jueves, 28 de abril de 2011

El acto de Moyano y la pobreza que amenaza a los docentes: Sobre la convocatoria de UDOCBA al paro para el viernes 29

Daniel Cadabón (especial para ARGENPRESS.info)

La mayoría de los gremios docentes provinciales (UDOCBA entre ellos) comenzaron el ciclo lectivo 2011 con un acuerdo salarial en cuotas, que fijó un piso de ingresos promedio de 2400 pesos mensuales por un cargo de maestro, con esto la mayoría de los educadores (más del 90%) se ubica por debajo de la línea de la pobreza y ligeramente por encima del nivel de indigencia.

El promedio salarial de un docente en la provincia de Buenos Aires, es de aproximadamente $ 2400, mientras que los gastos familiares superan los 5000, lo que hace que solamente un pequeño porcentaje de trabajadores del magisterio esté en condiciones de sostener con sólo su sueldo a su familia.

La estrategia de supervivencia para la familia docente, pasa entonces, por la “conquista” de un doble y hasta un triple cargo, transformando así, las famosas 4 horas diarias de trabajo -de las que tanto les conviene hablar a los dirigentes gremiales después de justificar la firma de acuerdos salariales a la baja- en un mito más, similar al que dice que los docentes tienen tres meses de vacaciones.

La “conquista” del segundo cargo, es una estrategia de sobreocupación que busca una mejora en los ingresos, para, de esta manera, adecuarlos a lo que marca la canasta alimentaria y de servicios.

La sobreocupación docente tiene características particulares, que no se dan en todos los gremios y que, más temprano que tarde, termina por provocar un profundo deterioro en sus condiciones de vida, su salud psicofísica y sus relaciones laborales y familiares. El tan discutido “malestar docente”, contra el cual, la burocracia sindical que dirige los gremios de los educadores no hace nada.

Por ejemplo: el maestro/a con doble cargo suma un mayor gasto de movilidad mientras se pasea de una a otra escuela, incrementando con este itinerario una hora, o a veces más, a su labor que no es pagada por la patronal; el resto de trabajadores fabriles, de servicios, estatales, al poseer horarios continuos reducen su movilidad a viajes de ida y vuelta y en general con el descanso diario pago.

Si se da el caso de que el maestro/a realiza su doble cargo en la misma escuela la situación es la misma y hasta a veces empeora, ya que no sólo incrementa el horario de trabajo sin remuneración, sino que, se sabe, siempre “hay algo que hacer para la escuela” en ese horario intermedio que no recibe remuneración alguna.

El caso de los profesores/as la cosa es aún peor. La concentración horaria en una sola escuela es una utopía que alcanza a muy pocos, las horas de viaje mensuales son “horas muertas” desde el punto de vista personal, no son contempladas salarialmente, y esto aunque sean utilizadas para la lectura de pruebas, correcciones o como un simple descanso entre un bloque de módulos y otro.

De todas maneras, semejante “conquista” del doble cargo, no es más que una justificada autoexplotación derivada de los bajos salarios y no alcanza a todos los trabajadores de la educación, con lo que se logra la desigualdad con respecto al ingreso a la docencia, aumentando el número de maestros y profesores desocupados, mientras existe la sobreocupación de otros como una forma de arribar a un salario que lo aproxime al costo de la canasta familiar.

En resumen, la mayoría de las familias docentes deben contar por lo menos con dos ingresos, si su intención es superar la línea de la pobreza, y el docente deberá esforzarse en una mayor autoexplotación personal (más de 50 horas semanales de trabajo) para poder sobrevivir, quitando recursos intelectuales a la calidad educativa y padeciendo graves trastornos psicofísicos para cumplir con una tarea que se hace insostenible ya que de ninguna manera se trata sólo de un proceso de enseñanza aprendizaje.
En las provincias patagónicas, las cosas no son diferentes. Los salarios son más altos (4700 pesos mensuales aproximadamente), pero los gastos superan los $ 10.700 mensuales. Según algunas estadísticas, este nivel de costo de vida hace que sólo un 3% de los docentes esté en condiciones de poder mantenerse sólo con su sueldo. Por supuesto que en nuestro sur las condiciones se agravan con la llegada del frío.

