jueves, 23 de junio de 2011

Congresistas atacan a representante de Estados Unidos en Cuba por criticar a “disidentes”

Jean-Guy Allard

Dos senadores cubanoamericanos se opusieron ayer al nombramiento del actual jefe de la misión diplomática de Estados Unidos en La Habana como embajador estadounidense en Nicaragua, por que su “trabajo” en Cuba no era lo suficientemente “agresivo” a favor de los llamados disidentes que la administración norteamericana contrata en la Isla.

Los senadores cubanoamericanos Bob Menéndez, demócrata por Nueva Jersey, y Marco Rubio, republicano por la Florida, multiplicaron las críticas contra la reciente asignación de Jonathan Farrar a Nicaragua cuando el compareció frente a una subcomisión de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, la cual dirige el propio Menéndez.

Menéndez y Rubio son dos engendros de pura cepa de la mafia cubanoamericana, el primero como ex protector del hampa de un municipio vecino de Nueva York y el secundo como político corrupto de la Florida muy cercano a su colega David Rivera, objeto de una investigación.

“Yo no creo que él hizo un buen trabajo en La Habana y no creo que él vaya a hacer un buen trabajo en Managua”, dijo Rubio citado por la prensa mafiosa de Miami.

Rubio y Menéndez se quejan de que Farrar era “demasiado blando” con las autoridades cubanas que la embajada en Managua necesita alguien más fuerte “frente al gobierno de Daniel Ortega”.

Los disidentes, en su mayoría remunerados directamente por la administración de Estados Unidos a través de múltiples programas de la USAID/CIA destinados a fomentar la subversión y la desestabilización, critican abiertamente al actual jefe de misión en la Sección de Intereses de Estados Unidos (USINT) en La Habana.

“Él ha sido el único que no se ha comunicado bien con nosotros”, ha declarado a la prensa miamense la “disidente” Martha Beatriz Roque, “estrella” de varias operaciones propagandísticas programadas por el Departamento de Estado.

Farrar es el autor de un cable hecho público por Wikileaks a fines del 2010, en el cual señalaba que los grupos disidentes “tienden a ser dominados por individuos egocéntricos que no trabajan bien juntos”, y precisando que había visto “poca evidencia de que la línea principal de organizaciones disidentes tengan mucha resonancia entre los cubanos comunes y corrientes”.

El documento subrayaba además que los disidentes más viejos no tenían influencia alguna y que el apoyo financiero de Estados Unidos debía dirigirse más bien a jóvenes. Resultado probable de la sugerencia, en sus últimas solicitudes de proyectos a sus contratistas, la USAID orienta infiltrar o crear grupos de jóvenes menores de edad, específicamente “de 12 a 18 años”.

El grupo de congresistas afilados a la mafia cubanoamericana está compuesto de los representantes Ileana Ros Lehtinen, Mario Díaz Balart, Albio Sires y David Rivera y los senadores Robert (Bob) Menéndez y Marco Rubio. El grupo promueve en la Cámara de Representantes y en el Senado la agresión militar y económica contra Cuba y Venezuela y ataca con furia a los países latinoamericanos que se resisten al dominio norteamericano.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.