miércoles, 28 de septiembre de 2011

Renuncia en Bolivia ministro de gobierno

PL

El ministro de Gobierno (Interior) de Bolivia, Sacha Llorenti, renunció ayer a su cargo, luego de denuncias de abusos durante la intervención policial a una marcha indígena que rechazaba una vía interdepartamental.

En conferencia de prensa desde Palacio Quemado, LLorenti, quien también fue viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, precisó que da un paso al costado, pero no se aleja del proceso de cambio que tiene un solo líder: Evo Morales.

Precisó que espera que su salida de esa cartera pueda poner fin a varias excusas contra las actuales tranformaciones sociales y a las campañas de la oposicición y la derecha sobre su persona.

Varias organizaciones sociales demandaban su renuncia, pues lo responsabilizan con la decisión de los maltratos cometidos por los policías el pasado domingo al disolver la caminata que partió desde Trinidad hacia La Paz en protesta por una carretea que deberá unir a Cochabamba y Beni.

La salida de Llorenti del gabinete de 20 ministros es la segunda luego que la ministra de Defensa, María Cecilia Chacón, enviara ayer una carta al presidente Morales con igual solicitud de manera irrevocable.

Otras autoridades que también anunciaron su dimisión de sus respectivos cargos fueron el viceministro de Régimen Interior, Marcos Farfán, y la Directora General de Inmigración, María René Quiroga, aunque esta última argumentó motivos de salud.

La víspera el Ejecutivo había enviado una carta a la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob), que lidera la protesta, para reanudar el dialogo sobre la carretera Villa Tunario San Ignacio de Moxos, pero que pasa por el Parque Nacional Isiboro Sécure.

Mientras el Ejecutivo conformó una comisión internacional para investigar los exabruptos de los efectivos, ye invitó a un representante de Naciones Unidas para ese estudio.

El propio jefe del Estado Plurinacional lamentó los excesos cometidos por algunos oficiales y anunció que serán sancionados como corresponde.

Por su parte, la Central Obrera Boliviana anunció para mañana un paro cívico nacional en condena a esas medidas abusivas contra los marchistas.

El pasado domingo, según Palacio Quemado, para evitar nuevos brotes de violencia, la Policía intervino la caminata y trasladó a decenas de sus participantes hacia las comunidades de origen.

Desde el 15 de agosto pasado partió de la ciudad de Trinidad la marcha en protesta por la construcción del tramo II de la carretera , por supuestos daños al medio ambiente.

Después de 96 kilómetros de recorrido los marchistas presentaron un conjunto de demandas que apuntan a boicotear el funcionamiento del Estado boliviano y que van más allá del argumento inicial de perjuicios de la carretera a la naturaleza, señalaron fuentes gubernamentales.

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