lunes, 4 de julio de 2011

Pusieron al zorro a cuidar el gallinero

Carlos Chile (ACTA)

Hace algunos meses, por allí por los primeros días de diciembre, más de 13.333 personas con problemas habitacionales ocupaban el Parque Indoamericano. Los datos se desprenden del censo dado a conocer por Alicia Kirchner. Según ese mismo informe el 95% viven en Villas de la Capital Federal (Lugano, Bajo Flores, Pompeya, Villa Oculta, Los Piletones).

Es bueno recordar este dato, como así mismo que en aquel triste episodio fueron asesinados cuatro compañeros que aún esperan justicia.

El episodio del Indoamericano puso en el centro de la agenda política el drama de la pobreza y el abandono de millones que no tienen dónde vivir.

Aún no era público, aunque sí una verdad a voces, que con recursos destinados a la vivienda algunos compraban fichas en el casino flotante o invertían en Ferraris, aviones y yates, y que en aquel episodio ocuparon grupos armados para sembrar el terror y dejar un número nunca aclarado de heridos de bala según testimonio de los vecinos, de los cuales se hiciera eco la prensa de nuestro país.

Pero no sólo hubieron muertos y heridos. La operación política era mucho más profunda y hoy la realidad nos la va develando.

Desde la CTA denunciamos por aquellos días la imagen que nos recordaba un campo de refugiados de alguna guerra tribal de algún remoto país de África; el aspecto era el de una zona rodeada de uniformes verde-oliva con fusiles ametralladoras de asalto ligero. Irrumpía la Gendarmería en la Capital Federal, venían a restablecer el orden.

Paradójicamente el gobierno nacional a partir de este hecho decidió constituir el Ministerio de Seguridad. Cualquiera hubiese pensado que frente a una crisis habitacional, que golpea a los argentinos a lo largo y ancho del país (villas en las terminales ferroviarias de Mendoza o también para muestra el asentamiento del Escondido en Ushuaia), la resolución debería ser la de constituir el Ministerio de Vivienda. Para el gobierno la solución a la falta de vivienda es un problema de seguridad. Es tragicómico.

Ese se constituía en el primer paso para consolidar una política que no tiene nada de creatividad, muy por el contrario, nos confirma un doble discurso en torno al tema de los derechos humanos. En la década de los 80, cuando la política hemisférica de los Estados Unidos verificaba que el exterminio del Plan Cóndor había fracasado, frente a la resistencia heroica de millones en este continente, apareció la teoría de Kissinger que se conoció por estos pagos como el Documento Santa Fe I, que luego tuviera continuidad en cuatro versiones renovadas; dicho Documento reemplazaba los exterminios masivos y la ola dictatorial sembrada por América Latina por la teoría de los conflictos de baja intensidad enmarcado en democracias restringidas o formales.

La Ministra Garré no desconoce esta teoría y sus alcances, lo que es más, podríamos hoy decir que es un cuadro político de su aplicación.

El concepto de seguridad y la militarización como herramienta para perpetuar un modelo

Caída la dictadura nuestro pueblo celebraba como una conquista la legislación que prohibía a fuerzas de seguridad militarizadas actuar en el marco de la vida social de nuestro país. Se establecía que dichas Fuerzas estaban constituidas para preservar la soberanía en tareas de frontera, vale recordar también que estas fuerzas actuaron durante la dictadura en complicidad con fuerzas operativas para perpetrar tareas de terrorismo de Estado.

Todas las estadísticas prueban que tanto Gendarmería como Prefectura han fracasado en las tareas que se les encomendara, no sólo porque ha crecido en forma exponencial el tráfico de drogas en nuestro país, acompañado por la descomposición de dichos cuerpos, que en vez de combatir este flagelo en la mayoría de los casos aparecen hombres de la Fuerza como actores principales del tráfico y comercialización.

El primer concepto que queremos discutir con la Ministra es el concepto de seguridad. Para nosotros la seguridad es parte de un sistema de garantías de derechos. Para la Ministra la seguridad es más represión y mayor inversión en destacamentos y equipamientos para reprimir.

Nosotros hermanamos el problema de la seguridad con el concepto de la salud. No se resuelve el problema de la salud construyendo hospitales, se resuelve evitando que nuestro pueblo se enferme. Esto significa garantizar alimentación y condiciones de vida, que prevengan las enfermedades. Cuando una persona llega al hospital es porque el sistema de salud ya ha fracasado; de la misma forma cuando hay que construir aparatos militarizados para la seguridad es porque ya la seguridad ha fracasado. Y estos problemas no se resuelve ni con más hospitales ni con más fierros.

Pero volvamos al fracaso de las Fuerzas represivas que hoy nos quieren vender como capaces de garantizar seguridad:

Lo primero que hay que decir es que son Fuerzas que han fracasado en la tarea de combatir el narcotráfico. La pregunta es: si fueron incapaces de impedir que la droga llegara a las grandes ciudades, muchas veces transportada por ellos mismos, ¿por qué ahora habrían de impedir que circule en la ciudad?

Y queremos ejemplificar lo que decimos:

* El 9/10/2009 un ex jefe de Gendarmería reconocido como el Zar de la cocaína, comandante de un área de Inteligencia, fue detenido con 787 kilos de cocaína en Apolinario Saravia, provincia de Salta.

* El 18/12/201 700 kilos de cocaína son secuestrados a la vera de una pista clandestina en Estanislao del Campo (Formosa) donde funcionan cientos de pistas clandestinas y donde se reconocen vuelos a diario de avionetas, que dejan caer su mortal carga en nuestro territorio, territorio que no puede garantizar una radarización que termine con este verdadero festival del tráfico.

* El 28/05/2011 un jefe policial de la Seccional frontera de Inteligencia contra narcóticos es detenido con 52 kilos de cocaína que transportaba desde Tartagal.

* El 21/06/2011 dos suboficiales de Gendarmería son detenidos cuando transportaban 145 kilos de marihuana al centro de Misiones.

* El 21/06/2911 dos gendarmes son detenidos en Aguaray (Salta) cuando transportaban 966 kilos de cocaína con destino al Conurbano bonaerense.

* El 1/07/2011 un director penitenciario fue detenido en Puerto Rico (Misiones) cuando transportaban 2.300 kilos de marihuana en vehículos de la Fuerza con destino a Buenos Aires.

* Hace unos días 6 gendarmes con asiento en Buenos Aires fueron detenidos como parte de una red de narcotráfico.

Estos datos se pueden encontrar en Internet en el archivo de diarios con tiraje nacional de esta Capital.

No es noticia el maridaje existente entre tráfico y Fuerzas de frontera, ¿son estos quienes van a garantizar la seguridad en Capital Federal?

Por supuesto la militarización de la Capital no contempla ni Belgrano ni Recoleta. Está pensada para el Cordón Sur donde se hacina la indigencia y la pobreza que no se enteró que la Argentina crece, donde no hay escuelas, donde faltan salud, donde el Estado no llega.

Lamentable imagen nos devuelve señora Ministra. Quisiera recordarle a usted el poema de Bertolt Brecht, el monstruo que usted está construyendo sólo debilita nuestra institucionalidad y pone en riesgo los esfuerzos de millones que han peleado y dado su vida por esta democracia, insuficiente, tutelada, formal, pero que sienta un piso para seguir peleando.

Su cinturón de seguridad nos recuerda la idea del ghetto, utilice usted los recursos de este pueblo para construir seguridad antes de que sea demasiado tarde.

Carlos Chile es Secretario General de la CTA Capital.

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