En Santa Cruz, los combativos docentes de esa provincia han rechazado un miserable incremento salarial del 28% ofrecido por el kirchnerista gobernador Daniel Peralta, y se lanzaron a un plan de lucha con paros escalonados que terminó por convertirse en una medida huelguística por tiempo indeterminado a partir de que el kirchnerismo santacruceño mandó a reprimir una protesta pacífica con patotas rentadas al gremio de la UOCRA que, en la provincia patagónica, actúan como un verdadero grupo de represión paraestatal.

Se sabe que en Santa Cruz, tanto las “policías antimotines” fascistas, manejadas por dirigentes gremiales adscritos al kirchnerismo, como los propios funcionarios del régimen, mantienen hacia los conflictos salariales una actitud profundamente represiva; alcanza con recordar al ministro de estado provincial, intimo de Néstor Kirchner y de la actual presidenta, Daniel Varizat, que en un intento asesino, atropelló una manifestación de docentes y estatales con su poderosa 4X4, en agosto de 2007, lesionando a mas de 20 manifestantes, algunos de gravedad.

ADOSAC, el gremio docente santacruceño, sigue el paro por sus derechos salariales y por el juzgamiento de los represores de la violenta patota que atacó a docentes y estatales en la manifestación a la vera de la ruta que conduce a la ciudad de 28 de noviembre, el 12 de abril pasado.

Ni UDOCBA ni la CTERA, ambos gremios de filiación kirchnerista, han convocado a un paro en apoyo a la lucha de los docentes santacruceños.

Para la central nacional de los docentes (CTERA) el paro de los educadores de Santa Cruz “no existe”, porque su existencia pone en cuestión a los propios métodos del gobierno nacional de Cristina Fernández, que apaña a los Peralta y sus métodos mafiosos. Para UDOCBA, que responde a la CGT nada de esto tiene importancia, UDOCBA apaña los métodos patoteros, como cuando apañó a los Pedraza y al resto de patotas que combatieron y reprimieron como tercerizadas policiales a todas y cada una de las luchas que el movimiento obrero y los trabajadores llevan adelante en forma independiente del corsé sindical.

El acto de Moyano, al que UDOCBA adhiere con un paro, es un llamado a la desmovilización de los trabajadores porque lo que intenta es regimentar la voluntad de los docentes detrás de los postulados de una burocracia sindical-empresarial que explota a los trabajadores; el acto, forma parte además, de una estrategia burocrática con vistas a las elecciones de octubre de este año, donde Moyano presiona para meter sus peones en las listas colectoras del oficialismo. Finalmente el acto de Moyano no representa los intereses de los trabajadores en general, como el paro convocado por UDOCBA no representa los intereses de los trabajadores en particular.

Moyano se ve representado en la asunción de los patrones de la UIA, no en un acto de masas.

Moyano es COVELIA, es peajes, es el Belgrano cargas, un empresario mafioso con un pasado más mafioso aun.

Los docentes de la provincia de Buenos Aires deberían exigir parar en apoyo a nuestros hermanos de Santa Cruz en lucha y no prestarse a una interna política dentro del partido oficialista. La crisis de esta interna queda manifiesta cuando la propia presidenta se niega a participar de un acto que la tiene como figura central.

El paro de UDOCBA es un paro oficialista, que beneficia a los rentadores de barras bravas. El acto de Moyano es un acto de la burocracia asociada con los autores materiales e intelectuales del asesinato de Mariano Ferreyra,

Apoyar a los docentes de Santa Cruz y a la lucha en contra de la burocracia sindical que entrega a diario los derechos de los trabajadores es darle la espalda a este tipo de convocatorias.

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