jueves, 28 de abril de 2011

Washington nombra de Jefe de la SINA a su Encargado de Negocios en Caracas

Jean-Guy Allard

John Patrick Caufield, el encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Caracas que manejó esta representación diplomática desde que se retiró el último embajador, será quién reemplazará Jonathan Farrar, el jefe de la Sección de Intereses Norteamericana (SINA) en Cuba, nombrado embajador en Nicaragua.

La decisión de Hillary Clinton, aunque no oficializada, está anunciada en la prensa de Miami, privilegiada por la administración en el tema de Cuba. La información se publica con la advertencia, común en la prensa estadounidense, de que fue revelada por funcionarios que pidieron el anonimato por no ser autorizados, dicen, a comentarla.

Al contrario de las asignaciones de embajadores, el nombramiento del jefe de la SINA, no necesita la aprobación del Senado por el rango particular de esta representación diplomática.

En Caracas, Caufield reemplazó a nivel de encargado de negocios al embajador Patrick Duddy desde si expulsión en 2010. La selección de un nuevo candidato al puesto, el controvertido Larry Palmer, fue rechazada por Caracas por sus declaraciones equivocas acerca de Venezuela.

La estancia de Caufield en Venezuela fue marcada en 2009 por una denuncia de una reunión que mantuvo en Puerto Rico con representantes de la oposición con fines de elaborar planes antigubernamentales. El diplomático negó luego haber participado en el encuentro conspirativo aunque admitió que visitó esa nación "para asistir a una boda".

En diciembre pasado, un informe del diplomático fue revelado por Wikileaks. En su texto, Caufield reportaba que jefes de la derecha venezolana le habían confesado que

no tenían capacidad de organización y, por ello, utilizaban a estudiantes como ficha en sus planes contra el presidente Hugo Chávez Frías.

Antes de su llegada en la capital venezolana, Caufield – originario de New Jersey - fue Cónsul general en Londres y Manila, y cónsul en Ciudad Juárez, México, además de otros buenos diplomáticos sucesivamente en Perú, Colombia, Portugal, y Brazil.

Por su parte, Farrar se distinguió – fue sin querer - en La Habana por un documento "Wikileaks" fechado del 15 de abril de 2009, en el cual confesaba con una franqueza poco común que la llamada disidencia en Cuba está "dividida, dominada por individualistas que trabajan mal en equipo" y personajes que "se interesan más en pedir dinero que en elaborar programas".

Al contrario de las asignaciones de embajadores, el nombramiento del jefe de la SINA, no necesita la aprobación del Senado por el rango particular de esta representación diplomática.

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