miércoles, 13 de abril de 2011

Argentina: Recluso ahorcado en Coronda. Una tragedia más en las cárceles santafesinas: Otra muerte evitable

Horacio Çaró (REDACCION ROSARIO)

El lunes pasado otro preso se fue de este mundo. Se lo encontró ahorcado, en una celda llamada “de disciplina” del pabellón 8 de la cárcel de Coronda. La Coordinadora de Trabajo Carcelario (CTC) difundió un comunicado en el que expresa: “Los internos allí alojados, hace más de un mes en algunos casos, vienen solicitando traslado a otras unidades y, por ese motivo, pese a no encontrarse sancionados, se encuentran en el pabellón disciplinario”. El documento revela: “No hay ningún seguimiento por parte de salud mental de los internos que se encuentran en estas condiciones”. El 22 de marzo pasado este medio denunció que ya habían muerto cuatro reclusos en 2011. Sumado el deceso de José Ferrari, la ominosa estadística resulta en una muerte cada veinte días en cárceles de la provincia.

El comunicado de la CTC observa que “el régimen en dicho pabellón (el 8 de Coronda, donde murió Ferrari), sin lugar a dudas atenta contra la dignidad humana, en cuanto se encuentran todo el día encerrados, sin actividad alguna”.

La grave denuncia añade que “sin lugar a dudas, el encierro en las condiciones que se viven en dicho pabellón llevan a los internos a un estado de indignidad y desesperación que los lleva a tomar medidas extremas contrarias a su integridad física y sus vidas”.

Para tener una idea de lo que viven los reclusos de Coronda, vale la pena detenerse a analizar lo que relata la CTC: “La comida llega cruda, y tienen que pedir agua, porque no hay en las celdas. Muchas de las tarimas donde duermen se encuentran rotas o partidas”. Y se agrega, desnudando la nula receptividad de las autoridades penitenciarias, que “como CTC, planteamos la semana pasada que alguna situación como ésta (una nueva muerte) podría producirse, dada la situación en la que se encuentran alojados, más los problemas personales de cada uno, y que se necesita de un seguimiento y acompañamiento serio de un equipo de profesionales para aquellos internos que lo necesiten”. Nada de ello fue previsto por los funcionarios del área.

La CTC postula que “si bien éste es un caso extremo, en el medio quedan los intentos de suicidio, las autolesiones, como amputaciones de los dedos o cortes en distintas partes del cuerpo, como forma de reclamo frente a traslados o en la ejecución de la pena”.

Consultada por Redacción Rosario, Lilian Echegoy, integrante de la CTC, un organismo que trabaja desde hace años con los internos, destacó, tal como lo exhibe el comunicado: “La violencia en los establecimientos penitenciarios de la Provincia cobra sus propias víctimas y produce secuelas penosas tanto en los internos como en sus familias. La pobreza del presupuesto destinado habla de la importancia que le dan los funcionarios políticos del gobierno de la Provincia a la ejecución de la pena privativa de la libertad”.

Piñero en huelga

En tanto, desde el 4 de abril pasado, una huelga general se viene desarrollando en la Unidad Penitenciaria N° 11 de Piñero. A lo largo de un petitorio de 31 puntos dirigido a las autoridades, los internos plantearon los reclamos correspondientes, y cabe destacar que la titular de la Defensoría General N° 7 se hizo presente en ese centro de detención y entrevistó a los delegados de todos los pabellones. Luego de esa entrevista, “la defensora planteó un hábeas corpus por agravamiento ilegítimo de las condiciones de detención”, según confió Echegoy a este medio.

Esos 31 puntos plantean “los problemas más graves de la ejecución de la pena en la cárcel de Piñero, que tienen que ver con la salud, la educación y el trabajo, preceptos básicos que son incumplidos por la administración provincial”, según afirman los propios internos.

Por otra parte, en el petitorio se deja en claro que existen “cuestiones elementales sobre la visita, y graves hechos que constituyen una extensión de la pena a los familiares”.

Durante décadas el socialismo y el radicalismo en la oposición denunciaron con énfasis el funcionamiento del sistema penitenciario de Santa Fe. Hoy, en el ejercicio pleno del Ejecutivo, parecen haber borrado con el codo aquellos justos reclamos, sembrando serias dudas en torno de la verdadera voluntad política para llevar adelante los imprescindibles cambios que necesita tan atroz ordenamiento jurídico-penal.

A pocos meses de abandonar su cargo, el primer mandatario provincial socialista de la historia argentina debería redoblar los esfuerzos y tomar las decisiones que lo reconcilien con sus antiguos ideales y reclamos. O confesar su impotencia frente a tamaño desafío.

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