lunes, 1 de agosto de 2011

Los manuales de Chile

Andrés Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)

Piñera o Fernández de Kirchner, Hermes Binner o Mauricio Macri, Elida Rasino o Joaquín Lavín, Felipe Bulnes o Alberto Sileoni: las escuelas al servicio de la plutocracia.

Bien de consumo

Recientemente el presidente de Chile Sebastián Piñera sentenció: “Requerimos, en esta sociedad moderna, una mayor interconexión entre el mundo de la educación y el mundo de la empresa, porque la educación cumple un doble propósito: es un bien de consumo (…) Significa conocer más, entender mejor, tener más cultura, poder aprovechar mejor los instrumentos y las oportunidades de la vida para la realización plena y personal de las personas, pero también la educación tiene un componente de inversión (1)”.

Piñera definía así el modelo pedagógico de su país. Y durante un acto en un instituto dependiente de la Universidad Católica también (en estos días) el mandatario chileno parecía describir lo ocurrido asimismo en política educativa en Argentina: “Si bien hemos avanzado mucho, y en eso incluyo a los gobiernos antecesores, sabemos que nos queda un largo camino por recorrer (2)”.

En Argentina y Chile los sucesivos gobiernos complementan el para qué de la educación.

Doctrina del shock

Nadie duda que pervivimos en una sociedad de consumo. La educación –por la tanto- es una mercancía o bien un arma política con la clara voluntad de conservar el satus quo de los poderosos. Con todo: nadie tampoco se atreve a transformar lo perverso en vida plena salvo la vil retórica de la propaganda progresista.

Chile y Argentina comparten una base contemporánea que los asemeja más allá de sus formatos políticos que afloran en la superficie. Darío Balvidares expresó: “Como dice Naomi Klein, el gran “mérito” de la dictadura fue haber utilizado y planificado para la Argentina lo que se llama la doctrina del shock, reelaborada por el ya fallecido (aunque ha dejado muchos huevos) Milton Friedman, el teórico de lo que se conoce como Neoliberalismo o Economía de Mercado, que en Chile con la anuencia del dictador Pinochet y la “ayuda” de la Universidad Católica ha formado a los denominados Chicago Boys, esa suerte de predicadores del fundamentalismo de Mercado. El genocidio, las torturas, los secuestros, el robo de bebes de los ’70 en Argentina y los procesos dictatoriales en el resto de los países latinoamericanos fueron las acciones (para no abundar) que pusieron de manifiesto los instrumentos que permiten desarrollar la doctrina del shock (3)”.

En otras palabras: Lavín, Sileoni, Rasino, Binner o Bulnes son la recidiva ácida y funcional que nos dejo el shock de la represión estatal latinoamericana.

Palabras de un neoliberal…

Un breve párrafo de una entrevista realizada por periodistas de Página 12 a Mario Vargas Llosa desentraña parte de la tenebrosa historia chilena:

“P/12- Y (Milton) Friedman y (Friedrich von) Hayek también. Los dos terminaron sosteniendo la dictadura de Augusto Pinochet.
VLL- No tienen ellos la culpa de la dictadura de Pinochet.
P/12- Sostenes, no causantes.
VLL- Pinochet aplicó políticas de mercado, pero jamás apoyó la política liberal, que parte de la democracia política.
P/12- Pinochet no apoyó el liberalismo político, pero Friedman y Von Hayek apoyaron la dictadura de Pinochet.
VLL- No, no. Apoyaron la política económica, pensaron que la política económica era la buena, pero nunca apoyaron la dictadura de Pinochet, nunca apoyaron los crímenes, nunca apoyaron la desaparición de un Congreso, de elecciones libres. Nunca. Von Hayek ha defendido... Miren... No sé si han leído The Constitution of Liberty, un libro absolutamente fundamental en defensa de la cultura democrática y de la libertad económica a partir de la libertad política. Es el sustento fundamental de la idea de Von Hayek.
P/12- Pero no estamos hablando de las ideas sino del apoyo a una política concreta.
VLL- Pues yo no conozco ninguna declaración de Von Hayek a favor de Pinochet, que haya estado defendiendo la dictadura de Pinochet. Todo el paquete, con los crímenes, las desapariciones. Y si la defendió, se equivocó.
P/12- Si quiere pasemos a Friedman. Estuvo varias veces como invitado en el Chile de Pinochet.
VLL- Pero fue a dar conferencias.
P/12- Hasta escribió cartas de agradecimiento a Pinochet por haber aplicado sus recomendaciones económicas.
VLL- No conozco esas cartas.
P/12- Son de 1975. Aquí están, impresas. Podemos leerlas, pero se extendería el reportaje.
VLL- Si Friedman y Von Hayek lo hicieron, se equivocaron. Cometieron una gravísima equivocación y hay que criticarlos por eso, porque ningún liberal debe apoyar una dictadura política. Y si lo hace se equivoca, y hay que criticarlo. Yo soy un liberal y nunca he apoyado una dictadura (4)”.

Los otros manuales

Pero hay más sobre el modelo chileno que socialistas argentinos respetan y envidian.

Miguel Paz escribió: “Al igual que en España, donde Santillana fue la única editorial que tuvo listos sus textos para la aplicación de la reforma escolar de 1970 promulgada por la dictadura de Franco –que le valió a De Polanco acusaciones de haberse coludido con el caudillo-, en Chile el despegue de la editorial vino de la mano de la reforma educacional implementada por el gobierno de Eduardo Frei Montalva, que incluyó la sustitución de la preparatoria y humanidades por la educación básica y media. Aquel fue el primer gran negocio en América Latina de Jesús Polanco Gutiérrez, conocido comúnmente como Jesús de Polanco. Desde entonces Santillana fue en Chile y buena parte de Latinoamérica sinónimo de libros escolares (5)”.

Y para que no queden sospechas; otra vez Paz: “La última vez que De Polanco vino a Santiago fue en julio de 2005. En una cena en el Hotel Ritz Carlton, se reunió con la entonces candidata presidencial Michelle Bachelet, su jefe de campaña, Ricardo Solari, y Ricardo Lagos Weber. A De Polanco lo acompañaron el propio Ossa (Gerente General de Santillana en Chile), su hijo y sucesor, Ignacio de Polanco, y su sobrino Javier Díez. Durante la comida, Michelle Bachelet le contaba el programa de su candidatura al gobierno y el viejo Jesús de Polanco, con sus 75 años, asentía. La escena fue fiel reflejo de los niveles de confianza y admiración que sentía el red set progre hacia De Polanco (5)”.

Además de la doctrina del shock Chile es Santillana para todos.

Desigualdad

En el informe anual 2011 de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) Chile presenta un Coeficiente Gini (O es optimo, 1 es malo) de 0, 5. Dicho indicador mide la distribución del ingreso en los países integrantes de la OCDE cuyo promedio es de 0,31. El gasto social medio de los países de la OCDE es del 19,6 % del PBI. Chile solamente destina el 10,6 % del PBI para tal fin (6).

A mediados de junio Omar Cid en “De nuevo, la educación en el centro de la palestra” subrayaba: “Todo indica que los pactos hechos entre La Derecha y La Concertación, para salvar “el negocio educativo” están en crisis, nuevamente los estudiantes y una parte mayoritaria de la sociedad chilena, han puesto en el centro del debate público: el derecho a la educación por sobre la insaciable necesidad de lucro mostrada por los administradores de Centros Educativos (7).

Bases y superficies

Vale insistir: la doctrina del shock sentó las bases y lo que siempre se analiza son las superficies. Entonces –me parece- se confunden las causas con los efectos, la democracia con el Estado asistencial, lo público con lo oficial y la educación con las escuelas-empresas.

Nockeados, domina el sentido común.

