martes, 12 de abril de 2011

Costa Rica: cómplice de Posada, acusado de masacres, sería extraditado a Venezuela

Jean-Guy Allard

El torturador y asesino Henry López Sisco, ex comisario de la DISIP venezolana y viejo cómplice de Luis Posada Carriles y de su red terrorista, será extraditado por Costa Rica donde se refugió hacia Venezuela donde está acusado de perpetrar las masacres de Cantaura (1982), Yumare (1986), El Amparo (1988), el Caracazo (1989), además de haber participado del asedio a la embajada de Cuba (2002).

El arresto de López Sisco, calificado de “verdugo predilecto de la Cuarta República venezolana” por el sitio web Patria Grande, ha sido ordenado por un tribunal costarricense.

Según fuentes, el Gobierno de Costa Rica, aceptó una solicitud de la Cancillería venezolana a este ex director de la Disip asilado en Costa Rica desde el año 2006 para escapar a la justicia de su país. Sus abogados intentarán este martes de obstaculizar la decisión.

López Sisco ingresó en 1966 a la DIGEPOL, la policía secreta donde su padre ya se “distinguía” y donde iba a aparecerse Posada Carriles, por orientación de la Agencia Central de Inteligencia.

Su talento particular para mortificar a sus víctimas, muy similar a el de Posada, lo destinará pronto a estudios en las academias norteamericanas del terror, como la Escuela de Fort Bragg, sede del Centro de Entrenamiento en Guerra Psicológica, donde estuvo a finales de los años 70.

Cuando regresa a Venezuela, ingresa en la DISIP donde está de Jefe de Operaciones el Comisario Basilio, Luis Posada Carriles, y varios otros cubanoamericanos que se dedican a una sangrienta represión de los grupos revolucionarios.

Este connotado "colaborador" de la CIA llego hasta el más alto nivel de la jerarquía del cuerpo represivo, creará entonces unos comandos especializados en combatir a la guerrilla que se responsabiliza de los sucesivos masacres de Cantaura (1982), Yumare (1986), El Amparo (1988) y del Caracazo (1989).

En la masacre de Cantaura hubo 23 muertos, 14 de ellos presentando tiros en la nuca.

López Sico fue quien orientó las reuniones que tuvieron lugar entre representantes policíacos del gobierno de Carlos Andrés Pérez y el Jefe de la DINA de Pinochet, en agosto de 1975.

Participó al asalto a la embajada de Cuba

Desde Miami donde radica, se señala que Posada y su pandilla han mantenido el enlace con López Sisco, siempre muy vinculado con los círculos terroristas cubanos en Venezuela.

El 12 de abril del 2002, en Caracas, durante el Golpe de Estado contra el Presidente Chávez, este anticomunista furibundo, encabezó el asalto a la Embajada de la República de Cuba, junto al Alcalde del municipio Baruta, Henrique Capriles Radonski (hoy aspirante a la presidencia), Salvador Romaní Jr. y Roberto Alonso. Todos han conspirado de una manera u otra en el caso.

Pertenece a la misma red “anticastrista”, el terrorista Francisco Pimentel, cómplice de los atentados de La Habana de 1997 y Hermes Rojas, quien estuvo torturando con Posada en El Salvador.

Sin mencionar al golpista Alejandro Peña Esclusa, hoy jefe de UnoAmérica, la organización fascista latinoamericana, promovida por ex militares de la Operación Cóndor y cómplice de acciones terroristas.

En noviembre de 2005, el Fiscal general de Venezuela ordenó el arresto para su interrogatorio del banquero Nelson Mezerhane, de la periodista Patricia Poleo, el abogado cubano Salvador Romaní, y del general golpista Eugenio Áñez en relación con el asesinato del Fiscal Danilo Anderson, ocurrido en el 2004. El general Jaime Escalante también estuvo investigad por presuntamente haber participado en el homicidio.

Encabezaba esta lista de sospechosos el policía asesino Henry López Sisco.

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