martes, 11 de octubre de 2011

Empresarios explotadores con AMLO; pero, ¿se puede gobernar en el capitalismo sin ellos?

Pedro Echeverría (especial para ARGENPRESS.info)

1. Solamente Lenin y Fidel Castro, en parte Mau -que buscaban construir una sociedad socialista e igualitaria- después de asumir el gobierno mediante la revolución popular y violenta que encabezaron, gobernaron sin empresarios; es decir, tomaron el gobierno y el poder y dispusieron de acuerdo al programa de la revolución de los trabajadores. Estaban tan convencidos los revolucionarios y eran tan corruptos e incorregibles el zarismo ruso y el gobierno cubano de Batista, que la revolución tenía que destruir todas las estructuras y el pensamiento capitalistas. No pudieron construir el socialismo, por muchos otros problemas -entre ellos los bloqueos que los aislaron y el poder burocrático que se fortaleció- pero fueron ensayos interesantes que demostraron que mientras exista el capitalismo mundial los empresarios seguirán dominando en cada país.

2. Es importante aclarar -porque así me lo pidieron en una discusión- que cuando hablo de sistema capitalista explotador funesto, no estoy diciendo que exista o haya habido algún sistema socialista justo; nada de eso. Yo sólo me confundí hasta mediados de los sesenta, y en 1968 -después de leer y releer a Marx y acerca de los revoluciones “obreras”, me quedó muy claro que Rusia, China, el bloque europeo oriental, Cuba, no eran socialistas, sino países de capitalismo de Estado o “burocrático degenerado”, como diría Trotsky o cuando más “voluntarioso”. Así que todo el sistema mundial ha sido capitalista y cuando se habla de socialismo sólo es un objetivo que se busca, pero que jamás se ha concretado. Han sido ensayos sociales importantes que son ejemplos o modelos que nos ayudan a entender. Capitalismo y empresarios son sinónimos del sistema de explotación.

3. ¿Quiénes son los que han buscado derrocar a los gobiernos de Hugo Chávez, de Evo Morales, Daniel Ortega por proclamar que buscan construir el socialismo, sino poderosos empresarios -al servicio de los Estados Unidos- que quieren colocar a gobiernos derechistas que beneficien sus intereses? Sin embargo esos gobernantes de Venezuela, Bolivia y Nicaragua no han dejado de tener buenas relaciones con los empresarios, a pesar de ser una amenaza permanente para sus gobiernos. La izquierda radical, los marxistas, los anticapitalistas, sobre todo en México, sabemos que no se puede ganar ninguna elección sin los empresarios; pero también sabemos -por experiencia repetida- que cualquier negociación con los empresarios -que por naturaleza viven de la explotación, los negocios y el saqueo- desvirtúa cualquier programa de gobierno, para luego controlarlo.

4. No es un problemas de empresarios en lo individual: Romo, Slim, Azcárraga o Hernández; la diferencia entre ellos es que uno tiene más dinero o más poder que otro; pero coinciden todos los empresarios en que buscan más dinero y poder y que para hacerlo no importa a cuantos seres humanos tengan que explotar ni dejar en la miseria. Por ello eso de “Primero los pobres” o “sólo el pueblo salva al pueblo” de AMLO; o como grita la CNTE: “Educación primero para hijo del obrero, educación después para el hijo del burgués”, les disgusta y quisieran que ese tipo de consignas se prohiban en el país. Mientras en Cuba en sus tres primeras décadas se prohibió el enriquecimiento personal, la existencia de empresarios y negocios, y se exigió que todo fuera propiedad colectiva bajo la supervisión del Estado, en los países capitalistas no sólo se vive de negocios sino que se premia la habilidad para hacerlos.

5. Un campesino, un obrero, un profesor, un médico, un empleado, que se dediquen a trabajar y producir con honestidad, jamás saldrán de sus pequeños ingresos y de su modestísima vida; por lo contrario si alguno de ellos tiene relaciones familiares, políticas o tiene habilidad para moverse dentro del sistema, pronto dejará de trabajar y producir para sumarse a la clase social que vive con altos ingresos sin laborar con honestidad. Cuando AMLO dice que “no está contra los empresarios, sino contra la mafia que se ha enriquecido y luego dice que no todos los que tienen dinero son malos”, habla como un político que busca el apoyo empresarial de los “buenos”; no puede olvidarse que para ganar una elección se debe contar con “todos”, excepto con “la mafia”. López Obrador tiene mucho cuidado, pero el PRI y el PAN al contrario: son partidos empresariales.

6. Los que no hemos sido partidarios de los procesos electorales y que nunca hemos votado jamás hemos dejado de analizar la situación. López Obrador, como persona y como político, es el único que puede ponerle “el cascabel al gato”, es decir, el único que puede ensayar un cambio en serio dentro del capitalismo: puede frenar un poco la corrupción, puede bajar los salarios de los funcionarios, puede reducir en serio el desempleo, puede elevar los salarios mínimos, puede subsidiar a los miserables mientras consiguen trabajar, puede aplicar una política exterior no tan sumisa a los gringos; es decir, puede hacer muchas pequeñas cosas que personajes como Peña Nieto, Beltrones, Cordero, Vázquez o Ebrard no podrían hacer porque son exactamente como Salinas, Zedillo, Fox y Calderón. Pero lo que haga López Obrador no dejará de ser un ensayo dentro del capitalismo.

7. Por tanto, me vale un carajo que AMLO se alíe con los empresarios porque ha aceptado estar en un proceso electoral y tendrá que gobernar en el capitalismo con ellos. ¿O alguien cree que en los dineros de campaña del PRI, PAN, PRD y demás, no va a entrar dinero del narcotráfico? Pregúntenle a Calderón de donde llegaron los miles de millones que gastó en su campaña. Interesa vigilar a AMLO para criticarlo, exigirle y evitar que sea más de lo mismo. ¿Debemos hacer lo mismo con los candidatos del PRI, PAN, PRD sino no podemos concederles la menos confianza porque la historia nos ha demostrado que son nuestros enemigos? Me vale si Peña Nieto es el niño de Televisa; si Beltrones está aliado al Narco; si Vázquez es persignada y si el pobre de Cordero salió del sombrero de Calderón. Ellos son de sobra conocidos por los derechistas partidos a que pertenecen. Lopez Obrador puede ser distinto.

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