martes, 3 de mayo de 2011

Escamoteo de información y manipulación de la opinión pública

Guillermo Navarro Jiménez (especial para ARGENPRESS.info)
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“En la moderna ‘sociedad informacional’, los mass-media pasarán de ser el más fuerte ‘contrapoder’ de la sociedad civil para convertirse en un real poder político, que desde ella compite con los poderes del Estado y los otros actores políticos, a los que incluso trata y logra sustituir y suplantar. De ser una institución análoga y asociada a la opinión pública, contribuyendo con ella tanto a su formación cuanto a la ampliación y reforzamiento de sus influencias y eficacias, los mass-media tienden no sólo a reemplazar el ’contrapoder’ de la opinión pública sino incluso a destruirla”
José Sánchez Parga: “Los mass-media contra la opinión pública”

Los dos medios impresos de circulación nacional: El Comercio con sede en la ciudad de Quito y El Universo con sede en la ciudad de Guayaquil, sin reparo moral o deontológico alguno, acuden a varios argumentos insostenibles, como lo demostraremos más adelante, para escamotear, ocultar información sobre determinados cables de wikileaks, en el objetivo de restringir la difusión a los cables que se refieran al Presidente de la República Rafael Correa y a los funcionarios de su gobierno, en esfuerzo desembozado por manipular la opinión pública a favor de sus intereses y de su posición política a favor del NO, como lo pone al descubierto esta y otras acciones que desarrollan, incluso a nivel internacional , en inobjetable participación como actores políticos en el marco de la consulta popular en marcha. Precisemos y analicemos entonces los argumentos y triquiñuelas a las que acuden.

El diario El Comercio en su edición del 27 de abril del año en curso, bajo el titulo” EL COMERCIO recibió 1334 cables de wikileaks” afirma: “No todos los cables se difundirán. Siguiendo el acuerdo con Wikileaks, este Diario publicará notas con base en los cables que considere más relevantes para nuestros lectores, enviados en los gobiernos de Lucio Gutiérrez, Alfredo Palacio y Rafael Correa. Los cables publicados serán difundidos simultáneamente en Wikileaks y estarán a disposición de nuestros lectores en su versión original en El Comercio.com”, a lo que agrega: “EL COMERCIO firmaron un documento de compromiso el 2 de abril, en Londres, Inglaterra.

Uno de los principales compromisos es proteger a los informantes de nivel medio de la Embajada de los EE.UU., que pueden sufrir retaliaciones. No así a los funcionarios públicos.

También El Universo, de Guayaquil, recibió de Wikileaks, semanas antes, algo más de 300 cables, que difunde desde hace tres semanas”.

Cita que merece las siguientes acotaciones:

1. La aseveración de que estos cables “serán difundidos simultáneamente en wikileaks”, es falsa de falsedad absoluta, ya que los cables a publicarse se hallan desde el inicio de la difusión de estos cables en la página de wikileaks (http/www.wikileaks.org/), y posteriormente a las acciones desarrolladas por el gobierno de los Estados Unidos para impedir la difusión de los cables a través de la página web de wikileaks, se reubicaron en la página http//www.wikileaks.info/, para finalmente difundirse los cables en cientos de páginas espejo (mirror), en internet. Cualquier ciudadano puede comprobar nuestra aseveración respecto a lo antes expresado si ingresa a la página http//www.wikileaks.ch/origin/53_0html En la cual se encuentran todos los cables referentes al Ecuador, como estuvieron antes y desde el inicio de la difusión emprendida por la organización Wikileaks.

2. El número de cables que El Comercio adjudica al diario El Universo, como este lo aceptó en forma explícita, tampoco corresponde a la verdad puesto que el número de cables es muy superior si damos como cierta a la información del diario El Comercio, lo que igualmente puede comprobarse en la dirección de internet antes proporcionada.

