martes, 7 de junio de 2011

Venezuela: Para Avanzar en Revolución. Corrientes revolucionarias de los trabajadores

Edwin Sambrano Vidal (especial para ARGENPRESS.info)

La confrontación política y de clase está en plena ebullición y comienzan a sentirse diversas corrientes en un proceso contradictorio y en un momento crucial. Ya no es simplemente Gobierno y Oposición. El Gobierno de izquierda y revolucionario y la oposición de derecha y reaccionaria. Surgen corrientes vinculadas a las clases sociales y a la lucha de estas (su movimiento) conscientes de sus intereses inmediatos y perfilando también su papel para realizar sus intereses históricos. La clase obrera, mejor denominada o definida actualmente como clase trabajadora, no puede permanecer pasiva, cruzada de brazos mientras los “operadores políticos” autodenominados revolucionarios deciden y ordenan para que la clase trabajadora obedezca y actúe. Los trabajadores están buscando el puesto de vanguardia que les corresponde históricamente.

Los trabajadores impulsan las luchas y son dejados por fuera

Los trabajadores, sectores revolucionarios avanzados y grupos de la comunidad han impulsado las acciones de nacionalización o socialización de algunas empresas consideradas fundamentales y/o ante situaciones de incumplimiento legal, agresión a los trabajadores y obstrucción de algunos grupos capitalistas. Para que los altos funcionarios admitan las “nacionalizaciones” han sido necesarios numerosos sacrificios de los trabajadores y de la población que quiere y lucha por una verdadera revolución socialista a través de intensas jornadas de lucha que comprenden movilizaciones, forcejeo con los cuerpos de seguridad (y en algunos casos brutales agresiones, como el caso de SIDOR el 14 de Marzo de 2008), reiteradas visitas y llamados a las autoridades (Vice-Ministros, Ministros, Vice-Presidente y hasta el Presidente de la República, además de los organismos de menor jerarquía). Esta “nacionalización” puede realizarse a través de diversas vías con diversas formas; sin embargo son dejados por fuera, los trabajadores, las comunidades y las organizaciones de base que exigieron la nacionalización.

En el caso Venezuela se requiere más eficacia de la gestión pública

Aclaro que he planteado insistentemente que en el caso de Venezuela la mayor parte de las áreas estratégicas de la economía están bajo propiedad del Estado y bajo el control del Gobierno, y que, en vez de nacionalizar a “troche y moche”, como si fuera un juego axiomático y la ejecución actos de venganza y amenaza, es i n d i s p e n s a b l e que lo que esté bajo el control de la gestión pública pase de estatizado a socializado y que cumpla cabalmente con sus funciones dentro del proceso de transición. Es un error teórico creer que es necesario estatizar todo o socializar todo. Además de un error teórico es totalmente inconveniente y contraproducente para el logro de los objetivos de la transición socio-cultural de la sociedad capitalista basada en la explotación y en la dominación hacia otra sociedad basada en la justicia y la libertad, como expresión y fundamento de la auténtica igualdad. Existen suficientes experiencias sociales recientes que lo confirman y es un verdadero suicidio no comprenderlo y aceptarlo.

Se impide que los trabajadores participen de verdad.

Ahora, qué significa dejar por fuera a los trabajadores y a los sectores revolucionarios que impulsaron la nacionalización?..., pues… que no se les toma en cuenta para tomar las decisiones y para controlar y dirigir el proceso de estatización y/o de socialización. Significa que los trabajadores siguen siendo carne de cañón, en términos del lenguaje militar o simple masa que sigue ciegamente las directrices de una élite o clientela electoral para que pinte, reparta propaganda y vote por la élite que hará los estudios participará en los debates y tomará las decisiones. He allí el meollo del asunto…

La élite que asume para sí las decisiones se ha mostrado totalmente incapaz de llevar adelante estas nacionalizaciones en función del interés nacional y con el resultado de fortalecer el proceso de transformación de la economía y de satisfacer las necesidades de la población y de los sectores vinculados a las unidades nacionalizadas, salvo excepciones.

Los casos de SIDOR y FRIOSA: castigo a los responsables

Los recientes casos de SIDOR (2008), la gran siderúrgica venezolana y una de las mayores de Latinoamérica, y de FRIOSA (2010), un enorme conglomerado de distribución, confección y venta de alimentos, son dignos de estudio y de extraer las más precisas conclusiones que deberían ser suficientes para tomar severas medidas correctivas sobre la conducta futura, tanto dentro de la mismas empresas, como para otros casos. Y, además, las resultas de las investigaciones deben originar aleccionadores castigos para los responsables directos e indirectos, por supuesto de acuerdo con el grado de responsabilidad. Mucho se habla de la inhabilitación en el ejercicio de cargos de administración del patrimonio público, también en estos casos deberían ser inhabilitados los responsables sin miramientos de la investidura.

En el caso SIDOR, después de agredir en todas las formas a los trabajadores que luchaban por sus derechos, se acuerda la nacionalización mediante la compra de las acciones del Consorcio Amazonia, subsidiario del grupo italo-argentino TECHINT, pagándole un precio exorbitante de US$ 1.970 MILLONES por el 60%, mientras TECHINT había pagado US$ 1.050 MILLONES por el 70% en 1997 y durante los 11 años que la administró la transnacional obtuvo ganancias por más de 5 veces el precio que pagó, sin contar los innumerables fraudes contables y comerciales que le proveyeron de otras ganancias. Entre estos fraudes está el perpetrado contra los trabajadores al apropiarse de más de US$ 560 MILLONES que se correspondía, entre 2003 y 2007, por el derecho laboral de participar en las utilidades. La empresa fue entregada endeudada, desarticulada en parte y con serios retrasos tecnológicos. El alto gobierno no permitió la participación de los trabajadores en las negociaciones ni en el proceso de nacionalización y el acuerdo constituye un serio daño contra los intereseS nacionales y los derechos de los trabajadores.

El caso de FRIOSA es similar, se impusieron las autoridades desde arriba, sin consultas y actualmente se agrede y persigue a los trabajadores que tratan de ejercer la contraloría, se ha saqueado a la empresa, se encuentran inútiles los equipos de conservación de alimentos y en deplorable estado la oferta de alimentos que anteriormente se exhibía.

Los trabajadores en búsqueda de una política y una organización

El reciente encuentro de los trabajadores celebrado en Ciudad Guayana, región industrial al sur del país, ha destacado estos vicios y es una muestra del despertar de amplios sectores de trabajadores que reclaman un verdadero protagonismo en los debates y en la toma de decisiones, así como en el ejercicio de la dirección y la contraloría de los planes y acciones.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.