miércoles, 28 de septiembre de 2011

El rublo es otra víctima más de la especulación bursátil

Vladislav Grinkevich (RIA NOVOSTI, especial para ARGENPRESS.info)

La cotización del rublo cayó el pasado 22 de septiembre hasta los niveles más bajos de los últimos 2 años: 1 dólar llegó a costar 32 rublos.

Esto se debe al desmoronamiento de los mercados de valores de Asia, Europa y Rusia. Según los pronósticos de los expertos, la moneda rusa se debilitará aun más, porque ni los factores internos ni los externos favorecen su fortalecimiento.

El rublo se derrumba, siguiendo el ejemplo de las bolsas

El estado precrisis de la economía mundial tiene en vilo a los especuladores de bolsa; el ambiente de nerviosismo les hace reaccionar con brusquedad ante cualquier noticia, sea buena o mala. Como consecuencia, los mercados de valores sufren altibajos de diversa intensidad.

Esta vez el motivo para el pesimismo de los especuladores fue el plan de la estimulación de la economía propuesto por el Sistema de Reserva Federal de Estados Unidos y hecho público el pasado 21 de septiembre. “Los inversores esperaban unas medidas más drásticas”, explicó a RIA Novosti el Director del Departamento de Análisis del Banco de Moscú, Kirill Tremásov.

Como resultado, los índices bursátiles para el cierre de la bolsa del jueves, 22 de septiembre, cayeron entre un 2 y un 4.9%, el indicador clave del mercado de valores de Hong Kong, en un 4.85%. El índice de la Bolsa de Divisas de Moscú bajó al mediodía en un 5.8% en comparación con la jornada anterior y se fijó a nivel de 1420.63 puntos. El índice RTSI cayó en un 6.4%.

La cotización del rublo siguió el ejemplo de las bolsas. Parece un fenómeno lógico, dado que los inversores, temerosos de una nueva crisis o, como mínimo, de una nueva ralentización de la economía mundial, se precipitan a desembarazarse de los activos de riesgo, entre los cuales figuran los valores de los países en vías del desarrollo y las divisas dependientes de materias primas. El petróleo, debido a estos pronósticos desfavorables y el anunciado plan de la Reserva Federal, también perdió en valor. Para mediodía del 22 de septiembre el crudo de la marca WTI se abarató en un 3.5%.

Los factores internos también influyeron en el debilitamiento del rublo. En opinión de la Directora del centro de estudios macroeconómicos del Fondo BDO Yunikón, Elena Matrósova, el rublo está bastante sobre evaluado en relación al euro y al dólar.

Una prueba de ello es la correlación entre la cotización de cálculo (relación entre la masa dineraria y las reservas internacionales del Banco Central de Rusia) y la cotización real del rublo. Es considerado normal que la cotización de cálculo supere la real en un 10-12%, sin embargo, según la experta, a principios de agosto la diferencia era ya del 29%.

“Desde finales del verano el rublo podía derrumbarse en cualquier momento a consecuencia de la mínima estabilidad del mercado”, concluyó.

La espina griega

Próximamente no hay que esperar ningún cambio significativo de las tendencias económicas que se están observando en estos momentos. Kirill Tremásov opina que la razón principal de la estabilidad en la economía y tensiones en los mercados de valores es el “asunto griego” que todavía tiene solución. Mientras que los representantes de la Unión Europea no tengan claro qué hacer con la economía de Grecia y cómo sacar al país de su desorbitante deuda, la economía mundial se encontrará al borde de una nueva crisis. Por lo tanto, los especuladores de la bolsa no mostrarán demasiado interés por los activos y las divisas dependientes de las materias primas.

El rublo, al igual que el euro, se verá bajo la presión de un dólar más fuerte. Estados Unidos han optado por renunciar de manera paulatina a la política de la flexibilización cuantitativa. Los bancos que hasta ahora disfrutaban de unas condiciones de abundante liquidez, ante una posible escasez de dólares, procederán a vender los activos para asegurarse reservas de la moneda estadounidense.

Los expertos consideran que el rublo puede debilitarse ante la elevada demanda de dólares y de euros por parte de la población rusa, junto con el crecimiento de los gastos presupuestarios, característico a finales del año. Incluso los ajustes de cuentas entre los políticos en víspera de la elecciones, en opinión de Elena Matrósova, pueden desatar una fuga adicional de capitales, lo que también debilitará al rublo.

Sin embargo, los expertos confían en que no se producirá un derrumbamiento demasiado brusco del rublo. “Creo que en si en un momento dado, la relación del rublo al dólar y al euro baja más de un 5%, el Banco Central podría tomar cartas en el asunto”, opina Elena Matrósova, recordando al mismo tiempo que la entidad reguladora anunció que su prioridad será el control de la inflación y no de la cotización de la moneda nacional.

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