en algún restaurante: José Rogelio, su esposa, la querida Elenita; el arquitecto Oscar Ceballos y su no menos querida Celia, Silvia y el autor. Qué charlas, discutíamos de todo y de nada, todo adosado con la agudeza del ingenio y la esgrima mental era más que necesaria.

La última vez que disfruté el buen trago, siempre amantes del buen tequila, él como buen jalisquillo, y la buena comida fue en la antigua cantina La Guadalupana de Coyoacán, llegó con su hijo mayor, quien amable se despidió para que los colegas disfrutáramos y recordáramos aquellas tertulias familiares, que se interrumpieron por la partida primero de Elenita y luego del arquitecto Ceballos.

Nuestra última conjunta batalla la dimos cuando nos unimos a la propuesta del Congreso de Jalisco para que el Senado de la República le entregara en el 2004 La medalla Belisario Domínguez. El gremio organizado: el Club Primera Plana, La Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX, y la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP-México se unieron a la causa.

Qué mejor recipiendario había para recibir una presea que reconoce al mártir de las libertades de prensa y expresión, que José Rogelio, estupendo periodista, reconocido y laureado escritor y creador de la Enciclopedia de México. Llegó tarde la promoción, ya gobernaba el Partido Acción Nacional, había molestado al gobierno de Vicente Fox Quesada su declaración de “que le preocupaba la dependencia con Estados Unidos”, además de que había que imponer la presea a una propuesta de Los Pinos, y obvio, de la propia bancada blanquiazul, como si tales premios fueran asuntos de intereses gubernamentales y partidarios, este comentario sin demerito del laureado en tal ocasión. El Estado Mexicano le debe un gran homenaje a José Rogelio Álvarez cuyo legado es imposible resumir en esta entrega.
Recuerdo una de sus charlas, nos levantamos de la mesa hacia la barra para seguir disfrutando de su palabra, cuando descubrió que sobre la misma había una licorera con sus copas de barro de Tonalá, comentó: esta pieza es de “petatillo”, déjame decirte que esta cerámica se había perdido, y fui a convencer a los artesanos de la nuevas generaciones de que tenían que rescatarla y aunque existía la cultura de boca a boca la tenían olvidada, les ofrecí enseñarles la técnica y es así como ahora tiene auge y tú tienes en tu casa una obra de colección.

Ya entrado en años, José Rogelio se vestía de blanco y con mi esposa Silvia y otros amigos nos echamos algunos partidos de tenis, él decía que sólo le daba para pelotear, pues como no, le reclamaba amable, si la cancha -de la hermosa casona de la calle de Convento en Churubusco-, la convertiste en jardinera.

Cuando fungía como director general fundador del Instituto Mexicano de la Radio, conocí a José Rogelio a través de la colega Beatriz Villagarcía, también Jalisquilla, quien fungía como gerente de Radio México Internacional. Me pidió mi biografía para incorporarla a la Enciclopedia de México, me tomó de sorpresa pero al mismo tiempo me pidió que escribiéramos la ficha sobre la radio, así lo hicimos, fue un alto honor y se inició la amistad que traspasa los umbrales de la vida.

La obra de José Rogelio, en el periodismo, en el servicio público y en la iniciativa privada es vastísima, recordemos que fue Coordinador General de Difusión en el Comité Organizador de los XIX Juegos Olímpicos, desde ahí promovió la publicación del Manual Deportivo Olímpico, UTEHA, 120 mil ejemplares. Planeó la expansión del Banco del Pequeño Comercio y fue director administrativo de Diesel Nacional, S. A.

Nació en su querida Guadalajara el 12 de junio de 1922, su último suspiro, este 3 de marzo de 2011, en su no menos querida Ciudad de México. Creador por naturaleza tuvo dos aficiones en la vida: la cultura en todas sus expresiones y hacer amigos. Con tu despedida física, José Rogelio Álvarez has entrado a la inmortalidad de los grandes de la humanidad.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.