lunes, 19 de septiembre de 2011

El PSOE en ruinas

Jaime Richart (especial para ARGENPRESS.info)

El PSOE, Zapatero, Rubalcaba, los ministros socialdemócratas a punto de dejar la política y otros líderes en pronta retirada y probablemente desbandada, son ahora como los gubernamentales libios que resisten numantinamente a los rebeldes apoyados por la OTAN en la ciudad de Sirte y en Beni Walid. El espacio ideológico "medianamente voluntarioso" pero debilitado por su empeño en no ser sospechoso de un trasnochado rojerío, sucumbe paulatinamente a la fácil barbarie "ilustrada" de los fascistas que ahoran llaman neoliberales.

Un espacio ideológico "medianamente voluntarioso" que ya ha dado muestras de inestabilidad o flaqueza en sus postulados al haber participado a fondo en la tarea de revolver al mundo en otros frentes sin ser capaz de adoptar una postura realmente socializante y dejarse embaucar en el trato dado a los Balcanes primero y luego a Afganistán, a Irak y últimamente a Libia. Por su mala cabeza, por la incuria pobretona del PSOE seguirán en el aire -que es tanto como decir en la basura- asuntos graves que hubieran dado una satisfacción a los sentimientos y consuelo de tantos millones de españoles que han de conformarse con la gratificación moral. Tales como la muerte digna, la igualdad de trato, la supresión de anuncios de prostitución, protección a la infancia, inmigración y protección animal...

El caso es que la ideología "medianamente voluntariosa" se apaga. Pronto no quedarán más que pavesas. No da más de sí. Dudo que exista el político que sea capaz de rehabilitar al PSOE: ese partido que un día se dijo socialista, que dejó de serlo hace mucho para convertirse en una imitación de sí mismo llamada socialdemocracia, y un refugio final para tiburones que expulsaron de su seno al obrero. Socialista y obrero: las dos palabras que habían captado durante cien años la atención, la voluntad y la esperanza defraudadas de millones de españoles y de trabajadores que ahora se ven abandonados a su suerte como un barco a la deriva. ¡Qué triste! Y todo por desvirtuar, desnaturalizar y traicionar los principios que dieron vida a un partido rendido en España desde la primera legislatura a la realpolitik, al chanchullo, al chalaneo, al dinero y al entreguismo.

Pero España siempre va a contra corriente de la sensatez y el don de la oportunidad. Y mientras el PSOE y sus administradores agonizan, ahora resulta que el socialdemócrata Wowereit arrasa por tercera vez en Berlín volviendo a dar un rayo de esperanza a la socialdemocracia alemana. Pese a estar, como el español, desprovisto de socialismo real (que es como rizar el rizo del coqueteo con el capitalismo), no deja de ser un pequeño revulsivo frente al canallismo casi total que impera en el mundo.

Este partido, el PSOE, otrora socialista pero atravesado cada vez más por el panzismo conservador y por los vividores charlatanes, mueve a indignación. En cuanto a su adversario directo, hace mucho que sólo inspira odio y desprecio. Por eso ni lo miento. Dentro de nada España estará absolutamente en sus manos. Y yo con estos pelos...

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