martes, 12 de abril de 2011

El SJR exige protección para haitianos víctimas de redes de trata y tráfico en Suramérica

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“Desde hace tres años aproximadamente, Suramérica se ha convertido en un nuevo polo de migración para los haitianos”, informó, en rueda de prensa el pasado 8 de abril en Quito, el coordinador regional de incidencia del SJR LAC (Servicio Jesuita a Refugiados para Latinoamérica y el Caribe) para Haití, el Señor Wooldy Edson Louidor.

Sin embargo, a medida que crecen los flujos haitianos hacia Suramérica, intensifican sus actividades las redes de trata y tráfico que traen a los haitianos desde Haití a Ecuador y Chile, con falsas promesas de estudio, de trabajo e incluso con ofertas de viaje a Estados Unidos de América y a Guyana Francesa, reveló el Sr Louidor.

En la rueda de prensa, el Servicio Jesuita a Refugiados (SJR) denunció esas complejas redes de trata y tráfico que operan desde Haití, en los lugares de tránsito tales como República Dominicana y Cuba y en varios países de la región suramericana: Ecuador, Chile, Perú, Bolivia, Venezuela, Brasil y Guyana Francesa.

Ante esta problemática “regional”, el SJR pide a los Estados suramericanos que den una respuesta regional a través de la implementación de políticas concretas y consensuadas de prevención, investigación, persecución y sanción de los delitos del crimen organizado transnacional contra los migrantes.

Del mismo modo, la organización jesuita exige a los Estados de la región que protejan y den un trato humanitario a los haitianos víctimas de esas redes delincuenciales, ya que ésos se han visto obligados a emigrar de Haití ante el agravamiento de la situación humanitaria en su país desde el terremoto del 12 de enero de 2010.

Ecuador y Chile, dos puertas de entrada de los haitianos hacia Suramérica

El SJR informó en la rueda de prensa que Ecuador y Chile constituyen dos principales puertas de entrada de los migrantes haitianos hacia Suramérica.

A Ecuador ingresaron 1.258 haitianos en 2009, 1.867 en 2010 y 1.112 solamente durante el primer trimestre de 2011, según las cifras proporcionadas por la Dirección Nacional de la Policía de Migración del Ecuador.

Por otra parte, el Servicio Nacional de Turismo de Chile informó que 477 haitianos entraron a dicho país en el año 2009, 820 en 2010 y 125 sólo para el mes de enero de 2011.

Gran parte de los haitianos no permanecen en Ecuador y en Chile, sino que buscan llegar a Brasil, a la Guyana Francesa e incluso a los Estados Unidos de América.

Denuncias contra las redes de trata y tráfico de haitianos en la región

El SJR ha identificado varias redes de traficantes que llevan a los migrantes de Haití hacia Ecuador, utilizando a República Dominicana y a Cuba como países de tránsito.

Los traficantes engañan a los migrantes con falsas promesas de estudios, de trabajo y con ofertas de viaje hacia los Estados Unidos y Francia vía la Guyana Francesa, para extorsionarles grandes sumas de dinero.

Al llegar al Ecuador, varios de los migrantes pagan una segunda vez a los traficantes para que los lleven a Guyana Francesa, pasando por Perú y Brasil. También algunos intentan ir a Venezuela a través de Colombia o a Argentina vía Perú y Bolivia.

De la misma manera, algunos migrantes tratan de viajar de Chile hacia Guyana Francesa transitando por Bolivia y luego por Brasil.

Guyana Francesa y Brasil cierran sus fronteras para los haitianos

Ante estos flujos migratorios haitianos a la vez complejos y crecientes hacia Suramérica, algunos Estados de la región tales como Guyana Francesa y Brasil han cerrado sus fronteras para los haitianos. Por ejemplo, desde finales del año pasado, la Guyana Francesa reforzó la seguridad en su frontera con Brasil para impedir el paso a los haitianos.

Frente al endurecimiento de la política migratoria y al cierre de frontera de Guyana Francesa, los haitianos están llegando masivamente a Brasil. Según datos de las autoridades brasileñas entre 1200 y 2000 haitianos han entrado por la frontera de la Amazonia, así lo afirma Louidor. Varios de esos migrantes haitianos, entre 300 y 400, han sido detenidos en Brasil, ya que el gobierno federal de ese país suspendió el 15 de febrero de 2011 la emisión de protocolos de refugio para los haitianos.

El Gobierno de Brasil explicó que los haitianos no tienen derecho al estatuto de refugio, porque “solamente podrían tener ese derecho en caso de persecución política, discriminación, persecución religiosa, situaciones definidas en la legislación”. En cambio, los haitianos huyen principalmente de la miseria de su país y de las consecuencias de las catástrofes naturales, precisaron las autoridades brasileñas.

“Es para evitar que la liberalidad de tránsito por estos países y la liberalidad de Brasil en conceder refugio alimente una ruta criminal, que puede implicar diversos actos ilícitos, como tráfico de personas y casos de trabajo esclavo”, intentaron argumentar para justificar su decisión.

Hace aproximadamente un mes, Brasil ha cerrado también su frontera con Perú, principalmente en el Departamento del Acre que ha sido, junto con Tabatinga, el principal lugar de ingreso de los haitianos en la zona de la Amazonía. Desde entonces, los migrantes haitianos no han podido ingresar a Brasil, por lo que varios se han quedado atrapados en la región fronteriza de Perú.

Por ejemplo, el pasado primero de abril, el alcalde provincial de la región peruana de Tahuamani, Celso Curi Paucarmaita, informó que, desde hace un mes, más de cien haitianos se encuentran varados en el distrito selvático de Iñapari, en la frontera con Brasil, mientras el dinero y los alimentos se acaban.

Los migrantes suelen utilizar a Perú como lugar de paso en su camino hacia Brasil y como destino final la Guyana Francesa, explicó el alcalde peruano.

Frente a esto, Louidor plantea lo siguiente:

• Los gobiernos de América Latina deben dar una respuesta humanitaria a la situación de los migrantes haitianos, por ejemplo: dar una visa humanitaria y no deportarlos. Además crear una política de buena acogida a este conglomerado.

• Se debe crear una red regional para luchar contra la trata y el tráfico de personas haitianas, haciendo la diferencia entre victimarios y víctimas, castigando a los unos y protegiendo a los otros.

El SJR promueve la creación de una red de protección regional a todos los países involucrados en el flujo haitiano hacia América latina; se está trabajando con organizaciones de la sociedad civil y otros organismos que pueden colaborar para proteger y asistir a las personas que han sido víctimas de trata y tráfico.

Servicio Jesuita a Refugiados para Latinoamérica y el Caribe (SJR LAC).

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