lunes, 4 de julio de 2011

Estados Unidos, Programa social colapsado

Rafael Contreras (PL)

Cinco décadas después de creado el Programa Social en Estados Unidos, más de 22 millones de estadounidenses carecen de un empleo total, casi la misma cantidad de los que no tienen una vivienda propia, situación que desmiente al presidente Barack Obama al decir que la economía avanza.

Al respecto, el Departamento de Comercio informó a finales de junio que la economía de esta nación norteña creció menos de lo esperado en el primer trimestre de 2011, lo cual evidencia la persistencia de problemas.

Las cifras, dadas a conocer por esta instancia, revelaron que el Producto Interno Bruto de enero a marzo solo arrojó el 1,8 por ciento, muy por debajo del 2,3 esperado para la fecha.

Las familias carentes de un hogar aumentaron en el 50 por ciento en algunas ciudades, y 38 millones 400 mil reciben cupones alimentarios, más que en ningún momento de los 50 años de historia del programa.

Hay amplia evidencia de las crecientes tribulaciones económicas. Hay un estándar utilizado comúnmente para medir la tasa de pobreza de la Oficina del Censo de Estados Unidos, la que se usa para guiar gran parte de los gastos federales y estatales.

Pero economistas de la Universidad de Columbia están convencidos de que las cifras federales restan importancia a la pobreza y han comenzado a utilizar diferentes criterios para operar sus programas sociales.

Al mismo tiempo, economistas conservadores advierten que un cambio en la fórmula a un límite que cuenta más gente como pobre podría llevar a un aumento inaceptable en el costo de los programas federales y estatales de servicio social.

Cuando la Oficina del Censo publique nuevas cifras de 2011 en agosto, los expertos predicen que mostrarán un fuerte aumento en la tasa de pobreza.

Un investigador independiente calcula que los datos mostrarán el mayor aumento de año en año en la historia de Estados Unidos.

Según Walter Wilkinson, un ex analista en la Oficina Federal de Administración y Presupuesto, los datos que ya están disponibles sobre tasas de empleo, salarios, y registro para cupones alimentarios sugieren que otros cinco millones 900 mil personas fueron oficialmente pobres en el 2010.

Eso lleva la cantidad total de personas con ingresos bajo el límite federal de pobreza a más de 46 millones. La tasa de pobreza, espera Wilkinson, llegará a al 16 por ciento -un aumento respecto a los 14,1 en 2008, cuando la Gran Recesión comenzó a surtir efecto.

No obstante, las nuevas cifras de la Oficina del Censo ofrecerán sólo un cuadro parcial de cómo la estropeada economía de la nación afecta a los estadounidenses más pobres -un problema que debe ser encarado por los funcionarios estatales y el gobierno de Obama.

Utilizando una medición actualizada, la Ciudad de Nueva York estableció que los niños -receptores de un programas de asistencia social- eran más pobres de lo que se pensó originalmente.

A medida que los Estados tienen cada vez más inconvenientes debidos a la disminución de los ingresos y a la creciente cantidad de gente necesitada, más de una docena han establecido comisiones para ayudar a familias de bajos ingresos y muchos han fijado objetivos de reducción de la pobreza.

Entre ellos, Minnesota y Connecticut han utilizado fórmulas similares a la de la Academia de Ciencias para evaluar la efectividad de medidas contra la pobreza.

En este entorno, también continúan las dificultades en el mercado laboral, donde el 9,1 por ciento de desempleo marca a toda la nación.

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