martes, 7 de junio de 2011

Argentina, Córdoba: “El gremio es el principal antídoto contra los atropellos a la libertad de expresión”

Nicolás Fassi (PRENSA RED)

El secretario General del Cispren, Guido Dreizik habló acerca de la actualidad del oficio, la actividad gremial y política del sindicato. La Ley de Medios y el obsceno poder de los monopolios.

- A principios de 2009, en la primera reunión de Comisión Directiva, señalaste que se avecinaba un año duro, complicado, pero que el Cispren se encontraba en buen camino. A propósito de eso, ¿cómo analizas la actualidad del trabajador de la prensa y la comunicación en este nuevo aniversario?

- Seguramente este nuevo aniversario tiene condimentos propios como es el escenario de la disputa del gobierno nacional y la prensa que lo apoya, contra los medios del monopolio Clarín, y en esto los trabajadores de prensa debemos ser cautos, porque aquellos que estamos batallando por la libertad de expresión y los derechos de los trabajadores desde hace muchos años y vimos como algunos tenían ampulosos gestos de genuflexión mal llamado chupamedia, hoy se rasgan las vestiduras criticando al monopolio, no nos dejamos engañar. El ejercicio de la memoria muchas veces genera fatiga. Yo recuerdo que alguna vez intenté realizar una asamblea en La Voz del Interior y algunos de los que hoy aparecen como adalides del campo popular se escondían en el baño. La sobreactuación es patética.

- La concentración de medios por parte de los grupos económicos es una realidad que indudablemente afecta el ejercicio de la actividad sindical ¿Cómo se combate eso ante las constantes amenazas de parte de la patronal hacia los trabajadores?

- Con organización. El sindicato es el principal antídoto contra los atropellos a la libertad de expresión y a los derechos. Por eso hago referencia a las asambleas, porque es el ámbito que tenemos los trabajadores para debatir políticamente nuestras posiciones y resolver democráticamente nuestros debates. No existe para nosotros, otro ámbito más democrático. Por eso las empresas intentan prohibir las asambleas. Y en esto, las empresas del grupo Clarín son especialistas, porque si algo tienen en claro es el carácter de empresa ideológica. Son fundamentalistas en el mejor sentido de la palabra. Te hacen escribir que el ALCA es inevitable, que la deuda externa no es fraudulenta y que hay que honrarla, y que los pobres algo habrán hecho. Porque decir que los argentinos somos derechos y humanos durante la dictadura, suena fuerte, pero las otras también son mentiras, o por lo menos no son verdades. Como decir que la inflación anual es de un dígito. Por eso debemos organizarnos y practicar la autonomía.

- Las dilaciones en la mesa paritaria, particularmente en Capital, han sido una constante en los últimos años por parte de la patronal, siendo que las ganancias son fabulosas…

- ¿Cuál es el papel del Ministerio de Trabajo de la Nación en este tema?

- El Ministerio establece el ámbito para que se desarrolle la negociación, luego todo depende de la fuerza que podamos hacer los trabajadores. En esto no se le puede pedir al Ministerio que haga magia.

- Además de la cuestión salarial, ¿en qué otros aspectos se manifiesta la coerción empresarial? ¿El trabajador es consciente de ello?

- Los mecanismos que utilizan las empresas son variados y tienden a lograr que los trabajadores aceptemos sin mas sus condiciones. Esto también lo hacen con métodos de captación. Yo creo que los trabajadores nos damos cuenta de esto. Lo que pasa es que nos cuesta mucho pensar en términos colectivos y resolver colectivamente nuestro problema. El trabajador de prensa tiene una permanente lucha por conciliar su individualidad con su condición de parte de un grupo.

- Los casos de LV2 y la reciente cooperativa FM Vida de Villa Dolores significaron un espaldarazo positivo para la política gremial del Cispren, ¿qué hace falta para consolidar estos lineamientos?

- Los conflictos son distintos. En LV2 el patrón no se define por hacer una radio en serio o seguir como está. La relación de la patronal con algunos funcionarios nacionales es una permanente confesión por parte del propietario pero esto no redunda en inversión ni nada por el estilo. El conflicto en radio Vida se resolvió en la salida de empresa recuperada por los trabajadores. Creo que fue muy bueno. Todo se puede si hay organización.

- La sanción de la nueva Ley de Medios y su puesta en vigencia supone la apertura de fuentes de trabajo para el sector de las comunicaciones. Sin embargo, se corre peligro de una mayor flexibilización de parte del sector empresarial ¿cómo se evita eso?

- La nueva Ley de Medios es una de las mejores cosas que nos pasaron en los últimos 30 años a los trabajadores de prensa y como lo dijimos en oportunidad de su presentación en el foro que se realizó en la UNC, representa una bisagra en la construcción del pensamiento crítico en nuestro pueblo, pero esto no es automático. La disputa por la renta con los dueños de los medios continúa y va a seguir porque es necesario que los trabajadores mejoremos nuestras condiciones de vida y para eso debemos participar en las organizaciones y luchar en unidad por nuestros intereses.

- ¿Cuáles han sido las acciones más importantes del Cispren para combatir las intenciones de flexibilizar el oficio periodístico?

- Las inspecciones gremiales y la lucha salarial van incorporando a distintos compañeros en la participación y eso es el logro más importante. El concurso Rodofo Walsh nos permite que todos los años los jóvenes trabajadores de prensa pregunten quién era Rodolfo y siempre hay alguien que le puede contestar que era un periodista, un intelectual, un montonero que hizo de la libertad y la lucha por la justicia social una bandera de vida y que se puede ser periodista y militante de la causa de los humildes defendiendo los derechos como sector.

- A poco de terminar esta gestión, ¿qué queda en el debe y qué autocríticas son válidas?

- En el debe queda mucho y seguramente los que vengan podrán hacer mucho más. Me parece que nos faltó comunicación con los compañeros, no pudimos atravesar el cerco que nos imponen los dueños de los medios, nos dejamos arrastrar por debates ajenos a nuestra problemática, debimos ser más agresivos desde lo ideológico, pero seguramente como grupo de conducción estemos lejos de poder hacerlo. No somos una conducción que se caracterice por la elaboración política, no manejamos categorías de análisis que nos permitan enfrentar la batalla ideológica con los grupos económicos dueños de los medios que por otro lado son los que le dieron sentido y desde ese punto de vista el único triunfo al liberalismo, el triunfo desde lo propagandístico, el triunfo mediático, porque en todo lo demás el liberalismo menemista fue un desastre, solo se impuso desde los medios.

- A poco de terminar este mandato, ¿qué rescatás de tu gestión?

- Por lo pronto supimos conseguir avances en cuestiones salariales y pudimos hacer respetar el convenio en muchos lugares, aunque aún falta mucho. Nuestra organización hace un aporte importante en la construcción de la CTA y esperemos que esto continúe. Tiene mucho que ver con nuestra idiosincrasia, no nos olvidemos que el Cispren resuelve su política en congresos provinciales desde el año 1984, aún antes de ser una obligación estatutaria, y esta metodología fue la utilizada por los compañeros que convocaron al primer Congreso de Trabajadores de la Argentina en 1992, que luego se transforma en la Central de Trabajadores de la Argentina. Tenemos mucho que ver.

Nicolás Fassi es Secretario de Prensa del Cispren.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.