martes, 7 de junio de 2011

Semblanza de los miércoles

Elías Moure (ACTA)

“La Marcha de los Jubilados es a la Democracia formal, lo que fueron las Madres de Plaza de Mayo a la dictadura”, dice Víctor De Gennaro. Si hay algo que la caracteriza es la decisión de constancia y de confianza en el éxito. Eso de la constancia lo aprendimos de las Madres de la Plaza y tomamos su frase como nuestra: “la única lucha que se pierde es la que se abandona”.

¿Cómo y cuando se parió este movimiento que sigue teniendo plena vigencia después de más de dos décadas? Amancio Pafundi, entonces Presidente del Centro Nacional de Jubilados y Pensionados de ATE, lo contaba durante un reportaje del 27 de febrero del 92: "desde ATE lanzamos un llamado a las Organizaciones hermanas en septiembre de 1991 e inmediatamente fuimos respaldados por la Mesa Coordinadora Nacional y la Confederación Republicana de Jubilados y Pensionados”.

Las premisas fueron aunar esfuerzos y consensuar objetivos comunes a fin de encaminarnos hacia la definitiva dignificación del trabajador Jubilado con Unidad y Solidaridad, sin que ninguna organización pierda su identidad e independencia. Aquellas 41 organizaciones que dieron el puntapié inicial decidieron la movilización para el día 11 de marzo a las 17 horas frente al Congreso Nacional". Y desde esa vez resistir es la consigna, hasta que los habitantes de esta bendita tierra, tengan la vigencia plena de la Justicia Social que ahora como abuelos seguimos pregonando.

Así fue el nacimiento de las Movilizaciones de los miércoles, y así como colectoras surgieron distintos movimientos que coincidían en presionar por un aumento de la jubilación mínima y trazaron un reclamo que en los tiempos de la convertibilidad se conoció como el reclamo por los 450 pesos.

Los miércoles empezaron a ser famosos, porque no había día de lluvia, de calor, de frío, o día festivo que los Jubilados detuvieran su marcha hasta al Congreso Nacional. Pero más allá de los avatares meteorológicos o los rojos del almanaque, este relato es también la historia de la represión contra "los viejos" en distintos momentos de esta larga historia.

Ejemplo de ello fue el 27 de octubre de1993, que los jubilados denunciamos como “la tarde negra de las motocicletas asesinas y los bastones largos". Esa vez y bajo pretexto de instrucción a la policía para que “con el debido respeto y consideración a los ancianos” (tomo las mimas palabras dichas pro el entonces Ministro del Interior) se dispusieron de fuerza de élite frente a la Plaza Congreso. La represión se efectuó con las motos, transitando a toda velocidad por las calles, atropellando a los jubilados o agrediéndolos con largos palos.

También secuestraron al histórico camioncito que fue llevado a la Comisaría 6º con sus tres tripulantes. Los compañeros Margot, Luis Cortadi y Elias Moure fueron fichados como delincuentes. Esa ocasión las distintas expresiones de solidaridad fueron fundamentales para obtener la libertad de los compañeros. Y allí culminaba la novel Marcha Nº 82.

Ante este genocidio surgieron iniciativas para ponerlos mas en evidencia, ejemplo los brindis de fin de año a pan y agua. Vale comentar que el vallado al anexo del Congreso Nacional que fue colocado a propósito para impedir que los jubilados llegaran a los Diputados. Porque no siempre estuvo cercado; nació libre, con las puertas abiertas a todos los ciudadanos.

Tres momentos para recordar

Hay tres momentos para recordar: Uno de ellos es el 2 de marzo de 1994: Mientras los legisladores oficialistas que respondían a Menem buscaban aprobar la Ley de Reforma Previsional por cualquier medio, el pueblo se hizo presente frente al Congreso Nacional con un millón de firmas exigiendo la Consulta Popular. Este verdadero hecho político demostró no solo la opinión de más de un millón de argentinos sobre la necesidad de discutir la Reforma Previsional sino, y por sobre todo, la evidencia de que los jubilados no estaban solos en la lucha. Los acompañaba nuestra central, artistas, políticos, deportistas y personalidades de la cultura y la ciencia que hicieron posible un millón de voluntades recogidas en un mes y medio de tórrido verano. Fue el primer NO a las AFJP.

Al cumplirse los 100 miércoles ininterrumpidos de movilizaciones y Marchas frente al Congreso de la Nación, el Plenario Permanente de Organizaciones de Jubilados, organizó una marcha del Congreso a Plaza de Mayo. Una multitud se hizo presente. Allí el compañero Miguel Zárate señaló que iba haber " miles de miércoles más, hasta derrotar este plan que quiere hundir a los trabajadores y jubilados" pidió que "acompañen a los jubilados en la lucha para derrotar a este plan económico y derogar la jubilación privada, hasta concluir con el triunfo del Pueblo".

Otro momento es el 19 de Diciembre de 2001: Marcha a ANSES. Acompañados por la Mesa Nacional de la CTA encabezada por Víctor De Gennaro, fuimos partícipes tempraneros de lo que el Pueblo manifestó: “que se vayan todos”.

Y el tercer momento está por venir. Será cuando el 8 de junio cumplamos con la marcha 1.000. Entonces vale hacer un recuento de lo que nos dejaron estos casi 20 años. Porque frente al Congreso pasaron muchas personas que se transformaron en personajes inolvidables: Norma Plá, que hizo llorar al ministro Domingo Cavallo; el hombre del perrito, que asistía a las Marchas con su mascota; el hombre del cuchillo atravesando su cabeza, el compañero que no iba a descansar hasta que Mirta Legrand lo invitara a sus almuerzos. Y habrá otros muchos para nombrar y recordar. Pero serán los actuales jubilados, continuando con su mandato, los que dirán presente el 8 de junio para hacer realidad el 82% Móvil.

Un 26 de Octubre de 1993 sintetizábamos que nuestras ideas eran “concientizar y organizar para la solidaridad”. Por eso cada miércoles frente al Congreso Nacional se fue convirtiendo en un Parlamento Político, pues todos los sufrimientos fueron expresados por los protagonistas desde nuestra tribuna: desocupados, indígenas, sin techo, militantes de derechos humanos y estudiantes, entre otros.

Que quede claro que esta metodología responde a nuestra concepción pluralista, único camino que nos permitirá seguir avanzando en la resistencia a estas políticas de hambre y miseria”. Hoy la Marcha 1.000 la haremos con un chico de la mano, porque ellos nos dicen que “El Hambre es un Crimen”

En el último Congreso de CTA, la representante de la CGT de Francia señaló como una verdadera creación en la lucha por la dignidad de los trabajadores jubilados, a este espacio solidario construido durante dos décadas. Como bien destaca Pappo cuando en su canción relata los preparativos de su propia madre para ir a las marchas del Congreso: Esto se hizo sobre la base de la participación.

El 8 de junio marcharemos al Congreso. Entonces estarán llegando compañeros de todo el país cantando la consigna que nos compromete y nos da esperanza: “Siga el baile, siga el baile al compás del tamboril, que esta lucha la seguimos hasta el fin”.

Elías Moure es Presidente de la Federación Nacional de Jubilados y Pensionados (FETRAJUB-CTA).

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