martes, 12 de abril de 2011

Piden renuncia de obispo chileno exagente de Pinochet

PL

Organizaciones defensoras de los derechos humanos exigieron la renuncia del presidente de la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile, Roberto López, exagente de la policía secreta de Augusto Pinochet (1973-1990).

De acuerdo con revelaciones la víspera, el obispo chileno perteneció a la Central Nacional de Informaciones (CNI), sucesora de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), órganos responsables de la mayoría de los casos de asesinatos y desaparecidos durante el régimen castrense.

Para Lorena Pizarro, presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, la noticia es expresión del dramático cuenta gotas que se vive en Chile en relación con sujetos que estuvieron en órganos represivos de la dictadura militar y hoy ocupan importantes cargos públicos.

Consideró en ese sentido que el hecho es impresentable. "En cualquier otro lugar sería impensable que un obispo de una iglesia haya pertenecido a un aparato de exterminio".

Coincidente con Pizarro, el abogado de emblemáticas causas de derechos humanos en Chile Eduardo Contreras, recordó que la CNI y la DINA fueron asociaciones criminales constituidas con el objetivo de matar. Nadie que haya estado ligado a la ellas puede ocupar un cargo ni público ni privado, subrayó el jurista.

Por su parte el diputado del Partido Comunista Hugo Gutiérrez informó que entregará este martes una carta a las autoridades evangélicas pidiendo la salida de López como presidente de la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile, a la que están adscriptos unos dos millones de fieles en el país.

Aunque el cuestionado obispo, de 52 años de edad, afirma no haber estado involucrado en crimen alguno, admitió sentirse honrado de haber cumplido funciones en la CNI.

Datos a los que tuvo acceso la agencia de noticias EFE confirman que López pasó cursos de "perfeccionamiento" en el mencionado órgano represor y en la Marina y trabajó en operaciones secretas de la Armada, tanto en el ámbito interno como externo.

Hoy trascendió asimismo que el obispo participó en 1985 en una labor de espionaje contra el juez Carlos Cerda, quien investigaba el secuestro y desaparición en 1976 de los militantes comunistas Edras Pinto (48) y Reinalda Pereira (29).

El exagente de Pinochet habría dado también "protección" al teniente de la Armada Daniel Guimpert, posteriormente procesado por crímenes de lesa humanidad y conocido en Chile por su extrema crueldad con los prisioneros.

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