3. La selección de los “cables más relevantes” para supuestamente “proteger a los informantes de nivel medio de la Embajada de los EE.UU., que pueden sufrir retaliaciones”, es igualmente una burda maniobra para encubrir a los informantes (espías?) que trabajan para un gobierno extranjero. Al respecto vale adelantar que ante la denuncia formulada por el Presidente de la Asamblea Nacional arquitecto Fernando Cordero, El Comercio cambió de estrategia para mantener su encubrimiento al acudir a la garantía de la reserva de fuente, aspecto sobre el que volveremos en detalle más adelante.

4. En conclusión, la selección de los cables y el supuesto compromiso, tiene por objetivo justificar la direccionalidad de la información a publicar, la cual se orienta exclusivamente en contra del Presidente Correa y los funcionarios de su gobierno, como lo comprueba la información difundida desde la edición del 29 de abril del año en curso en adelante.

Respecto al compromiso para “proteger a los informantes de nivel medio de la Embajada de los EE.UU., que pueden sufrir retaliaciones”, el diario El Comercio, en la edición del día 29, página 2, ante las declaraciones que efectuara el arquitecto Fernando Cordero, Presidente de la Asamblea Nacional, sostiene: “El acuerdo que firmó este Diario con Wikileaks para difundir más de 1300 cables enviados desde Ecuador a Washington es el mismo que esta organización ha concretado con todos los medios que han difundido los documentos en varios países. Y la exigencia de que se protejan las fuentes ha sido cumplida por los periódicos que los divulgan, entre ellos el New York Times, The Guardia, El País…” “. Posición igualmente endeble, insostenible, inadmisible, absurda, puesto que la garantía a la “reserva de fuente”, establecido por la Constitución en el artículo 20, cuando dispone que: “El Estado garantizará la clausula de conciencia a toda persona, y el secreto profesional y la reserva de la fuente a quienes informen, emitan sus opiniones a través de los medios u otras formas de comunicación, o laboren en cualquier actividad de comunicación”. no procede por las razones que exponemos inmediatamente..

1. La “reserva de fuente” no procede, puesto que este principio dice al derecho de los comunicadores a no revelar el nombre de quien suministra la información que sirve de base para, por ejemplo, elaborar un reportaje . Reserva que en este caso corresponde exclusivamente a la organización Wikileaks, la que tiene el derecho a no revelar la fuente que le proporcionó la información, los cables, como efectivamente sucedió;

2. En el supuesto no consentido de que el argumento de El Comercio sería cierto, es evidente que la fuente de información es la organización Wikileaks, cuya identidad no necesita ser reservada, no revelada, puesto que fue esta organización la que difundió los cables sin restricción alguna, por lo que la fuente está más que sobradamente identificada;

3. En el caso en que el diario El Comercio pretendiese que Wikileaks no es la fuente, tampoco procede el ocultamiento de información, ya que todos los cables, sin excepción, especifican y, en consecuencia, identifican en forma inequívoca al responsable de la información contenida en todos y cada uno de los cables, señalando incluso la base legal en el que se sustentan para ese procedimiento. Por ejemplo, en el caso del cable 30154, se señala: "Classified By: Ambassador Kristie A. Kenney, Reasons 1.4 (b), (d)" y así sucesivamente.

4. En consecuencia es obvio que no procede la reserva del nombre de la fuente de la información. De lo que se trata, del objetivo que se persigue cuando se oculta información, es el impedir que se identifiquen a los ecuatorianos que entregan información a gobierno extranjero. De lo que se trata, entonces, es de una clara acción de encubrimiento, de complicidad con una acción a todas luces ilegal, que debe ser objeto de una indagación por parte de la Fiscalía General del Estado, como lo planteó el Presidente de la Asamblea Nacional.

5. Finalmente, es necesario reiterar que la selección de cables tiene un claro objetivo político, manipular la opinión pública para tratar de consolidar la posición del NO que defiende denodadamente el diario El Comercio a nivel nacional e internacional como es de dominio público..