Balvidares acierta: “El miedo y el autoritarismo fundaron una cultura: del fundamentalismo militar al fundamentalismo de mercado; de la desaparición forzosa de personas a la desaparición desasosegada de lo público. Es lo que ocurre desde los ’90: un estado que a partir de los “cuerpos legales”, las leyes, habilita la desaparición de los cuerpos públicos (llamados estatales) cuando digo desaparición es en sentido que lo público deviene privado o tercerizado en función de la transacción dineraria; por supuesto que aquí estamos incluyendo áreas como la educación y la salud en ese desplazamiento (3)”

Si el proyecto educativo chileno es neoliberal por excelencia... ¿Cómo caracterizar a la Ley Federal de Educación y a la empresa educativa K? Las metas educativas 2021 a las que adhiere el gobierno kirchnerista parecen olvidarse que la “calidad del sistema educativo (8)” está programado desde la lógica del capitalismo global.

¿Socialistas a la chilena?

Si Macri y Bullrich miran hacia el norte y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Andrés Oppenheimer a los “logros de Corea del Sur en el ámbito de la educación (9)”… las declaraciones de la ministra de Educación de Santa Fe, Elida Rasino, deberían advertirnos de ese raro socialismo que pregonan Binner y Bonfatti: “...Indudablemente Chile, Brasil tienen proyectos nacionales y una estabilidad dentro de esa continuidad de políticas de Estado que exceden a nuestra modalidad de ejercicio de la democracia, en donde las políticas de Estado todavía no se pueden acreditar como un logro de la democracia argentina. Hace muchos años que Chile viene trabajando muy bien el tema educativo... (10)".

El cabaret pedagógico

Si el Consejo Económico y Social de la ONU (Ecosoc) reunido en Ginebra señala que la “calidad educativa pasa por volver a la educación más compatible con las demandas del mundo contemporáneo”… cabe examinar el orbe que los poderosos han creado y con el que debemos “compatibilizar”: “En el cabaret de la globalización, el Estado realiza un striptease y al final de la función sólo le queda lo mínimo: el poder de la represión. Destruida su base material, anuladas su soberanía e independencia, borrada la clase política, el Estado nacional se convierte en un mero servicio de seguridad de las megaempresas… Los nuevos amos del mundo no necesitan gobernar en forma directa. Los gobiernos nacionales están encargados de la tarea de administrar los asuntos en su nombre (11)”. Desde México el Comandante Marcos es así contundente.

La pedagogía del capital

En las plutocracias latinoamericanas la doctrina del shock y el Soft Power van intercambiándose como una didáctica magna.

Manuales de represión y manuales del consentimiento.

Hay que desobedecer y parir la democracia. Cuanto antes, mejor.

Notas:
1) Chile: La educación es un bien de consumo, dijo Piñera. Red Eco Alternativo. 22-07-2011
2) Piñera: la educación “es un bien de consumo”. Infobae.com. 19-07-2011
3) Las escuelas de tartufo. Entrevista a Darío Balvidares. La democracia entre preguntas. Andrés Sarlengo.
4) “Los socialdemócratas tienen debilidades colectivistas”. Martín Granovsky y Silvina Friera. Página 12. 22-04-2011
5) Santillana, el mejor negocio político del grupo Prisa en Chile. Miguel Paz. El Mostrador- Rebelión. 13-04-2011.
6) Pobreza y neoliberalismo. Álvaro Cuadra. Argenpress. 25-04-2011
7) Rebelión. 15-06-2011
8) La escuela técnica y el empleo. La Nación. 13-07-2011
9) Una brecha digital cada vez más amplia. La Nación. 12-07-2011
10) Opinión de la ministra Rasino. 02-07-2011 www.lacapital.com.ar/ed_educacion/2011/7/edicion_115/contenidos/noticia_5042.html
11) Citado en La globalización. Consecuencias humanas. Zygmunt Bauman. Fondo de Cultura Económica. Cuarta Reimpresión. 2010.

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