lunes, 19 de septiembre de 2011

Roche, reflejo de la deshumanizada y moribunda sociedad capitalista

J. M. Álvarez

Los oligarcas apuestan por el neoliberalismo- privatizaciones que nos salvarán, igual que “salvaron” a los argentinos- y Roche, trust dedicado al negocio farmacéutico, no iba a ser una excepción. En parte se comprenden esas actitudes: quieren prolongar su agonía y si no desarrollamos consecuentemente, las tácticas con las que nos enfrentamos a esa gente, pueden arrastrarnos a todos.

El hecho de que Roche haya cortado el suministro de medicinas a varios hospitales públicos griegos, y que no descarte hacer lo propio en otros países, es un paso más en el camino que conduce al capitalismo hacia la destrucción. Este acto bárbaro, desprovisto de cualquier vestigio de humanidad, afecta a los de siempre, es decir, a las capas populares que sufren los desmanes de banqueros y especuladores, ahora también con la propia salud.
Suspender la entrega de medicamentos para tratar enfermedades como el cáncer, porque hay hospitales públicos griegos que tienen facturas pendientes desde hace tres o cuatro años (comienzo de la crisis), es una monstruosidad como lo son las guerras, saqueos y, genocidios que generan las democracias burguesas desde la caída del Muro, como modo de supervivencia. Lo de más es el negocio, lo de menos, la vida humana.
Como gesto de “buena voluntad”, vinculado al lucro, Roche aumentará las entregas a las farmacias que abonen las facturas, pero éstas pagarán si el cliente (aquí ya no vale hablar de paciente) hace lo mismos para conseguir las medicinas. Entonces ingresarían en los “improductivos” hospitales con los fármacos debajo del brazo para que se los administren. Increíble pero cierto. Echan mano de lo privado para el negocio, y también de lo público (que es gratuito porque pagamos impuestos, no lo olvidemos) para el tratamiento. Mayor descaro imposible.
Al hilo de lo anterior, resulta obvio que Roche sabe de sobra que las garantías que ofrece un hospital publico no las proporcionan miles de horribles clínicas privadas que apenas invierten en personal, material o infraestructuras. Si lo hicieran, habría menos ganancias.

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