El ocultamiento de información por parte del diario el Universo, es absolutamente transparente. Simple y llanamente, muy sueltos de huesos, afirman que la organización Wikileaks les habría entregado algo más de 331 cables. Versión que pretende que todos los ecuatorianos somos desinformados, analfabetos o ineptos tecnológicos, incapaces de investigar y descubrir una información, en este caso los cables difundidos por Wikileaks relacionados con el Ecuador. El desprecio que a la inteligencia y capacidad de los ecuatorianos es tal que olvidaron:

1. Que otro diario nacional, en este caso El Comercio -en el marco de la lucha entre medios por incrementar el número de lectores-, descubriría esta patraña al señalar que ellos recibieron 1334 cables. Esto es la friolera de 1000 cables más que el Universo;

2. Que, como quedo ya denunciado, el número de cables que podernos encontrar en la página web http//www.wikileaks.ch/origin/53_0html. supera con creces el número de cables que dice haber recibido este diario;

3. En suma, el objetivo al afirmar que recibieron ese número tan reducido de cables, no es otra que justificar una difusión restringida de los cables, todos ellos referidos en negativo al Presidente Correa y los funcionarios de su gobierno, como puede fácilmente comprobarse si se estudian las sucesivas entregas de cables que iniciara el diario El Universo a partir del 8 de abril del año en curso;

4. Esta estrategia, a más de justificar la direccionalidad de la información antes mencionada, pretende igualmente manipular la opinión pública a favor del NO, posición política que en forma desembozada lleva adelante este medio;

5. Finalmente, cumple el mismo propósito perseguido por el diario El Comercio, amparar en actitud cómplice a los informantes ecuatorianos, a quienes trabajan para una potencia extranjera.

El diario el Universo, por cierto no oculta información sólo acudiendo a reducir el número de cables. Acude a otros métodos:

1. Oculta la información de determinados cables mediante el artificio mañoso de incluir el contenido de otros cables, bajo numeración distinta a la que efectivamente corresponde, como puede comprobarse si se abre el cable signado con el número 244517, puesto que el contenido corresponde al cable 243921;

2. No difunde información que trata sobre posiciones de sus aliados por el NO, como es el caso de Lucio Gutiérrez, personaje que se autocalifica como patriota, defensor de la soberanía nacional, no obstante lo cual manifestaba al gobierno de los Estados Unidos que estaría de acuerdo con que se coloquen cualquier tipo y número de bases de los Estados Unidos en nuestro territorio.

En conclusión, tanto el diario El Comercio como El Universo, cometen grave desafuero al ocultar información al pueblo ecuatoriano, puesto que ejercen censura previa a la que dicen oponerse, con lo que, además, violan el derecho a la libertad de expresión de todos los ecuatorianos.

Pero no sólo ello, a pesar de que la Constitución vigente dispone en su artículo 18, numeral 1, que la difusión de información tiene que ser veraz, verificada, oportuna, contextualizada, plural, sin censura previa, es evidente que, en su intención de manipular la opinión pública en el marco del debate político actual, los diarios antes citados no solo que incumplen con los presupuestos antes citados, sino que, en la selección en que han emprendido, dan por cierta una información no verificada, descontextualizada, omiten gran parte de los cables recibidos, con lo que vulneran flagrantemente derechos humanos de las personas, reconocidos tanto en nuestra Constitución como en los instrumentos internacionales de derechos humanos, tales como: el derecho a la intimidad; a la igualdad formal, igualdad material y no discriminación; a guardar reserva sobre sus convicciones; el derecho a no utilizar, sin autorización del titular o de sus legítimos representantes, la información personal o de terceros sobre su filiación o pensamiento político; al honor y al buen nombre; la presunción de inocencia; el derecho a la defensa, entre otros, derechos establecidos en los artículos 66 y 76 de la Constitución de la República. Todo ello para manipular la opinión pública en el objetivo de posicionar en el imaginario colectivo las convicciones políticas que defienden sus intereses.

Práctica consciente y deliberada, que desdice de la conducta que deben los medios de comunicación social a la sociedad ecuatoriana, que dice a una práctica constante y reiterada, que obliga a considerar imperiosa la aprobación de una Ley de Comunicación que establezca un Consejo de Regulación que juzgue inconductas como las mencionadas, que sancione el desprecio a la responsabilidad ulterior que deben los medios a la sociedad, que evite prácticas que se pretenden manipular la opinión pública a favor de los intereses políticos y económicos de quienes controlan los medios.

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