martes, 12 de abril de 2011

Venezuela. Abril: Entre la impunidad y la verdad

Ramón Martínez (especial para ARGENPRESS.info)

Los sucesos ocurridos en el mes de abril del año 2002, nuevamente están presentes en la historia política venezolana; es así como nos aprestamos a conmemorar un nuevo aniversario de los hechos que condujeron a la masacre de decenas de venezolanos.

Ejecutado con planificación anterior, por los sectores adversos al gobierno encabezado por el presidente Hugo Chávez y que culminaron con el Golpe de Estado que se materializo, convirtiéndose en un efímero y débil “gobierno”, el cual no fue más allá por las apetencias desbocadas que sus gestores mostraron; además de la movilización del pueblo, quién se volcó masivamente exigiendo el retorno de su comandante.

Este nuevo aniversario, tiene ingredientes que nos permiten, más que una simple celebración y reafirmación de la victoria popular, entrar a preguntarnos de que se valió el perdón a los autores de dichos hechos? , De que sirvió el dialogo convocado? , cuando se castigaran a los culpables?

Han salido a la palestra opiniones y afirmaciones de actores principales de dicho suceso, en donde nos recuerdan que todo fue planificado con antelación, que todo obedeció al libreto elaborado por el pentágono y ejecutado por sus brazos entregados al capital.

La oposición venezolana y sus moribundos partidos, para ese momento, fieles seguidores de los dictados de sus amos y con el financiamiento de los verdes billetes que tanto adoran, encontraron su éxtasis el 11 de abril, cuando de forma irresponsable, dirigieron la marcha opositora hacia Miraflores, conduciendo a miles de ciudadanos a una confrontación que solo obedecía a sus apetencias particulares, fundamentadas en el odio, el racismo y la sed de venganza.

Lo anterior nos permite ver por que el desenlace tiene los resultados que hoy salen a la luz pública: no son los muertos que se han dicho, son muchos más, el informe Garroz: así lo plantea y nos da luz sobre asesinatos cometidos los días 12 y 13 de abril; informe elaborado por el director de la defensa civil para ese entonces, quién en reciente declaración en entrevista concedida al periodista Clodovaldo Hernández, señala dichas cifras.

Pero no solo ha sido él único en mencionar detalles, también tenemos lo dicho por el señor Ramos Allup, quién señaló muy claramente que el decreto Carmona se conocía desde una semana antes de los hechos del 11. Amen del excelente libro de Ernesto Villegas, de reciente publicación, “Abril golpe adentro”.

Son elementos suficientes para que se reanude la investigación y por fin salga a la luz pública toda la verdad de lo acontecido, no solo es la masacre de Puente Llaguno, si no la persecución a que fueron sometidos varias decenas de dirigentes populares y gente del pueblo, muchos de ellos asesinados, la violación de los derechos humanos y la saña con que se persiguió con sed de venganza a la población, solo por el hecho de soñar con un país diferente.

No basta con decir se abre una “exhaustiva” investigación, se necesita que la Revolución cumpla su verdadero papel: el de acabar con la impunidad y se aplique la ley a los culpables, eso de: “a un perdón una nueva traición”, no puede repetirse.

Tener a los mismos personajes que cerraron medios de comunicación, que auparon el golpe y continúan con su agenda desestabilizadora, en la asamblea nacional, no nos enorgullece como ejemplo de democracia, la justicia debe imponerse, no es venganza es solo hacer justicia y aplicar la constitución. Es el rescate de la dignidad y la justicia.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.