lunes, 19 de septiembre de 2011

Ecuador: ¿Trabajarán los profesores 8 horas diarias?

Guillermo Navarro Jiménez (especial para ARGENPRESS.info)

La movilización de los señores profesores en contra de la disposición establecida en la Ley Orgánica de Educación Intercultural que dispone: "... la jornada semanal de trabajo será de cuarenta horas reloj, de la siguiente manera: seis horas pedagógicas diarias, cumplidas de lunes a viernes", a lo que agrega: "El tiempo restante hasta cumplir las ocho horas diarias está distribuido en actualización, capacitación pedagógica, coordinación con los padres, actividades de recuperación pedagógica, trabajo en comunidad, planificación, revisión de tareas, coordinación de área y otras actividades contempladas en el respectivo Reglamento", nos permite dilucidar sobre lo razonable o no, sobre la existencia de fundamento o no a su petición y movilización. Para ello es necesario recordar, adicionalmente, que se entiende por hora pedagógica.

Como se infiere del texto del artículo antes citado, la hora pedagógica no corresponde a la hora reloj, puesto que en tanto la hora reloj registra el transcurso de 60 minutos, la hora pedagógica es de por lo menos 40 minutos, las cuales pueden elevarse si las autoridades de los establecimientos educativos deciden así hacerlo, como lo establecen los Acuerdos Ministeriales AC N1 135.11 para el régimen de Costa y el AC313-11 para el régimen de Sierra. Acuerdos que igualmente establecen que en la semana los señores profesores laboran 30 horas pedagógicas a la semana.

Los antecedentes antes expuestos dicen, en una primera aproximación, que el tiempo que deben laborar en la semana no es de 40 horas como lo plantean los dirigentes de los profesores manifestantes, sino tanto sólo de 6 horas diarias, como lo comprueba el siguiente cómputo: si las 6 horas pedagógicas duran 40 minutos, es evidente que trabajarán tan sólo 240 minutos, esto es 4 horas reloj diariamente. Si a las 4 horas reloj agregamos las 2 horas reloj restantes, los señores profesores sólo laborarán 6 horas diarias, esto es un total de 30 horas a la semana. Que no las 40 horas como lo afirman y que sustenta sus manifestaciones y demandas.

A lo expuesto, para una segunda aproximación al problema, debe precisarse cuáles son las actividades escolares a las que los señores profesores pueden dedicarse en las 2 horas reloj adicionales que diariamente deben cumplir. De acuerdo a lo que establecen los Acuerdos Ministeriales antes mencionados, las actividades escolares a las que pueden dedicarse son las siguientes:

- Prestar atención o apoyo a los estudiantes que presenten dificultades de aprendizaje, o hayan faltado a clases por enfermedad o calamidad doméstica;

- Atender a los padres de familia para informarles sobre el desarrollo educativo de sus hijos;

- Planificación de clases y evaluación de trabajos;

- Reuniones de equipos docentes; y,

- Asistir a cursos de formación continua, ofrecidos por el Ministerio de Educación a través del Sistema Integral de Desarrollo Profesional Educativo (SIPROFE).

Actividades todas que habitualmente los señores profesores actualmente cumplen en su tiempo libre o restando espacio a sus actividades docentes. Lo que señala que los señores profesores, en lugar de trabajar en sus casas en su tiempo libre y de afectar al tiempo pedagógico, lo harán en estas 2 horas reloj adicionales que deberán permanecer en los planteles. A más de no restar tiempo a las horas pedagógicas que desmejora hoy el proceso educativo.

Finalmente, es imprescindible, señalar que los acuerdos ministeriales disponen que los señores profesores pueden dedicar 4 horas semanales a su formación continua. Horas que pueden deducirse de las 2 horas reloj diarias, cuando los cursos del SIPROFE se dicten los días sábados, domingos o en días ordinarios en horas fuera de la jornada laboral obligatorias. Reducción que los señores profesores deben acordar con las autoridades de su institución educativa. Por lo que y en consecuencia, los señores profesores que sigan esos cursos en los días o en horas fuera de la jornada laboral podrían permanecer en el establecimiento en el que laboran solamente 7 y no las 8 horas reloj diarias., como resultado de lo cual, los señores profesores solo laborarán 5 horas reloj diariamente, si optan por cursos de formación continua que cumplan con las condiciones antes mencionadas.

Así planteado el problema es evidente que no existe razón alguna, desde la perspectiva de las horas a laborar, para las movilizaciones y manifestaciones de los señores profesores, puesto que se trata, por una parte, de una relocalización del lugar de trabajo, que transparenta el tiempo que laboran efectivamente los señores profesores; y, por otra, de un incentivo para que privilegien la formación continua. Aspectos y tratamiento que, sin lugar a dudas, descubre un problema central: la necesidad de prestar atención prioritaria a una situación que reviste ya características graves en el país, la desigualdad en los niveles salariales entre las diversas actividades, mucha de las cuales no tienen parangón ni pueden compararse con las docentes, desde la perspectiva del papel social que cumplen unas y otras. Problema que no se resuelve con el solo establecimiento del nivel máximo que pueden percibir los funcionarios y empleados del sector público (sueldo del presidente de la República), sino con una urgente racionalización integral de los sueldos y salarios por ramas de actividades a su interior. No es aceptable que quienes laboran en actividades subalternas para el desarrollo nacional, perciban sueldos y salarios mucho mayores que los señores profesores. No es aceptable, de ninguna manera, que el trabajo intelectual sea despreciado en favor de trabajos que dicen sólo a la habilidad física. Con desigualdades que no consideran, incluso, el tiempo de servicio de unos y otros. Con desniveles tales que lindan la estupidez humana.

Situación que de mantenerse, no sólo profundizará las actuales desigualdades en el ingreso, sino que consagrará valores puramente mercantiles y falsos presupuestos como verdades sociales casi incontrovertibles. Situación que de no enfrentarse servirá de caldo de cultivo para la protesta social y la subordinación de la sociedad en su conjunto a esos falsos patrones.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.